martes, 31 de marzo de 2026

Novedades editoriales: cinco libros seleccionados y recomendados de entre los publicados durante marzo

Algunos de los más importantes textos aparecidos durante el mes que concluye hoy, que nos llevan desde novelas inéditas hasta el rescate de un autor como Denis Johnson. Todos están disponibles en librerías y, como solemos facilitar desde este espacio, se pueden comprar y descargar desde este mismo post, en formato digital -e-book o audiolibro- y a un precio más que conveniente.

(Foto: composición propia).

Tras el cierre del primer trimestre de 2026, llegan novedades editoriales destacadas, entre las que encontramos a autores consagrados y voces emergentes, así como otras tendencias que abrirán nuevas guías para entender el panorama actual que configurará este año. El blog de la Biblioteca de la Universidad CAECE eligió estos cinco títulos de entre la -afortunadamente- abundante oferta de flamantes publicaciones.

El valle del silicio, de Carla Nyman (Reservoir Books)

(Foto: composición propia).

Encerrada en su piso y sumida en una crisis identitaria, la narradora de esta novela corrige manuscritos de ciencia ficción para una editorial, acompañada de Averroes, un perro filósofo que parece haber cruzado siglos para acabar accidentalmente en su salón y hacerle compañía. Un día recibe un mensaje de Samuel Pearce: un usuario, una IA o quizá una estafa. Sus mensajes -una mezcla de transhumanismo y amenazas veladas- la arrastran a tal estado de frenesí amoroso que decide abandonar su vida mediocre y perseguirlo a lo largo y ancho del ciberespacio.

A medida que avanza su relación compulsiva, Samuel Pearce se convierte en una especie de "gurú digital" y la introduce en un universo de plataformas místicas, retóricas criptocapitalistas y discursos de superación. En su búsqueda, acompañada por Averroes, la protagonista emprende un peregrinaje hacia un territorio incierto y mítico, donde el futuro ya parece haber sido programado y las decisiones, tomadas.

Una fábula inquietante y contemporánea sobre el capitalismo digital, la "cultura incel", la mística de internet, la extinción, la inmortalidad y el amor en la era de los cuerpos sin órganos.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Psicopompo, de Amélie Nothomb (Anagrama)

(Foto: composición propia).

Los psicopompos son figuras mitológicas encargadas de guiar a las almas en su tránsito al más allá. Aunque Orfeo no lo sea en sentido estricto -como sí lo es Hermes, por ejemplo-, desciende al Hades con la esperanza de rescatar a su amada Eurídice. Ese gesto desesperado lo convierte en uno de los pocos mortales capaces de cruzar el umbral que separa la vida de la muerte y de caminar, por un instante, entre ambos mundos.

El amor de Nothomb por los pájaros desembocó en una suerte de mímesis forzada cuando, a los doce años, vivió el episodio más doloroso de su vida: un abuso que derivó en la anorexia que la acompañaría toda su adolescencia. "Si escribo es para que el hielo no se solidifique dentro de mí", afirma. La escritura se convierte así en su renacimiento: la forma de sobrevolar un cuerpo hostil y enfermo y una mente obsesionada con la destrucción.

Con este trabajo, probablemente su texto más personal y arriesgado hasta la fecha, Nothomb ofrece una reveladora visión de conjunto de su obra y añade un nuevo capítulo a su autobiografía, que la consagra, una vez más, como una de las autoras más singulares e imprescindibles de nuestro tiempo.

Para comprar y descargar en formato audiolibro, hacer click aquí.

El repartidor de Pekín, de Hu Anyan (Alfaguara)

(Foto: composición propia).

El autor de este libro no es escritor. O no lo era hasta que el relato de su vida encadenando trabajos precarios en las megaciudades de China se convirtió en un fenómeno editorial.

Hu Anyan ha tenido diecinueve empleos distintos desde que se graduó: repartidor de paquetes, guardia de seguridad, dependiente... Cada vez que uno de ellos se volvía insoportable, lo dejaba y cambiaba de ciudad, llevando siempre consigo obras de sus autores favoritos. Chéjov, Carver o Foster Wallace eran las ventanas por las que entraba aire mientras intentaba sobrevivir en un sistema que nunca fue diseñado para sostenernos.

Con su voz sin adornos, su capacidad de observación y un delicado sentido del humor, Hu ilumina las vidas invisibles tras los oficios que mantienen el mundo en marcha, pero también muestra cómo, gracias a la literatura, encontró consuelo e incluso una forma de libertad. Esta obra se interroga sobre el sentido del trabajo mientras plantea una pregunta más acuciante a lo largo de toda la narración: ¿acaso alguno de nosotros sabe de verdad cómo vivir?

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Plomo, de José Luis Sastre (Plaza & Janés)

(Foto: composición propia).

Consciente de que se juega su propia vida, un policía asume la escolta de una concejala amenazada de muerte. El cerco terrorista se estrecha sobre ella mientras él, que tiene la certeza de que los van a matar, se resiste a abandonar la misión, aferrado a su sentido del deber y convencido de que tiene sentido arriesgarse a cambio de que otra persona pueda defender su libertad.

¿Cuánto vale una vida? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a renunciar para defender un ideal? Sastre vuelve a hacer gala de su estilo emocionante y directo con una novela que narra el valor de aquellos que, durante los peores años del plomo y desde el anonimato, se enfrentaron al silencio y a la injusticia al precio de que los secuestraran o los asesinaran.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Ángeles, de Denis Johnson (Random House)

(Foto: composición propia).

Jamie Mays ha dejado atrás su matrimonio y el parque de caravanas donde vivía, y viaja con sus dos hijas pequeñas en un autobús que cruza Estados Unidos. Bill Houston, un exmarine nómada, delincuente y tatuado, sube al mismo autobús con unas cuantas cervezas en su bolsa de viaje, huyendo de un vacío existencial para el que no encuentra salida. 

En esta realidad, marcada por la inercia y la improvisación a la que conducen las vidas derrotadas, embarcarse en un roadtrip lleno de moteles, sexo, alcohol y violencia con un criminal borracho que acabamos de conocer parece una opción como cualquier otra. Tan deslumbrante como desoladora, "Ángeles" es la primera novela que publicó Johnson, felizmente recién reeditada.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

Cuando las matemáticas contradicen el sentido común: tres paradojas cotidianas

Si nos dicen que una prueba médica es fiable en un 99 %, asumimos que un resultado positivo implica casi con total seguridad que, por ejemplo, tenemos la enfermedad. Si reunimos a 25 personas en una sala, pensamos que sería rarísimo que dos de ellas cumplieran años el mismo día. Y, si avanzamos casillas en un tablero tirando un dado, creemos que cuanto más lejos esté una casilla del inicio, más probable será pasar por ella. En los tres casos, nuestra intuición nos engaña. 

Antigua versión del juego de la oca. Gabriel Guasp, Palma, siglo XVII (Foto: Wikimedia Commons).

La probabilidad es uno de los ámbitos donde el sentido común falla de forma más sistemática, no porque seamos poco inteligentes, sino porque nuestra mente no está diseñada para manejar bien combinaciones múltiples, tasas bases o procesos acumulativos. Tres ejemplos clásicos lo muestran con claridad.

La paradoja de la oca: lo más probable es caer en la casilla 6

Imaginemos un tablero infinito, sin casillas especiales. No hay "de oca en oca", ni puentes, ni retrocesos. Empezamos en la casilla 0 y en cada turno lanzamos un dado de seis caras y avanzamos el número obtenido. La pregunta es sencilla: ¿cuál es la probabilidad de caer en cada casilla del tablero? Para llegar a la casilla 1 solo hay una posibilidad: sacar un 1. Probabilidad de 1/6, aproximadamente 0,167 o 16,7 %. Para llegar a la casilla 3 ya hay varias combinaciones posibles: 1+1+1, 2+1, 1+2, 3. Cuatro caminos distintos. Si sumamos sus probabilidades, obtenemos aproximadamente 0,227 o 22,7 %.

A medida que aumentamos el número de casilla, la cantidad de combinaciones posibles crece muy rápidamente. Y aquí aparece nuestra intuición: parecería lógico que, cuanto más lejos esté una casilla, mayor sea la probabilidad de pasar por ella, hasta que esa probabilidad se estabilice, es decir, alcance un valor al que se acerca cada vez más y que apenas varía aunque sigamos avanzando por el tablero. Pero eso no es lo que ocurre. El resultado sorprendente es que la casilla más probable de todo el tablero es la 6, y, dejando aparte las tres primeras, la menos probable es la 7.

Aparece así una oscilación en las probabilidades que disminuye hasta acabar estabilizándose en un valor concreto. En términos matemáticos, estamos ante lo que se conoce como un proceso de renovación.

Lo interesante es que no sólo podemos describir este comportamiento inicial, poco intuitivo, sino también calcular exactamente el valor al que se estabiliza la probabilidad de caer en casillas muy alejadas del origen. Y el resultado depende únicamente del avance medio en cada tirada. Con un dado justo avanzamos 3,5 casillas por turno, en promedio, por tanto, la probabilidad límite se aproxima a 1/3,5≈0,29.

Probabilidad de caer en cada casilla del tablero (Foto: composición The Conversation).

La intuición esperaba una subida progresiva y suave. Las matemáticas, en cambio, muestran picos tempranos, oscilaciones inesperadas y una estabilización final. Este choque entre lo que "parece lógico" y lo que realmente ocurre no es exclusivo de un tablero imaginario.

Nuestra mente está extraordinariamente bien adaptada para sobrevivir, pero no para razonar con probabilidades. En algunos casos, ese error es sólo una curiosidad matemática. En otros, puede cambiar por completo la forma en que interpretamos una noticia médica.

La paradoja del falso positivo: 99 % no implica casi seguro

Imaginemos una enfermedad muy rara que afecta al 1 % de la población. Existe una prueba diagnóstica con una precisión del 99 % que se aplica de forma sistemática a toda la población. Es decir, detecta correctamente al 99 % de las personas enfermas y sólo produce un 1 % de falsos positivos entre las personas sanas. Si recibimos un resultado positivo, la reacción casi automática es pensar: "Tengo un 99 % de probabilidades de estar enfermo". Pero esa conclusión es incorrecta.

Para entenderlo mejor, imaginemos 10.000 personas: 100 enfermas y 9.900 sanas. La prueba detecta 99 enfermos reales, pero también genera 99 falsos positivos. En total, hay 198 positivos, de los cuales solo 99 están realmente enfermos. Así, ante un resultado positivo, la probabilidad real de estar enfermo es 99/198 = 0,5 (50 %).

La intuición interpreta el 99 % de precisión como "99 % de probabilidad de enfermedad" e ignora la tasa base: si la enfermedad es rara, incluso una buena prueba produce muchos falsos positivos. Este resultado es una consecuencia del Teorema de Bayes, pero lo importante no es la fórmula, sino entender que nuestra mente no integra de forma natural la información contextual.

Veamos ahora un tercer error más sutil: infravalorar el número de comparaciones que hacemos sin ser conscientes de ello.

La paradoja del cumpleaños: 25 personas son suficientes

Supongamos que reunimos a 25 personas elegidas al azar. ¿Cuál diríamos que es la probabilidad de que, al menos, dos cumplan años el mismo día? La mayoría de las personas responde con cifras muy bajas. Veinticinco parecen pocas comparadas con los 365 días del año. Intuitivamente, "debería ser raro" que coincidan. Sin embargo, la probabilidad supera el 50 %.

El error intuitivo consiste en plantear mal la pregunta. No estamos calculando la probabilidad de que alguien comparta cumpleaños con una persona concreta. Estamos preguntando si existe alguna coincidencia entre cualquier pareja del grupo.

Con 25 personas, no hay 25 posibles comparaciones, sino 300 pares distintos. Cada nuevo integrante no añade una posibilidad más, sino muchas nuevas combinaciones con todos los anteriores. La forma correcta de calcular la probabilidad no es estimar directamente las coincidencias, sino hacer lo contrario: calcular la probabilidad de que todos cumplan años en días distintos y restarla de 1.

La primera persona puede cumplir años cualquier día. La segunda puede hacerlo en cualquiera de los 364 días restantes. La tercera, en 363 posibles. Y así sucesivamente. La probabilidad de que los 25 cumplan años en días distintos es: (365/365)×(364/365)×(363/365)×…×(341/365). Ese producto disminuye más deprisa de lo que nuestra intuición anticipa. Al restarlo de 1, obtenemos una probabilidad superior al 50 % de que haya, al menos, una coincidencia.

Probabilidad de que, en un grupo de personas al azar, haya al menos dos que cumplan años el mismo día (Foto: composición The Conversation).

De nuevo, el sentido común falla. No porque el problema sea complicado, sino porque nuestra mente no percibe de forma natural cómo crecen las combinaciones posibles.

Un mismo patrón, tres escenarios distintos


En los tres casos, aparece el mismo fenómeno: simplificamos estructuras probabilísticas complejas. En el juego de la oca no vemos cómo se distribuyen los caminos; en la prueba médica, ignoramos la frecuencia base y, en los cumpleaños, subestimamos las comparaciones.

Las matemáticas no contradicen el sentido común por capricho, sino que muestran que, aunque sea útil a diario, nuestra intuición no siempre está preparada para la complejidad del azar. Por eso, la probabilidad resulta fascinante y nos recuerda que el mundo no siempre funciona como parece.

(Fuente: The Conversation / redacción propia).

Crean el código QR más pequeño del mundo: puede guardar datos durante siglos

Reconocido por el Libro Guinness de los Récords, el nuevo código QR es más pequeño que una bacteria, almacena hasta dos terabytes de información y puede conservar datos durante larguísimos períodos sin energía.

El código QR más diminuto del mundo inaugura una era en el almacenamiento cerámico de datos (Foto: Cerabyte).

Un equipo de científicos de la Universidad Técnica de Viena y la empresa Cerabyte logró fabricar el código QR más pequeño jamás registrado, con una estructura visible únicamente mediante microscopio electrónico y una superficie de apenas 1,98 micrómetros cuadrados, menor que la mayoría de las bacterias. Esta innovación representa un avance en almacenamiento de datos capaz de resistir siglos sin requerir energía ni mantenimiento.

El nuevo código QR, reconocido oficialmente por el Libro Guinness de los Récords, mide únicamente el 37% del tamaño del récord anterior, según la verificación independiente de la Universidad de Viena y testigos certificados. Para alcanzar esta miniaturización, la empresa recurrió a equipos avanzados de microscopía electrónica y tecnología en ciencia de materiales.

La técnica desarrollada permite grabar más de dos terabytes, lo que representa un salto significativo en la capacidad de almacenamiento. El método utiliza películas cerámicas ultrafinas y haces de iones para tallar patrones con precisión nanométrica. Cada píxel del código tiene 49 nanómetros, casi diez veces menos que la longitud de onda de la luz visible, lo que impide su detección sin instrumental especializado.

Paul Mayrhofer, profesor en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales de la TU Wien (la antes mencionada universidad), afirmó que la innovación reside no sólo en la miniaturización: "La estructura que hemos creado aquí es tan fina que resulta imposible verla con microscopios ópticos". El investigador destacó que, pese a la escala, "hemos creado un código QR diminuto, pero estable y legible repetidamente".

Científicos de la Universidad Técnica de Viena y Cerabyte crean el código QR más pequeño del mundo, con una superficie menor que el tamaño de una bacteria (Foto: Cerabyte).

La clave del avance, según explicaron los científicos Erwin Peck y Balint Hajas, radica en la robustez de los materiales empleados: "Investigamos películas cerámicas delgadas, como las que se utilizan para recubrir herramientas de corte de alto rendimiento". Esta propiedad garantiza resistencia y estabilidad incluso bajo condiciones extremas, trasladadas ahora al ámbito de la preservación digital.

Alexander Kirnbauer, integrante del equipo, contextualizó el desafío: "Vivimos en la era de la información, pero almacenamos nuestro conocimiento en soportes sorprendentemente efímeros", afirmó al medio académico. Explicó que, a diferencia de las inscripciones en piedra de civilizaciones antiguas, los medios electrónicos actuales requieren refrigeración, mantenimiento y energía, lo que limita su vida útil a pocos años. 

"Con los soportes de almacenamiento cerámicos, seguimos un enfoque similar al de las culturas antiguas, cuyas inscripciones aún podemos leer hoy en día. Grabamos información en materiales estables e inertes que resisten el paso del tiempo y permanecen totalmente accesibles para las generaciones futuras", concluyó.

El nuevo código QR, oficialmente certificado por Guinness, mide solo el 37 % del tamaño del récord anterior en almacenamiento de datos (Foto: Cerabyte).

El almacenamiento cerámico combina capacidad, durabilidad e independencia energética

La tecnología propone una alternativa que equilibra capacidad, longevidad y eficiencia ambiental. Los soportes cerámicos almacenan información sin necesidad de electricidad y sin degradación acelerada, lo que reduce el consumo energético frente a los centros de datos convencionales.

El proceso de creación y validación del récord se llevó a cabo ante notarios y representantes científicos independientes. La Universidad de Viena actuó como jurado, en tanto la TU Wien aportó los microscopios electrónicos de alta resolución para la lectura del patrón. El resultado fue reconocido oficialmente por Guinness, consolidando un avance de referencia internacional.

El equipo considera que este récord es solo un primer paso. "Nuestro objetivo ahora es utilizar otros materiales, aumentar la velocidad de escritura y desarrollar procesos de fabricación escalables para que el almacenamiento de datos cerámico pueda utilizarse no solo en laboratorios, sino también en aplicaciones industriales", sostuvo Kirnbauer. El grupo explora también la creación de "estructuras de datos más complejas, más allá de los códigos QR, de forma robusta, rápida y eficiente energéticamente en películas delgadas de cerámica, y cómo leerlas de forma fiable".

Además del reconocimiento mundial, el avance tecnológico sienta bases para la preservación de información a largo plazo con impacto ambiental mínimo. La combinación de estabilidad química, miniaturización y eficiencia energética habilita nuevas soluciones frente a la caducidad de los soportes digitales actuales.

(Fuente: Xataka / Infobae / redacción propia)

lunes, 30 de marzo de 2026

Se publicó "Morir en la arena", la nueva novela del cubano Leonardo Padura, en medio del duro momento económico, político y social por el que atraviesa la isla

El gran narrador, multipremiado internacionalmente por su trabajo "El hombre que amaba a los perros", ofrece un trabajo que habla de temas como el amor, el odio, el perdón y la redención. Todo esto, en un contexto material reproducido con mucho realismo. Ya se encuentra en librerías y, como solemos facilitar desde este espacio, se puede descargar -junto con algunos de sus textos anteriores- en formato digital desde este post.

(Foto: composición propia).

Es narrador, periodista y guionista y se lo conoce tanto por la delicada construcción de sus novelas como por el modo en que su país y su cultura aparecen retratados en sus libros. Leonardo Padura estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana, trabajó como periodista y es autor de una obra premiada por la crítica y por los lectores: el suyo es uno de los nombres más reconocidos de la literatura escrita en español.

Fue ganador de varios premios, entre ellos el Princesa de Asturias de Letras en 2015 por la totalidad de su obra. Famoso por títulos como "Pasado perfecto", "Adiós Hemingway", "La neblina de ayer" y "La transparencia del tiempo", que tienen como protagonista al cínico y pesimista Mario Conde, Padura es también autor de "La novela de mi vida", "Como polvo en el viento", "Personas decentes" y la destacadísima "El hombre que amaba a los perros", que construye la vida de Ramón Mercader, el asesino de León Trotsky. Su más reciente novela se llama "Morir en la arena" (Tusquets), está basada en una historia real y es acaso la más triste y sórdida de todas.

Morir en la arena (2025)

(Foto: composición propia).

La vida de Rodolfo siempre ha estado marcada por el trauma de la guerra de Angola, pero sobre todo por el asesinato de su padre a manos de su hermano Geni, apodado "Caballo Loco". Ahora, recién jubilado, Rodolfo se encuentra con que recobra la intimidad inesperada de su cuñada Nora, viejo amor de juventud, pero también con una noticia inquietante: van a excarcelar a su hermano parricida, aquejado de una enfermedad incurable, y no tiene otro destino que la casa familiar.

En esa tensa espera, y durante poco más de una semana, se reavivarán viejos rencores, secretos familiares que creían enterrados, y en especial los detalles del sangriento asesinato que cambió la vida de todos en la familia. Sólo la llegada de la hija de Rodolfo, y la intervención de un joven triunfador en una Habana desahuciada, darán el último y desesperado apoyo a Rodolfo. Un relato dramático, una novela magistral, que cuenta cincuenta años de historia de un país. 

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Ir a La Habana (2024)

(Foto: composición propia).

Los buenos novelistas siempre cuentan en sus historias con un personaje que acaba siendo tan importante como el protagonista: la ciudad donde trascurren los hechos. Por eso no hay mejor guía para conocer La Habana que Padura, el autor que mejor le ha tomado el pulso, a lo largo de diferentes épocas, en cada una de sus novelas.

Este libro ofrece un paseo por los barrios de La Habana en forma de historia autobiográfica del propio novelista, que va desde Mantilla hasta los diferentes barrios de la ciudad. Y en cada uno de ellos, su historia se complementa con los fragmentos de las novelas donde aparecen.

A la vez, en una segunda parte, se reúnen varios reportajes sobre los aspectos más sorprendentes y desconocido de su historia. No es difícil ver en muchos de ellos el embrión de los casos de la serie de novelas con Mario Conde como protagonista, o el pasado evocado en tantas novelas de Padura, que nos hace vivir la ciudad, y viajar en el tiempo.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Personas decentes (2022)

(Foto: composición propia).

La Habana, 2016. Un acontecimiento histórico sacude Cuba: la visita de Barack Obama en lo que se ha llamado el "deshielo cubano" -la primera visita oficial a la isla de un presidente estadounidense desde 1928-, acompañada de eventos como un concierto de los Rolling Stones y un desfile de Chanel, ponen patas arriba el ritmo de la isla. Por eso, cuando un exdirigente del Gobierno cubano aparece asesinado en su apartamento, la policía, desbordada por la visita presidencial, recurre a Mario Conde para que eche una mano en la investigación.

Conde descubrirá que el muerto tenía muchos enemigos, pues en el pasado había ejercido de censor para que los artistas no se desviaran de las consignas de la Revolución, y que había sido un hombre déspota y cruel que había acabado con la carrera de muchos artistas que no habían querido plegarse a sus extorsiones. Cuando unos días después se encuentra un segundo cadáver asesinado con el mismo método, Conde deberá descubrir si las dos muertes están relacionadas y qué hay detrás de estos asesinatos.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Como polvo en el viento (2020)

(Foto: composición propia).

El día comienza mal para Adela, joven neoyorquina de ascendencia cubana, cuando recibe la llamada de su madre. Llevan enfadadas más de un año, porque Adela no sólo se ha trasladado a Miami, sino que vive con Marcos, un joven habanero recién llegado a Estados Unidos que la ha seducido por completo y al cual, por su origen, su madre rechaza.

Marcos le cuenta a Adela historias de su infancia en la isla, arropado por un grupo de amigos de sus padres, y le muestra una foto de la última comida en que, siendo él niño, estuvieron juntos veinticinco años atrás. Adela, que presentía que el día se iba a torcer, descubre entre los rostros a alguien familiar. Y un abismo se abre bajo sus pies.

Como polvo en el viento es la historia de un grupo de amigos que ha sobrevivido a un destino de exilio y dispersión, en Barcelona, en el extremo noroeste de Estados Unidos, en Madrid, en Puerto Rico, en Buenos Aires...

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

El hombre que amaba a los perros (2009)

(Foto: composición propia).

A los 15 años de su publicación, una edición conmemorativa. Una de las novelas que sientan las bases de la literatura hispanoamericana del siglo XXI. En 2004, a la muerte de su mujer, Iván, aspirante a escritor y ahora responsable de un paupérrimo gabinete veterinario de La Habana, vuelve los ojos hacia un episodio de su vida, ocurrido en 1977, cuando conoció a un enigmático hombre que paseaba por la playa en compañía de dos hermosos galgos rusos.

Tras varios encuentros, "el hombre que amaba a los perros" comenzó a hacerlo depositario de unas singulares confidencias que van centrándose en la figura del asesino de Trotski, Ramón Mercader. Gracias a esas confidencias, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de Liev Davídovich Bronstein, también llamado Trotski, y de Ramón Mercader, también conocido como Jacques Mornard, y cómo se convierten en víctima y verdugo de uno de los crímenes más reveladores del siglo XX.

Desde el destierro impuesto por Stalin a Trotski en 1929, y desde la infancia de Mercader en la Barcelona burguesa, sus amores y peripecias durante la Guerra Civil, o más adelante en Moscú y París, las vidas de ambos se entrelazan hasta confluir en México. Ambas historias completan su sentido cuando sobre ellas proyecta Iván sus avatares vitales e intelectuales en la Cuba contemporánea y su destructiva relación con el hombre que amaba a los perros.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / Wikipedia / varios / redacción propia)

El Fondo Nacional de las Artes lanzó el Concurso de Letras 2026

La competencia permitirá presentar textos inéditos de diferentes géneros literarios, con plazos que varían según la categoría y premios que ascienden hasta tres millones de pesos para los primeros lugares, según el organismo convocante.

(Foto: Shutterstock).

El Fondo Nacional de las Artes convoca al Concurso de Letras 2026, abierto a escritores argentinos y extranjeros con residencia legal en Argentina, que podrán postular obras inéditas dentro de las categorías Novela, Poesía, Cuento, Ensayo/No Ficción hasta el 14 de abril, y en la categoría Crónica hasta el 14 de mayo, según informó el organismo.

El monto de los reconocimientos, de acuerdo al Fondo Nacional de las Artes, será de $3.000.000 para el primer lugar, $2.000.000 para el segundo y $1.000.000 para el tercero en las primeras cuatro categorías. En Crónica, la suma será de $3.000.000 al primer puesto, mientras que todas las categorías podrán otorgar menciones honoríficas no dinerarias.

(Foto: Shutterstock).

Según explicó Patricio Zunini, Director de Letras del Fondo, el certamen destaca la diversidad de voces y géneros de la literatura nacional y este año introduce "una nueva categoría con la no ficción, un género que desde hace tiempo reclamaba su espacio". El lanzamiento busca, en palabras de Zunini, "darle brillo a la crónica, que año a año se reinventa".

Las bases establecen que, en Novela, Cuento y Ensayo/No Ficción, las obras deberán tener entre 100 y 350 páginas, en Poesía, entre 48 y 250 páginas, y en Crónica, entre 20.000 y 35.000 caracteres. La presentación se realiza bajo seudónimo y sólo está habilitada la inscripción en línea mediante la plataforma oficial, previa inscripción y una sencilla apertura de una cuenta via correo electrónico. Para registrarse e ingresar, hacer click aquí

(Fuente: FOndo Nacional de las Artes / Infobae / redacción propia)

Wikipedia prohibió el uso de la IA para redactar y editar contenido en la enciclopedia

No obstante, la nueva política sí permite su uso para las traducciones entre idiomas y para sugerencias de correcciones de texto, aunque no para generarlo.

Wikipedia aloja artículos en 339 idiomas y es la enciclopedia más visitada en la web (Foto: La Nación).

En un cambio de política reciente, Wikipedia prohibió el uso de la inteligencia artificial para redactar y editar el contenido de la enciclopedia. La justificación es que los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés), como Chat GPT, Gemini, Claude o DeepSeek, infringen varias de las políticas principales del sitio web. Esas directrices refieren, por ejemplo, a la neutralidad de los contenidos, la verificabilidad y que el texto debe estar atribuido a fuentes fiables. En un mundo digital saturado de inteligencia artificial, Wikipedia elige la inteligencia humana por encima de todo.

En sus diversos idiomas, Wikipedia prohibió el uso de la IA para redactar y editar el contenido de la enciclopedia, a la vez que contempló dos escenarios donde su uso sí está permitido: para traducciones y para sugerencias y correcciones de texto, siempre y cuando los grandes modelos de lenguaje no introduzcan contenido propio. En el sitio web advierten: "Se recomienda precaución, ya que las LLM pueden ir más allá de lo solicitado y alterar el significado del texto de tal manera que no esté respaldado por las fuentes citadas".

Así, las comunidades de personas por detrás de Wikipedia deberán verificar que cualquier edición o artículo nuevo no esté generado con IA. De hecho, la enciclopedia más consultada del mundo advierte: "Algunos editores pueden tener estilos de escritura similares a los de los LLM. Se necesitan más pruebas que simples rasgos estilísticos o lingüísticos para justificar las sanciones, y lo mejor es considerar si el texto cumple con las políticas de contenido principales y si ha sido editado recientemente por el editor en cuestión".

Fernando Archuby, investigador del CONICET y coordinador del grupo WikiUNLP, cuenta que lo que más se nota cuando una IA crea un texto es que hay un exceso de verborragia. Por ejemplo, "citan enlaces inexistentes o brindan información falsa que quien conoce sobre el tema, puede detectarla". El científico define: "No hay que perder de vista que los modelos de lenguaje son modelos estadísticos que buscan información en la web y arman un texto con probabilidades. O sea, ponen la primera palabra y después buscan, mediante un modelo probabilístico, la siguiente palabra que mejor se ajusta al texto que están escribiendo".

Si lo que propone Wikipedia funciona, podría ser un gran paso en materia de regulación de la IA. "El principal problema es que los grandes modelos de lenguaje toman como fuente principal a Wikipedia. Entonces, si uno le ordena a la IA que escriba un artículo, esta va a tomar información de la enciclopedia y se va a generar una situación circular que no permite el aporte de nuevos conocimientos", subraya.

A su vez, varios estudios demostraron que las IAs sufren "alucinaciones", es decir, que citan artículos, libros y autores que son inexistentes, y presentan sesgos. O mejor dicho, los multiplican. Los grandes modelos de lenguaje tienen orientaciones en la información que dan según qué empresa los haya creado y qué fuentes usen. Así lo explica Archuby: "Si la información está en español y la toman de Wikipedia, está sesgada porque la gran mayoría de las personas que editan Wikipedia provienen de España. Entonces, hay una gran influencia de aquel país que es el más atípico en el habla hispana". Y agrega: "Es un reino, es rico y nunca fue colonia. Algo que difiere fuertemente de las realidades del resto de los países que hablan español en Latinoamérica".

De hecho, menos de 300 personas participan de forma continua en la creación de contenido en Wikipedia en español y casi el 30% es de España, mientras que el 13,4 es de México, el 11,7 de Argentina y, con 7 puntos cada una, Colombia, Perú y Chile. De esta manera, la IA arrastra los sesgos que ya contiene la plataforma que opera como fuente.

El cambio de política fue votado por las comunidades que hacen a Wikipedia y sigue el camino de lo que planteó el fundador Jimmy Wales en una entrevista con BBC Science Focus a fines del año pasado. Wales afirmó que la IA podría ser útil en algunos aspectos, pero que no se usaría para redactar artículos: "No diría que jamás, pero al menos no a corto plazo. Desde el punto de vista de Wikipedia, los modelos más recientes aún están lejos de ser lo suficientemente buenos".

(Fuente: Agencia de Noticias Científicas / redacción propia)

viernes, 27 de marzo de 2026

Lecturas para el fin de semana: esta vez, pongámosle un poco de magia

Si algo queda demostrado revisando los cuatro títulos que recomendamos este viernes, es que "magia" es una palabra con múltiples significados. Textos muy diferentes entre sí, cada uno encara el vocablo desde un lugar: histórico, mental, psicológico, social, político. Se encuentran disponibles en algunas librerías y, como solemos facilitar, descargables desde este mismo post.  

(Foto: composición propia).

Para este fin de semana nos ponemos monotemáticos, y la palabra elegida despierta múltiples sentimientos y sensaciones. Y múltiples son los enfoques que le dan los cuatro autores que hoy elegimos: uno haciendo historia, otro como vehículo curativo, otro desde el derecho y la sociedad, y el último como herramienta de empoderamiento mental. A continuación, los cuatro de este viernes.

Psicomagia, de Alejandro Jodorowsky (Vintage Español)

(Foto: composición propia).

El polifacético Alejandro Jodorowsky nos muestra el camino que le llevó a la psicomagia, desde sus primeros actos poéticos y teatrales hasta su aprendizaje para controlar el mundo onírico. Estos pasos imprescindibles, junto con el conocimiento que maestros, curanderos y chamanes le transmitieron, fue lo que dio origen a sus técnicas para sanar, conocidas como psicomagia y psicogenealogía.

El libro ofrece también al lector una entrevista con el autor, en la que nos habla de la muerte, del destino, las religiones, su idea sobre el futuro de la humanidad o la necesidad de despertar nuestra mente. El volumen se cierra con una serie de ejercicios donde el franco-chileno nos muestra cómo es posible desarrollar nuestra creatividad y utilizarla para que nos libere de roles e ideas preconcebidas, y un apéndice con doce casos psiquiátricos reales cuyos pacientes fueron curados al serles prescritos actos de psicomagia.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Por arte de magia, de Pietro Grandi (Zahori)

(Foto: composición propia).

La magia siempre ha fascinado al ser humano, uniendo el deseo de explicar lo inexplicable con la voluntad de asombrar, engañar la mente y maravillar al público, dando lugar a una auténtica forma de arte. Desde los sacerdotes y hechiceros hasta los ilusionistas actuales, la ilusión ha formado siempre parte de nuestra historia, combinando habilidad, ingenio y destreza para producir efectos espectaculares.

El libro se divide en tres capítulos: empieza con la historia de la magia, sigue con una introducción de cómo los magos han sido capaces de engañar la mente y termina con un detallado inventario ilustrado de los objetos que han intervenido en los trucos a lo largo de la historia.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Magia. Una metafísica del vínculo social, de Laurent de Sutter (Herder)

(Foto: composición propia).

¿Qué pasaría si el derecho fuera la última manifestación de la magia en un mundo que creía poder prescindir de ella? Este es el curioso interrogante que da pie a este este breve aunque intenso ensayo. Laurent de Sutter se propone indagar, a partir de la aparición del concepto de "vínculo social" en pensadores tan distantes como Rousseau o Durkheim, sobre aquello que nos ata como sujetos y que genera un vínculo, sobre la forma en que se instituye una obligación entre partes y se liga el conjunto de la sociedad.

Con gracia provocadora, de Sutter se mueve entre las ideas de Montesquieu y Giordano Bruno, entre los juristas romanos y Gabriel Tarde, entre Marcel Mauss, los inspiradores del Código Civil y Giorgio Agamben. Alejado de la sociología, su objetivo es desvelar, desde el punto de vista de la filosofía del derecho, el efecto performativo de la obligación que está detrás del vínculo social y su posible vínculo con la magia. 

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

La magia mental, de WIlliam Walker Atkinson (Aroha)

(Foto: composición propia).

Una obra clásica que explora las dimensiones más profundas de la mente y su poder para influir en la realidad. Publicado a principios del siglo XX,  Atkinson, un prolífico autor en el ámbito del Nuevo Pensamiento, ofrece una perspectiva fascinante sobre la conexión entre la mente y el mundo exterior.

El libro abarca una variedad de temas, desde la concentración y la visualización hasta la autosugestión y la ley de la atracción. Atkinson presenta técnicas prácticas y ejercicios destinados a potenciar la mente y a utilizar sus facultades de manera consciente para lograr objetivos personales y profesionales. A través de historias ilustrativas y explicaciones detalladas, el autor guía a los lectores en un viaje de autodescubrimiento y empoderamiento mental.

"La magia mental" sigue siendo una fuente de inspiración para aquellos interesados en el desarrollo personal y la exploración de las capacidades mentales más allá de los límites convencionales. Este clásico continúa siendo relevante en el panorama de la autoayuda y la psicología moderna, sirviendo como una guía accesible y práctica para aprovechar el potencial ilimitado de la mente humana. 

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

La gente está tan harta de la IA en Windows que ya hay aplicaciones para limpiar cualquier rastro de ella

"AI Slop" significa "basura IA". Inspirándose en esa denominación, un programador independiente ha creado una app que se llama Winslop.

(Foto: Winslop).

La obsesión de Microsoft por meter IA en cada rincón de Windows es algo lógico en el momento actual: al fin y al cabo es lo que está haciendo todo el mundo. El problema es que la comunidad ha sido muy clara al respecto: no quieren. Microsoft ha continuado con su plan de inundar Windows 11 con IA, pero ya tenemos una forma para evitarlo: Winslop.

El nombre nace del juego de palabras entre "Windows" y "Slop", que es el término con el que se hace referencia a la 'basura IA', es decir, contenido de muy mala calidad. Se trata de una herramienta gratuita cuyo fin es eliminar todo rastro de IA del sistema. Su creador deja claro que no es anti-Windows,  y de hecho afirma que le gusta la plataforma, lo que no le gusta es la dirección que está tomando.

Winslop es totalmente gratis y lo podemos descargar desde Github. La interfaz tiene el aspecto de las versiones antiguas de Windows y consta de una lista con todos los cambios que podemos aplicar. Hay una opción que inspecciona el sistema y nos propone los cambios a realizar, o podemos ir marcando las casillas que queramos, dependiendo del nivel de limpieza que queramos. La lista es bastante larga y está dividida en categorías, estas son algunas de las funciones que encontramos:

Sistema: hace que salgan los detalles si hay un pantallazo azul en lugar de la típica "carita triste", optimiza la sensibilidad del sistema, acelera el tiempo de apagado, etc.
Microsoft Edge: hace que no sea el navegador predeterminado, desactiva el icono de Copilot, elimina el asistente de compras, no muestra enlaces patrocinados al abrir una pestaña, etc.
Interfaz: desactiva los efectos de transparencia, oculta la búsqueda en la barra de tareas, desactiva la búsqueda de Bing, etc.
Gaming: desactiva la grabación DVR, el "power throttling" (limitación de energía) y los efectos visuales.
Privacidad: desactiva el histórico de actividad y el trackeo de localización.
Anuncios: los elimina de todos los rincones del sistema.
Copilot:  oculta Copilot de la barra de tareas y desactiva Windows Recall.

Hay más. Winslop está dividida en tres pestañas: Windows 11, aplicaciones y extensiones. Desde el apartado de "apps" podemos eliminar aplicaciones preinstaladas como Bing News, Bing Weather, Windows Camera y muchas más. Igual que en el otro apartado, pulsando el botón "Inspect System", nos da una lista de sugerencias para eliminar y nosotros marcamos las que queramos.

(Fuente: Xataka / varios / redacción propia)

Una breve historia del celuloide, el material sin el que no existirían las películas

A veces, los sucesos avanzan por caminos inesperados. Uno de esos giros curiosos tuvo lugar a mediados del siglo XIX y comenzó con un objeto aparentemente trivial: una bola de billar. Aquella pequeña pieza acabaría desencadenando una historia digna de película.

(Foto: Serhii Yushkov / Shutterstock).

La necesidad de sustituir el marfil utilizado para fabricar las bolas de billar llevó a la invención de un material nuevo y extraordinario: el celuloide. Considerado el primer plástico semisintético, este material no sólo abrió el camino a la futura era de los plásticos, sino que también sería clave en los primeros sistemas para capturar y proyectar imágenes en movimiento. Sin él, probablemente el cine  no existiría tal como los conocemos.

De las bolas de billar a Hollywood

A mediados del siglo XIX, el billar se había convertido en una auténtica moda y movía enormes cantidades de dinero. Uno de sus grandes referentes era Michael Phelan, probablemente el jugador más famoso de la época.

Pero el éxito del juego escondía un problema inesperado: la gran cantidad de marfil necesaria para fabricar las bolas. En 1867, The New York Times advertía del riesgo de que los elefantes acabaran contados entre las especies extinguidas debido a la demanda de sus colmillos. Para encontrar una alternativa, Phelan ofreció una recompensa extraordinaria: 10.000 dólares en oro a quien descubriera un sustituto adecuado para el marfil. Sin saberlo, aquella recompensa acabaría vinculada al nacimiento de la era de los plásticos… y del cine.

El reto lo resolvió John Wesley Hyatt, con la ayuda de su hermano. Su solución fue el celuloide, obtenido a partir de celulosa derivada del algodón y plastificada con alcanfor. Este material podía calentarse, moldearse y volver a moldearse, motivo por el cual se considera uno de los primeros termoplásticos.

Hyatt lo promocionaba con una frase que resume bien el espíritu de la época: "Así como el petróleo ayudó a la ballena, el celuloide ha dado al elefante un respiro". Más allá de la retórica, el descubrimiento fue revolucionario. Como señala el historiador Jeffrey Meikle en su libro "American Plastic", al sustituir materiales escasos o caros, el celuloide contribuyó a democratizar muchos productos para una clase media en expansión.

Utilización en el cine

Curiosamente, el celuloide tuvo una vida breve en el mundo del billar. Sin embargo, su nombre quedaría ligado para siempre a otro ámbito: el cine.

En 1880, el empresario George Eastman, fabricante de cámaras fotográficas, visitó a Hyatt con una idea clara: sustituir las pesadas placas de vidrio de la fotografía por un soporte más ligero. El celuloide resultaba ideal.

Gracias a este material, Eastman pudo colocar la emulsión fotográfica en una cinta larga y flexible enrollada en un carrete, lo que permitía tomar múltiples fotos con una cámara compacta. Así nació, en 1888, la primera Kodak, que popularizó la fotografía y transformó la manera en que las personas registraban su vida cotidiana.

Pocos años después, el uso del celuloide como soporte para película fotográfica -impulsado por desarrollos como el de Hannibal Williston Goodwin- abrió definitivamente la puerta al cine.

Sobre este nuevo material flexible trabajarían los hermanos Lumière, hijos de un reconocido fotógrafo de Lyon. A finales del siglo XIX, su familia ya poseía una de las fábricas fotográficas más importantes de Europa.

Imagen de una cinta de una película antigua (Foto: Pixabay).

Los Lumière: el inicio del cine

Louis y Auguste Lumière fueron más allá de la fotografía. Inspirados por los avances en óptica y mecánica, desarrollaron el cinematógrafo, un ingenioso dispositivo que utilizaba película perforada de 35 milímetros. Mediante una manivela, capturaba imágenes sucesivas que luego podían proyectarse sobre una pantalla.

Cada escena duraba sólo unos segundos, pero era suficiente para provocar una sensación completamente nueva: ver la realidad en movimiento. Así comenzó la historia del cine.

La fábrica de los hermanos Lumière se convirtió, de hecho, en el primer estudio cinematográfico. Allí se filmó "La sortie de l’usine Lumière à Lyon", estrenada el 28 de diciembre de 1895 en el Salon Indien del Grand Café de París. Para el público de la época, ver imágenes en movimiento proyectadas en una pantalla fue una auténtica revelación.

Cartel publicitario del cinematógrafo de los hermanos Lumière, 1895, hecho por Marcellin Auzolle (Foto: Wikimedia Commons).

La base de estas primeras películas hizo posible aquel milagro técnico y mereció el honor de dar nombre a esta nueva industria naciente: la industria del celuloide.

En pocos años, el cine se convirtió en un fenómeno de masas que democratizaba el acceso al espectáculo. En la pantalla, el público podía reír con Buster Keaton o escuchar, por primera vez, voces como la de Al Jolson, en los inicios del cine sonoro.

Los peligros del primer cine

Sin embargo, el mismo material que había impulsado el séptimo arte escondía riesgos importantes. La película de nitrocelulosa era extremadamente inflamable: podía descomponerse o incendiarse a temperaturas relativamente bajas y, además, liberaba gases tóxicos durante su degradación.

Este peligro provocó numerosos incendios en salas de proyección y almacenes de películas y también ha contribuido a la pérdida de una enorme parte del patrimonio cinematográfico. Diversos expertos del sector han señalado que menos de la mitad de las películas rodadas antes de 1950 han llegado hasta nuestros días, y sólo una pequeña fracción del cine mudo se ha conservado.

Algunos accidentes fueron especialmente dramáticos. En 1897, durante el Bazar de la Charité de París, una proyección cinematográfica terminó en incendio cuando una llama entró en contacto con la película de nitrocelulosa. La tragedia causó más de un centenar de víctimas y evidenció los peligros de aquel nuevo espectáculo tecnológico.

La solución llegaría desde la propia industria. A principios del siglo XX, Kodak introdujo un soporte alternativo basado en acetato de celulosa, mucho más seguro que la nitrocelulosa utilizada hasta entonces. Aquel cambio marcaría el inicio del declive del celuloide en el cine.

Aun así, su legado es inmenso. El celuloide hizo posible el nacimiento del cine moderno y, al mismo tiempo, abrió la puerta a una nueva familia de materiales que transformarían profundamente la sociedad contemporánea: los plásticos.

Si algún día existe un premio "Oscar honorífico" para los materiales, el celuloide probablemente sería el primero en recibirlo. Al fin y al cabo, sin él quizá el cine nunca habría llegado a convertirse en la gran fábrica de historias y sueños que hoy conocemos.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)