lunes, 17 de noviembre de 2025

¿Por qué es tan difícil denunciar contenido ilegal en las redes sociales? Meta y TikTok obstaculizan a los usuarios durante ese proceso

La Comisión Europea acusa a Meta y TikTok de bloquear el acceso a datos públicos e impedir que los usuarios denuncien contenido ilegal, en un paso clave para aplicar la Ley de Servicios Digitales.

(Foto: Istock / Christian Pérez).

Algo serio está pasando en Bruselas. La Comisión Europea ha puesto sobre la mesa un conjunto de acusaciones preliminares contra dos de los actores digitales más poderosos del planeta: Meta -propietaria de Facebook e Instagram- y TikTok. Ambos estarían incumpliendo la Ley de Servicios Digitales (DSA), una normativa que redefine el marco legal para las grandes plataformas y que podría imponer sanciones de hasta el 6% de su facturación global.

Aunque todavía se trata de hallazgos preliminares, las conclusiones no podrían ser más inquietantes. Según un comunicado oficial, ni Meta ni TikTok estarían permitiendo a los investigadores un acceso adecuado a los datos públicos de sus plataformas. Un detalle que podría parecer técnico, pero que en realidad representa un obstáculo directo a la transparencia exigida por ley.

La razón de esta obligación es clara: sólo a través del análisis riguroso de estos datos se puede entender hasta qué punto los usuarios -especialmente menores de edad- están expuestos a contenidos nocivos, manipulaciones algorítmicas o dinámicas adictivas. Pero las plataformas, en lugar de facilitar esa tarea, han construido una arquitectura burocrática para frenar cualquier intento de escrutinio externo.

En el caso de Meta, las sospechas se agravan. La Comisión acusa directamente a Facebook e Instagram de dificultar que los usuarios denuncien contenidos ilegales. Las herramientas disponibles para ello no son accesibles ni intuitivas, como exige la DSA, sino todo lo contrario: llenas de pasos innecesarios y diseñadas, aparentemente, para desincentivar la denuncia.

(Foto: Istock / Christian Pérez).

Este tipo de prácticas, conocidas como "patrones oscuros", no son nuevas en el mundo digital. Se trata de estrategias de diseño que manipulan la conducta del usuario sin que este lo perciba claramente. En este caso, el objetivo parece haber sido obstaculizar la comunicación de contenidos tan graves como el abuso sexual infantil o la apología del terrorismo. Si se confirma, estaríamos ante una negligencia de proporciones éticas y legales sin precedentes.

Pero el problema no acaba ahí. Otra obligación de la DSA es permitir que los usuarios apelen decisiones de moderación: por ejemplo, cuando su contenido es eliminado o su cuenta es suspendida. Según Bruselas, Meta tampoco cumpliría aquí. Los sistemas de apelación no permiten incluir explicaciones ni evidencias, lo que deja a los usuarios en una situación de indefensión total. Reclamamos, pero nadie lee ni escucha.

Tanto Meta como TikTok tienen ahora la posibilidad de responder por escrito, revisar el expediente y tomar medidas correctivas. Si no lo hacen, se enfrentarán no sólo a una multa que puede alcanzar cifras históricas, sino también a un golpe reputacional difícil de reparar en un contexto donde la confianza en las plataformas está muy baja.

Y la presión no hará más que aumentar. Este 29 de octubre entró en vigor un nuevo reglamento que obligará a estas grandes plataformas a compartir no sólo datos públicos, sino también datos no públicos con investigadores autorizados. Esto marcará un antes y un después. Por primera vez, se podrá analizar con lupa el funcionamiento interno de algoritmos, sistemas de recomendación y dinámicas ocultas que hasta ahora escapaban al control público.

(Foto: Istock / Christian Pérez).

La DSA es, en muchos sentidos, el experimento regulador más ambicioso del mundo digital. Una apuesta de la Unión Europea por reequilibrar las relaciones de poder entre usuarios, plataformas y autoridades. Hasta ahora, las grandes tecnológicas han operado en una especie de zona gris, amparadas en su tamaño y en una normativa desactualizada. Eso está cambiando.

El mensaje que lanza la Comisión con esta investigación preliminar es claro: ya no vale esconderse tras la complejidad técnica, ni detrás de interfaces engañosas. La transparencia no es opcional. Y los derechos digitales de los ciudadanos ya no son, como suele decirse, "papel mojado".

Queda por ver si Meta y TikTok tomarán esta advertencia en serio o si optarán por el enfrentamiento legal. En cualquier caso, la batalla por una internet más justa y responsable ha empezado, y no parece que Bruselas vaya a dar un paso atrás.

(Fuente: Muy Interesante / Xataka / redacción propia)

Política, negocios, periodismo y poder: la UNQ publica un libro sobre los 80 años de Clarín

Escrito por Martín Becerra, Guillermo Mastrini y Ana Bizberge, el trabajo analiza cómo el diario fue creciendo hasta convertirse en el principal conglomerado de medios argentino.

(Foto: UNQ / composición propia).

"Si en la Argentina la palabra ‘inestabilidad’ describe una situación habitual, normal, Clarín supo erigirse como uno de los surfistas más hábiles de sus peligrosas olas", relata el nuevo libro de la Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, "Política, negocios y periodismo. 80 años de Clarín". Escrito por los investigadores Guillermo Mastrini, Martín Becerra y Ana Bizberge, la publicación narra cómo el diario que nació en 1945, fundado por Roberto Noble, se convirtió en el principal conglomerado de medios argentino. De esta manera, recorre los aspectos políticos, económicos y culturales que atraviesan su historia, así como también la relación con los distintos gobiernos de turno, como la dictadura cívico-militar, Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde, Carlos Menem, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y el actual presidente Javier Milei.

Explica Becerra: "Hacemos un análisis e interpretación de los 80 años de Clarín en base a tres ejes. Por un lado, la íntima relación que hay entre la evolución de Clarín y la política argentina contemporánea; por el otro, el proyecto económico de Clarín, que permitió que se consolide como una empresa primero, un grupo de medios después, y más tarde, como el conglomerado infocomunicacional dominante. Incluso, ha logrado comprar o competir en muy buenas condiciones con actores internacionales de peso, como en su momento fue Telefónica o ahora es Claro, de la empresa mexicana América Móvil. El tercer eje tiene que ver con el aspecto cultural de todos sus medios".

Durante muchos años, explican los autores en las primeras páginas, la clase política argentina "convivió con el mito que planteaba que ningún gobierno soportaba cuatro tapas críticas de Clarín seguidas". Resulta que el diario había alcanzado tiradas de tal magnitud que lo ubicaban en un lugar central de la vida cotidiana. Su crecimiento como grupo empresarial se inició a partir de la década de 1970, cuando comenzó su proceso de integración vertical de sus negocios, con la creación de la agencia de noticias Diarios y Noticias (cerrada en 2017) y con la sociedad con el Estado -junto con La Nación y La Razón-, en plena dictadura, para integrar la única fábrica productora de papel de diario del país, Papel Prensa.

Tapa del primer número de Diario Clarín, aparecido el 28 de agosto de 1945 (Foto: Wikipedia / composición propia).

Luego, entre la década de 1980 y 1990, Clarín adquirió Radio Mitre, Canal 13 y Multicanal, convirtiéndose así en un grupo multimedios. Ya en este siglo, renegoció una deuda que comprometía su existencia gracias a una polémica "ley de bienes culturales" durante el gobierno de Duhalde. A su vez, se consolidó como un conglomerado de medios al adquirir Cablevisión, Telecom y Telefónica. Ésta última fue objetada por el gobierno de Milei y continúa bajo revisión.

En estos 80 años pasaron múltiples presidentes, pero Clarín continúa entre los actores más determinantes a la hora de establecer la política argentina. "La principal fortaleza del Grupo Clarín fue la de tener la suficiente amplitud frente a los vaivenes de la política nacional y mantener la amenaza -por momentos, latente, pero en otros casos, explícita- de generar conflictos contra aquello o aquellos que se cruzaran en sus planes", describen los autores. 

A lo largo del libro, indagan sobre cómo los gobiernos dieron lugar a demandas del Grupo para lograr convivir y mantenerse en el poder, a excepción de Cristina Fernández de Kirchner, cuyo conflicto entre ambos actores políticos se materializó en episodios como el proceso de discusión y sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en 2009. Asimismo, en 2022, frente al intento de magnicidio que sufrió la expresidenta, Clarín sentenció en su diario: "La bala que no salió y el fallo que sí saldrá". El punto más álgido de este conflicto se dirimió en la Corte Suprema de Justicia con la ratificación en 2025 de la condena que priva de la libertad a la expresidenta y la inhabilita de manera perpetua para ocupar cargos públicos.

Becerra continúa: "Hay que decir que si bien Clarín recibió muchos favores estatales de gobiernos civiles y militares, no fue el único. Sin embargo, sí es el que mejor supo aprovecharlos a lo largo de estas 8 décadas". Para dimensionar aún más el poder, el Grupo es uno de los fundadores de la Asociación Empresaria Argentina. Así, desde 2002, ocupa un lugar en la mesa de las grandes decisiones junto a los llamados "dueños de la Argentina". Los autores detallan: "En la era de internet, cuando las tapas de los diarios han dejado de ser tan significativas, Clarín ha consolidado su poder expandiéndose y dominando las telecomunicaciones y la conectividad. El conglomerado encuentra, así, una centralidad que probablemente Roberto Noble nunca hubiese imaginado".

"De todas maneras, a pesar de la enorme fuerza que ha demostrado en el mercado doméstico, Clarín no logró internacionalizarse como sí lo hicieron otros grupos latinoamericanos que han tenido y tienen mucha presencia en el campo de las comunicaciones. Esto lo convierte en un caso peculiar", define Becerra.

El libro se encarga también de observar cómo es la relación del actual presidente Javier Milei con el Grupo Clarín, a quien acusa de armarle causas y de extorsión para que apruebe la compra de Telefónica de Argentina.

(Fuente: Agencia de Noticias Científicas / Universidad Nacional de Quilmes / Wikipedia / redacción propia)

Detección de mentiras y neurotecnologías: ¿estamos realmente más cerca de la "verdad"?

En los últimos años, han proliferado estudios empíricos basados en la medición de la actividad cerebral para leer la mente. A través de las neurotecnologías -sistemas de inteligencia artificial alimentados con datos cerebrales-, se anuncia la posibilidad de acceder a los pensamientos, las intenciones o, incluso, las memorias de las personas. Una promesa que, aunque todavía se mueve entre la ciencia y la ficción, plantea desafíos profundos para el ámbito jurídico.

(Foto: Roman Samborskyi / Shutterstock).

Esta posibilidad no ha pasado desapercibida en el mundo del derecho. Desde hace siglos, la justicia ha buscado herramientas que permitan saber si alguien miente en un juicio. Las antiguas ordalías -prueba ritual medieval en que se invocaba el juicio de Dios-, el polígrafo o el análisis del lenguaje no verbal son sólo algunos ejemplos de esa ambición persistente por descubrir la verdad a través de medios externos. Ninguna de estas técnicas, sin embargo, ha contado con un respaldo empírico sólido que garantice su validez o fiabilidad.

Una forma de leer la mente

Sin embargo, las técnicas neurocientíficas parecen abrir una vía prometedora, al estar en condiciones de superar los límites y falibilidades de otros sistemas que han ido apareciendo a lo largo de la historia. La clave radica en que la fuente de medición se sitúe lo más próxima posible a la información que se desea obtener. Dicho de otra forma: ya no se trata de medir si alguien suda, se sonroja o se muestra nervioso, sino de observar la actividad neuronal que podría reflejar lo que sabe o recuerda. Algo que, de confirmarse, sería extraordinario.

Con un método así, los declarantes en un proceso judicial no podrían ocultar, distorsionar o falsear lo que cuentan. La aplicación de esta tecnología permitiría reconstruir con más precisión los hechos y, así, conocer lo que realmente ocurrió. Este es uno de los principales objetivos del proceso judicial y, en particular, de la actividad probatoria. 

El antecedente de la prueba P300

Aunque pueda parecer futurista, la aplicación de técnicas basadas en la actividad cerebral no es completamente nueva en el ámbito judicial. Desde 2014, algunos jueces admitieron la práctica de la denominada prueba P300, que registra las señales eléctricas del cerebro mediante electroencefalografía. Se basa en el hecho de que el cerebro modifica dichas señales eléctricas cuando se enfrenta a un estímulo visual que le evoca un recuerdo.

El método consiste en mostrar a los investigados imágenes o palabras relacionadas con un hecho delictivo. Si el cerebro reacciona con una señal eléctrica concreta --la llamada "onda P300"-, se interpreta que el sujeto reconoce la información presentada. 

Usando el polígrafo en un caso judicial de 1937 (Foto: Biblioteca Nacional de Francia). 

¿Se puede detectar la mentira desde la memoria?

Precisamente, para evitar que técnicas sin un respaldo empírico sólido influyan en decisiones judiciales -y puedan conducir a condenas erróneas-, resulta fundamental analizar con detenimiento qué pueden medir realmente estas tecnologías.

Una de las cuestiones relevantes, si se pretende utilizar este instrumento en los tribunales de justicia, es si puede conocerse la verdad de unos hechos mediante el análisis de las memorias de sus testigos. Actualmente, sabemos que la memoria humana no funciona como una cámara de vídeo, no es una copia fiel de la realidad. Y es que los recuerdos son maleables: pueden alterarse (contaminarse) con el paso del tiempo, por la influencia de los medios, por preguntas sugestivas o, simplemente, por volver a contar (o rememorar internamente) lo sucedido varias veces.

Esta permeabilidad característica de la memoria puede dar lugar a falsos recuerdos, que combinan experiencias auténticas con información adquirida después, que puede no corresponderse con la realidad.

Lo más preocupante es que los falsos recuerdos pueden ser indistinguibles de los verdaderos, tanto para quien los tiene como para quien los evalúa. Hasta ahora, la neurociencia no ha identificado un marcador cerebral capaz de diferenciarlos de manera concluyente.

Entonces ¿qué detectan estas pruebas?

Si no se puede distinguir entre recuerdos reales y falsos, ¿qué mide exactamente la neurotecnología?

Los experimentos se basan en una idea sencilla: mentir exige un mayor esfuerzo cognitivo que decir la verdad. Implica suprimir una respuesta espontánea, inventar otra en su lugar y controlar la reacción con el interlocutor a fin de que no se dé cuenta de la mentira (engaño motivado). En teoría, ese esfuerzo extra se refleja en el cerebro.

Así, las técnicas empleadas con tal propósito no se basan el análisis del contenido de la memoria, sino en los patrones cerebrales asociados al esfuerzo de mentir. El problema es que este modelo tiene limitaciones: por ejemplo, si una persona está muy acostumbrada a mentir, dicho esfuerzo se reduce y la técnica deja de ser fiable.

Más que leer la mente, estas herramientas trabajan con una representación muy limitada de lo que significa mentir. Su interpretación, por tanto, requiere una gran prudencia. La aparente objetividad de los datos neurocientíficos puede inducir a una "ilusión de certeza" peligrosa en el contexto judicial, donde las consecuencias de un error pueden ser irreversibles.

Aunque los titulares sobre la posibilidad de "detectar mentiras en el cerebro" resulten cautivadores, la realidad científica es mucho más compleja. Los expertos coinciden en que aún estamos lejos de poder acceder a los pensamientos de una persona o determinar con precisión si dice la verdad o no.

Así que, por ahora, la justicia sigue sin disponer de un método fiable para leer la mente o para descubrir la falsedad en los tribunales. Después de todo, seguimos donde estábamos: frente a la eterna dificultad de conocer con certeza qué es verdad y qué no dentro de la mente humana.

(Fuente: The Conversation / redacción propia)

viernes, 14 de noviembre de 2025

Tres textos para el fin de semana: autorretrato de una niña violada por su padrastro, Viviana Rivero y la verdad sobre el cuidado del riñón

Desde un impactante texto de Neige Sinno pasando por la historia de alguien que indaga en su oscuro pasado y llegando a recetas con recomendaciones médicas, se pueden comprar y descargar desde este mismo post. 

(Foto: composición propia).

Sí, los libros nos acompañan bajo las frazadas en invierno y en la felicidad del aire libre o de una buena ventana cuando la temperatura empieza a subir. Los temas que tocan pueden ser reconfortantes como la primavera o de una dureza acorde con lo más polar del invierno. Este fin de semana tendremos un poco de todo.

Todos los libros que aquí recomendamos se consiguen en la mayoría de las librerías, y en formato digital o audiolibro para aprovechar comodidad y precio.

• Triste tigre, de Neige Sinno (Anagrama)

(Foto: composición propia).

Muy triste, muy, muy triste lo que cuenta Neige Sinno. El tipo es un seductor, la gente lo quiere, incluso después de que confesó lo quieren, algo como "un buen tipo que violó a una nena", ese tremendo oxímoron que la empatía puede generar. O, para decirlo mejor: "Ese buen tipo que violaba a una nena". Porque no fue una vez, fueron siete años. No fue en una calle oscura: fue en la casa donde él vivía como el marido de la madre de Neige y el padre de sus medio hermanos.

Sinno, nacida en 1977, lo cuenta todo ahora, que es una mujer grande pero no deja espacio para creer que "ya pasó". Aunque siguió su vida, estudió en Estados Unidos y vive en México, se casó y tiene una hija, no permite, en el texto, que nos vayamos tranquilos, con la ilusión de la víctima que superó todo y curó sus heridas. La herida estará para siempre, aunque sea en forma de cicatriz.

Otro aspecto notable es el análisis que hace de "Lolita", la novela de Vladimir Nabokov publicada en 1955 que tanta controversia causó. Se trataba, justamente, de la relación entre un adulto y una chica de 12 años. ¿Relación? ¿Romance? Sinno destruye cualquier interpretación en ese sentido y valora la manera en que el autor muestra la cabeza de "alguien que hace el mal de forma deliberada". Un plato fuerte, para paladares duros. Inolvidable.

Para comprar y descargar en formato audiolibro, hacer click aquí.

• Secretos de sangre, de Viviana Rivero (Plaza & Janés)

(Foto: composición propia).

Un médico argentino que reside en Nueva York encuentra una acusación de nazi pintada en la fachada de su casa y, tras el impacto, decide investigar el pasado de su abuelo, un diplomático alemán que se refugió en Mar Chiquita, Córdoba durante la Segunda Guerra Mundial. La búsqueda lo lleva a la Argentina, donde el silencio que rodea la figura de Marthin Müller y el encuentro con Coralina Carreño, una joven madre con un secreto, abren nuevas incógnitas familiares.

La novela alterna entre la época de la guerra y el presente, situando parte de la trama en el Hotel Viena, donde Marthin Müller y su esposa Amalia vivieron una intensa historia de amor. En la actualidad, la relación entre Alex y Coralina se convierte en el eje para desentrañar secretos familiares largamente ocultos.

Viviana Rivero, autora de esta obra, nació en Córdoba, Argentina, y divide su residencia entre su ciudad natal y Madrid, España. Es abogada y antes de dedicarse a la literatura trabajó como asesora legal y dirigió grupos de autoliderazgo femenino. También fue productora y directora de televisión.

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• Por mis riñones que hoy como diez veces bien, de Borja Quiroga y Miguel Cobo (Rosamerón)

(Foto: composición propia).

¿Será verdad que beber dos litros de agua cada día beneficia a tus riñones? La hormona EPO, responsable de oxigenar la sangre, se produce en los riñones. Allí también se origina la proteína klotho, relacionada con el envejecimiento y la longevidad. A pesar de su importancia, los riñones siguen siendo uno de los órganos más complejos y menos comprendidos del cuerpo.

En la décima edición de este libro, Miguel Cobo convoca a diez chefs con estrella Michelin en España. Cada uno comparte una receta diseñada para una alimentación equilibrada, demostrando que cuidar la salud renal y disfrutar de la gastronomía pueden ir de la mano. El doctor Borja Quiroga acompaña cada plato con recomendaciones médicas claras y útiles para proteger el bienestar sin renunciar al placer.

Este volumen pone en el centro a los riñones, mucho más que simples filtros de desechos. Su buen funcionamiento es clave para una vida larga y saludable. ¿Seguro de que nuestros riñones no nos están dando señales de alerta?

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(Fuente: bajalibros.com / Infobae / redacción propia)

La Ciudad de Buenos Aires abrió al público su hospital de estatuas y lo trasformó en museo

El taller de Monumentos y Obras de Arte es el espacio donde se restauran las más de 2400 estatuas del patrimonio porteño. Ya se puede visitar acordando previamente vía e-mail.

(Foto: prensa GCBA).

La Ciudad reabrió su hospital de estatuas ubicado en el Parque Tres de Febrero (Av. Infanta Isabel 110, CABA) y lo transformó en un museo. El Taller de Monumentos y Obras de Arte es el espacio donde se restauran las más de 2.400 estatuas que forman parte del patrimonio porteño.

Allí se recuperan piezas históricas dañadas o que se perdieron. También se conservan aquellas que fueron retiradas de sus espacios originales por actos de vandalismo.

Tras la renovación, el "hospital de estatuas" tendrá un espacio destinado a su archivo patrimonial. En archivo reunirá biografías de autores y planos, fotografías y fichas técnicas de cada obra, con un registro detallado de sus intervenciones a lo largo del tiempo.

Hasta el momento, el archivo funcionaba en un edificio externo. Con más de 300 cajas y 2.500 carpetas, es una herramienta esencial para encontrar la información que permite recuperar piezas históricas dañadas o que se han perdido. "En el MOA podemos conocer la enorme dimensión artística que tiene nuestro patrimonio", dijo el jefe de Gobierno, Jorge Macri.

(Foto: prensa GCBA).

"Buenos Aires tiene una relación muy profunda con el arte público, que es parte de nuestra historia y de la identidad de cada barrio. El MOA es el taller donde todo eso se protege y se mantiene vivo", señaló el Ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, tras la reapertura.

Hasta ahora, el taller estaba cerrado al público, pero desde el próximo sábado puede visitarse de lunes a viernes de 10:00 a 17:00, previa cita por e-mail.

(Fuente: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires / Agencia Noticias Argentinas / redacción propia)

Temas para pensar e inquietarnos: la teoría de Internet como una "zona muerta"

Vivimos en un mundo paranoico, y el relato esencial de nuestro estado de cosas es la teoría conspirativa. Hay demasiadas y de todas las especies, desde la que nombra a la sociedad secreta de los Illuminati como los amos secretos del mundo, hasta la que sostiene que Brigitte Macron, la esposa de Emmanuel, actual presidente de Francia, en realidad es una persona transexual. Como no podía ser de otra manera, la red de redes no escapa a esas retorcidas teorías.

(Foto: Shutterstock).

Una de esas teorías conspirativas posibles, quizá hoy certera, es la de la "Internet muerta". ¿Qué postula? Que desde 2016, aproximadamente, Internet consiste sobre todo en actividad de bots y contenido generado automáticamente, manipulado por la curaduría del algoritmo, como parte de un esfuerzo coordinado e intencional para controlar a la población y minimizar la actividad personal. Es decir, que en internet casi no hay seres humanos. Durante varios años, la teoría era rebatida por datos: si, los bots eran como cucarachas en un bajomesada húmedo, pero todavía los humanos eran la mayoría.

Además, la connotación negativa de la palabra "bots" puede llevar a un malentendido. Los bots son programas informáticos que imitan el comportamiento humano y existen desde el nacimiento de internet, de hecho la hacen posible: con bots funcionan los buscadores, por ejemplo: sin ellos no podríamos navegar ni encontrar nada. De la misma manera, los bots "malos" existen desde el principio, como los ladrones de datos o de contraseñas.

Sucede que desde la aparición de la Inteligencia Artificial esos bots no sólo son capaces de crear contenidos, sino también de imitar la fórmula para que su difusión sea masiva y viral. Cualquiera que pase tiempo en redes sociales se puede dar cuenta de cómo ocurren estas viralizaciones: de repente todos vemos lo mismo, el algoritmo se descontrola, se escapa de nuestra curaduría y nos ofrece la misma discusión, la misma indignación, la misma noticia. Y con la IA se amplifica el problema de que lo viralizado puede no ser real. Es casi imposible separar lo que es cierto de lo que es puro ruido, ninguno de nosotros es capaz de hacerlo, aunque crea que sí. 

Y esto por un motivo sencillo: la Internet muerta de la conspiración se está haciendo realidad. Hoy, ya es mayor el porcentaje de bots que de personas en la red, se estima que el balance estaría en 51% vs 49%, pero puede ser más. Esa canción que todos escuchamos quizá no sea la que más gusta: es que se contrató a un ejército de bots para que se haga tendencia. El rapero Drake, hace unos años, acusó a una discográfica de pagar bots para hacer inmensamente popular una canción en la que su rival, Kendrick Lamar, lo insultaba. ¿Era cierto? ¿Los pagó en realidad Drake, para provocar la controversia? ¿La canción fue popular espontáneamente o, digamos, solo impulsada por la publicidad "normal"?

Las redes sociales, los lugares donde solíamos comunicarnos, cambiaron drásticamente, y los usuarios lo notamos. Dejamos de publicar con frecuencia y por el sólo impulso de compartir. Las usamos sobre todo para trabajar y promocionar. Es normal: a las redes ya no les importan las interacciones humanas, los algoritmos prefieren perfiles profesionales, mejor producción y publicidad. Así, no tiene sentido postear algo, porque lo verá muy poca gente: el algoritmo lo desecha, lo desprecia y lo oculta.

Sin embargo, seguimos "scrolleando". Horas y horas de pasar el dedo índice por la pantalla, y de leer comentarios e hilos. ¿Cómo nos mantiene enganchados? Hay múltiples métodos, pero uno es lo que se llama el "algoritmo de la rabia" y es muy eficiente en redes sociales. El algoritmo amplifica tres contenidos que causan emociones adictivas: el sexo, el miedo y la rabia. Así aumenta la participación de usuarios y, en consecuencia, se genera dinero.

(Foto: Shutterstock).

Un posteo que sea carnada para hacer enojar, el "rage bait", tiene más likes y más comentarios, se comparte más. El bot aprende que eso gusta, crea contenido similar, lo normaliza, y la burbuja de negatividad y malhumor no se termina más. Internet es cada vez más un lugar donde la pasamos mal, donde nos amargamos. El algoritmo nos condiciona a ser más provocativos, picantes y agresivos, porque eso llama la atención. No es conspiración: es el puro mecanismo de las redes. Y así estamos, haciéndonos mala sangre y perdiendo el tiempo con robots en una zona muerta.

Uno pensaría que la mayoría de esa minoría de humanos en internet querría salir de la lógica de la pelea y la indignación sin fin. Pues no. Un ejemplo es el de la tiktoker Winta Zesu, una influencer de 25 años que produce videos sólo para hacer enojar. Uno de ellos tuvo 24 millones de likes, se sigue compartiendo en X, y los usuarios siguen creyendo que es verdad, como un fantasma que se niega a desaparecer. La actuación de Winta en el video es muy convincente. Pide un brunch. Se lo sirven y ella se queja porque el huevo no está ubicado sobre el salmón. Y arma un lío tremendo, maltrata a la moza -que está fuera de cámara- y se comporta como una total imbécil privilegiada y jodida. Un usuario de X lo posteó diciendo: "Nada da más miedo que esta generación TikTok" y empezó el espiral, primero de "no lo puedo creer" hasta "hay que encontrarla y matarla a piñas". Ella sólo hizo el video para tener más seguidores y lo consiguió: medio millón en cuestión de días.

Es por eso que internet se volvió un lugar tan rabioso, agresivo, violento, no sólo porque la gente esté "rota". El algoritmo es el martillo, en todo caso. Nos vuelve más violentos porque tiene que ser alimentado, pide más, y la IA produce ese contenido. Puede crear discusiones. Todas esas rabietas que vemos, especialmente en comentarios, pueden ser sólo robots hablando los unos con los otros, e incluso el contenido sobre el que comentan puede ser artificial. Jamie Cohen, profesor de cultural digital en Queens College de New York y especialista en el tema, explica: "La rabia se volvió normal, entonces hay que ser cada vez más extremo. El crecimiento del contenido rabioso hace que cada vez sea más difícil para la gente chequear si el original es real. O, peor, como chequear es obligatorio para saber si lo que vemos es verdadero, la gente se desinteresa. Todos somos vulnerables ahora, porque no podemos prestar tanta atención. Internet ya no es un lugar seguro ni divertido. Y es triste".

Podemos pensar: siempre consumimos sexo, violencia y miedo, o acaso no son eso la prensa amarilla, la pornografía, el sensacionalismo. Claro que sí. La diferencia es de escala. No es lo mismo pasar un rato con esas emociones manufacturadas que tenerlas en la mano durante doce horas. No es lo mismo que esta dificultad de desconectarse, donde le gritamos a un espejo negro en el que ya no hay humanos. Así ocurre este presente. Es posible que el futuro de las redes sociales sea convertirse en cementerios luminosos, lápidas con insultos, bots que se agreden en el vacío.

(Fuente: Página 12 / Mariana Enriquez / redacción propia)

jueves, 13 de noviembre de 2025

Agenda Cultural: se renuevan por completo las propuestas multidisciplinarias del Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner) promediando el anteúltimo mes del año

El polo cultural más imponente de Latinoamérica ofrece música para todos los gustos, comedia, videoinstalación, radioteatro y el Salón Nacional de Artes Visuales. Todo, como siempre, con acceso libre y gratuito para toda la comunidad.

• 112º Salón Nacional de Artes Visuales

Organizado por el Palais de Glace y la Secretaría de Cultura de la Nación, el Salón Nacional de Artes Visuales reúne 219 obras de todo el país, exhibidas con curaduría de Rodrigo Alonso. Certamen de carácter federal que se realiza desde 1911, ofrece un panorama de lo más destacado del arte argentino en diversas categorías: Pintura, Dibujo, Escultura, Artes del Fuego, Espacio no disciplinario, Fotografía, Instalaciones y Medios alternativos, Gráfica y Textil.

Inaugura el miércoles 12 de noviembre, 16:00.
Miércoles a domingos , de 14:00 a 20:00 - Salas 402 a 406 y La Gran Lámpara.

• Festival Fado Buenos Aires 2025


Llega una nueva edición del festival que reúne música en vivo, cine y charlas con grandes exponentes de la tradicional música portuguesa. El encuentro cuenta con la participación de la notable cantante Carminho. También habrá un concierto con los guitarristas André Dias y Hugo Gamboias. Además, se exhibirá la película "Movimentos perpétuos. Tributo a Carlos Paredes", de Edgar Pêra, y tendrá lugar una conferencia sobre el rol clave de Carlos Paredes en el sonido del fado.

Sábado 15 y domingo 16 de noviembre - Diversas salas y espacios.

La programación completa puede consultarse haciendo click aquí.

• La pampa cósmica, de Perez Célis


Esta videoinstalación inmersiva inspirada en el período pampeano del artista plástico argentino Pérez Celis, propone una experiencia sensorial que reinterpreta los paisajes, colores y símbolos característicos de esta etapa, e invita al espectador a adentrarse en un diálogo entre la pintura, la luz y el movimiento. Realizada junto a la Fundación Pérez Celis.

Desde el 12 de noviembre. Miércoles y jueves, de 14:00 a 20:00 - Sala Inmersiva.

• No me olvides... por favor, de Hernán Krasutzky, con Arnaldo André y Silvia Pérez


Como parte de la programación de teatro, se presenta "No me olvides... por favor", una comedia protagonizada por Arnaldo André y Silvia Pérez, y escrita y dirigida por Hernán Krasutzky, que aborda el amor, la memoria y la libertad con humor y emoción.

Viernes 14 y sábado 15 de noviembre, 20:00 - Sala Argentina.

• Beethoven, Wagner y Tchaikovsky, por la Orquesta Sinfónica Nacional


La Orquesta Sinfónica Nacional continúa su temporada estable, en esta oportunidad bajo la dirección de Ligia Amadio y con Carla Filipcic Holm como solista invitada. El programa explorará distintos períodos y compositores del romanticismo y el clasicismo tardío europeo, con obras de Ludwig van Beethoven, Richard Wagner y Piotr Ilich Tchaikovsky.

Viernes 14 de noviembre, 20:00 - Auditorio Nacional.

La lista completa de obras a ejecutar se puede consultar haciendo click aquí.

• Tardes de jazz: Tomás Fraga


El guitarrista, director, compositor y arreglador Tomás Fraga se presenta acompañado por Juan Presas en saxos, Mariano Agustoni en piano, Andrés Pellican en bajo, Juan Martín Rodríguez en batería y Facundo Guevara en percusión. El grupo interpretará "Confluencias", segundo disco de Fraga.

Domingo 16 de noviembre, 18:00 - Plaza seca.

• Música y palabras: Sebastián Macchi y María Fiorentino


Continúa adelante la segunda temporada del ciclo "Música y palabras", que combina piezas literarias y musicales en un espacio intervenido. En este episodio 26, el músico Sebastián Macchi y la actriz María Fiorentino presentan el espectáculo "La orilla infinita", en el que recorren el universo poético de Juan L. Ortiz (1896-1978).

Sábado 15 de noviembre, 18:00 - Salón de Honor.

• Radioteatro: Tarta de limón, de Guillermo Camblor


En una nueva fecha del ciclo "Radioteatro", se presenta "Tarta de limón", de Guillermo Camblor. La pieza, que cuenta con la participación de Cristina Alberó, Esther Goris, Claudia Lapacó, Alejandro Paker, Arnaldo André y Lionel Arostegui, propone un retrato sobre la familia, el paso del tiempo y la fragilidad de la memoria.

Miércoles 12 de noviembre, 20:00 - Sala Argentina.

• Ritmos argentinos: edición tropical


Por segundo año consecutivo, la Red de Casas de la Cultura lleva adelante la propuesta "Ritmos argentinos", que ofrece una fusión de ritmos. En esta oportunidad, la fecha estará dedicada a la música tropical, con la participación de Facundo Larrieta (Gálvez, Santa Fe), Gicela Méndez Ribeiro (Paso de los Libres, Corrientes), La Big Band (Colón, Entre Ríos) y La Sin Bemol (Rosario del Tala, Entre Ríos).

Viernes 14 de noviembre, 17:00 - Plaza seca.

(Fuente: prensa Palacio Libertad)

Más expuestos que nunca: los algoritmos adivinan cómo somos o cuánto ganamos analizando nuestra foto

Es una sensación familiar para cualquiera que use redes sociales: el asombro, a veces inquietante, de que una plataforma parezca conocernos mejor que nadie. Un video recomendado que acierta de lleno, un anuncio que responde a una conversación reciente, un recuerdo que aparece en el momento justo. ¿Cómo es posible?

Cuando subimos una foto a una red social, no nos imaginamos todo lo que los algoritmos pueden deducir de nosotros sólo por esa imagen (Foto: Antoine Beauvillain / Unsplash).

Atribuimos esta aparente magia a los algoritmos que, suponemos, aprenden de nuestras interacciones directas. Sin embargo, esta es sólo la capa más superficial de un sistema mucho más complejo.

La verdadera capacidad de estos sistemas no reside en registrar nuestras acciones explícitas, sino en su habilidad para interpretar nuestra identidad a partir de los datos que compartimos, a menudo, de forma inconsciente. Un sencillo experimento con una sola fotografía personal revela hasta qué punto estos sistemas construyen perfiles psicológicos, ideológicos y económicos que van mucho más allá de lo que el usuario pretende comunicar.

De la visión por computador a la interpretación semántica

Cuando subimos una imagen a internet, no sólo la ven otros usuarios: también la "leen" los sistemas de visión por computador, como la API de Google Vision que, según anuncia Google, "extrae información valiosa de imágenes, documentos y vídeos". Estas tecnologías ya no se limitan a identificar objetos o rostros. Su alcance llega a la interpretación semántica: pueden deducir emociones, contextos culturales o rasgos de personalidad.

Herramientas como TheySeeYourPhotos, creada por un ex ingeniero de Google para denunciar este tipo de prácticas, permiten comprobarlo. Su objetivo es mostrar cuánta información personal y sensible puede inferirse a partir de una sola fotografía, utilizando la misma tecnología que emplean las grandes corporaciones.

El problema no está en que las máquinas reconozcan lo que ven, sino en que interpreten lo que creen que esa imagen dice sobre nosotros. Y ahí surge una pregunta clave: ¿están diseñadas para servir nuestros intereses o para explotar patrones de comportamiento que ni siquiera reconocemos?

Caso de estudio: el perfil inferido de una fotografía

Para explorar los límites de esta capacidad interpretativa, universitarios españoles realizaron un simple experimento: analizar una fotografía personal mediante la herramienta recién mencionada (TheySeeYourPhotos), y clasificaron los resultados en dos niveles.

Análisis que la herramienta TheySeeYourPhotos hace sobre una de las fotos empleadas en este estudio (Foto: captura de pantalla).

El primer nivel es el del análisis descriptivo, mediante el que la IA identifica elementos visuales objetivos. En este caso, describió correctamente la escena principal (un joven junto a una baranda y un monumento) y se aproximó a la localización geográfica. Este nivel, aunque propenso a errores fácticos (como estimar una edad algo diferente), se mantiene en el plano de lo esperable.

El segundo nivel, el del análisis inferencial, es el que resulta más revelador y problemático. A partir de la misma imagen, el sistema construyó un perfil detallado basado en patrones estadísticos y, previsiblemente, en sesgos algorítmicos:

• Origen étnico (raza mediterránea) y nivel de ingresos estimado (entre 25.000 y 35.000 euros anuales).
• Rasgos de personalidad (tranquilo, introvertido) y aficiones (viajes, fitness, comida).
• Orientación ideológica y religiosa (agnóstico, partido demócrata).

El propósito de este perfilado exhaustivo es, en última instancia, la segmentación comercial. La plataforma sugirió anunciantes específicos (Duolingo, Airbnb) que tendrían una alta probabilidad de éxito con el perfil inferido. Lo relevante no es el grado de acierto, sino la demostración de que una sola imagen es suficiente para que una máquina construya una identidad compleja y procesable de un individuo.

Del perfilado a la influencia: el riesgo de la manipulación algorítmica

Si un algoritmo puede inferir nuestra ideología, ¿su objetivo es simplemente ofrecernos contenido afín o reforzar esa inclinación para volvernos más predecibles y rentables?

Esa es la frontera difusa entre personalización y manipulación. Meta, por ejemplo, ha experimentado con usuarios generados por inteligencia artificial, diseñados para interactuar con perfiles reales solitarios y aumentar su tiempo en la plataforma. Y si los sistemas pueden simular compañía, también pueden crear entornos informativos que guíen sutilmente opiniones y decisiones.

A ello se suma la falta de control real sobre nuestros datos. La multa récord de 1.200 millones de euros impuesta a Meta en 2023 por transferencias ilegales de información de Europa a EE. UU. demuestra que el cumplimiento normativo se convierte, para las grandes tecnológicas, en un cálculo de riesgo-beneficio, más que en un principio ético.

La conciencia crítica como herramienta de defensa

El resultado de este perfilado masivo es la consolidación de las "burbujas de filtro", un concepto acuñado por Eli Pariser para describir cómo los algoritmos nos encierran en entornos informativos que refuerzan nuestras creencias. Así, cada usuario habita un mundo digital hecho a su medida, pero también más cerrado y polarizado.

Ser conscientes de que cada interacción digital alimenta este ciclo es el primer paso para mitigar sus efectos. Herramientas como TheySeeYourPhotos son valiosas porque revelan cómo se construye la ilusión de personalización que define nuestra experiencia en línea.

Por tanto, el "feed" de nuestras redes sociales no es un reflejo del mundo real, sino una construcción algorítmica diseñada para nosotros. Comprender esto es indispensable para proteger el pensamiento crítico y navegar de forma consciente en un entorno digital cada vez más complejo.

(Fuente: The Conversation / Xataka / varios / redacción propia)

Erik Satie en el Teatro Colón: una maratón de 24 horas, 60 pianistas y la partitura que desafía el silencio

El Centro de Experimentación del máximo coliseo argentino prepara un homenaje doble al compositor francés fallecido hace cien años: por un lado la minimalista "Vejaciones", por el otro el drama sinfónico titulado "Sócrates".

Erik Satie (1866-1925) (Foto: Wikimedia).

El Centro de Experimentación del Teatro Colón se prepara para rendir homenaje al compositor francés Erik Satie con dos propuestas musicales que exploran tanto la resistencia física como la profundidad conceptual de su obra. La primera de estas experiencias, una interpretación ininterrumpida de "Vejaciones" durante veinticuatro horas, reunirá a cerca de sesenta pianistas de distintas trayectorias y edades, quienes se alternarán cada diez minutos para mantener la ejecución constante de la pieza.

El evento comenzará el viernes 14 de noviembre a las 20:30 y concluirá el sábado 15 de noviembre a la misma hora, permitiendo el acceso libre y gratuito al público durante todo el desarrollo, aunque con aforo limitado. Los asistentes podrán ingresar y retirarse en cualquier momento, permaneciendo el tiempo que deseen en la sala del CETC, cuyo ingreso se realiza por el Pasaje de los Carruajes, en Tucumán 1171 (CABA). La performance, además, contará con intervenciones de proyecciones de video, sumando una dimensión visual a la experiencia sonora.

"Vejaciones" es reconocida por su carácter enigmático y su estructura minimalista: una breve melodía para piano, intercalada con dos armonizaciones distintas, cuya ejecución a tempo normal no supera los dos minutos. Sin embargo, la partitura incluye una indicación singular del propio Satie: "Para tocar esta pieza 840 veces seguidas, será conveniente prepararse con antelación en el más profundo silencio". 

Centro de Experimentación del Teatro Colón (Foto: prensa Teatro Colón).

Esta instrucción fue tomada literalmente en 1963, cuando el compositor experimental John Cage organizó la primera interpretación completa en la Universidad de Nueva York, estableciendo un sistema de relevos entre pianistas para sostener la maratónica ejecución. Aquella experiencia marcó un antes y un después en la música contemporánea, abriendo el camino a nuevas formas de abordar obras de larga duración y estructuras repetitivas.

La dinámica de relevo que caracteriza la performance actual se inspira en la absoluta horizontalidad propuesta por Cage en aquella ocasión, donde concertistas consagrados, músicos de otros géneros, docentes, estudiantes y pianistas aficionados comparten el escenario en igualdad de condiciones. Esta diversidad de intérpretes y la naturaleza abierta del evento refuerzan el espíritu experimental y comunitario de la obra.

El ciclo de homenajes continuará el sábado 29 de noviembre a las 20:30 y el domingo 30 de noviembre a las 18:00, con la presentación de "Sócrates", la pieza que Satie consideraba su obra maestra. Este drama sinfónico basado en textos de Platón será interpretado por primera vez en el Teatro Colón, en un recital escenificado que reunirá a un pianista, una soprano y un narrador. La obra, rara vez ejecutada en vivo, se convierte así en el centro de un segundo tributo que busca profundizar en la faceta más ambiciosa y reflexiva del compositor francés.

(Fuente: Infobae / Teatro Colón / redacción propia)

martes, 11 de noviembre de 2025

Poniendo la lupa en un nombre: Kurt Vonnegut, o el satírico escritor que se lee con una sonrisa al borde del espanto

Contó el terrible bombardeo a la ciudad alemana de Dresde en la Segunda Guerra Mundial: él estaba ahí como prisionero. Dijo que Shakespeare fue un mal narrador pero era de los pocos que nos contó la verdad. Delirante, ácido, polémico, siempre brillante. 

(Foto: composición propia).

Tal como lo hiciéramos recientemente con nuestros Ricardo Piglia y Juan José Saer, recomendando varios de sus textos en un solo post, esta vez le toca a un autor norteamericano. A Kurt Vonnegut suele encasillárselo genéricamente en el género de ciencia ficción, pero es muchísimo más que eso: fue un ácido humorista, polémico denunciante antibelicista, defensor de los derechos civiles y humanos y del medio ambiente, y uno de los críticos más feroces de la sociedad contemporánea, siempre a través de su desbordante y caleidoscópica imaginación.

Kurt Vonnegut (1922-2007) (Foto: WIkimedia).

Aquí sugerimos cinco trabajos para ingresar en su particular universo, incluyendo la que es considerada su obra maestra y uno de los grandes clásicos de la literatura norteamericana, "Matadero cinco" (o "La cruzada de los niños"). Todos se consiguen en librerías y, como solemos facilitar, se pueden obtener en formato digital desde este post a precios más que accesibles.

• Pájaro de celda (1979)

(Foto: composición propia).

"Presten atención, por favor, pues en este libro, que es la historia de mi vida hasta ahora, los personajes no son solo las personas sino los años. Mil Novecientos Trece me dio el regalo de la vida. Mil Novecientos Veintinueve desbarató la economía estadounidense. Mil Novecientos Treinta y Uno me envió a Harvard. Mil Novecientos Treinta y Ocho me consiguió mi primer empleo en el gobierno federal. Mil Novecientos Cuarenta y Seis me dio una esposa. Mil Novecientos Cuarenta y Seis me dio un hijo ingrato. Mil Novecientos Cincuenta y Tres me echó del gobierno federal. Mil Novecientos Setenta me dio un empleo en la Casa Blanca de Nixon. Mil Novecientos Setenta y Cinco me envió a la cárcel por mis absurdos aportes a los escándalos políticos conocidos colectivamente como Watergate".

Así se presenta Walter F. Starbuck, el protagonista de esta novela, y así comienza a contar su vida, inextricablemente unida a la historia de los Estados Unidos. Desde las ejecuciones de Sacco y Vanzetti hasta la voracidad de las multinacionales -sin olvidarse, por supuesto, de la Segunda Guerra Mundial-, Kurt Vonnegut se pasea con total libertad por el lado oscuro del siglo XX norteamericano y construye una sátira magistral sobre el poder y el dinero con las herramientas que nadie dominaba mejor que él: el sarcasmo, el ingenio, la invención, pero también la compasión y la ternura. "Pájaro de celda" es una novela cruel y cautivante, honesta y divertida, Vonnegut en estado puro. 

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• Payasadas (1976)

(Foto: composición propia).

Refugiado en las ruinas del Empire State, Wilbur Rockefeller Swain, médico de profesión, monstruo de nacimiento y el último presidente de los Estados Unidos, repasa la historia de su vida y la de su país como si fueran una sola. Y en ese repaso no puede faltar Eliza, su hermana gemela: "No éramos idiotas… Éramos algo nuevo. Éramos neandertaloides". Un día, los gemelos descubren que, cuando sus cuerpos se tocan, sus mentes se funden en una única mente genial. Rechazados por sus padres, aislados de la sociedad, inventan una fórmula para terminar con la soledad en el mundo.

Uno de los más grandes escritores estadounidenses del siglo XX despliega en esta novela su talento incomparable para reflexionar sobre el tema que lo obsesionó siempre: las catástrofes que causan los hombres en su afán por alcanzar el bienestar y la felicidad. "Esto es lo más parecido a una autobiografía que escribiré jamás. La he titulado 'Payasadas' porque trata sobre la poesía grotesca de ciertas situaciones, como las viejas comedias cinematográficas del género 'slapstick', sobre todo las de Laurel y Hardy. Así es como yo siento la vida", dijo el autor. 

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• Cuna de gato (1963)

(Foto: composición propia).

En este libro nada es cierto. Jonás (o John) se propone investigar qué estaban haciendo los norteamericanos más destacados el día en que se arrojó la bomba en Hiroshima. Las cartas que intercambia con el hijo menor del doctor Felix Hoenikker -uno de los padres de la bomba atómica- lo zambullen en una intriga familiar que oculta la más terrorífica contribución de la ciencia a la humanidad: el hielo nueve.

Las respuestas a todas las preguntas están en una isla del Caribe, la república de San Lorenzo, donde el bien y el mal se reparten entre un dictador demente, un genio impasible, una diosa del amor y el fundador del bokononismo, una religión profética y absurda. A Jonás le tocará aprender algo sobre el poder, el horror y la estupidez humana, y sobre las mentiras que nos contamos mientras esperamos el fin del mundo.

Dijo The New York Times en el momento de su publicación: "El momento de leer a Vonnegut es justo cuando se empieza a sospechar que nada es lo que parece. No solo divierte: electrocuta. Y se lo lee con un placer enorme porque te pone los pelos de punta".

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• Desayuno de campeones (1973)

(Foto: composición propia).

Una suerte de historia abreviada del siglo XX estadounidense en particular y de la humanidad en general, contada (e ilustrada) para niños o extraterrestres por un loco, que bien podría ser el Creador del Universo. La publicó originalmente en 1973, cuando ya era un escritor consagrado, y narra en un juego de cajas chinas el encuentro entre un grupo de personajes tan estrafalarios como entrañables con el escritor que los inventó.

Novela de culto, "Desayuno de campeones" es una prueba de hasta qué punto, con su irreverencia formal, el autor amplió el horizonte de posibilidades del género, y también una oportunidad para descubrir cómo son la política, el sexo, el arte, la vida y la muerte en el planeta Tierra según Vonnegut.

"Una vez que comprendí el motivo por el que Estados Unidos se estaba transformando en un país tan peligroso e infeliz de gente que no tenía nada que ver con la vida real, decidí evitar la narración de historias. Escribiría sobre la vida. Cada persona sería tan importante como las demás. Todos los hechos tendrían el mismo peso. Nada sería excluido.  Que los demás pusieran orden en el caos. Yo pondría caos en el orden, y creo que lo he logrado. Si todos los escritores hicieran eso, quizá los ciudadanos que no se dedican a la literatura comprenderían que no hay orden en el mundo que nos rodea, sino que en cambio debemos adaptarnos a los requerimientos del caos. Es difícil adaptarse al caos, pero es posible. Soy prueba viviente de ello: es posible", escribe.

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• Matadero cinco (1969)


(Foto: composición propia).

Kurt Vonnegut quería escribir una novela sobre la guerra. Pero tenía dos problemas. El primero, que le hacía volver a lo que él había sufrido: sobrevivió al bombardeo de Dresde, el más cruento de la Segunda Guerra Mundial, y fue hecho prisionero de guerra. El segundo, que le daba pavor que llevasen la historia al cine (como le advirtió que pasaría una buena amiga suya, y de hecho pasó) y la interpretase una gran estrella, un actor muy "machote", y los niños quisiesen ir también a la guerra y las guerras no se acabaran nunca.

Pero escribió esa novela, y se prometió que sería distinta a todas las demás. Que hablaría de "la cruzada de los niños". Y que en ella habría miedo y risa y viajes en el tiempo y ternura y estupor y sorpresa y fragilidad...

Y esa novela se convirtió en la gran novela antibélica de todos los tiempos. En el emblema de la contracultura de los sesenta. En uno de los mayores clásicos de la narrativa estadounidense. En este libro que ahora sostiene al lector, en el que late el corazón asustado y risueño de Vonnegut dentro de un búnker bombardeado y también la promesa infantil de que no habrá más guerras.

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(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)