jueves, 23 de abril de 2026

Preguntas que inquietan: cuando la inteligencia artificial interviene en ciencia, ¿quién hace las grandes preguntas?

Además de responder preguntas o redactar textos, modelos de lenguaje como GPT, Claude o Gemini ejecutan código, analizan datos e, incluso, llevan a cabo experimentos en laboratorios robotizados. Google ha bautizado esta idea como "co-scientist": un asistente virtual capaz de diseñar, planificar y ejecutar experimentos completos a partir de simples instrucciones en lenguaje natural.

(Foto: Sergei Shimanovich / Shutterstock).

Esta tecnología ya empieza a dar resultados. En colaboración con universidades como Stanford o Imperial College, el co-scientist ha planteado mecanismos biológicos desconocidos, ha sugerido tratamientos potenciales para enfermedades como la fibrosis hepática y ha automatizado parte del proceso de descubrimiento científico. Otros proyectos como Future House siguen una línea similar, llevando la automatización de la ciencia a un nivel que hace solo cinco años habría parecido ciencia ficción.

A esta revolución se suma un cambio en los hábitos de los propios investigadores. Una encuesta reciente de la prestigiosa publicación Nature reveló que el 81 % de los científicos ya utiliza herramientas como ChatGPT en alguna fase de su trabajo: desde escribir artículos hasta generar hipótesis o redactar propuestas de financiación. La integración de la inteligencia artificial en la ciencia avanza a una velocidad sin precedentes, pero nuestra reflexión crítica sobre su impacto no lo está haciendo al mismo ritmo.

Ventajas evidentes, riesgos claros


La IA puede ayudarnos a escribir mejor, superar barreras idiomáticas y explorar datos complejos. Pero también introduce riesgos importantes.

En primer lugar, está el problema de la creatividad perdida. Un análisis de más de 45 millones de artículos y casi 4 millones de patentes mostró que, desde mediados del siglo XX, la proporción de trabajos realmente disruptivos ha caído de manera sostenida.

La ciencia avanza, sí, pero cada vez lo hace más por pasos pequeños que por saltos transformadores. Si empezamos a usar modelos de lenguaje para redactar propuestas o generar ideas, es probable que reforcemos esta tendencia: al estar entrenados en investigaciones pasadas, tienden a reproducir los enfoques dominantes y a evitar lo radicalmente nuevo.

Un modelo de IA puede llevar las leyes de Newton hasta sus límites, pero no inventaría la teoría de la relatividad. Puede escribir miles de variantes de un artículo sobre mecánica clásica, pero no preguntaría si el gato de Schrödinger está vivo o muerto porque nunca habría inventado la mecánica cuántica.

Una máquina no puede tener nuevas ideas

La innovación profunda requiere intuición, imaginación y la capacidad de desafiar paradigmas, atributos que hoy siguen siendo profundamente humanos.

Existen también riesgos éticos. La IA puede fabricar datos, exagerar resultados, o proponer experimentos basados en premisas falsas, sin que el usuario lo detecte.

Incluso, puede influir en la opinión pública y en la producción científica de forma masiva, como ya ocurrió con la industria del azúcar en los años 1960, cuando promovió investigaciones que desviaban la atención de sus efectos sobre la salud para culpar a las grasas.

Con herramientas capaces de generar texto persuasivo a escala industrial, la manipulación podría ser mucho más efectiva. Además, si las plataformas avanzadas quedan concentradas en pocas empresas o países, la capacidad de descubrimiento científico podría quedar monopolizada y generar nuevas formas de desigualdad científica y tecnológica.

¿Y si una máquina es el autor y el revisor a la vez?

Un escenario aún más inquietante es la delegación simultánea de la escritura y la evaluación de propuestas a modelos de lenguaje. No es ciencia ficción: un estudio reciente muestra que uno de cada cinco investigadores ya utiliza IA en la revisión por pares, y entre el 7 % y el 17 % de las revisiones en congresos científicos sobre IA han sido modificadas significativamente con estas herramientas.

Si una IA genera una propuesta y otra IA la evalúa, entramos en un sistema autorreferencial donde los modelos reproducen sus propios sesgos y donde la creatividad humana queda relegada. Esto podría atrapar a la ciencia en una espiral, anulando el tipo de descubrimiento transformador que ha caracterizado los grandes saltos de la historia científica.

Un marco ético para proteger la ciencia

Para evitar estos riesgos, siguen una serie de principios éticos que permitan integrar los grandes modelos de lenguaje sin comprometer la integridad científica:

Abordar los sesgos de manera sistemática. La IA no es neutral. Necesita auditorías continuas, equipos interdisciplinares y mecanismos externos que detecten sesgos invisibles para los propios expertos.

Exigir transparencia total. Los investigadores deben documentar datos, parámetros y decisiones tomadas por los modelos, además de usar técnicas de explicabilidad que permitan entender cómo se llegó a una conclusión.

Aclarar la atribución y la propiedad intelectual. La frontera entre ayuda y autoría se difumina. Necesitamos normas claras sobre qué parte del contenido es humana y cuál generada por IA.

Garantizar responsabilidad humana. Todo lo producido por IA debe ser verificado por científicos. No puede haber decisiones automáticas sin supervisión.

Proteger la investigación transformadora. Hay que evitar que la IA empuje a la ciencia hacia lo cómodo. Las agencias deben apoyar proyectos arriesgados, interdisciplinarios y radicales.

Redefinir el papel del científico. Debemos reforzar la intuición, el pensamiento crítico, la ética y la visión a largo plazo.

Crear sistemas de gobernanza adaptativos. La tecnología evoluciona demasiado rápido para regulaciones estáticas. Necesitamos supervisión continua y flexible.

Reducir la dependencia de modelos privativos. La ciencia no puede depender de unas pocas plataformas comerciales. Debemos promover ecosistemas abiertos, diversos y resilientes.

La IA puede acelerar la ciencia de forma extraordinaria. Pero, si no actuamos con cuidado, podría también empobrecerla, hacerla menos creativa, más desigual y menos confiable. En un momento en el que el planeta enfrenta desafíos urgentes, necesitamos herramientas poderosas, sí, pero también rigurosas, transparentes y profundamente humanas.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

Horror, policial, superstición y tradición folklórica mexicana: poniendo la lupa sobre Bernardo Esquinca

Escritor irreverente y arriesgado, el oriundo de Guadalajara está al frente de la movida llamada "ficción de lo extraño" y no tiene pudor de adentrarse en varios subgéneros. Todos publicados por Almadía, sus trabajos tienen irregular presencia en las librerías de nuestro país, pero desde este espacio facilitamos la compra y descarga de seis de ellos en formato digital y a un precio más que conveniente.

(Foto: composición propia).

Tres novelas y tres volúmenes de cuentos es lo que este blog propone hoy para presentar a Bernardo Esquinca, uno de los escritores actuales precursores del relato de terror en habla hispana. Creador del personaje Sarasola, un periodista torturado y venido a menos que protagoniza una saga de novelas de su autoría, se erigió desde hace unos años como un "boom" editorial con sobrados méritos para ocupar el lugar que hoy le toca. 

El coterráneo narrador y ensayista Vicente Francisco Torres dijo de su producción que "el conjunto de sus libros constituye una obra coherente porque sus temas y obsesiones reaparecen bajo una luz distinta siempre: Eros y Tánatos, los sueños, la nota roja, los insectos, la pareja amorosa, los manicomios, el mal, la ficción científica, los recursos del relato policial y de terror".

Toda la sangre (2013)

(Foto: composición propia).

El periodista Casasola (a secas) lleva a cabo una investigación sobre indigentes para el Semanario Sensacional, en las ruinas del Museo del Templo Mayor son encontrados corazones humanos. Casasola debe buscar a Quintana, reportero especial designado a estos casos, quien está perdido en una de sus parrandas alcohólicas de costumbre. Luego de que unos cadáveres mutilados sean arrojados en las ruinas de Tlatelolco, Casasola contacta a Elisa Matos, investigadora del INAH, quien le ayuda a conjeturar la personalidad y el plan del asesino. Todos los sitios prehispánicos de la Ciudad de México pronto se ven marcadas por las tétricas ofrendas del Asesino Ritual.

Hay personajes que defienden el poder de los antiguos rituales y afirman que la religión cristiana es la causa de la debilidad y decadencia del pueblo mexicano. Un antiguo e indescifrable códice prehispánico está a punto de volver al país y complicarlo todo. Los sótanos de la Catedral Metropolitana revelan un oscuro secreto que lleva años ocultándose en los túneles del sótano. Al centro de la trama, un reportero y sus ganas de contar la verdad detrás de una serie de hechos fantásticos y aterradores.

Sin duda alguna estamos ante la novela más ambiciosa del autor. De excelente factura, desarrolla una trama fundamentalmente en el presente, pero sus raíces del pasado prehispánico revelan una herencia mística y tétrica a la vez. Aparecen una serie de personajes que dotan de complejidad moral, psicológica y anímica a la trama. La prosa es clara y directa, atenta a construir la tensión característica del género negro, pero además a enriquecerse mediante la descripción de atmósferas y los discursos de los personajes. Hay una gran historia respaldada por una escritura firme, que no escatima giros novedosos, pequeñas anécdotas que completan el cuadro de una ciudad que vive sin atender su pasado.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Carne de ataúd (2016)

(Foto: composición propia).

Eugenio Casasola, el protagonista de esta historia, perdió a su amor de juventud, la prostituta Murcia, a manos del asesino serial conocido como el Chalequero. Madame Guillot es la médium que lo ayuda a comunicarse con el espíritu de su amada, y quien lo lleva a conocer los secretos del Más Allá. Mientras tanto, la figura de Porfirio Díaz, a quien el pueblo llama el Dictador, el Déspota, para no pronunciar su nombre, se cierne sobre todas las cosas, como el ojo que todo lo ve, el juez y el verdugo de un país entero.

En ese escenario se llevará a cabo la búsqueda de un nuevo asesino que ha llevado más lejos el derramamiento de sangre, y Eugenio pronto se verá atrapado en una búsqueda de la verdad y en la lucha por su vida. La nueva novela de la Saga Casasola es una rareza en la continuidad de la serie, pues desarrolla la historia de un antepasado del periodista que hemos visto en acción en novelas como "Toda la sangre". En ella encontraremos alianzas insospechadas, peligrosas investigaciones que auguran un atisbo de verdad, una venganza en nombre de un antiguo amor, amenazas que parecen provenir del reino de los vivos, pero también de un Más Allá desconocido y aterrador.

Como en cada una de sus novelas, Bernardo Esquinca nos cuenta una historia de crimen e investigación, al tiempo que hace una crónica aguda del espíritu de la época que permite las formas de violencia que disparan la trama. En "Carne de ataúd", encontramos personajes que reflejan las polémicas de los albores del siglo XX: como Carlos Roumagnac, inspector de la policía y científico social, quien pretende confiar el futuro de la investigación y la aplicación de la justicia a teorías peseudocientíficas que criminalizan a los habitantes de los barrios bajos; y a Rafael Reyes Spíndola, director de El Imparcial, quien está convencido de que el futuro del periodismo se encuentra en el crimen, puesto que las ventas del diario se han disparado desde que Casasola sigue el caso del probable regreso del asesino conocido como el Chalequero.

Así, mientras los privilegiados leen las desgracias del populacho desde la comodidad de su hogar, en el país se fraguan las conspiraciones y las violencias que marcarán su historia para siempre.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Inframundo (2017)

(Foto: composición propia).

Casasola, luego de enfrentar asesinos de extraña naturaleza y otros peligros fuera de este mundo, se dedica a editar el mensuario del Museo Nacional de Arte, mientras sostiene una relación con Dafne, una exbailarina metida a escort, a punto de retirarse. Al mismo tiempo, un libro legendario pugna por aparecer en el presente.

Se trata de un tomo que posee a sus dueños, y que les habla con la voz de los muertos, a la vez que los incita a cometer toda clase de crímenes. La Ciudad de México es el escenario de un enfrentamiento: los vivos y los muertos deberán librar una batalla en la que se decidirá la permanencia del equilibrio y la humanidad, o el reinado del caos. El Consejo de Periodistas de Nota Roja Muertos, encabezado por Eugenio, el abuelo de Casasola, se unirá al protagonista para frenar la amenaza que se cierne sobre el mundo.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Demonia (2012)

(Foto: composición propia).

Un hombre está convencido de que las moscas forman una legión infernal que busca exterminarlo. La fantasmagórica sombra que espía el sueño de una joven pareja es el heraldo de una antigua maldición caribeña. Un asesino secuestra niños para torturarlos, copiando el estilo de un famoso criminal del siglo XV. Extraños seres cuyas apariciones están supuestamente relacionadas con las desgracias que ocurren en el mundo. Un grupo de amigos se enfrenta al recuerdo de la posesión satánica que desequilibró sus vidas veinte años atrás.

"Demonia" ofrece nueve relatos que recorren el amplio espectro de nuestras pesadillas y temores más arraigados. Conforme nos adentremos en el libro, encontraremos obsesiones y enigmas recurrentes con los que este autor infecta cada historia. Las formas subterráneas de los relatos nacen de las zonas oscuras de la experiencia, para volverse una forma ambigua del conocimiento. Y el mal -abstracto, sobrenatural, mítico- se presenta como un contagio del espíritu: virus perverso que potencia las pulsiones de nuestro lado oscuro.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Mar negro (2014)

(Foto: composición propia).

Hay mucho en estas páginas: criaturas mutantes que prosperan al cobijo de la laguna de Bacalar; unos gemelos conectados con Neil Armstrong y con el lado oscuro de la Luna; una mujer empeñada en revivir -a cualquier costo- a su amante muerto; un coleccionista de muñecas embrujadas que recibe un misterioso regalo, y un vampiro que escapa de su tumba en la ciudad búlgara de Sozopol. Esta última referencia al Mar Negro representa el espíritu del libro: un estado del alma donde lo sobrenatural es posible.

Una extensión que, sobre todo, se localiza en el interior de la mente; en las supersticiones y los abismos creados por la imaginación. Para comprenderlo, es necesario nadar en las profundidades de estas aguas.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Rey lepra (2025)

(Foto: composición propia).

Este trabajo representa la consagración definitiva de Esquinca como una de las voces más importantes del terror contemporáneo en lengua española. Esta colección de doce relatos trasciende las fronteras del género fantástico para convertirse en un diagnóstico de los males que aquejan a la sociedad global del siglo XXI.

El autor mexicano construye un atlas del horror que va desde las sabanas del Parque Nacional Kruger en Sudáfrica hasta los barrios de Guadalajara, desde los restaurantes exclusivos de Nueva York hasta las colonias marginales de la Ciudad de México. En este volumen de relatos se dan cita los extremos del consumismo gastronómico, la fascinación mórbida de las clases privilegiada por la violencia, los miedos primordiales de la infancia y cómo se transforman en traumas duraderos, los límites de la vanidad como enfermedad, asesinatos, sectas y trastornos individuales que terminan por convertirse en metástasis sociales.

La prosa de Esquinca ha alcanzado aquí una madurez excepcional. Su capacidad para crear atmósferas inquietantes a través del detalle preciso y la acumulación gradual de tensión lo sitúa entre los grandes maestros del género. Se trata de la literatura de horror como recurso para iluminar las zonas más oscuras de la experiencia humana contemporánea. 

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.


(Fuente: bajalibros.com / Wikipedia / varios / redacción propia)

Microsoft rediseña el menú Inicio de Windows 11: menos clics y acceso más rápido a los programas

El replanteo promete mejorar su rendimiento, ofrecer mayor personalización y reducir la cantidad de clics necesarios para acceder a aplicaciones. La nueva versión ya está en desarrollo y apunta a corregir varias de las críticas más recurrentes por parte de los usuarios desde el lanzamiento del sistema.

(Foto: Microsoft).

El menú Inicio se ha mantenido como uno de los puntos más cuestionados de Windows 11, principalmente por su lentitud en algunos equipos y la falta de opciones para adaptarlo a las preferencias del usuario. Con esta actualización, Microsoft busca dar respuesta a esas quejas con cambios que, si bien no alteran radicalmente el diseño visual, sí transforman la experiencia de uso.

Más control sobre el diseño

Uno de los cambios más importantes será la posibilidad de elegir manualmente entre un diseño compacto o ampliado del menú Inicio. Hasta ahora, el sistema decidía automáticamente cuál mostrar según el tamaño de la pantalla, lo que generaba confusión entre los usuarios.

Con la nueva versión, esta decisión pasará a estar en manos del usuario. Desde la configuración del sistema será posible cambiar el tamaño del menú según las necesidades de cada persona, lo que permitirá una experiencia más consistente y personalizada.

Además, se podrán desactivar secciones completas del menú. Por ejemplo, quienes no utilicen la lista de aplicaciones o la sección de recomendaciones podrán eliminarlas para liberar espacio y simplificar la interfaz. Lo mismo ocurrirá con las apps ancladas u otros elementos que actualmente aparecen por defecto.

Un menú más rápido y fluido


Otro de los aspectos clave de esta actualización es el rendimiento. En la versión actual de Windows 11, el menú Inicio puede tardar en abrirse cuando el equipo está bajo carga, algo que afecta directamente la experiencia del usuario.

Microsoft asegura que el nuevo diseño estará optimizado para responder de forma inmediata, incluso en situaciones de alta exigencia del sistema. Esto significa que el menú debería abrirse sin retrasos y reaccionar con fluidez desde el primer momento, incluyendo la búsqueda de aplicaciones o archivos.

(Foto: Microsoft).

Estas mejoras se apoyan en el uso de WinUI 3, un marco de interfaz más moderno que permite desarrollar componentes más rápidos y eficientes dentro del sistema operativo.

Parte de un cambio más amplio

El rediseño del menú Inicio no llega solo. Forma parte de un proyecto interno más amplio de Microsoft conocido como Windows K2, cuyo objetivo es hacer que Windows 11 sea más estable, rápido y fácil de usar.

Este plan incluye ajustes en otros elementos clave del sistema, como la barra de tareas, las actualizaciones y la seguridad. De hecho, la compañía ya reconoció problemas en versiones recientes del sistema y adelantó que trabaja en cambios estructurales para mejorar la experiencia general.

Entre las primeras novedades que llegarán, se espera una barra de tareas más flexible, capaz de ubicarse en distintas posiciones de la pantalla, algo que también había sido solicitado por los usuarios.

(Foto: Microsoft).

Lanzamiento progresivo

Pese a las expectativas, el nuevo menú Inicio no estará disponible de inmediato. Antes de llegar al público general, deberá pasar por el programa Insider, donde será probado por usuarios y desarrolladores para detectar posibles errores.

Las primeras actualizaciones relacionadas con estos cambios comenzarán a desplegarse en los próximos meses, aunque el rediseño completo podría tardar más en consolidarse.

Con este movimiento, Microsoft busca corregir uno de los puntos más débiles de Windows 11 y acercarse a una experiencia más ágil, personalizable y acorde a las necesidades actuales de los usuarios.

(Fuente: Xataka / Output / varios / redacción propia)

miércoles, 22 de abril de 2026

Agenda Cultural: el ex Centro Cultural Kirchner, hoy llamado Palacio Libertad, renueva por completo sus propuestas multidisciplinarias de abril

El complejo cultural más importante de Latinoamérica, ubicado en Sarmiento 151 (CABA), ofrece música, danza, fotografía, teatro y un set audiovisual. Los espectáculos son aptos para toda la familia y, como siempre, el acceso es libre y gratuito para toda la comunidad.

Bloody Tango


En abril, se presenta "Bloody Tango", espectáculo escénico-musical que reúne bailarines y cantantes de alto nivel artístico para ponderar la danza a través de virtuosas y elaboradas coreografías. Al entrar al Hotel Bloody, diversos personajes vivirán una intensa experiencia: convertidos en voyeuristas, los espectadores serán testigos de cada "ilusión" presentada en escena.

Viernes 24 y sábado 25 de abril, 20:00 - Sala Argentina.
Domingo 26, 19:00 - Sala Argentina. 

Argentinos 1995-2025. Fotografías de Maximiliano Vernazza


La exhibición presenta una selección de fotografías de Maximiliano Vernazza, realizadas en su mayoría como fotógrafo de la revista Gente, en las que retrata a figuras públicas. Su obra pone el foco en la intimidad y la excentricidad de personajes del espectáculo, la política y el deporte nacional.

Inauguración: viernes 24 de abril, 18:00 - Sala 512.
Miércoles a domingos de 14:00 a 20:00 - Sala 512.

Para sobrevivir (o cómo vivir de nuevo), de Daniela García


En una nueva fecha del ciclo Miércoles de Danza, se lleva a cabo "Para sobrevivir (o cómo vivir de nuevo)", creación escénica interdisciplinaria de Daniela García que articula danza, teatro, música y artes visuales. Intérpretes: Milagros Muñoz, Violeta Vicario, Camila Vega y Luciana Berti.

Miércoles 22 de abril, 19:00 - Sala Argentina.

Bottesini, Nielsen y Mantiñán, por la Orquesta Sinfónica Nacional


El organismo estable continúa su temporada de conciertos. Bajo la dirección de Javier Más, y con Pedro Salerno como solista, ofrece un programa con obras de Giovanni Bottesini, Carl Nielsen y el argentino Leandro Mantiñán.

Miércoles 22 de abril, 20:00 - Auditorio Nacional.

Camerata Bariloche. Inauguración de la 65.ª temporada de los Conciertos del Mediodía del Mozarteum Argentino


El Mozarteum Argentino inaugura una nueva temporada de su ciclo Conciertos del mediodía: la Camerata Bariloche interpretará la "Suite de los tiempos de Holberg", de Edvard Grieg, y el "Concierto para violonchelo y orquesta en do mayor", de Joseph Haydn, con la participación de la joven violonchelista Julia Tripodo como solista.

Jueves 23 de abril, 14:00 - Auditorio Nacional.

Estaciones porteñas y otros tangos, por la Orquesta Nacional de Música Argentina y Pilar Policano


Bajo la dirección de Ezequiel Silberstein, la Orquesta Nacional de Música Argentina 'Juan de Dios Filiberto' ofrece un programa de tangos, con la participación de la joven violinista Pilar Policano como solista invitada.

Viernes 24 de abril, 20:00 - Auditorio Nacional.

Sub. Live set audiovisual a cargo de Lyas y Julidw


Como parte de la programación de abril de la Sala Inmersiva, Lyas y Julidw llevan adelante "Sub", un set audiovisual que explora cómo el cuerpo percibe los paisajes a través del sonido. La propuesta combina paisajes sonoros y visuales a partir de partículas digitales que interactúan con el sonido en movimiento.

Sábado 25 de abril, 17:00, 18:00 y 19:00 - Sala Inmersiva.

Música y palabras


El fin de semana, habrá dos fechas del ciclo Música y Palabras: el sábado, el cantante Florian y el poeta Felipe Romeo ofrecen "Música y poética gentil" y el domingo los actores Muriel Santa Ana y Martín Urbaneja presentan "Amor roto", junto con el contrabajista Martín Lozano, con textos y dirección de Irina Alonso.

Sábado 25 y domingo 26 de abril, 18:00 - Salón de Honor.

(Fuente: prensa Palacio Libertad)

Leamos a los imprescindibles: haciendo foco en Osvaldo Bayer

En tanto historiador, intelectual o luchador, el de Bayer es un nombre fundamental y aquí recomendamos cuatro de sus obras más importantes. Reeditados por Siglo Veintiuno, todos tienen buena presencia en librerías -incluyendo la de la propia editora, sita en Guatemala 4824, CABA- y, como solemos hacer, desde este post facilitamos su compra y descarga en formato digital.

(Foto: composición propia).

Historiador, escritor, periodista, intelectual, profesor, sindicalista y militante político anarquista: una buena forma de resumir la biografía de Osvaldo Bayer, nacido en la ciudad de Santa Fe en 1927, exiliado en Berlín antes de la última dictadura cívico-militar y fallecido en la Ciudad de Buenos Aires en la nochebuena de 2018.

Una frase que lo pinta de cuerpo entero es la que pronunció en 2004, durante un discurso en ocasión de ser declarado Huésped de Honor por la Universidad Nacional del Litoral: "Me da un poco de vergüenza decir que mi primer libro fue prohibido por Lastiri. Si hubiese sido prohibido por otro presidente de más categoría, uno se pondría más contento. Al segundo libro lo prohibió Isabel Perón, y ya a los demás los quemaron los militares. Quemar libros es como abusar de los niños: es una cobardía, porque no se pueden defender".

Los anarquistas expropiadores (1975)

(Foto: composición propia).

Este trabajo es muchas cosas a la vez: una investigación rigurosa, una crónica atrapante, un retrato de época y, sobre todo, una historia apasionante. Las escenas que se reconstruyen parecen salidas de una novela de aventuras, aunque ocurrieron realmente en Buenos Aires y en otras ciudades de América Latina y Europa, hace poco más de un siglo.

Hay bandidos enmascarados, atentados con bombas, asaltos a bancos donde, según los diarios de entonces, la frase "¡arriba las manos!" resultaba una novedad inquietante. Hay fugas carcelarias, venganzas proletarias, falsificación de dinero, persecuciones increíbles. Todo narrado con el ritmo feroz de las primeras películas policiales.

Osvaldo Bayer toma como punto de comparación la figura de Robin Hood, ese "personaje simpático" que se dedicaba a "quitar, robar, expropiar a los poderosos", y debate sin facilismos los actos idealistas, despiadados y muy reales de los anarquistas que, además de llevar una vida aventurera de bandoleros, proponían demoler una sociedad injusta.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Severino Di GIovanni (1970)

(Foto: composición propia).

¿Severino Di Giovanni fue un héroe con mala suerte, un terrorista despiadado o un gánster codicioso que tuvo en vilo a la Argentina a inicios del siglo XX? Bayer reconstruye la vida intensa y breve de un personaje que combina como nadie crueldad, romanticismo, valentía y esa zona gris entre lo delictivo y la justicia por mano propia.

Después de ejercer como maestro en su Italia natal, en pleno ascenso del fascismo, Severino queda sin trabajo y decide migrar. En 1923, a sus 22 años, llega a Buenos Aires con su esposa y su primera hija. Trabaja como obrero gráfico mientras se sumerge en la lectura de los clásicos del anarquismo. Desde entonces, los sucesos tienen dos caras que pueden parecer inconciliables.

Por un lado, Severino se convierte en el enemigo número uno de la prensa y las autoridades, con una escalada de hazañas espectaculares -tumultos, atentados con explosivos, asaltos- que impactan por su ingenio, su velocidad desmedida y su talento para burlar a la policía. Por otro, llevado por la convicción y una energía imparable, organiza una biblioteca y una librería, publica una revista, funda una editorial, sostiene campañas antifascistas, brilla como floricultor y día a día escribe cartas de amor "grande e infinito" a su nueva compañera, la adolescente América Scarfó.
 
La persecución se vuelve cruenta luego del golpe de Estado de Uriburu. A comienzos de 1931, Severino es capturado, torturado y sometido a una farsa de juicio que lo condena a muerte. Cien años después, su historia sigue desafiando al poder e invitándonos a replantear la lucha por una vida vivible. 

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Fútbol argentino (1990)

(Foto: composición propia).

¡Es un sentimiento, no podemos parar! Osvaldo Bayer, gran cultor de nuestra pasión número uno, escribe la historia del fútbol argentino y nos regala un recuento vibrante y ágil de todas sus facetas. Relata cómo el "deporte de caballeros" llegó al país y se instaló en patios y potreros (pasando a estadios, titulares de diarios y nuestras charlas cotidianas) para alcanzar su apoteosis de la mano (divina) de Diego Armando Maradona.

"Fútbol argentino" rememora a los cracks de todas las épocas mientras hace un admirable y picante balance de resultados, caídas y triunfos tanto locales como internacionales. Pero este libro no sería este libro ni Bayer sería Bayer si la cosa quedara allí. Párrafo a párrafo, propone mucho más, desmenuzando las gambetas que hacen que la pelota reluzca, se manche o no doble hacia donde nuestros corazones desearían.

Clubes nacidos de gremios y movimientos políticos, negocios y negociados, semilleros vaciados por los "grandes" enriquecidos, jugadores de excepción o de exportación, huelgas y carnereadas, dictaduras y mundiales ominosos, goles reivindicatorios a los ingleses dan fulgor y sombras a estas páginas, a las que se suman magistralmente las voces de los protagonistas.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

La Patagonia rebelde (1972-1974)

(Foto: composición propia).

Entre 1920 y 1921, la Patagonia se convulsionó con los movimientos de huelga y protesta rural más dramáticos del siglo XX en América Latina. En las estancias, los grandes propietarios imponían condiciones de trabajo inhumanas que despertaron -tanto en el campo como en las ciudades- una oleada de paros, tomas y boicots que acabaría en tragedia. 
   
En La Patagonia rebelde -crónica vertiginosa y documentada como pocas-, Bayer despliega su gran oficio de escritor al recuperar para la historia esa gesta, junto con las trayectorias y las voces, hasta entonces olvidadas, de sus protagonistas: el Gallego Soto, Facón Grande, Albino Argüelles, Kurt Wilckens. 
   
Este clásico imperdible también echa luz sobre el modo en que estancieros, poder político, jueces, bandas paramilitares y periódicos demonizaron a los militantes y conspiraron para aplastar el levantamiento. La represión terminaría por convertirse en una verdadera cacería humana cuando el escuadrón comandado por el teniente coronel Varela fusiló sin juicio a mil quinientos huelguistas. 
   
"La Patagonia rebelde" es el libro que logró contar el anarquismo como nadie lo hizo y ponerlo en el radar del gran público, a partir de las increíbles aventuras protagonizadas por ese puñado de hombres que hicieron flamear la bandera roja, símbolo de esperanza para los desposeídos, en la desolada inmensidad de la Patagonia.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / Wikipedia / varios / redacción propia)

Publican un notable ensayo sobre Juan Manuel de Rosas que es mucho más que una biografía

Escrito por la historiadora Marcela Ternavesio, el libro publicado por Siglo Veintiuno es un ensayo político que se sumerge en el siglo XIX para hablarle al presente. Aparecido hace pocos días y ya disponible en librerías, también es posible comprarlo y descargar en formato digital desde este post.

(Foto: composición propia).

Juan Manuel de Rosas gobernó Buenos Aires y la Confederación Argentina entre 1829 y 1852. Tirano para algunos y paladín de la soberanía nacional para otros, su figura sigue siendo controvertida. Este libro vuelve sobre un personaje cuya voz monopolizó la escena política durante más de dos décadas para entender cómo se construyó el primer liderazgo polarizador de nuestra historia.

Entre la caída del poder central presidido por Bernardino Rivadavia en 1827 y el fusilamiento de Manuel Dorrego, el máximo líder del partido federal, en 1828, nada hacía prever que Rosas llegaría a la gobernación de Buenos Aires, porque ni para sus contemporáneos ni para él mismo la política era su destino natural. Hacendado y administrador de estancias, se había ocupado de resolver problemas de frontera con los indios y admitía que su mayor deseo era volver a las delicias de la vida privada.

Marcela Ternavasio (Foto: prensa SIglo Veintiuno Ediciones).

¿Qué hizo posible que un propietario como él, que no había participado en la carrera de la revolución ni provenía de la élite letrada, surgiera como un "outsider" y lograra un rápido ascenso? ¿Con qué recursos contó para dominar la provincia más poderosa y al resto de la Confederación? ¿Cómo logró domesticar a la dirigencia hasta convertirla en un coro obediente que le delegó la suma del poder público? ¿Sobre qué bases se fraguó la extrema polarización entre amigos y enemigos, entre los salvajes unitarios y la "Santa Federación"?

Recuperando la correspondencia de Rosas desde los años veinte hasta su muerte en el exilio, Marcela Ternavasio logra retratar con maestría las aristas de una personalidad fascinante, capaz de utilizar el marco republicano (el voto popular, la división de poderes) para inventar un nuevo lenguaje político, una especie de fe colectiva que parecía atravesar la sociedad entera.

Para comprar y descargar en formato digital, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

lunes, 20 de abril de 2026

El Premio Poesía Indígena de Argentina debuta celebrando la riqueza de las lenguas originarias

El poeta chaqueño Camilo Ballena se llevó el principal galardón del certamen, donde también fueron reconocidas Ayelén Penchulef y Dolo Trenzadora. La ceremonia de premiación se realizará el 5 de mayo.

Ayelén Penchulef, Camilo Ballena y Dolo Trenzadora, ganadores del primera edición del Premio Poesía Indígena de Argentina (PIA)

La primera edición del Premio Poesía Indígena de Argentina (PIA) marcó un hito en el reconocimiento de la producción poética de autores y autoras procedentes de pueblos originarios de Argentina y sus regiones limítrofes. Este galardón, coordinado por Diego Antico y Violeta Percia, se originó como respuesta a la histórica marginación de estas expresiones literarias en el ámbito local y se consolida como un espacio para dar visibilidad e impulso a identidades y lenguas ancestrales a través de la literatura, según explicaron sus organizadores. La primera edición del PIA recibió obras en lenguas como wichí, guaraní, moqoit, selk’nam, mapuche y chaná, lo que subraya la amplitud y vitalidad de la poesía originaria actual.

El jurado, conformado por las poetas Diana Bellessi, Liliana Ancalao y Yana Lucila Lema Otavalo, seleccionó a los ganadores. El primer premio fue otorgado a Camilo Ballena por su obra Tañhi iyahinpho / Cuando despierta el monte, un poemario bilingüe en wichí-español que será publicado por La Flor Azul durante los próximos meses como parte de la distinción anunciada. Nacido y residente en Sip’ohi (El Sauzalito), en la región del Impenetrable chaqueño, Ballena profundizó su formación intercultural bilingüe en el Centro de Investigación y Formación para la Modalidad Aborigen (CIFMA) y fundó en 2012 la Editorial Wichí Lhomet, dedicada a la promoción de literatura, música e ilustración wichí. Además, es conocido como músico y cantautor, con tres discos producidos.

El segundo premio lo recibió Ayelén Penchulef por su libro Cordero Guacho / Pvci Wicu Wisa, un poemario atravesado por el castellano y el mapuzugun. Penchulef, de ascendencia mapuche y oriunda de la Línea Sur de Río Negro, reside actualmente en Neuquén. Es socióloga, profesora y activista feminista de izquierda. Ha publicado los poemarios Desbordes (2018) y Kvxatvam (2023) junto a Ediciones Precarias, y su escritura forma parte de numerosas antologías.

El jurado estuvo compuesto por Liliana Ancalao, Diana Bellessi y Yana Lucila Lema Otavalo

El tercer premio se concedió a Dolo Trenzadora por Che ha’e che po / Soy mi mano, que integra castellano y guaraní. Trenzadora es profesora de Lengua y Literatura, diplomada en Comunicación Política y posgraduada en Literatura y Discurso Político, con títulos de instituciones como el IES N°1 Alicia Moreau de Justo, la UBA y FLACSO. Ha publicado varios poemarios —entre ellos Enredadxs (2012), Este libro no es un rehén (2018), Dame poesía (2020), De raíz gritaré la frontera (2020) y Se rompe el gualicho / Opë poha ñana rykue (2023)— y ha recibido reconocimientos del Fondo Nacional de las Artes (2019) y el Fondo Metropolitano de la Cultura, Arte y Ciencias (2021).

Entre las menciones especiales, el jurado destacó los libros Ayiken ñi alparqatatuleal / Me gusta usar alpargatas de María Lew (Trelew), Voces de la tierra de Delfín Gerónimo (Tucumán), De las moras al chalchal de Melisa Natalia Torres (Jujuy) y Memorias del agua de Marina Miletti López Cepero (provincia de Buenos Aires).

El jurado estuvo compuesto por figuras de relevancia continental: Liliana Ancalao, escritora mapuche de la comunidad Ñamkulawen (Comodoro Rivadavia), fue Premio a la Trayectoria 2022 por el Fondo Nacional de las Artes, es miembro del Comité de Honor del Encuentro de Literaturas en Lenguas Originarias de América en la Feria del Libro de Guadalajara y su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y alemán. Yana Lucila Lema Otavalo, autora kichwa y compiladora de antologías bilingües, fue organizadora del Festival de Literaturas de Abya Yala “La fiesta del maíz” y coordina el proyecto Biblioraloteca Muyu en Peguche, Ecuador. Diana Bellessi lleva más de cuatro décadas dictando talleres literarios, ha recibido becas internacionales —como la Guggenheim (1993) y la Civitella Ranieri Foundation (2008)— y premios como el Konex (2004, 2014, 2024), el Trayectoria en Poesía del FNA (2007), y el de la Fundación El Libro (2010).

(Foto: Prensa Premio Nacional de Poesía Indígena)

La ceremonia de premiación y lectura de poesía con los autores seleccionados se realizará el martes 5 de mayo a las 18 en la sede de UNTREF en la ciudad de Buenos Aires. El premio inaugura un espacio que aspira a consagrar en la agenda cultural argentina el reconocimiento de la poesía indígena, destacando la pluralidad lingüística y territorial de la literatura contemporánea.

(Fuente: Infobae)

Novedades literarias: presentamos cuatro de los flamantes lanzamientos del Fondo de Cultura Económica

Se trata de dos ficciones, una novela histórica y un ensayo que forman parte de las ediciones de febrero y marzo del FCE. Se consiguen en librerías -incluyendo la del Fondo, sita en Costa Rica 4568 (CABA)- y, como siempre que nos es posible desde este blog, facilitamos su compra y descarga en formato digital.

(Foto: composición propia).

A diferencia de lo que ya es nuestra costumbre de recomendar "libros para comenzar la semana", esta vez no hacemos foco ni en género ni en autor: el denominador común de estos textos es la casa editora, en este caso el Fondo de Cultura Económica: un apasionante ensayo sobre la carrera espacial desde la época de la Guerra Fría, la reedición de un trabajo fundamental de David Viñas, otra reedición que rescata un trabajo sobre el cual aún hay un halo de misterio en cuanto a su autoría y la novísima novela de Violeta Gorodischer.

Una historia de la conquista espacial, de Irénée Régnauld y Arnaud Saint-Martin

(Foto: composición propia).

Desde que el ser humano comenzó a mirar hacia el cielo se encontró con un territorio de mitos, creencias y especulaciones. A mediados del siglo XX, esa distancia simbólica se rompió de manera abrupta, y la exploración del universo se volvió un proyecto científico, tecnológico, político y económico de alcance global. Satélites, cohetes, estaciones orbitales y misiones tripuladas transformaron para siempre la relación de la humanidad con el espacio exterior y con la Tierra.

Irénée Régnauld y Arnaud Saint-Martin recorren un siglo de programas, instituciones y promesas para mostrar que, antes de despegar, hubo que convencer, conquistar imaginarios, fabricar héroes, vender un futuro, pedir sacrificios financieros y presentar al espacio como un destino inevitable. El libro recorre desde la Guerra Fría hasta la "privatización" del espacio exterior, desde los primeros satélites hasta la observación climática y las telecomunicaciones, pasando por las experiencias del Tercer Reich, la NASA, SpaceX y los vuelos privados de algunos multimillonarios.

En ese camino revela cómo la exploración del cosmos estuvo atravesada por disputas geopolíticas, intereses militares, espionaje, ambiciones económicas y decisiones científicas que inciden en la vida cotidiana. La conquista del espacio expone qué es lo que pasa más allá de la atmósfera y por qué mirar al cielo sigue siendo una forma decisiva de pensar el futuro de la humanidad.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Los dueños de la tierra, de David Viñas

(Foto: composición propia).

Hay novelas que llegan demasiado pronto y otras demasiado tarde. Publicada en 1958, antes de "La Patagonia rebelde", el monumental trabajo de Osvaldo Bayer, "Los dueños de la tierra" vuelve sobre los hechos que precedieron a la Patagonia Rebelde de 1921, pero discute, con décadas de anticipación, la relación entre propiedad, Estado y violencia, que el presente no ha resuelto.

Desde las primeras páginas no se impone un argumento ni una explicación, sino un clima: el viento patagónico, la lana acumulándose en los galpones, los precios cayendo, la lejanía entre las estancias, el rumor de un estallido que todavía no irrumpe pero ya está en marcha. Y cuando la propiedad se siente amenazada, el orden -que parecía civilización- revela que también, y sobre todo, es fuerza. Leída hoy, la novela vuelve sobre un problema que ha permanecido latente.

La concentración de la tierra y del capital persiste bajo formas más sofisticadas. De hecho, en el presente hay menos dueños que acumulan cada vez más. El conflicto cambia de forma, pero no de sustancia.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Luz era su nombre, de Silvia Moyano del Barco

(Foto: composición propia).

Un novela cuyo mayor misterio, increíblemente, es su autora pero que, más allá de polémicas se impone por mérito propio. Para explicar por qué afirmamos esto, nada mejor que un párrafo del prólogo de Aníbal Jarkowski:

"En 1961, el Premio Literario organizado por el diario La Nación ofreció cien mil pesos a la 'mejor novela inédita'. Se presentaron unas ciento ochenta. El 7 de agosto dieron por fin con 'una buena novela para el concurso'; su título era 'Luz era su nombre' y una prueba de sus méritos fue que discutieron acerca de sus personajes 'como si fueran reales'. Cuando se rasgó el sobre supieron que la autora se llamaba Silvia Moyano del Barco. En agosto de 1962 la Editorial Guillermo Kraft la publicó como libro. Al año siguiente, Alicia Jurado les contó a Borges y a Bioy que Estela Canto le había confiado que los verdaderos autores eran ella y su hermano Patricio, y que habían propuesto a Moyano del Barco que presentara el original como propio. 'Luz era su nombre' no fue reeditada, hasta hoy". 

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Cruces, de Violeta Gorodischer

(Foto: composición propia).

Laura trabaja como médica en un hospital público. Pasa sus días entre guardias, pasillos, cuerpos que duelen y preguntas que no tienen respuesta. A veces, esas preguntas vienen de los pacientes; a veces, de los familiares; otras, de ella misma. Hay muertes que no se pueden ordenar, pérdidas que no admiten protocolo.

Cuando Juanchi, un nene de ocho años internado, empieza a hablar de la muerte con una lucidez inquietante, algo se desplaza. También vuelve otra historia: la infancia en Brasil, una casa frente al cementerio, un tío que le enseñaba a convivir con los muertos, a armar altares, a no negar lo que insiste. Entre el hospital y ese pasado, Laura busca una forma de acompañar sin imponer, de cuidar sin cerrar el sentido.
 
En esta novela, Violeta Gorodischer narra los cruces -entre la vida y la muerte, la medicina y el ritual, la responsabilidad y el deseo- con una prosa precisa y contenida, siempre a punto de explotar. "Cruces" es el relato de una experiencia límite y, al mismo tiempo, íntima: la de alguien que intenta sostener a otros sin perderse a sí misma.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: Fondo de Cultura Económica / bajalibros.com / varios / redacción propia)

Seis imágenes que cambiaron la historia de la ciencia y la manera de mirar el mundo

El ser humano ha empleado primero el dibujo y siglos después la fotografía para comprender los fenómenos naturales y compartir y explicar la realidad. Son muchos los ejemplos que se podrían presentar para mostrar cómo la imagen nos ha ayudado a entender la ciencia.

(Foto: Shutterstock / composición propia).

Aquí comenzamos un breve viaje a través de la historia de la ciencia para seleccionar seis emblemáticas imágenes que han cambiado (y en algún caso, siguen cambiando) el mundo.

Las lunas de Galileo

Las fases lunares dibujadas por Galileo Galilei (Foto: WIkimedia).

El 13 de marzo de 1610, Galileo Galilei (1564-1642) publica su tratado astronómico "Siderus Nuncius" (El mensajero de las estrellas), que supuso un cambio de perspectiva sobre nuestra identidad y lugar en el mundo y un apoyo determinante a la teoría heliocéntrica de Copérnico.

Aquel librito contenía las primeras observaciones de Galileo realizadas a través de un sencillo telescopio que él mismo se fabricó.

Galileo vio objetos girando en torno al Sol, no a la Tierra, vio lunas girando en torno a Júpiter, vio cientos de estrellas de la Vía Láctea y observó y dibujó la Luna como nunca antes nadie lo había hecho. Galileo era un magnífico pintor, aunque su padre le quitó de la cabeza esa idea absurda de dedicarse al arte.

Pintó la Luna con sus acuarelas con claros, oscuros y sombras con una precisión y belleza únicas. Hasta entonces se pensaba que la Luna era lisa como un lienzo, pero Galileo la mostró con sus cráteres, montañas y valles. Aquellos dibujos de la Luna fueron el origen de la astronomía moderna.

La pulga en "Micrographia"

La pulga vista al microscopio por Robert Hooke (Foto: WIkimedia).

Poco más de 50 años después, en 1665, Robert Hooke (1635-1703) publica "Micrographia". A diferencia de Galileo, Hooke enfoca sus artilugios, los primeros microscopios, hacia lo más pequeño y diminuto. En aquella época sólo un reducido puñado de hombres de ciencia y personajes ilustres tenían acceso a los microscopios, pero Hooke fue el primero en hacer divulgación de la ciencia y en dibujar en gran formato lo que veía a través de ellos.

Dibujó con precisión y enorme claridad y calidad artística todo tipo de objetos cotidianos observados con sus microscopios como nunca antes se habían visto: desde descripciones del hielo y la nieve hasta el corcho, fósiles, el carbón vegetal y detalladas descripciones de animales y partes de los mismos. Así, una desagradable pulga vista al microscopio se mostró como un gran prodigio de la naturaleza.

En este trabajo aparece por primera vez el término "célula", al referirse a los poros observados en una fina lámina de corcho. "Micrographia" fue probablemente el "primer best seller científico" de la historia.

El "I think" de Charles Darwin

(Foto: WIkimedia).

Más de un siglo y medio después, en 1831, un joven Charles Darwin (1809-1882) se embarca en el HMS Beagle al mando del capitán Robert FitzRoy.

Durante aquel viaje, que duró casi cinco años y dio la vuelta al mundo, Darwin recogió y formuló observaciones detalladas de las plantas, los fósiles y los animales que fue encontrado. La travesía del Beagle marcó toda su vida, fue la base para las ideas que desarrolló durante años en Inglaterra y que condujeron a su teoría de la evolución por selección natural

Quizá uno de los dibujos más revolucionarios de Darwin y que más ha influido en la ciencia del siglo XX, fue el que hizo en 1837 en uno de sus cuadernos de notas, un sencillo boceto de un árbol con unas cuantas ramas. En la parte superior de la hoja escribió: "I think".

En el diagrama, cada rama la identificó con una letra que representaba una especie y planteó que todas se relacionaban, al evolucionar de un ancestro común. Fue la primera representación del árbol de la vida. Veinte años después, Darwin presentó su libro "El Origen de las Especies".

La neurona de Cajal

(Foto: Instituto Cajal).

Si hay un personaje en el que el dibujo y la fotografía fueron esenciales para su investigación científica, ese es Santiago Ramón y Cajal (1852-1934).

De niño, Cajal descubrió el funcionamiento de la cámara oscura y siendo todavía joven se despertó en él una pasión que duró hasta el final de sus días: la fotografía. Su espíritu inquieto y emprendedor le llevó a innovar en el campo de esa disciplina.

Empleó sus microscopios para mirar a través de ellos las placas fotográficas y poder entender así lo que ahí ocurría. Mejoró la sensibilidad de las placas, redujo el tiempo de exposición, mejoró el contraste y la nitidez de las imágenes y el tratamiento químico del revelado. Obtenía así imágenes de mucha mejor calidad.

Cajal fue pionero en la fotografía en color, tomando algunas de las primeras fotografías en color en España de principios del siglo XX. Pero, además, tenía una irrefrenable afición por el dibujo. Le gustaba dibujar todo, desde caricaturas hasta bodegones, paisajes y retratos. 

En 1887, Cajal se entusiasma con una nueva técnica de tinción desarrollada por el italiano Camillo Golgi. La técnica permitía ver la estructura completa de las células del sistema nervioso como no se habían visto antes, pero la tinción tenía muchos inconvenientes y Cajal decide mejorarla.

En realidad, esa tinción de plata era muy similar al revelado fotográfico y Cajal empleó sus conocimientos fotográficos para mejorar las técnicas de tinción de las neuronas. Pero lo que Cajal ve al microscopio son imágenes del cerebro muy complejas.

Cajal tiene que interpretarlas y, sobre todo, explicar lo que ve, para acabar de definir su teoría. Para ello no utiliza la fotografía sino el dibujo. Todas sus publicaciones estarán asociadas con un dibujo. El dibujo le permite detenerse en los detalles importantes.

Sus dibujos no son una representación gráfica fiel de lo que ve en un momento concreto al microscopio. Son una imagen integradora, ideal, reconstruida a partir de cientos de imágenes vistas al microscopio y tomando los mejores detalles de cada una de ellas. Desarrolla, así, su teoría neuronal: la neurona es la unidad anatómica y fisiológica.

Cajal recibió el Premio Nobel de Medicina en 1906 junto con Golgi, y es el mejor ejemplo de que sólo los genios son capaces de unir las distintas formas de conocimiento (el arte y la ciencia) para resolver problemas complejos.

La "fotografía 51"

(Foto: Wikimedia).

Una imagen que ha supuesto un cambio radical en la ciencia del siglo XX es la denominada "Fotografía 51" de Rosalind Franklin, una imagen del ADN obtenida mediante difracción de rayos X en 1952.

Cuando la forma cristalizada de una molécula, como el ADN, se expone a los rayos X, los átomos en el cristal desvían algunos de los rayos y forman un patrón de difracción que permite interpretar la estructura de la molécula. Esa imagen, una X perfecta, fue una de las pruebas decisivas que confirmaron la estructura en escalera de caracol, la famosa doble hélice del ADN.

James Watson y Francis Crick reunieron datos de varios investigadores (entre ellos Franklin y su colaborador Maurice Wilkins) para ensamblar su modelo de la estructura 3D del ADN.

En 1962, Watson, Crick y Wilkins recibieron el Premio Nobel de Medicina. Desgraciadamente, para entonces Franklin había muerto en 1958 de cáncer de ovarios provocado en parte por las repetidas exposiciones a la radiación y los Premios Nobel no se otorgan póstumamente.

Las imágenes del James Webb

(Foto: WIkimedia).

Y la historia o se detuvo hasta nuestros días: en julio de 2022 la NASA publicaba las primeras imágenes del telescopio espacial James Webb, el universo como nunca antes lo habíamos visto, desde exoplanetas vecinos hasta las galaxias observables más distantes en el universo primitivo.

Los anteriores son sólo algunos ejemplos de que la imagen, el dibujo y la fotografía son inseparables del avance del conocimiento científico. Necesitamos el arte de la imagen para conocer y entender nuestro mundo y el universo. 

(Fuente: The Conversation / Wikimedia / varios / redacción propia)