martes, 3 de noviembre de 2026

Agenda Cultural: el Palacio Libertad -ex Centro Cultural KIrchner- comienza noviembre renovando sus propuestas

 El imponente complejo multidisciplinario -ubicado en Sarmiento 151, CABA- ofrece música, danza, artes electrónicas y hasta una feria de joyeros argentinos. Todas las actividades son, como siempre, de acceso libre y gratuito para toda la comunidad.

• Concierto homenaje al Papa León XIV

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Fernando Tomé, el Coro Polifónico Nacional ofrece un concierto especial en honor a León XIV. El organista Sebastián Achenbach y un destacado quinteto de vientos participan como invitados.

Miércoles 4 y jueves 5 de noviembre, 20:00 - Auditorio Nacional.

• Helix: festival de artes electrónicas

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Artistas nacionales e internacionales presentan performances, sets audiovisuales, obras inmersivas, música experimental, charlas y presentaciones sobre arte y producción sonora.

Desde el jueves 5 de noviembre - Diversos espacios.
La programación completa puede verse haciendo click aquí.

• Orquesta Sinfónica Nacional

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Luis Gorelik, el organismo interpreta "La canción de la Tierra", obra en seis movimientos de Gustav Mahler.

Viernes 6 de noviembre, 20:00 - Auditorio Nacional.

• El grito danzado, de Eugenia Roces

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Una exploración de la danza y la escena como una invocación, para traer al presente el archivo de memorias, experiencias, tiempos y cuerpos.

Miércoles 4 de noviembre, 19:00 - Sala Argentina.

• Nuevas audiencias

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El centro cultural ofrece programas programas, talleres y ciclos de formación para grupos de todos los niveles educativos, espacios no formales y comunidades.

Miércoles a domingos. Requiere inscripción previa.

• Joyeros argentinos: mercado de artesanías

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Con más de quinientas piezas de joyería contemporánea realizadas por creadores de todo el país, el mercado invita a descubrir objetos que cruzan la artesanía, el diseño y el arte.

Miércoles a domingos, 14:00 a 20:00 - Planta baja. Salas 9 y 10.

(Fuente: prensa Palacio Libertad /  redacción propia)

¿Está la IA volviéndonos menos inteligentes? Diferencias entre atención, memoria y cociente intelectual

Delegar tareas cognitivas complejas en herramientas de inteligencia artificial no disminuye nuestro cociente intelectual, pero sí afecta a nuestra capacidad de retener y valorar la información.

(Foto: Shutterstock).

Tener en la palma de la mano una herramienta que puede responder a cualquier duda o pregunta de manera lógica y rapidísima (aunque no siempre correcta), y usarla a menudo, ¿cambia nuestra capacidad de pensar y razonar de manera independiente?

Esta duda es especialmente preocupante en el caso de los niños y los jóvenes que aprenden hoy en escuelas y universidades, ya que cuentan con acceso a herramientas de inteligencia artificial generativa cada vez más sofisticadas y potentes.

¿Está la inteligencia artificial generativa "atrofiando" el cerebro de las nuevas generaciones y haciéndolas menos inteligentes? Para responder a ello de forma rigurosa, analizaremos en detalle algunos conceptos clave de la psicología y la neurociencia.

¿Qué es la inteligencia?

Es la capacidad global para procesar información, resolver problemas novedosos, razonar, planificar y adaptarnos flexiblemente a un entorno en constante cambio. Desde el punto de vista de la psicología -y, más en concreto, de la psicometría-, la inteligencia se ha estimado en términos del llamado "cociente intelectual".

Se ha demostrado que el cociente intelectual afecta en ámbitos clínicos, educativos y profesionales. Además, es relativamente estable a lo largo de la vida. El uso de pruebas específicas permite diferenciar la inteligencia verbal (uso y la comprensión del lenguaje) de la no verbal (razonamiento abstracto y las habilidades de resolución de problemas). 

¿Ha evolucionado a lo largo de la historia?

A lo largo del siglo XX, específicamente si se comparan las primeras décadas frente a las últimas de ese siglo, las puntuaciones promedio en los test de cociente intelectual aumentaron generación tras generación. Ésto se denominó "efecto Flynn". 

Teniendo en cuenta que la arquitectura biológica de nuestro cerebro no ha cambiado de forma sustancial en los últimos milenios y que los cambios genéticos que se han registrado no implican un cambio cerebral drástico, podemos concluir que las bases neuronales que sustentan nuestra capacidad cognitiva siguen siendo esencialmente las mismas.

En otras palabras: es posible inferir que si un bebé de la Edad de Piedra fuera criado hoy, desarrollaría las mismas capacidades intelectuales que cualquiera de nosotros.

Por lo tanto, los cambios registrados en el cociente intelectual deberían responder a las mejoras en la nutrición, el acceso a la escolarización, la mejora de la salud pública e incluso la familiarización con esa clase de pruebas. 

¿Vamos a menos?

Curiosamente, en las últimas décadas se ha observado lo que algunos autores denominan un "efecto Flynn inverso" en determinados países desarrollados. Este retroceso no puede deberse a que nuestra especie haya experimentado ni una progresión ni una regresión genética o biológica. De hecho, se ha argumentado que los principales responsables de esos cambios son los factores ambientales: transformaciones en la educación -tanto en el ambiente familiar como en el propio sistema educativo- o la exposición a las nuevas tecnologías.

Por ejemplo, este fenómeno podría explicarse por la menor demanda de procesos cognitivos profundos -como la memoria de trabajo y la atención sostenida- en favor de una hiperestimulación caracterizada por la brevedad y la multitarea.

Cerebros maleables

Nuestros cerebros, y el sistema nervioso central sobre el que se sustenta su actividad, son "plásticos"; es decir, tienen la capacidad de modificar su estructura física y sus conexiones internas a lo largo de toda la vida por la experiencia.

Esta neuroplasticidad favorece que el ambiente -ésto es, todo aquello que nos rodea y nos sucede: lo que leemos, las habilidades que practicamos, entre otros factores- promueva el aprendizaje. Sin embargo, no se altera la base genética ni la estructura biológica heredada, que marcan los límites del cerebro.

Tenemos ejemplos de ello en los clásicos estudios sobre los cambios en el hipocampo de los taxistas de Londres o en el cerebro de los músicos profesionales a lo largo de su trayectoria. 

Entonces, ¿pueden estímulos ambientales -como el uso de herramientas de IA- modificar el cerebro o, más en concreto, los procesos cognitivos de las últimas generaciones?

¿Qué es lo que puede haber cambiado?

Respecto a qué es lo que sí puede ir a peor ante el uso acrítico de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial generativa, debemos centrarnos en la memoria, la atención y el pensamiento crítico, pero no necesariamente en el cociente intelectual o la inteligencia general.

Para evaluar cambios en el cociente intelectual tendríamos que acumular evidencias a lo largo de varias generaciones, y las nuevas herramientas de IA llevan demasiado poco tiempo entre nosotros. Por el contrario, los procesos cognitivos señalados resultan más sencillos de evaluar.

Menos redes complejas

Dado que estas herramientas generativas aceleran la síntesis de grandes cantidades de información, cuando las usamos por costumbre estamos dejando de crear las redes cerebrales complejas que nos permiten, precisamente, ese esfuerzo de codificación y recuperación de la información.

Si los estudiantes delegan sistemáticamente en estas herramientas digitales, minusvalorando los procesos de memorización, el cerebro carecerá de la materia prima indispensable para generar redes complejas: en otras palabras, para poder pensar hace falta tener contenido sobre el que pensar; si no almacenamos nada, no tenemos con qué razonar. Al consumir respuestas automatizadas y listas para usar, se fomenta una actitud de aceptación pasiva. 

Estimulación y atención

De la misma forma, la exposición repetida a un exceso de estimulación audiovisual podría debilitar los procesos de atención, específicamente, la atención sostenida o la vigilancia. El pensamiento crítico requiere contrastar evidencias y detectar sesgos o errores, lo cual exige ejercitar la memoria y sostener la atención. Si privamos al cerebro de este entrenamiento, no se formarán las redes neuronales complejas que garantizan su existencia.

Bajo la falsa premisa de que la información está siempre disponible, dejamos de intentar retenerla. En el caso de los estudiantes, los conocimientos y contenidos académicos son la materia prima indispensable para que puedan desarrollar el pensamiento crítico. En este sentido, usar la inteligencia artificial generativa sí es un factor que puede empeorar el desempeño académico y la capacidad crítica si no revalorizamos el entrenamiento cognitivo de base.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

De "El halcón maltés" a James Joyce: un ciclo recorre cinco décadas de filmografía de John Huston

Desde el viernes 6, la Sala Lugones del Teatro General San Martín porteño alberga la retrospectiva, a través de 13 películas que abarcan clásicos realizados entre 1942 y 1987.

(Foto: composición propia).

Entre el detective Sam Spade y el buscador de oro que interpretó Humphrey Bogart hay una misma firma: la de John Huston, el cineasta estadounidense que convirtió el cine negro, la aventura y el drama psicológico en territorio propio durante cinco décadas. A partir del viernes 6 de noviembre, el Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530, CABA) proyectará trece largometrajes de su filmografía en un ciclo que se extenderá hasta el 4 de diciembre en la Sala Leopoldo Lugones.

La programación reúne películas realizadas entre 1942 y 1987, desde sus primeros trabajos en Warner hasta su testamento fílmico sobre un relato de James Joyce. Detrás de la iniciativa están el Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina, que organizan el ciclo en el marco de los 120 años del nacimiento del director.

John Huston (Foto: WIkimedia).

Un director que marcó el cine negro clásico

El recorrido arranca con "El halcón maltés", el debut de Huston detrás de cámaras en 1941, con el antes mencionado Bogart en el papel del detective Sam Spade, sobre una adaptación de la novela de Dashiell Hammett.

De ese universo de atmósferas nocturnas y personajes ambiguos también participan "Huracán de pasiones", protagonizada por Bogart junto a Lauren Bacall y Edward G. Robinson, y "Mientras la ciudad duerme", con Sterling Hayden y Marilyn Monroe en uno de sus primeros papeles relevantes. El propio Huston recordó en sus memorias, "A libro abierto", que esa película "se convirtió en el modelo de muchas películas del género".

El tono cambia con "La reina africana", donde Bogart y Katharine Hepburn protagonizan un drama que transcurre en un río durante la Primera Guerra Mundial. Según el propio Huston, fue su película "que más éxito económico ha tenido", pese a apartarse de su estilo habitual.

Esa misma búsqueda de escenarios extremos atraviesa "El tesoro de la Sierra Madre", con Walter Huston, padre del director, en un papel que le valió un Oscar, y "Los inadaptados", última película de Clark Gable y Marilyn Monroe antes del fallecimiento de ambos. A ese linaje de personajes a la deriva se suma "El juez del patíbulo", protagonizada por Paul Newman.

El ciclo culmina con "Desde ahora y para siempre", interpretada por Anjelica Huston, hija del director. Fue la última película que dirigió antes de morir y, según los críticos, representa el final de carrera más deslumbrante entre los grandes directores estadounidenses.

Antes de ese desenlace, la programación repone "La burla del diablo", con guion de Truman Capote, "La noche de la iguana", protagonizada por Richard Burton, y "Ciudad dorada", drama sobre el boxeo con Jeff Bridges y Stacy Keach. El resto de la grilla lo completan "Freud, pasión secreta", con Montgomery Clift en el papel del psicoanalista vienés y "Esta, nuestra vida", con Bette Davis.

Se puede acceder a la programación completa, detallada y comentada haciendo click aquí.

(Fuente: prensa Complejo Teatral de Buenos Aires / prensa GCBA / Infobae / varios / redacción propia)

lunes, 2 de noviembre de 2026

Qué son las "neuronas espejo" y de que manera nos ponen en la piel de los demás

¿Alguna vez nos preguntamos por qué cuando vemos a alguien bostezar, bostezamos casi inmediatamente? ¿O cómo los recién nacidos imitan gestos faciales como sacar la lengua? ¿Y qué hay de cómo aprendemos a usar una tijera o a pintar? Tiene mucho que ver con unas neuronas que se comportan de una forma muy particular.

(Foto: Shutterstock).

¿Qué son las "neuronas espejo"?

Son unas neuronas sorprendentes que participan en procesos tan importantes como el aprendizaje, la empatía y la imitación. Las descubrió por casualidad el neurobiólogo italiano Giacomo Rizzolatti en 1996. Escudriñando en el cerebro de un mono, este investigador y su equipo registraron unas neuronas que se activaban no sólo cuando el animal ejecutaba una acción, sino también cuando observaban a otro igual haciendo esa misma actividad. Es más, en ambos casos la corteza premotora se activaba de manera idéntica.

Pronto se comprobó que en humanos ocurre exactamente lo mismo. Por ejemplo, cuando observamos a alguien subir unas escaleras, las neuronas motoras que corresponden a dichos movimientos se nos activan sin que demos un solo paso. Y, en general, cuando observamos a otro individuo realizar una acción, sin necesidad de hablar, nuestras neuronas espejo pueden ponernos en la misma situación, simularla mentalmente como si nos ocurriera a nosotros.

No sólo eso: este tipo de células nerviosas nos permiten entender la intención con la que se realiza la acción. Otra de sus propiedades es que se activan con el sonido asociado a una acción. Por ejemplo, al escuchar cómo se rasga un papel ya emulan mentalmente esa acción, aunque no lleguemos a verla.

¿Dónde están?


Las neuronas espejo se localizan en cuatro regiones del cerebro que se comunican entre ellas: el área premotora, el giro frontal, el lóbulo parietal y el surco temporal. En estas zonas residen diferentes funciones:

• El área premotora gestiona los movimientos y controla los músculos.
• El giro frontal inferior interviene en el control ejecutivo, la gestión de los comportamientos sociales y afectivos y la toma de decisiones.
• El lóbulo parietal analiza la información sensorial visual.
• El surco superior temporal interviene en el procesamiento auditivo y el lenguaje.

Aprendizaje y empatía

Que existan las neuronas espejo es fundamental para nuestra especie. Para empezar, por el papel que juegan en el aprendizaje por imitación y observación. Segundo, porque participan en la adquisición del lenguaje. Y en tercer lugar, son esenciales en el desarrollo de la empatía y el comportamiento social. No en vano permiten entender las acciones de otras personas y también sus emociones.

Las neuronas espejo tienen grandes implicaciones clínicas. Se encuentran afectadas en el autismo, la esquizofrenia, la apraxia y enfermedades neurodegenerativas, entre otras. Por ejemplo, en el autismo coexisten fallos motores, del lenguaje y sociales. No es casual que todas estas funciones se relacionen con áreas cerebrales donde se localizan las neuronas espejo.

Aprovechar las neuronas espejo en las aulas

Podemos considerar el aprendizaje observacional como cualquier momento en el que se observa una acción y se aprende algo nuevo o se modifican conocimientos previos. No tenemos que confundir la imitación -por ejemplo, copiar los gestos de un individuo- con el aprendizaje observacional. Éste último es un cambio que perdura en el individuo y produce una respuesta.

Al observar un proceso, las neuronas espejo nos preparan para imitar la acción. Si durante la enseñanza unimos el aprendizaje observacional con la creatividad del alumno, obtendremos un aprendizaje más eficiente. Éste se interiorizará y perdurará en el tiempo.

Todo esto nos lleva a destacar el importante papel que desempeñan los educadores en el aula. El alumnado observa todas las acciones que realiza el docente. Por ello, deberíamos dejar de lado la enseñanza tradicional, meramente expositiva y estática, y realizar más actividades que permitan desarrollar la capacidad de observación.

Otro aspecto a destacar es la actitud que presentan los docentes en el aula. Las neuronas espejo nos permiten comprender las intenciones y emociones transmitidas. Aquellos docentes apasionados que imparten sus materias con entusiasmo y alegría, logran una mayor concentración y observación del alumno, captando su atención durante más tiempo y contagiándole su emoción.

Por todo ello, existen diferentes metodologías educativas que permiten unir estos conocimientos sobre las neuronas espejo con herramientas útiles según el contexto del aula. En cualquier caso, resulta clave incorporar nuevas estrategias para fomentar la motivación y usar tareas manipulativas (sesiones de laboratorio, casos prácticos, etc.) que permitan utilizar e interiorizar los contenidos aprendidos.

Todos los eventos que se producen en el aula, la dinámica de las clases y los aspectos emocionales que transmite el docente al alumnado condicionarán el aprendizaje y la experiencia que viven los alumnos en el aula.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

Palacios, museos y un sitio arqueológico recuperado: la agenda de la Semana del Patrimonio en Buenos Aires

Desde hoy y hasta el 8 de noviembre, se realiza la tercera edición del evento dedicado a preservar la identidad cultural porteña, con actividades gratuitas y la apertura al público de un espacio recuperado en el Casco Histórico porteño.

La tercera edición de la Semana del Patrimonio de Buenos Aires ofrece actividades gratuitas en sitios habitualmente cerrados al público general (Foto: composición propia).

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires recuperó en julio de 2025 un terreno que había permanecido ocupado durante cuatro décadas: el Sitio Arqueológico Escobar-Herrera-Blaquier, ubicado en Defensa 163, CABA, que ahora forma parte del complejo edilicio del Museo de la Ciudad.

Más de un año después, el predio abrirá sus puertas al público por primera vez con visitas organizadas, en el marco de la tercera edición de la Semana del Patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, que se realiza desde hoy hasta el domingo 8 de noviembre.

La apertura del sitio es una de las principales novedades de esta edición, que reunirá a numerosas instituciones culturales públicas y privadas con el objetivo de promover el cuidado del patrimonio y facilitar el acceso a bienes culturales materiales e inmateriales, desde la arquitectura hasta las tradiciones porteñas.

Durante siete días, la programación incluirá conferencias, charlas, talleres, visitas técnico-profesionales y recorridos especiales, todos sin costo y en su mayoría con inscripción previa.

El Sitio Arqueológico Escobar-Herrera-Blaquier recibe visitas organizadas tras permanecer cuatro décadas ocupado (Foto: prensa GCBA).

Una jornada dedicada a la restauración

Otra de las novedades centrales de este año es la incorporación de una jornada dedicada exclusivamente a la restauración, prevista para el 5 de noviembre. La propuesta busca acercar al público las técnicas, los procesos y los oficios vinculados con la conservación de bienes culturales, un ámbito que normalmente permanece reservado a especialistas.

El Palacio Ceci, reabierto hace poco tiempo, concentrará buena parte de esta actividad y permanecerá con puertas abiertas todos los días de la semana. El edificio albergará muestras de la Escuela Taller de Patrimonio, charlas sobre herramientas con tecnología de última generación aplicada a la restauración y conferencias sobre la historia de la familia Ceci, organizadas junto con la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto. También se abordará el trabajo de las artistas que participaron en la construcción del palacio.
El Palacio Ceci abre sus puertas todos los días de la semana con muestras de la Escuela Taller de Patrimonio y charlas históricas (Foto: prensa GCBA).

Sitios históricos y una calle tradicional

La Semana del Patrimonio también incorpora por primera vez al Pasaje Rivarola, una calle tradicional porteña donde se desarrollarán recorridos y actividades vinculadas al diseño, el arte, la música y la gastronomía en los distintos locales y edificios que la integran.

Durante la primera jornada, el Museo Gardel habilitará el acceso a la Biblioteca Alfredo Le Pera, en la Casa Carlos Gardel. Desde ese día, el catálogo quedará disponible para consultas presenciales mediante solicitud previa por correo electrónico y asignación de turnos.

La programación completa suma, además, visitas guiadas al Palacio Peña, en Casa República, y a la Casa de San Juan en Buenos Aires, declarada Monumento Histórico Nacional por haber sido residencia de Domingo Faustino Sarmiento.

Las visitas guiadas incluyen la Casa de San Juan en Buenos Aires, declarada Monumento Histórico Nacional por haber sido residencia de Sarmiento (Foto: prensa GCBA).

La programación completa de espacios y actividades, así como los formularios de inscripción a las mismas, se encuentra disponible haciendo click aquí.

(Fuente: prensa GCBA / Infobae / varios / redacción propia)

Alejandro Ros reúne más de tres décadas de creación gráfica en un libro sobre su obra

"Gráfica" recorre la trayectoria del diseñador que marcó la estética de buena parte del rock argentino, con portadas de discos, afiches, proyectos editoriales y testimonios.

La minimalista tapa del libro de Alejandro Ros incluye una tapa interactiva con un "juego" para los lectores (Foto: composición propia).

El diseñador argentino Alejandro Ros, responsable de algunas de las portadas más emblemáticas del rock nacional y de buena parte de la identidad visual de los medios gráficos de las últimas décadas, reúne más de 30 años de trayectoria en "Gráfica" (Sudamericana), un libro que recorre sus trabajos en la música, el periodismo y las artes visuales.

La publicación presenta una selección de tapas de discos, afiches, proyectos editoriales e instalaciones que permiten reconstruir el universo creativo de uno de los referentes más influyentes del diseño gráfico argentino contemporáneo.

(Foto: composición propia)

Nacido en Tucumán en 1964 y egresado de la primera promoción de Diseño Gráfico de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ros desarrolló una estética que dejó su marca en las producciones de Soda Stereo, Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Babasónicos, Divididos, Miranda!, Juana Molina y Mercedes Sosa, entre numerosos artistas.

(Foto: composición propia)

Su trabajo también alcanzó a figuras como Vicentico, Daniel Melero, Julieta Venegas, Javiera Mena, Daniel Melingo y Leo García, además de publicaciones de Página/12, entre ellas los suplementos Radar, Las/12 y Soy.

Alejandro Ros (Foto: prensa Penguin).

El volumen incorpora textos de personalidades vinculadas con su trayectoria, como Juan Forn, Sandra Russo, Marta Dillon, Maitena, Pablo Schanton, Juana Molina, Adrián Dárgelos, Ricardo Mollo, Lucrecia Martel, Albertina Carri y Alan Pauls, entre otros.

Una de las particularidades del libro es su tapa interactiva, que invita al lector a intervenirla mediante un procedimiento sencillo: apoyar un objeto sobre un cuadrado, retirarlo después de unos momentos y apagar la luz. La superficie conserva temporalmente la silueta luminosa del elemento utilizado.

Con esta propuesta, el trabajo reúne una parte significativa de la historia visual de la cultura argentina reciente y permite explorar el diseño como una herramienta de interpretación artística, comunicación y experimentación.

Para comprar "Gráfica" tanto en formato físico como en su edición digital como e-book interactivo, hacer click aquí. 

(Fuente: Agencia Noticias Argentinas / varios / redacción propia)

viernes, 30 de octubre de 2026

Lecturas para el fin de semana: cuatro ficciones al azar para todas las preferencias

Como casi todos los viernes, este blog propone libros para aquellos que tienen la fortuna de descansar durante el fin de semana y, por qué no, también para quienes trabajan sábado y domingo: nunca es mal momento para adentrarse en un texto y dejarse llevar. De irregular presencia en librerías, todos pueden descargarse en formato digital desde este mismo post a un precio más que conveniente. 

(Foto: composición propia).

Dos autores argentinos, una uruguaya y una ecuatoriana. Dos ficciones puras y otras dos con raíces en la realidad, tanto personal y familiar como la de un pueblo entero. Las que siguen son las sugerencias que, desde este espacio, nos complace hacer a nuestros lectores y seguidores.

• Una historia familiar, de Daniel Guebel (Random House)

(Foto: composición propia).

Daniel Guebel vuelve a indagar entre las cenizas del pasado familiar para entregarnos una nueva novela íntima y bella sobre el misterio que encierra cualquier tribu. En una larga conversación, una tía va recordando nacimientos, enfermedades, matrimonios, desplazamientos, locura y muertes, y su sobrino, con un humor tierno y oscuro, escucha y transcribe esa saga íntima en una novela luminosa donde el amor, la paciencia y la resignación sostienen en equilibrio las desgracias y felicidades de la vida.

Entre el testimonio crudo y la invención literaria, el autor retoma el hilo de sus libros más personales, yendo de la Europa de los "pogromos" hasta la Argentina rural y la emigración a los Estados Unidos. En todos esos cruces, los personajes asumen la herencia que los antecede y los destinos que legarán. Una historia familiar es, en definitiva, una indagación sobre lo que se transmite y lo que se transforma al contar. Y quizá toda tribu es, antes que nada, el relato que sobrevive a sus muertos.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

• Oktubre, de Carolina Bello (SB Editora)

(Foto: composición propia).

¿Qué pasaría si el personaje de una canción de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se volviera protagonista de una novela? Esto sucede en "Oktubre", un libro en el que el disco homónimo es banda sonora, tema y motivo de una historia de amor epistolar entre la ucraniana Olga Sudorova y Hernán, un porteño amante de la música y cultura rock de entonces. Mientras la guerra fría suprime las posibilidades del futuro, ella vive en carne propia las mutaciones corpóreas y simbólicas del estallido del reactor nuclear de Chernóbil y él, las consecuencias de la posdictadura argentina.

Una novela que conjuga el soliloquio, la narración en tercera persona, la crónica y la poesía al estilo Enrique Symns, para recrear cómo, en todas las épocas, ha sido necesario desafiar las prohibiciones, preservar el estado de ánimo como último legado de la conciencia y trazar un ambicioso plan, ese que consiste en sobrevivir.

La uruguaya Carolina Bello narra con una escritura poderosa, lo que hace de éste un libro conmovedor, sostenido en una sólida investigación para potenciar la imaginación y establecer un verdadero diálogo, no sólo con un disco que, luego de este libro, no se escuchará de la misma manera, sino también con el lector.

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• Asesinos en la niebla, de José Luis Córdoba (RBA Editora)

(Foto: composición propia).

Rosa nunca creyó que la muerte de su pareja fuera un accidente. Convencida de que alguien oculta la verdad, acepta participar en un polémico reality show donde los concursantes convierten crímenes no resueltos, sospechas y heridas personales en entretenimiento para millones de espectadores.

Pero lo que empieza como una búsqueda desesperada pronto la lleva mucho más lejos. Junto a dos amigos, Rosa sigue el rastro de una trama de corrupción que conecta un antiguo atraco bancario, una secta religiosa y secretos que algunos llevan años protegiendo.

Mientras las cámaras registran cada movimiento y la audiencia exige respuestas, la frontera entre realidad y ficción empieza a desdibujarse. Nadie sabe ya qué forma parte del programa, qué ha sido manipulado ni quién escribe realmente el guión. Cuando todo el mundo mira, nadie ve lo que ocurre en realidad.

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• Fiebre de carnaval, de Yuliana Ortíz Ruano (Concreto)

(Foto: composición propia).

En "Fiebre de carnaval", Ainhoa es obligada a crecer. Desde el centro del corazón pujante del carnaval, donde lo trágico y lo festivo confluyen, Ainhoa intenta describir la vida familiar, la música y el baile desmedido y lo hace con una voz inocente y perspicaz. Su narración es un desvarío caliente.

Con una prosa poética y visceral, enriquecida por el ritmo del acento esmeraldeño, Yuliana Ortiz Ruano nos transporta al sofocante calor de una de las regiones más olvidadas, infrarrepresentadas y castigadas de Ecuador, y ofrece una mirada aguda hacia el ejercicio de la violencia y la dominación patriarcal. Imposible entender las complejidades de nuestro continente latinoamericano de la misma manera después de la lectura de esta extraordinaria novela.

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(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

¿Qué transportaban los barcos del siglo XVII que se dirigían al Nuevo Mundo?

El descubrimiento de América no sólo supuso una revolución por el hallazgo de territorios desconocidos con habitantes y culturas totalmente ajenas para los europeos. También tuvo un gran impulso en diferentes ámbitos, entre ellos el naval y el comercial.

"Marina con tres grandes barcos", de Cornelis Verbeeck (Foto: Wikimedia Commons).

Con el objetivo de comunicar, controlar y administrar las colonias españolas del Nuevo Mundo, se creó el sistema de la Flota de Indias. Su finalidad era proteger el comercio marítimo y el transporte de las mercancías a ambos lados del océano Atlántico. Para llevar a cabo esta relación comercial, se creó la Casa de la Contratación y se centralizó toda su actividad en Sevilla. Este sistema se puso en funcionamiento en el siglo XVI y se prolongó hasta la segunda mitad del XVIII.

El influjo americano en los europeos fue muy importante con el descubrimiento de metales preciosos como el oro y la plata, alimentos como la papa y el cacao, y productos como el tabaco, que se popularizó rápidamente en el Viejo Mundo. No obstante, desde Europa también se transportaban todo tipo de bienes materiales.

Estos envíos eran necesarios porque la civilización americana era desconocida para los europeos y muchos de los productos no existían en este territorio. Además, la falta de infraestructura del continente para la fabricación de bienes hacía que fuese necesario llevar muchos de estos productos. Finalmente, servían para traer de vuelta metales como los ya mencionados oro y plata, junto a materias primas del Viejo Mundo. Por tanto, los productos se empleaban también como moneda de cambio para beneficiarse en los viajes de vuelta de los barcos. Después de todo, la Corona española impuso un monopolio comercial a las colonias, que tenían la obligación de comprar dichas mercancías.

En este sentido, los inventarios de bienes cobran una importancia fundamental porque no existía ningún otro mecanismo legal que recogiese los productos que se trasladaban y garantizase su autenticidad. Con ellos, podemos conocer la diversidad de productos que se cargaban y, de este modo, ahondar en la vida cotidiana del continente americano del siglo XVII. 

Los más destacados

En el terreno de la alimentación no sólo se enviaron productos básicos como el arroz o el azúcar, que se adaptaron perfectamente al clima del continente americano. También llegaron al Nuevo Mundo especias y condimentos como el azafrán, la nuez moscada, la canela, la pimienta o el jengibre, aderezos como el aceite y el vinagre, encurtidos como la aceituna o la alcaparra, frutos secos como la castaña, la almendra o los dátiles y frutas como la manzana. Tampoco faltaron los alimentos en conserva para prolongar su vida útil.

Incluso se transportaban bebidas como el anís, el vino tinto y el vino blanco, que ya eran muy populares en el territorio europeo.

Otro ámbito importante era el textil, dado que España contaba con importantes talleres de fabricación. Se llevaban toda suerte de lienzos y telas como el angeo, la anafaya, la beatilla, el brocado, el cordobán y la estameña, entre otros. También llegaron pieles como la badana, el becerro, la cabritilla o la gamuza.

No sólo se enviaba la materia prima. Lo sabemos porque los inventarios de mercaderías están repletos de ropa ya confeccionada. Los documentos de la época reflejan almillas, basquiñas, camisas, zamarras, gorgueras o jubones. Además, se incluían prendas para la cabeza, como bonetes, gorras o sombreros, así como calzado como borceguíes o pantuflas.

La indumentaria se podía complementar con diversos adornos -como gargantillas, alamares o bordaduras- y joyas  como anillos, sortijas, collares o diamantes.

En este campo destacaba la chaquira, el arte de unir cuentas de diversas materias primas para confeccionar adornos que los españoles vendían a los indígenas. 

Collar de chaquira que se encuentra en el Museu Paranaense de Brasil (Foto: Wikimedia Commons).

Otros objetos y utensilios de diferentes campos

Asimismo, era muy común que se transportasen muebles y objetos para el hogar. Viajaban en los barcos camas, colchones, cojines, cobertores, sábanas, manteles, almohadas y espejos, pero también llaves, llaveros, cazuelas, campanillas, candeleros, botas para vino o candados. Ante la imposibilidad de encontrarlos en América, era necesario llevarlos para mantener el estatus social europeo y las costumbres del Viejo Mundo.

La escasez de industria, así como la necesidad de disponer de hierro y acero, explica nuevamente el motivo de que se trasladasen herramientas y utensilios de diverso tipo a América. Eran indispensables para la construcción, la carpintería, la metalurgia o la industria textil, e incluso para la introducción de cultivos europeos y la ganadería. Por esta razón se localizan clavos, alfileres, alquitaras para destilar, alicates, almocafres para la tierra, bisagras y navajas para peluquería.

Otros productos que aparecen en el inventario están relacionados con la pesca, la música o el mundo ecuestre, fundamental en el transporte, la guerra y el comercio. No faltaban tampoco medicamentos como la triaca, compuesto fundamentalmente de opio, o el diaquilón, un ungüento para ablandar los tumores.

El agárico para fabricar ladrillos, el aguafuerte para controlar la calidad de los lingotes y monedas que se enviaban de vuelta a España, y la caparrosa (un sulfato de cobre, hierro o zinc) para la industria textil o para fabricar tintas para escribir están también documentados. Igualmente, aparecen bienes relacionados con la pintura como el azarcón, de color anaranjado, el bol arménico, una arcilla rojiza o el génuli, un pigmento de color amarillo, que podían utilizarse para desarrollar la producción artística y artesanal en el Nuevo Mundo.

La guerra y la religión

Para atacar o defenderse, los colonos necesitaban ciertos objetos bélicos. Ahí encontramos armas como el arcabuz (semejante al fúsil), el alfanje (parecido al sable), las dagas y las espadas.

Asimismo, estaban presentes los elementos religiosos, dada la importancia de la evangelización de los pueblos indígenas. Entre ellos se incluyen el agnusdéi, un objeto de devoción, las cruces de cristal con iluminación y los cuadros con motivos católicos para decorar las nuevas iglesias y extender esa fe entre los habitantes de las colonias.

Es una breve muestra de los muchos enseres que se enviaron al continente americano desde el territorio español durante el siglo XVII. No sólo refleja la importancia de estos viajes para la economía nacional, sino, sobre todo, la profunda transformación productiva, técnica y cultural que experimentó el Nuevo Mundo.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

Libros a precio "de oportunidad": la Ciudad de Buenos Aires lanza una feria a cielo abierto con charlas, música y títulos en oferta

El microcentro porteño recibirá, este fin de semana, un encuentro gratuito con stands de editoriales, presentaciones de escritores y promociones en bares de la zona.

La primera Feria de Libros de Oportunidad a Cielo Abierto se realiza el fin de semana en Avenida de Mayo con entrada libre y gratuita (Foto: prensa GCBA).

La Avenida de Mayo, entre Salta y San José, se convertirá este sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre en el escenario de la primera Feria de Libros de Oportunidad a Cielo Abierto porteña, un espacio donde más de 80 stands de editoriales, librerías y salderos venderán títulos discontinuados y saldos de catálogo a precios accesibles. La iniciativa, organizada por el Ministerio de Desarrollo Económico porteño junto a la Fundación El Libro, funcionará de 11:00 a 19:00, con entrada libre y gratuita.

Un canal directo para los libros que ya no están en las mesas


Detrás de la feria hay un problema puntual de la cadena editorial: qué destino darles a los ejemplares que salen de circulación o quedan como saldo de stock. El evento propone resolverlo con venta directa al público, en una modalidad que combina el circuito tradicional de librerías con la lógica de una feria callejera.

Desde la Fundación El Libro, su presidente, Christian Rainone, destacó el doble objetivo de la convocatoria. "En primer lugar, la idea de hacer esta feria es, a través de una experiencia diferente, generar un nuevo punto de encuentro entre el lector y el libro. Y en este encuentro, darle oportunidad al visitante de encontrarse con una diversidad de libros a un precio menor al de su publicación. También para el expositor, poder darle una segunda oportunidad a su catálogo", señaló.

Por otro lado, Rainone subraya que debido a la realidad económica actual, muchos lectores tienen dificultades para acceder a los libros y por eso desde la Fundación pueden generar una oferta diferente, respetando siempre la ley de protección a la actividad librera, ya que estos libros se encuentran descatalogados. De esa forma continúan cumpliendo con su objetivo, que es el de poblar las bibliotecas de los hogares y promocionar el libro y la lectura.

Por su parte, el Ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi, vinculó la propuesta con el peso del sector en Buenos Aires. "Los libros son parte de nuestra identidad, pero también representan una industria que genera trabajo y actividad económica", sostuvo el funcionario, quien agregó que la feria busca transformar la Avenida de Mayo en un punto de encuentro entre cultura y comercio.

Autores y música, con una grilla distinta cada día

El sábado, la apertura institucional está prevista para las 12:30 y la jornada incluye paneles como "La ruta de las librerías", con Marisa Barossi y Ariel Birencwaig, "La literatura de lo incómodo", con Luis Mey y Martín Sancia Kawamichi y "¿La política argentina es una novela negra?", con Jorge Fernández Díaz. El cierre musical estará a cargo de la banda Bourbon Sweethearts.

El domingo, la grilla contempla encuentros como "El rastro de Borges en sus libros", con Germán Álvarez y Laura Rosato, "¿Somos nuestro cerebro?", con Diego Golombek y "La vigencia de la novela romántica", con Gloria V. Casañas. El cierre musical quedará en manos de Los Clappers.

El impacto se extiende al microcentro


La convocatoria no se limita a los stands de libros: el Ministerio de Desarrollo Económico la integró a una estrategia más amplia para reactivar el circuito comercial y gastronómico de la zona. Bares y comercios tradicionales de la Avenida de Mayo, entre ellos El Imparcial, El Globo, Plaza Asturias, La Tasca de Fosforito y La Panera Rosa, ofrecerán descuentos especiales a quienes visiten la feria durante el fin de semana.

(Fuente: prensa GCBA / Infobae / varios / redacción propia)