viernes, 6 de noviembre de 2026

Lecturas de fin de semana: hoy hacemos foco en las tres monumentales novelas de Leopoldo Marechal

Hoy sí, nuestras recomendaciones tienen un denominador común. Son nada menos que las únicas tres novelas que escribió una de las mayores plumas de la literatura argentina. A pesar de su excelente presencia en librerías -por tratarse de clásicos y estar editados por una casa importante-, también facilitamos su descarga en formato digital a un precio más que ventajoso desde este mismo post. 

(Foto: composición propia).

Nuestro "invitado" de este viernes, Leopoldo Marechal, será el protagonista exclusivo de los textos que sugerimos para encarar el descanso laboral del fin de semana. Con una prolífica obra tanto en cuento, poesía, ensayo y dramaturgia fueron, sin embargo, solamente tres las novelas que nos dejó. Pero no se trata de tres novelas cualesquiera sino de verdaderas obras maestras, y son las que siguen.

• Adán Buenosayres (1948)

(Foto: composición propia).

Planteado como "un viaje de la oscuridad hacia la luz", que se inicia con el despertar metafísico de Adán y su afán por trascender esa tristeza "que nace de lo múltiple", esta obra registra cada paso de ese itinerario y, por reflejo, cada uno de los personajes y vicisitudes del mundo que rodea al protagonista, como una verdadera epopeya integral del espíritu.

En ese mosaico, ambientado en la Buenos Aires de la década de 1920, aparecen la estética o el debate de ideas (en la tertulia literaria en casa de los Amundsen), el elogio al guerrero, la idealización mística de la belleza, el enfrentamiento con los monstruos y la mitologización de la historia, el banquete dionisíaco, la catarsis a través de la sátira más desbordante.

Si, como dijo Macedonio Fernández, una novela es "la historia de un destino completo", pocos libros caben tan perfectamente en esa definición como éste. A 75 años de su publicación original, esta edición conmemorativa incluye documentos y escritos que han permanecido inéditos hasta el momento y que no hacen más que reafirmar el lugar gravitacional, central, que la figura de Marechal y su obra tuvieron y tienen en la historia de literatura argentina.

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• El banquete de Severo Arcángelo (1965)

(Foto: composición propia).

Alguna vez, Leopoldo Marechal confesó que, así como "Adán Buenosayres" era "una historia de hombres para hombres", "El Banquete de Severo Arcángelo" era una historia dirigida no a los niños en tránsito hacia la madurez sino a los hombres en tránsito hacia la infancia: un libro que propone "una salida" del laberinto de la existencia, enmascarado en los cánones casi mágicos de la novela de aventuras.

Lisandro Farías es el relator de los preparativos y entretelones de un banquete pantagruélico, organizado por un maquiavélico anfitrión sin escrúpulos. El número de invitados, el lugar geográfico donde sucederá, las infinitas peripecias de organizadores y aspirantes a convidados son tan enigmáticos que hacen de ese banquete un rito digno de una secta iniciática, donde se mezclan elementos de la alquimia, la Cábala, el esoterismo y el cristianismo místico con un humorismo angélico e irresistible, que lleva al lector a determinar por sí mismo si creer a pie juntillas al narrador o desconfiar de las trampas que le tiende a cada paso.

En suma, el texto es un camino hacia la verdad poblado de marchas y contramarchas, por momentos lírico, por momentos hilarante o terrorífico, pero siempre imbuido de la fascinante concepción de la naturaleza humana que hizo de su autor uno de los protagonistas fundamentales de la literatura argentina.

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• Megafón, o la guerra (1970)

(Foto: composición propia).

Publicada en el año de la muerte del autor, "Megafón, o la guerra" es la novela política por excelencia de Marechal y, a la vez, una suerte de magnífico testamento narrativo. Su protagonista, un muchacho de Villa Crespo que alguna vez arbitró peleas en el Boxing Club del barrio, es un autodidacta empedernido que llega a la conclusión de que no hay "monstruos anacrónicos", que toda lucha es un combate subterráneo que nunca sale a la luz y que es necesario dar batalla a esos males en su propio campo.

En un país con olor a bronca, una bronca que nadie deja de olfatear en el aire, misteriosa y temible, y que emborracha como la pólvora, la gesta de Megafón es tan desproporcionada como conmovedora. No importa que fracase en su intento por rescatar a Lucía Febrero de las garras del tenebroso rufián que la tiene prisionera en un burdel de Tigre; no importa siquiera que sea apresado y descuartizado, ni que sus restos se dispersen por distintos lugares de la ciudad: su rapsódica derrota abre el curso de las conquistas morales que su epopeya ansiaba como coronación final.

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(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

De qué se trata la denominada "parálisis del sueño": definición, síntomas y causas

Es un episodio breve en el que nos despertamos, o estamos a punto de dormirnos, y no podemos movernos ni hablar, aunque estemos conscientes. Asusta, pero no se considera peligrosa. 

"La Pesadilla" (1781), de Johann Heinrich Füssli (Foto: Wikipedia).

Ocurre porque la relajación muscular propia de la fase REM del sueño se mantiene unos instantes cuando la mente ya está despierta, y aunque puede dar mucho miedo, en general no se considera peligrosa.

En 1781, el pintor suizo Johann Heinrich Füssli presentó en Londres un cuadro que causó sensación: "La pesadilla". En él, una mujer dormida yace boca arriba con un pequeño demonio sentado sobre su pecho, mientras una cabeza de caballo asoma entre las cortinas. Durante siglos, culturas de todo el mundo describieron escenas parecidas con nombres distintos: el íncubo europeo, la vieja bruja de algunas tradiciones anglosajonas, espíritus que oprimen el pecho en otras partes del mundo. Todas comparten los mismos ingredientes: alguien que se despierta, no puede moverse y siente una presencia amenazante.

Hoy sabemos que muchas de esas historias tienen una explicación más terrenal. La parálisis del sueño es un fenómeno bien documentado por la investigación del sueño y bastante más común de lo que se cree. Conocer qué ocurre en el cerebro durante esos segundos no elimina el susto, pero ayuda mucho a vivirlo con menos angustia y a saber cuándo conviene consultarlo con un profesional.

Durante la fase REM, la etapa en la que se producen los sueños más vívidos, el cuerpo entra en un estado de atonía: los músculos voluntarios se relajan casi por completo. Es un mecanismo útil, porque evita que representemos físicamente lo que soñamos. En la parálisis del sueño, ese estado se solapa con la vigilia: la mente se despierta, pero el cuerpo sigue unos instantes en modo REM. El Instituto de Neurología de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NINDS), explica en su guía sobre cómo funciona el sueño, sus fases y esta relajación muscular característica del REM. Es la misma fase en la que se concentran los sueños más vívidos, cuya posible función explica para qué sirven los sueños según la ciencia.

Las funciones automáticas, como la respiración y el latido del corazón, siguen funcionando con normalidad. La parálisis afecta a los músculos que movemos de forma voluntaria, no a los que mantienen las funciones vitales. Lo más característico es la sensación de estar despierto, ver la habitación y no poder movernos ni hablar. A eso se suman, con frecuencia, otras experiencias que hacen que el episodio resulte muy intenso.

Allan Cheyne y sus colaboradores ("Consciousness and Cognition", 1999) analizaron miles de relatos y agruparon estas experiencias en tres tipos:

• Sensación de presencia: la impresión de que hay alguien o algo en la habitación, a menudo vivido como amenazante.
• Presión en el pecho: la sensación de que algo nos oprime o nos dificulta respirar, junto con la idea de que nos ahogamos.
• Sensaciones de movimiento: flotar, caer, girar o sentir que salimos de nuestro propio cuerpo.

La explicación más aceptada es que la actividad onírica del REM se mezcla con la percepción real de la habitación, y eso ayudaría a entender por qué parecen tan creíbles: el escenario es nuestro cuarto, nuestra cama, la luz de siempre, y sobre él se superponen elementos propios del sueño. La sensación de ahogo no indica un problema respiratorio: no poder controlar a voluntad los músculos del pecho puede vivirse como falta de aire, aunque la respiración automática continúa.

¿Por qué ocurre la parálisis del sueño?

El mecanismo básico se conoce: un desajuste en la transición entre el sueño REM y la vigilia. Lo que no está tan claro es por qué este desajuste aparece en unas personas y en unos momentos más que en otros.

Una revisión sistemática de Dan Denis, Christopher French y Alice Gregory ("Sleep Medicine Reviews", 2018) recopiló los factores que se han asociado con la parálisis del sueño. Entre los más consistentes estaban:

• Dormir poco o mal, y tener horarios irregulares, como ocurre con los turnos de trabajo o el desfase horario.
• El estrés y haber vivido experiencias traumáticas.
• Algunos síntomas de ansiedad y otras dificultades emocionales.
• Otras dificultades del sueño, como el insomnio o la somnolencia diurna excesiva.
• Algunos factores relacionados con el consumo de sustancias.

Dormir boca arriba también se ha relacionado con más episodios en varios estudios. Se trata de asociaciones, no de causas demostradas: no significa que cualquiera de estos factores provoque por sí solo un episodio.

¿A cuántas personas les pasa?

Es más frecuente de lo que se suele pensar. Una revisión de Brian Sharpless y Jacques Barber ("Sleep Medicine Reviews", 2011), que reunió estudios con más de 36.000 participantes, estimó que alrededor del 7,6 % de la población general ha tenido al menos un episodio a lo largo de su vida. En estudiantes la cifra subía al 28,3 %, y en personas atendidas por dificultades psicológicas, al 31,9 %.

Estas cifras corrigen una idea que circula a menudo, la de que la mayoría de la población la experimentará. Lo que sí parece claro es que un episodio aislado es relativamente común y no indica, por sí mismo, ningún problema de salud.

¿Es peligrosa la parálisis del sueño?


En general, no. La parálisis del sueño no daña el cuerpo, no impide respirar y termina sola en poco tiempo. Su principal efecto es el miedo que genera, sobre todo la primera vez o cuando no sabemos qué está ocurriendo.

Ese miedo, sin embargo, no es un detalle menor. Algunas personas desarrollan temor a irse a dormir o se despiertan con ansiedad, lo que a su vez empeora el descanso y puede favorecer nuevos episodios. La Sleep Foundation recoge en su guía sobre la parálisis del sueño esta misma idea: el episodio no es dañino, pero cuando es frecuente puede afectar al bienestar general.

¿Qué se puede hacer durante y después de un episodio?

No hay una técnica que funcione para todo el mundo, pero algunas pautas ayudan a vivirlo con menos angustia:

• Recordar lo que está pasando: es nuestro cuerpo en fase REM, va a pasar en poco tiempo y no corremos peligro.
• No luchemos contra la parálisis: intentar movernos con todas nuestras fuerzas suele aumentar la angustia.
• Centrarnos en algo pequeño: mover un dedo de la mano o del pie, o los ojos, a veces ayuda a salir del episodio.
• Respirar despacio: aunque sintamos presión, la respiración automática sigue funcionando.
• Al terminar el episodio: caminemos un momento o encendamos la luz si lo necesitamos antes de volver a dormir.

Para prevenir nuevos episodios, lo más útil es cuidar el descanso: dormir las horas suficientes, mantener horarios regulares y reducir el estrés antes de acostarnos. No hay que confundir la parálisis del sueño con soñar que no podemos movernos o correr, una experiencia que ocurre dentro del sueño y que tiene su propia explicación.

(Fuente: psicologiaymente.com / varios / redacción propia)

¿Qué saca nuestro lado más oscuro? El papel del anonimato, el caos y la falta de transparencia

Imaginemos que encontramos una cartera con una cantidad importante de dinero. Nadie nos observa y parece imposible que alguien pueda saber qué hicimos con ella. ¿Nos quedaríamos con el dinero o intentaríamos devolverlo? Ciertas características de nuestra personalidad, sumadas a ciertas circunstancias, podrían darnos una pista para arriesgar una respuesta.

(Foto: Shutterstock).

Si nosotros conociéramos su personalidad, ¿podríamos anticipar su decisión? Esta pregunta resume bastante bien uno de los problemas clásicos de la psicología de la personalidad: hasta qué punto conocer cómo es una persona nos permite predecir cómo se comportará. 

Todos tenemos un lado oscuro

El narcisismo, el maquiavelismo y la psicopatía forman la llamada "tríada oscura de la personalidad". Posteriormente, se incorporó el sadismo cotidiano, dando lugar a la "tétrada oscura".

Aunque están relacionados, no describen exactamente lo mismo. De manera muy resumida, el narcisismo se caracteriza por una visión exageradamente positiva de uno mismo y una importante necesidad de reconocimiento. El maquiavelismo implica una forma estratégica y manipuladora de relacionarse con los demás. La psicopatía incluye características como la insensibilidad emocional, la dureza emocional o la impulsividad. Y, por último, el sadismo cotidiano añade un elemento especialmente relevante: obtener satisfacción provocando sufrimiento o malestar a otras personas.

Cuando estudiamos estos rasgos en población general, no estamos necesariamente identificando "psicópatas", "narcisistas" o "sádicos". Estamos midiendo dimensiones de personalidad en las que todos podemos situarnos en mayor o menor grado.

Numerosas investigaciones los han relacionado con comportamientos como la agresión, la manipulación o distintas conductas antisociales. Esto significa que conocer la personalidad nos proporciona información útil sobre la probabilidad de determinados comportamientos. ¿Nos permite eso saber con certeza qué hará una persona?

La misma persona, otra situación

Volvamos a la cartera. Supongamos que quien la encuentra presenta una elevada tendencia a anteponer sus intereses a los de los demás y a utilizar estrategias manipulativas para conseguir sus objetivos. Ahora añadamos una cámara de seguridad que apunta directamente hacia ella. O hagamos que esté acompañada por alguien cuya opinión valora mucho. O indiquemos claramente en la cartera que pertenece a un vecino al que conoce. Su personalidad sigue siendo la misma y, sin embargo, es razonable pensar que la probabilidad de quedarse con el dinero puede haber cambiado. Lo que hemos modificado es la situación.

Durante décadas, la psicología ha discutido cuánto de nuestro comportamiento se debe a características relativamente estables de la persona y cuánto a las circunstancias. Sin embargo, resulta mucho más productivo estudiar cómo interactúan ambos elementos.

Así, hay situaciones muy reguladas, en las que las normas son claras y existe poco margen de actuación; aquí, las diferencias individuales pueden tener menos oportunidades de manifestarse. En cambio, otros contextos son ambiguos, ofrecen distintas alternativas o proporcionan oportunidades para obtener beneficios. En esos casos, determinados rasgos pueden adquirir mucha más importancia.

Esta idea está relacionada con lo que conocemos como "activación de rasgos": determinadas características de una situación hacen más relevante un rasgo y facilitan que pueda expresarse en el comportamiento.

El caldo de cultivo importa


Imaginemos dos empresas. En una de ellas, las decisiones importantes quedan registradas, existen mecanismos de supervisión, los criterios para asignar recompensas son transparentes y resulta difícil obtener beneficios engañando a otras personas.

En la segunda, las responsabilidades son ambiguas, existe una intensa competición por conseguir recompensas, la supervisión es escasa y apropiarse del mérito de un compañero puede proporcionar importantes beneficios con pocas probabilidades de sufrir consecuencias.

Una persona con una elevada tendencia a manipular a los demás podría trabajar en cualquiera de las dos organizaciones. Sin embargo, las oportunidades para que esa característica se traduzca en un comportamiento concreto son diferentes. 

Internet cambia las reglas del juego

Los entornos digitales constituyen otro buen ejemplo. Internet ha modificado profundamente las condiciones en las que nos relacionamos. Podemos interactuar a distancia, acceder fácilmente a personas a las que de otra manera nunca conoceríamos y, en determinadas circunstancias, reducir algunas de las consecuencias inmediatas de nuestras acciones.

Además, cuando insultamos, humillamos o engañamos a alguien a través de una pantalla, no siempre observamos directamente su reacción emocional. Nada de esto significa que internet convierta a las personas en agresores. Pero sí modifica algunas características de la situación.

La relación entre personalidad oscura y comportamiento digital ha recibido por ello bastante atención; sobre todo, en lo relativo al papel del sadismo cotidiano en determinadas formas de agresión online. Si este rasgo implica obtener satisfacción provocando malestar a otras personas, determinados entornos digitales pueden ofrecer oportunidades especialmente adecuadas para expresarlo.

Los resultados de diferentes investigaciones apuntan en esa dirección. En un estudio con 1.988 participantes, el sadismo fue el rasgo oscuro que mostró una relación más relevante con la perpetración de conductas sexuales abusivas online.

Otra investigación con 795 participantes encontró que psicopatía y sadismo eran los rasgos más relacionados con el uso problemático sexual de internet y el consumo de pornografía violenta. En este último caso, el sadismo mostró la asociación más fuerte.

Los dos estudios muestran correlación, es decir, no permiten afirmar que estos rasgos causen esas conductas ni tampoco que el consumo de determinados contenidos transforme la personalidad. Lo que señalan es algo más prudente, pero relevante: determinadas características personales parecen relacionarse de manera consistente con algunas formas de comportamiento, cuando el contexto es favorable.

Justificación y desconexión moral

Incluso combinando personalidad y situación, todavía nos falta parte de la explicación. Supongamos que un trabajador descubre que puede atribuirse parte del trabajo realizado por un compañero. Hacerlo aumentaría sus posibilidades de conseguir un ascenso y la probabilidad de ser descubierto es pequeña. Su decisión puede depender de su personalidad y de las oportunidades que ofrece la situación, pero también tendrá que justificarla ante sí mismo.

Puede pensar que "todo el mundo hace lo mismo", que "si no lo hago yo, lo hará otro", que en realidad él también ha contribuido al trabajo o, incluso, que su compañero merece lo que está ocurriendo. Este tipo de razonamientos nos acerca a otro concepto importante: la desconexión moral.

Las personas solemos disponer de estándares acerca de lo que consideramos correcto e incorrecto. Sin embargo, también podemos reinterpretar determinadas acciones para minimizar sus consecuencias, desplazar nuestra responsabilidad, culpar a quien resulta perjudicado o encontrar una justificación aparentemente aceptable para nuestra conducta.

La investigación comienza a mostrar que estos procesos pueden ser relevantes para comprender la relación entre personalidad oscura y comportamiento antisocial. Por ejemplo, en el ámbito de la agresión online se han encontrado relaciones entre psicopatía y sadismo, desconexión moral y perpetración.

Esto no demuestra que exista una secuencia causal universal en la que determinados rasgos conduzcan a la desconexión moral y esta, inevitablemente, al comportamiento antisocial. Pero sí nos obliga a plantear una explicación más completa.

¿Podemos predecir entonces quién se comportará mal?

Hasta cierto punto, sí. La personalidad proporciona información útil sobre tendencias de comportamiento. Si añadimos información sobre las circunstancias y sobre los procesos mediante los que una persona interpreta una decisión, nuestra capacidad para comprender y predecir su comportamiento puede mejorar.

En la misma línea, si queremos prevenir comportamientos perjudiciales, centrarnos exclusivamente en identificar a las supuestas "personas oscuras" puede ser una estrategia bastante limitada. También podemos actuar sobre las situaciones para modificar las probabilidades de que aparezca una determinada conducta.

En una organización, podemos aumentar la transparencia, clarificar responsabilidades, establecer controles o reducir las oportunidades de obtener beneficios perjudicando a otros. En los entornos digitales, podemos introducir mecanismos que reduzcan el anonimato en determinadas interacciones, aumenten la responsabilidad sobre las propias acciones o faciliten la detección de comportamientos abusivos.

Así, para comprender el lado oscuro del comportamiento humano no basta con plantearnos quién es más narcisista, maquiavélico, psicopático o sádico. La pregunta realmente interesante es otra: ¿qué personas, en qué situaciones y mediante qué procesos mentales terminan tomando determinadas decisiones?

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

jueves, 5 de noviembre de 2026

Cuando todos los días se parecen: una investigación analiza cómo la rutina puede impactar en la vejez

Un nuevo trabajo relaciona las jornadas más rutinarias con mayor soledad y peor funcionamiento cognitivo en personas mayores.

(Foto: Shutterstock).

¿En qué se parece un día a otro? La pregunta puede responderse mirando más que los horarios. También importa qué actividades se suceden, cuánto cambia de una jornada a otra y con quiénes se comparte cada momento. Un estudio sobre envejecimiento desarrolló una herramienta para medir esas dimensiones de la vida cotidiana y encontró que una mayor repetición se asociaba con varios indicadores de bienestar menos favorables.

El análisis incluyó a 253 personas mayores. A partir de 4.025 registros de evaluaciones realizadas durante la vida cotidiana, los investigadores construyeron un índice de rutina semanal, que compara las secuencias de actividades y la presencia de otras personas en distintos momentos.

El índice permite observar dos aspectos por separado: la repetición de las actividades y la estabilidad de la compañía. No mide únicamente si alguien se levanta o come a la misma hora. Analiza cuánto se parecen las secuencias cotidianas de una persona y si, además, suele compartir esos momentos con las mismas personas.

El equipo reunió registros repetidos de las actividades cotidianas de los participantes y de las personas con quienes compartían tiempo, un método que recoge datos sobre experiencias y actividades en la vida diaria. Con esos registros pudieron comparar las secuencias de cada participante, en vez de depender solo de una descripción general de sus hábitos.

Ese es uno de los aportes centrales del trabajo: proponer una forma más precisa de estudiar qué significa tener una rutina en la vejez. La regularidad puede brindar estructura, pero también puede estar relacionada con las oportunidades disponibles para realizar actividades distintas o encontrarse con otras personas. El índice permite observar esa estabilidad; por sí solo, no determina qué la produce ni si resulta beneficiosa o perjudicial.

Los hallazgos

El análisis mostró que la similitud entre los días aumentaba levemente con la edad y era mayor entre los hombres y las personas que no estaban casadas. También encontró que una mayor estabilidad tanto en las actividades como en la compañía cotidiana se asociaba con más soledad, más limitaciones funcionales, menor funcionamiento cognitivo y redes sociales más pequeñas y menos diversas.

Los resultados no significan que las rutinas repetitivas provoquen esos problemas. El estudio identificó asociaciones, pero no permite establecer qué aparece primero. Es posible que una vida cotidiana con menos variaciones coincida con menos oportunidades de encuentro; también puede ocurrir que las limitaciones funcionales o la soledad reduzcan las posibilidades de hacer actividades diferentes. Además, pueden intervenir otros factores.

Los autores plantean que las agendas muy estables podrían coexistir con una menor exposición a experiencias sociales y cognitivas. Esa posibilidad ayuda a explicar por qué estudiar la organización del día puede aportar información sobre el bienestar, pero requiere nuevas investigaciones. Tener horarios regulares no es, en sí mismo, una señal de aislamiento ni una condición perjudicial.

Con todo, el trabajo deja una herramienta para explorar esas diferencias con más detalle. En lugar de preguntar solamente si una persona tiene hábitos fijos, permite observar qué hace, con quién comparte el día y cuánto varía esa combinación.

(Fuente: Agencia de Noticias Científicas / UNQ / varios / redacción propia)

La neurociencia explica por qué una canción nos define más de lo que creemos

Un libro de Susan Rogers y Ogi Ogas propone que la conexión con la música responde a un perfil individual, moldeado por la arquitectura cerebral, la historia personal y las asociaciones emocionales de cada oyente. Ya se encuentra disponible en formato físico y también en versión digital desde este mismo post. 

(Foto: composición propia).

Susan Rogers y Ogi Ogas abren su libro con una pregunta que parece sencilla y resulta imposible de responder con exactitud: ¿por qué una canción puede detener el tiempo para una persona y pasar completamente inadvertida para otra? La respuesta que construyen a lo largo de "El pensamiento musical" es que la conexión con la música no es azarosa ni universal, sino el resultado de un perfil de escucha individual, compuesto por siete dimensiones que combinan la "arquitectura neurológica" de cada oyente, su historia personal y sus asociaciones emocionales.

El libro aborda preguntas que cualquier oyente se ha hecho sin respuesta: por qué ciertas melodías transportan al pasado en cuestión de segundos, qué ocurre en el cerebro cuando la música emociona, activa o consuela, cómo es posible que una canción provoque piel de gallina. A través de historias de estudio y hallazgos de la neurociencia cognitiva, Rogers propone que todos los oyentes poseen un perfil único y que la capacidad de comprender la música se amplía cuando se aprende a escucharla con mayor atención.

El modelo que proponen, al que denominan "perfil del oyente", funciona como una cartografía de los "puntos óptimos" musicales de cada persona: los elementos sonoros -un ritmo, una textura, un timbre específico- que generan una respuesta intensa y que varían de manera sustancial entre individuos.

Rogers, formada en neurociencia cognitiva, llega a ese planteamiento desde un ángulo poco habitual para un académico: pasó años como ingeniera de sonido de Prince durante la era de "Purple Rain" (1984) y trabajó con artistas como Geggy Tah y Barenaked Ladies. Esa trayectoria le permite anclar las observaciones científicas en experiencias concretas de estudio, y el libro oscila entre ambos registros.

Susan Rogers y Ogi Ogas (Foto: Wikimedia / composición propia).

La popularidad musical vive entre lo conocido y lo desconocido

Una de las ideas más productivas del libro es la curva que Rogers traza entre novedad y popularidad. En un extremo del espectro se ubican las obras más simples y familiares; en el otro, las propuestas que desafían las convenciones establecidas. La popularidad alcanza su punto más alto en una zona intermedia, donde conviven elementos reconocibles con otros que el oyente todavía no ha procesado del todo.

El perfil tampoco es estático. Puede modificarse con la edad, con los vínculos afectivos y con los distintos momentos de la vida. El libro conecta esa maleabilidad con algo más amplio: la elección musical como expresión de identidad. Cambios visibles en los géneros preferidos, sostienen los autores con respaldo en investigaciones empíricas, suelen ser leídos por el entorno como señales de una transformación personal más profunda.

La vergüenza por una canción revela más sobre la identidad que la canción misma

El concepto de "placer culpable" es uno de los ejes más sugerentes del libro. La reacción espontánea ante una canción puede entrar en conflicto con la imagen que alguien quiere proyectar, y esa tensión -entre lo que se siente y lo que se considera aceptable- es, para Rogers y Ogas, un dato revelador sobre el oyente.

El libro conecta esa idea con la distinción del psicoanalista Donald Winnicott entre el verdadero y el falso yo. Bajo esa lectura, la incomodidad por disfrutar cierta música no respondería a la música en sí, sino a la distancia entre una respuesta emocional genuina y una identidad pública moldeada por expectativas sociales o jerarquías de prestigio cultural.

El libro cierra su argumento en el mismo lugar donde lo abre: en la experiencia de enamorarse de una canción sin saber del todo por qué. La respuesta que Rogers y Ogas ofrecen no disuelve ese misterio, pero sí lo hace más legible.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / Infobae / varios / redacción propia)

Cuándo es feriado nacional por la visita del papa León XIV a la Argentina, distrito por distrito

La gira papal, del 8 al 11 de noviembre, trae tres asuetos diferenciados por región, según la agenda de actos religiosos y encuentros institucionales previstos en cada distrito.

El Decreto 1103/2026 estableció tres jornadas de feriado diferenciadas por región ante la visita del papa León XIV a la Argentina (Foto: Europa Press).

La visita del Papa León XIV a la Argentina, confirmada para el 8 y hasta el 11 de noviembre, modificó el calendario de noviembre y trae consigo una agenda cargada de actividades religiosas, institucionales y pastorales en Buenos Aires, Córdoba y Luján.

La llegada del pontífice pone fin a una espera de 39 años: Juan Pablo II fue el último papa en visitar el país, en abril de 1987. En ese marco, el Decreto 1103/2026, publicado en el Boletín Oficial, estableció tres días de feriado diferenciados según la región.

Cuándo llega el Papa León XIV a la Argentina

León XIV arriba al país el domingo 8 de noviembre a las 16:30, procedente de Montevideo, en el Aeroparque Jorge Newbery. Ese día no está declarado asueto: la actividad oficial se inicia con un homenaje frente al Monumento al General San Martín, en la Plaza San Martín porteña, seguido de una ceremonia de bienvenida en la Casa Rosada y un encuentro con el presidente Javier Milei. La jornada concluye con una reunión ante autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático en el Palacio Libertad.

La llegada de León XIV concreta la primera visita papal a la Argentina desde la estancia de Juan Pablo II en 1987 (Foto: Europa Press).

La estadía en el país se extiende durante cuatro días e incluye actividades en la Ciudad de Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján. El recorrido papal en la Argentina forma parte de una gira más amplia por América del Sur que también abarca Uruguay, donde la visita comienza el 6 de noviembre, y Perú, destino final del 11 al 17 de noviembre.

Qué días serán feriados nacionales


El lunes 9 de noviembre es feriado en todo el territorio nacional. La medida responde a la agenda del pontífice en la capital: por la mañana, León XIV visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione en Claypole y celebrará una misa multitudinaria en el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, a las 11:30.

Por la tarde se trasladará a la Universidad Católica Argentina (UCA), en Puerto Madero, para un encuentro con sindicalistas, empresarios y representantes de movimientos sociales.

A las 17:30 recibirá a líderes de comunidades cristianas y de otras tradiciones religiosas en el Palacio San Martín. La jornada cierra con una celebración de vísperas junto al episcopado argentino en la Catedral Metropolitana y una cena con los obispos en la Casa Arzobispal.

La presencia de León XIV en el país forma parte de una gira por América del Sur que incluye escalas en Uruguay y Perú (Foto: Reuters).

De acuerdo con el decreto, la medida se justificó por "la superposición con los desplazamientos laborales, educativos y comerciales propios de una jornada hábil".

El martes 10, en tanto, será feriado únicamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Córdoba: ese día León XIV viajará a la capital mediterránea para celebrar una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar y reunirse con obispos, sacerdotes y agentes pastorales en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, antes de regresar a Buenos Aires para presidir una vigilia con jóvenes en el Monumento a los Españoles.

Cuándo es feriado solamente en Provincia de Buenos Aires


El miércoles 11 de noviembre es el único día en que el asueto corresponde exclusivamente a la provincia de Buenos Aires. El pontífice visitará por la mañana el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires, en el barrio de Villa Devoto, y celebrará a las 10:00 una misa en la plaza frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, el principal centro de peregrinación del país.

El miércoles 11 de noviembre será feriado sólo en la provincia de Buenos Aires con motivo del oficio religioso en la Basílica de Luján (Foto: Reuters).


La ceremonia de despedida, a las 13:30 en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en la localidad de Ezeiza, dará paso al vuelo hacia Lima, previsto para las 14:00.

El criterio que determina si un trabajador goza del feriado en los días de alcance parcial es el domicilio donde cumple sus tareas, no el de su residencia. Así, quien vive en CABA pero trabaja en el conurbano bonaerense tendrá asueto el miércoles 11, no el martes 10.

El calendario de noviembre suma además otra fecha de descanso obligatorio para todo el país: el lunes 23, Día de la Soberanía Nacional.

Asimismo, el calendario completo de actividades del Sumo Pontífice en nuestro país puede consultarse en la página oficial del evento, haciendo click aquí.

(Fuente: varios / redacción propia)

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Datos para analizar: Argentina encabeza la adopción de IA generativa a nivel mundial

Su uso semanal en Argentina pasó del 21% en 2024 al 68% en 2026, según un informe del Reuters Institute de la Universidad de Oxford. El país lidera la adopción entre los mercados analizados, aunque también aparece entre los de menor alfabetización sobre el funcionamiento, los límites y los riesgos de estas herramientas. Qué opinan los especialistas.

(Foto: Shutterstock).

La pantalla del celular muestra una pregunta sencilla. Puede ser una receta, una duda sobre salud, una consulta para el trabajo o una recomendación para organizar las vacaciones. Del otro lado ya no aparece una lista de enlaces para revisar: aparece una explicación en un lenguaje simple y directo. Y cada vez más argentinos parecen cómodos con ese nuevo hábito.

Según el informe "Generative AI and News Report 2026: From standalone tools to information infrastructure", elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford, la Argentina es el país con mayor uso semanal de inteligencia artificial generativa entre los mercados que el estudio sigue desde 2024.

El dato es llamativo no sólo por la posición que ocupa el país, sino también por la velocidad del crecimiento. Mientras en 2024 el 21% de los argentinos utilizaba estas herramientas al menos una vez por semana, en 2025 la cifra llegó al 51% y en 2026 alcanzó el 68%.

La comparación surge de una serie histórica construida sobre seis países: Argentina, Dinamarca, Francia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos. Este año el estudio sumó tres mercados más -Australia, Finlandia y Noruega-, por lo que la fotografía de 2026 alcanza a nueve países de cuatro continentes, aunque las tendencias en el tiempo continúan basándose en el grupo original.

La distancia con el resto de los países también es significativa. En 2026, el uso semanal de IA generativa alcanzó el 68% en la Argentina. Detrás se ubicaron Noruega (57%), Australia y Dinamarca (51%), Estados Unidos (49%), Francia y Finlandia (48%), Japón (46%) y Reino Unido (42%).

Proporción de gente que usa IA generativa semanalmente (Foto: infografía Reuters Insitute).

Sin embargo, no todos los indicadores son favorables. El mismo estudio ubica a la Argentina entre los países con menor nivel de alfabetización en inteligencia artificial, es decir, de comprensión sobre el funcionamiento de estas herramientas, sus alcances, limitaciones y riesgos. Mientras su uso crece a gran velocidad, el conocimiento necesario para utilizarlas de manera crítica no avanza al mismo ritmo. Esa brecha aparece como una de las principales preocupaciones de los investigadores y también de los especialistas consultados.

El liderazgo argentino aparece también en otras categorías. El 15% de los encuestados afirmó haber utilizado inteligencia artificial para acceder a noticias durante la última semana, la proporción más elevada de los países relevados.

El liderazgo argentino no se limita al uso directo de plataformas como ChatGPT o Gemini. El informe también muestra que el 81% de los encuestados en el país estuvo expuesto durante la última semana a algún tipo de inteligencia artificial integrada en buscadores, redes sociales, aplicaciones o dispositivos digitales. Es decir, incluso quienes no utilizan estas herramientas de forma deliberada probablemente interactúan con ellas a diario.

La presencia creciente de la IA también alcanza al consumo de los medios de comunicación, según el informe. Un 67% de los argentinos afirmó haber visto funciones basadas en inteligencia artificial en sitios o aplicaciones de noticias, desde etiquetas que identifican contenido generado por IA hasta resúmenes automáticos, asistentes conversacionales o versiones en audio y video producidas con estas tecnologías.

Sin embargo, la expansión de estas herramientas no implica una aceptación plena de su uso en el periodismo. El estudio detectó que la mayoría de las personas sigue prefiriendo contenidos elaborados por periodistas, incluso cuando aceptan que la inteligencia artificial pueda asistir en ciertas tareas. La confianza disminuye a medida que aumenta el nivel de automatización y alcanza sus niveles más bajos cuando las noticias son producidas íntegramente por sistemas de IA.

Motivos por los que se usa IA generativa. En violeta, para conseguir información, en naranja, para crear contenidos, y en verde, para interactuar socialmente (Foto: infografía Reuters Institute).

Especialistas en hacer más con menos

Para Fredi Vivas, ingeniero en sistemas, profesor de la Universidad de San Andrés y fundador de RockingData, la explicación está vinculada con una característica histórica del ecosistema argentino: la necesidad de resolver problemas con recursos limitados.

"Los argentinos somos especialistas en hacer más con menos. Durante años, muchas empresas y profesionales no pudieron acceder a tecnologías que requerían grandes inversiones o equipos especializados. La IA generativa cambia esa ecuación porque permite acceder a capacidades que antes estaban reservadas para organizaciones con mucho presupuesto", señaló.

A su juicio, la inteligencia artificial funciona como una herramienta capaz de eliminar barreras cotidianas. "La IA muchas veces nos saca del pantano de la carencia: ‘no tengo’, ‘no hay presupuesto’, ‘no sé cómo’. Y eso, en la cultura argentina, siempre tuvo mucho valor", agregó.

La interpretación coincide con la de Belén Ortega, especialista en inteligencia artificial, conferencista y autora del libro "Human/IA". "Estas herramientas llegan para resolver necesidades muy concretas. Ahorran tiempo, reducen costos, permiten crear contenido, automatizar tareas y mejorar procesos. Para muchos emprendedores, profesionales independientes y pequeñas empresas representan el acceso a capacidades que antes eran inaccesibles", explicó.

La especialista considera que la adopción local responde a una combinación de creatividad, necesidad económica y cultura emprendedora. "Argentina tiene una capacidad histórica para apropiarse rápidamente de nuevas tecnologías cuando percibe que pueden generar una ventaja. La IA encaja muy bien en esa lógica", sostuvo.

El crecimiento de estas herramientas está modificando algo más profundo que la productividad: la manera en que las personas buscan información.

Durante décadas, la navegación en internet implicó un recorrido. Se escribía una consulta en un buscador, se analizaban distintos resultados, se comparaban fuentes y, finalmente, se construía una respuesta propia. Con la IA generativa, ese proceso cambia.

La alfabetización pendiente

Sin embargo, el liderazgo argentino en adopción tecnológica convive con una cuestión menos favorable. El informe muestra que la alfabetización en inteligencia artificial no avanza al mismo ritmo que el uso de las herramientas. Los dos especialistas coinciden en que allí aparece el principal desafío. "El gran riesgo es confundir una respuesta bien escrita con una respuesta verdadera", señaló Vivas y remata: "Es fácil confundir fluidez con verdad".

Ortega plantea una advertencia similar: "La inteligencia artificial puede equivocarse con la misma seguridad con la que acierta. Por eso es fundamental desarrollar criterios para evaluar lo que devuelve una herramienta y no asumir que todo lo que genera es correcto", explicó. La especialista añadió que la expansión de estos sistemas también plantea el riesgo de una creciente dependencia cognitiva.

Para ambos expertos, la próxima etapa no estará definida por el acceso a la tecnología, sino por la capacidad para utilizarla de forma crítica. "Si delegamos de forma permanente tareas de análisis, redacción, síntesis o toma de decisiones, podemos perder parte de esas capacidades. El objetivo no debería ser reemplazar el pensamiento humano, sino potenciarlo", cerró Ortega.

(Fuente: Ciudadanía Noticias / La Nación / varios / redacción propia)

La Noche de los Museos 2026 será histórica en la Ciudad de Buenos Aires: más de 350 espacios abrirán sus puertas

Desde las 19:00 y hasta las 2 de la mañana del domingo, la convocatoria incluirá música en vivo, mapping y talleres, con traslados gratuitos en subte, colectivos y Ecobici para recorrer la ciudad.

(Foto: composición propia).

Más de 350 espacios culturales abrirán sus puertas en Buenos Aires el sábado 14 de noviembre, de 19:00 a 2:00 de la mañana del domingo 15, en una nueva edición de La Noche de los Museos, que supera el registro de 320 instituciones alcanzado en 2025. El dato confirma que la convocatoria sigue en ascenso respecto de su edición anterior y vuelve a reunir, en una sola noche, desde grandes museos hasta pequeñas instituciones barriales que de otro modo rara vez abrirían al público general.

La fórmula que explica el crecimiento de la convocatoria es siempre la misma: durante siete horas, la Ciudad de Buenos Aires habilita el acceso a edificios emblemáticos y rincones que permanecen cerrados el resto del año, con colecciones que sólo se exhiben esa noche. Esa combinación entre lo consagrado y lo inédito funciona como principal atractivo para quienes ya conocen la propuesta y como puerta de entrada para quienes la descubren.

La programación de este año suma música en vivo, sets de DJ, serenatas, intervenciones artísticas y proyecciones de mapping, además de espectáculos de magia y experiencias inmersivas. A esto se agregan talleres, espacios de creación, visitas guiadas y recorridos teatralizados, pensados para que el recorrido no se limite a observar obras, sino que incluya una experiencia activa dentro de cada sede.

(Foto: prensa Ministerio de Cultura CABA).

Detrás de la cifra récord, el Ministerio de Cultura de la Ciudad, organizador del evento desde su creación hace 22 años, sostiene que el crecimiento no responde únicamente a la cantidad de espacios sino a un criterio de paridad entre ellos. "La Noche de los Museos la hacemos entre las instituciones que participan y las personas que salen a recorrer la Ciudad. Este año tendremos una edición récord, con más de 350 espacios culturales, y cada uno tiene el mismo valor, sea un gran museo o una institución de barrio", expresó la Ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes. 

Y agregó que el objetivo central de la convocatoria es ampliar el acceso a sitios que habitualmente no forman parte del circuito turístico o cultural masivo: "Queremos que todos se animen a conocer lugares donde nunca estuvieron y sientan que también son para ellos. Ahí está la fuerza de esta noche, en esa cultura que se descubre y se comparte con otros".

La edición 2025 convocó más de un millón de personas

La edición 2025, la número 21 en su historia, se realizó el sábado 8 de noviembre y convocó a más de 1.200.000 personas en más de 300 espacios culturales de la Ciudad de Buenos Aires. La apertura oficial tuvo lugar en la terraza del Centro Cultural Recoleta, donde la artista Marta Minujín presentó "La Torre de Pisa de spaghettis", una obra creada especialmente para la jornada con 20.000 paquetes de tallarines que luego repartió entre el público. Como novedad, se sumó un nuevo escenario a metros de Plaza de Mayo: la Casa de la Cultura, instalada en el edificio que supo alojar al diario La Prensa, mientras que otros 50 espacios se incorporaron a la red de museos y centros culturales participantes.

Entre las propuestas más destacadas se contaron el mapping sobre la fachada de la Sede Altos de Elorriaga con imágenes del archivo fotográfico patrimonial de la Ciudad, la muestra del Museo Sívori dedicada al 120° aniversario del nacimiento de Antonio Berni y las actividades del Museo Moderno en el marco de la 4ª Feria del Libro de Humanidades y Ciencias Sociales. Los Museos Nacionales, por su parte, recibieron más de 170 mil visitas y ofrecieron 270 actividades distribuidas en cuatro circuitos: Casco Histórico, Centro y Belgrano, entre otros.

El Casco Histórico se llenó de música con un set del DJ Villa Diamante bajo las estrellas, mientras en el Museo Xul Solar los visitantes se sumaron a una experiencia astrológica con la presencia de un mago y dos tarotistas. Cada media hora, además, hubo subidas nocturnas al mirador de la Torre Monumental para disfrutar de una vista panorámica de Buenos Aires.

Información para el público

La cita es el sábado 14 de noviembre, con los espacios culturales abiertos de 19:00 a 2:00, y la programación completa de las más de 350 sedes participantes podrá consultarse en los próximos días haciendo click aquí. Para facilitar los traslados entre instituciones, el evento vuelve a contar con transporte público gratuito: los colectivos no tendrán costo entre las 18:00 y las 3:00 para quienes presenten el pase libre descargable, mientras que las líneas de subte se sumarán a la gratuidad desde las 18:00 hasta el cierre de su horario habitual.

A esa oferta se suma el eBus, que circulará de 18:00 a 3:00 con frecuencias de 15 minutos entre las distintas sedes, y el sistema de bicicletas públicas, que permite realizar hasta cuatro viajes gratuitos en Ecobici, de hasta 45 minutos cada uno, entre las 19:00 y las 3:00, con el pase del evento. Este último beneficio está disponible para usuarios nuevos o para quienes ya estuvieran registrados con anterioridad en el sistema. 

(Fuente: prensa Cultura GCBA / varios / redacción propia)

martes, 3 de noviembre de 2026

Agenda Cultural: el Palacio Libertad -ex Centro Cultural KIrchner- comienza noviembre renovando sus propuestas

 El imponente complejo multidisciplinario -ubicado en Sarmiento 151, CABA- ofrece música, danza, artes electrónicas y hasta una feria de joyeros argentinos. Todas las actividades son, como siempre, de acceso libre y gratuito para toda la comunidad.

• Concierto homenaje al Papa León XIV

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Fernando Tomé, el Coro Polifónico Nacional ofrece un concierto especial en honor a León XIV. El organista Sebastián Achenbach y un destacado quinteto de vientos participan como invitados.

Miércoles 4 y jueves 5 de noviembre, 20:00 - Auditorio Nacional.

• Helix: festival de artes electrónicas

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Artistas nacionales e internacionales presentan performances, sets audiovisuales, obras inmersivas, música experimental, charlas y presentaciones sobre arte y producción sonora.

Desde el jueves 5 de noviembre - Diversos espacios.
La programación completa puede verse haciendo click aquí.

• Orquesta Sinfónica Nacional

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Luis Gorelik, el organismo interpreta "La canción de la Tierra", obra en seis movimientos de Gustav Mahler.

Viernes 6 de noviembre, 20:00 - Auditorio Nacional.

• El grito danzado, de Eugenia Roces

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Una exploración de la danza y la escena como una invocación, para traer al presente el archivo de memorias, experiencias, tiempos y cuerpos.

Miércoles 4 de noviembre, 19:00 - Sala Argentina.

• Nuevas audiencias

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El centro cultural ofrece programas programas, talleres y ciclos de formación para grupos de todos los niveles educativos, espacios no formales y comunidades.

Miércoles a domingos. Requiere inscripción previa.

• Joyeros argentinos: mercado de artesanías

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Con más de quinientas piezas de joyería contemporánea realizadas por creadores de todo el país, el mercado invita a descubrir objetos que cruzan la artesanía, el diseño y el arte.

Miércoles a domingos, 14:00 a 20:00 - Planta baja. Salas 9 y 10.

(Fuente: prensa Palacio Libertad /  redacción propia)