martes, 16 de junio de 2026

Agenda Cutlural: el ex Centro Cultural Kirchner, hoy llamado Palacio Libertad, renueva su oferta polidisciplinaria semanal

El mayor complejo cultural de Latinoamérica, situado en Sarmiento 151, CABA, propone mucha música, danza, teatro y homenajes a grandes figuras de nuestra cultura. Todo, como siempre, con acceso libre y gratuito para toda la comunidad. 

Esenciales: Valeria Lynch

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Un recorrido por las canciones de una de las artistas más queridas y reconocidas de la música argentina. Con dirección y arreglos de Gaspar Scabuzzo, la presentación cuenta con la participación de las voces de Natalia Cociuffo, Sol Bardi, Amal, Sergio Miranda y Jessica Yacovino. Además, al finalizar la función del sábado 20, Valeria Lynch será distinguida como Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación, máxima distinción de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Sábado 20 de junio, 20:00 - Auditorio Nacional.
Domingo 21, 19:00 - Auditorio Nacional.

Tita Merello: una diva plebeya

(Foto: prensa Palacio Libertad).

A través de una cuidada selección de películas, registros sonoros y documentos inéditos, en diálogo con obras creadas especialmente para la exhibición, la propuesta "Tita Merello: una diva plebeya" revisita el legado de Tita y reactiva su vigencia en el presente.

Inauguración: jueves 18 de junio, 18:00.
Miércoles a domingos, 14:00 a 20:00 - Salas 203, 204 y 205.

Club Atlético San Berné, de Francisco González Gil

(Foto: prensa Palacio Libertad).

La obra teatral explora el costado pasional del fútbol argentino, más allá del juego y la hinchada. Con dramaturgia y dirección de Francisco González Gil y la participación de un destacado elenco, plantea preguntas acerca del límite entre la pasión y el fanatismo, y sobre cómo el deseo puede salvar o condenar.

Viernes 19 y sábado 20 de junio, 20:00 - Sala Argentina.
Domingo 21, 19:00 - Sala Argentina.

Música y palabras, episodio 33: una invocación a la obra de Rosario Bléfari

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El ciclo que combina piezas literarias y musicales se presenta por primera vez en La Cúpula. En este episodio, propone invocar la música y las palabras de Rosario Bléfari en clave de ritual performático-musical, con una presentación a cargo del Coro Bandido e invitados especiales.

Sábado 20 de junio, 17:00 - La Cúpula.

Misa y arrabal: tangos en coro, por la Orquesta Nacional de Música Argentina

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la batuta de Emiliano Linares y de Sebastiano De Filppi, el programa está integrado por un repertorio de piezas tradicionales y la "Misa Tango Santa Cecilia", de Mariano Vitacco. Participan como invitados la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación, una pareja de baile y destacados solistas.

Miércoles 17 de junio, 20:00 - Auditorio Nacional.

Ficher y Berlioz, por la Orquesta Sinfónica Nacional

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Emmanuel Siffert, el organismo estable de la Nación interpreta el "Concierto n.º 3 para piano y orquesta", de Jacobo Ficher y la "Sinfonía Haroldo en Italia", de Héctor Berlioz. Junto a la orquesta, darán el presente grandes invitados: Diana Lopszyc en piano y Pablo Saraví en viola.

Viernes 19 de junio, 20:00 - Auditorio Nacional.

Lo que tenía que ser, por el Grupo Cadabra

(Foto: prensa Palacio Libertad).

En una nueva fecha del ciclo "Miércoles de Danza", se lleva a cabo "Lo que tenía que ser", una obra de danza contemporánea del Grupo Cadabra. Dirigida por Anabella Tuliano, la obra concibe la coreografía como una manifestación poética creadora de realidad que le da cuerpo a las palabras.

Miércoles 17 de junio, 20:00 - Sala Argentina.

Armonías de la tarde, por Lorena Cisneros y Matías Galíndez

(Foto: prensa Palacio Libertad).

La soprano Lorena Cisneros y el pianista Matías Galíndez proponen un recorrido por la canción de cámara de comienzos del siglo XX, desde el simbolismo francés y la lírica rusa hasta las tradiciones populares de Italia y Argentina. En el programa: obras de Claude Debussy, Ottorino Respighi, Serguéi Rajmáninov y Ángel Lasala.

Domingo 21 de junio, 19:00 - Salón de Honor.

(Fuente: prensa Palacio Libertad)

Reeditan "Tales From Topographic Oceans", la desmesurada obra maestra de Yes en su edición definitiva

Incluye grabaciones inéditas, versiones instrumentales y material de archivo de las giras de promoción del álbum. La presentación también es desmesurada: dos vinilos, un disco Blu-ray y doce CDs, además de abundante material gráfico, datos técnicos, curiosidades, notas y comentarios. 

Yes en 1974. De izquierda a derecha: Jon Anderson, Steve Howe, Alan White, Rick Wakeman y Chris Squire (Foto: archivo yesworld.com).

Es, de entre los discos descomunales de la década del setenta, tal vez el más descomunal. Ingresa por lo visual: la tapa. Una imagen hecha por Roger Dean abre la puerta. Parece aludir a un templo de Chichen Itzá, la ciudad sagrada maya. Dos montañas de piedras gélidas se ofrecen como flancos laterales de un camino que llega hasta una pirámide precolombina, con la luna asomando detrás. Arriba, en la parte más alta de la noche, el nombre recarga la imagen: "Tales From Topographic Oceans"

Ya dentro del vinilo original, la estética se despliega en dos alas. La derecha, además de la ficha técnica, porta una explicación breve del disco, su prólogo, y luego las letras que continúan en el ala izquierda. Los nombres de los temas o movimientos (cuatro en total, uno por lado en doble larga duración) también son densos: "The Revealing Science Of God (Dance Of The Dawn)", "The Remembering (High The Memory)", "The Ancient (Giants Under The Sun)" y "Ritual (Nous Sommes Du Soleil)".

Se habla de ésto porque semejante obra volvió a ser noticia luego de años de ostracismo. El más desmesurado disco de Yes -y tal vez de la historia del rock- acaba de volver a ver la luz en nuevo ropaje: una edición superpoblada por dos LPs, un disco Blu-ray y doce CDs.

(Foto: compsoción propia).

La flamante edición -remezclada a cuatro manos por Steven Wilson y Bernie Grundman- incluye grabaciones inéditas, versiones instrumentales y material de archivo del "Tales Tour", que abarcó el bienio 1973-1974, incluyendo ciudades como Zurich, Cardiff y Manchester donde, además del de por sí extenso material de "Tales From Topographic Oceans", la banda ejecutó bellas gemas precedentes: "And You And I" y "Close To The Edge", entre ellas.

La edición ampliada y remasterizada del emblemático sexto disco de la banda londinense incluye además mezclas instrumentales, versiones descartadas, incompletas, raras e inéditas de las cuatro piezas que lo pueblan. Entre las versiones en vivo -más allá de los entonces estrenos- sobresale por su brillantez la de "And You And I" (de su anterior disco, "Close To The Edge") con sus cuatro partes intactas -"Cord Of Life", "Eclipse", "The Preacher The Teacher" y "Apocalypse"- en el Hallenstadion Zürich, el 21 de abril de 1974, durante la escenográfica y lumínica gira.

Esa parte de la humanidad cuyo oído musical se formó en la década del setenta, puede volver a disfrutar entonces -con un sonido muy superior- de esas piezas ambiciosas, larguísimas y sin duda inspiradas, que han quedado a contramano de la industria musical

Todo ese disfrute abarca el bajo sin trastes de Chris Squire y su asombrosa versatilidad para encajar en variopintos y sorprendentes desarrollos musicales, las capas sónicas, inmersivas, envolventes y espaciales de los teclados de Rick Wakeman, la persistencia del vocalista Jon Anderson en su afanosa búsqueda filosófico-musical de corte hindú, el ciclópeo y metronómico trabajo del baterista Alan White y, por si todo eso fuera poco, la guitarra virtuosa, climática e infinita de Steve Howe.

(Foto: yesworld.com).

"El grupo no pretende parecer intelectual, tratamos de incorporar nuevas formas musicales y nuevos mensajes", ha dicho Anderson en su momento, cuando abrumaban ciertas críticas negativas. Mientras tanto, el ya fallecido Squire sostuvo años más tarde que "el disco era como tratar de correr antes de poder caminar, o al menos, estábamos tratando de correr y caminar al mismo tiempo (…) Pudimos haber hecho un disco más cohesivo, pudimos haberlo acortado pero bueno, fue así como lo hicimos".

Luego vendrían el caos disonante, casi metálico de "Relayer", la densa majestuosidad casi religiosa de "Going For The One", y el lento pero inexorable descenso a un pop "vistoso". Pero todo eso es parte de otra historia.

(Fuente: Página 12 / Indie hoy / yesworld.com / varios / redacción propia).

Los "Redondos" y cómo sus cuatro primeros discos los convirtieron en un mito en la historia de la música argentina

Esos álbumes de la banda liderada por el recientemente desaparecido Carlos "Indio" Solari y "Skay" Beilinson, publicados entre 1985 y 1989, liberaron una gigantesca energía en forma de música y palabras cuyos efectos todavía se sienten, cuatro décadas después.
 
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en vivo (Foto: AP).

En solo cuatro años, entre 1985 y 1989, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota publicaron los cuatro álbumes que definieron su identidad sonora, lírica y visual, y que sembraron las semillas de la masividad que habrían de cosechar en la siguiente década y que los convirtió en mito del rock argentino.

Esta tetralogía de discos misteriosos, complejos y ambiciosos se publicaron en el período más turbulento de la recuperación democrática argentina. "Gulp!", "Oktubre", "Un baión para el ojo idiota" y "¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado" no fueron sólo discos de rock: fueron documentos de época que registraron, desde los márgenes, el tránsito de la euforia post-dictatorial al colapso hiperinflacionario.

La conmocionante muerte de Carlos "Indio" Solari, ocurrida hace poco más de una semana, invita a pensar esos discos en toda su significación y de acuerdo al contexto de su época, lo cual eleva la estima. Para muchos, parte de una generación criada en la escuela de la dictadura y la secundaria del renacer democrática fueron el pasaje de la tímida adolescencia a la loca juventud

Se publicaron de forma completamente independiente, rechazando ofertas de sellos multinacionales y de productores de la talla de Charly García y Oscar López, según cuenta la leyenda (y testimonios directos de los protagonistas). La razón que esgrimía Solari era precisa: "el que terminaba pintando el cuadro era el que mezclaba al final". Esa lógica de autogestión radical no fue una postura estética, sino una condición de supervivencia creativa.

La banda financió sus grabaciones con un porcentaje de la recaudación de sus conciertos en lugares como Cemento, el Stud Free Pub y el Teatro Bambalinas, acumulando fondos para pagar horas de estudio. Cada disco fue editado bajo sellos propios o prestados, con tiradas artesanales y portadas fabricadas a mano. El resultado es parte de una obra que, paradójicamente, alcanzó una masividad sin precedentes en el rock argentino precisamente por haber prescindido de los mecanismos industriales que la habrían homogeneizado.

Gulp! (1985): la ironía como manifiesto

(Foto: composición propia).

Las primeras copias comenzaron a circular el 22 de abril de 1985, fecha que coincidió con el inicio del Juicio a las Juntas Militares. La coincidencia no fue buscada, pero resultó elocuente: mientras el Estado procesaba en los tribunales el horror de la dictadura, en el circuito underground porteño aparecía un disco que miraba con desconfianza la "primavera democrática" que se celebraba en la superficie.

Grabado en noviembre y diciembre de 1984 en los Estudios Tubal de Villa Adelina, con Lito Vitale como técnico y músico invitado, el álbum fue editado a través del sello Wormo con una tirada inicial de entre 6 y 7 mil copias. Los propios músicos las distribuían en disquerías barriales. Las portadas fueron producidas con serigrafía artesanal, tinta de grabado aplicada con rodillo sobre cartulina y letras de plasticola fluorescente. Una brigada de trabajo ensambló los sobres a mano durante una semana.

El sonido de "Gulp!" es el de una banda que todavía no ha elegido del todo su forma definitiva. La arquitectura del disco combina rock and roll clásico, blues de métrica irregular y destellos de jazz, con una textura cálida una cierta y discreta permeabilidad radial. La formación que lideraba la vanguardia revolucionaria de Carlos Solari y Eduardo "Skay" Beilinson incluía a Daniel "Semilla" Bucciarelli en el bajo, Héctor "Tito" Fargo D’Aviero en guitarra rítmica, Willy Crook y Gonzalo "Gonzo" Palacios en saxofones, y Juan "Piojo" Ábalos en batería. La presencia de dos guitarras y una sección de vientos le otorga al disco una energía festiva y orgánica, muy distante del oscurantismo que vendría después.

Para escuchar el álbum completo, hacer click aquí.

Oktubre (1986): la distopía como estética

(Foto: composición propia).

Si "Gulp!" era festivo e irónico, "Oktubre" fue su antítesis. Grabado en agosto y septiembre de 1986 en los Estudios Panda, el disco de la "tapa comunista" salió al mercado en octubre de ese año y representó un corte abrupto respecto a todo lo anterior.

El mundo de mediados de los ochenta permeó cada decisión de producción. La Guerra Fría estaba en su apogeo, el desastre de Chernóbil había ocurrido en abril de ese mismo año, y el gobierno de Raúl Alfonsín mostraba sus primeras grietas frente a las presiones militares y económicas. "Skay" Beilinson abandonó las progresiones del blues para priorizar acordes atípicos, disonancias y tonos menores.

Daniel Melero, pionero de la música electrónica en Argentina, aportó texturas de sintetizador que funcionaron como capas de niebla sonora. Claudio "Cornelio" Fernández sumó percusiones de carácter marcial. El uso intensivo de reverberación y delay dotó a los instrumentos de una amplitud espectral que evocaba fábricas abandonadas o arquitecturas brutalistas.

El resultado fue un disco de post-punk y dark que la crítica reconoció de inmediato como un salto cualitativo. Sus 41 minutos articulan un manifiesto distópico: paranoia estatal, control mediático, alienación química, manipulación genética y la sombra permanente de la amenaza nuclear.

El arte de tapa, diseñado por Rocambole (Ricardo Cohen), se inspiró en el constructivismo ruso posterior a 1917. El artista confesó que las ideas visuales nacieron de "una noche de excesos en la que Solari visualizaba banderas y multitudes". La paleta se redujo a rojos, negros y grises industriales; la tipografía imita el alfabeto cirílico al invertir ciertas letras. Fue una portada emblemática para todos los tiempos y consagró una iconografía que se volvería inseparable de la identidad del grupo: el esclavo liberándose de cadenas, la muchedumbre en rebelión y el perfil difuminado del Che Guevara.

Para escuchar el álbum completo, hacer click aquí.

Un baión para el ojo idiota (1988): el rock antimediático

(Foto: composición propia).

El tercer disco de la banda se publicó el 9 de mayo de 1988 a través del sello Del Cielito Records, en un contexto de convulsión política. El alzamiento carapintada liderado por el teniente coronel Aldo Rico durante la Semana Santa de 1987 había fracturado la ilusión de estabilidad democrática. En diciembre de ese mismo año, la muerte de Luca Prodan cerró una etapa y dejó una marca que Solari expresó públicamente en entrevistas de la época.

El proceso de grabación estuvo atravesado por cambios estructurales: la salida del guitarrista rítmico Tito Fargo obligó a Skay a asumir la totalidad de las guitarras en el estudio, compactando texturas rítmicas y fraseos solistas en un único bloque sonoro. Fue también una revelación que terminó de moldear el sonido "redondo". La incorporación del baterista Walter Sidotti, de estilo rudo y preciso, aportó un pulso nuevo a las canciones.

Solari definió el sonido resultante como "bien trapero": no en el sentido del género urbano contemporáneo, sino como un españolismo que aludía a una instrumentación sin ornamentos superfluos, signada por la crudeza. Las guitarras aumentaron sus niveles de distorsión y la base rítmica sonó más seca y directa que en "Oktubre".

El título condensa el concepto central del disco. El "ojo idiota" personifica a la televisión y, por extensión, a los conglomerados mediáticos en expansión: la pantalla que promete conexión pero produce aislamiento, que convierte al espectador en un consumidor pasivo e inmovilizado. Para ilustrarlo, Rocambole fotografió un juguete de su hija Marilú -un muñeco con antifaz, chupete y collares- como símbolo de la regresión intelectual inducida por el consumo audiovisual

En la edición original en vinilo, ese muñeco era un dibujo ilustrado; al remasterizarse para CD en los años noventa, fue reemplazado por la fotografía del objeto real. Un perro ovejero alemán, arquetipo recurrente en la poética solariana -ya sea por su amor por la raza canina o, por el contrario, porque representan inevitablemente a las fuerzas represivas del orden-, completa la composición.

Para escuchar el álbum completo, hacer click aquí.

¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado (1989): clímax en medio del caos

(Foto: composición propia).

El cuarto álbum se gestó en un momento de máxima tensión social. La Argentina de principios de 1989 transitaba hacia una hiperinflación devastador, el desabastecimiento era cotidiano y el tejido social se deshacía. Días antes de que la banda ingresara al estudio, el copamiento al cuartel militar de La Tablada por parte de militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP) y su sangrienta represión habían tensado aún más el clima. "Tenía la sensación de que podía pasar cualquier cosa. Había mucho olor a pólvora", recordó Solari sobre aquel período.

La grabación se realizó en apenas dos semanas, entre febrero y marzo de 1989, en el Estudio Del Cielito, una cabaña reacondicionada en Parque Leloir, en la zona de Ituzaingó, al oeste del conurbano bonaerense, allí donde años más tarde, el propio Indio Solari se radicó y pasó su vida familiar hasta morir. El aislamiento fue una decisión estratégica: alejarse del asedio de la ciudad en descomposición. Hay una foto icónica de la banda, sentados en un banco de plaza dispuesto en el parque de la quinta, que integra la galería de imágenes de la historia del rock argentino.

El ingeniero Gustavo Gauvry, dueño del estudio y amigo de Solari y Beilinson, definió la acústica del disco. Las paredes del recinto principal estaban revestidas de listones de madera y cristal, lo que generó un sonido vivo y natural. Las tomas fueron capturadas con micrófonos ambientales, produciendo un resultado "sucio" y garagero, alejado de la prolijidad pop que dominaba el mercado musical de la época. El álbum, inicialmente llamado "Olor a tigre", se publicó el 7 de octubre de 1989 y consolidó también la formación definitiva de la sección de vientos con la incorporación de Sergio Dawi, quien sobregrabó en pistas separadas saxofones tenor, alto y soprano.

El arte de tapa fue la intervención visual más contundente de Rocambole hasta ese momento. El artista reinterpretó "Los fusilamientos del 3 de mayo" de Francisco de Goya: ciudadanos indefensos son fusilados por un pelotón cuyos uniformes ostentan los emblemas de la Cruz Roja Internacional. La paradoja visual señalaba que los garantes teóricos de la protección civil se habían convertido en ejecutores. Rocambole añadió un elemento ausente en Goya: un espectador que observa pasivamente la masacre desde una ventana, interpelando la complicidad o el terror paralizante de la sociedad civil.

Para escuchar el álbum completo, hacer click aquí.

El final de una etapa y el futuro

Ese diciembre de 1989, semanas después de la publicación del disco, la banda llenó por primera vez el Estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires, cerrando definitivamente su etapa underground. Comenzaba el tiempo del gigantismo y de las audiencias medidas en decenas de miles. Pero todo eso es otra historia.

(Fuente: Revista Sudestada / Indie Hoy / Infobae / varios / redacción propia)

viernes, 12 de junio de 2026

Lecturas para el fin de semana: cuatro ensayos sobre temas de una preocupante actualidad

Democracias en peligro, autoritarismo, la peligrosa desmesura de la inteligencia artificial, construcción de futuro como sociedad... Libros tan difíciles como fascinantes, necesarios para buscar formas de restaurar la convivencia armoniosa en un mundo extraño y convulsionado. De irregular presencia en librerías, todos, como solemos facilitar, se pueden comprar y descargar en formato digital desde este mismo post. 

(Foto: composición propia).

Hay fines de semana en los que, desde este espacio, nos olvidamos de relatos, novelas, aventuras, romances y fantasías, para ocuparnos de algunos temas que conforman nuestra inquietante realidad, tanto a nivel local como global y siempre analizándolos como sociedad. Estos cuatro ensayos que sugerimos hoy a nuestros seguidores son de reciente aparición y tienen en común su vigencia arrolladora. A continuación, los títulos:

Fuera de quicio, de Mauro González Hernando (Letrame)

(Foto: composición propia).

A partir de una metáfora estructural -el quicio como sostén y medida- Mauro González desarrolla un diagnóstico profundo, lúcido y ambicioso de la sociedad occidental de la segunda década del siglo XXI, caracterizada por la aceleración, el ruido, la fragilidad del individuo, la pérdida de intimidad, la banalización -del bien, la violencia, lo bien realizado- así como la disolución de los vínculos comunitarios; el individuo está fuera de quicio, parece haber perdido el eje que le daba consistencia, orientación y sentido.

El libro destaca por la unidad del conjunto pese a estar compuesto por una serie de ensayos breves pero densos y de gran vigencia -decadencia de la imagen, impaciencia, confusión, debilidad psicológica, orgullo de la ignorancia, renuncia a la memoria- y por la claridad de la exposición que en ningún momento rehúye el juicio moral ni la toma de posición.

Las referencias filosóficas, culturales y literarias -de Homero, Aristóteles y San Pablo a Arendt, Zambrano, Unamuno, Montaigne, Steiner o Gomá- se integran de forma natural en un pensamiento propio. El autor acude y dialoga con la gran tradición humanista para pensar nuestro tiempo con valentía y profundidad.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

La nueva oligarquía tecnológica, de Ariel Goldstein (Marea)

(Foto: composición propia).

Un selecto club de tecnólogos dirige el destino de la humanidad? Se trata de ultrarricos que desprecian lo estatal, pero que se ven beneficiados por los Estados, mientras declaman discursos de libertad. ¿Quiénes son? ¿Cómo operan? ¿Existe un espacio de resistencia una alternativa a la posdemocracia?
 
Ariel Goldstein pone el foco sobre los miembros de la oligarquía tecnológica que marca -al menos, por ahora- el curso de la historia global en la actual fase posdemocrática. Personajes como Elon Musk, Jeff Bezos, Peter Thiel, Jensen Huang, Sam Altman, Mark Zuckerberg, Alex Karp y algunos otros multimillonarios tejen alianzas con los Estados y acumulan poder (y capitales) sin límites. Se trata de una dominación política que no está basada exclusivamente en partidos, ideologías ni instituciones representativas.
 
Este libro propone comprender a esta nueva oligarquía que ejerce su influencia sobre todo el planeta a través de sus empresas globales. Para ello, el autor nos acerca una tipología de roles de este nuevo régimen y un análisis de quiénes los encarnan: administradores que gestionan infraestructuras, arquitectos que diseñan ideologías y discursos, operadores que los convierten en acción política y traductores que los replican en las periferias.
 
¿Será posible que emerja algo distinto? ¿Tenemos posibilidades de impulsarlo? En La nueva oligarquía tecnológica, Goldstein delinea el mapa de la tecnopolítica actual despejando los caminos hacia espacios de acción posible.

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Desde lo arruinado, de Laura Quintana (Herder)

(Foto: composición propia).

En tiempos en que la devastación ecológica y social se acelera bajo derivas autoritarias, Laura Quintana se pregunta en este libro: ¿cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Por qué normalizamos un futuro arrojado al colapso que nos hace sentir que ya no hay nada que hacer frente a la inercia, la impotencia y la negación que bloquean el deseo y la posibilidad de una vida diferente, la autora apuesta por una política de la reexistencia que, desde lo arruinado -desde el enredo de las historias de violencia que nos atraviesan-, construya formas de cuidado y habitabilidad en medio de lo corroído.

Confía, asimismo, en una imaginación utópica que, desde la urgencia del presente, impulse transformaciones impostergables de los modos de producción y consumo, orientadas a hacer más digna la vida de las personas.Se trata, en suma, de organizar el pesimismo para construir futuros otros, distintos a la devastación que se nos ha impuesto como destino.

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Estado o algoritmo, de Matías Bianchi (Vértice de ideas)

(Foto: composición propia).

La democracia ya no parece cumplir lo que promete. Mientras crecen la polarización, el desencanto y los liderazgos extremos, una nueva alianza entre las élites tecno-financieras y las derechas reaccionarias redefine el mundo en función de sus privilegios.

En este libro lúcido y provocador, Matías Bianchi indaga en la crisis del Estado-nación y en el vaciamiento del poder democrático. Pero, lejos de quedarse en el diagnóstico, propone pensar una refundación: nuevas formas de "estatalidad" capaces de defender lo común frente al avance del orden tecnofeudal.

Con una mirada puesta en el Sur Global como espacio de innovación política, este es un libro imprescindible para quienes se niegan a resignarse y creen que todavía es posible reinventar la democracia en el siglo XXI.
 
Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

Cinco colaboraciones entre artistas visuales y marcas de moda que hicieron historia

Algunas de las marcas más importantes del mundo colaboraron con artistas para el diseño y lanzamiento de diferentes modelos, ediciones limitadas y hasta colecciones completas.

Yayoi Kusama colaboró con Louis Vuitton en 2012 y también en 2023 (Foto: prensa Louis Vuitton).

La moda y el arte no son conceptos escindidos. En la práctica, la moda está íntimamente relacionada con el arte plástico, el cine, la música y la cultura en general. Así lo han entendido algunas de las marcas más importantes del mundo al colaborar con artistas para diferentes diseños y colecciones. A continuación, cinco colaboraciones entre artistas visuales y casas de moda que hicieron historia.

Elsa Schiaparelli y Salvador Dalí

(Foto: captura de pantalla).

El arte surrealista de Salvador Dalí no se circunscribió sólo a la plástica, sino que también experimentó con el cine y la moda. Junto a la diseñadora italiana Elsa Schiaparelli crearon diferentes piezas de diseño que se inscriben dentro del movimiento surrealista y que muestran las inquietudes de ambos por la figura femenina y por elementos que fueron parte de su conexión, como zapatos, teléfonos y una ya famosa langosta. Por su parte, Schiaparelli también colaboró con grandes artistas como Man Ray, Christian Bérard, Jean Cocteau y Meret Oppenheim.

Yves Saint Laurent y Piet Mondrian

(Foto: captura de pantalla).

En 1965, Yves Saint Laurent rindió homenaje al pintor Piet Mondrian diseñando vestidos de cóctel que evocaban sus lienzos abstractos. Sus cortes sencillos, líneas geométricas y colores llamativos le dieron a la colección un aire moderno y resultaron ser un éxito rotundo. Si bien Mondrian ya había fallecido cuando se fundó la casa de moda, Saint Laurent se inspiró en sus cuadros para diseños que prácticamente los replican en prendas.

Louis Vuitton y Yayoi Kusama

(Foto: prensa Louis Vuitton).

La artista japonesa colaboró con Louis Vuitton en 2012 y en 2023, cuando no sólo intervino valijas y bolsos de la marca, sino que también hizo sus propios diseños. Lo cierto es que la obra de la japonesa y la estética de la marca de lujo no parecen, a priori, combinables, pero las colecciones a cargo de Kusama probaron lo contrario. A propósito de su colaboración de 2023, Kusama declaró: "Me he hecho mi propia ropa desde que era una adolescente. Y en los años 60 tuve una empresa. En aquel momento, la moda y el arte eran disciplinas totalmente separadas, aunque yo nunca hice una distinción entre ellas. Además, así pude explorar nuevos horizontes".

Christian Dior y Kaws

(Foto:  captura de pantalla).

En sus diferentes colaboraciones con Kaws, Dior mostró que la elegancia no necesariamente está ligada a la formalidad. El artista pop dio una vuelta de tuerca al logo de la marca para esta colección, que apunta a los jóvenes y a descontracturar sus diseños. Las piezas irradian una energía alegre y pop, y combinan los códigos icónicos de la casa con el singular universo del artista neoyorquino. Como símbolo de esta fusión, el logotipo Dior se ha reinterpretado en una versión inédita en la que una serpiente ondula entre las letras de la emblemática firma.

Prada y James Jean

(Foto: prensa Prada).

El vanguardista artista visual taiwanés fue convocado por Prada para una impactante colección de bolsos, carteras y prendas que llevan sus obras. La primera colaboración data de 2007 y luego continuó trabajando en conjunto con la marca de lujo, que se inclinó por sus diseños inspirados en el arte surrealista y que combinan ilustración, diseño gráfico y diferentes medios.

(Fuente: Indie Hoy / varios / redacción propia)

Este fin de semana, la Feria Invierno abre en Mar del Plata y reserva casi treinta actividades para las infancias

El encuentro organizado por El Gran Pez junto al Instituto Cultural Bonaerense se hará este sábado 13 y domingo 14 en el Teatro Auditorium, con charlas, proyecciones, talleres y propuestas pensadas para chicos.

La quinta edición de Invierno, Feria de Editoriales y Cultura Gráfica se realizará el 13 y 14 de junio en el Teatro Auditorium de Mar del Plata, con entrada libre y gratuita (Foto: prensa Feria Invierno). 

La quinta edición de Invierno, Feria de Editoriales y Cultura Gráfica reserva una serie de actividades especialmente pensadas para niños y niñas: desde la presentación de libros de naturaleza y poesía hasta talleres de animación y "fanzines". El encuentro se realizará el sábado 13 y domingo 14 de junio, de 14:00 a 21:00, con entrada libre y gratuita en el foyer del Teatro Auditorium, Av. Patricio Peralta Ramos 2280, Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.

La feria, organizada por la librería y editorial El Gran Pez junto al Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, reunirá a más de 140 editoriales de todo el país y ofrecerá cerca de 30 actividades entre charlas, talleres y proyecciones. Dentro de esa programación, las propuestas destinadas a las infancias ocupan un lugar propio, con formatos que van desde la presentación literaria al taller de producción.

"Este año trabajamos en dos modalidades. Es uno de los años que menos actividades tenemos vinculadas a la literatura infantil y juvenil. Sin embargo, siempre nos interesa tener un lugar, un espacio, tanto para la presentación de algún libro como para la concreción de algún taller", señala Esteban Prado, autor, editor, librero y uno de los organizadores de la feria.

Esteban Prado afirmó que la Feria de Editoriales mantiene un espacio para la literatura infantil y juvenil con presentaciones de libros y talleres (Foto: prensa Feria Invierno).

Una de las actividades abiertas a todas las edades, pero con especial orientación hacia los más chicos, es la presentación de "Veo veo en la playa", publicado por Editorial Galería. El libro, cuenta Prado, tiene su origen en la libreta de apuntes y dibujos que el naturalista y artista Marcelo Canevari -vinculado a los parques nacionales argentinos- destinó a su nieto, donde retrató espacios geográficos, regiones y hábitats de Argentina, entre ellos la costa bonaerense. Sus hijos continuaron ese trabajo hasta completar el volumen.

La mesa de presentación, el sábado 13 de junio a las 15:00 en la Sala Nácar, contará con dos biólogos de trayectoria en Mar del Plata y en Argentina, Emiliano Ocampo y Natalia Soledad Martínez Curci más un escritor, Matías Moscardi, que comentarán el libro y compartirán sus propias experiencias de playa vinculadas a la flora y la fauna local. "Nos parece que es una actividad para todas las edades, pero muy muy especial para los jóvenes y para las infancias", destaca Prado.

Los talleres de Andrés Lozano y del espacio "El Altillo" propondrán crear un "flipbook" de animación y producir una publicación propia en la Feria de Editoriales de Mar del Plata (Fuente: prensa Feria Invierno).

La segunda presentación es la del libro "Las puertas", de la Editorial Limonero, con texto de Larisa Cumin -escritora santafesina radicada en Mar del Plata y que trabaja la poesía destinada a infancias- e ilustraciones de Josefina Tai. La actividad, titulada "¿De qué están hechos los libros?", está programada para el domingo 14 a las 15:00 en la Sala Gregorio Nachman y apunta principalmente a ilustradores y mediadores de lectura, aunque su destinatario final, señala Prado, es el público infantil.

Sobre el criterio de selección de estas actividades, el organizador apuntó que responde tanto al interés de la feria por generar espacios de experimentación como al diálogo con las editoriales participantes. La programación completa se puede ver en la página oficial de Feria Invierno, haciendo click aquí.

(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)

jueves, 11 de junio de 2026

Desarrollan un mapa 3D que muestra los 2.750 millones de edificios construidos en la Tierra

La precisión de tres metros por edificio ha permitido estimar alturas y volúmenes, lo que hace optimizar la planificación de infraestructuras y la respuesta ante emergencias.

El mapa tridimensional abarca regiones tradicionalmente excluidas, lo que permite detectar desigualdades sociales y urbanización en África, América Latina y Asia (Foto: Technical University of Munich).

El Global Building Atlas, desarrollado por investigadores de la Technical University of Munich (TUM), ofrece una visión inédita de la infraestructura construida por el ser humano y promete transformar la investigación climática, la planificación urbana y la gestión de desastres a nivel global.

El modelo utiliza imágenes satelitales de 2019 y alcanza una resolución treinta veces superior a la de mapas previos, que sólo modelaban cerca de 1.700 millones de edificios. Cada estructura cuenta con una precisión de 3 por 3 metros, permitiendo estimar altura, volumen y densidad estructural en cualquier parte del mundo.

El Global Building Atlas facilita la toma de decisiones sobre infraestructura y políticas públicas con datos precisos y cobertura global sin precedentes (Foto: Technical University of Munich).

Según la TUM, el 97% de las edificaciones corresponden a modelos básicos (LoD1), una representación tridimensional que capta la geometría esencial de cada inmueble.

Esta resolución facilita la integración de los datos en modelos computacionales a gran escala para análisis urbanos y planificación de infraestructuras. La profesora Xiaoxiang Zhu, líder del proyecto y titular de la Cátedra de Ciencia de Datos en Observación de la Tierra en la TUM, explicó que este nivel de detalle representa una base sólida para el estudio de la estructura urbana y el desarrollo de modelos precisos para la gestión de ciudades.

El mapa trasciende la función de cartografía. Se perfila como una herramienta esencial para la adaptación al cambio climático, mejorando modelos de demanda energética, emisiones de CO₂ y planificación de infraestructuras verdes. Además, facilita una evaluación rápida y precisa de riesgos asociados a eventos naturales.

Los investigadores lograron modelar altura, volumen y densidad estructural de cada edificio (Foto: Reuters).

La TUM informó que el atlas ha despertado el interés de instituciones como el German Aerospace Center (DLR), que evalúa su uso en la International Charter: Space and Major Disasters, una iniciativa que coordina datos satelitales para la respuesta ante emergencias en todo el mundo.

A diferencia de conjuntos de datos anteriores enfocados en regiones económicamente desarrolladas, el Global Building Atlas proporciona cobertura de zonas tradicionalmente excluidas como África, América Latina, el sudeste asiático y áreas rurales. Esta inclusión permite analizar con mayor exactitud la urbanización y niveles de pobreza donde antes faltaba información detallada.

La profesora Zhu señaló que los datos tridimensionales permiten observar tanto la huella como el volumen de las construcciones, lo que ofrece una visión mucho más precisa de las condiciones de vida. "Con los modelos 3D, vemos no sólo la superficie, sino también el volumen de cada edificio, lo que permite obtener información mucho más precisa sobre las condiciones habitacionales", afirmó Zhu.

Instituciones globales evalúan el uso del atlas, que se perfila como herramienta clave en la gestión de desastres y la respuesta a emergencias mundiales (Foto: Technical University of Munich).

Además, el atlas introduce el indicador de volumen de edificios per cápita, que expresa la masa edificada por habitante y revela disparidades sociales y económicas a escala global. Según Zhu, este indicador promueve el desarrollo urbano sostenible y contribuye a la inclusión y resiliencia urbana.

"Este indicador respalda el desarrollo urbano sostenible y contribuye a que las ciudades sean más inclusivas y resilientes", concluyó la investigadora en un comunicado de la TUM.

El atlas se posiciona como una herramienta fundamental para gobiernos, instituciones y organismos internacionales que buscan abordar los desafíos de la urbanización, el cambio climático y la gestión de riesgos con información precisa y alcance global.

(Fuente: Muy Interesante / Infobae / TUM / varios / redacción propia)

Cuando la pelota es política: cinco Copas del Mundo que fueron mucho más que fútbol

De Uruguay 1930 a  Alemania 2006, los Mundiales aparecen como vidriera estatal. Modernidad, legitimidad y estabilidad en primer plano. La pregunta queda abierta: transformación real o maquillaje eficaz. Un historiador argentino puntualiza cinco ejemplos.

(Fuente: composición propia).

Detrás de la fiesta de los estadios llenos y la épica deportiva, existe un tablero de ajedrez político que pocos logran leer con precisión. El historiador y docente Camilo Scaglia, convencido de que el fútbol y el poder llevan décadas fingiendo que no se conocen, establece en esta entrevista un ranking. Una especie de "Top 5" de las Copas del Mundo que funcionaron como perfectas herramientas de propaganda, reconciliación nacional o maquillaje de regímenes autoritarios.

Sin perder el rigor académico, Scaglia nos invita a mirar el reverso de la copa para entender cómo cinco países jugaron sus partidos más cruciales fuera de la cancha, bajo la mirada siempre atenta y convulsa de la Argentina.

Scaglia vinculó esa lógica con la idea de "soft power" formulada por Joseph Nye, politólogo estadounidense: influir no por la fuerza, sino por la atracción cultural y la reputación. Organizar un torneo de escala planetaria, planteó, permite a un Estado decir que es moderno, capaz y estable.

El caso de mayor alcance mediático, según explicó, fue México 1970: la FIFA y la Cadena Mundovisión transmitieron el torneo a 93 países, en el primer Mundial televisado en color y en directo para todo el mundo. La operación de imagen, dijo, desplazó del centro de la escena internacional las imágenes de la Plaza de las Tres Culturas y las reemplazó por estadios llenos, multitudes festivas y el Brasil de Pelé.

(Foto: captura de pantalla).

Scaglia habló sobre Uruguay 1930, México 1970, España 1982, Estados Unidos 1994 y Alemania 2006 para mostrar un mismo patrón: cada sede usó la Copa del Mundo para proyectar estabilidad, legitimidad o poder. La tensión central, según su reconstrucción, es que el torneo puede confirmar una transformación real o funcionar como maquillaje de una crisis que sigue abierta.

Uruguay 1930 inauguró el torneo en el auge de una democracia regional

Sobre el primer Mundial, Scaglia señaló que la elección de Uruguay no fue casual. El país llegaba al centenario de su Constitución como una de las democracias más sólidas de América Latina, con el impulso reformista de José Batlle y Ordóñez, educación laica y gratuita y una clase media urbana consolidada.

La FIFA encontró allí un escenario ideal para un torneo que también quería proyectar valores. Uruguay sumaba además los títulos olímpicos de 1924 y 1928, aunque sólo cuatro selecciones europeas aceptaron cruzar el Atlántico por el costo del viaje y por la resistencia a reconocer la primacía sudamericana.

Selección de fútbol de Uruguay que conquistó el primer Campeonato del Mundo en 1930. De pié, de izquierda a derecha: Gestido, Mazzali, Ballesteros, Mascheroni, Andrade y Fernández. Agachados: Dorado, Scarone, Castro, Cea e Iriarte (Foto: X).

Scaglia remarcó que la final entre Uruguay y Argentina condensó una rivalidad que excedía lo deportivo. Recordó que hubo discusiones hasta último momento por la pelota que se usaría y que la tensión entre hinchas de ambas orillas del Río de la Plata fue tal que el árbitro exigió tener un barco listo en el puerto de Montevideo para salir apenas terminara el partido.

El contraste político apareció poco después. Menos de dos meses después de la final, el 6 de septiembre de 1930, el general José Félix Uriburu derrocó a Hipólito Yrigoyen en el primer golpe de Estado argentino, mientras Uruguay celebraba su título como confirmación de su solidez institucional.

México 1970: Pelé en el Olimpo, el PRI en el banquillo y la anestesia televisada

El Mundial de México 1970 se disputó dos años después de la matanza de Tlatelolco. El 2 de octubre de 1968, diez días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Ciudad de México, el ejército y grupos paramilitares masacraron a estudiantes y manifestantes en la Plaza de las Tres Culturas; las cifras oficiales hablaron de 30 muertos, y las investigaciones posteriores elevaron la estimación a varios centenares.

México usó el Mundial 1970 para desplazar de la escena internacional la masacre de Tlatelolco y recomponer la imagen del régimen mexicano (Foto: X).

Según Scaglia, el presidente Gustavo Díaz Ordaz ordenó personalmente el operativo. Dos años después, su sucesor Luis Echeverría, que había sido secretario de Gobernación durante la matanza, necesitaba recomponer la imagen del país y del régimen del PRI, en el poder sin interrupciones desde 1929.

El Mundial fue diseñado en esa clave. Fue el primer torneo televisado en color y en directo para todo el mundo, con transmisión a 93 países por la FIFA y la Cadena Mundovisión, y con horarios adaptados al horario central europeo aunque eso implicara jugar al mediodía en pleno verano mexicano.

2 de octubre de 1968, matanza de Tlatelolco (Foto: X).

Las imágenes que circularon fueron las de estadios modernos, multitudes festivas y la consagración de Brasil con Pelé, Tostão, Rivelino y Jairzinho. En paralelo, según Scaglia, Argentina vivía bajo la dictadura de Juan Carlos Onganía y había atravesado en 1969 el Cordobazo, una insurrección popular que expuso la crisis del régimen.

España 1982 mostró al mundo un país distinto al que había recibido la sede

España 1982 es un ejemplo de cómo un Mundial puede cambiar de significado entre la adjudicación y su disputa. La FIFA le otorgó la sede en 1964, cuando el país seguía bajo la dictadura de Francisco Franco y el régimen veía en el fútbol una herramienta de proyección exterior.

El historiador recordó que Franco había usado antes el deporte con ese objetivo, como en la celebración política de la victoria española sobre Inglaterra en el Mundial de 1950. El torneo de 1982, dijo, nació con ese mismo propósito de normalización internacional.

El primer Mundial de Maradona, España 1982 (Foto: EFE).

Pero entre una fecha y la otra, España cambió de régimen. Franco murió en noviembre de 1975, en 1977 hubo primeras elecciones libres tras 41 años, en diciembre de 1978 la Constitución fue aprobada con el respaldo del 87% de los votantes y en 1981 el ingreso en la OTAN consolidó la integración del país al bloque occidental.

La transición no estaba cerrada cuando llegó el Mundial. El 23 de febrero de 1981, el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados al frente de 200 guardias civiles armados durante la votación de investidura del nuevo presidente del Gobierno, en un intento de golpe que fracasó por la intervención televisada del rey Juan Carlos I.

El teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, accede al Congreso de los Diputados durante la segunda votación de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, para llevar a cabo el intento de golpe de Estado en año antes del Mundial (Foto: X).

El torneo se jugó apenas 15 meses después de ese episodio y dos semanas antes de las elecciones que llevarían al PSOE de Felipe González al poder con mayoría absoluta. España no brilló en la cancha y quedó eliminada en la segunda ronda, pero para Scaglia el mensaje político fue: el país que recibió al mundo ya no era el de Franco, sino uno con Constitución, elecciones libres y prensa sin censura.

En esa misma edición, agregó, Argentina llegó bajo la dictadura de Leopoldo Galtieri y en plena guerra de Malvinas. La invasión de las islas, ordenada en abril de 1982 para recuperar popularidad interna, convivió con el desarrollo del torneo y la derrota de junio aceleró el colapso del régimen militar.

Galtieri saluda a la gente en la puerta de la Casa de Gobierno en 1982 (Foto: X).

Estados Unidos 1994 convirtió al Mundial en una declaración sobre el orden posterior a la Guerra Fría

La elección de Estados Unidos como sede de 1994 como una decisión que la FIFA tomó por razones que iban mucho más allá del juego. El país no tenía liga profesional y la selección no se clasificaba a un Mundial desde 1950.

Aun así, la candidatura prosperó. El historiador recordó que Estados Unidos había fracasado en su intento de quedarse con la edición de 1986 y que obtuvo el respaldo para 1994 después de ceder apoyo a México para el torneo anterior; en la votación de 1988 se impuso a Marruecos por diez votos contra siete.

Estados Unidos 1994 convirtió al Mundial en una declaración sobre el orden posterior a la Guerra Fría y llevó el fútbol al mayor mercado económico del planeta. Maradona, crítico y con dóping positivo (Foto: Simon Bruty / Allsport).

La lectura política, según Scaglia, cambió por completo cuando el campeonato finalmente se disputó. La Unión Soviética ya se había disuelto en diciembre de 1991, el Muro de Berlín había caído en 1989 y Estados Unidos emergía como la única superpotencia global, en un clima intelectual marcado por la tesis del "fin de la historia" de Francis Fukuyama.

Llevar el torneo al mayor mercado económico del planeta fue, para él, una declaración simbólica sobre el ganador de la Guerra Fría. Los estadios elegidos fueron gigantescos, el Rose Bowl de Pasadena llegó a 94.000 espectadores y la asistencia total superó los 3,5 millones, un récord en la historia de los Mundiales.

Scaglia también destacó que la geopolítica se filtró en las eliminatorias y en el propio campeonato. La FIFA vetó a Libia por las sanciones sobre el régimen de Muamar el Gadafi a raíz del atentado de Lockerbie, Yugoslavia fue excluida por la guerra en los Balcanes y el torneo terminó con Brasil campeón en la primera final resuelta por penales.

Andrés Escobar quedó marcado por el gol en contra ante Estados Unidos y su asesinato, días después de concretarse la eliminación de Colombia del Mundial de 1994 (Foto: Colprensa).

Entre las escenas que marcaron esa edición, añadió, estuvo el asesinato del colombiano Andrés Escobar tras su regreso al país luego de un gol en contra. La MLS, fundada dos años después como condición exigida por la FIFA para conceder la sede, terminó de consolidar la entrada del fútbol en uno de los mercados del deporte.

Alemania usó el torneo para cerrar ante las cámaras la fractura de la reunificación

En la reconstrucción de Scaglia, Alemania 2006 fue la puesta en escena de una unidad nacional que todavía arrastraba costos sociales profundos. Cuando el país obtuvo la sede, 16 años después de la reunificación formal, la integración entre Este y Oeste seguía lejos de completarse.

Alemania usó el Mundial 2006 para mostrar una unidad nacional ante el mundo, aunque la reunificación todavía arrastraba costos sociales y económicos entre el Este y el Oeste (Foto: AP).

El historiador citó datos del Instituto de Estudios Económicos de Berlín, centro de investigación alemán, para describir esa brecha. Entre 1990 y 1998 se perdió el 70% de los puestos de trabajo en el Este, el desempleo en los territorios de la antigua República Democrática Alemana alcanzó picos en 2005 que duplicaban los del sector occidental y casi dos millones de personas emigraron hacia el oeste.

Frente a esa fractura, el mapa de sedes tuvo una carga política. Entre las 12 ciudades del torneo se incluyeron escenarios del ex bloque oriental, como Leipzig, cuyo estadio central de la era comunista fue renovado y reducido a 44.000 lugares.

La propia geografía del campeonato resumía la historia alemana del siglo XX. Berlín albergó la final en el Estadio Olímpico construido para los Juegos de 1936 bajo el nazismo, mientras otras sedes remitían a la división de la Guerra Fría y al proceso posterior de reunificación.

El resultado fue un éxito de imagen. Alemania se mostró como un país unido y capaz de recibir al mundo, cuando las heridas económicas y sociales de la reunificación seguían presentes.

La ceremonia de inauguración de la Copa Mundial FIFA Alemania 2006 presentó a la mascota Goleo VI, un globo terráqueo gigante, el trofeo y artistas en un estadio lleno de aficionados bajo una lluvia de confeti (Foto: AP).

En paralelo, señala Scaglia, Argentina transitaba la presidencia de Néstor Kirchner, con crecimiento económico, cancelación anticipada de la deuda con el FMI y reapertura de los juicios por delitos de lesa humanidad. La comparación que propuso Scaglia fue entre dos sociedades ocupadas en procesar su pasado, una desde la reunificación y la otra desde los tribunales.

(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)