Eso es exactamente lo que la empresa de IA Anthropic nos está diciendo sobre su último modelo: Claude Mythos. La compañía asegura que la capacidad de Mythos para detectar fallos de ciberseguridad supera con creces la de los expertos humanos, y que esta tecnología podría tener consecuencias capaces de alterar el orden mundial si cayera en las manos equivocadas.
"Las repercusiones para las economías, la seguridad pública y
la seguridad nacional podrían ser graves", declaró Anthropic en una
entrada publicada recientemente en el blog de la empresa.
Algunos, con exagerado tono de alarma, advirtieron que Mythos pronto
nos obligará a reemplazar cada dispositivo tecnológico de
nuestra vida para protegernos de esta locura digital.
Ciertos expertos en seguridad ponen en duda estas afirmaciones,
pero dejemos eso de lado por el momento.
Los ejecutivos de los principales proveedores de IA emiten
advertencias con regularidad sobre cómo los productos de su
propia industria podrían acabar con la humanidad.
¿Todo ésto para qué les tengamos miedo? Es una forma
extraña de referirse a su propio trabajo por parte de cualquier
empresa. No es habitual escuchar a McDonald's anunciar que
ha creado una hamburguesa tan aterradoramente deliciosa que
resultaría poco ético cocinarla para el público.
Estrategia del miedo: una teoría
Según muchos analistas, a las empresas de IA les conviene
mantenernos obsesionados con la idea del apocalipsis, ya que
esto desvía la atención del daño muy real que ya están
causando en el mundo. Los líderes tecnológicos sostienen que
simplemente nos están advirtiendo sobre un futuro inevitable
y que la seguridad es una prioridad absoluta, ya sea ahora o más
adelante.
Sin embargo, otros argumentan que lo que realmente estamos
presenciando es una estrategia de infundir miedo, que
exagera el potencial de la tecnología y sirve para impulsar el
precio de las acciones.
"Si se presentan estas tecnologías como algo casi sobrenatural en cuanto a su peligrosidad, nos hace sentir impotentes, como si estuviéramos superados", afirma Shannon Vallor, profesora de ética de datos e inteligencia artificial en la Universidad de Edimburgo.
"Como si las únicas personas a las que pudiéramos recurrir fueran las propias empresas", añade.
Cientos de líderes tecnológicos -entre ellos Sam Altman, Bill Gates y Demis Hassabis, director ejecutivo de Google DeepMind- respaldaron en 2023 una breve declaración que decía: "Mitigar el riesgo de extinción derivado de la IA debería ser una prioridad global, junto con otros riesgos a escala social, tales como las pandemias y la guerra nuclear".
Ese mismo año, magnates como Elon Musk firmaron una carta en la que solicitaban una pausa de seis meses en el desarrollo de IA avanzada. Menos de seis meses después, Musk anunció su nueva empresa de inteligencia artificial: xAI.
"Esto es, sencillamente, parte de un patrón de afirmaciones infundadas sobre el poder", sostiene Emily M. Bender, profesora de lingüística computacional y procesamiento del lenguaje natural en la Universidad de Washington, y coautora del libro "La estafa de la IA". Según Bender, esta actitud no se limita a OpenAI y Anthropic; constituye la postura habitual de toda la industria de la IA.
"Vienen a decir: 'Miren hacia aquí; no presten atención a la destrucción medioambiental, a la explotación laboral ni a todos esos sistemas sociales que estamos desmantelando'. Lo único que debe preocuparnos, según ellos, es asegurarnos de que esta tecnología no se convierta en esa entidad malévola que acabe destruyendo a la humanidad", explica.
¿Es Mythos realmente tan peligrosa?
Mythos es uno de los modelos más recientes de Anthropic, desarrollado como parte de su sistema de IA más amplio llamado Claude. Este sistema engloba el asistente de IA de la compañía y su familia de modelos, compitiendo con ChatGPT de OpenAI y Gemini de Google.
Los investigadores que prueban cómo los modelos de IA manejan solicitudes o tareas específicas, conocidos como "equipos rojos", afirmaron en un informe que Mythos era "sorprendentemente capaz en tareas de seguridad informática".
Descubrieron que la herramienta podía localizar errores latentes ocultos en código de décadas de antigüedad y explotarlos fácilmente. En lugar de ponerlo a disposición de todos los usuarios de Claude, Anthropic le dio acceso a 12 empresas tecnológicas a través del Proyecto Glasswing, que describió como "un esfuerzo por proteger el software más crítico del mundo".
Entre ellas se encuentran el gigante de la computación en la nube Amazon Web Services, los fabricantes de dispositivos Apple, Microsoft y Google, y los fabricantes de chips Nvidia y Broadcom. Crowdstrike, cuya actualización de software defectuosa provocó una importante interrupción global en julio de 2024 , también se encuentra entre los socios del proyecto. Anthropic afirma haber dado acceso a Mythos a más de 40 organizaciones responsables de software crítico.
"Dado el ritmo de progreso de la IA, no pasará mucho tiempo antes de que dichas capacidades proliferen, potencialmente más allá de los actores comprometidos con su despliegue seguro", sostiene también el antes mencionado informe.
Afirmó que podía localizar, sin mucha supervisión, fallos críticos que requerían una actuación inmediata en sistemas antiguos, incluida una vulnerabilidad que había estado presente en un sistema durante 27 años, y sugerir formas de explotarlos.
Constantemente aparecen nuevos modelos y herramientas, y a menudo vienen acompañados de promesas de revolucionar nuestras vidas, para bien o para mal. Aprovechar esta mezcla de miedo y entusiasmo por la IA y su impacto futuro se ha convertido también en un sello distintivo del sector y de sus estrategias de marketing en los últimos años.
En el caso de Mythos, todavía no sabemos lo suficiente como para determinar si estas esperanzas o temores están justificados, o si son más bien un reflejo de la exageración que rodea a la industria. En ambos casos, lo más importante que podemos hacer ahora es no entrar en pánico sino más bien centrarnos en la necesidad de garantizar una ciberseguridad básica adecuada.
Al fin y al cabo, la mayoría de los hackers no necesitan herramientas de inteligencia artificial avanzadas para vulnerar sistemas, ya que a menudo son suficientes ataques mucho más sencillos. Para algunos esto es un acontecimiento apocalíptico, para otros parece ser mucha exageración.
Esta herramienta u otras posteriores creadas por Anthropic o sus rivales, así como generan un riesgo, también abren la oportunidad de construir un mundo en línea más seguro.
(Fuente: BBC Mundo / Xataka / varios / redacción propia)


























