viernes, 19 de junio de 2026

Lecturas para el fin de semana: haciendo foco en la pluma de Federico Jeanmaire

Como solemos hacer desde este espacio, los viernes sugerimos diversos trabajos para aprovechar el fin de semana leyendo, y en esta ocasión es el turno de este escritor bonaerense. De irregular presencia en librerías, se pueden comprar y descargar en formato digital desde este post.

(Foto: composición propia).

Nacido en Baradero, provincia de Buenos Aires, en 1957, el nombre de Federico Jeanmaire no es de los que más resuenan entre los escritores nacionales, pero la importancia de su obra dentro de ese universo es innegable. Licenciado en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, ejerció como Profesor de Literatura Argentina.

Tiene más de 20 trabajos publicados. En 2001 su novela "Mitre" obtuvo el Premio Consagración Ricardo Rojas, otorgado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En julio de 2008, su novela "Vida interior" ganó el Premio Emecé y en octubre de 2009 ganó el Premio Clarín de Novela con "Más liviano que el aire". Por otra parte, "Amores enanos" fue finalista del Premio Herralde en 2016 y en noviembre de 2021 obtuvo en España el Premio Unicaja Fernando Quiñonez de Novela con "Darwin o el origen de la vejez". Varios de sus libros han sido traducidos al francés, alemán, italiano, portugués, griego, árabe y checo.

A continuación, nuestros cuatro recomendados:

Fernández mata a Fernández (2011, Tusquets)

(Foto: composición propia).

"Fernández mata a Fernández" es el título de la noticia que atrapa a un experiodista de policiales. Luego de leerla en la página de un diario sospecha que no se trata de un accidente e inicia una investigación personal que lo lleva hasta el lugar de los hechos. Una anciana que alimenta a las palomas, un portero gay obsesionado con la limpieza de las veredas, un jubilado comunista, el director de un diario manipulador, una jueza corrupta y un periodista retirado corto de entendimiento, todos de apellido Fernández, son los protagonistas que hacen oír sus voces en esta novela, en la que cada uno defiende su punto de vista como si en ello se les fuera la vida o, mejor, como si verdad y conveniencia constituyeran sinónimos. 

Federico Jeanmaire despliega una serie de personajes que configuran la particular trama social de la ciudad. Un policial entretenido e inteligente, en donde el lector no puede dejar de reír al tiempo que tampoco puede dejar de reflexionar acerca de aquello de lo que se está riendo. Una historia de las que sólo suceden en la Argentina, en la que los vicios parecen igualar a particulares y poderosos, revelando que, de algún modo, "todos somos Fernández". 

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La guerra civil (2014, Seix Barral)

(Foto: composición propia).

Extraño oficio el de Schnagel: salva los errores que el Destino imprime en las palmas de las manos de quienes acuden a pedirle ayuda. Es una suerte de corrector e incluso, como él mismo prefiere definirse, es algo más: un destino paralelo, un contrincante capaz de trabajar a escala humana para restaurar cierta justicia que su gran enemigo ha dejado de lado. Por eso, Schnagel tatúa nuevos trazos y reescribe la ventura de sus pacientes.

Sin embargo, un buen día, tal vez un poco por despecho o por malestar personal -a Schnagel lo acaba de dejar su mujer- decide ir más lejos y jugar cartas fuertes con dos pacientes que no le caen bien. Y como nada es gratuito en la vida, y menos en cuestiones de buena o mala estrella, la reescritura de esos destinos desencadena un efecto dominó de consecuencias inusitadas: se desata una salvaje batalla nacional de todos contra todos y de la que nadie está a salvo.

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Darwin o el origen de la vejez (2022, Alianza)

(Foto: composición propia).

Un hombre desciende de un avión en las islas Galápagos. Es músico y ha elegido ese lugar del mundo tan apartado de lo conocido para pasar solo su sesenta cumpleaños porque, además de haber leído mucho a Darwin, quiere estar lo más lejos posible de sí mismo: se ha enamorado de una mujer, Rut, que lo considera muy viejo para ella.

Este firme defensor de la ironía como la más exquisita de las formas del humor comenzará entonces un viaje ensimismado por las islas, un viaje por la vida y por el paso del tiempo, una historia íntima acerca de las maneras del amor masculino, una suerte de guía turística sobre el devenir de los seres humanos en el mundo y, por supuesto, acerca de la odiosa falta de Rut.

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La vida, la novela y el amor (2025, La Crujía)

(Foto: composición propia).

La novela es un amor a primera vista entre algo que nos llamó la atención hace dos segundos o treinta años y la página vacía. Algo que nos identifica o nos aleja. Sin embargo, aunque pueda hacernos un poco más felices, la novela no busca nuestra felicidad. Quizá sea por eso que Federico Jeanmaire se sentó a escribir este libro sin dudar: no quería escribir otra novela, tampoco un ensayo. Se propuso, entonces, hablar sobre la vida y la novela. Y el amor.

La singular cadencia de su escritura puede, por momentos, distraernos de su propósito, pero es, en su integridad, un texto que ilumina por completo a quien escribe o tiene el impulso de hacerlo. También a quien lee o necesita escapar de lo absurdo de la existencia. Además de notas ocultas sobre el oficio, hay historias personales: la del autor con su hijo, la del autor frente a su madre anciana y, por supuesto, la de por qué escribir o para qué leer.

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(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

La Feria del Libro Infantil y Juvenil vuelve a su predio histórico e Isol hará la apertura

La autora e ilustradora inaugurará la edición 2026, que arranca el 11 de julio. Será en el Centro de Convenciones porteño, gratis y con más espacio.

La Feria del Libro Infantil vuelve con más fuerza (Foto: prensa Feria del Libro Infantil).

La Feria del Libro Infantil y Juvenil volverá del 11 de julio al 2 de agosto al Centro de Convenciones Buenos Aires, la sede de sus comienzos, con una ampliación de escala: más de 3.000 m² de exposición, más de 70 stands y un espacio duplicado que la Fundación El Libro presenta como el eje de esta 34ª edición.

El cambio de sede se combinará con una agenda que incluye dos plazas con espectáculos permanentes dentro del predio de Av. Figueroa Alcorta y Pueyrredón, además de música, teatro, talleres y actividades vinculadas con los libros. La entrada será libre y gratuita todos los días.

Fechas, horarios y visitas escolares


La apertura oficial será el viernes 17 de julio a las 17:00, con un discurso de la escritora e ilustradora Isol, autora de 25 libros traducidos a 17 idiomas. Entre el 13 y el 17 de julio, antes del receso de vacaciones de invierno, habrá un tramo exclusivo para visitas escolares con inscripción previa.

Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro (Foto: prensa Feria del Libro Infantil).

Christian Rainone
, presidente de la Fundación El Libro, vinculó el regreso al predio histórico con una expansión de la feria: "Nos permitirá tener más metros, más expositores, más libros y mejorar y ampliar nuestras actividades", según informó la propia Fundación.

La organización apuesta a repetir el salto de las visitas escolares


Rainone también fijó una expectativa para esta edición a partir del antecedente de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, realizada entre el 23 de abril y el 11 de mayo. El editor contó que en ese evento "se duplicaron las visitas escolares", y que ahora esperan repetir esa cifra en la feria infantil.

El esquema de acceso acompaña esa prioridad. El fin de semana de apertura, el 11 y 12 de julio, el horario será de 14:00 a 20:00; del 13 al 17 de julio se harán las visitas escolares y el público general podrán ingresar de 9:00 a 17:00; desde el 18 de julio hasta el 2 de agosto, el horario para público general será de 14:00 a 20:00.

Isol, la escritora e ilustradora que abrirá la feria (Foto: prensa Feria del Libro Infantil).

Esa ampliación, dijeron, es parte de una política de la entidad: "Quiero resaltar el gran esfuerzo que se realiza desde la Fundación y el sector para promover el libro y la lectura desde edades más tempranas", dijo al comunicar la edición, y agregó que espera "seguir siendo una referencia en la oferta cultural de la ciudad, sobre todo en vacaciones de invierno", dijo.

Isol abrirá la feria con una charla sobre lectura, creación e infancias


La elección de Isol para el acto inaugural ubica en el centro a una autora con trayectoria en literatura e ilustración. La artista, reconocida por su trabajo sobre el vínculo entre imagen y texto, ilustró además obras de Paul Auster, Jorge Luján, Graciela Montes, Julio Cortázar y Federico García Lorca.

"Será un honor para mí como creadora y apasionada por los libros que incluyen a las infancias, el presentar la Feria con una charla", dijo. "Espero sea una oportunidad para compartir con la comunidad del libro y los lectores algunas reflexiones y experiencias en mi camino como autora en este campo, evocando algo de lo que nos inspira a seguir inventando historias y disfrutar la riqueza de la actividad lectora", agregó.

Cada vez más chicos van a la Feria del Libro (Foto: prensa Feria del Libro Infantil).

Profesionales, docentes y los Premios Pregonero

Esta 34ª edición sumará el Encuentro de Profesionales del Libro Infantil, previsto para el miércoles 22 de julio, como espacio de intercambio para el sector editorial y cultural. Un día después comenzarán las 34as Jornadas para Docentes y Mediadores de Lectura, que se extenderán también al viernes 24 de julio.

El calendario incorporará además los Premios Pregonero, que se entregan desde 1990 para distinguir a difusores de literatura infantil y juvenil argentina. La ceremonia será el viernes 31 de julio a las 17:00.

Las categorías anunciadas son: Pregonero de Honor, Pregonero a Institución, Pregonero a Especialista, Pregonero a Comunicación, Pregonero a Biblioteca o Bibliotecario, Pregonero a Librería o Librero, Pregonero a Narrador, Pregonero a Teatro, Música y Títeres, y Pregonero Especial.

(Fuente: Fundación El Libro / Infobae / varios / redacción propia)

Preguntas de nuestros tiempos: ¿son todos los dispositivos digitales igual de adictivos?

Hace más de una década que se publicó "Manifiesto Onlife. Ser humano en una era hiperconectada". El documento, promovido por la Comisión Europea, analiza la penetración social de las tecnologías de la información y comunicación y su impacto en la vida de las personas. 

(Foto: Shutterstock).

Con la premisa de que la tecnología ha dejado de ser una herramienta externa que utilizamos en determinados momentos para ciertos fines, y se ha integrado en nuestras vidas como un elemento más de nuestra naturaleza humana (de ahí que hablemos de "onlife", una vida que transcurre entre lo "offline" y lo "online" simultáneamente), el manifiesto constata la transformación de los marcos de referencia tradicionales en estos cuatro aspectos:

• El desvanecimiento de los límites entre lo real y lo virtual.
• El desvanecimiento de los límites entre ser humano, máquina y naturaleza.
• El paso de la escasez a la sobreabundancia informativa.
• El paso de dar prioridad a las cosas a dar prioridad a la interacción.

Esta transformación se ha producido en tan poco tiempo y a tanta velocidad que carecemos de conceptos claros que nos permitan definir el nuevo mundo hiperconectado en el que vivimos. Ha desaparecido el mundo de las cosas, de las realidades sólidas, de los consensos. Extensas parcelas de nuestras vidas han escapado de nuestro control. Nuestros datos y muchas de nuestras pertenencias han dejado de estar aquí para ser codificadas y almacenadas en un búnker de algún desierto.

De Platón a Ortega y Gasset


José Ortega y Gasset anticipó este nuevo y gigantesco problema en "Meditación de la técnica", publicado por primera vez en 1933, al afirmar que "desde hace mucho tiempo, la técnica se ha insertado entre las condiciones ineludibles de la vida humana, de suerte tal que el hombre actual no podría, aunque quisiera, vivir sin ella". Ortega define la técnica como una "sobrenaturaleza" que el hombre ha creado y en la cual vive, sea consciente o no de ello.

Obviamente, el filósofo español no conoció la tecnología digital, pero sí la transformación vertiginosa de su tiempo provocada por los avances científicos de la segunda revolución industrial. Cuando, a causa de una revolución (industrial o digital) los marcos referenciales del mundo conocido se desvanecen, es comprensible que el ser humano se sienta perdido y desconfíe de un provenir que es incapaz de concretar.

En "Platón contra las máquinas. La tecnología y sus enemigos desde la escritura hasta la inteligencia artificial" (2026), Marcos Alonso, investigador en filosofía de la tecnología, busca la genealogía de una tecnofobia inherente al ser humano. Se pregunta el autor por qué el concepto de artificial o artificioso tiene una connotación negativa, si tantas creaciones (artificiales) han mejorado sustancial y objetivamente la vida de las personas. Su propósito es, según sus palabras, "desenterrar el prejuicio contra lo artificial".

Dispositivos ubicuos

Entre las realidades artificiosas que componen nuestra vida onlife sobresalen los dispositivos digitales. Los datos no dejan lugar para la discusión: en Europa, por ejemplo, sólo hay un 0,6 % de hogares sin teléfono móvil. El 97,4 % de las viviendas dispone de acceso a internet. 78 de cada 100 casas tienen un ordenador portátil o de sobremesa. Y en el 56,5 % hay una tablet.

Esta tecnología ha irrumpido de tal manera en nuestras vidas que ya son menos de la mitad de los domicilios los que tienen teléfono fijo en su casa. Con internet es más que suficiente. Ya no hay prácticamente brechas por nivel de ingresos ni por lugar de población y la brecha de edad se estrecha cada año. Así que la tecnología llegó y se quedó sin que nos diéramos cuenta de cuáles eran los efectos no deseados que nos esperaban a la vuelta de la esquina.

Estas cifras nos pueden asustar en un entorno en el que, por fin, hemos tomado conciencia de que hay un grave problema de salud mental -no sólo en los jóvenes, sino en toda la sociedad- vinculado con el uso de las tecnologías. Los riesgos son enormes y, como sociedad, nos enfrentamos al reto de no dejar a toda una generación huérfana de alfabetización digital, que naufraga, más que navegar, por el descontrolado tsunami de contenido cargado de dopamina que tiene al alcance de un clic.

Pero ¿son todas las tecnologías iguales? ¿Da igual usar una pantalla que otra? ¿Todos los dispositivos generan el mismo uso abusivo? ¿Es un problema exclusivo de niños, adolescentes y jóvenes? ¿Los adultos también sucumbimos a los riesgos de las nuevas tecnologías? Vamos dispositivo a dispositivo para comprender los riesgos y así ponerles límite.

Computadoras (sobremesa y portátiles)

Fue nuestra primera aproximación a la tecnología. Los que llegamos del mundo analógico, tenemos los ordenadores asociados al trabajo porque fue la solución a las opciones no digitales, como la máquina de escribir y el cuaderno.

Sin embargo, las generaciones más jóvenes ya lo utilizaron mucho para los videojuegos y, en los primeros compases, antes de la aparición de los móviles, para navegar y acceder a las redes sociales. Aunque hay ligeras variaciones entre los llamados ordenadores de sobremesa y los portátiles (laptops), los riesgos que entrañan son muy similares.

Riesgos:

La multitarea. Fue una de las soluciones tecnológicas que irrumpieron como el gran reclamo del entorno digital. Con el mismo dispositivo se podían hacer varias cosas, incluso a la vez. Se podía saltar de un programa a otro, trabajar en un tratamiento de textos, consultar internet, volver al documento, enviarlo por correo electrónico, etc.

Pero el fenómeno multitarea es más complejo de lo que en un primer momento nos vendieron. En realidad, ahora sabemos que el cerebro no puede saltar de una actividad a otra manteniendo todo el tiempo el mismo flujo de concentración. Tenemos la sensación de que somos capaces de hacerlo, pero la realidad es que el cerebro emplea un tiempo relevante, aunque sean milésimas de segundo, en retomar la concentración en la nueva actividad.

La acumulación de pequeños cortes en el flujo de concentración perjudica a nuestra capacidad de actuación. Tenemos la sensación de haber trabajado mucho y a gran velocidad, pero sin haber concluido nada de la manera adecuada. Eso genera enorme frustración. Al mismo tiempo, nos hemos acostumbrado al nivel de estrés que provoca saltar de una aplicación a otra y nos cuesta retomar el foco.

El déficit de atención. La atención es difícil de conseguir. Muchas de las tareas que llevamos a cabo y de la información que recibimos casi no requieren nuestra atención porque utilizamos un sistema primario eficaz pero poco profundo. Sin embargo, cuando necesitamos completar una tarea con mayor foco, nos cuesta más poner el ritmo.

Los equipos informáticos están preparados precisamente para hacer varias tareas a la vez y avisarnos cuando una tarea requiere nuestra atención, como por ejemplo la llegada de un correo electrónico o la urgencia por instalar una actualización de software. Éso rompe nuestro flujo de atención.

El exceso de contenidos. Aunque los ordenadores no se usan tanto para el ocio como otros dispositivos, los jóvenes se han acostumbrado a ver series de televisión en la cama con su portátil. Eso provoca que se queden enganchados en lo que se llama un consumo abusivo de series, en forma de atracón o binge consumption, en su terminología en inglés. Si una persona está trabajando en el portátil y tiene la tentación de descansar con una serie, es difícil resistirse si la tiene al alcance de un clic.

La adicción a los juegos. Aunque en los últimos años las consolas son el soporte más habitual para los juegos por su alta definición de gráficos, aún hay algunos que se juegan en ordenador de sobremesa. El salto de una actividad a otra tiene características similares a las que se produce en el contexto del consumo de series.

Tablets

Las tablets preocupan especialmente por la introducción de su uso a edades muy tempranas para el entretenimiento de los niños con vídeos, música y algunos juegos infantiles y la adopción de sistemas digitales en entornos escolares en los que se utilizan como herramienta de trabajo.

El mayor problema que plantean estos dispositivos respecto a los ordenadores es que su uso está muy equilibrado entre el entretenimiento y la productividad, ya sea en entornos escolares, ya en laborales. El gran desarrollo tecnológico de las tablets ha permitido que lleven a cabo funciones muy similares a un ordenador, pero aportan la facilidad para llevarlos, el poco peso y la comodidad de manejarlos en cualquier circunstancia.

Riesgos:

La multitarea. De hecho, la configuración de navegación de una tablet tiene por objetivo facilitar el salto de una aplicación a otra con sólo un movimiento de dedos. El fenómeno es aún más intenso que en los ordenadores. Además, está hecha para atraer y capturar nuestra atención siempre que sea posible, de modo que nos llena de avisos y notificaciones que rompen nuestro pensamiento de flujo. Eso nos genera una sensación de estrés tanto a adultos como a jóvenes y adolescentes.

Pérdida de la conexión mano/ojo/cerebro. Cada vez se utilizan más para tomar notas, ya sea en reuniones de trabajo, ya en las aulas de los estudiantes. Sin embargo, las últimas investigaciones demuestran que al escribir a mano se producen enlaces neuronales más relevantes que al escribir a máquina. De modo que si se usa la tablet en la toma de apuntes con lápiz digital no se perderá tanto enlace como si se usa con teclado.

Sensación falsa de digitalización. A los usuarios más jóvenes, la irrupción de las tablets les da una cierta sensación de conocer muy bien el entorno tecnológico de los adultos. Pero la realidad es que se desenvuelven sólo en un puñado de aplicaciones limitadas que no suelen ser las habituales en entornos profesionales. La alfabetización digital es menos adecuada en estos casos.

Consumo de contenidos. De la misma manera que se ha descrito antes con el caso de los portátiles, las tablets son muy utilizadas para ver series, en especial por los jóvenes, de modo que se debilita la frontera entre trabajo y ocio en el mismo dispositivo y es más sencillo que se fomente la pérdida de atención.

(Foto: Shutterstock).

Móviles


Llegamos al dispositivo que más controversias ha generado. Si bien en un origen, utilizado para llamar o escribir mensajes, tenía una funcionalidad eminentemente productiva o relacional, la aparición de los smartphones transformó por completo su naturaleza.

Demonizar un aparato que tiene una inserción cercana al 100 % de la población, tanto adulta como adolescente, sería prescindir de los muchos aspectos en los que las aplicaciones disponibles hacen más sencillo nuestro día a día. Desde conocer el pronóstico del tiempo y leer el periódico hasta contestar un correo electrónico y hacer compras online.

Pero tampoco es adecuado obviar el hecho de que otra parte de las aplicaciones tiene su estrategia económica en el tiempo que pasamos en ellas, bien porque nos ofrecen publicidad, bien porque recaban datos de nosotros que les permiten obtener perfiles más completos de los consumidores y usuarios. Basta pensar en las redes sociales con sus vídeos cortos muy adictivos o en los juegos de pantalla infinita. De aquí que no podamos obviar la facilidad.

De hecho, las cifras muestran que el móvil es principalmente usado para ver vídeos por un 91,1 % de los usuarios; para redes sociales, un 88,1 %; para consumo "televisivo" (series, películas, programas), un 85,5 %. Sólo la lectura de noticias, con un 81,2 %, se cuela entre las actividades que no son de entretenimiento.

Riesgos:

Uso preferencial para el entretenimiento. Si bien hay algunas aplicaciones de productividad en el móvil, se usa más para la comunicación y para el reposo, el descanso en el trabajo. Nuestro cerebro no lo percibe como una herramienta de trabajo, una obligación. Y eso provoca que estemos menos atentos ante el posible uso inadecuado que estemos haciendo de él. Y el problema radica en que buena parte de sus aplicaciones de entretenimiento están creadas precisamente para fomentar su uso y favorecer la permanencia, cuanto más tiempo mejor.

Redes sociales creadas para el móvil. El fenómeno de las redes sociales es el que más problemas está generando dentro de los usos abusivos o adictivos de los móviles. No sólo por el número de horas que los usuarios pasan en redes, sino también por las consecuencias para su salud mental por el tipo de contenido que ven. Las redes sociales están creadas para generar un impulso de dopamina que lleva a repetir constantemente la acción de buscar nuevos contenidos.

Solucionismo tecnológico. Este término se refiere a supuestas soluciones que nos ofrece la tecnología, pero que ya estaban resueltas de otra manera y que, sin embargo, nos impulsan a hacer más uso de un dispositivo, de modo que propician nuestra adicción

Este fenómeno se percibe de manera extraordinaria en los móviles, pues buena parte de las acciones que nos permiten llevar a cabo ya estaban resueltas antes, como despertarse, ver vídeos, escuchar música o leer libros. Pero la sencillez de manejo nos lleva a usarlo todo el tiempo, en particular en momentos en los que no tenemos plena atención y es más fácil caer en un uso abusivo.

Cualquier dispositivo digital es una puerta abierta a herramientas que ayudan a gestionar el día a día, ya sea en el entorno laboral, académico o de entretenimiento. Pero por esa misma puerta se cuelan algunos riesgos que nos pueden ocasionar no pocos problemas si no estamos alerta y no aprendemos a gestionar adecuadamente nuestro tiempo.

El trabajo "Manifiesto Onlife. Ser humano en una era hiperconectada" puede descargarse en formatos epub y pdf haciendo click aqui.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

jueves, 18 de junio de 2026

De los diarios a los chatbots: la transformación del consumo de noticias en América Latina

Las audiencias eligen cada vez más fuentes de información digitales, incluyendo inteligencia artificial, aunque no confían en las noticias, tienden a evitarlas y no pagan por la información a la que acceden, según el Informe sobre Noticias Digitales en 2025.

(Foto: Shutterstock).

Las audiencias en América Latina eligen cada vez más fuentes de información digitales, incluyendo chatbots de inteligencia artificial, aunque no confían en las noticias, tienden a evitarlas, y no pagan por la información a la que acceden, según el Informe sobre Noticias Digitales en 2025. Para este reporte del Instituto Reuters de la Universidad de Oxford, fueron encuestadas 12.149 personas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú en enero y febrero de este año.

Acceso a la información


En promedio, ocho de cada diez usuarios se informan online, seis de cada diez lo hacen por redes sociales, 46% miran noticias en la televisión, 15% leen diarios impresos y 10% buscan noticias en chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude.

Estas proporciones indican que el consumo se mantuvo igual en internet, incluyendo plataformas de redes sociales y aumentó 4 puntos porcentuales en motores de IA, en los que hace un año sólo se informaban 6% de los encuestados. En cambio, disminuyó levemente en plataformas analógicas: hace un año 48% accedían a noticias por televisión, y 16% lo hacían por diarios en papel

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Confianza en las noticias

Los niveles de confianza en la información bajaron en todos los países de América Latina desde 2025. Solo 31% de los encuestados confían en las noticias la mayor parte del tiempo, comparado con 36% hace un año. Estos valores son los más bajos a nivel global: se comparan con 54% en África, 38% en Asia y Oceanía y 36% en Europa. El país con niveles más altos de confianza en las noticias es Brasil (36%) y los más bajos son Argentina y Colombia (26% y 25%).

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Los escasos niveles de confianza podrían explicar la propensión a evitar las noticias frecuentemente o a veces, que ejercen 45% de los usuarios, así como la baja proporción de personas que pagan por las noticias a las que acceden online.

En promedio, sólo 13% en la región paga por información en internet, con un rango que va desde 10% en Argentina y Chile a 15% en Colombia y México. La tendencia a pagar por contenido periodístico online es más alta en los países del norte de Europa, donde 29% de los usuarios tienen una suscripción.

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Noticias en plataformas

Las plataformas se mantienen por ahora como la principal fuente de acceso a información online, aunque ninguna supera la mitad de los encuestados. En promedio, Facebook es utilizada para obtener noticias por 48% y WhatsApp por 39% de los encuestados, mientras que YouTube e Instagram son utilizadas por 36% y 34% de la muestra, y 28% acceden a información a través de TikTok

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

Estos datos indican que las audiencias en América Latina acceden a información online, pero tienden a desconfiar de las noticias, a veces o frecuentemente evitan informarse, y son reacias a pagar por contenido noticioso.

(Foto: Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, Universidad de Oxford, Inglaterra).

La confianza es baja con comparada con otras regiones del mundo y experimentó un marcado descenso en el último año. La tendencia de disminución de confianza, junto a la evitación de noticias y baja voluntad de pago, pone en cuestión el rol de los medios informativos en las democracias de América Latina.

(Fuente: Agencia Noticias Argentinas / Instituto Reuters / varios / redacción propia)

La Feria de Editores va por su decimoquinta edición con 330 sellos, premios y una fiesta en el Teatro Vorterix porteño

El encuentro dedicado a la edición independiente volverá a C Art Media del 6 al 9 de agosto con inscripción previa, una grilla diversa y la expectativa de repetir la convocatoria récord que dejó su última cita.

(Foto: Matías Moyano).

La Feria de Editores celebrará su 15° edición del 6 al 9 de agosto de 2026 en C Art Media de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con entrada libre y gratuita, en una programación que reunirá más de 330 sellos de América Latina y España y sumará premios, actividades profesionales y una fiesta abierta al público.

En su última edición, la feria recibió a 30.800 lectores en 2025. La organización informó que en 2026 el encuentro se hará de 14:00 a 21:00 en Avenida Corrientes 6271, con participación de editoriales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú, Uruguay y España.

Desde su primera edición de 2013, cuando participaron 15 editoriales pequeñas, la FED se propuso crear un espacio de encuentro entre lectores y quienes editan para conversar sobre libros, catálogos y experiencias de lectura. Ese crecimiento se refleja en la expansión del evento y en la diversidad de géneros que los sellos llevan al la feria.

Uno de los ejes de esta edición será Trabajo, el tema del libro gratuito que reciben los visitantes cada año. La convocatoria recibió más de 500 postulaciones y los 10 textos seleccionados obtendrán $200.000 cada uno. El prejurado estuvo a cargo del equipo de la feria y la selección final fue responsabilidad del autor y editor Ricardo Romero.

(Foto: Matías Moyano).

La imagen oficial de esta edición la diseñó la ilustradora Ornella Pagliaruolo, que ganó el Afiche FED 2026, un premio que otorga $900.000, además de una caja de Posca Pencil de 36 unidades y un set de marcadores Posca Brush. El jurado estuvo integrado por Pum pum, Maru Aguzzi y Martín Ramón.

El jueves 6 y el viernes 7, de 11:00 a 14:00, las librerías y bibliotecas contarán con un horario exclusivo para recorrer la feria. Las editoriales adheridas ofrecerán un descuento del 50% por pago al contado. Por segundo año, las librerías también dispondrán de envío gratuito de hasta 200 kilos a todo el país mediante un convenio con OCA.

La feria seleccionó además a Medio pan y un libro como librería online de esta edición. Cada compra superior a $60.000 recibirá envío gratuito a todo el país y un ejemplar del libro gratuito de la feria.

El Premio a la Labor Librera tendrá su sexta edición consecutiva y distinguirá a una de estas finalistas: Fervor de Mar del Plata, La Sede de Bariloche, Volcán Azul Libros de Córdoba, y Atlántica libros y café y Medio pan y un libro, ambas de CABA. La entrega será el jueves 6 de agosto y el premio consistirá en $4.000.000 para comprar libros en la feria, más el 50% de descuento en los stands adheridos. El jurado de 2026 está integrado por Afri Aspeleiter, Agustina Larrea, Malena Rey, Sebastián Alvaredo y Marcelo Vera.

(Foto: prensa Feria de Editores / Ornella Pagliaruolo).

La posta de donación de sangre del Hemocentro Buenos Aires, organizada por Céspedes Libros y un grupo de librerías, funcionará el viernes 7 de agosto. La organización indicó que en Argentina dona sangre apenas el 1,5% de las personas que pueden hacerlo y que, si lo hiciera el 8%, no serían necesarias las campañas urgentes de reposición que suelen aparecer ante emergencias.

Entre los donantes se sortearán entradas para la Fiesta FED, programada para el sábado 8 de agosto desde las 23:50 en el Teatro Vorterix, Avenida Federico Lacroze 3455. La celebración contará con el DJ y productor Villa Diamante y con Sandwich Piano Bar, el ciclo musical creado por el músico y gestor cultural Hernán Siseles.

En el plano profesional, el Fondo Nacional de las Artes y la feria seleccionaron a dos sellos radicados a más de 300 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para otorgarles $1.000.000 a cada uno, destinados a traslado, alojamiento y viáticos, además del stand. Los ganadores fueron Funga, de Santiago del Estero, y Las Guachas de Neuquén.

La FED realizará también la segunda jornada de literatura argentina para traductores extranjeros, un encuentro online y gratuito coordinado por Guillermo Piro. Participarán Juan José Becerra, José María Brindisi, Sabrina Martin, Horacio Zabaljáuregui y Matías Bauso.

(Foto: Matías Moyano).

Los encuentros entre referentes editoriales y productoras audiovisuales de Carthago se harán el 5 de agosto. Ese espacio, lanzado en 2024, busca vincular al mundo editorial latinoamericano con el audiovisual para que más libros de editoriales independientes lleguen a la pantalla; la selección de postulantes estuvo a cargo de Sergio Wolf.

Por quinto año consecutivo, la feria desarrollará su Fellowship programme para que editores europeos interactúen con la industria editorial argentina. Participarán Eduardo Hurtado de H&O Editorial, Frédéric Métailié de Éditions Métailié, Tiziana Triana de Fandango Libri, Igor Grizhuk de Apricotbooks y Ellinor Broman de Palabra Förlag, con apoyo del Institut Français d’Argentine, el Centro Cultural de España en Buenos Aires y el Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires.

(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)

"Backrooms": qué son los espacios liminales y por qué internet está volviendo extraño lo cotidiano

Un pasillo de hotel vacío, un parque infantil abandonado, una tienda de muebles iluminada de madrugada, un restaurante de comida rápida de ruta decorado para Navidad. No hay amenaza visible, solamente espacios huecos y silenciosos. Ante ese vacío surge una pregunta: ¿dónde están los humanos?

Fotograma de la película "Backrooms" (Foto: A24 / Shutterstock).

Es como volver a la casa de la infancia y encontrar sólo ruinas. Como conservar una fotografía de nuestros seres queridos cuando ya no están vivos: ¿por qué siguen apareciendo en la imagen? Lo cotidiano se experimenta como extraño. Esa extrañeza tiene un nombre cada vez más frecuente en la cultura digital: liminalidad.

El éxito de los backrooms ("trastiendas"), nacidos en internet y convertidos ahora en película, ha dado forma narrativa a una sensibilidad que la escritora italiana Valentina Tanni analiza en "Estéticas liminales", publicado originalmente como "Exit reality", y traducido recientemente al español.

No se trata sólo de una moda visual de internet hecha de paredes amarillas, moquetas viejas y luces fluorescentes zumbando sin descanso en un laberinto infinito y onírico de habitaciones vacías. Está en juego una pregunta mucho más radical: qué le está pasando a la idea misma de "lugar".

¿Dónde está nuestro hogar?

Una habitación se vuelve "lugar" cuando alguien puede orientarse en ella, recordarla y sedimentar allí su existencia. El lugar exige tiempo, repetición y vínculo. Por eso una casa no es sólo arquitectura, es donde habitamos. El filósofo Gaston Bachelard señaló que el espacio vivido no es simplemente un espacio geométrico delimitado, ya que la casa, el rincón o la habitación nos importan porque organizan imaginariamente nuestra relación con el mundo.

En esa intimidad resuena todavía una memoria arcaica de refugio, casi de cueva o incluso útero. Lo que convierte un espacio en hogar es la huella de nuestros gestos y de nuestra pertenencia

Hasta que llega a ser hogar una casa es todavía solo un espacio (Foto: Edoardo Tommasini). 

El sujeto necesita arraigo, pero no permanece inmóvil. Crece, se desplaza, reconfigura roles, atraviesa duelos, nacimientos, separaciones y pérdidas. Los ritos de paso dan reconocimiento comunitario a esos tránsitos. El antropólogo Arnold van Gennep distinguió tres momentos en todo cambio de estado: separación, margen y agregación.

El sujeto se desprende de su posición anterior, atraviesa una fase intermedia y se reincorpora a la comunidad bajo una nueva condición. Victor Turner, estudioso de símbolos y ritos, describió el estado de transición cultural y antropológico como un limbo: un "entre", un estado ambiguo, por ejemplo, entre la infancia y la adultez, la soltería y el matrimonio, la vigilia y el sueño. Liminalidad proviene, precisamente, del latín "limen" (umbral).

Ahí aparece la diferencia con nuestra experiencia contemporánea. En el rito, la liminalidad tenía dirección y se atravesaba para transformar el vínculo entre individuo y comunidad. Hoy, en cambio, se multiplican las plataformas, los perfiles, las contraseñas, los videojuegos, los foros e incluso las comunidades digitales, aunque ese tejido social aparece muchas veces mediado por una relación solitaria con la pantalla. En la contemporaneidad postdigital, lo liminal ya no es una fase, se ha convertido en una atmósfera de suspensión desarraigada

La realidad hecha imagen: ¿vivimos en la pantalla?

Marc Augé llamó "no-lugares" a los espacios de circulación donde pasamos sin arraigar: los aeropuertos, hoteles de cadena, hospitales, centros comerciales o autopistas. Si bien están llenos de gente, rara vez producen pertenencia. Internet radicaliza esa intuición. Antes de llegar a un restaurante, ya conocemos su decoración. Antes de visitar una ciudad, ya hemos visto sus calles. Antes de conocer a nuestra pareja, ya la hemos seleccionado con un "like". Antes de vivir una experiencia, intuimos cómo podría ser publicada

Un "no-lugar" en un aeropuerto (Foto: Dennis Schmidt / Unsplash).

La vida queda al servicio de la representación. De ahí que muchos espacios contemporáneos parezcan diseñados para ser fotografiados antes que habitados. Byung-Chul Han ha descrito este desplazamiento como el paso de las cosas a las no-cosas. Las cosas tienen peso, imperfección, duración, resistencia, tacto. Las no-cosas pertenecen al orden de la información, la disponibilidad y la circulación del dato. Cuando el mundo se vuelve imagen, es accesible e intocable al mismo tiempo.

Según la antes citada Tanni, estéticas de internet como los backrooms, el vaporwave o el weirdcore no son sólo intentos de escapar hacia dimensiones virtuales, sino que también buscan una nueva forma de relacionarnos con el concepto de realidad. La pantalla sería entonces un umbral, un portal. Pero esta zona-umbral tiene una sombra: la tecnología nos ha puesto en un lugar muy extraño en el que nunca estamos completamente presentes.

Quizá de ahí proceda la nostalgia que caracteriza a la estética liminal, poblada de imágenes de lugares reconocibles, como un parque infantil de noche, un colegio abandonado, una casa en venta o una piscina fuera de temporada, que conservan la huella espectral de lo humano. Estos lugares extrañamente familiares existen en una dimensión virtual y descorporeizada. Su atmósfera inquietante, o espeluznante, se acrecienta por la ausencia de seres humanos o por el aspecto sintético de la imagen. No sabemos dónde se tomaron esas fotografías, quién las tomó ni cuándo. Esa falta de información parece conceder a la imagen vida propia, casi sobrenatural.

Imagen original del popular meme de internet conocido como "The Backrooms". Se hizo en un edificio ubicado en 811 Oregon St., Oshkosh, Wisconsin, Estados Unidos. La fotografía fue tomada antes de una renovación (Foto: Bill Magritz / Wikimedia).

El miedo a la desmaterialización del mundo: backrooms

Una frase recogida por Tanni condensa la potencia de este imaginario: "Los backrooms son seres informes producto del caos, toman la forma de nuestro inconsciente colectivo", e inquietan porque parecen los restos degradados de nuestra propia realidad.

La película "Backrooms" ilustra esta angustia al convertir esa dimensión imposible en una copia defectuosa del mundo. En un espacio inhabitable, también la identidad se desintegra. Los alter egos monstruosos atrapados en ese laberinto sin tiempo pueden leerse más como restos deformados de identidad que como criaturas de terror. Son miedos, recuerdos e imágenes separadas del cuerpo vivo que les daba sentido. Ahí emerge el vértigo contemporáneo ante la posibilidad de que nuestros perfiles, avatares, fotografías y duplicados sobrevivan a nuestra presencia. Paradójicamente, esos no-lugares pueden incluso convertirse en refugio cuando la existencia virtual parece menos dolorosa, menos finita y exigente que nuestra realidad material.

La IA generativa ha intensificado esta sospecha. En internet, una habitación puede parecer real sin haber existido nunca, y un rostro puede parecer humano sin pertenecer a nadie. Como escribe Tanni, "Internet […] como un archivo gigantesco y monstruoso, ha absorbido una masa incalculable de ideas, emociones, sentimientos y miedos". Los backrooms son la imagen espacial de ese archivo: un mundo convertido en restos de sí mismo.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

miércoles, 17 de junio de 2026

Un dato que sorprende a los expertos: en internet ya hay más tráfico de bots que de humanos

El crecimiento del tráfico automatizado refleja cómo sistemas avanzados recopilan información web a gran escala, cambiando el paisaje digital global.

(Foto: Shutterstock).

Los bots ya son mayoría en internet. El tráfico automatizado superó por primera vez al tráfico humano a nivel global, un cambio histórico que llegó más rápido de lo esperado.

El dato surge de Cloudflare Radar, la plataforma que monitorea el tráfico global de internet. En los últimos siete días, el 57,4% de las peticiones HTTP correspondieron a bots, mientras que apenas el 42,6% provinieron de usuarios reales.

Matthew Prince, cofundador y CEO de Cloudflare, no ocultó su sorpresa. "Pasó más rápido de lo que predije", admitió en la red social X. El ejecutivo había pronosticado que este punto de inflexión ocurriría recién en 2027, pero la explosión de agentes de inteligencia artificial aceleró el proceso de manera inesperada.

El cambio no surgió de la noche a la mañana. Durante los últimos dos meses, el tráfico automatizado ganó terreno semana a semana hasta cruzar la barrera del 50%.

Por qué la inteligencia artificial cambió el juego del tráfico web

La clave está en los agentes de IA generativa. Estos sistemas no funcionan como los usuarios humanos, que navegan página por página.

Los bots de IA visitan decenas o cientos de páginas en segundos para recabar información, entrenar modelos de lenguaje y responder consultas de usuarios. Cada vez que alguien le pregunta algo a ChatGPT, Claude o Gemini, hay bots rastreando la web para armar la respuesta.

Prince lo explicó en marzo, cuando el fenómeno recién empezaba a acelerarse. "El tráfico agéntico crece tan rápido que está cambiando la naturaleza misma de internet", afirmó entonces.

Cloudflare registra cada petición HTTP que llega a sus servidores. Esas peticiones son solicitudes para acceder a contenido HTML, el lenguaje básico de las páginas web. Y ahí es donde los bots ya dominan: más de la mitad de esas solicitudes no vienen de personas, sino de sistemas automatizados.

La trampa en los números: no todo el tráfico está dominado por bots

Hay un matiz importante. Cuando Cloudflare mide todo el tráfico de internet, no sólo HTML sino también XML, JSON y texto plano, los humanos todavía son mayoría con 65,6% frente al 34,4% automatizado.

La diferencia está en que los bots se concentran en rastrear contenido web visible (HTML), mientras que otros tipos de tráfico como streaming de video, descargas de archivos o datos de aplicaciones siguen siendo predominantemente humanos.

Pero la tendencia es clara: el tráfico automatizado crece más rápido que cualquier otra categoría. Y si la IA generativa sigue expandiéndose al ritmo actual, la brecha se ampliará.

El fenómeno tiene implicancias prácticas. Los servidores web deben procesar más solicitudes automatizadas, lo que aumenta costos y complejidad técnica.

Además, muchos sitios web empezaron a implementar barreras para distinguir entre tráfico humano y automatizado. Los CAPTCHA y sistemas de verificación se volvieron más sofisticados para frenar a los bots no deseados.

Prince y su equipo en Cloudflare venían siguiendo esta tendencia desde hace años. La predicción original apuntaba a 2027 como el año del quiebre, pero la adopción masiva de IA generativa aceleró todo.

El cofundador de Cloudflare reconoció públicamente que subestimó la velocidad del cambio. "Es la primera vez en la historia de internet que esto ocurre", dijo en su mensaje en X.

(Fuente: iProfesional / varios / redacción propia)

Preguntas sobre nuestro viejo mundo: ¿cómo saben los científicos cuándo empieza y termina una era geológica?

Los casi 4.600 millones de años de la historia de la Tierra son como un gran libro de aventuras, donde cada página es una capa de rocas. Y, como toda buena novela, esta historia también está dividida en capítulos, subcapítulos, secciones, párrafos… De esta manera podemos seguir mejor el hilo narrativo, comprendiendo cómo, cuándo y por qué han sucedido todos los cambios que han modelado nuestro planeta.

Detalle de la marca conocida como "clavo dorado", que señala sobre el terreno el punto exacto del límite. Las perforaciones cilíndricas en los estratos por encima y por debajo del límite corresponden a muestras tomadas para análisis paleomagnéticos (Foto: Wikimedia Commons).

Continuando con este símil, podemos equiparar las eras geológicas con subcapítulos que nos cuentan la historia terrestre. Pero, para entenderlo, vamos a empezar por el principio.

Una tabla utilizada como "calendario oficial" de la Tierra

La tabla cronoestratigráfica internacional, también llamada "tabla de los tiempos geológicos", es una escala que ordena la historia geológica de la Tierra. Para ello, emplea una jerarquía de subdivisiones temporales, de mayor a menor nivel, tal como podemos ver en la imagen de abajo y en este link.

Tabla de los tiempos geológicos, con las divisiones de la historia de la Tierra (Foto: International Commission on Stratigraphy).

Su definición y actualización está supervisada por la Comisión Internacional de Estratigrafía, que es un organismo científico del ámbito de la geología. Uno de los criterios que emplea esta organización para definir las divisiones de la tabla son las unidades geocronológicas. Esta palabra procede del griego y se traduce como "estudio del tiempo de la tierra".

Por tanto, estas unidades son intervalos de tiempo cuyos puntos de inicio y final se definen como edades absolutas en millones de años ocurridos antes de la actualidad. Su valor numérico se calcula gracias a la datación radiométrica de las rocas, un método que funciona como una especie de "reloj atómico", aprovechando la desintegración natural y constante de la materia.

Dividamos las unidades de tiempo en geología

Las eras geológicas son una de las unidades geocronológicas en las que compartimentamos la historia de la Tierra. En primer lugar están los eones, que abarcan periodos de cientos a miles de millones de años. Las eras propiamente dichas son las unidades de segundo nivel, y comprenden de decenas a cientos de millones de años de historia.

En la tabla cronoestratigráfica internacional más actualizada podemos encontrar diez eras geológicas que, de más antigua a más moderna, son:

• Dentro del eón Arcaico: Eoarcaica (desde hace 4 031 millones de años hasta hace 3 600 millones de años), Paleoarcaica (3 600-3 200 millones de años), Mesoarcaica (3 200-2 800 millones de años) y Neoarcaica (2 800-2 500 millones de años).

• Dentro del eón Proterozoico: Paleoproterozoica (2 500-1 600 millones de años), Mesoproterozoica (1 600-1 000 millones de años) y Neoproterozoica (1 000-539 millones de años).

• Dentro del eón Fanerozoico: Paleozoica (539-252 millones de años), Mesozoica (252-66 millones de años) y Cenozoica (66 millones de años hasta la actualidad). 

¿Cómo se definen los límites entre las eras geológicas?

Al ser divisiones mayores de la tabla de los tiempos geológicos, los límites entre las eras se basan en grandes cambios en la historia de la Tierra. En otras palabras, lo que nos vamos a encontrar en las rocas a partir de este momento va a ser muy diferente de lo que hemos visto anteriormente. Además, estos cambios deben tener un registro global. Es decir, tienen que quedar preservados en las rocas presentes en todo el mundo.

Existen tres tipos de eventos globales que se utilizan para definir los límites entre las eras geológicas: los cambios biológicos, los cambios ambientales y los cambios tectónicos.

Los cambios biológicos se refieren a eventos de extinciones masivas o a grandes procesos evolutivos. Son transformaciones que quedan marcadas en las rocas gracias al contenido fósil. Este es el principal criterio para definir los momentos de inicio de las tres eras del eón Fanerozoico:

El comienzo de la era Paleozoica se caracteriza por el evento denominado "explosión del Cámbrico", la primera aparición de organismos complejos, con caparazones robustos y capaces de enterrarse en el barro del fondo marino.

Ejemplar de un trilobites, uno de los grupos de organismos extintos a finales de la Era Paleozoica (Foto: Wikimedia).

El límite entre la era Paleozoica y la era Mesozoica está marcado por la extinción del Pérmico-Triásico, la mayor extinción masiva de la que se tiene registro en la historia de la Tierra. Desaparecieron más del 95 % de las especies del planeta, por lo que se la denomina "la Gran Mortandad".

El límite entre la era Mesozoica y la era Cenozoica se define por la quinta y última extinción masiva de los últimos 500 millones de años: la extinción del Cretácico-Paleógeno. Aquí desaparecieron más del 75 % de las especies, incluido el grupo que la ha hecho famosa: los dinosaurios no avianos (los que no eran aves).

En segundo lugar, los cambios ambientales o climáticos extremos incluyen aquellos eventos que modificaron la composición atmosférica u oceánica a escala planetaria.

Formación de Hierros Bandeados, mineralizaciones de óxidos de hierro generadas durante el Gran Evento Oxidativo de la Era Paleoproterozoica (Foto: Wikimedia).

Un ejemplo muy llamativo es el "Gran Evento Oxidativo", que marca el inicio de la era Paleoproterozoica. De manera resumida, consistió en la formación de una atmósfera con grandes cantidades de oxígeno gaseoso gracias a la actividad fotosintética de unos microorganismos llamados cianobacterias. Esto condicionó toda la evolución de la vida en nuestro planeta a partir de ese momento.

Y en tercer lugar, los cambios tectónicos son los procesos provocados como consecuencia del movimiento de las placas tectónicas. En especial, se refieren a la formación de grandes supercontinentes y cordilleras. El evento que define el límite entre las eras Eoarcaica y Paleoarcaica se incluye en este grupo: fue entonces cuando se formó el primer supercontinente de la historia de la Tierra, llamado Vaalbará.

Reconstrucción del supercontinente Vaalbará formado a inicios de la Era Paleoarcaica (Foto: Wikimedia).

Los clavos dorados

En la tabla de los tiempos geológicos que hemos visto, aparecen unas chinches amarillas al lado de la edad absoluta de los límites entre dos de las subdivisiones de menor nivel. Se trata de los "clavos dorados".

Clavo dorado colocado en la playa de Gorrondatxe, Bizkaia, España (Foto: Iranzu Guede).

Este símbolo indica que, para esa subdivisión, se ha definido un estratotipo. Con este nombre se conoce a las capas de rocas que mejor registran ese límite en todo el mundo. Lo cual no es nada fácil, porque tales rocas tienen que cumplir unos requisitos geológicos muy estrictos:

Presentar un registro temporal continuo y detallado, sin interrupciones en la historia que nos están contando.

Estar bien conservadas y aparecer en un lugar accesible para todo el mundo.

Registrar señales claras y reconocibles a nivel mundial, como la aparición o desaparición de ciertos fósiles, cambios químicos o eventos geológicos muy importantes.

Poder ser datadas de manera precisa con una edad absoluta en millones de años. Así funcionan como un "reloj geológico" para el resto del mundo.

Gracias a estas características, los geólogos podemos reconocer estos cambios temporales en las rocas que encontramos en otros lugares del planeta. Y la manera de destacar estos estratotipos es colocando en ellos un clavo dorado.

Las tres eras geológicas del eón Fanerozoico tienen secciones con clavos dorados, pero para las eras anteriores aún no se han encontrado lugares donde las rocas más antiguas cumplan con todos los requisitos comentados antes. Por lo general, suelen estar muy alteradas, apenas contienen fósiles, no aparecen en secciones temporales continuas y no están bien conservadas.

Así que, a pesar de ser las que nos cuentan la mayor parte de la historia de la Tierra, se tienen que quedar sin su chinche de color amarillo.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)