miércoles, 4 de marzo de 2026

Agenda Cultural: nueva programación multidsciplinaria del hoy llamado Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner)

El complejo cultural más importante de Latinoamérica arranca nuestro marzo con música, danza, baile, cine y un homenaje. Por el momento, el acceso es libre y gratuito.

Crepusculares: La gran miseria


Continúa el ciclo de obras de danza, performance y arte contemporáneo pensado para la luz del crepúsculo en La Cúpula del Palacio Libertad. En la tercera fecha, Carlos Osatinsky y Fernando Nicolás Pelliccioli presentan "La Gran Miseria", rituales escénicos para una misericordia compartida, obra estructurada como un ritual que convoca a atravesar la ilusión de separación y un título muy en forma con la actual conducción ejecutiva en Argentina.

Sábado 7 y domingo 8 de marzo, 19:30 - La Cúpula.
 
Coro Nacional Polifónico: Amor en el aire


En este concierto escénico-musical, una pareja de conductores radiales enfrenta el fin de su emisión, mientras sortean las vicisitudes que atraviesa su relación. Participan como invitados los actores Juan Gil Navarro y Verónica Pelaccini, junto a Lautaro Vilo en dirección escénica y dramaturgia. Dirección musical: Fernando Tomé.

Miércoles 4 y 11 de marzo, 20:00 - Auditorio Nacional.

Coro Polifónico Nacional: Amor en el aire


Un recorrido por el cancionero popular de nuestro país en sus múltiples dimensiones y estilos: desde Gardel y Piazzolla hasta Charly, Spinetta y Soda Stereo, pasando por Mercedes Sosa y Atahualpa Yupanqui, por la cumbia de Gilda y por el cuarteto de Rodrigo. Dirección: Gustavo Fontana.

Viernes 6 y sábado 7 de marzo, 20:00 - Auditorio Nacional.

Copa Representar Freestyle


Regresa el certamen de creatividad a través de la rima improvisada. Raperos de distintas provincias se enfrentarán en formato 2 versus 2. Con Pluzito como host y musicalización de Ramiro Jota, la fecha contará con la participación de DEM Battles, que se suma al jurado integrado por Caricatto, Valen Trip y Zetah.

Sábado 7 de marzo, 16:30 - Plaza Seca.

Tardes de boleros: Natalia Lobo


Acompañada por Marcelo Macri en piano, la cantante y actriz Natalia Lobo presenta una cuidada selección de temas de Armando Manzanero, Roberto Cantoral y Liliana Felipe, que fueron inmortalizados también por grandes intérpretes como Olga Guillot, Bola de Nieve y José Feliciano.

Domingo 8 de marzo, 18 h - Plaza Seca.

Niñez: progrmación de marzo


Compartir momentos de juego, baile, dibujos y lecturas. Ruedan clows recibe a chicos y chicas con juegos y chistes; ¡A la ronda! trae los espectáculos de Tan Gurí y Kalpataru; Juego libre y construcción abre la imaginación y el juego. Además, habrá talleres, excursiones artísticas y cortometrajes.

Sábados y domingos de marzo, de 14:00 a 20:00- Tercer piso.

Mejor bailemos... salsa


En marzo vuelve el ciclo de danzas que se celebra una vez por mes en la Plaza seca. En esta ocasión, se llevará adelante una clase de iniciación a la salsa, a cargo de Juan Solohaga y Camila Rodríguez, y luego habrá una práctica abierta para todos los niveles de baile.

Jueves 5 de marzo, 18:00 - Plaza seca.

Cine: programación de marzo


Los viernes se proyectan cuatro comedias argentinas al aire libre. Los sábados, dos producciones argentinas de estreno reciente. Y los domingos, el ciclo articulado junto a la Embajada de Japón propone un recorrido por el cine nipón entre la década de 1980 y la actualidad.

Viernes a domingos de marzo - Diferentes espacios.

La programación completa se puede ver haciendo click aquí.

Migré: el tema es el amor


Una exposición dedicada a Alberto Migré, considerado "padre de la telenovela argentina", con objetos originales que lo acompañaron durante su carrera como guionista: su emblemática máquina de escribir y los vinilos que musicalizaron sus producciones y su proceso creativo, entre otros.

Miércoles a domingos de 14:00 a 20:00 - Sexto piso. Sala Lucas Demare.

(Fuente: prensa Palacio Libertad)

El regreso de la escritora india premiada más joven de la historia: lanza su nueva novela

Se publicó "La soledad de Sonia y Sunny", el regreso de Kiran Desai después de casi 20 años sin publicar una nueva obra. Antes de su inminente llegada a las librerías, se puede comprar y descargar en formato digital desde este post.

(Foto: composición propia).

Han transcurrido casi dos décadas desde que Kiran Desai sorprendiera al mundo literario con "El legado de la pérdida", la novela que la hizo merecedora del Man Booker Prize en 2006 y la convirtió en la mujer más joven en recibir ese reconocimiento. 

Ahora, la escritora india ha regresado a la ficción con "La soledad de Sonia y Sunny", una monumental obra de más de setecientas páginas que, según la crítica literaria internacional, figura entre los títulos más destacados del año.

El lanzamiento de esta novela supone no sólo el esperado retorno de Desai, sino también la consolidación de una voz que ha abordado la experiencia migratoria y la soledad desde una perspectiva innovadora y personal.

Un viaje literario entre Occidente y Oriente

"El inicio de esta novela estuvo marcado por una dedicación absoluta, incluso una cierta obsesión", ha confesado Desai. La autora ha dedicado casi veinte años a la creación del libro, un período en el que la autora ha recopilado cerca de 5.000 páginas de notas, fruto de una escritura disciplinada y meticulosa.

La propia autora reconoce que el tiempo ha transcurrido inadvertido, absorta por una historia en la que ha volcado buena parte de sus inquietudes y vivencias personales. "Ves que han pasado dos décadas y te da cierto vértigo. Hace más de un año que la terminé y sigo pensando en ella, en lo que podría haber cambiado", ha reconocido.

La novela, publicada por Salamandra, sigue la trayectoria de dos jóvenes indios, Sonia y Sunny, desplazados a Estados Unidos por sus familias con la esperanza de que puedan prosperar social y económicamente.

Sonia, aspirante a escritora, estudia en Vermont, mientras Sunny se ha instalado en Nueva York, trabajando como periodista. La trama de la obra salta entre distintas generaciones y geografías, explorando el choque cultural y las profundas transformaciones vividas tanto por las familias como por la propia India, en un período marcado por el auge del nacionalismo y los cambios sociales.

La soledad, el tema central y sustento creativo

En el núcleo de la novela se sitúa el tema de la soledad, que Desai ha abordado desde ángulos diversos: como sustento, estigma y miedo político. Para la escritora, la soledad se presenta en Occidente como un temor existencial que contrasta con la concepción india, donde es un lujo, porque casi nunca se está "físicamente solo".

La novela retrata el éxodo, el desarraigo y la búsqueda de pertenencia, situando en el centro la historia de amor entre Sonia y Sunny. Ambos deben enfrentarse a las tensiones entre la familia, la comunidad y la individualidad, así como al racismo, la misoginia y los prejuicios de clase que se cruzan en su camino.

Para Desai, la lucha por la autonomía emocional se convierte en uno de los grandes desafíos de sus personajes, reflejando conflictos universales y, a la vez, profundamente anclados en su origen indio.

Kiran Desai (Foto: prensa Salamandra).

En la obra, Sonia inicia una relación con un artista mayor, narcisista y controlador, un personaje que le recrimina escribir "tonterías orientalistas" y la anima a evitar el realismo mágico.

La propia Desai ha reflexionado en varias entrevistas sobre la carga colonialista y condescendiente del término "realismo mágico", subrayando que "si escribes en África, Latinoamérica o Asia, se te etiqueta como autor de realismo mágico, pero en Europa ésto no ocurre, a pesar de su tradición en cuentos de hadas", ha manifestado.

Este planteamiento "meta-literario" conecta con la vida de la propia autora, quien es hija de la novelista Anita Desai. La influencia materna ha sido determinante: "Crecí viéndola escribir mientras criaba cuatro hijos; para mí, esa disciplina literaria siempre resultó natural".

El impacto de la migración en EE.UU y la India

Desai reside en el barrio neoyorquino de Queens, un entorno donde conviven comunidades de Bangladesh, Pakistán, India, Nepal y Tíbet, y donde la autora ha experimentado de primera mano los efectos de las políticas migratorias y el aumento del racismo. "Puedes oler el miedo a través de la ventana", ha descrito en referencia a la inquietud ante la retórica hostil del movimiento MAGA y las políticas del presidente Donald Trump.

Para Desai, la comunidad india en Estados Unidos ha pasado de ser ejemplo de movilidad social a objeto de recelos y prejuicios, alimentando una narrativa de deshumanización del inmigrante.

Sobre el regreso recurrente a la India, Desai ha compartido la dificultad de mantener viva la memoria y la creatividad una vez instalada en Estados Unidos. "Al dejar la India, temía perder mi tema; no sabía si podría escribir con la misma profundidad histórica", ha reconocido. Sin embargo, con el tiempo ha descubierto que la diáspora también es un lugar narrativo y emocional desde el que abordar las transformaciones del país de origen.

La novela, ambientada en los años noventa, busca capturar el espíritu de una generación marcada por el idealismo y el orgullo de quienes lucharon por la independencia de la India, antes del ascenso de regímenes autoritarios.

Para comprar y descargar en formato digital, hacer click aquí.
Para comprar y descargar su novela premiada anterior, El legado de la pérdida, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

martes, 3 de marzo de 2026

Nada es sagrado, todo es negocio: las aberrantes modificaciones a la Ley de Glaciares en nuestro país

Dicha ley fue construida desde abajo, con presión y lucha popular, hasta su sanción en 2010. La reforma impulsada por Javier Milei viene desde arriba: empresas mineras trasnacionales y sus aliados internos, políticos, empresarios y gerentes. La reforma elimina las condiciones mínimas para la preservación del agua y las actividades humanas en los pueblos.

El glaciar Perito Moreno en 2023 (Foto: Wikipedia).

Los glaciares argentinos alimentan 39 cuencas hidrográficas y se distribuyen a lo largo de 3.500 kilómetros de la cordillera de los Andes, en 12 provincias. El Inventario Nacional de Glaciares, realizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), identifica 16.968 cuerpos glaciares con una superficie total estimada de 8.484 km². Más del 36% de la superficie continental argentina se encuentra en cuencas alimentadas por el deshielo glaciar, lo que subraya la dependencia de las comunidades y la producción respecto a estos reservorios.

Sobre el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares (Ley 26.639), políticamente, es relevante preguntarse: ¿quién legisla? Y ¿en función de qué legisla? La primera cuestión es central: mientras que la sanción de la Ley de Glaciares fue un logro popular, una iniciativa legislativa que nació desde abajo y desde afuera del poder institucional, y que, mediante procesos de movilización popular, de ejercicio de la democracia participativa, halló eco en ciertos legisladores (Marta Maffei, la gran impulsora, pero también Daniel Filmus, quien jugó un papel articulador clave), para alcanzar su sanción, ahora, estamos en un proceso inverso.

Quienes vienen contra la Ley de Glaciares ahora son los mismos intereses corporativos extractivistas de entonces, con el objetivo de expandir su frontera de explotación mineral. Las grandes empresas transnacionales, a diferencia de las década de 1990, cuando entraron al país tras la Ley 24.916 de actividad minera, ahora no están solas. Han construido un conglomerado de poder muy compacto y eficaz, con alianzas en burguesías rentistas locales. Se trata tanto de políticos como de comerciantes y, minoritariamente, una fracción de clase profesional que ha encontrado su nicho en los staffs gerenciales de las grandes transnacionales o han creado sus propias "empresas" subsidiarias y contratistas.

La segunda cuestión, en función de qué se legisla, contiene el antagonismo de dos criterios: el de la rentabilidad versus el de la habitabilidad. Quienes aprobaron la ley ven los territorios desde la óptica no sólo reduccionista sino anacrónica de obtención/extracción de la máxima rentabilidad potencial. El argumento es explotar, para exportar, para generar ingresos fiscales, para generar empleos, lo cual está demostrado que es una gran mentira. Para ellos, lo que vale en los territorios es lo que puede ser explotado y valorizado en el mercado mundial. Ven las montañas sólo como fuentes de renta.

Esa renta extractiva "se derrama" localmente, pero muy, muy poco (casi no genera fuentes de trabajo genuino) y de una manera abismalmente desigual. Sólo grupos privilegiados y familias históricas en el poder (propietario y estatal) son las que mayor tajada pueden sacar de este derrame rentista. A nivel estructural, el extractivismo consolida oligarquías patrimonialistas y eso es muy funcional a un clientelismo asistencial como estrategia de gobierno.

Esta reforma viene a profundizar un proceso de despojo ya en marcha. El despojo es socioecológico y, por tanto, es perfectamente coherente con la Ley de Reforma Laboral, que también se aprobó. Ambos proyectos, no son de "reforma" sino de aniquilación de lo poco que queda en materia de derechos y de resguardos mínimos para la vida de las poblaciones, en cuanto habitantes y en cuanto trabajadoras.

Dado este momento de la Tierra, descuidar la habitabilidad es lo más desquiciado que se puede hacer. Es cierto que sacrificar la habitabilidad en aras de la rentabilidad no es un problema sólo local, sino global. Podría decirse que parece ser el "espíritu de la época". De hecho, el hombre más rico del planeta (por el cual nuestro actual presidente siente una gran admiración) y uno de los más poderosos del mundo, está destruyendo la habitabilidad de la Tierra, juntando montañas de dinero y soñando con poder ir a vivir a Marte.

(
Fuente: Agencia Tierra Viva / Infobae / IANIGLA / varios / redacción propia)

Preguntas acerca de nuestra sociedad actual: ¿estamos "perdiendo el color"?

Es un tema recurrente en estudios más o menos sesudos, e incluso en publicaciones de redes sociales: el color está desapareciendo de nuestras vidas. Desde los coches hasta las casas pasando, obviamente, por la moda y las marcas.

(Foto: Shutterstock).

De un análisis realizado por el Science Museum Group con más de 7.000 objetos cotidianos de sus colecciones desde el año 1.800 se desprende que los colores grises y desaturados se han hecho más habituales a medida que avanzaba el siglo XX. Esta afirmación coincide con la percepción de muchos observadores anónimos que aseguran que cada día hay menos cosas de colores en sus vidas, que los coches son tristes, que la gente viste masivamente de negro y que el diseño de interiores está dominado por las paletas más desaturadas de la historia

Colores y sentimientos

Los expertos en psicología del color atribuyen a los colores diferentes efectos: levantar el ánimo, excitar, relajar… Dice Eva Heller en su obra "Psicología del color", una verdadera biblia para diseñadores, que "los colores y los sentimientos no se combinan de manera accidental; sus asociaciones no son meras cuestiones de gusto, sino experiencias universales profundamente enraizadas en nuestro lenguaje y nuestro pensamiento".

Con esto en mente, es lógico que los diseñadores de espacios u objetos que tienen que funcionar para todos y hacerlo en cualquier momento intenten minimizar el impacto de utilizar colores no neutros. Tener un coche color naranja, por ejemplo, significa ir siempre en una cápsula optimista y enérgica, algo habitual en los años 70.

Ya explicaba la experta en color Leatrice Eisman que la paleta de tonos de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial buscaba el "optimismo terapéutico. Tras años de uniformes caqui y vehículos grises, en los 50 los colores saturados significaron progreso y modernidad, nuevos tiempos, adiós al sufrimiento". 

También Jean-Philippe Lencos, investigador del "geocromatismo", documentó cómo las paletas de color resurgieron tras la guerra para devolver la identidad perdida con los bombardeos. Ésto tuvo su evolución y los años 80 redescubrieron, de algún modo, el color cemento, el blanco y negro y lo neutro, combinado con tonos saturados, dentro del movimiento pendular habitual en las tendencias.

Separador de ambientes Carlton, de Ettore Sottsass para Memphis, 1981, en el Milwaukee Art Museum (Foto: Wikimedia Commons).

En plenos 80, tendríamos que hablar del estilo Memphis, colorista donde los haya, y con saturaciones nunca vistas en moda, mobiliario o diseño de hogares. Para algunos expertos, el estilo Memphis de Ettore Sottsass era un gran grito de color antes de la monocromía de hoy, una reacción al racionalismo gris que empezaba a imponerse en arquitectura e interiorismo.

¿No es posible que esta "cromofobia" de la que creemos ser víctimas en el primer cuarto del siglo XXI sea un simple espejismo? Pensemos que el color dominó durante unas décadas muy concretas el panorama de la moda, la automoción y la decoración. Una isla de color en medio de un mar de grises. Siempre ha habido colores en arquitectura, moda y mobiliario, incluso hoy. Del mismo modo, siempre ha habido tonos neutros, grises, blancos y negros.

Del Ford T a los supermercados

Pensemos en los siglos anteriores, en los edificios de piedra y mármol del siglo XIX (no en sus policromados ancestros grecorromanos), en las ropas decimonónicas. El negro fue el único color en los Ford T: "Cualquier cliente puede pintar su coche del color que desee, siempre y cuando sea negro", decía Henry Ford, fundador de Ford Motor Company. Ahí mandaba la velocidad de secado de la pintura, esencial para el "fordismo". Las razones técnicas y económicas son parecidas a las que se utilizan hoy para el resurgimiento de una paleta tan neutra y limitada.

¿Y los juguetes de los niños han sucumbido a la dictadura monocromática? Hemos visto algunas habitaciones infantiles llenas de osos de trapo tristes y grises, pero que haya padres "desalmados" no quiere decir que sea la norma.

¿Y los productos de venta en supermercado? ¿No son una explosión de color, incluso por encima de los de los años dorados de la saturación? El psicólogo ambiental Paco Underhill explica que "el ojo humano escanea colores en movimiento, identificando en los lineales la falta de color como producto genérico o de bajo costo".

Cuando hablamos de vender galletas, por ejemplo, nos olvidamos de los tonos neutros. Para algunos autores el color comunica el sabor, la frescura y la categoría del producto. Aquí las tendencias tienen poco o nada que decir: manda la biología, no la moda o el gusto del diseñador. Si hablamos de indumentaria, hablamos de péndulo una vez más. Cada año van y vienen tendencias, y es falso que vivamos en una constante de grises y arenas. Siempre hay colores vivos, pastel, neón o matizados que van y vienen.

Existe una tendencia entre los creativos más jóvenes de empezar a detestar el minimalismo cromático (y de diseño en general) de sus padres y mentores y apuestan por un maximalismo cromático. El maximalismo es una forma de "autorregulación emocional". En un mundo incierto, rodearse de colores produce una sensación de seguridad que el gris no ofrece.

El rojo sobre fondo gris

Es oportuno citar al maestro Jean Baudrillard, que escribió sobre la "semiología de los objetos" y cómo en esta época los objetos dejan de ser útiles para ser signos. El rojo en un entorno gris no es un color, es un signo de estatus y diseño. El color no es todo practicidad y tendencia.

¿Y si el espejismo se produce sencillamente cuando, arrastrados por nuestro sesgo cognitivo, comparamos hitos estéticos aislados? No estamos ante una muerte del color, sino ante su especialización funcional. Hemos delegado el croma al estímulo inmediato del consumo (el supermercado) y a la rebeldía identitaria de los más jóvenes, mientras protegemos nuestros espacios de inversión con la neutralidad. El color no ha desaparecido: ha dejado de ser un ornamento para convertirse en un recurso estratégico que dosificamos según el mercado o nuestra propia salud mental.

Quizás, al final, el gris no es tristeza, sino el silencio visual que necesitamos para procesar un mundo saturado. El color no ha muerto, solo se está tomando un respiro para ayudarnos con nuestra vida.

(Fuente: The Conversation)

Biometría de la conducta: cuando nuestros últimos diez "me gusta" nos delatan

En la escena de un crimen, un pelo puede situar en el lugar a una persona. En la red, nuestro comportamiento no sólo deja constancia de dónde estuvimos y a qué hora. también permite perfilarnos, anticiparnos y empujarnos a tomar decisiones. El ADN sirve para identificarnos en un sentido biométrico y administrativo, pero nuestra actividad digital sirve para reconstruir nuestra vida cotidiana: hábitos, relaciones, rutinas.

La forma en que usamos las aplicaciones digitales hace que pueda obtenerse un retrato robot muy exacto de quiénes somos (Foto: Emily Rand / Shutterstock).

Lo decisivo no es el dato aislado, sino la combinación de varios rastros pequeños. Es un juego de identificación automático, que no pregunta "¿quién es usted?", sino "¿a qué hora se conecta?", "¿desde dónde?", "¿qué mira después?", "¿durante cuánto tiempo?". No hace falta acertar al cien por cien en las respuestas: con una probabilidad alta ya es suficiente.

Es precisamente en esa certidumbre estadística donde reside el verdadero poder. Es tentador pensar que nuestra identidad sólo se limita a lo que pensamos o, en el caso administrativo, a un expediente. Sin embargo, para la maquinaria productiva y extractivista de datos, somos estrictamente lo que hacemos.

Y, cuando una empresa u organismo puede predecir nuestra próxima acción, también puede insistir con un estímulo, un anuncio con una determinada frase que apela a un sentimiento que nos empuja a un "es por aquí". Esa presión es la antesala de una biometría algo más volátil: la de la conducta.

Biometría invisible: la conducta

Por esto es importante expandir el concepto de biometría: ya no es sólo un pelo, la huella dactilar o el iris. La conducta forma parte de lo que somos y, bajo la lógica del mercado, se ha convertido en la materia prima más codiciada.

Para entender la magnitud de esta intrusión, primero debemos saber cómo funciona la biometría convencional a nivel matemático. Un lector de huellas o un escáner de iris no almacena una fotografía literal de esa parte del cuerpo. Lo que hace es convertir la anatomía en un problema geométrico y probabilístico. El algoritmo identifica puntos claves o patrones en la textura y, luego, los traduce a un modelo matemático que crea unas características numéricas.

La identificación, entonces, se reduce a comparar esas características con las ya almacenadas en una base de datos, calculando las similitudes entre ambas. Si las diferencias son pocas, el sistema asume que ha habido una coincidencia en la base de datos.

Como dicta la norma fundamental del mercado, donde hay un recurso cuantificable surge inmediatamente una industria dispuesta a privatizarlo. La biometría anatómica abrió una veta inmensa de especulación y mercantilización del cuerpo. Lo presenciamos con Worldcoin, la empresa cripto de Sam Altman que desplegó escáneres en estaciones de tren, centros comerciales y barrios obreros ofreciendo dinero por escanear el iris de los transeúntes. Aprovechándose del desconocimiento y la ingenuidad de las personas, estas empresas compraron identidades inmutables a un precio bajísimo.

Traficantes de intimidades


Este tipo de negocios siguen en nuestras calles y ahora se ha intensificado, ampliándose a la mercantilización de nuestra conducta. El engranaje técnico de este nuevo mercado lo operan los brokers de datos, empresas apenas legales que comercializan nuestro perfil conductual. Se escudan afirmando que sus bases de datos están desprovistas de nombres propios, pero la anonimización es un mito matemático en la era del "big data". Gracias a las reglas de asociatividad y a la combinatoria, basta con cruzar un código postal, una fecha de nacimiento, el género y cómo mueve el ratón para obtener un perfil inequívoco.

Para mantener este mercado en perpetuo movimiento, instituciones y empresas imponen campañas invasivas. Nos obligan a usar códigos QR  o descargar aplicaciones específicas para estacionar el auto o acceder a un descuento, incluso usar códigos QR para acceder a horarios del transporte público, embudos diseñados para generar dependencia y succionar datos (qué servicio usamos, cuándo, dónde, etc) en tiempo real, que luego se venden al mejor postor.

La solución no es resignarse ni caer en la moralina del "deberíamos leer mejor los términos de uso". Es necesaria una política estructural que desactive esa infraestructura que vive de rastrearnos y, en última instancia, nos polariza y nos aísla para la manipulación.

La neutralidad de la red debe entenderse en su sentido más amplio: significa garantizar que ninguna empresa pueda usar nuestros datos ni pueda alterar, filtrar o manipular nuestra experiencia online.

La neutralidad como trinchera

Frente a esta vigilancia, la exigencia política pasa por prohibir la existencia de brokers digitales para que no especulen con nuestra conducta y para exigir la máxima transparencia en el funcionamiento de los algoritmos, que ahora son opacos pero dictan nuestras decisiones, y también acabar con la recopilación masiva de datos.

En el caso contrario, el ecosistema digital se vuelve precario para el proletariado digital -que somos todos sus usuarios- y extrae valor de su atención. Recuperar el control no es una utopía inalcanzable, sino una alternativa real.

Salvaguardar nuestra identidad y nuestra privacidad hoy es tecnológicamente viable, las herramientas existen. La verdadera cuestión reside en el dilema político al que nos enfrentamos: ¿exigiremos a nuestros órganos estatales y corporativos que prioricen nuestra integridad o se permitirá por omisión que las plataformas digitales sigan ejerciendo un control invisible e impune sobre nuestras vidas?

(Fuente: The Conversation / Xataka / varios / redacción propia)

lunes, 2 de marzo de 2026

Lecturas de lunes: para estrenar el mes de marzo, proponemos algunas joyas de la literatura latinoamericana

Dos argentinos, un uruguayo, un peruano, un chileno, un cubano y una colombiana son los protagonistas de este abanico de recomendaciones, que pretende rescatar el valor de algunas de las obras más importantes de la riquísima literatura de esta parte del mundo. Todos se pueden comprar y descargar en formato digital a un precio más que atractivo.

(Foto: composición propia).

Otro lunes, éste para arrancar el último mes de nuestro verano. Desde este espacio, como solemos hacer casi todos los viernes y algunos lunes, en algo que se convirtió casi en una práctica habitual, sugerimos diversas lecturas, ya sean diversas, temáticas, haciendo foco en un autor o por región. Hoy proponemos siete importantes trabajos de autores exclusivamente latinoamericanos: alguno ya podrá considerarse un "clásico", otros están bastante menos difundidos, pero todos son de un enorme valor literario.  

El tungsteno, de César Vallejo (eLibros Editorial)

(Foto: composición propia).

Novela de este autor peruano que fue publicada por primera vez en España en 1931 y reeditada en Perú en 1957. Para la década de los treintas, el mundo entero se estremecía y en Perú, que aparentemente no tenía nada que ver con el conflicto bélico mundial, se encontraban grandes yacimientos de tungsteno, un duro metal gris que se utiliza para la fabricación de aceros para la industria armamentista. Eso permitió que se lo incluyera en la lista de productos de mayor demanda por parte de las grandes potencias.

Sin duda alguna César Vallejo toma una posición que denuncia el papel no sólo de las compañías norteamericanas en América, sino la complicidad de las autoridades civiles, militares y religiosas alrededor de la explotación de minas. La novela puede ser considerada una mezcla de varias vertientes: el indigenismo, que se abría paso en América tanto en la literatura como en las artes plásticas; lo social, pues se denuncian los atropellos que sufren los menos favorecidos a manos de quienes detentan el poder económico; y lo político, en tanto se reivindica la lucha de clases como una opción para vencer esos atropellos y alcanzar el equilibrio social con la llamada "dictadura del proletariado".

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño (Alfaguara)

(Foto: composición propia).

Entre la narrativa detectivesca, la novela "de carretera", el relato biográfico y la crónica, esta novela está considerada por la crítica y el público de todo el mundo como una de las mejores y más originales ficciones escritas en las últimas décadas.

Dos jóvenes poetas latinoamericanos, Arturo Belano y Ulises Lima, emprenden una aventura que transcurrirá durante varias décadas y cruzará distintos países. Símbolo de la rebeldía y la necesidad de ruptura con la realidad establecida, sus vidas representan los anhelos de toda una generación. La búsqueda en 1975 de una misteriosa -y ficticia- escritora mexicana, desaparecida y olvidada en los años posteriores a la revolución, sirve de inicio a un viaje sin descanso marcado por el amor, la muerte, el deseo de libertad, el humor y la literatura.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Los adioses, de Juan Carlos Onetti (Ediciones Cátedra)

(Foto: composición propia).

En un pequeño pueblo entre sierras, un hospital atiende a un grupo de tuberculosos. Se trata de personajes variopintos, pero la mayoría comparte la esperanza de una sanación mientras aguarda su destino o se pasea al atardecer con la altura violeta de los montes como un gran telón de fondo. El hombre que protagoniza esta "nouvelle", sin embargo, no es así, y no porque su enfermedad resulte especialmente agresiva o desafortunada, sino porque, como sabemos desde las primeras líneas del relato, carecía de esperanza: "No conocía nada de donde sacar voluntad para curarse", reza el texto.

En esta obra de 1954, y haciendo gala de una impresionante maestría literaria, Onetti se aparta de la gran ciudad mítica de Santa María para desplegar la historia de este hombre sin nombre en un pueblo sin nombre, llena de pinceladas vagas y elementos imprecisos que, aun así, dan lugar a un relato vibrante y repleto de sugerencias

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Museo de la Novela de la Eterna, de Macedonio Fernández (Editorial Universidad de Santiago de Chile)

(Foto: composición propia).

Considerada la obra maestra de su autor, "Museo de la Novela de la Eterna" fue publicada póstumamente en 1967 por el Centro Editor de América Latina, quince años después de su muerte. Se trata de una novela experimental en la cual hay más de cincuenta prólogos que anteceden al texto principal valiéndose de un estilo irreverente, que desestructura la linealidad narrativa hasta construir una serie de discusiones y autorreflexiones sobre el género en sí mismo.

En este gesto radica su genialidad: inventa una historia nueva y funda su origen, con el objetivo de inaugurar una tradición novelesca en la región para, de paso, anular la que le antecedió.
Aunque la recepción de la obra no estuvo exenta de debates durante el desarrollo del boom latinoamericano, en la actualidad resulta fundamental otorgarle su lugar de autonomía de la ficción y pieza clave de las vanguardias latinoamericanas.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

El reino de este mundo, de Alejo Carpentier (Editorial Universidad de Santiago de Chile)

(Foto: composición propia).

Una de las obras maestras del escritor cubano, narra, a través de la voz del esclavo negro Ti Noël, el tránsito que sufrió Haití al pasar a convertirse, de colonia francesa gobernada por blancos, en una nación negra regida por el primer monarca coronado del Nuevo Mundo

En una atmósfera lujuriosa y sensual que delata el ba­rro­quis­mo y el realismo mágico de su autor, este relato nos permite conocer las rebeliones de François Mackandal, las aventuras de Pauline Bonaparte, así como la tiranía del rey negro Henri Christophe.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Las maquinarias de la noche, de Abelardo Castillo (Seix Barral)

(Foto: composición propia).

En el prólogo a esta colección de relatos cortos, su autor dice que cuando era un escritor joven, pensaba que el cuento "era el único género digno de la prosa" y que "la novela era una charlatanería circunstancial a la que condescendía el cuentista cuando no se le ocurría una buena historia de diez páginas". En este libro, publicado en 1992, demuestra aquella atrevida afirmación con cuentos tan potentes y personajes tan vívidos que, sí, la novela como género parece redundante.

En "Carpe Diem" una mujer vuelve de un lugar insospechado para ver a su amante; "La fornicación es un pájaro lúgubre" cuenta a su manera el día en que murió Henry Miller; "Por los servicios prestados" ambienta en la Patagonia una metáfora sobre la humillación y la justicia; "Thar", "Corazón" y "El tiempo y el río" son infiernos grandes en pueblos chicos. "La cuestión de la dama en el Max Lange" es un cuento de terror real, en el que se planea un femicidio sobre un tablero de ajedrez. Las voces pueden ser las de un adolescente provinciano, un hombre monstruoso o un ascensorista que se encuentra con Sandokán.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Delirio, de Laura Restrepo (Alfaguara)

(Foto: composición propia).

Un hombre regresa a casa después de un corto viaje de negocios y encuentra que su esposa ha enloquecido completamente. No tiene idea de qué le ha podido ocurrir durante los tres días de su ausencia, y con el fin de ayudarla a salir de la crisis empieza a investigar, sólo para descubrir lo poco que sabe sobre las profundas perturbaciones escondidas en el pasado de la mujer que ama.

Narrada con talento y emoción, la historia principal de esta novela se fragmenta en otras que se anudan a través de personajes llenos de matices. Restrepo muestra en esta obra una energía narrativa fuera de lo común, en donde el suspenso se mantiene hasta un final esperanzador que cierra una hermosa novela, bien construida, mejor controlada y brillantemente desarrollada.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

La Biblioteca del Congreso de la Nación se amplía y transforma: más espacios, más tecnología, más comunidad

También da un paso estratégico hacia el futuro: amplía y renueva su Sala Pública de Lectura con nuevos espacios y servicios digitales orientados a la producción y al acceso al conocimiento. Una decisión que no sólo suma infraestructura, sino que consolida un modelo de biblioteca activa, tecnológica y centrada en las personas.

(Foto: prensa Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina).

En línea con las transformaciones globales que posicionan a las bibliotecas como espacios de creación e innovación, la Biblioteca del Congreso de la República Argentina incorpora propuestas que responden a nuevas dinámicas culturales, educativas y tecnológicas. Entre las principales novedades se destaca la Sala Luis Alberto Spinetta, un espacio especialmente equipado para:

Grabación de charlas, entrevistas y podcasts
Producción audiovisual
Transmisiones en vivo
Generación de contenidos digitales

Con capacidad para hasta cinco personas y asistencia técnica durante el uso, esta sala funciona con reserva previa y turnos de dos horas (de lunes a viernes entre las 9:00 y las 19.30, y sábados y domingos entre las 11:00 y las 19:00). Una apuesta concreta por democratizar el acceso a herramientas de producción que muchas veces resultan inaccesibles.

Por otro lado, se suma la Sala Parlante Papa Francisco, pensada para el trabajo colaborativo y el estudio en grupo. Con capacidad para entre diez y diecisiete personas (con turnos de una a dos horas según disponibilidad), permite encuentros, debates y dinámicas de intercambio en un entorno preparado para la conversación y la construcción colectiva de conocimiento. Durante los turnos grupales (sólo los jueves de 9:00 a 19:00 y sábados de 11:00 a 19:00), el espacio es de uso exclusivo del grupo que realizó la reserva, la cual puede gestionarse con hasta 48 horas de anticipación.

Las consultas y reservas para ambas salas se realizan por correo electrónico escribiendo a drgconsultas@bcn.gob.ar .

(Foto: prensa Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina).

Renovar también es mejorar la experiencia

La histórica Sala Leopoldo Marechal fue renovada incorporando:

Mayor confort
Sonido envolvente
Plataforma interactiva
Acceso a más de mil títulos audiovisuales a través del catálogo digital

Este enfoque demuestra que la innovación no es solo sumar tecnología, sino mejorar la experiencia del usuario.

(Foto: prensa Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina).

Gestión con enfoque de calidad

El Director Coordinador de la Biblioteca del Congreso, Alejandro Santa, destacó que "la apertura de las nuevas salas representa una ampliación de nuestros servicios acorde a las necesidades culturales, educativas y tecnológicas de quienes hoy participan de la vida de la biblioteca". 

"La apertura de estas salas es resultado directo de las sugerencias de nuestros lectores y usuarios, que recogemos y sistematizamos en el marco de la Norma IRAM-ISO 9001:2015. Escuchar, evaluar y mejorar nuestros servicios forma parte de un compromiso institucional sostenido en el tiempo. No se trata solo de sumar infraestructura, sino de garantizar calidad, accesibilidad y pertinencia en cada decisión que tomamos", señaló.

(Foto: prensa Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina).

Asimismo, afirmó que "en un contexto donde la comunicación y la circulación del conocimiento se expanden a través de plataformas digitales, ofrecer un espacio público, con acceso libre y equipado para streaming es una forma concreta de democratizar herramientas que muchas veces resultan inaccesibles".

Aquí aparece algo clave para quienes gestionan bibliotecas: escuchar, medir, evaluar y mejorar no es discurso, es estrategia. No se trata solo de abrir salas, sino de garantizar calidad, accesibilidad y pertenencia en cada decisión.

Recordamos que se accede al sitio web oficial de la Biblioteca del Congreso de Argentina haciendo click aquí.

(Fuente: soybibliotecario.blogspot.com / redacción propia)

Temas que preocupan hoy y a futuro: se duplicaron las inundaciones en América Latina y el Caribe durante los últimos treinta años

La región padece los efectos del cambio climático y registra un aumento sostenido de fenómenos meteorológicos extremos. Países como Estados Unidos, China, India y Arabia Saudita lo niegan, siendo a la vez algunos de los mayores emisores de contaminación por el uso de combustibles fósiles.

Una inundación de 2017 en Perú que dejó más de 100 muertos (Foto: Reuters).

Un informe publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió que se duplicaron las inundaciones que sufrió la región en los últimos 30 años. Si se compara el período 1993-2000 con el período 2017-2024, los eventos registrados pasaron de 135 a 270, es decir, aumentaron el 100%. Al mismo tiempo, las tormentas crecieron casi un 40 por ciento en ese lapso, donde saltaron de 120 a 165. En este sentido, el documento señala que América Latina y el Caribe es "altamente vulnerable a los efectos adversos del cambio climático". Sin embargo, sus países generan menos del 5% de las emisiones de dióxido de carbono en el mundo. Por lo tanto, el impacto del calentamiento global es mayor a la responsabilidad que tienen por la generación de gases de efecto invernadero.

Si además se toman en cuenta los terremotos, los incendios, las erupciones volcánicas, las temperaturas extremas, las sequías y los desplazamientos de masa, los eventos extremos y los desastres también aumentaron casi un 40% en los últimos 30 años. En este aspecto, desde la Cepal explicaron: "Sólo en 2024, la región enfrentó 82 eventos peligrosos y desastres naturales que afectaron a más de 12 millones de personas y causaron la pérdida de 800 vidas. El costo total de los daños y pérdidas económicas relacionadas con estos desastres, de manera directa o indirecta, ascendió a 21.777 millones de dólares".

No sólo son los eventos extremos y los desastres, sino que las consecuencias del cambio climático impactan de múltiples maneras en América Latina y el Caribe. Por ejemplo, un documento realizado por la Cepal y Unicef alertó que al menos 5,9 millones más de niños y jóvenes de la región vivirán en la pobreza para 2030. Incluso, esa cifra podría triplicarse si los gobiernos implementan muy pocas o demasiado tarde las acciones acordadas de mitigación y adaptación.

Los más calurosos de la historia

Según el documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la temperatura media anual aumentó 1,8 grados desde 1964 hasta la actualidad. Lejos de ser un dato aislado, la Organización Meteorológica Mundial confirmó la estadística: 2024 fue el año más caluroso de la historia y los últimos 11 años fueron los 11 años más cálidos jamás registrados. 

Aunque 2025 no fue el año más cálido, sí integró el podio junto a 2023 y 2024. En este sentido, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, la argentina Celeste Saulo, sostuvo en un comunicado: "El inicio y el fin de 2025 estuvieron marcados por un episodio de La Niña y su consiguiente efecto de enfriamiento. Y, aun así, fue uno de los años más cálidos de los que se tiene constancia a escala mundial a raíz de la acumulación de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera".

En este contexto, los glaciares son una de las víctimas del cambio climático. Por ejemplo, Venezuela sufrió la desaparición de su último glaciar y se convirtió en el segundo país del mundo en perder todos sus glaciares. Como si fuera poco, este fenómeno podría provocar una reducción en el rendimiento de la producción de alimentos centrales como el maíz, el arroz y los frijoles. Si se da el peor escenario, podrían descender entre un 35 y un 50% para el año 2100.

(Fuente: Agencia de Noticias Científicas / varios / redacción propia)

viernes, 27 de febrero de 2026

Lecturas para el fin de semana: tres épocas, tres lugares, tres apasionantes aventuras

En tiempos acelerados, nada mejor que parar y zambullirse en el universo de los libros. Para transcurrir el paso de febrero a marzo, dos que probablemente desconozcamos y un nombre ilustre: Oscar Wilde.

(Foto: composición propia).

El cébebre George R. R. Martin dijo una vez: "Un lector vive mil vidas antes de morir. El que nunca lee sólo vive una". La frase ya es un clásico. Repetida, tal vez. Pero pocas veces se graficó de forma tan clara el valor de la lectura para vivir mil vidas. La lectura requiere tiempo, pero no sólo eso. También coraje, ganas. Se trata de animarse a perder el tiempo, de dejarse llevar por una nueva historia, comprometerse con la narración, creerle al autor, a los personajes, meterse adentro. Desde este espacio hacemos, humildemente, tres propuestas.

Helena o el mar del verano, de Julián Ayesta (Acantilado)

(Foto: composición propia).

Publicada en 1952, es una novela breve que explora el final de la infancia y el inicio de la adolescencia a través del recuerdo de los veranos junto al mar. La historia se construye como un mosaico de episodios que capturan el descubrimiento del amor, la amistad y los primeros deslumbramientos de los sentidos, presentados con una prosa transparente y precisa.

La obra de este escritor, dramaturgo y diplomático español, embajador de España en Yugoslavia, se ha mantenido vigente por su poder evocador y su lirismo, siendo reconocida como una de las novelas más valoradas de la narrativa española de posguerra. La frescura de sus imágenes y la atmósfera nostálgica invitan a recorrer los paisajes emocionales de la juventud, convirtiendo la lectura en una experiencia que muchos desean repetir.

Para comprar y descargar en formato digital, hacer click aquí.

La espía de Alfonso X, de Francisco Sempere (Ediciones B)

(Foto: composición propia).

Siglo XIII. En una península ibérica marcada por la guerra y la lucha entre los reinos cristianos y musulmanes, el infante Alfonso, futuro Alfonso X el Sabio, recibe el encargo de consolidar las conquistas en el sur y proteger las fronteras, tarea para la que contará con una aliada inesperada: María la Balteira. Así se va armando la trama de esta novela.

María se convierte en una figura decisiva gracias a su inteligencia y audacia, infiltrándose entre las autoridades musulmanas y facilitando las campañas de Alfonso para tomar posiciones clave en Al-Ándalus. La novela reconstruye con detalle la vida de esta mujer enigmática, mostrando su capacidad para influir en los acontecimientos y modificar el rumbo de la historia.

Para comprar y descargar en formato digital, hacer click aquí.

Una mujer sin importancia, de Oscar Wilde (Legorreta)

(Foto: composición propia).

Una obra teatral  que expone la hipocresía de la alta sociedad inglesa del siglo XIX. La trama se desarrolla en una casa de campo, donde Lord Illingworth, un aristócrata carismático, le ofrece a Gerald Arbuthnot un prestigioso puesto como secretario, sin saber que la madre del joven guarda un secreto fundamental: él es el padre biológico que la abandonó años atrás.

La revelación desencadena una crítica a las normas sociales que castigan a las mujeres por su pasado mientras absuelven a los hombres de responsabilidad. Wilde utiliza diálogos agudos y personajes complejos para cuestionar la justicia y el papel de la mujer en una sociedad dominada por las apariencias y el privilegio.

Para comprar y descargar en formato digital, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / Infobae / redacción propia)