jueves, 18 de junio de 2026

De los diarios a los chatbots: la transformación del consumo de noticias en América Latina

Las audiencias eligen cada vez más fuentes de información digitales, incluyendo inteligencia artificial, aunque no confían en las noticias, tienden a evitarlas y no pagan por la información a la que acceden, según el Informe sobre Noticias Digitales en 2025.

(Foto: Shutterstock).

Las audiencias en América Latina eligen cada vez más fuentes de información digitales, incluyendo chatbots de inteligencia artificial, aunque no confían en las noticias, tienden a evitarlas, y no pagan por la información a la que acceden, según el Informe sobre Noticias Digitales en 2025. Para este reporte del Instituto Reuters de la Universidad de Oxford, fueron encuestadas 12.149 personas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú en enero y febrero de este año.

Acceso a la información


En promedio, ocho de cada diez usuarios se informan online, seis de cada diez lo hacen por redes sociales, 46% miran noticias en la televisión, 15% leen diarios impresos y 10% buscan noticias en chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude.

Estas proporciones indican que el consumo se mantuvo igual en internet, incluyendo plataformas de redes sociales y aumentó 4 puntos porcentuales en motores de IA, en los que hace un año sólo se informaban 6% de los encuestados. En cambio, disminuyó levemente en plataformas analógicas: hace un año 48% accedían a noticias por televisión, y 16% lo hacían por diarios en papel

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Confianza en las noticias

Los niveles de confianza en la información bajaron en todos los países de América Latina desde 2025. Solo 31% de los encuestados confían en las noticias la mayor parte del tiempo, comparado con 36% hace un año. Estos valores son los más bajos a nivel global: se comparan con 54% en África, 38% en Asia y Oceanía y 36% en Europa. El país con niveles más altos de confianza en las noticias es Brasil (36%) y los más bajos son Argentina y Colombia (26% y 25%).

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Los escasos niveles de confianza podrían explicar la propensión a evitar las noticias frecuentemente o a veces, que ejercen 45% de los usuarios, así como la baja proporción de personas que pagan por las noticias a las que acceden online.

En promedio, sólo 13% en la región paga por información en internet, con un rango que va desde 10% en Argentina y Chile a 15% en Colombia y México. La tendencia a pagar por contenido periodístico online es más alta en los países del norte de Europa, donde 29% de los usuarios tienen una suscripción.

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Noticias en plataformas

Las plataformas se mantienen por ahora como la principal fuente de acceso a información online, aunque ninguna supera la mitad de los encuestados. En promedio, Facebook es utilizada para obtener noticias por 48% y WhatsApp por 39% de los encuestados, mientras que YouTube e Instagram son utilizadas por 36% y 34% de la muestra, y 28% acceden a información a través de TikTok

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Estos datos indican que las audiencias en América Latina acceden a información online, pero tienden a desconfiar de las noticias, a veces o frecuentemente evitan informarse, y son reacias a pagar por contenido noticioso.

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

La confianza es baja con comparada con otras regiones del mundo y experimentó un marcado descenso en el último año. La tendencia de disminución de confianza, junto a la evitación de noticias y baja voluntad de pago, pone en cuestión el rol de los medios informativos en las democracias de América Latina.

(Fuente: Agencia Noticias Argentinas / Instituto Reuters / varios / redacción propia)

La Feria de Editores va por su decimoquinta edición con 330 sellos, premios y una fiesta en el Teatro Vorterix porteño

El encuentro dedicado a la edición independiente volverá a C Art Media del 6 al 9 de agosto con inscripción previa, una grilla diversa y la expectativa de repetir la convocatoria récord que dejó su última cita.

(Foto: Matías Moyano).

La Feria de Editores celebrará su 15° edición del 6 al 9 de agosto de 2026 en C Art Media de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con entrada libre y gratuita, en una programación que reunirá más de 330 sellos de América Latina y España y sumará premios, actividades profesionales y una fiesta abierta al público.

En su última edición, la feria recibió a 30.800 lectores en 2025. La organización informó que en 2026 el encuentro se hará de 14:00 a 21:00 en Avenida Corrientes 6271, con participación de editoriales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú, Uruguay y España.

Desde su primera edición de 2013, cuando participaron 15 editoriales pequeñas, la FED se propuso crear un espacio de encuentro entre lectores y quienes editan para conversar sobre libros, catálogos y experiencias de lectura. Ese crecimiento se refleja en la expansión del evento y en la diversidad de géneros que los sellos llevan al la feria.

Uno de los ejes de esta edición será Trabajo, el tema del libro gratuito que reciben los visitantes cada año. La convocatoria recibió más de 500 postulaciones y los 10 textos seleccionados obtendrán $200.000 cada uno. El prejurado estuvo a cargo del equipo de la feria y la selección final fue responsabilidad del autor y editor Ricardo Romero.

(Foto: Matías Moyano).

La imagen oficial de esta edición la diseñó la ilustradora Ornella Pagliaruolo, que ganó el Afiche FED 2026, un premio que otorga $900.000, además de una caja de Posca Pencil de 36 unidades y un set de marcadores Posca Brush. El jurado estuvo integrado por Pum pum, Maru Aguzzi y Martín Ramón.

El jueves 6 y el viernes 7, de 11:00 a 14:00, las librerías y bibliotecas contarán con un horario exclusivo para recorrer la feria. Las editoriales adheridas ofrecerán un descuento del 50% por pago al contado. Por segundo año, las librerías también dispondrán de envío gratuito de hasta 200 kilos a todo el país mediante un convenio con OCA.

La feria seleccionó además a Medio pan y un libro como librería online de esta edición. Cada compra superior a $60.000 recibirá envío gratuito a todo el país y un ejemplar del libro gratuito de la feria.

El Premio a la Labor Librera tendrá su sexta edición consecutiva y distinguirá a una de estas finalistas: Fervor de Mar del Plata, La Sede de Bariloche, Volcán Azul Libros de Córdoba, y Atlántica libros y café y Medio pan y un libro, ambas de CABA. La entrega será el jueves 6 de agosto y el premio consistirá en $4.000.000 para comprar libros en la feria, más el 50% de descuento en los stands adheridos. El jurado de 2026 está integrado por Afri Aspeleiter, Agustina Larrea, Malena Rey, Sebastián Alvaredo y Marcelo Vera.

(Foto: prensa Feria de Editores / Ornella Pagliaruolo).

La posta de donación de sangre del Hemocentro Buenos Aires, organizada por Céspedes Libros y un grupo de librerías, funcionará el viernes 7 de agosto. La organización indicó que en Argentina dona sangre apenas el 1,5% de las personas que pueden hacerlo y que, si lo hiciera el 8%, no serían necesarias las campañas urgentes de reposición que suelen aparecer ante emergencias.

Entre los donantes se sortearán entradas para la Fiesta FED, programada para el sábado 8 de agosto desde las 23:50 en el Teatro Vorterix, Avenida Federico Lacroze 3455. La celebración contará con el DJ y productor Villa Diamante y con Sandwich Piano Bar, el ciclo musical creado por el músico y gestor cultural Hernán Siseles.

En el plano profesional, el Fondo Nacional de las Artes y la feria seleccionaron a dos sellos radicados a más de 300 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para otorgarles $1.000.000 a cada uno, destinados a traslado, alojamiento y viáticos, además del stand. Los ganadores fueron Funga, de Santiago del Estero, y Las Guachas de Neuquén.

La FED realizará también la segunda jornada de literatura argentina para traductores extranjeros, un encuentro online y gratuito coordinado por Guillermo Piro. Participarán Juan José Becerra, José María Brindisi, Sabrina Martin, Horacio Zabaljáuregui y Matías Bauso.

(Foto: Matías Moyano).

Los encuentros entre referentes editoriales y productoras audiovisuales de Carthago se harán el 5 de agosto. Ese espacio, lanzado en 2024, busca vincular al mundo editorial latinoamericano con el audiovisual para que más libros de editoriales independientes lleguen a la pantalla; la selección de postulantes estuvo a cargo de Sergio Wolf.

Por quinto año consecutivo, la feria desarrollará su Fellowship programme para que editores europeos interactúen con la industria editorial argentina. Participarán Eduardo Hurtado de H&O Editorial, Frédéric Métailié de Éditions Métailié, Tiziana Triana de Fandango Libri, Igor Grizhuk de Apricotbooks y Ellinor Broman de Palabra Förlag, con apoyo del Institut Français d’Argentine, el Centro Cultural de España en Buenos Aires y el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires.

(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)

"Backrooms": qué son los espacios liminales y por qué internet está volviendo extraño lo cotidiano

Un pasillo de hotel vacío, un parque infantil abandonado, una tienda de muebles iluminada de madrugada, un restaurante de comida rápida de ruta decorado para Navidad. No hay amenaza visible, solamente espacios huecos y silenciosos. Ante ese vacío surge una pregunta: ¿dónde están los humanos?

Fotograma de la película "Backrooms" (Foto: A24 / Shutterstock).

Es como volver a la casa de la infancia y encontrar sólo ruinas. Como conservar una fotografía de nuestros seres queridos cuando ya no están vivos: ¿por qué siguen apareciendo en la imagen? Lo cotidiano se experimenta como extraño. Esa extrañeza tiene un nombre cada vez más frecuente en la cultura digital: liminalidad.

El éxito de los backrooms ("trastiendas"), nacidos en internet y convertidos ahora en película, ha dado forma narrativa a una sensibilidad que la escritora italiana Valentina Tanni analiza en "Estéticas liminales", publicado originalmente como "Exit reality", y traducido recientemente al español.

No se trata sólo de una moda visual de internet hecha de paredes amarillas, moquetas viejas y luces fluorescentes zumbando sin descanso en un laberinto infinito y onírico de habitaciones vacías. Está en juego una pregunta mucho más radical: qué le está pasando a la idea misma de "lugar".

¿Dónde está nuestro hogar?

Una habitación se vuelve "lugar" cuando alguien puede orientarse en ella, recordarla y sedimentar allí su existencia. El lugar exige tiempo, repetición y vínculo. Por eso una casa no es sólo arquitectura, es donde habitamos. El filósofo Gaston Bachelard señaló que el espacio vivido no es simplemente un espacio geométrico delimitado, ya que la casa, el rincón o la habitación nos importan porque organizan imaginariamente nuestra relación con el mundo.

En esa intimidad resuena todavía una memoria arcaica de refugio, casi de cueva o incluso útero. Lo que convierte un espacio en hogar es la huella de nuestros gestos y de nuestra pertenencia

Hasta que llega a ser hogar una casa es todavía solo un espacio (Foto: Edoardo Tommasini). 

El sujeto necesita arraigo, pero no permanece inmóvil. Crece, se desplaza, reconfigura roles, atraviesa duelos, nacimientos, separaciones y pérdidas. Los ritos de paso dan reconocimiento comunitario a esos tránsitos. El antropólogo Arnold van Gennep distinguió tres momentos en todo cambio de estado: separación, margen y agregación.

El sujeto se desprende de su posición anterior, atraviesa una fase intermedia y se reincorpora a la comunidad bajo una nueva condición. Victor Turner, estudioso de símbolos y ritos, describió el estado de transición cultural y antropológico como un limbo: un "entre", un estado ambiguo, por ejemplo, entre la infancia y la adultez, la soltería y el matrimonio, la vigilia y el sueño. Liminalidad proviene, precisamente, del latín "limen" (umbral).

Ahí aparece la diferencia con nuestra experiencia contemporánea. En el rito, la liminalidad tenía dirección y se atravesaba para transformar el vínculo entre individuo y comunidad. Hoy, en cambio, se multiplican las plataformas, los perfiles, las contraseñas, los videojuegos, los foros e incluso las comunidades digitales, aunque ese tejido social aparece muchas veces mediado por una relación solitaria con la pantalla. En la contemporaneidad postdigital, lo liminal ya no es una fase, se ha convertido en una atmósfera de suspensión desarraigada

La realidad hecha imagen: ¿vivimos en la pantalla?

Marc Augé llamó "no-lugares" a los espacios de circulación donde pasamos sin arraigar: los aeropuertos, hoteles de cadena, hospitales, centros comerciales o autopistas. Si bien están llenos de gente, rara vez producen pertenencia. Internet radicaliza esa intuición. Antes de llegar a un restaurante, ya conocemos su decoración. Antes de visitar una ciudad, ya hemos visto sus calles. Antes de conocer a nuestra pareja, ya la hemos seleccionado con un "like". Antes de vivir una experiencia, intuimos cómo podría ser publicada

Un "no-lugar" en un aeropuerto (Foto: Dennis Schmidt / Unsplash).

La vida queda al servicio de la representación. De ahí que muchos espacios contemporáneos parezcan diseñados para ser fotografiados antes que habitados. Byung-Chul Han ha descrito este desplazamiento como el paso de las cosas a las no-cosas. Las cosas tienen peso, imperfección, duración, resistencia, tacto. Las no-cosas pertenecen al orden de la información, la disponibilidad y la circulación del dato. Cuando el mundo se vuelve imagen, es accesible e intocable al mismo tiempo.

Según la antes citada Tanni, estéticas de internet como los backrooms, el vaporwave o el weirdcore no son sólo intentos de escapar hacia dimensiones virtuales, sino que también buscan una nueva forma de relacionarnos con el concepto de realidad. La pantalla sería entonces un umbral, un portal. Pero esta zona-umbral tiene una sombra: la tecnología nos ha puesto en un lugar muy extraño en el que nunca estamos completamente presentes.

Quizá de ahí proceda la nostalgia que caracteriza a la estética liminal, poblada de imágenes de lugares reconocibles, como un parque infantil de noche, un colegio abandonado, una casa en venta o una piscina fuera de temporada, que conservan la huella espectral de lo humano. Estos lugares extrañamente familiares existen en una dimensión virtual y descorporeizada. Su atmósfera inquietante, o espeluznante, se acrecienta por la ausencia de seres humanos o por el aspecto sintético de la imagen. No sabemos dónde se tomaron esas fotografías, quién las tomó ni cuándo. Esa falta de información parece conceder a la imagen vida propia, casi sobrenatural.

Imagen original del popular meme de internet conocido como "The Backrooms". Se hizo en un edificio ubicado en 811 Oregon St., Oshkosh, Wisconsin, Estados Unidos. La fotografía fue tomada antes de una renovación (Foto: Bill Magritz / Wikimedia).

El miedo a la desmaterialización del mundo: backrooms

Una frase recogida por Tanni condensa la potencia de este imaginario: "Los backrooms son seres informes producto del caos, toman la forma de nuestro inconsciente colectivo", e inquietan porque parecen los restos degradados de nuestra propia realidad.

La película "Backrooms" ilustra esta angustia al convertir esa dimensión imposible en una copia defectuosa del mundo. En un espacio inhabitable, también la identidad se desintegra. Los alter egos monstruosos atrapados en ese laberinto sin tiempo pueden leerse más como restos deformados de identidad que como criaturas de terror. Son miedos, recuerdos e imágenes separadas del cuerpo vivo que les daba sentido. Ahí emerge el vértigo contemporáneo ante la posibilidad de que nuestros perfiles, avatares, fotografías y duplicados sobrevivan a nuestra presencia. Paradójicamente, esos no-lugares pueden incluso convertirse en refugio cuando la existencia virtual parece menos dolorosa, menos finita y exigente que nuestra realidad material.

La IA generativa ha intensificado esta sospecha. En internet, una habitación puede parecer real sin haber existido nunca, y un rostro puede parecer humano sin pertenecer a nadie. Como escribe Tanni, "Internet […] como un archivo gigantesco y monstruoso, ha absorbido una masa incalculable de ideas, emociones, sentimientos y miedos". Los backrooms son la imagen espacial de ese archivo: un mundo convertido en restos de sí mismo.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

miércoles, 17 de junio de 2026

Un dato que sorprende a los expertos: en internet ya hay más tráfico de bots que de humanos

El crecimiento del tráfico automatizado refleja cómo sistemas avanzados recopilan información web a gran escala, cambiando el paisaje digital global.

(Foto: Shutterstock).

Los bots ya son mayoría en internet. El tráfico automatizado superó por primera vez al tráfico humano a nivel global, un cambio histórico que llegó más rápido de lo esperado.

El dato surge de Cloudflare Radar, la plataforma que monitorea el tráfico global de internet. En los últimos siete días, el 57,4% de las peticiones HTTP correspondieron a bots, mientras que apenas el 42,6% provinieron de usuarios reales.

Matthew Prince, cofundador y CEO de Cloudflare, no ocultó su sorpresa. "Pasó más rápido de lo que predije", admitió en la red social X. El ejecutivo había pronosticado que este punto de inflexión ocurriría recién en 2027, pero la explosión de agentes de inteligencia artificial aceleró el proceso de manera inesperada.

El cambio no surgió de la noche a la mañana. Durante los últimos dos meses, el tráfico automatizado ganó terreno semana a semana hasta cruzar la barrera del 50%.

Por qué la inteligencia artificial cambió el juego del tráfico web

La clave está en los agentes de IA generativa. Estos sistemas no funcionan como los usuarios humanos, que navegan página por página.

Los bots de IA visitan decenas o cientos de páginas en segundos para recabar información, entrenar modelos de lenguaje y responder consultas de usuarios. Cada vez que alguien le pregunta algo a ChatGPT, Claude o Gemini, hay bots rastreando la web para armar la respuesta.

Prince lo explicó en marzo, cuando el fenómeno recién empezaba a acelerarse. "El tráfico agéntico crece tan rápido que está cambiando la naturaleza misma de internet", afirmó entonces.

Cloudflare registra cada petición HTTP que llega a sus servidores. Esas peticiones son solicitudes para acceder a contenido HTML, el lenguaje básico de las páginas web. Y ahí es donde los bots ya dominan: más de la mitad de esas solicitudes no vienen de personas, sino de sistemas automatizados.

La trampa en los números: no todo el tráfico está dominado por bots

Hay un matiz importante. Cuando Cloudflare mide todo el tráfico de internet, no sólo HTML sino también XML, JSON y texto plano, los humanos todavía son mayoría con 65,6% frente al 34,4% automatizado.

La diferencia está en que los bots se concentran en rastrear contenido web visible (HTML), mientras que otros tipos de tráfico como streaming de video, descargas de archivos o datos de aplicaciones siguen siendo predominantemente humanos.

Pero la tendencia es clara: el tráfico automatizado crece más rápido que cualquier otra categoría. Y si la IA generativa sigue expandiéndose al ritmo actual, la brecha se ampliará.

El fenómeno tiene implicancias prácticas. Los servidores web deben procesar más solicitudes automatizadas, lo que aumenta costos y complejidad técnica.

Además, muchos sitios web empezaron a implementar barreras para distinguir entre tráfico humano y automatizado. Los CAPTCHA y sistemas de verificación se volvieron más sofisticados para frenar a los bots no deseados.

Prince y su equipo en Cloudflare venían siguiendo esta tendencia desde hace años. La predicción original apuntaba a 2027 como el año del quiebre, pero la adopción masiva de IA generativa aceleró todo.

El cofundador de Cloudflare reconoció públicamente que subestimó la velocidad del cambio. "Es la primera vez en la historia de internet que esto ocurre", dijo en su mensaje en X.

(Fuente: iProfesional / varios / redacción propia)

Preguntas sobre nuestro viejo mundo: ¿cómo saben los científicos cuándo empieza y termina una era geológica?

Los casi 4.600 millones de años de la historia de la Tierra son como un gran libro de aventuras, donde cada página es una capa de rocas. Y, como toda buena novela, esta historia también está dividida en capítulos, subcapítulos, secciones, párrafos… De esta manera podemos seguir mejor el hilo narrativo, comprendiendo cómo, cuándo y por qué han sucedido todos los cambios que han modelado nuestro planeta.

Detalle de la marca conocida como "clavo dorado", que señala sobre el terreno el punto exacto del límite. Las perforaciones cilíndricas en los estratos por encima y por debajo del límite corresponden a muestras tomadas para análisis paleomagnéticos (Foto: Wikimedia Commons).

Continuando con este símil, podemos equiparar las eras geológicas con subcapítulos que nos cuentan la historia terrestre. Pero, para entenderlo, vamos a empezar por el principio.

Una tabla utilizada como "calendario oficial" de la Tierra

La tabla cronoestratigráfica internacional, también llamada "tabla de los tiempos geológicos", es una escala que ordena la historia geológica de la Tierra. Para ello, emplea una jerarquía de subdivisiones temporales, de mayor a menor nivel, tal como podemos ver en la imagen de abajo y en este link.

Tabla de los tiempos geológicos, con las divisiones de la historia de la Tierra (Foto: International Commission on Stratigraphy).

Su definición y actualización está supervisada por la Comisión Internacional de Estratigrafía, que es un organismo científico del ámbito de la geología. Uno de los criterios que emplea esta organización para definir las divisiones de la tabla son las unidades geocronológicas. Esta palabra procede del griego y se traduce como "estudio del tiempo de la tierra".

Por tanto, estas unidades son intervalos de tiempo cuyos puntos de inicio y final se definen como edades absolutas en millones de años ocurridos antes de la actualidad. Su valor numérico se calcula gracias a la datación radiométrica de las rocas, un método que funciona como una especie de "reloj atómico", aprovechando la desintegración natural y constante de la materia.

Dividamos las unidades de tiempo en geología

Las eras geológicas son una de las unidades geocronológicas en las que compartimentamos la historia de la Tierra. En primer lugar están los eones, que abarcan periodos de cientos a miles de millones de años. Las eras propiamente dichas son las unidades de segundo nivel, y comprenden de decenas a cientos de millones de años de historia.

En la tabla cronoestratigráfica internacional más actualizada podemos encontrar diez eras geológicas que, de más antigua a más moderna, son:

• Dentro del eón Arcaico: Eoarcaica (desde hace 4 031 millones de años hasta hace 3 600 millones de años), Paleoarcaica (3 600-3 200 millones de años), Mesoarcaica (3 200-2 800 millones de años) y Neoarcaica (2 800-2 500 millones de años).

• Dentro del eón Proterozoico: Paleoproterozoica (2 500-1 600 millones de años), Mesoproterozoica (1 600-1 000 millones de años) y Neoproterozoica (1 000-539 millones de años).

• Dentro del eón Fanerozoico: Paleozoica (539-252 millones de años), Mesozoica (252-66 millones de años) y Cenozoica (66 millones de años hasta la actualidad). 

¿Cómo se definen los límites entre las eras geológicas?

Al ser divisiones mayores de la tabla de los tiempos geológicos, los límites entre las eras se basan en grandes cambios en la historia de la Tierra. En otras palabras, lo que nos vamos a encontrar en las rocas a partir de este momento va a ser muy diferente de lo que hemos visto anteriormente. Además, estos cambios deben tener un registro global. Es decir, tienen que quedar preservados en las rocas presentes en todo el mundo.

Existen tres tipos de eventos globales que se utilizan para definir los límites entre las eras geológicas: los cambios biológicos, los cambios ambientales y los cambios tectónicos.

Los cambios biológicos se refieren a eventos de extinciones masivas o a grandes procesos evolutivos. Son transformaciones que quedan marcadas en las rocas gracias al contenido fósil. Este es el principal criterio para definir los momentos de inicio de las tres eras del eón Fanerozoico:

El comienzo de la era Paleozoica se caracteriza por el evento denominado "explosión del Cámbrico", la primera aparición de organismos complejos, con caparazones robustos y capaces de enterrarse en el barro del fondo marino.

Ejemplar de un trilobites, uno de los grupos de organismos extintos a finales de la Era Paleozoica (Foto: Wikimedia).

El límite entre la era Paleozoica y la era Mesozoica está marcado por la extinción del Pérmico-Triásico, la mayor extinción masiva de la que se tiene registro en la historia de la Tierra. Desaparecieron más del 95 % de las especies del planeta, por lo que se la denomina "la Gran Mortandad".

El límite entre la era Mesozoica y la era Cenozoica se define por la quinta y última extinción masiva de los últimos 500 millones de años: la extinción del Cretácico-Paleógeno. Aquí desaparecieron más del 75 % de las especies, incluido el grupo que la ha hecho famosa: los dinosaurios no avianos (los que no eran aves).

En segundo lugar, los cambios ambientales o climáticos extremos incluyen aquellos eventos que modificaron la composición atmosférica u oceánica a escala planetaria.

Formación de Hierros Bandeados, mineralizaciones de óxidos de hierro generadas durante el Gran Evento Oxidativo de la Era Paleoproterozoica (Foto: Wikimedia).

Un ejemplo muy llamativo es el "Gran Evento Oxidativo", que marca el inicio de la era Paleoproterozoica. De manera resumida, consistió en la formación de una atmósfera con grandes cantidades de oxígeno gaseoso gracias a la actividad fotosintética de unos microorganismos llamados cianobacterias. Esto condicionó toda la evolución de la vida en nuestro planeta a partir de ese momento.

Y en tercer lugar, los cambios tectónicos son los procesos provocados como consecuencia del movimiento de las placas tectónicas. En especial, se refieren a la formación de grandes supercontinentes y cordilleras. El evento que define el límite entre las eras Eoarcaica y Paleoarcaica se incluye en este grupo: fue entonces cuando se formó el primer supercontinente de la historia de la Tierra, llamado Vaalbará.

Reconstrucción del supercontinente Vaalbará formado a inicios de la Era Paleoarcaica (Foto: Wikimedia).

Los clavos dorados

En la tabla de los tiempos geológicos que hemos visto, aparecen unas chinches amarillas al lado de la edad absoluta de los límites entre dos de las subdivisiones de menor nivel. Se trata de los "clavos dorados".

Clavo dorado colocado en la playa de Gorrondatxe, Bizkaia, España (Foto: Iranzu Guede).

Este símbolo indica que, para esa subdivisión, se ha definido un estratotipo. Con este nombre se conoce a las capas de rocas que mejor registran ese límite en todo el mundo. Lo cual no es nada fácil, porque tales rocas tienen que cumplir unos requisitos geológicos muy estrictos:

Presentar un registro temporal continuo y detallado, sin interrupciones en la historia que nos están contando.

Estar bien conservadas y aparecer en un lugar accesible para todo el mundo.

Registrar señales claras y reconocibles a nivel mundial, como la aparición o desaparición de ciertos fósiles, cambios químicos o eventos geológicos muy importantes.

Poder ser datadas de manera precisa con una edad absoluta en millones de años. Así funcionan como un "reloj geológico" para el resto del mundo.

Gracias a estas características, los geólogos podemos reconocer estos cambios temporales en las rocas que encontramos en otros lugares del planeta. Y la manera de destacar estos estratotipos es colocando en ellos un clavo dorado.

Las tres eras geológicas del eón Fanerozoico tienen secciones con clavos dorados, pero para las eras anteriores aún no se han encontrado lugares donde las rocas más antiguas cumplan con todos los requisitos comentados antes. Por lo general, suelen estar muy alteradas, apenas contienen fósiles, no aparecen en secciones temporales continuas y no están bien conservadas.

Así que, a pesar de ser las que nos cuentan la mayor parte de la historia de la Tierra, se tienen que quedar sin su chinche de color amarillo.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

Más grande, más caro y más excluyente: las contradicciones sociales del Mundial de Fútbol 2026

Este pasado 11 de junio, el silbato inicial en el Estadio Azteca de Ciudad de México inauguró el mayor torneo de la historia. La competición alberga a 48 selecciones nacionales de fútbol. Sin embargo, el evento también arranca como un complejo laboratorio social. 

Exterior del Estadio Azteca de Ciudad de México el día el pasado 11 de junio, día en que fue inagurada la Copa Mundial de Fútbol 2026 (Foto: Shutterstock).

Bajo la promesa de una "fiesta continental" de unidad, la coorganización entre México, Estados Unidos y Canadá prometía diluir fronteras mediante el fútbol. Pero los hechos recientes muestran una realidad muy diferente. El torneo exhibe profundas asimetrías y políticas de exclusión hacia las masas populares.

Un arranque sin presidentes ni pueblo

El inicio del torneo pasó a la historia por sus grandes ausencias políticas. Las máximas autoridades de los tres países evitaron la fotografía oficial de inauguración. Este vacío gubernamental delataba la incomodidad ante las tensiones migratorias bilaterales.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 introdujo un formato de tres ceremonias de apertura distintas en lugar de una sola, lo que generó un aluvión de críticas divididas en los países anfitriones. Los fanáticos cuestionaron el uso de playback, el desinflado de una réplica inflable de la copa en Canadá y la división del show, que fue considerado de baja intensidad en comparación con torneos anteriores.

Las ceremonias aparecieron entre claroscuros y contradicciones, ya que su formato fue más de un evento de inauguración cualquiera que de mostrar el musculo cultural de los anfitriones al mundo. Y los mandatarios optaron por el mutismo absoluto durante los actos de apertura. Ninguno quiso asumir los costos políticos de un evento cruzado por la discordia fronteriza.

La verdadera fractura social se vivió en las calles adyacentes al Estadio Azteca. Un estricto blindaje de seguridad asfixió el histórico fervor de la afición local; la fiesta popular quedó desplazada hacia las periferias urbanas.

El dinero desplazó el alma del torneo. La afición mexicana siempre puso el canto, el color y la pasión colectiva. Hoy, ese fervor popular fue sustituido por un frío silencio de corporaciones.

Dentro del estadio, el ambiente vibró bajo la lógica del negocio digital. Las "tribunas VIP" recibieron a creadores de contenido y élites corporativas, pero el público tradicional quedó fuera del gran espectáculo . Este bautismo de la era hiperdigital consagra una paradoja inquietante que abre el debate desde el primer minuto: ¿fue ese el inicio de la Copa del Mundo o el funeral de su dimensión social?

El espejo de las disparidades económicas

El diseño original de la candidatura United 2017 proyectaba una Norteamérica integrada. Pero la distribución de los partidos delata una enorme desigualdad territorial. La gran mayoría de los juegos ocurrirá en suelo estadounidense, mientras que México y Canadá ocupan un rol de socios secundarios en la logística.

Esta disparidad se traduce en beneficios económicos muy desiguales. Las ciudades de Estados Unidos esperan derrames financieros multimillonarios. En contraste, las sedes mexicanas sufren el encarecimiento de la vivienda: los recursos públicos locales terminaron invertidos en los estadios, y esto profundiza las desigualdades sociales de la región.

Fronteras duras y control migratorio


El ideal de unión choca contra los controles fronterizos actuales, ya que el torneo coincide con un endurecimiento migratorio en Estados Unidos. Las restricciones de viaje afectan a los aficionados de diversas naciones clasificadas.

Los futbolistas profesionales viajan protegidos por visados especiales. En cambio, los hinchas comunes sufren exclusión y trabas burocráticas. Incluso algunas delegaciones oficiales han enfrentado duros interrogatorios en las aduanas.

Varios periodistas y árbitros africanos sufrieron retenciones aeroportuarias molestas. Por este motivo, muchos fanáticos prefirieron viajar sólo a México o Canadá. El deporte opera hoy bajo lógicas de seguridad nacional. Mientras los organizadores celebran ingresos comerciales históricos, las comunidades vecinas sufren persecución. Ciudades como Dallas y Miami colaboran activamente con el servicio de inmigración.

Un negocio exclusivo para élites


El modelo de negocio consolida un proceso de elitización inédito. A diferencia de torneos pasados, Norteamérica carece de una ventanilla única de visado. Los seguidores internacionales enfrentan un laberinto de tasas costosas y retrasos consulares.

Viajar requiere un gasto promedio de 4.000 dólares por visitante, y los precios elevados convierten las entradas en artículos de lujo prohibitivos. El ciudadano común queda confinado a mirar pantallas gigantes en el exterior, en las llamadas "Fan Zones" -zonas de fans-, estrategia que la FIFA presenta como el premio de consolación para las masas.

Por otro laso, los palcos VIP de los estadios multimillonarios albergan a las élites corporativas mundiales.

De la fiesta comunitaria al cliente deportivo

Las ediciones de México 1970 y 1986 fueron auténticas celebraciones populares en las que la sociedad civil desbordó las previsiones oficiales y construyó lazos solidarios. El juego funcionaba como un espacio de hospitalidad barrial.

El torneo de Estados Unidos 1994 sepultó esa mística comunitaria, instaurando un modelo puramente comercial y de mercadotecnia. Se inventó un "cliente deportivo de clase alta" para consumir el espectáculo. La edición actual representa el triunfo definitivo de este esquema corporativo. El fútbol deja de ser un patrimonio cultural de la gente. Ahora es una mercancía reservada para las minorías ricas del mundo.

El Mundial de 2026 representa, entonces, un punto de inflexión en la sociología del deporte. Cumple las expectativas de expansión de mercado y maximización de audiencias televisivas deseadas por las multinacionales, pero incumple flagrantemente la promesa de inclusión e integración humana que justifica la concesión de estos torneos a las sociedades civiles.

El torneo expone un diagnóstico incómodo para las ciencias sociales: el deporte rey ya no genera diplomacia cultural ni integración humana, sino que funciona como un catalizador que potencia las desigualdades globales.

Ante este escenario, surge una pregunta inevitable para cada aficionado: ¿debemos aceptar la muerte definitiva de la fiesta popular comunitaria? ¿Es posible rescatar el fútbol de las manos del corporativismo transnacional? La pelota rueda en la cancha, pero el verdadero partido se juega afuera; la respuesta final queda en manos de una sociedad civil que hoy mira desde las periferias.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

martes, 16 de junio de 2026

Agenda Cultural: el ex Centro Cultural Kirchner, hoy llamado Palacio Libertad, renueva su oferta polidisciplinaria semanal

El mayor complejo cultural de Latinoamérica, situado en Sarmiento 151, CABA, propone mucha música, danza, teatro y homenajes a grandes figuras de nuestra cultura. Todo, como siempre, con acceso libre y gratuito para toda la comunidad. 

Esenciales: Valeria Lynch

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Un recorrido por las canciones de una de las artistas más queridas y reconocidas de la música argentina. Con dirección y arreglos de Gaspar Scabuzzo, la presentación cuenta con la participación de las voces de Natalia Cociuffo, Sol Bardi, Amal, Sergio Miranda y Jessica Yacovino. Además, al finalizar la función del sábado 20, Valeria Lynch será distinguida como Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación, máxima distinción de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Sábado 20 de junio, 20:00 - Auditorio Nacional.
Domingo 21, 19:00 - Auditorio Nacional.

Tita Merello: una diva plebeya

(Foto: prensa Palacio Libertad).

A través de una cuidada selección de películas, registros sonoros y documentos inéditos, en diálogo con obras creadas especialmente para la exhibición, la propuesta "Tita Merello: una diva plebeya" revisita el legado de Tita y reactiva su vigencia en el presente.

Inauguración: jueves 18 de junio, 18:00.
Miércoles a domingos, 14:00 a 20:00 - Salas 203, 204 y 205.

Club Atlético San Berné, de Francisco González Gil

(Foto: prensa Palacio Libertad).

La obra teatral explora el costado pasional del fútbol argentino, más allá del juego y la hinchada. Con dramaturgia y dirección de Francisco González Gil y la participación de un destacado elenco, plantea preguntas acerca del límite entre la pasión y el fanatismo, y sobre cómo el deseo puede salvar o condenar.

Viernes 19 y sábado 20 de junio, 20:00 - Sala Argentina.
Domingo 21, 19:00 - Sala Argentina.

Música y palabras, episodio 33: una invocación a la obra de Rosario Bléfari

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El ciclo que combina piezas literarias y musicales se presenta por primera vez en La Cúpula. En este episodio, propone invocar la música y las palabras de Rosario Bléfari en clave de ritual performático-musical, con una presentación a cargo del Coro Bandido e invitados especiales.

Sábado 20 de junio, 17:00 - La Cúpula.

Misa y arrabal: tangos en coro, por la Orquesta Nacional de Música Argentina

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la batuta de Emiliano Linares y de Sebastiano De Filppi, el programa está integrado por un repertorio de piezas tradicionales y la "Misa Tango Santa Cecilia", de Mariano Vitacco. Participan como invitados la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación, una pareja de baile y destacados solistas.

Miércoles 17 de junio, 20:00 - Auditorio Nacional.

Ficher y Berlioz, por la Orquesta Sinfónica Nacional

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Emmanuel Siffert, el organismo estable de la Nación interpreta el "Concierto n.º 3 para piano y orquesta", de Jacobo Ficher y la "Sinfonía Haroldo en Italia", de Héctor Berlioz. Junto a la orquesta, darán el presente grandes invitados: Diana Lopszyc en piano y Pablo Saraví en viola.

Viernes 19 de junio, 20:00 - Auditorio Nacional.

Lo que tenía que ser, por el Grupo Cadabra

(Foto: prensa Palacio Libertad).

En una nueva fecha del ciclo "Miércoles de Danza", se lleva a cabo "Lo que tenía que ser", una obra de danza contemporánea del Grupo Cadabra. Dirigida por Anabella Tuliano, la obra concibe la coreografía como una manifestación poética creadora de realidad que le da cuerpo a las palabras.

Miércoles 17 de junio, 20:00 - Sala Argentina.

Armonías de la tarde, por Lorena Cisneros y Matías Galíndez

(Foto: prensa Palacio Libertad).

La soprano Lorena Cisneros y el pianista Matías Galíndez proponen un recorrido por la canción de cámara de comienzos del siglo XX, desde el simbolismo francés y la lírica rusa hasta las tradiciones populares de Italia y Argentina. En el programa: obras de Claude Debussy, Ottorino Respighi, Serguéi Rajmáninov y Ángel Lasala.

Domingo 21 de junio, 19:00 - Salón de Honor.

(Fuente: prensa Palacio Libertad)

Reeditan "Tales From Topographic Oceans", la desmesurada obra maestra de Yes en su edición definitiva

Incluye grabaciones inéditas, versiones instrumentales y material de archivo de las giras de promoción del álbum. La presentación también es desmesurada: dos vinilos, un disco Blu-ray y doce CDs, además de abundante material gráfico, datos técnicos, curiosidades, notas y comentarios. 

Yes en 1974. De izquierda a derecha: Jon Anderson, Steve Howe, Alan White, Rick Wakeman y Chris Squire (Foto: archivo yesworld.com).

Es, de entre los discos descomunales de la década del setenta, tal vez el más descomunal. Ingresa por lo visual: la tapa. Una imagen hecha por Roger Dean abre la puerta. Parece aludir a un templo de Chichen Itzá, la ciudad sagrada maya. Dos montañas de piedras gélidas se ofrecen como flancos laterales de un camino que llega hasta una pirámide precolombina, con la luna asomando detrás. Arriba, en la parte más alta de la noche, el nombre recarga la imagen: "Tales From Topographic Oceans"

Ya dentro del vinilo original, la estética se despliega en dos alas. La derecha, además de la ficha técnica, porta una explicación breve del disco, su prólogo, y luego las letras que continúan en el ala izquierda. Los nombres de los temas o movimientos (cuatro en total, uno por lado en doble larga duración) también son densos: "The Revealing Science Of God (Dance Of The Dawn)", "The Remembering (High The Memory)", "The Ancient (Giants Under The Sun)" y "Ritual (Nous Sommes Du Soleil)".

Se habla de ésto porque semejante obra volvió a ser noticia luego de años de ostracismo. El más desmesurado disco de Yes -y tal vez de la historia del rock- acaba de volver a ver la luz en nuevo ropaje: una edición superpoblada por dos LPs, un disco Blu-ray y doce CDs.

(Foto: compsoción propia).

La flamante edición -remezclada a cuatro manos por Steven Wilson y Bernie Grundman- incluye grabaciones inéditas, versiones instrumentales y material de archivo del "Tales Tour", que abarcó el bienio 1973-1974, incluyendo ciudades como Zurich, Cardiff y Manchester donde, además del de por sí extenso material de "Tales From Topographic Oceans", la banda ejecutó bellas gemas precedentes: "And You And I" y "Close To The Edge", entre ellas.

La edición ampliada y remasterizada del emblemático sexto disco de la banda londinense incluye además mezclas instrumentales, versiones descartadas, incompletas, raras e inéditas de las cuatro piezas que lo pueblan. Entre las versiones en vivo -más allá de los entonces estrenos- sobresale por su brillantez la de "And You And I" (de su anterior disco, "Close To The Edge") con sus cuatro partes intactas -"Cord Of Life", "Eclipse", "The Preacher The Teacher" y "Apocalypse"- en el Hallenstadion Zürich, el 21 de abril de 1974, durante la escenográfica y lumínica gira.

Esa parte de la humanidad cuyo oído musical se formó en la década del setenta, puede volver a disfrutar entonces -con un sonido muy superior- de esas piezas ambiciosas, larguísimas y sin duda inspiradas, que han quedado a contramano de la industria musical

Todo ese disfrute abarca el bajo sin trastes de Chris Squire y su asombrosa versatilidad para encajar en variopintos y sorprendentes desarrollos musicales, las capas sónicas, inmersivas, envolventes y espaciales de los teclados de Rick Wakeman, la persistencia del vocalista Jon Anderson en su afanosa búsqueda filosófico-musical de corte hindú, el ciclópeo y metronómico trabajo del baterista Alan White y, por si todo eso fuera poco, la guitarra virtuosa, climática e infinita de Steve Howe.

(Foto: yesworld.com).

"El grupo no pretende parecer intelectual, tratamos de incorporar nuevas formas musicales y nuevos mensajes", ha dicho Anderson en su momento, cuando abrumaban ciertas críticas negativas. Mientras tanto, el ya fallecido Squire sostuvo años más tarde que "el disco era como tratar de correr antes de poder caminar, o al menos, estábamos tratando de correr y caminar al mismo tiempo (…) Pudimos haber hecho un disco más cohesivo, pudimos haberlo acortado pero bueno, fue así como lo hicimos".

Luego vendrían el caos disonante, casi metálico de "Relayer", la densa majestuosidad casi religiosa de "Going For The One", y el lento pero inexorable descenso a un pop "vistoso". Pero todo eso es parte de otra historia.

(Fuente: Página 12 / Indie hoy / yesworld.com / varios / redacción propia).