lunes, 20 de julio de 2026

Lecturas para comenzar la semana: haciendo foco en el gran catálogo de la editorial Páginas de Espuma

Otro lunes y, como hacemos en casi todos ellos, proponemos a nuestros seguidores algunos libros para que los acompañen durante la semana laboral y aún más allá. Sin ocuparnos de un autor en particular ni de un tema en especial, esta vez los elegidos son títulos de la prestigiosa casa Páginas de Espuma y su presencia constante en España y en América, donde mantiene una actividad regular de comercialización, incluida la impresión de parte de su catálogo en diferentes países latinoamericanos. Por eso, la presencia de las distintas literaturas americanas es un rasgo de identidad que ha generado una comunidad a ambas orillas del océano Atlántico.

(Foto: composición propia).

Tal como hicimos recientemente con los ensayos de la Editorial Siglo Veintiuno, hoy nos ocupa otra casa editora cuyo catálogo es también de una calidad sorprendente, aunque casi totalmente en el rubro fición: la madrileña Páginas de Espuma, de la cual destacamos recientemente, en otro post, el lanzamiento de un monumental compilado de cuentos de Ray Bradbury.

Aquí van seis títulos elegidos de su vasta colección, de irregular presencia en librerías argentinas, pero descargables en formato digital desde esta misma publicación.

Miembro fantasma, de Fernanda Trías

(Foto: composición propia).

"El miembro fantasma" es la amputación que permanece como dolor y como presencia. ¿Se trata de un dolor imaginario? No, es real. Los personajes de estos cuentos cargan con lo perdido. Dolores que quedan enquistados, latiendo sordamente en el ámbito más íntimo; que permanecen alojados en la memoria de las familias, los amantes, las amistades; que se inscriben en la historia de una nación herida.

En ese universo, las adicciones, las huidas o los desapegos son la anestesia para lo que no se puede soportar o borrar: porque algunos fantasmas no se ven, deambulan dentro de nosotros.

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La noche líquida, de Miguel Garrido de Vega

(Foto: composición propia).

Un trabajo que propone nadar entre dos aguas, en medio del abismo, en ese instante donde la memoria se funde con los hechos, cuando las expectativas pesan más que la razón y nuestras aristas redibujan la frontera de lo real. Seres sin rostro en la negrura de un pantano, jazz en el cumpleaños de Hitler, hombres mojados y niños hechos con retazos, ojos vidriosos que atraviesan entrañas, dedos que sostienen cigarros junto a la piscina, mujeres que gritan desde las profundidades.

Y alguien que corre en la oscuridad. Estos personajes anidan su miedo en lo acuático, lo que fluye, y sienten que la vida se les escapa entre los dedos, como cuando intentamos beber con las manos: el agua terminará escurriéndose en un charco que todo lo empapa.

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El cuerpo roto, de Ana María Shua

(Foto: composición propia).

Cuerpos que conciben. Cuerpos que crecen. Cuerpos que envejecen. Cuerpos que se rompen y sanan. Cuerpos que no olvidamos. Los cuerpos que deben ser cuidados y que cuidan. Nuestros cuerpos y sus cuerpos.

Conmovedora por su honestidad, bella por su proximidad, única por su humor, la escritura de Ana María Shua es también cuerpo recordado y recreado. El asombro y la agitación en el descubrimiento; la dignidad y el esfuerzo en la superación; el dolor y el amor en el duelo conviven con una mirada lúcida y una literatura cómplice, donde el síntoma, la herida o la cicatriz son un canto a la vida.

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El comienzo del paraíso, de Edmundo Paz Soldán

(Foto: composición propia).

La naturaleza ya no es lo que era: intervenida por los humanos, desestabilizada por la convulsión climática, da lugar a frutos extraños. Los animales y plantas tampoco son lo que eran: a veces son fantasmas recuperados por la tecnología, otras se convierten en amenazas públicas al mezclarse con la inteligencia artificial. En los cuentos de este volumen, Edmundo Paz Soldán explora cómo, al cambiar dramáticamente lo que nos rodea, nosotros también nos hemos vuelto seres extraños en este planeta.

En estos cuentos impactantes y de vigoroso ritmo narrativo -escritos con una prosa envolvente capaz de construir atmósferas variadísimas- aparecen peces monstruosos de las profundidades abisales, árboles estranguladores y animales de una península devastada, que van de mutación en mutación. El resultado es un libro profundamente marcado por la mutación como regla, en el que, sometidos por fuerzas incontrolables, todo parece estar amenazado por la extinción al mismo tiempo que la vida se las ingenia para persistir.

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Luna Park, de Marina Perezagua

(Foto: composición propia).

El vacío identitario de los suburbios de Nueva York, la discriminación, la vigilancia vecinal, la impostura del movimiento "woke", la normalización de los suicidios diarios, la degeneración de gran parte de la academia norteamericana, la enfermedad mental y sus laberínticas soluciones, la atroz soledad y la ternura de los inesperados encuentros que suceden como consecuencia. Esto son algunos de los temas y sentimientos -paradójicos en ocasiones- que recorren los cuentos de "Luna Park".

Y, pese a todo, el de Marina Perezagua no es un libro oscuro, sino que el humor, la ironía y la contradicción están presentes en estos cuentos como elementos vitales y lúdicos. Un libro implacable, sin medias tintas para, entre otras cosas, describir una ciudad y un tiempo imposibles de describir.

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Pombero, de Marina Closs

(Foto: composición propia).

¿Cómo encontrar la propia ficción que sostiene nuestra identidad o la de otros? ¿Cómo escapar de esas ficciones aniquiladoras o necesarias? La idea de identidad como ilusión atraviesa esta poderosa colección de cuentos de Marina Closs, a veces como nudo asfixiante y a veces como punto de apoyo. Los personajes de "Pombero" parecen recomponerse a medida que hablan: nadie tiene una identidad sin una historia, nadie tiene una historia sin una voz.

Estos mismos personajes deambulan en la forma más móvil y frágil de la existencia, que es la propia palabra, o se pierden en un mundo ajeno, a veces, demasiado real, a veces, demasiado insólito. Pese a ello, quedan estos rastros o relatos ficticios en donde alguien -una voz- se hunde o emerge.

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(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

La Biblioteca Nacional propone vacaciones de invierno con cine, lectura y talleres para toda la familia

La institución abrirá sus salas del 21 al 30 de julio con una agenda pensada para chicos y grandes, entre proyecciones, dibujo en vivo y propuestas creativas para compartir en grupo. Todas las actividades son de acceso libre y gratuito. 

El auditorio de la Biblioteca Nacional se convierte en sala de cine para chicos (Foto: prensa Biblioteca Nacional Mariano Moreno).

La Biblioteca Nacional Mariano Moreno -Agüero 2502, CABA- programó una agenda de vacaciones de invierno con entrada libre y gratuita y foco familiar, con funciones de cine, lectura e ilustración en vivo, y talleres plásticos que ocuparán el Auditorio Jorge Luis Borges y otras varias salas del edificio entre el 21 y 30 de julio.

El eje audiovisual se centra en el ciclo de cine "La Nave de los Sueños" y en una tarde de cortometrajes, con actividades que apuntarán a público infantil y a "todas las edades", según la descripción de la propuesta.

La programación combinará títulos y formatos: la proyección de un documental ambiental para chicos, una lectura con ilustración en vivo proyectada en pantalla grande, un bloque de animación curado por una cineasta y dos encuentros de lectura y creación vinculados al universo de Jorge Luis Borges.

El Centro de Literatura Infantil y Juvenil de la institución tuvo a cargo la curaduría de las actividades de lectura, cine y producción plástica, con convocatorias en la Sala Augusto R. Cortazar, la Sala Leopoldo Marechal y el Salón Comunitario.

El martes 21 de julio a las 16:30 se realizará en el Auditorio Jorge Luis Borges una función de vacaciones de invierno de "La Nave de los Sueños", con la proyección de "Patrulla del clima", de Carolina Fernández.

El documental ambiental estará dirigido al público infantil y contará la historia de un grupo de niñas y niños preocupados por el futuro del planeta, que emprenderán acciones para proteger el ambiente.

Fotograma del film "Patrulla del clima", conciencia ecológica para la gente del futuro (Foto: prensa Biblioteca Nacional Mariano Moreno).

El viernes 24 de julio a las 16:00, el mismo auditorio alojará "Mundo animado", una selección de cortometrajes de animación apta para todas las edades, a cargo de la cineasta Georgina Barreiro.

Tras la proyección, la actividad incluirá una conversación sobre los escenarios, las historias y los personajes de los cortos exhibidos.

Lectura, ilustración en vivo y talleres plásticos


El miércoles 22 de julio a las 16:00, la Sala Augusto R. Cortazar recibirá "Bicho raro: lectura e ilustración", con Paz Tamburrini, en una tarde que combinará lectura y dibujo en vivo.

La actividad incluirá la lectura de "Bicho raro", de Graciela Montes. Tamburrini dibujará en vivo, con las imágenes proyectadas en pantalla grande, e invitará a chicos, chicas y familias a sumarse a una propuesta plástica inspirada en el cuento.

El miércoles 29 de julio a las 16:00, la Sala Leopoldo Marechal alojará "Borges, entre libros y pinceles", una tarde de lectura y creación en el marco de la muestra dedicada a Borges.

En ese encuentro se leerá "El secreto de Borges" y, junto al artista Martín Cáceres, se desarrollará una actividad de pintura inspirada en el universo del cuento, con un despliegue de caballetes para crear en familia.

El jueves 30 de julio a las 16:00, el Salón Comunitario será sede de una edición de "Había una vez… ronda de lecturas", con lectura de un cuento y una propuesta plástica para seguir imaginando, jugando y creando a partir de la historia.

(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)

Mundial de Fútbol 2026: cómo la FIFA ha convertido el evento deportivo en una herramienta del poder autoritario

El torneo finalizado este último domingo, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, fue el mayor torneo de selecciones jamás jugado: 48 equipos, 104 partidos y 16 ciudades sede, con ingresos previstos de 13.000 millones de dólares para la FIFA. Y, sin embargo, los hoteles de las ciudades sede declaran reservas por debajo de las previsiones y 180.000 entradas quedaban sin vender dos días antes del inicio.

Donald Trump y Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, asisten al sorteo de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas en Washington, DC, el 5 de diciembre de 2025 (Foto: Shutterstock).

Mientras el mundo registraba en 2025 un incremento del turismo del 4 %, las llegadas a Estados Unidos caían un 5,4 %. Los Travel bans, requisitos ampliados de visado y controles en frontera que definen la política migratoria de Trump, disuadieron a los visitantes que el torneo debía atraer.

En contraposición a la coerción del hard power -poder duro o de mano dura- militar y económico, el concepto de soft power -poder blando- fue acuñado por el geopolitólogo estadounidense Joseph Nye para describir la capacidad de un Estado de influir en otros mediante valores, cultura e instituciones.

Los grandes eventos deportivos han sido uno de sus instrumentos más eficaces. Rusia en 2018 y Qatar en 2022, a pesar de sus contradicciones en materia de derechos humanos, buscaban proyectar una imagen de países modernos y legitimarse internacionalmente. Días antes de fallecer, en mayo de 2025, Nye explicaba: "Si piensas en el poder como palos, zanahorias y miel, Trump deja de lado la miel". El Mundial 2026 lo confirmó: el país anfitrión no quiso resultar atractivo y prefirió exhibir su dominio. Es la política del espectáculo, una forma de poder que no convence, sino que pretende impresionar.

La captura de la institución

El modelo tiene en Gianni Infantino uno de sus operadores más visibles. El presidente de la FIFA llegó al cargo en 2016 prometiendo transparencia tras el Fifagate, el mayor escándalo de corrupción de la institución, y ha construido desde entonces un sistema de poder personal sin contrapesos efectivos.

Lo que la ciencia política identifica como personalist rule -gobierno por acumulación de lealtades individuales, no por procedimientos institucionales- define con precisión el estilo Infantino: remunera a 211 federaciones nacionales mediante el programa Forward y las fideliza, vacía los órganos de control independientes y no rinde cuentas ante ningún mecanismo democrático real. La captura institucional -proceso por el que una organización pierde su mandato original para servir a intereses de quienes la controlan- es completa.

La secuencia de países anfitriones bajo su mandato traza una línea coherente. Putin en 2018, el emir Al-Thani en 2022, Trump en Estados Unidos 2026, será Mohammed bin Salman en Arabia Saudí 2034. La edición de 2030 será compartida entre España, Portugal y Marruecos, y refina el patrón. Mohamed VI obtiene la legitimidad que anhela asociándose a dos democracias consolidadas, un mecanismo de lavado deportivo más sofisticado que el modelo de anfitrión único.

Infantino se apoya en su red clientelar de federaciones, que son también quienes lo reeligen y aseguran su permanencia en el cargo. Actúa como cortesano que no defiende los derechos de los aficionados, ni los de los equipos, ni los del propio fútbol. El lavado deportivo no es un efecto residual del sistema: es su lógica central.

Infantino y Trump, dos grandes amigos


La convergencia entre Infantino y Trump desborda el cálculo táctico. Elegidos ambos en 2016, comparten el desprecio por los mecanismos de control independiente y la fascinación por el poder personalista. El primero asistió a la investidura del presidente estadounidense en enero de 2025, le acompañó a la cumbre de paz de Sharm el-Sheij (Egipto) en octubre, como único participante sin responsabilidad política entre 20 jefes de Estado, y creó el Premio FIFA a la Paz para entregárselo al presidente en diciembre, en una ceremonia sin criterios públicos ni jurado independiente.

El exfutbolista, ex-entrenador y dirigente deportivo francés que desde 2007 hasta 2015 fue presidente de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), Michel François Platini, que presentó denuncia penal contra Infantino por tráfico de influencias, trazó su perfil con una frase: "Ama a los ricos y poderosos, a los que tienen dinero".

La FIFA ocupa hoy espacios que antes correspondían al sistema multilateral: presencia en ceremonias diplomáticas de primer nivel, imposición de normas a sus federaciones nacionales e incluso mediación implícita entre Estados en conflicto. Es un actor no estatal con funciones cuasi-soberanas que opera sin elecciones, sin separación de poderes y sin rendición de cuentas, llenando el vacío dejado por el declive del multilateralismo formal.

Simon Chadwick
, de la Emlyon Business School, sostiene que esa posición monopolística le permite adjudicar el torneo a cualquier régimen sin que el sistema pueda impedirlo. Es el multilateralismo privatizado, donde las reglas las dicta quien controla el entretenimiento, no quien tiene un mandato democrático.

Del fascismo al trumpismo

La doble vara geopolítica es la expresión coherente de ese sistema, no un fallo de gobernanza. Rusia fue suspendida cuatro días después de invadir Ucrania, en febrero de 2022, pero la FIFA guardó silencio ante los bombardeos israelíes en Gaza. Cuando la administración Trump declaró la presencia de Irán "no apropiada", violando sus propios estatutos, la selección iraní fue desplazada de su campo base en Arizona a Tijuana, con permiso de entrada al país anfitrión de 24 horas por partido y once miembros de su cuerpo técnico sin visado.

Al ser eliminados, su entrenador Amir Ghalenoei lo resumió en una frase: "El país anfitrión nos trató de forma muy injusta". Infantino había visitado el vestuario iraní prometiendo soluciones que nunca llegaron.

Mussolini utilizó la Copa del Mundo de 1934 para proyectar el fascismo italiano ante la opinión internacional; Hitler, los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 con idéntico propósito; la junta militar argentina, el Mundial de 1978, mientras en la Escuela de Mecánica de la Armada, el principal centro de detención de la dictadura, a un kilómetro del estadio, se torturaba.

Trump llegó al torneo con una aprobación del 37 %, un acuerdo con Irán que sus propios aliados interpretan como humillación y más de 700 resoluciones judiciales bloqueando sus decretos. El Mundial inauguró un verano diseñado como espectáculo continuo: combates de MMA (artes marciales mixtas) en la Casa Blanca, un Grand Prix de Fórmula 1 y los actos del 250 aniversario de la independencia, todos alrededor de la figura de Trump.

El fútbol y el desorden mundial

En un mundo donde el orden multilateral basado en normas e instituciones compartidas cede ante potencias que rechazan sus principios, la FIFA ocupa un lugar singular. No representa a ningún bloque geopolítico, pero los países a los que ha adjudicado su principal torneo revelan una afinidad estructural con regímenes que anteponen el espectáculo al escrutinio y el beneficio a la rendición de cuentas.

Varios expertos en relaciones internacionales identifican esta dinámica como la "nueva guerra fría del deporte", una contienda no entre bloques ideológicos fijos, ni entre modelos de gobernanza, sino entre quienes exigen transparencia institucional y quienes la rechazan y convierten los estadios en teatros de expresión de poder.

El "Mundial más inclusivo de la historia", eslogan oficial de la FIFA, fue el más restrictivo en términos de acceso real. Haití se clasificó por primera vez en más de cincuenta años, pero el Travel ban de Trump impidió que el grueso de sus aficionados accediera al país.

Por otra parte, la entrada más barata para la final alcanzó 4.185 dólares en la venta general de diciembre, más de siete veces el precio de Qatar 2022. Football Supporters Europe y Euroconsumers presentaron en marzo una denuncia formal ante la Comisión Europea por abuso de posición dominante, precios abusivos, publicidad engañosa y opacidad.

En suma, la FIFA administra el espectáculo que media humanidad contempla sin rendir cuentas ante gobiernos, parlamentos o aficionados. El problema no es de gobernanza deportiva: es de desorden mundial.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

viernes, 17 de julio de 2026

Lecturas de fin de semana, con foco en un autor: la propuesta de hoy se llama Osvaldo Soriano

Un post dedicado a uno de los mayores narradores argentinos, además de ser uno de los más populares y que mejor reflejó su atribulada época, haciéndola accesible al gran público mediante un lenguaje accesible y una imaginación desbordante. Van recomendados seis de sus trabajos, todos editados por Seix Barral y de buena presencia en librerías. También, como solemos facilitar desde este espacio, disponibles en formato digital desde esta misma publicación.

(Foto: composición propia).

Osvaldo Soriano fue un narrador y periodista argentino que reflejó con irónica objetividad la realidad de su país. Pasó su infancia y adolescencia en su ciudad natal -Mar del Plata- y en las provincias de San Luis y Río Negro, cuyos paisajes evocaría en su obra y en sus columnas periodísticas. Fue futbolista y, tras variados empleos, se dedicó al periodismo político, deportivo y cultural.

Forjado en las redacciones, trabajó en la revista Primera Plana y en el diario La Opinión. En 1973 publicó la novela "Triste, solitario y final"; considerada su mejor obra, todavía hoy continúa hoy reeditándose con éxito. Tras el golpe militar de 1976, abandonó Argentina y no regresó a su país hasta el advenimiento del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Vivió en México, Bruselas y París hasta su regreso en 1984. Desde entonces y hasta su muerte, en 1997, colaboró en el diario Página/12. 

Su narrativa se apoya tanto en los artificios clásicos del género novelesco (construcción de personajes y diálogos) como en los lineamientos del periodismo (un estilo llano y fácilmente asimilable para el lector) y en esa combinación obtuvo sus mejores trabajos literarios.

Es uno de los escritores argentinos traducido a mayor cantidad de idiomas, así como uno de los más adaptados al formato cinematográfico.

No habrá más penas ni olvido (1978)

(Foto: composición propia).

Osvaldo Soriano fue un narrador y periodista argentino que reflejó con irónica objetividad la realidad de su país. Pasó su infancia y adolescencia en su ciudad natal -Mar del Plata- y en las provincias de San Luis y Río Negro, cuyos paisajes evocaría en su obra y en sus columnas periodísticas. Fue futbolista y, tras variados empleos, se dedicó al periodismo político, deportivo y cultural.

Forjado en las redacciones, trabajó en la revista Primera Plana y en el diario La Opinión. En 1973 publicó la novela "Triste, solitario y final"; considerada su mejor obra, todavía hoy continúa hoy reeditándose con éxito. Tras el golpe militar de 1976, abandonó Argentina y no regresó a su país hasta el advenimiento del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Vivió en México, Bruselas y París hasta su regreso en 1984. Desde entonces y hasta su muerte, en 1997, colaboró en el diario Página/12. 

Su narrativa se apoya tanto en los artificios clásicos del género novelesco (construcción de personajes y diálogos) como en los lineamientos del periodismo (un estilo llano y fácilmente asimilable para el lector) y en esa combinación obtuvo sus mejores trabajos literarios.

Es uno de los escritores argentinos traducido a mayor cantidad de idiomas, así como uno de los más adaptados al formato cinematográfico.

No habrá más penas ni olvido (1978)

(Foto: composición propia).

Una aventura política tan absurda como brillante, donde el humor y la tragedia argentina viajan hasta el fin del mundo. Nuevas ediciones de dos obras fundamentales para redescubrir a uno de los grandes narradores argentinos.

Dice el propio autor: "Al final me salió una novela de aventuras políticas en África, ambientada en plena guerra de Malvinas. El personaje central es un cónsul argentino que se empieza a preguntar qué haría el general San Martín en su lugar. Es el primero de mis libros con verdaderos personajes femeninos y tiene, además, un grupo de locos africanos que quieren hacer una revolución del desorden. El país lo inventé y no tiene ni mar: es la miseria total. A ese país sin futuro le traspuse la realidad argentina. Y la idea que seguimos teniendo de África como el fin del mundo se une con ese otro fin del mundo que son las Malvinas".

Para comprar y descargar en formato e-book, hacer click aquí.

(Foto: composición propia).

Dos hombres, una dictadura y la dignidad como única forma de resistir. Un cantor de tangos y un boxeador llegan al mítico pueblo de Colonia Vela para sufrir las desventuras de un poder dictatorial. Galván, el cantor que fue contratado para entretener a la elite y a los militares, y Rocha, el boxeador que no imagina lo que se está cocinando en la pelea que lo tiene como protagonista, llevan una ética del compañerismo que se impone en tiempos difíciles.

Son dos héroes populares, entrañables, que despliegan una capacidad de resistencia -a pesar de los golpes, las derrotas, la decadencia-, tejida siempre desde la dignidad y ante la crueldad del poder.

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Triste, solitario y final (1973)

(Foto: composición propia).

Desde que era niño, Soriano tenía predilección por los derrotados. Eso explica su obsesión por Laurel y Hardy. La dupla cómica enfrentó el éxito de un titán: Charles Chaplin y, luego, la impiedad de la industria cinematográfica norteamericana. Soriano había visto como la inefable pareja, "El Gordo y el Flaco", había encantado al público del mundo, pasando del cine mudo al sonoro sin perder la eficacia de su humor delirante, pero también fue espectador de su paso al olvido.

Una noche, por destino y azar, se topó con Raymond Chandler: un amigo le regaló "El largo adiós" y quedó deslumbrado por su protagonista, Philip Marlowe. Ese detective duro y honesto era la pieza que faltaba en el rompecabezas que quería narrar, el indicado para investigar las desventuras de la pareja de cómicos. Soriano decidió incorporarse a la historia. Tenía sentido, el autor y sus personajes compartían una ética: gente independiente que trabaja para ser independiente, se juega por los amigos y, en todo caso, te apuñala de frente.

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Una sombra ya pronto serás (1990)

(Foto: composición propia).

Un hombre baja de un tren que se ha detenido en el medio de la nada. Y mientras se aleja con rumbo incierto, irá internándose cada vez más en un laberinto de ruta y pampa, poblado de personajes tan desorientados como él: una vidente de armas llevar y revólver a mano, un acróbata italiano que sueña con el paraíso prometido en Bolivia, el apostador con mal de amores que quiere hacer saltar la banca de un casino, un duchador de peones rurales, curas falsos que venden su perdón por monedas. Esta fauna de adorables perdedores jugará al truco sus esperanzas y recuerdos en la melancolía de la llanura definitivamente perdida.

Una fascinante pintura de la decadencia argentina que hoy, a treinta y seis años de su publicación original, parece contener las claves de la actualidad más rabiosa. Diálogos que tienen el filo del "noir" norteamericano, humor con un fondo de boca amargo y peripecias de imaginación delirante se articulan como una sinfonía perfecta en esta novela que nos interroga, con la discreción de la gran literatura, sobre el fracaso colectivo.

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Arqueros, ilusionistas y goleadores (1998)

(Foto: composición propia).

En un siglo XXI en el que el fútbol ha perdido la imaginación, los relatos futboleros de Soriano invitan a un carnaval de personajes intrascendentes pero inolvidables, como el DT que le enseñó a pellizcarse la nariz para hacer echar al rival y el arquero al que le pusieron una novia de mentira antes del penal más largo del mundo.

Casi treinta años después de su muerte, el "Gordo" nos devuelve la ilusión de rodar juntos -él, nosotros y la pelota- como cuando surcaba los potreros polvorientos de Cipolletti, soñando con ser el "centrofóbal" de San Lorenzo.

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(Fuente: bajalibros.com / varios / redacción propia)

Agenda Cultural: el Palacio Libertad, ex Centro Cultural Kirchner, propone una agenda enfocada en niños y adolescentes

El complejo cultural más importante de Latinoamérica, ubicado en Sarmiento 151, CABA, ofrece una programación multidisciplinaria totalmente dedicada a las edades tempranas. Todo, con acceso libre y gratuito para toda la comunidad.

Esenciales: Pipo Pescador

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Como una actividad especial para toda la familia en el marco de "Vacaciones en el Palacio", este concierto recorre la obra de un artista histórico de la Argentina: Pipo Pescador. Con dirección musical y arreglos de Jacques Luce y puesta en escena y dirección de Vero Pecollo, la presentación cuenta con la participación de los cantantes Julián Rubino, Nahuel Adhami, Miguel Gómez y Lucien Gilabert.

Sábado 18 de julio, 18:00 - Auditorio Nacional.

Anita te cuenta un cuento, con Ana María Picchio

(Foto: prensa Palacio Libertad).

En la obra "Anita te cuenta un cuento", la actriz Ana María Picchio relata una serie de textos seleccionados de la literatura universal, con dirección de Helena Tritek. La actividad está sugerida para todas las edades desde los 5 años.

Viernes 17 y sábado 18 de julio, 16:00 - Salón de Honor.

El Taller de los Sueños: aventura inmersiva inspirada en Pinocho

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Mediante imágenes envolventes y sonido espacial, la experiencia inspirada en el personaje de Pinocho transforma el viaje del protagonista en una aventura sensorial e inmersiva que celebra el poder de imaginar, crecer y descubrirse a uno mismo.

Martes a domingos (excepto domingo 19), 14:00 a 20:00 - Sala Inmersiva.

Héroes, villanos y mamás

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Una comedia para toda la familia, con dramaturgia de Melina Pogorelsky, dirección de Maricel Santin y estética de cómic. "Héroes, villanos y mamás" invita a reírse de los vínculos entre el bien y el mal y entre madres e hijos; y a preguntarse qué pasa cuando dejamos de lado lo que realmente queremos ser.

Viernes 17 y sábado 18 de julio, 17:00 - Sala Argentina.

Linda Conciencia

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El centro cultural invita a chicos y grandes a disfrutar de una experiencia participativa en la que la máquina Linda Conciencia sólo puede ponerse en marcha con imaginación. El Hada Azul y los Creadores, sus asistentes, proponen participar de un recorrido lúdico para descubrir qué sucede cuando una máquina y la imaginación despiertan al mismo tiempo.

Miércoles a domingos (excepto domingo 19), 15:00, 16:00, 17:00, 18:00 y 19:00 - Sala 605.

Una sonrisa vale más que mil palabras, por Martín Garibaldi

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Este unipersonal de clown, circo y música narra la historia de Martín Garibaldi y su sueño de tener un circo propio. Con humor absurdo, rutinas con objetos, hazañas y música, la obra despliega un relato poético y sensible que, como en el circo, se completa con la participación del público.

Sábado 18, 15:00, 16:30 y 18:30 - Sala 303.

Terror adolescente: seis películas

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Un ciclo con clásicos imperdibles del terror y la ciencia ficción: "Entierro a medianoche", "La novia del monstruo", "Plan 9 del espacio exterior", "La casa en la colina embrujada", "El cerebro que no deseaba morir" y "El último hombre en la Tierra".

Viernes y sábados (excepto sábado 25), 17:00 y 19:30 - Sala Manuel Antin y Auditorio 513.

La agenda detallada puede verse haciendo click aquí.

Atelier Pinocho: taller de muñecos articulados, con Toco Madera

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Un trocito de madera con historia, hilos, palitos y alambres: todo lo necesario para que cada participante cree su propio muñeco articulado. "Atelier Pinocho" es un taller de armado de muñecos articulados coordinado por Toco Madera, colectivo de artistas dedicado a la carpintería y a la fabricación de juguetes.

Miércoles a domingos (excepto domingo 19), 14:30 a 18:30 - Sala 305.

Fantasías Inquietas: espacio para adolescentes

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Nueva edición de "Fantasías Inquietas", un espacio para que adolescentes creen, exploren y disfruten de la tarde en el centro cultural. Intervenidas por el artista visual y escenógrafo Mal Flash, las salas 606 y 607 se transforman en un bosque que invita a leer, charlar, sacar fotos y habitar el espacio con tiempo y curiosidad.

Miércoles a domingos (excepto domingo 19), 14:00 a 20:00 - Salas 606 y 607.

(Fuente: prensa Palacio Libertad / redacción propia)

Comportamiento humano: nuestro cerebro no recuerda mejor las tareas inclonclusas, pero les "da más vueltas"

Estudios demuestran que, por ejemplo, los camareros recuerdan con precisión los pedidos pendientes de pago, pero los olvidan en cuanto la cuenta queda saldada. La interpretación es que una tarea sin concluir genera una tensión psicológica que mantiene su contenido accesible en la memoria; al completarla, la tensión se libera y el recuerdo se desvanece.

(Foto: Shutterstock).

El fenómeno se conoce como Efecto Zeigarnik y su origen suele situarse en una observación del psicólogo alemán Kurt Lewin en el Berlín de los años 20. Inspirada por esa observación, la psicóloga y psiquiatra soviética Bluma Zeigarnik trasladó la cuestión al laboratorio.

En su trabajo de 1927 encargó a los participantes diversas tareas, interrumpiendo algunas a mitad de ejecución y permitiendo terminar otras. Al pedirles después que recordaran en qué habían trabajado, comprobó que las tareas interrumpidas se recordaban con mayor frecuencia que las completadas, aproximadamente el doble.

Resultados no concluyentes

El problema es que, cuando otros investigadores intentaron reproducir el resultado, la ventaja de memoria se mostró inconsistente: en unos estudios aparecía y en otros no, sin un patrón claro.

En 2025, investigadores de la Universidad de Berna abordaron este tema y, tras una exhaustiva revisión, concluyeron que no existe una ventaja de memoria para las tareas inacabadas. Al analizar los estudios hasta la fecha, concluyeron las tareas interrumpidas representaban en torno al 49 % de lo recordado, una proporción casi equivalente a la de las tareas completadas. En sus propias palabras, el efecto carece de validez.

¿Cómo se explica entonces el resultado original? Los autores señalan las condiciones particulares de los laboratorios: la autoridad del experimentador, la presión de sentirse evaluado y la implicación personal en la tarea. Cuando esas circunstancias se atenúan, el efecto desaparece. No se trataría, por tanto, de un mecanismo de la memoria, sino de un fenómeno dependiente de un contexto concreto y poco replicable en el día a día.

El "Efecto Zeigarnik" fue descrito por la psicóloga Bluma Zeigarnik en 1927, después de que ella y otros notaron que los camareros recordaban los pedidos antes de servirlos, pero luego los olvidaban (Foto: Wikimedia Commons).

Dificultad para desconectar

El estudio, sin embargo, evidenció un sesgo más: el Efecto Ovsiankina. Descrito por la psicóloga María Ovsiankina en 1928, es la tendencia a reanudar de forma espontánea una tarea interrumpida en cuanto surge la oportunidad. Aquí las cifras sí que se sostienen, con una tasa de reanudación cercana al 67 %, por encima de lo esperable por azar. Lo inacabado no nos hace recordar más, pero sí nos empuja a terminar lo que dejamos a medias

La investigación reciente documenta efectos similares, especialmente en el contexto laboral. Otro estudio, realizado este año, resaltó que las tareas que quedan sin concluir al final de la jornada se asocian con pensamientos intrusivos sobre el trabajo durante el tiempo de descanso y, de manera particular, con la rumiación. Los investigadores concluyeron que no influye tanto el recuerdo, sino la dificultad para desconectar.

Un mecanismo afín opera al alternar entre tareas sin cerrar la anterior. La psicóloga organizacional Sophie Leroy lo describió como "residuo de atención": parte de los recursos cognitivos permanecen implicados en la tarea previa, en detrimento de la actual.

Propósitos por cumplir

Conviene precisar que la evidencia en neuroimagen es limitada; no hay identificadas áreas, regiones ni redes cerebrales específicas relacionadas con el efecto Zeigarnik, ni confirmación tampoco de la noción de "tensión" cuando una tarea está incompleta. Sí están documentados otros fenómenos: las intenciones pendientes permanecen más accesibles en la memoria, la corteza prefrontal participa en el mantenimiento de los propósitos por cumplir y la rumiación se vincula a determinadas redes cerebrales.

Así, del efecto Zeigarnik pueden extrapolarse dos conclusiones. Por un lado, ilustra cómo un hallazgo intuitivo y repetido durante décadas puede no superar el escrutinio metodológico: la supuesta ventaja de memoria es, en el mejor de los casos, frágil y dependiente del contexto.

Por otro, muestra que el núcleo del fenómeno es conductual y no mnésico -relacionado con la memoria-: lo inacabado no se recuerda mejor, pero impulsa a la acción y puede interferir en el descanso.

De ahí se desprende una orientación práctica. Algunos investigadores sugieren que, aunque una meta sin cumplir genera pensamientos intrusivos que dificultan concentrarse en otras tareas, formular un plan concreto -es decir, decidir cuándo, dónde y cómo se retomará- basta para disolver esa interferencia, sin necesidad de completar la tarea.

El cierre, en definitiva, no parece imprescindible para descansar: lo es, más bien, el compromiso creíble de que ese cierre llegará.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

jueves, 16 de julio de 2026

El Mundial como "guerra sin disparos": ¿cómo influyen las metáforas en nuestra manera de vivir el fútbol?

Para cualquier aficionado al fútbol, incluso para quienes, sin serlo, siguen las vicisitudes del Mundial, que los comentaristas deportivos y los medios de comunicación se refieran al terreno de juego como un campo de batalla donde hay líneas defensivas, pugnas y estrategias no es ninguna sorpresa. De hecho, la mayoría ni pensamos en ello.

Inauguración del Mundial de 2026 en el estadio Azteca de Ciudad de México (Foto: Omar David Sandoval Sida / Wikimedia Commons).

Este tipo de metáforas frecuentes entorno a las competiciones deportivas en general y el Mundial futbolístico en particular parecen obvias y naturales. Pero su uso tiene un efecto más allá de la comprensión de lo que está pasando en cada partido. Es decir, las palabras con las que se nos cuentan los partidos afectan a cómo nuestro cerebro afronta cada eliminatoria.

En su libro "Metáforas de la vida cotidiana" (1980), George Lakoff y Mark Johnson propusieron una idea que revolucionó la forma de entender el lenguaje y el pensamiento: no sólo usamos metáforas como recurso poético, sino que pensamos y actuamos a través de ellas.

Que el lenguaje condiciona el pensamiento no es sólo una teoría filosófica. Investigaciones recientes demuestran, por ejemplo, que si a un grupo de personas se les describe el aumento de la criminalidad de su ciudad como una bestia salvaje, tienden a proponer soluciones punitivas (más policía y cárceles). Sin embargo, si ante los mismos datos exactos se les describe el crimen como un virus, los participantes proponen soluciones sociales y preventivas (más educación y sanidad).

El partido como batalla

El cerebro humano busca coherencia en el marco metafórico que se le presenta. En el caso del fútbol, el vocabulario deportivo que consumimos a diario altera nuestra reacción ante lo que vemos en el campo. 

El escritor George Orwell ya habló de las competiciones deportivas como "guerras sin disparos". Cuando un partido de fútbol se presenta como una batalla en la que hay que vencer al rival, nuestro cerebro asume inconscientemente los roles de ese escenario: el equipo contrario deja de ser un grupo de compañeros de profesión para convertirse en el "enemigo"; el campo no es una zona de recreo, sino un campo de batalla donde hay líneas defensivas, pugnas y estrategias.

Esta estructura mental legitima comportamientos que en otro contexto serían inaceptables. La hostilidad en las tribunas o la agresividad en el campo aparecen bajo el paraguas de la "defensa de los nuestros". No es sólo vocabulario: es un filtro cognitivo que determina nuestra respuesta emocional ante una victoria o una derrota.

El delantero de la selección portuguesa Cristiano Ronaldo y el jugador croata Luka Modric disputan un balón (Foto: Fanny Schertzer / Wikimedia Commons).

En el plano social, un Mundial funciona como el simulacro perfecto de un conflicto bélico mundial. Los equipos operan como ejércitos regulares respaldados por banderas, himnos y fronteras.

Al adoptar este lenguaje bélico, el fútbol canaliza instintos tribales y nacionalistas muy profundos. Nos identificamos con los equipos nacionales por una cuestión de supervivencia simbólica de nuestra identidad. Por eso una derrota en un Mundial se llora como una tragedia nacional y una victoria saca a millones de personas a celebrar en las calles; el lenguaje nos ha convencido de que estaba en juego el honor del país.

El campo de fútbol como tribunal

Recurrir a la terminología judicial para hablar de un partido de fútbol introduce una dimensión moral. En el plano cognitivo, estamos convirtiendo el terreno de juego en un tribunal de justicia. Bajo este marco mental, una falta no es una simple circunstancia del juego, sino un delito que exige un castigo o una pena máxima (el penal).

Esta metáfora explica la intensidad de nuestras reacciones: cuando el árbitro se equivoca en contra de nuestro equipo no sentimos que hayamos tenido mala suerte, sino que hemos sido víctimas de una injusticia. La reciente incorporación del VAR (el videoarbitraje) no ha hecho más que reforzar esta idea, actuando como una especie de "Tribunal Supremo tecnológico" al que se apela buscando una verdad objetiva e inapelable. 

Un juez de línea levanta el banderín por fuera de juego (Foto: Darz Mol / Wikimedia Commons).

El equipo como un edificio

En los últimos años, las retransmisiones se han llenado de equipos que construyen desde atrás, de paredes para romper líneas -tirar "túneles" es para los más habilidosos- y de muros infranqueables de equipos que han puesto el "autobús", metáfora tan visual como el "catenaccio" italiano o el "cerrojazo" español.

Los propios jugadores también tienen su papel dentro de la obra. Por eso, los jugadores más importantes son considerados los pilares fundamentales del equipo. Y para evitar que el equipo se desmorone, es necesario contar con centrocampistas destructores que presionen en la fase de construcción del rival. 

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

La Biblioteca Nacional abre una muestra sobre el trabajo invisible de la preservación de libros

La exposición recorre el detrás de escena que sostiene el acervo histórico, desde el primer examen a las intervenciones técnicas. Es en el Hall de Hemeroteca, con entrada libre y gratuita para toda la comunidad.

La Biblioteca Nacional Mariano Moreno inaugura el 18 de julio una exposición sobre conservación y restauración documental (Foto: Martin Rosenzveig).

La Biblioteca Nacional Mariano Moreno abre sus puertas el 18 de julio a una exposición que pone en primer plano el trabajo cotidiano y poco visible del Departamento de Preservación: el equipo de especialistas que frena el deterioro de los documentos que conforman el acervo histórico de la institución.

"Conservar el tiempo: el trabajo de conservación y restauración en la Biblioteca Nacional" se instala en el Hall de Hemeroteca del edificio ubicado en Agüero 2502, CABA, y podrá visitarse de lunes a viernes de 9:00 a 21:00 y los sábados y domingos de 12:00 a 19:00, con entrada libre y gratuita. La ceremonia de inauguración está prevista para el 17 de julio a las 18:00 y abre al público al día siguiente.

La muestra recorre las distintas etapas del proceso de conservación y restauración documental: desde el diagnóstico inicial de cada pieza hasta las intervenciones técnicas sobre papeles amarillentos, fotografías desvanecidas y películas deformadas. El recorrido expone también los criterios que guían cada decisión: respeto por la integridad material e histórica del ejemplar, registro exhaustivo de los tratamientos aplicados y uso de materiales compatibles y reversibles que no comprometan futuras intervenciones.

El patrimonio documental que custodia la Biblioteca no se limita al papel. El Departamento trabaja sobre fotografías, registros sonoros, materiales audiovisuales y microfilmes, cada uno con sus propias vulnerabilidades frente a los diez agentes de deterioro que la disciplina identifica: fuerzas físicas, agua, fuego, plagas, contaminantes, radiación, temperatura y humedad inadecuadas, robo y vandalismo, y pérdida de información asociada al objeto.

La muestra "Conservar el tiempo" abre al público el 18 de julio en el Hall de Hemeroteca de la Biblioteca Nacional con entrada libre y gratuita (Foto: Martin Rosenzveig).

Frente a esos riesgos, el departamento aplica dos líneas de acción. La conservación preventiva interviene sobre el entorno -condiciones ambientales, contenedores, sistemas de almacenamiento- sin tocar directamente los documentos. Cuando el deterioro ya ocurrió, entra en juego la conservación interventiva, que puede incluir limpieza en seco o húmeda, aplanado, consolidación de soportes debilitados, reparación del papel y restauración de encuadernaciones.

La exposición también aborda la relación entre la preservación física y la digitalización. Según los criterios del departamento, estabilizar un documento antes y después de su reproducción digital es indispensable: la generación de copias digitales no reemplaza al soporte original, sino que lo complementa y reduce la necesidad de nuevas manipulaciones.

La muestra plantea, además, que la responsabilidad de preservar el patrimonio documental es colectiva: recae tanto en los equipos técnicos como en quienes consultan, usan y valoran esos materiales.

(Fuente: Infobae / Biblioteca Nacional Mariano Moreno / redacción propia)