viernes, 17 de abril de 2026

Lecturas para el fin de semana: un mundo sin sol, una perversa historia de amor y el odio en tiempos de Milei

Tres textos muy disímiles, justamente con la intención de llegar a la mayor cantidad de lectores posible. Por ser lanzamientos relativamente recientes se consiguen con cierta facilidad en librerías pero también, como solemos facilitar, se pueden comprar y descargar en formato digital desde este post.  

(Foto: composición propia).

Una vez más, desde este blog nos atrevemos a renovar las sugerencias literarias para aprovechar el descanso del fin de semana. Esta vez, sin hacer foco en un autor ni con un eje temático: lo único que tienen en común estos tres textos es que son de muy reciente lanzamiento. Por lo demás, son tan diferentes entre sí como puedan serlo.

Apocalipsis solar, de Héctor Ducci Budge (Letrame) 

(Foto: composición propia).

Una sobrecogedora novela que parte de una premisa simple pero aterradora: una mañana, la humanidad despierta y descubre que el sol no ha salido. Sin explicación alguna, el planeta comienza a enfriarse con rapidez. En cuestión de días, los primeros signos del desastre son claros: el descenso brusco de las temperaturas, animales que fallecen congelados, lagos y océanos que se convierten en hielo sólido, la imposibilidad de la gente de retronar a sus hogares, el cese de la fotosíntesis vegetal y la progresiva carencia de alimentos.

La historia retrata como varias personas y comunidades en diferentes puntos del planeta intentan entender y sobrevivir a esa catástrofe. Cada capítulo refleja también la desesperación, la solidaridad y muchas veces el egoísmo humano. El autor construye una tensión constante, con descripciones detalladas del colapso climático, que tanto maravillan como aterran. La novela no entrega respuestas fáciles: ¿es este un fenómeno natural, una consecuencia de la actividad humana, o algo más allá de nuestra comprensión?

El libro destaca por su estilo lírico pero sobrio, y por una estructura narrativa coral que permite ver la tragedia desde múltiples ángulos. A medida que la luz desaparece y el frío conquista la Tierra, la novela plantea profundas interrogantes respecto a la fragilidad de nuestra civilización y el vínculo íntimo que tenemos con la naturaleza, algo que tan a menudo olvidamos.

Para comprara y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Coronados de odio, de Fernando Borroni (Marea)

(Foto: composición propia).

Odiar es la causa y el camino, es la finalidad y el motor. Odiar como motivación del ser. Odiar al periodismo, a la militancia, al Estado, a la llamada "cultura woke". El odio como razón de poder. Pero ¿cuánto odio será suficiente?

Fernando Borroni
ofrece un análisis incisivo del fenómeno político que redefinió la escena argentina: Javier Milei y el proyecto libertario. El libro se adentra en la dimensión cultural del proceso, donde el odio, la despolitización y el desencanto operan como fuerzas decisivas. La Argentina que emerge es observada sin eufemismos: deterioro social, ruptura de consensos básicos, exaltación del individualismo y desmantelamiento simbólico del Estado. "Coronados de odio" no describe un accidente histórico, sino una deriva construida durante años, amplificada por medios, redes y frustraciones colectivas.
 
Desentrañando el eco de las circunstancias argentinas en los fenómenos globales de las ultraderechas y el neocolonialismo, Borroni repiensa un capitalismo desenfrenado que produce exclusión, guerras y muerte. En ese marco ubica, también, las prácticas autoritarias de Trump y el genocidio en Palestina. Un ensayo necesario para pensar la crisis de un país y apuntar a la única solución posible: la acción colectiva.

Para comprara y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Peces, de Eva Baltasar (Random House)

(Foto: composición propia).

La nueva novela de Eva Baltasar contiene ideas poderosas, vehiculadas por frases siempre afiladas, a menudo lapidarias. Y hay una fundamental, por lo que tiene ejemplificativa: "Es como si Victoria, en vez de amarme, me hubiera infectado. Como si el amor fuera una transmisión y no una creación". Aquí está el asunto central de "Peces": el amor entre las dos protagonistas es vivido, por una de ellas -la narradora-, como una transmisión -infecciosa, no beneficiosa-. No existe, pues, creación compartida, sino dominación y sometimiento. La amante, aparte de ser un enigma, resulta excesiva en todo. De hecho, físicamente ya es, si se compara con la otra, gigantesca. Fuera de sus manos: curiosamente, las tiene más pequeñas.

La línea argumental es más sencilla, más elemental, que la de las cuatro novelas anteriores de la autora: una historia de amor perversa. La narradora es, al igual que la propia Baltasar, una escritora de éxito. Esta vez tampoco sabemos su nombre. Un día la escritora se llega a un pueblo para participar en un club de lectura sobre un libro suyo y conoce a Victoria, que esa misma noche se convertirá en su amante. Se encuentran en un mercado popular, donde Victoria vende pescado y así comienza este tortuoso recorrido.

Un libro inapelable, crudo y también muy bello.

Para comprara y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / varios / redaccipon propia)

¿Suenan mejor los vinilos que otro tipo de formato de reproducción de música?

Hace unas décadas parecía que los discos de vinilo habían desaparecido de nuestras vidas. En un entorno digital -con dispositivos para escuchar música que van desde los CDs a las plataformas de streaming-, los requerimientos (de tiempo y espacio) que exigía la música analógica parecían condenar a los vinilos a su desaparición. Pero han vuelto o, en cierta medida, su vuelta demuestra que nunca se habían ido. Actualmente son el mayor referente del resurgimiento de lo analógico y muchos defienden su existencia por encima de cualquier otra opción. Pero la gran pregunta sigue en el aire: ¿realmente suenan mejor los vinilos que la música digital? 

(Foto: HopeNFPhotography / Shutterstock).

Proceso de grabación: vinilo vs. digital

Veamos primero cómo se registra la música en un vinilo y en un sistema digital.

En los discos, el sonido se graba en un surco en espiral que se extiende desde el borde exterior hasta el centro del disco. Los surcos tienen forma de "V", lo que permite almacenar la información en estéreo, ya que cada canal se graba en una de las paredes de esa "V". Los surcos deben ser poco profundos para evitar problemas mecánicos, como perforaciones o movimientos bruscos que hagan saltar la aguja.

Estos surcos registran variaciones microscópicas proporcionales a la presión del sonido original. Sin embargo, antes de grabarla, la señal musical se modifica: se reducen los sonidos graves y se amplifican los agudos. Esto se realiza para adaptarse al funcionamiento de la aguja. Por eso, los tocadiscos incluyen un circuito que invierte este proceso: se amplifican los graves y se atenúan los agudos.

Almacenar audio en formato digital, como puede ser un CD, es muy diferente. La señal analógica no se guarda de manera continua, sino que para "representarla" se obtiene un determinado número de muestras del audio. En el caso de los CDs hablamos de 44.100 muestras por cada segundo. Tras esto hay que cuantificarlas, es decir, aproximar el valor de la muestra a los valores del conversor A/D (analógico-digital), para que este le asigne un código binario. Este valor se asigna usando 16 bits por muestra, lo que significa que disponemos de todas las combinaciones posibles de esos 16 bits. Ésto se traduce en 65.536 valores

Estos valores cumplen las condiciones necesarias para que se reproduzcan correctamente todas las frecuencias que el oído humano percibe. Sin embargo, este proceso no es perfecto y produce un pequeño error que se manifiesta como un leve ruido añadido a la señal original.

Los estudios de grabación utilizan formatos de audio profesional con más calidad que los de los CDs. Para esto, usan una frecuencia de muestreo mayor y más bits por muestra (24bits). Así, consiguen una representación más precisa de la señal y reducen el ruido introducido durante la conversión digital. Sin embargo, estos archivos requieren mucho más espacio de almacenamiento y no son prácticos para su uso doméstico. Por ello, se adaptan para que en un CD se puedan almacenar unos 80 minutos de música (aproximadamente 15-20 canciones). 

¿Están los CDs también muertos o solo esperan su momento de resurrección? (Foto: Jakub Adamczuk / Shutterstock).

Otros formatos de grabación y reproducción de música, como el popular MP3, el OGG Vorbis o el WMA son modelos de representación del audio con pérdidas. Esto significa que se elimina parte de la información original del sonido para que ocupe menos espacio. Por ello, su calidad siempre va a ser inferior a la de los vinilos y CDs. Las plataformas de streaming usan esos modelos con el objetivo de que las canciones carguen más rápido y consuman menos datos.

Calidad de sonido en casa: ¿vinilo o CD?

Para comparar de forma justa, en un entorno doméstico, qué formato sonaría mejor entre un disco de vinilo y un CD utilizaremos el mismo equipo de reproducción, compatible con ambos, y asumiremos que los dos están recién comprados.

En este escenario, el vinilo ofrecerá mejor sonido. Será más limpio, libre de ruido de muestreo o cuantificación, y con un rango de frecuencias completo. Aunque parte de estas frecuencias no son audibles, en determinados espacios sí tienen efecto en la percepción del sonido. Además, el vinilo aplica un proceso de ecualización propio que aporta un carácter particular distinto al del formato digital. De hecho, muchos sistemas de grabación digital actuales incluyen complementos o plugins que imitan esta característica sonora de los vinilos.

Además, el equipo utilizado para reproducir vinilos puede incluir amplificadores de gran calidad, incluso, en algunos casos, amplificadores de válvulas. Aunque estos últimos generan cierta distorsión, se considera que aportan calidez al sonido, haciendo su escucha más agradable.

A lo largo de las décadas los formatos de reproducción de audio han ido cambiando (Foto: Luigi Bertello / Shutterstock).

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el vinilo pierde con el uso, por desgaste. También el CD, si no es original o se ha conservado mal, puede dañarse y sufrir fallos en la lectura de las muestras digitales, lo que influye en la calidad del audio e incluso llega a provocar interrupciones en la reproducción.

Depende de la audiencia

Al llevarlo a ejemplos concretos, existen pequeños matices en los que se pueden diferenciar ambos sonidos.

Si pensamos en una guitarra acústica, en el CD habrá un silencio absoluto antes de que empiece a sonar, mientras que en el vinilo se percibirá primero un ligero sonido de fondo que proporciona calidez. De igual forma, en el vinilo el roce de los dedos del guitarrista contra las cuerdas se escuchará dulce y aterciopelado, mientras que en el CD será más agudo, dado que reproduce el sonido sin ningún tipo de suavizado y resulta más metálico.

Aunque en el caso de la música digital en streaming o CD, a menudo la audiencia no se preocupa por estos elementos, en este aspecto gana de nuevo el vinilo. No obstante, hay que recordar que el audio digital ofrece una calidad constante. Además, es fácil de transportar y almacenar, mientras que los vinilos se deterioran con cada reproducción y requieren más espacio y cuidados para su conservación.

Sin embargo, no podemos negar que estos ofrecen un sonido más cálido y completo que el formato digital. Tal vez por ello sigan atrayendo tanto a nostálgicos como a nuevas generaciones

(Fuente: Xataka / The Conversation / varios / redacción propia)

El símbolo Ampersand: dos mil años de historia en un único trazo

Lo encontramos encima de la tecla del número 6 de nuestra computadora, en un gran número de logotipos -desde firmas de abogados hasta marcas de ropa- y lo garabateamos en muchas ocasiones sin pensar -y como podemos- cuando tomamos notas. El símbolo "&" nos resulta tan familiar que casi nunca nos preguntamos qué es exactamente. Pero no es un signo arbitrario ni una invención moderna, sino una ligadura tipográfica con casi dos mil años de historia documentada. En su forma actual todavía guarda los trazos de las dos letras latinas que le dieron origen.

(Foto: Shutterstock).

Cuando la velocidad crea un símbolo

Para entender el origen del ampersand hay que situarse en la Roma del siglo I y recordar un dato básico de latín: que la conjunción "y" se escribía "et". Los escribas romanos, y más tarde los copistas medievales, trabajaban con materiales costosos y lentos. El pergamino requería un proceso laborioso de preparación y el trabajo manuscrito consumía horas. Para ganar tiempo y espacio, desarrollaron las ligaduras, es decir, la fusión gráfica de dos o más letras en un solo trazo.

Cuando se escribía "et" con rapidez, la curva inferior de la "e" tendía a conectarse de forma natural con el trazo vertical de la "t". El resultado era un signo nuevo que representaba las dos letras juntas. El ejemplo más antiguo conocido de esta ligadura procede de Pompeya y es anterior al año 79, fecha en que la erupción del Vesubio sepultó la ciudad. Si se observa una tipografía clásica como Garamond o Baskerville en su versión cursiva, la "e" y la "t" todavía son reconocibles a simple vista dentro del símbolo.

Jan Tschichold, uno de los tipógrafos más influyentes del siglo XX, documentó en su obra "The Ampersand: its origin and development" (1957) la evolución del símbolo a lo largo de los siglos, desde esa primera forma pompeyana hasta las variantes en uso a finales del XIX. Su catálogo muestra que, aunque la ligadura básica se mantuvo reconocible, cada período histórico y cada tradición caligráfica produjo versiones propias, algunas muy alejadas formalmente de las dos letras originales.

Del abecedario a la lengua cotidiana

Si el símbolo tiene origen latino, ¿por qué su nombre es tan marcadamente anglosajón? La respuesta está en las aulas británicas del siglo XIX

Hasta mediados de ese siglo, el símbolo "&" se consideraba la letra número 27 del alfabeto inglés y se recitaba al final del abecedario junto a la "z". El problema era que nombrar el símbolo resultaba confuso, porque decir "and" para referirse al signo significaba pronunciar "and and", que sonaba redundante y cacofónico.

Para aclarar que se hablaba del símbolo en sí mismo y no de la conjunción, se recurría a la fórmula latina "per se", que significa "por sí mismo". La recitación completa sonaba así: "X, Y, Z, and per se and". Pronunciada con rapidez y de corrido, esa cadena de sílabas fue contrayéndose por el uso hasta producir una nueva palabra: ampersand

(Foto: Wikimedia Commons).

De la escritura carolingia a la pantalla

A lo largo de los siglos, el diseño del ampersand fue cambiando al ritmo de las transformaciones en los sistemas de escritura. En el período carolingio adoptó formas más redondeadas, acordes con la caligrafía minúscula que se estandarizaba en los scriptoriums de la época. Durante el Renacimiento, los maestros tipógrafos lo refinaron hasta las versiones que hoy asociamos con las fuentes clásicas. Cada período dejó su impronta en el símbolo sin borrar del todo la anterior.

La transición al entorno digital no fue del todo sencilla para el ampersand. Los lenguajes de programación web asignaron al carácter "&" una función técnica dentro de su propia sintaxis, lo que durante años provocó que el símbolo apareciera mal representado en páginas web cuando los programadores no lo trataban de forma especial. Resultaba curioso que un signo nacido para agilizar la escritura se convirtiera, en determinados contextos informáticos, en una fuente de errores.

Con el tiempo, las herramientas de edición digital aprendieron a gestionarlo de forma automática y el problema desapareció para la mayoría de los usuarios.

Por qué el ampersand nunca ha quedado obsoleto


El ampersand pertenece a una categoría escasa de signos que los lingüistas llaman logogramas, símbolos que representan directamente una palabra o concepto en lugar de un sonido. En ese sentido se comporta de forma distinta a las letras del alfabeto, pues no se pronuncia deletreando, sino que se lee directamente como "y" en español, "and" en inglés o "et" en francés o italiano, según el idioma del texto al que aparezca.

Lo que hace singular al ampersand no es sólo su antigüedad, sino su continuidad. A diferencia de otros signos medievales que cayeron en desuso, nunca dejó de emplearse. Sobrevivió a la imprenta de tipos móviles, a la máquina de escribir y a los primeros teclados digitales. Hoy aparece en nombres de empresas, en titulares de prensa o en el código de lenguajes de programación. En ese recorrido de dos mil años hay algo que va más allá de la utilidad, y es la capacidad de un trazo sencillo para condensar, en cada época, una forma de entender la escritura como gesto vivo.

(Fuente: The Conversation / redacción propia)

jueves, 16 de abril de 2026

Haciendo foco en un tema: cuatro textos sobre el género musical rioplatense por excelencia

El tango es pasión no sólo en nuestro país y Uruguay, sino en otros lugares del planeta -Japón y Finlandia, por ejemplo-, y en 2009 fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Sobre el tema recomendamos cuatro trabajos de irregular presencia en librerías, pero disponibles para descargar en formato digital desde este post.

(Foto: composición propia).

El escritor Ernesto Sabato destacó la condición de "híbrido" del tango, y cuánta razón tenía. El poeta Eduardo Giorlandini destaca sus raíces afrorrioplatenses, con la cultura gauchesca, española, italiana y la enorme diversidad étnica de la gran ola inmigratoria llegada principalmente de Europa. La investigadora Beatriz Crisorio dice que "el tango es deudor de aportes multiétnicos, gracias a nuestro pasado colonial (indígena, africano y criollo) y al sucesivo aporte inmigratorio". Desde entonces, se ha mantenido como uno de los géneros musicales cuya presencia se ha vuelto familiar en todo el mundo, así como uno de los más conocidos.

Distintas investigaciones señalan seis estilos musicales principales que dejaron su impronta en el tango: el tango andaluz, la habanera cubana, el candombe, la milonga, la mazurca y la polka europea. Más allá de orígenes lo sentimos como algo indudablemente argentino, aunque nunca está demás aprender sobre sus raíces y su historia. A continuación, cuatro trabajos que recomendamos al respecto.

Nueva historia del tango - De los orígenes al siglo XXI, de Héctor Benedetti (Siglo veintiuno)

(Foto: composición propia).

Hay muchas versiones sobre los orígenes del tango: se dice que nació en las orillas, que tardó mucho en ser admitido por la alta sociedad, que se bailaba en los prostíbulos porteños. En este libro, el gran estudioso del tango Héctor Benedetti logra sortear esas imágenes de idealizada marginalidad para analizar el devenir del género, desde el siglo XIX hasta las nuevas expresiones del siglo XXI. Así, construye una historia diferente y original, una obra de referencia que, a contrapelo de la tendencia más extendida, no recae en la sumatoria de biografías elogiosas ni en el esquematismo de las divisiones rígidas. Por el contrario, apuesta a sistematizar y articular un largo curso de acontecimientos y dar su justo lugar a los hechos y personajes más notables.

Además de indagar en el momento fundacional, recorre el período de la consolidación del género con la incorporación del bandoneón, la conformación de un repertorio, la aparición de la orquesta típica y las posibilidades de difusión de la industria fonográfica. Explora el pasaje de la Guardia Vieja hacia las nuevas corrientes, y advierte las secuencias de inercia creativa, crisis y renovación que lo marcaron cíclicamente. Sigue las peripecias del tango cantado, desde la intimidad de Mi noche triste hasta el desencanto de Cambalache y más allá; y avanza con preguntas que buscan desarmar ciertos clichés: por qué Carlos Gardel continúa gravitando como un cantor insuperable, por qué los años cuarenta quedaron inscriptos como la "edad de oro", qué formas adoptó el debate entre los músicos más convencionales y los más innovadores, como Héctor Varela y Ástor Piazzolla.

Con una prosa entretenida y ocurrente, este libro ofrece un panorama integral y crítico del mundo del tango, que sin duda ayuda a comprender su historia, pero además abre vías para profundizarla sobre bases verdaderamente sólidas.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Aquí se baila el tango, de María Julia Carozzi (Siglo veintiuno)

(Foto: composición propia).

Según el relato canónico, la historia del tango es la historia de un "viaje ultramarino", siempre marcada por el prestigio de sus éxitos en Europa. Esto explicaría tanto su consagración inicial, hacia 1910, como su vigoroso resurgimiento de los últimos años. Sin embargo, esta historia oculta un universo amplio y heterogéneo de contextos en que se bailó tango en Buenos Aires.

A partir de una etnografía de las clases de tango y las milongas céntricas, este libro analiza los procesos locales que hicieron posible y acompañaron el crecimiento del baile a partir del advenimiento de la democracia. Prestando especial atención a los movimientos del cuerpo así como a los desplazamientos en el espacio, la antropóloga María Julia Carozzi recorre los conflictos y las alianzas en torno a los estilos de baile, la legitimidad para transmitirlos y los espacios donde practicarlos, que se produjeron con la llegada de nuevos bailarines a un circuito de milongas que desde comienzos de la década de 1960 no había renovado su población.

Con gran agudeza, la autora explica la reproducción y transformación de la distribución de saberes y protagonismos entre géneros, las tensiones de una práctica que construye su prestigio por oposición al tango "for export" y el ocultamiento de los vínculos sexuales originados en el baile. Carozzi indaga especialmente en la figura de la "bailarina liviana", como una alegoría de las relaciones que, basadas en el secreto y el desapego afectivo, se desarrollan fuera de la pista.

Fundamental para entender la vitalidad actual del tango, su carga de erotismo y sus códigos de sociabilidad, este libro reconstruye el complejo proceso de elaboración de nuevas pedagogías y la gradual segmentación del circuito en milongas "ortodoxas" y "relajadas", que multiplicaron las opciones para los más jóvenes. Y sobre todo, revela el modo en que se baila el tango… aquí.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Las edades del tango - De 1897 al siglo XXI, de Sergio Pujol (Planeta)

(Foto: composición propia).

El tango es la invención más notable que la cultura rioplatense le brindó a la Argentina y al mundo entero. Hecha de música, baile y poesía, su historia conforma un relato poblado de figuras emblemáticas y sujetos anónimos; de acontecimientos artísticos y movimientos sociales. "Las artes del tango", como las llamó el poeta Horacio Ferrer, encierran las claves históricas de un país hecho de criollos y europeos, de pampa y ciudad, de tradición y modernidad.

De Carlos Gardel a Mercedes Simone y de Aníbal Troilo a Astor Piazzolla, el tango avanzó al ritmo del país que lo engendró, en un permanente estado de disputa en torno a su identidad. A la vez sensual y sentimental, su arco temporal se extiende desde finales del siglo XIX hasta los albores del siglo XXI. Y más allá también.

Cuestionando la idea de que todo tango pasado fue mejor, Sergio Pujol deconstruye mitos y prejuicios, desafiando el relato nostálgico sobre la cultura popular rioplatense. En cada una de sus edades, el tango expresó de un modo particular la idiosincrasia porteña. Su desarrollo no fue lineal ni unívoco. La riqueza de su historia reciente, signada por artistas tan diversos como Bajofondo, Orquesta El Arranque, Lidia Borda, Orquesta Típica Fernández Fierro y Diego Schissi, prueba su vigencia y continuidad. Las edades del tango constituye así una atrapante narración sobre uno de los mayores patrimonios culturales de los argentinos.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

El tango - Cuatro conferencias, de Jorge Luis Borges (Sudamericana)

(Foto: composición propia).

Gracias a los tres mil pesos "moneda nacional" que le otorga el segundo Premio Municipal de Literatura, Jorge Luis Borges dedica el año 1929 a una investigación sobre el poeta Evaristo Carriego que se transforma en un profundo y revelador estudio sobre el mundo del tango. Más de treinta años después revive ese mundo, que lo había adentrado en los bajos fondos de la Ciudad de Buenos Aires, en cuatro conferencias que dicta los lunes de octubre de 1965 a las siete de la tarde en un departamento del barrio porteño de Constitución.

Lúcido y ocurrente, Borges exhuma el Palermo y el Sur de antaño, poblados de compadritos, guapos, niños bien patoteros, "casas malas" y milongas, para interpelar el origen, los símbolos, los mitos y la lírica de la música emblemática del Río de la Plata. Transcriptas por primera vez en este libro, estas conferencias ofrecen un encuentro prodigioso: el de Borges y el tango, para él "un símbolo de felicidad".

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: bajalibros.com / Wikipedia / varios / redacción propia)

miércoles, 15 de abril de 2026

Recomendaciones de miércoles: cuatro de los trabajos más leídos en lo que va de 2026

El silencio explorado por una autora Premio Nobel, un análisis de las semillas del nazismo, una historia del oscuro Opus Dei y una crónica criminal argentina novelada. Cuatro textos muy diferentes entre sí pero todos de indudable atractivo. Se consiguen en librerías y, como solemos hacer desde este blog, facilitamos la compra y descarga en formato digital desde este mismo post.

(Foto: composición propia).

Sin mucho prólogo ni demasiadas explicaciones, la única lógica en la elección de estos cuatro libros fue solamente su éxito durante los tres primeros meses del año que corre. Con el consumo de literatura y, en general, la industria editorial en franca crisis, estos trabajos supieron asomar la cabeza fuera del agua y convertirse en algunos de los favoritos de los lectores. A continuación, los recomendados:

Síndrome 1933, de Siegmund Ginzberg (Gatopardo)

(Foto: composición propia).

¿Cómo se desmorona una democracia? Una lección de historia sobre lo que pocos vieron venir.

Una campaña electoral permanente, acuerdos de coalición insólitos, partidos que no son ni de izquierdas ni de derechas sino "del pueblo", voces que se alzan para acallar a la prensa, polarización y discursos de odio, políticos acusados de traición y un Gobierno demagógico e irresponsable.

Estos son algunos de los síntomas de deterioro democrático que allanaron el terreno para que Adolf Hitler, un charlatán autoritario al que pocos se tomaban en serio, ganara las elecciones alemanas en 1933.  Síntomas que, en un inquietante "déjà vu", vuelven a aflorar y amenazan con acercarnos peligrosamente a un pasado que creíamos haber superado.

Fiel a la sentencia de Georges Santayana de que "quien no conoce la historia está condenado a repetirla", y apoyándose en un estudio exhaustivo de las fuentes históricas y de los periódicos de la época, "Síndrome 1933" nos traslada a los meses previos al desmoronamiento de la República de Weimar y analiza de manera pormenorizada cómo los nazis pudieron conquistar el poder gracias a la colaboración -tal vez ingenua o inconsciente, pero en todo caso imprescindible- de los supuestos garantes de la democracia: las instituciones del Estado, la clase política, la prensa y la sociedad civil.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

Te serviré, de Paula Bistagnino (Planeta)

(Foto: composición propia).

En 1950, en el apogeo de su poder durante la dictadura de Francisco Franco, el Opus Dei inició su plan de expansión en Sudamérica. Una familia uruguaya que vivía en Chile fue clave para que "la Obra" creciera en el Cono Sur: los Gianoli Gainza, prósperos empresarios de la minería, fueron detectados en Santiago por los primeros numerarios y sacerdotes enviados desde España por Josemaría Escrivá de Balaguer, quienes, en su movimiento expansivo, se hicieron conocidos muy pronto.

La relación entre "la Obra" y la familia no tardó en resultar muy productiva. La matriarca primero y sus hijos después, todos ingresaron al Opus Dei. La menor de los cinco se convirtió en numeraria adolescente y durante más de sesenta años vivió bajo compromisos de castidad, pobreza y obediencia. Hasta el momento de su muerte, en 2021, Elina Gianoli Gainza fue la mujer más importante de la rama femenina en la Argentina, con llegada a Roma, y la mayor benefactora: cientos de millones de dólares salieron de las empresas y fortunas personales para enriquecer asociaciones civiles de la organización.

La causa, impulsada por una parte de los herederos, está asentada en los tribunales de Montevideo, Uruguay. Paula Bistagnino investigó durante años el devenir de una familia atravesada por una de las facciones más opacas en la historia contemporánea de la Iglesia católica. "Te serviré" es un libro riguroso y apasionante que también devela la historia de las personas que fueron reclutadas por un grupo organizado con la promesa de ser santas en la vida ordinaria y terminaron despojadas de sus bienes, de su libertad y hasta de su voluntad.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

La cacería de Hierro, de Hugo Alconada Mon (Planeta)

(Foto: composición propia).

En 1892, dos niños, Ponciano, de cinco años, y Felisa, de tres, murieron degollados en los campos aledaños al pueblo de Necochea. Los crímenes, que estremecieron al poder, marcaron un punto de inflexión en el desarrollo de un método de identificación que daría la vuelta al mundo.

Juan Vucetich, un inmigrante dálmata de 33 años que vive en La Plata, es uno de los grandes protagonistas de esta novela apasionante. Su invento, la dactiloscopia, marca el nacimiento de la policía científica y de la criminología moderna. El reconocimiento internacional terminará por convertirlo en leyenda y atrae, también, el interés de un guardiacárcel. Valentín Hierro arrastra la muerte de su madre, asesinada a sangre fría dos años antes, y se ha propuesto dar con los responsables, con la ayuda del primer detective de la provincia de Buenos Aires.

Hugo Alconada Mon nos vuelve a sorprender con una trama novelesca que abreva en la historia argentina con datos y documentos hasta ahora desconocidos. La cacería de Hierro es el relato fascinante de una gesta en el que la complejidad de las pasiones y de las ambiciones devela lo más oscuro -y lo más admirable- del ser humano.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

La clase de griego, de Han Kang (Ramdom House)

(Foto: composición propia).

En Seúl, una mujer asiste a clases de griego antiguo. Su profesor le pide que lea en voz alta pero ella permanece en silencio; ha perdido la capacidad del lenguaje, así como a su madre y la custodia de un hijo de ocho años. Su única esperanza de recuperar el habla es mediante el aprendizaje de una lengua muerta.

El profesor, que acaba de regresar a Corea después de pasar media vida en Alemania, se encuentra dividido entre dos culturas y dos lenguas. También él afronta pérdidas: su vista empeora irreversiblemente a cada día que pasa, y convive con el miedo de saber que, cuando llegue la ceguera total, perderá toda autonomía.

Con una belleza inusitada, las voces íntimas de estos dos protagonistas se intercalan y se cruzan en un momento de desesperación. ¿Será posible que encuentren en el otro el modo de salvarse, que la oscuridad dé paso a la luz y el silencio a la palabra?

La aclamada autora (ganadora del Premio Nobel de Literatura 2024) indaga en la pérdida, la violencia y la frágil relación de nuestros sentidos con el mundo, para brindarnos una carta de amor a la filosofía, la literatura y el lenguaje, pero, sobre todo, a la esencia de la conexión humana y de lo que significa sentirse vivo.

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Fuente: redacción propia / varios / bajalibros.com)

Agenda Cultural: el Palacio Libertad (antes Centro Cultural Kirchner) renueva por completo sus propuestas promediando el mes de abril

El imponente complejo cultural porteño, ubicado en Sarmiento 151 (CABA), propone mucha música, gastronomía, danza, circo, cine y hasta un sorprendente homenaje, todo con acceso libre y gratuito para toda la comunidad.

Moria, el misterio


En abril, se estrena "Moria, el misterio", una propuesta de teatro musical sobre una idea original de Valeria Ambrosio que navega por el universo de Moria Casán. Con veintitrés artistas en escena y música en vivo, la obra cuenta con arreglos y dirección musical de Gaby Goldman.

Sábados 18 y 25 de abril, 20:00 - Auditorio Nacional.
Domingos 19 y 26, 19:00 - Auditorio Nacional.
Función especial: lunes 20, 19:00 - Auditorio Nacional.

Cocina Abierta: Edición Malbec


"Cocina Abierta", espacio en el que la identidad de cada región argentina se hace presente a través de su gastronomía, realiza su Edición Malbec, dedicada a la producción vitivinícola de Mendoza, San Juan, San Luis, Salta, Catamarca, La Rioja y Buenos Aires. Durante tres días, se realizarán degustaciones y charlas.

Viernes 17 a domingo 19 de abril, 14:00 a 20:00 - Plaza seca.

Miércoles de danza: Acto Blanco, de Laura Fuigueiras y Carla Rímola


Con idea y dirección de Laura Figueiras y Carla Rímola, se presenta "Acto Blanco", una obra que propone una reinterpretación del romanticismo desde una perspectiva que cuestiona los modelos tradicionales de representación.

Miércoles 15 de abril, 19:00 - Sala Argentina.

Homenaje a Daniel Binelli,  por la Orquesta Nacional de Música Argentina


Bajo la dirección de Pablo Boggiano, el organismo estable celebra un concierto especial por el 80.º aniversario del compositor, director y bandoneonista Daniel Binelli, figura central del tango argentino. El espectáculo contará con la presencia del homenajeado como solista invitado.

Miércoles 15 de abril, 20:00 - Auditorio Nacional.

Qué trío este dúo, obra circense-musical


La compañía Luleta Circo ofrece su espectáculo nacido de la mixtura entre las artes circenses y la poesía de la música en vivo. La payasa provocará situaciones que la dejarán permanentemente en jaque, mientras que el músico, con su temple calmo y amoroso, se ganará inmediatamente el cariño del público.

Sábados de abril, 16:00 y 18:00 - Sala 303.

Jazz vocal, por Iván Papetti


El cantante Iván Papetti se presenta acompañado por Fabio Surita en piano, Damián Carrasco en batería, Pablo Leone en bajo y Andrés Robles en saxo. Con un fuerte trabajo de dinámica, fraseo vocal y diálogo musical entre la voz y el conjunto, el quinteto recorre standards y canciones melódicas clásicas.

Viernes 17 de abril, 18:00 - Plaza seca.

Cine francés: Clément, Truffaut, Verneuil


Los domingos, se ofrece un recorrido por el cine francés de los sesenta y setenta con cuatro películas: "Melodía en el subsuelo" (Henri Verneuil, 1962), "Los felinos" (René Clément, 1964), "La piel dura" (François Truffaut, 1975) y "La historia de Adèle H." (Truffaut, 1975).

Domingos de abril - Sexto piso. Sala María Luisa Bemberg.

Para conocer la programación completa, hacer click aquí.

Música desde cero, por Leonardo Estévez y Sergio Giai


El barítono Leonardo Estévez y el pianista Sergio Giai proponen un paseo por la historia de la música partiendo desde el descubrimiento del sonido, la diferencia con el ruido y la coordinación que convierte al sonido en música. La propuesta integra el ciclo Ecos.

Domingo 19 de abril, 17:00 - Salón de honor.

Tardes de groove: Blau


El octeto instrumental Blau, liderado por el trombonista y productor Lautaro Schachmann, repasará música de sus tres discos, y adelantará el próximo material pronto a editarse. La agrupación fusiona grooves electrónicos con rock psicodélico, funk y pop, combinando vientos y sintetizadores.

Domingo 19 de abril, 18:00 - Plaza seca.

(Fuente: prensa Palacio Libertad / redacción propia)

¿Por qué no podemos parar? Patrones de diseño adictivos y tecnología que "engancha"

En las últimas semanas, dos jurados en Estados Unidos han declarado a grandes empresas tecnológicas responsables de negligencia por el diseño de sus productos y servicios, considerándolos adictivos y perjudiciales para la salud mental de sus usuarios. En concreto, de los más jóvenes.

(Foto: Leo Lau / Shutterstock).

Esta es la primera vez que en el seno de un procedimiento judicial se atribuye responsabilidad directa a estas empresas por el diseño adictivo de sus plataformas. Las demandas alegaban que ese diseño adictivo provocó aislamiento social, problemas de sueño y depresión en jóvenes. Los jurados de ambos casos han establecido que, efectivamente, existe evidencia de que dichas plataformas fueron concebidas deliberadamente para que los usuarios pasen conectados a ellas más tiempo del que tienen previsto y del que resulta saludable para ellos.

En paralelo, la Comisión Europea ha intensificado su control sobre el diseño adictivo en relación con el cumplimiento de la Ley de Servicios Digitales (DSA), no sólo en redes sociales o plataformas de vídeo, sino también en plataformas de comercio electrónico, especialmente, las de moda rápida, Shein como ejemplo principal.

Cuando la tecnología "engancha"

Pero ¿por qué cuesta tanto soltar el móvil o desconectarse de estas plataformas? ¿Por qué, aunque sepamos que deberíamos parar, seguimos viendo "sólo un vídeo más" o revisando una y otra vez las mismas notificaciones? Detrás de ese comportamiento, que puede llegar a ser problemático o abusivo, hay un diseño intencional y deliberado basado en patrones de diseño adictivos.

Se trata de estrategias estándar presentes en multitud de productos y servicios digitales y meticulosamente estudiadas para mantenernos enganchados. Estos patrones son el resultado de décadas de investigación en psicología, sociología y diseño de interfaces, combinado con una capacidad sin precedentes para conocernos y singularizarnos.

No son un error ni una casualidad, sino el núcleo de un modelo de negocio que prioriza nuestra atención y nuestros datos sobre nuestro bienestar. Y tampoco son inevitables, ya que se podría diseñar tecnología de otra manera.

La tecnología "persuasiva"

En los años 90 surgió el concepto de tecnología persuasiva, de usar el diseño para motivar conductas positivas, como por ejemplo dejar de fumar o hacer ejercicio. Sin embargo, con el tiempo, este concepto comenzó a aplicarse a objetivos menos constructivos y de manera más oscura. El modelo de negocio dominante en internet, basado en publicidad y tratamiento masivo de datos, transformó la persuasión en manipulación.

Hoy, los patrones de diseño adictivos no son la excepción, sino la norma. Los encontramos en redes sociales, plataformas de streaming, videojuegos, sitios de comercio electrónico e incluso en apps de citas. Su objetivo es doble: que pasemos más tiempo conectados y que lo hagamos con un mayor grado de "compromiso" (por ejemplo, dispuestos a saltarnos una comida, dormir menos o compartir información sensible con tal de seguir usando el producto o servicio).

Si la tecnología no nos sirve, nos está usando

Estos patrones están estrechamente relacionados con los datos personales. Las plataformas recogen y generan información sobre nosotros de múltiples formas. Lo más directo es la información personal que compartimos voluntariamente, por ejemplo, al crear una cuenta o al compartir contenido, como nuestro nombre, edad o ubicación.

Pero las plataformas también trabajan con datos de comportamiento, de los que puede que seamos menos conscientes: qué vemos y cuándo, cuánto tiempo pasamos en cada contenido y cómo interactuamos con él, con quién nos comunicamos. Por último, las plataformas infieren datos personales como nuestras preferencias políticas, estado de salud o emocional, o vulnerabilidades psicológicas.

Los verdaderos clientes: los anunciantes

Toda esta información sirve para personalizar los anuncios que se nos muestran. Hay que tener en cuenta que con el modelo de negocio actual no somos los clientes de las plataformas, sino el producto: nuestros datos y nuestra atención son lo que se vende a los verdaderos clientes, los anunciantes, que pagan por mostrarnos su publicidad de diferentes formas.

Los datos personales también se utilizan para optimizar el funcionamiento de los patrones adictivos. Si pasamos más tiempo en la plataforma, efectivamente, se nos muestran anuncios más personalizados durante más tiempo. Pero, además, la plataforma aprende más sobre nosotros y nos ofrece un diseño o un contenido aún más adictivo, para nosotros en concreto (focalización). Así, pasamos más tiempo en la plataforma: es un círculo vicioso del que es muy difícil salir.

Cuatro estrategias de diseño adictivas

Las cuatro grandes categorías de patrones de diseño adictivos reflejan estrategias sistemáticas para mantenernos enganchados a la tecnología, cada una basada en mecanismos distintos pero complementarios.

• La primera se llama acción forzada y obliga a los usuarios a realizar tareas o a invertir tiempo de manera sutil, como el scrolling infinito, los temporizadores y las recompensas periódicas en juegos. El diseño elimina puntos de salida claros, haciendo que "sólo un poco más" se convierta rápidamente en horas de uso.

• La segunda categoría, ingeniería social, explota nuestras vulnerabilidades psicológicas, como el miedo a perderse algo (FOMO), la aprobación social (likes y notificaciones) o la escasez artificial ("¡Últimas unidades!"). Estos patrones manipulan emociones para impulsar decisiones impulsivas, como comprar, compartir o seguir consumiendo contenido.

• La tercera categoría es la interferencia con la interfaz: altera el diseño para dificultar acciones que no benefician a la plataforma (como dar de baja un servicio) y facilitar las que sí, usando colores, ubicaciones o sobrecarga de estímulos que nublan nuestro juicio.

• Finalmente, la cuarta es la persistencia, que aprovecha el deseo humano de completar tareas, como no dejar vídeos o canciones a medias, finalizar barras de progreso interminables o lidiar con interrupciones constantes que nos impiden concentrarnos.

Los patrones que se han identificado en estas cuatro categorías crean un ecosistema donde la tecnología no sólo captura nuestra atención, sino que redefine nuestros hábitos, prioridades y hasta nuestra salud.

Mucho más que perder el tiempo

Los efectos de este tipo de diseño van mucho más allá de una inocente pérdida de tiempo, como en ocasiones se ha interpretado en el pasado. Por eso, este tipo de diseño se considera, cada vez más, un riesgo sistémico para la sociedad, una amenaza para la estabilidad y el bienestar colectivo. Pensemos en posibles impactos en nuestros derechos y libertades, como la libertad de información o la no discriminación.

Y sobre todo, es el derecho a la integridad el que se está demostrando que sufre los mayores impactos. Ya existe evidencia que vincula los patrones adictivos con problemas de salud mental y física, desde los dolores musculoesqueléticos y la alteración de la percepción del estado emocional hasta la depresión, la ansiedad, el estrés, la baja autoestima, el insomnio y la baja calidad del sueño.

Tecnología que priorice el bienestar

La pregunta "¿Por qué no puedo parar?" ya no es sólo una inquietud personal, sino el centro de un debate legal y social que cobra fuerza: las resoluciones y sentencias que reconocen que la tecnología se diseña para ser adictiva serán cada vez más frecuentes, pero su verdadero valor estará en lo que hagamos después.

Asumir responsabilidades por el pasado, por ejemplo, mediante la exigencia de reparaciones a quienes se lucraron con nuestra atención y salud, es el primer paso.

Pero el cambio real pasa por transformar los modelos de negocio que premian la adicción, regular con firmeza los diseños adictivos y, sobre todo, exigir como sociedad tecnologías que prioricen el bienestar. La tecnología no es intrínsecamente tóxica: es el resultado de decisiones humanas, y como tales, pueden y deben cambiar.

(Fuente: The Conversation / Xataka / redacción propia)

martes, 14 de abril de 2026

La Feria del Libro de Buenos Aires celebra 50 años con una edición atravesada por la memoria y el futuro

La edición 2026 propone un recorrido por su historia, homenajes clave y debates sobre el porvenir de la lectura.

(Foto: prensa Fundación El Libro).

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026 se desarrollará del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural (Av. Sarmiento 2704. CABA) con una programación especial que conmemora sus 50 años de historia bajo el eje "memoria y futuro". La propuesta combina un recorrido por el pasado cultural y político del país con nuevas experiencias y debates sobre el rol del libro en el siglo XXI.

Uno de los núcleos centrales estará dedicado a la memoria editorial argentina, con una muestra sobre libros y autores censurados durante la última dictadura militar. El espacio buscará recuperar obras prohibidas y reflexionar sobre el papel de la industria del libro en contextos de represión, en diálogo con el presente.

En paralelo, la Feria ofrecerá un itinerario histórico que reconstruye sus distintas etapas desde su creación en 1975. A través de archivos, objetos y testimonios, los visitantes podrán recorrer la evolución de uno de los eventos culturales más convocantes del mundo hispanohablante. Entre las propuestas destacadas figura 50 Ferias Dibujadas, una instalación que reúne ilustraciones en vivo y material gráfico que dialoga con la memoria visual del evento.

La programación también incluirá homenajes a figuras centrales de la literatura argentina, con especial foco en Jorge Luis Borges a 40 años de su muerte. Se prevén actividades inmersivas inspiradas en su obra, como un laberinto interactivo y una exhibición internacional de ediciones en múltiples idiomas.

A estas iniciativas se sumarán los ciclos tradicionales que forman parte del ADN de la Feria, como el Festival Internacional de Poesía, la Maratón de Lectura y el espacio La palabra indígena, que en esta edición se integrarán a la lógica conmemorativa.

Perú, país invitado de honor

En el plano internacional, Perú será el país invitado de honor con el lema "Caminos que nos unen", en una participación que buscará reforzar los lazos culturales y literarios en la región. Además, se prevé la presencia de autores destacados de América Latina y Europa en mesas de debate y presentaciones.

La edición 2026 ampliará también sus formatos, con nuevos escenarios, actividades interdisciplinarias y experiencias inmersivas que cruzan literatura con artes visuales, música e ilustración.

De este modo, la Feria no sólo celebra su historia, sino que se posiciona como un espacio de reflexión sobre los desafíos contemporáneos del mundo editorial y las transformaciones en los modos de leer, escribir y circular la cultura.

(Fuente: Fundación El Libro / Agencia Noticias Argentinas / redacción propia)