viernes, 27 de febrero de 2026

Lecturas para el fin de semana: tres épocas, tres lugares, tres apasionantes aventuras

En tiempos acelerados, nada mejor que parar y zambullirse en el universo de los libros. Para transcurrir el paso de febrero a marzo, dos que probablemente desconozcamos y un nombre ilustre: Oscar Wilde.

(Foto: composición propia).

El cébebre George R. R. Martin dijo una vez: "Un lector vive mil vidas antes de morir. El que nunca lee sólo vive una". La frase ya es un clásico. Repetida, tal vez. Pero pocas veces se graficó de forma tan clara el valor de la lectura para vivir mil vidas. La lectura requiere tiempo, pero no sólo eso. También coraje, ganas. Se trata de animarse a perder el tiempo, de dejarse llevar por una nueva historia, comprometerse con la narración, creerle al autor, a los personajes, meterse adentro. Desde este espacio hacemos, humildemente, tres propuestas.

Helena o el mar del verano, de Julián Ayesta (Acantilado)

(Foto: composición propia).

Publicada en 1952, es una novela breve que explora el final de la infancia y el inicio de la adolescencia a través del recuerdo de los veranos junto al mar. La historia se construye como un mosaico de episodios que capturan el descubrimiento del amor, la amistad y los primeros deslumbramientos de los sentidos, presentados con una prosa transparente y precisa.

La obra de este escritor, dramaturgo y diplomático español, embajador de España en Yugoslavia, se ha mantenido vigente por su poder evocador y su lirismo, siendo reconocida como una de las novelas más valoradas de la narrativa española de posguerra. La frescura de sus imágenes y la atmósfera nostálgica invitan a recorrer los paisajes emocionales de la juventud, convirtiendo la lectura en una experiencia que muchos desean repetir.

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La espía de Alfonso X, de Francisco Sempere (Ediciones B)

(Foto: composición propia).

Siglo XIII. En una península ibérica marcada por la guerra y la lucha entre los reinos cristianos y musulmanes, el infante Alfonso, futuro Alfonso X el Sabio, recibe el encargo de consolidar las conquistas en el sur y proteger las fronteras, tarea para la que contará con una aliada inesperada: María la Balteira. Así se va armando la trama de esta novela.

María se convierte en una figura decisiva gracias a su inteligencia y audacia, infiltrándose entre las autoridades musulmanas y facilitando las campañas de Alfonso para tomar posiciones clave en Al-Ándalus. La novela reconstruye con detalle la vida de esta mujer enigmática, mostrando su capacidad para influir en los acontecimientos y modificar el rumbo de la historia.

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Una mujer sin importancia, de Oscar Wilde (Legorreta)

(Foto: composición propia).

Una obra teatral  que expone la hipocresía de la alta sociedad inglesa del siglo XIX. La trama se desarrolla en una casa de campo, donde Lord Illingworth, un aristócrata carismático, le ofrece a Gerald Arbuthnot un prestigioso puesto como secretario, sin saber que la madre del joven guarda un secreto fundamental: él es el padre biológico que la abandonó años atrás.

La revelación desencadena una crítica a las normas sociales que castigan a las mujeres por su pasado mientras absuelven a los hombres de responsabilidad. Wilde utiliza diálogos agudos y personajes complejos para cuestionar la justicia y el papel de la mujer en una sociedad dominada por las apariencias y el privilegio.

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(Fuente: bajalibros.com / Infobae / redacción propia)

Nada se pierde, todo se reutiliza: cómo transformar un celular viejo en una cámara de seguridad con Wi-Fi

Reaprovechar un dispositivo móvil para vigilancia doméstica permite potenciar la seguridad, controlar espacios remotamente y reducir desechos electrónicos sin inversión adicional.

(Foto: Shutterstock).

La búsqueda de soluciones prácticas y accesibles para proteger el hogar ha impulsado la reutilización de dispositivos electrónicos en desuso. Entre las alternativas destaca la posibilidad de convertir un teléfono inteligente antiguo en una cámara de vigilancia con conexión Wi-Fi. Esta opción permite reforzar la seguridad doméstica, aprovechar recursos tecnológicos existentes y reducir el impacto ambiental generado por los residuos electrónicos.

Un sistema de seguridad casero y sostenible

La acumulación de celulares viejos en los hogares suele ser habitual. Sin embargo, estos dispositivos aún poseen cámaras de buena calidad y capacidad de conectarse a redes Wi-Fi, lo que los convierte en herramientas útiles para la vigilancia.

Reciclar un smartphone como cámara de seguridad ofrece varios beneficios: incrementa la protección de la vivienda, permite monitorear a familiares o mascotas y fomenta la economía circular al reducir la demanda de nuevos dispositivos y el volumen de desechos tecnológicos.

El uso de un teléfono antiguo como cámara de seguridad también favorece el consumo responsable, ya que extiende la vida útil de los equipos y evita la liberación de materiales tóxicos al medio ambiente. Además, elimina la necesidad de invertir en costosos sistemas de videovigilancia, facilitando el acceso a la seguridad para más personas.

Qué necesitamos y cómo instalamos nuestra cámara de seguridad

Transformar un celular viejo en una cámara de vigilancia es un proceso sencillo y al alcance de cualquier usuario. Para ello, se requieren cuatro elementos básicos: un teléfono antiguo en buen estado, el smartphone actual para recibir alertas y monitorear, una conexión Wi-Fi estable y una aplicación de cámara de seguridad. Entre las apps más populares se encuentran Alfred Camera, AirDroid Personal, Pro-Vue y Wyze.

(Foto: Shutterstock).

El proceso de instalación consta de varios pasos:

Preparar el teléfono antiguo: reiniciar el dispositivo para liberar memoria, conectarlo al Wi-Fi y mantenerlo enchufado para un monitoreo continuo.
Descargar la app seleccionada en ambos teléfonos e iniciar sesión con la misma cuenta.
Configurar el antiguo como cámara y el actual como visor, ajustando las notificaciones y el sistema de detección de movimiento.
Ubicar el teléfono en un punto estratégico de la casa, fuera del alcance de manipulaciones.
Personalizar las funciones, como almacenamiento en la nube, grabación programada o integración con otros sistemas inteligentes.

Algunos consejos adicionales mejoran la eficiencia del sistema: utilizar soportes o trípodes para asegurar el teléfono, activar el modo "no molestar" y programar alertas sólo en horarios y zonas específicas para evitar notificaciones innecesarias.

Ventajas ambientales y usos tecnológicos adicionales

El reciclaje de smartphones para funciones de vigilancia representa un aporte significativo a la reducción del impacto ambiental. Cada dispositivo reutilizado disminuye la demanda de minerales y evita que componentes contaminantes terminen en vertederos. Esta práctica promueve un aprovechamiento máximo de la tecnología, alineándose con los principios de la economía circular.

Además de servir como cámaras de seguridad, los teléfonos antiguos pueden utilizarse como centros de control para domótica, marcos digitales o reproductores de música dedicados, optimizando la gestión del hogar y liberando al dispositivo principal de tareas secundarias.

La transformación de un celular en una herramienta de vigilancia es un proyecto que integra seguridad, sostenibilidad y ahorro, demostrando que la reutilización tecnológica puede ser sencilla y beneficiosa en múltiples aspectos.

(
Fuente: Xataka / Genbeta / redacción propia)

Queen en Argentina 1981: el flamante libro que revela la trastienda de una gira histórica

Iván Petracchi y Lucas Pan reconstruyen, con material inédito, la visita que cambió para siempre la historia de los recitales de rock en el país.

(Foto: composición propia).

En febrero de 1981, cuando la Argentina aún no formaba parte del circuito habitual de las grandes giras internacionales, cuatro músicos británicos aterrizaron en Ezeiza y alteraron para siempre la escala de los espectáculos en el país. La visita de Queen quedó grabada como un hito fundacional del rock en estadios. Ahora, el libro "Queen en Argentina 1981. La historia jamás contada", de Iván Petracchi y Lucas Pan, propone volver sobre aquellos días desde un ángulo inédito.

Con 144 páginas y acceso a archivos privados, testimonios directos y piezas de colección nunca antes exhibidas, la investigación -editada en forma independiente por sus autores- se aparta del recuento de cifras ya conocidas -los cinco shows, las 300.000 personas convocadas, los tres aviones y dos barcos que transportaron equipos- para adentrarse en la intimidad de la gira.

(Foto: Lucas Pan).

El desembarco del grupo integrado por Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon marcó un punto de quiebre: fue la primera vez que un supergrupo actuó en estadios de fútbol en la Argentina, replicando el despliegue técnico que utilizaba en Estados Unidos y Europa mientras presentaba los discos "The Game" y "Flash Gordon", la banda sonido de la película.

Tres de los conciertos tuvieron lugar en el estadio del Club Atlético Vélez Sarsfield, uno en el estadio José María Minella de Mar del Plata y otro en el estadio de Rosario Central. Pero el foco del libro no está en el récord de público sino en lo que ocurrió fuera del escenario.

(Foto: Lucas Pan).

"Historias exclusivas, conversaciones detrás de escena y encuentros inesperados narrados por primera vez por quienes estuvieron ahí", anticipan los autores. El relato incluye el día a día de la banda en el país: los autos que los trasladaron, los restaurantes donde probaron sabores locales y los paseos que, por momentos, los alejaron de la lógica del rock internacional.

El volumen suma, además, un archivo fotográfico excepcional y memorabilia conservada durante décadas en colecciones privadas. Parte de ese material, según se anuncia, integrará una exhibición internacional que iniciará su recorrido en 2026.

Iván Petracchi, administrador de empresas egresado de la UBA, pianista y productor de eventos vinculados al legado de Queen, integra un círculo internacional de coleccionistas que le permitió acceder a documentación inédita y testimonios del entorno íntimo del grupo. Lucas Pan, abogado e investigador, es un meticuloso coleccionista de vinilos, tickets, autógrafos y objetos relacionados tanto con la banda como con la carrera solista de Roger Taylor.

La publicación cuenta con palabras de referentes del universo fan. "Los fans amamos las anécdotas sobre Freddie, Brian, Roger y John", señala Daisy May Queen en uno de los textos incluidos. El DJ Bebe Sanzo, por su parte, afirma que la historia de "ese romance entre la banda y el público argentino merecía ser contada".

A 45 años de aquella gira, el libro invita a responder una pregunta persistente: qué ocurrió cuando se apagaron las luces. Entre anécdotas reveladoras y un registro visual único, la obra se propone como documento clave para entender por qué, después de 1981, la historia del rock en la Argentina ya no fue la misma.

La tirada inicial será de sólo 500 ejemplares, y la preventa está abierta a través de su sitio oficial de Instagram.

(Fuente: Indie Hoy / Agencia Noticias Argentinas / redaccion propia)

jueves, 26 de febrero de 2026

A cincuenta años del golpe militar en Argentina, publican un libro para explicar la última dictadura a las nuevas generaciones

Con textos de Marina Franco e ilustraciones de Pablo Lobato, la obra propone un recorrido riguroso y sensible para chicos y jóvenes.

(Foto: composición propia).

A medio siglo del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, un nuevo libro busca tender puentes entre generaciones y ofrecer herramientas para conversar con chicos y jóvenes sobre uno de los períodos más traumáticos de la historia argentina reciente.

Se trata de "La última dictadura", con textos de la historiadora Marina Franco e ilustraciones de Pablo Lobato, publicado por la editorial Pequeño Editor. Concebido en formato de libro ilustrado, el volumen propone un recorrido integral por el proceso que desembocó en el golpe de Estado y por los años del terrorismo de Estado entre 1976 y 1983, con un enfoque riguroso y a la vez accesible para lectores en formación.

De izquiera a derecha, Emilio Massera (Armada), Jorge Rafael Videla (Ejército) y Orlando Agosti (Fuerza Aérea), quienes conformaron la Junta Militar que lideró el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 (Foto: WIkimedia).

La obra está pensada para chicos, chicas, adolescentes y jóvenes, pero también interpela a los adultos. Su objetivo es explicar qué sucedió durante la última dictadura, cuáles fueron sus consecuencias y por qué ese período sigue influyendo en el presente. A través de una mirada empática y respetuosa, el libro habilita conversaciones en el ámbito familiar y escolar, y promueve espacios de reflexión colectiva.

Cada doble página aborda un tema central: el proyecto económico del régimen, la represión y la censura, la guerra de Malvinas, el Mundial de 1978, la llamada teoría de los dos demonios, el rol de los organismos de derechos humanos y el complejo retorno a la democracia, entre otros. La estructura permite una lectura lineal, como relato histórico, o bien un abordaje temático por capítulos.

(Foto: prensa Pequeño Editor).

Basado en archivos, datos y testimonios, el texto explica cómo se gestó el golpe, qué condiciones lo hicieron posible y de qué manera la dictadura desplegó una violencia masiva y sistemática que constituyó terrorismo de Estado. Al mismo tiempo, subraya que no se trató sólo de un régimen militar, sino de un proyecto destinado a transformar la economía y disciplinar a la sociedad.

Las ilustraciones de Lobato funcionan como una herramienta narrativa clave para abordar los aspectos más complejos del período. Con metáforas visuales de fuerte impacto estético y emotivo, las imágenes amplían y profundizan el sentido del texto, favoreciendo la comprensión de conceptos como poder, ciudadanía, participación, protesta, represión, derechos y justicia.

"Es el primer libro pensado específicamente para explicar la dictadura a chicos y chicas, en un formato actual de libro ilustrado. Era necesario contar con un objeto cultural que abra la conversación dentro de las familias y en la escuela, y que sostenga la memoria histórica", apuntan desde la editorial.

(Foto: prensa Pequeño Editor).

Marina Franco, nacida en Buenos Aires en 1972, es historiadora especializada en el estudio del terrorismo de Estado y la dictadura. Investigadora del Conicet y docente de la Universidad Nacional de San Martín, ha publicado diversos trabajos académicos sobre el tema. Este es su primer libro dirigido a jóvenes y en él también incorpora su propia experiencia como niña durante aquellos años.

Pablo Lobato, nacido en Trelew en 1970, es ilustrador con trayectoria internacional en medios como The New Yorker, Rolling Stone y The New York Times. Reconocido con premios como el American Illustration y el World Press Cartoon, debuta aquí en el formato de libro ilustrado.

A 50 años del golpe, "La última dictadura" reivindica la importancia de la verdad, la memoria y la justicia, y pone en valor la no violencia como condición para la vida democrática. Con un lenguaje claro y un diseño potente, el libro se propone contribuir a que las nuevas generaciones comprendan el pasado para construir un futuro en democracia.

(Fuente: La Izquiera Diario / Agencia Noticias Argentinas / varios / redacción propia)

El "doomscrolling" encoje el cerebro literalmente: el precio de estar todo el día en TikTok o Instagram

Tener la necesidad de estar deslizando la pantalla en TikTok, X o los reels de Instagram no es algo que no tenga consecuencias: la ciencia demuestra que nos daña. 

(Foto: Hoi An and Da Nang / Shutterstock).

Es una frase bastante habitual escuchar o leer que estar todo el tiempo delante del móvil mirando TikTok o jugando a la videoconsola tiene un efecto muy claro sobre el cerebro: es que se pudre. En inglés, esto es algo que se conoce como "brain rot" y hace referencia a este aturdimiento tras pasar varias horas frente a las pantallas, y la ciencia ahora ha comenzado a tomar este concepto como algo muy importante.

Su significado

Este concepto relacionado con que el cerebro se "pudre" hace referencia al deterioro cognitivo y al agotamiento mental que sufren las personas, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes, debido a la exposición excesiva a material online de baja calidad. Y aunque esto comenzó como un meme, es hoy un síndrome neurocognitivo confirmado por instituciones como la Asociación Estadounidense de Psicología, donde se ha visto que el cerebro literalmente se va haciendo más pequeño

La trampa de la dopamina

El diseño de las plataformas de vídeos cortos como TikTok no es accidental, sino que está creado para retener la atención del usuario con el objetivo de que no pare de deslizar la pantalla hacia abajo. Y es algo que está muy bien estudiado, puesto que, a medida que aumenta la interacción en estas plataformas sociales, también lo hace la necesidad del cerebro de recibir una descarga de dopamina. Literalmente, crea una dependencia.

Doomscrolling

Este sistema en nuestro cerebro, impulsado por la dopamina, fomenta un ciclo de consumo interminable, lo que ha dado lugar a términos como "doomscrolling", que es la acción compulsiva de desplazarse por feeds de redes sociales centrados en información negativa o angustiante. Y es que esto, más que generar rechazo, provoca que estemos en un estado de hipervigilancia vinculado a niveles elevados de ansiedad, estrés y fatiga cognitiva.

Hay además otro concepto bastante importante en el mundo de las redes sociales como es el de "zombie scrolling", que consiste en desplazarse pasivamente por las redes sociales sin ningún propósito u objetivo. De esta manera, este consumo mentalmente ausente reduce la capacidad del cerebro para mantener la atención sostenida.

Efecto cerebral

El hecho de hacer "scroll" constante en la pantalla es algo que ha sido bastante estudiado al día de hoy y apunta a las consecuencias neurológicas medibles. Aquí lo que se ha visto es que el cerebro experimenta una sobrecarga cognitiva cuando intenta procesar el flujo constante de información fragmentada, con temas que son realmente dispares entre un vídeo y otro, haciendo que no tenga tiempo para procesar el primero antes de comenzar a ver el segundo. 

Sus consecuencias


Investigaciones publicadas en medios especializados señalan que el uso compulsivo del móvil reduce el volumen de materia gris en áreas clave para la empatía, la memoria y la autorregulación. Significa que, literalmente, el cerebro va reduciendo su tamaño con el paso del tiempo, por el hecho de estar como un zombie navegando en TikTok todo el día. 

Además de ésto, la ciencia ha visto que la adicción a videos cortos aumenta la actividad en las regiones de recompensa y emoción, provocando diferencias estructurales en la corteza frontal y elevando la impulsividad. Algo que se suma al deterioro de la memoria, los fallos en la retención a largo plazo y también a un peor rendimiento de atención.

Cómo evitarlo


A pesar de lo alarmante que puede parecer esto, hay que recordar que tenemos de nuestro lado la neuroplasticidad cerebral para poder revertir estos efectos. De esta manera, hay varias estrategias para poder mitigar que el cerebro comience a estar muy afectado por estar en redes sociales un gran número de horas. 

Uno de los consejos, sin duda, es reducir el tiempo que pasamos frente a las pantallas para disminuir la sobrecarga cognitiva. Además, dejar de seguir a cuentas que provoquen emociones negativas y buscar entornos que sean positivos o más amigables para evitar la ansiedad es algo a lo que deberíamos acostumbrarnos en nuestro día a día.

(Fuente: Xataka/ varios/ redacción propia)

Reeditan "Los suicidas del fin del mundo", el libro que marcó un hito en la crónica argentina

La investigación de Leila Guerriero sobre una ola de suicidios en la Patagonia vuelve a las librerías y confirma su vigencia. Pronto estará disponible también en formato digital.

(Foto: composición propia).

Más de 20 años después de su publicación original, "Los suicidas del fin del mundo" vuelve a las librerías en una nueva edición que confirma su condición de clásico contemporáneo. Publicado por primera vez en septiembre de 2005, el libro de Leila Guerriero (Junín, 1967) se convirtió con el tiempo en una pieza esencial del periodismo narrativo argentino. La recuperación del título por parte de Anagrama reactualiza una investigación que, lejos de perder fuerza, dialoga con un presente atravesado por crisis económicas y tensiones sociales que remiten al origen de aquella tragedia.

El punto de partida fue una serie de muertes que sacudió a Las Heras, en el norte de Santa Cruz. Entre 1997 y 1999 -aunque los casos se extendieron hasta 2000- al menos doce jóvenes, y en total veintidós personas, se suicidaron en esa localidad petrolera azotada por el viento y el aislamiento. No hubo listados oficiales ni estadísticas concluyentes: apenas el registro manuscrito del sepulturero y una comunidad sumida en el desconcierto.

Guerriero viajó en 2002 a ese territorio para intentar comprender qué había ocurrido. Recorrió las calles de tierra y asfalto, golpeó puertas, entrevistó a madres, hermanos, novios, amigos, docentes, peluqueros y prostitutas. Escuchó durante meses versiones contradictorias: rumores sobre sectas, supersticiones ligadas a antiguos cementerios indígenas, hipótesis sobre contagio social. Pero también recogió el peso de un contexto económico que había transformado al pueblo.

(Foto: Agencia Noticias Argentinas).

Una síntesis de la década menemista

Las Heras había crecido al calor del ferrocarril y la explotación petrolera estatal. Durante décadas, el yacimiento Los Perales convirtió a Santa Cruz en una de las principales cuencas del país. Sin embargo, el proceso de privatización de YPF iniciado en 1991, bajo el gobierno de Carlos Menem, implicó despidos masivos y una reconfiguración brutal del tejido social. De tener alrededor de 50.000 empleados en todo el país, la empresa pasó a unos 5.000. En 1995 la desocupación en la zona trepó al 20% y miles de personas abandonaron el pueblo. El progreso prometido dejó paso a la precariedad, el desempleo y la fragmentación.

En ese escenario, la muerte de jóvenes de alrededor de 25 años adquirió una dimensión colectiva. El libro no ofrece respuestas cerradas ni teorías concluyentes. "Los datos dicen pero nunca explican", escribe Guerriero. Su apuesta fue otra: construir un relato coral donde las voces de los dolientes -"los solos, los rotos a pedazos"- delinean un mapa humano atravesado por la pérdida, el silencio y la imposibilidad de comprender.

Con una prosa seca y precisa, alejada del sensacionalismo, la autora convirtió el paisaje en un personaje más. El viento constante, el polvo, la noche interminable y la sensación de intemperie funcionan como telón de fondo y metáfora de una comunidad a la deriva. La crónica avanza como un descenso contenido, sin golpes de efecto, sostenida en la escucha atenta y en una ética del detalle que rehuye el juicio y la espectacularización.

El libro consolidó a Guerriero como una de las voces centrales del género en lengua española. Con más de 25 años de trayectoria en medios como La Nación, Rolling Stone y Granta, y autora de títulos como "Plano americano", "Zona de obras", "Opus Gelber", "La dificultad del fantasma" y "La llamada", la periodista encontró en "Los suicidas del fin del mundo" una forma que marcaría su obra posterior: investigación rigurosa, estructura literaria y una mirada que privilegia la complejidad por sobre la consigna.

Una historia que podría repetirse


La nueva reedición de Anagrama no sólo recupera un texto clave, sino que lo inscribe en una actualidad que vuelve a interpelar a las economías regionales y a las comunidades dependientes de industrias extractivas. La Patagonia petrolera, escenario de conflictos laborales y ajustes cíclicos, reaparece como espejo de un país que repite tensiones estructurales.

A dos décadas de su aparición, persiste como un recordatorio incómodo: detrás de las cifras y los titulares hay historias que no encuentran explicación fácil. La crónica de Guerriero no clausura el enigma de Las Heras, pero lo rescata del olvido y lo convierte en memoria escrita. Ese gesto -escuchar, narrar, no simplificar- es el que transformó aquella investigación en un hito del periodismo argentino contemporáneo.

(Fuente: Agencia Noticias Argentinas / redacción propia)

miércoles, 25 de febrero de 2026

Verano en Buenos Aires

Viví el verano en la Ciudad más linda: mucha música, actividades al aire libre y propuestas para toda la familia.


Llega Verano en Buenos Aires, una oportunidad para redescubrir la Ciudad de otra manera.
La rutina se relaja un poco, el ritmo se desacelera, el tránsito se diluye, las noches se hacen más largas y más luminosas.

Pero a la vez, todo sigue latiendo con el ritmo que une energía y entretenimiento con múltiples propuestas que hacen que en la Ciudad siempre haya un plan.

Verano en Buenos Aires reúne festivales, música en vivo, intervenciones espontáneas sorpresa y actividades para todas las edades, potenciando ese orgullo que nace solo, que es el de vivir en la Ciudad más linda del mundo.

  • Festival Nación Urbana BA
Trap al aire libre para seguir viviendo el verano 

El trap se adueña del Velódromo. 

Este sábado 28 de febrero, de 18 a 23:30 h, Nación Urbana BA te invita a vibrar al ritmo de la cultura urbana.

Una propuesta que une el talento local con la energía de la calle. 

Música en vivo, sets de DJs y la mejor gastronomía en un espacio pensado para disfrutar con amigos o en familia. 

El verano se vive en Buenos Aires. Vení a sentir el pulso de la ciudad más linda del mundo.

Entrada sin costo. Capacidad limitada.


  • Verano en los Anfiteatros | Parque Chacabuco

Durante todos los jueves y viernes de febrero, a partir de las 17 hs., una experiencia llena de arte y música para jóvenes en los anfiteatros renovados de la Ciudad.

Verano en los Anfiteatros

Este verano, los anfiteatros te invitan a a vivir una experiencia llena de arte, música y fandom.

Jueves 26 y viernes 27 de febrero, 17 h.

En el  Anfiteatro Parque Chacabuco | Curapaligüe y Zuviría | Parque Chacabuco 

¿Qué vas a encontrar?
  • Talleres de Rap, Breaking y  Beatbox 
  •  Batallas de Breaking y Freestyle
  • Intervenciones  artísticas y expo de Graffitis 
  • Torneo de básquet callejero
  • Shows y mucho más
  • Las noches más lindas de verano
Corrientes 24 hs



Te esperamos para disfrutar la noche en avenida Corrientes como nunca antes: shows, gastronomía, comercios y transporte con horario extendido.

 Pizzerías, bares, heladerías, cafeterías y restaurantes abiertos hasta las 3 AM con promociones y descuentos.
  • ​Música en vivo.
  • Cine bajo las estrellas.
  • Estacionamientos abiertos hasta las 3 AM.
  • Subte B hasta la 1.30 h.

Corrientes 24 HS - Día de los Enamorados

(Fuente: Buenosaires.gob.ar)

Power Glove: cómo el mayor fracaso de Nintendo impulsó la realidad virtual y los controles por movimiento

Su historia ilustra cómo las ideas adelantadas a su tiempo, pese a las limitaciones técnicas, pueden acelerar la innovación.

En el caso de Nintendo, el fracaso del Power Glove anticipó una revolución en la forma de jugar (Foto: Wikipedia).

Hablar del Power Glove es recordar uno de los experimentos más ambiciosos y fallidos de la historia de los videojuegos. Su lanzamiento en 1989 prometía un cambio radical en la forma de jugar, permitiendo controlar títulos de la NES (Nintendo Entertainment System) con simples movimientos de la mano.

Sin embargo, el Power Glove, lejos de cumplir las expectativas técnicas, terminó siendo recordado más por su legado cultural y tecnológico que por su utilidad real. Paradójicamente, su fracaso allanó el camino para el futuro de la realidad virtual y los controles por movimiento en la industria.

Qué fue el Power Glove

En plena fiebre de la innovación ochentera, el Power Glove apareció como el primer periférico masivo que apostaba por el control corporal en los videojuegos. En vez de limitarse a crucetas y botones, la propuesta era usar la mano para golpear, girar o interactuar con el entorno virtual. 

(Foto: Shutterstock).

Aunque hoy relacionamos a Nintendo con el guante, el proyecto fue ideado y desarrollado por Abrams/Gentile Entertainment y fabricado por Mattel en Estados Unidos y PAX en Japón. Nintendo se sumó tras una presentación clave, viendo el potencial revolucionario del dispositivo.

El guante utilizaba sensores de fibra óptica para detectar el movimiento de los dedos y emisores de ultrasonido para ubicar la posición de la mano. Era, en esencia, el sueño de la realidad virtual mucho antes de que la tecnología estuviera lista para hacerlo realidad.

Por qué fracasó

La idea era visionaria, pero la implementación se topó con varios obstáculos técnicos y prácticos:

Imprecisión extrema: el sistema requería instalar tres receptores alrededor de la televisión. Cualquier obstáculo, incluso un leve movimiento, hacía que el control perdiera precisión, volviendo la experiencia frustrante.

Dificultad de configuración: para cada juego, era necesario ingresar códigos complejos en un panel numérico situado en el propio guante, lo que resultaba poco intuitivo y tedioso.

Fatiga física: jugar largos periodos con el brazo extendido causaba agotamiento, un problema conocido como "efecto brazo de gorila".

Escasez de juegos compatibles: sólo dos títulos fueron diseñados específicamente para el Power Glove (Bad Street Brawler y Super Glove Ball). En los demás, el guante funcionaba como un control incómodo y poco efectivo.

(Foto: Shutterstock).

A pesar de todo, la combinación de marketing agresivo y la promesa de una experiencia futurista lograron que el Power Glove fuera un éxito comercial breve, convirtiéndose rápidamente en objeto de culto.

Por qué es recordado en el "mundo gamer"

El Power Glove se ganó un lugar en la cultura pop, especialmente tras su aparición en la película "The Wizard" (El Campeón del Videojuego) en 1989. La frase "I love the Power Glove. It’s so bad" se volvió emblemática, jugando con la ambigüedad entre lo "genial" y lo "malo" del dispositivo.

Con el paso de los años, el guante dejó de ser motivo de burla para convertirse en pieza de colección y símbolo de una era en la que la tecnología prometía cambiarlo todo, aunque no siempre estuviera lista para hacerlo.

Aunque su uso fue limitado y su desempeño decepcionante, el Power Glove dejó una huella profunda. Si bien no logró imponer el control por movimiento en su momento, sentó las bases conceptuales para lo que años después Nintendo lograría con el Wii Remote.

La idea de jugar con el cuerpo y no sólo con los pulgares evolucionó hasta convertirse en uno de los pilares de la industria, influyendo tanto en la realidad virtual como en las consolas modernas.

Hoy, la realidad virtual y los controles por movimiento forman parte integral de la experiencia en videojuegos. Accesorios como Oculus Touch, PlayStation Move o los mandos de Nintendo Switch deben parte de su existencia a aquella arriesgada apuesta de los 80.

El Power Glove es la prueba de que no todo fracaso es un final. Su historia demuestra que la experimentación, incluso cuando no alcanza sus metas, puede inspirar avances decisivos. En el caso de Nintendo, el fracaso del Power Glove anticipó una revolución en la forma de jugar, marcando el inicio de la era de los controles gestuales y la realidad virtual que hoy dan forma al futuro del entretenimiento digital.

(Fuente: Xataka / Infobae / varios / redacción propia)

Consideraciones sobre la luz y el color: una visión cuántica

Lo que conocemos coloquialmente como "el color de las cosas" es el resultado de varios procesos cuya naturaleza es, en la mayor parte de los casos, intrínsecamente cuántica. El fenómeno es producto de eventos simultáneos en ambos protagonistas: el observador y lo observado. Así, encontramos un nexo insospechado entre nuestra experiencia cotidiana del color y los principios cuánticos subyacentes responsables. 

(Foto: Dimitrij Stroganov / iStock).

Visión histórica

Nuestra concepción de la luz y el color tiene una historia larga y sinuosa. En sus orígenes, estuvo fuertemente condicionada por los caprichos de la experiencia visual subjetiva. Actualmente distinguimos sus aspectos físicos (la luz como fenómeno electromagnético y fundamentalmente cuántico), fisiológicos (su detección en el ojo y comunicación al cerebro) y psicológicos (su interpretación en términos de color). Sin embargo, en la antigüedad no estaba claro en absoluto.

Empédocles (siglo V a. e. c.) propuso una teoría integral de la luz y la visión que combinaba dos ideas: la luz es una emanación que viaja y la visión implica un rayo que sale del ojo. Es la idea de la extramisión, hoy en día equiparable a un "terraplanismo óptico". Por contraparte y en la misma época, Leucipo defendió tempranamente la idea de intromisión, según la cual los objetos emiten efluvios recibidos por el ojo, permitiendo la visión.

En el siglo XI, Alhacén explicó (con argumentos que lo acercan a la ciencia moderna) que la visión es debida a la luz reflejada en los objetos y dirigida a los ojos. Quedó pendiente, sin embargo, la discusión acerca de la naturaleza misma de la luz que, en siglos posteriores, involucró a Isaac Newton (siglos XVII-XVIII, defensor de la teoría corpuscular) y Christiaan Huygens (siglo XVII, promotor de la teoría ondulatoria), entre otros más excéntricos como el jesuita Athanasius Kircher (siglo XVII) y el poeta Johann Wolfgang von Goethe (siglos XVIII-XIX), quienes reparaban ante todo en la experiencia sensorial del color.

Luz y materia

A principios del siglo XIX, el científico inglés Thomas Young demostró que la luz era un fenómeno ondulatorio mediante una serie de experimentos de interferencia, ya clásicos, con una doble rendija. La luz consistía en ondas, ¿pero ondas de qué?

Estudios posteriores establecieron que la luz es una oscilación del campo electromagnético que se propaga en el vacío a una velocidad de aproximadamente 300.000 km/seg. La llamada luz visible, la que percibimos con nuestros ojos, no es más que una diminuta fracción de un espectro que va desde las suaves ondas de radio a los muy energéticos rayos gamma, invisibles a esos mismos ojos, pero no a otros órganos, como la piel, donde las radiaciones infrarrojas son percibidas como calor y las ultravioletas dejan su impresión en el bronceado.

Los distintos colores que observamos al descomponer la luz visible con un prisma corresponden, por tanto, a distintas frecuencias de oscilación de esas ondas. Una característica notable de la teoría electromagnética es que vincula decisivamente la luz a sus fuentes: las cargas eléctricas en movimiento.

Las radiaciones electromagnéticas son producidas por cargas eléctricas aceleradas que forman la materia misma, como los electrones o los protones, ya sea en una antena (ondas de radio o microondas), en una bombilla o un led (luz visible), en un tubo de rayos X o en un núcleo atómico que se desintegra (rayos gamma). En definitiva, luz y materia están asociadas de modo fundamental: las cargas eléctricas pueden perder o ganar energía emitiendo o absorbiendo ondas electromagnéticas. Ahora bien, ¿cómo sucede esto?

Pequeños paquetes de energía

Hacia 1900, el desafío tecnológico de convertir la iluminación de gas en eléctrica impulsó a la comunidad científica a estudiar los mecanismos de emisión de luz en los cuerpos incandescentes. En un intento por reproducir su espectro de emisión y evitar la llamada "catástrofe ultravioleta" (una emisión exagerada de radiaciones muy energéticas, predicha por la teoría clásica del electromagnetismo, que no se cumple en la práctica), Max Planck descubrió que este fenómeno requería una nueva construcción teórica en la que las ondas lumínicas fueran emitidas en pequeños paquetes de energía.

De este modo, la energía total emitida debía ser múltiplo de una cantidad mínima indivisible, que dependía exclusivamente de la frecuencia de oscilación de la luz (o, en otras palabras, de su "color"). Planck denominó "cuanto" a cada uno de estos paquetes de energía, y ya nada volvió a ser igual.

Lo que para Planck fue un artificio matemático, en manos de Einstein se convirtió en una pieza fundamental del rompezabezas de la naturaleza. Comprendió que los cuantos permitían explicar el efecto fotoeléctrico, una respuesta singular a la absorción de luz en metales según su frecuencia, que la teoría electromagnética clásica no podía explicar.

En el campo de la espectroscopía atómica -conjunto de técnicas analíticas que estudian la interacción de la radiación electromagnética con los átomos para determinar la composición elemental de una muestra-, los cuantos de luz (finalmente denominados "fotones") explicaban las líneas de emisión y absorción como transiciones de energía bien definida entre los estados electrónicos en los átomos. Más importante aún: estos fenómenos revivieron la interpretación corpuscular de la luz, pero sin desplazar sus características ondulatorias previamente establecidas. Son hallazgos centrales para entender la relación entre luz y cuántica, como veremos a continuación.

Raíces cuánticas del color

De acuerdo a lo anterior, cuando un haz de luz incide sobre un material (lo observado), los fotones que lo componen solo pueden ser absorbidos si su energía coincide con el escalón energético existente entre dos niveles electrónicos del material. Cuando esto ocurre, los electrones que se encuentran en el nivel de energía más bajo, conocido como "fundamental", pasan a un nivel superior, el estado "excitado".

Estos electrones, transcurrido un tiempo (típicamente, del orden de la milmillonésima de segundo), pueden relajarse y volver a su estado fundamental, ya sea a través de vibraciones de los átomos o moléculas que forman el material o emitiendo fotones de menor energía.

La energía inicialmente absorbida puede, por tanto, devolverse al entorno en forma de calor (disipación) o de luz (luminiscencia). Todos estos procesos tienen lugar entre estados discretos (es decir, escalonados: sistemas o variables que sólo pueden tomar valores fijos y separados, como encendido/apagado, 0 o 1) de las partículas involucradas, ya sean fotones, electrones o vibraciones, cuyas propiedades vienen establecidas por la mecánica cuántica.

Sin embargo, ¿qué ocurre con la luz incidente cuya energía no coincide con ningún salto entre niveles electrónicos del material? Simplemente, no es absorbida y, por tanto, los fotones que la componen son necesariamente reflejados o transmitidos. Son precisamente estos fotones los que llegan hasta nuestros ojos (los del observador) y determinan el color de los objetos que observamos.

Ojos cuánticos

Después de atravesar córnea, pupila, cristalino y humor vítreo, los fotones reflejados, transmitidos o emitidos por el objeto de nuestra observación, llegan a la retina. Allí, a su vez, excitan unos receptores denominados conos que contienen pigmentos encargados de absorber los fotones de los distintos colores. Esta captura se produce mediante un proceso similar al descrito para la absorción de luz que tiene lugar en el objeto observado, es decir, intrínsecamente cuántico.

Los conos convierten la señal luminosa que reciben en eléctrica y esta viaja por el nervio óptico hacia el cerebro hasta llegar a la corteza visual, que interpreta, invierte y da sentido a dicha señal. Así, los distintos colores que percibimos dependen tanto del catálogo de niveles energéticos de los objetos observados -ya que estos determinan la energía de los fotones que serán reflejados, transmitidos o emitidos- como del buen funcionamiento de los receptores en nuestra retina.

Un fallo en la detección por alguno de estos receptores (cianopsia para el azul, cloropsia para el verde, eritropsia para el rojo) da lugar a la disfunción cromática conocida como daltonismo. Tanto en lo observado como en el observador, los procesos involucrados en el fenómeno del color sólo pueden describirse adecuadamente gracias a la teoría cuántica elaborada inicialmente por Einstein y Planck para explicar el espectro de emisión de objetos, tales como lámparas o estrellas.

Colores clásicos

Si bien toda luz es de origen cuántico, así como lo son la mayor parte de fenómenos responsables del color, hay muy significativas excepciones. El blanco de las nubes, el brillo tornasolado de un escarabajo, el reflejo iridiscente de una pompa de jabón… son todas ellas expresiones del fenómeno del color que pueden explicarse considerando únicamente la naturaleza ondulatoria de la luz, ya descrita con precisión en el siglo XIX en el marco de la física clásica, sin necesidad de involucrar ningún concepto cuántico.

En todos estos casos, el color que observamos es el resultado de la forma en la que se encuentra estructurada la materia en escalas de longitud del orden de la micra (una millonésima de metro). En lugar de la absorción o emisión de luz debidas a saltos de los electrones entre niveles de energía bien definidos, indispensables en física cuántica, los procesos relevantes en estos ejemplos son la dispersión, interferencia y difracción de la luz. Éstos dependen no tanto de la estructura electrónica de los materiales, como de la manera en que varía la propagación de las ondas lumínicas al atravesar regiones de distinto índice de refracción.

Se trata de un fenómeno conocido como "color estructural", que produce algunos de los colores más llamativos de la naturaleza. La física subyacente en estos casos es, si bien conceptualmente menos compleja que la cuántica, igualmente fascinante.

(Fuente: Fundación Telefónica / The Conversation / varios / redacción propia)

Un libro para pensar el difícil presente socio-político argentino desde la psicología

"El autoerotismo libertario: escritos sobre la irracionalidad", del doctor en psicología Sebastián Plut, enlaza observaciones sobre la falta de empatía, la indiferencia, el individualismo y la ignorancia. Todo para intentar entender la subjetividad libertaria, pero también los efectos sociales de la retórica de la derecha.

(Foto: composición propia).

El nuevo libro del doctor en psicología y psicoanalista Sebastián Plut iba a tener como título "Aguafuertes de la Argentina libertaria": la idea era reunir todos los artículos que el autor había escrito en distintos medios desde que Javier Milei empezó a incursionar en política. Pero resultaba una publicación demasiado extensa. Lo tenía que reducir y, entonces, a Plut ya no le parecía que funcionaba como aguafuertes con reminiscencias "arlteanas".

De todos modos, había un concepto que el psicoanalista venía trabajando y que formaba parte de algunos capítulos: el autoerotismo. "El autoerotismo libertario" (Ediciones Topía) se titula, precisamente, su flamante libro.

"Freud señala que la cultura tiene dos enemigos: la hostilidad y el individualismo", recuerda Plut (Foto: Sandra Cartasso).

Vale recordar que el autoerotismo es una categoría psicoanalítica freudiana que a Plut le resultó bastante potente para pensar algunos problemas de esta Argentina libertaria, básicamente dos de estos. "Uno es la idea del individualismo; o sea, darle una conceptualización psicoanalítica a qué significa el individualismo porque si no, queda como una categoría moral o solamente descriptiva. Y, entonces, quería darle una profundización más conceptual y el concepto de autoerotismo me permitía pensar con más detalle qué quiere decir esta idea de que uno se baste a sí mismo donde el otro puede no importar en términos de solidaridad, de cooperación, de diferencia", detalla el autor.

"Y al mismo tiempo esta categoría, siempre siguiendo la hipótesis de Freud, permite pensar esa situación en la que cada quien puede creer en lo no creíble. Puede configurar la realidad o creer que la realidad es lo que uno piensa y no que uno tiene que pensar cómo es la realidad", agrega.

Plat recuerda algunos otros hitos que abonaron este camino: el asesor de imagen política Jaime Durán Barba afirmó que "Adolf Hitler era un tipo espectacular". Un exfuncionario del ex presidente Mauricio Macri dijo, invocando a una frase que los nazis pintaban en sus campos de concentración,  que "el trabajo nos vuelve libres”, otro se reunió con la activista pro dictadura militar Cecilia Pando y un tercero se reunió con miembros de un partido nazi. Al mismo tiempo que el también ex funcionario Darío Lopérfido ponía en duda el número de desaparecidos durante la dictadura cívico militar de Argentina, Claudio Avruj hacia lo mismo con la cifra de 6.000.000 de judíos asesinados por el nazismo.

Bajo la intendencia de un dirigente del mismo signo político se organizó un homenaje a Eva Braun, y Macri apeló a frases del libro "Mi lucha", de Hitler, como "veneno social" y "personas envilecidas". Recientemente, se hizo público un video en el que otro ex funcionario macrista expresaba su deseo de contar con una Gestapo para terminar con los derechos laborales.

Milei grita que ellos son superiores estéticamente y lanza el insulto "zurdos de mierda". José Luis Espert -ex legislador libertario, hoy defenestrado por probables vínculos con el narcotráfico- proclama su criminología del "queso gruyere" y de la opción "cárcel o bala". Patricia Bullrich invita a que quien quiera ir armado que vaya armado, y la también macrista María Eugenia Vidal discrimina por barrio y billetera el consumo de marihuana. Como se ve, no es un caso aislado, es un sistema de pensamiento.

Mentir, siempre mentir

Si nos desveló la pregunta sobre por qué y cómo tantos sujetos pudieron creer en la hipocresía neoliberal, el interrogante hoy continúa con un agregado: qué ocurre cuando la falsedad se hace evidente. ¿Qué le sucede al crédulo cuando descubre que creyó lo no creíble? Sería ingenuo esperar que quién creyó esa mentira, cuando descubrió la verdad criticará a quién le mintió. Desde Freud, con sus hipótesis sobre la desmentida, sabemos que lo ominoso trabaja de otra manera.

Los esfuerzos por desconocer la realidad no se dan fácilmente por vencidos y, además, la vergüenza es muy perturbadora. Así, quien le creyó al odio, en su cíclica inanición, pedirá más del mismo alimento vacío. Le exigirá a quien lo engañó que lo provea de nuevos argumentos para seguir creyendo y odiando.

"De todos modos, creo que lo más probable es que este gobierno libertario quedará en la memoria por un único logro: su destructividad. Si destacamos la irracionalidad, entonces, es porque este rasgo unifica a los destructores con quienes consienten ese objetivo, por satisfacción, por venganza o por indiferencia", conclye Plut.

Más allá de encontrarse ya disponible en edición física, el texto puede comprarse y descargarse en formato digital haciendo click aquí.

(Fuente: Página 12 / bajalibros.com / La Tecla Eñe / varios / redacción propia)

martes, 24 de febrero de 2026

Agenda Cultural: el Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner) cierra febrero y arranca marzo con un abanico de propuestas para todos los gustos

El complejo cultural más importante de Latinoamérica, ubicado en Sarmiento 151 (CABA), propone mucha música, danza, instalaciones y un espectáculo para los más pequeños, todo con entrada libre y gratuita.

• Orquesta Sinfónica Nacional


En su primer concierto de la temporada, la Orquesta Sinfónica Nacional se presenta bajo la batuta de su director principal, Emmanuel Siffert. El programa comprende obras de Alberto Williams, Camille Saint-Saëns, Serguéi Rajmáninov y Alexander Glazunov, con la participación del violinista Luis Roggero como solista invitado.

Viernes 27 de febrero, 20: 00 - Auditorio Nacional.

Enlazados, por el Ballet Folklórico Nacional


Con dirección de Glenda Casaretto y subdirección de Fernando Muñoz, el Ballet Folklórico Nacional presenta "Enlazados", un espectáculo que reúne adaptaciones de clásicos de la música popular argentina.

Jueves, viernes y sábados, 20:00 - Domingos, 19:00 - Sala Argentina.

Intervenciones, obras de sitio específico


El ciclo suma tres nuevas obras que dialogan con la arquitectura neoclásica del antiguo Palacio de Correos: "Un bosque en ruinas", de Juan Rey (Hall de ingreso y Hall central), "Las formas que repito en mi corazón", de Diana Ferrari (Plaza Seca), y "Hacer un paisaje", de Magdalena Molinari (cuarto piso).

Desde el jueves 26 de febrero - Miércoles a domingos, 14:00 a 20:00 - En los sitios arriba detallados.

Crepusculares: Que haya insistencia, por Una Constante



Una nueva propuesta especialmente concebida para disfrutar bajo la puesta del sol en la Cúpula. "Que haya insistencia" es una pieza de la compañía Una Constante en la cual el movimiento se traduce como una acción vital. Aquí, los cuerpos no se detienen a pesar de dificultades, cansancios y obstáculos.

Sábado 28 de febrero y domingo 1 de marzo, 19:00 - La Cúpula.

Homenaje a Hilda Herrera y Saúl Cosentino, por la Orquesta Nacional de Música Argentina


Dos figuras centrales del piano argentino serán celebradas en un concierto dirigido por Lucía Zicos. Invitados: Hilda Herrera, Diana Lopszyc, Andrés Pilar, Natalia González Figueroa, Nélida Sánchez, Daniel Goldstein y Sebastián Gangi en piano, Rafael Gíntoli en violín, Manuela Argüello y Diana María en voz.

Miércoles 25 de febrero, 20:00 - Auditorio Nacional.

Tardes de jazz: Sergio Wagner Quartet


El trompetista Sergio Wagner se presenta al frente de su cuarteto, que completan Ernesto Jodos en piano, Jerónimo Carmona en contrabajo y Eloy Michelini en batería, en el inicio de una nueva temporada del ciclo Tardes de jazz.

Sábado 28 de febrero, 19:00 - Plaza Seca.

Sensus: performance interactiva de Sares


Una performance visual inmersiva que explora las conexiones entre la emoción humana, el tiempo y la naturaleza. A través de una tecnología que analiza las caras del público, la obra reacciona en vivo a las emociones de sus espectadores, creando una sinergia entre el ser humano y el entorno digital.

Sábado 28 de febrero, 17:00, 18:00 y 19:00 - Sala Inmersiva.

Tardes del mundo; Willow celta


Entre las melodías medievales, los relatos y la herencia viva de los pueblos celtas, el trío integrado por Daniel Lyndon Lescano, Ivana Ordaz y Martín Corripio abre la temporada 2026 del ciclo Tardes del mundo con un concierto que combina las sonoridades de Bretaña, Gales, Irlanda, Escocia y Galicia.

Domingo 1 de marzo, 18:00 - Plaza seca.

Agua de sol y cuentos a cuerda: música, narración y juegos para los más chicos


Agua de Sol ofrece un espacio lúdico con instrumentos de percusión, canciones con títeres y narración de cuentos con teatro kamishibai. Mientras tanto, el dúo Cuentos a Cuerda aborda la experiencia colectiva de leer desde una perspectiva amorosa y sensible. Una invitación a cantar, bailar, jugar y compartir con otros.

Sábado 28 de febrero y domingo 1 de marzo, 16:00 y 18:00 - Sala 303.

(Fuente: prensa Palacio Libertad)