miércoles, 12 de agosto de 2026

Agenda Cultural: el actual Palacio Libertad, nacido hace once años como Centro Cultural Kirchner, renueva su variada propuesta semanal

Situado en Sarmiento 151, CABA, el complejo multidisciplinario más importante de Latinoamérica ofrece, con entrada libre y gratuita para toda la comunidad, mucha música, ballet, teatro, pintura, y una serie de actividades especiales en ocasión del próximo Día del Niño.

Repatriados. Gala de ballet, tercera edición

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El proyecto que reúne a destacados bailarines argentinos, representantes del país en las principales compañías del mundo, celebra su tercera edición. El programa incluye fragmentos de obras clásicas, variaciones coreográficas neoclásicas y contemporáneas, y creaciones exclusivas.

Viernes 14 y sábado 15 de agosto, 20:00 - Auditorio Nacional.

Margarita Xirgu, una actiz entre dos continentes, con Blanca Oteyza

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Protagonizada por la reconocida actriz española Blanca Oteyza y dirigida por Javier Demaría, se presenta la obra que recorre la vida de Margarita Xirgu.

Viernes 14 y sábado 15 de agosto, 20:00 - Sala Argentina.
Domingo 16 y lunes 17, 19:00 - Sala Argentina.

Fleurs Noires

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Dirigida por la pianista y compositora Andrea Marsili, la orquesta de tango radicada en París ofrece composiciones originales con influencias de la música clásica, el jazz y la experimentación sonora.

Domingo 16 de agosto, 18:00 - Plaza seca.

El Réquiem de Brahms, por dos elencos nacionales

(Foto: prensa Palacio Libertad).

Bajo la dirección de Sebastiano De Filippi, el Coro Polifónico Nacional y la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación interpretan "Un réquiem alemán", de Johannes Brahms, junto a grandes invitados.

Miércoles 12 de agosto, 20:00 - Auditorio Nacional.

Programación especial por el Día del Niño

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El Palacio Libertad celebra el Día del Niño con una serie de actividades, como los espectáculos "Sueño con canciones", por Meta Caramba, y "Música folclórica latinoamericana", por Takiy Canta.

Sábado 15 y domingo 16 de agosto, de 14:00 a 20:00 - Tercer piso.
Para ver la lista completa de actividades, hacer click aquí.

Eco de tres naciones, por Víctor Torres y Fernando Pérez

(Foto: prensa Palacio Libertad).

En el marco del ciclo "Ecos", el barítono y el pianista proponen un recorrido por la canción de cámara inglesa, francesa y española.

Domingo 16 de agosto, 17:00 - Salón de Honor.

Cuerpo sutil, por Terra Lucida

(Foto: prensa Palacio Libertad).

El ensamble dirigido por Alex Nante regresa a los conciertos del mediodía del Mozarteum Argentino para presentar su primera obra colectiva.

Miércoles 12 de agosto, 14:00 - Sala Argentina.

Cité Tango, por Collectif Alliage

(Foto: prensa Palacio Libertad).

La agrupación integrada por músicos argentinos y franceses explora la identidad porteña, en el cruce entre el tango y la creación contemporánea.

Miércoles 12 de agosto, 19:00 - Salón de Honor.

Premio Federal de Pintura "Fundación María Calderón de la Barca" 2026

(Foto: prensa Palacio Libertad).

En una nueva edición del histórico certamen, se presenta la exposición colectiva de las obras seleccionadas y premiadas, que conforman un panorama de la producción pictórica contemporánea.

Inauguración: jueves 13 agosto, 16:30 - Sala 607.
Miércoles a domingos, 14:00 a 20:00 - Sala 607.

(Fuente: prensa Palacio Libertad / redacción propia)

¿Puede un país administrarse como una aplicación? La difícil respuesta intenta darla una flamante novela

Con frases cortas y ritmo vertiginoso, el periodista Jorge Porta retrata un presente en que el futuro ya llegó y hay alguien que quiere hacer justicia. "Cruce peligroso" es una novela breve que no da respiro y es muy difícil de dejar sin terminar.

(Foto: composición propia).

Hay una frase hecha para decir que un libro fluye y es "para leer de corrido". Se lee "de una sentada", se dice, no se puede parar, se comienza y se termina. Ésto no es metafórico sino literal con "Cruce peligroso" (Editorial Dunken), una novela muy corta -100 páginas - que escribió el periodista Jorge Porta.

Empieza con un motoquero de aplicación, Juan Carlos Caicedo, haciendo una entrega urgente de insulina que va a salvar una vida. Caicedo es venezolano, pero hace años vive en Buenos Aires. Todos los días ve cómo desde una central se coordinan movimientos de un montón de personas. Cuando se hace bien, las cosas funcionan. "Tal vez una ciudad podía administrarse igual que una aplicación", piensa Caicedo. Y un país, ¿por qué no?

Como si le respondieran, Caicedo va a la central -un galpón- y pasa eso que no puede pasar: las computadoras se apagan, el sistema deja de funcionar. En la vida real, los motoqueros se quedan sin instrucción, sin destino, sin el trabajo de ese día. Y mucha gente seguirá esperando cosas que a veces son pavadas y a veces necesita con urgencia.

Jorge Porta construye en "Cruce peligroso" una red de solidaridad entre motoqueros conectados por plataformas, teléfonos y dependencia algorítmica (Foto: Shutterstock).

¿Se puede administrar un país como una aplicación? Puede fallar, pero todavía Caicedo cree que sí. Más cuando llega Andrea, la técnica encargada de componerlo todo. Y resulta que Andrea tiene, en casa, una especie de centro de cómputos desde donde puede mover parámetros mínimos pero suficientes para que a uno le den más viajes, otro cobre un poco más de jubilación o lo que haga falta. Pero... todo tiene un pero en esta historia y Porta lo adelanta en la bajada del libro: "Toda decisión redistribuye el daño".

Caicedo está bien integrado a Buenos Aires, habla de "vos", toma mate. Y tiene una amiga-amante también venezolana, con la que llegó al país. Ella era profesora en Maracaibo. Pero como se sabe, pasaron cosas, ahora también maneja -en este caso, un auto- para una aplicación. "Soportaba pasajeros borrachos, tipos que intentaban tocarla y clientes que cancelaban apenas descubrían que quien manejaba era una mujer", cuenta Caicedo.

Caicedo va y viene, a veces literalmente, entre una mujer y otra. Entre la que aprieta las teclas para cambiar vidas y la que sufre las consecuencias de esas decisiones y, en general, las de los algoritmos. Además de las concretas, ya se sabe: por algo están los dos tan lejos de casa.

Jorge Porta (Foto: Radio Mitre).

A Porta -que en la construcción de esta novela habló con muchos motoqueros- no se le escapa el contexto macro en que estas vidas ocurren. La emigración, sí, la patria como un póster pegado en la pared con el mar turquesa de la Isla Margarita. Pero, sobre todo, la mezcla de tecnología y precarización que marca el presente.

Caicedo sabe que "su vida estaba hecha de velocidad, métricas y eficiencia operativa". Cree que a los países los hunde el desorden. La tentación de intervenir y hacer justicia -y en eso Andrea es la "mano santa"- es demasiado fuerte.

Porta escribió esta novela de luces, juventud, resistencia, sueños y vértigo, en el teclado de su celular, los dedos rápidos sobre la pantalla y el dispositivo siempre disponible. Las oraciones son muy cortas, los personajes se mueven rápido -en moto- y el ambiente es claramente reconocible aunque también nos muestre, a muchos, la trastienda que viven aquellos a quienes vemos a diario cruzando las calles con sus mochilas apretadas en la espalda, el cuerpo expuesto a lo que venga.

¿Será que de ellos, de esa conjunción de calle y sistemas, puede venir un futuro mejor, más equilibrado, un futuro en que, por una vez, por un rato, ganen menos los que antes ganaron más y saquen la nariz a la superficie los que vienen hundidos?

Aún sin formato digital, la edición física se puede comprar tanto en librerías como en la tienda oficial de la Editorial Dunken haciendo click aquí.

(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)

Un tema sensible y delicado: ¿cómo pueden los audiolibros ayudar a los niños y niñas con dislexia?

"No lo entiendo", "estoy cansado" y frases similares suelen escucharse de niños y niñas con dislexia, un trastorno del desarrollo que afecta a la capacidad de leer. Estos niños necesitan más tiempo y más oportunidades de formación para alcanzar un nivel de lectura similar al de sus compañeros sin este problema y, por esta razón, pueden verse atrapados en un círculo vicioso: les cuesta leer, eso los angustia y, como resultado, evitan la lectura y se pierden los beneficios que un libro puede aportarles.

(Foto: Shutterstock).

Letras, sonido y cerebro

La dislexia puede manifestarse de diversas formas. A veces consiste en una dificultad para reconocer palabras familiares, ya almacenadas en el cerebro: es el caso de la dislexia superficial. En este caso, lo más característico es que quien la padece lea a una velocidad más lenta.

Cuando el síntoma más destacable es leer más despacio palabras desconocidas o confundirlas con otras, se denomina dislexia fonológica. Afecta al proceso de reconocer cada letra y relacionarla con el sonido que representa, algo que se conoce como "decodificación". Quienes padecen este tipo de dislexia tienen muchas dificultades para ampliar su vocabulario a través de la lectura. 

Dislexia y comprensión lectora


Cuando leemos para comprender un texto ponemos en marcha varios mecanismos. Por ejemplo, activamos herramientas de control que nos llevan a releer una frase que no hemos entendido o a deducir por contexto palabras que no conocíamos. Pero estos mecanismos y muchos otros más no pueden funcionar de manera eficiente si el cerebro está saturado con otros mecanismos como la decodificación, en el caso de las personas con dislexia.

Podríamos comparar esta situación con hacer malabares: cuando tenemos buena habilidad podemos "jugar con muchas pelotas sin que ninguna caiga", pero en cuanto nos pasan una de mayor tamaño que no controlamos puede que tengamos que "jugar con menos pelotas" para mantener esa al vuelo. 

Si quitamos la decodificación de la ecuación, quitamos esa pelota grande a la persona con dislexia y le permitimos disfrutar de otros beneficios que generalmente suelen acompañar más a los textos escritos que al habla. Por ejemplo, escuchar oraciones más complejas o vocabulario nuevo.

Una mejor comprensión de lo que "entra" por el oído

Cuando escuchamos un audiolibro, ponemos en práctica la comprensión auditiva sin necesidad de decodificación. El esfuerzo mental se enfoca en la comprensión del lenguaje.

Sin la presión de decodificar símbolos escritos, la persona con dislexia puede disfrutar más escuchando el texto y centrarse en el contenido, lo que le ayudará a mejorar su vocabulario. Por tanto, la llegada de los audiolibros podría representar un nuevo paradigma de intervención para las personas con dislexia fonológica, ya que podrían ofrecer una nueva forma de experimentar la lectura a través de la comprensión auditiva

Los audiolibros: aliados de la comprensión lectora

Los estudiantes con dislexia comprenden mejor cuando el contenido se presenta mediante audio o mediante sistemas de texto a voz, especialmente cuando el objetivo es aprender una materia y no evaluar la capacidad de leer.

Además, implicarse en la escucha puede ayudar a mejorar su confianza y motivación para leer. Si se combina la lectura con la escucha, es decir, se lee el mismo texto que se está escuchando, podemos facilitar la comprensión y la memorización del material de estudio.

Romper el círculo vicioso

Dado que los audiolibros ya forman parte de nuestra vida cotidiana, tiene sentido aprovechar sus ventajas. La ventaja más importante que ofrecen es su potencial para romper el círculo vicioso que experimentan las personas con dislexia fonológica, reduciendo la angustia asociada a la lectura. Además, ayudan a mejorar la atención y la capacidad de escucha.

Otras estrategias pueden ser la lectura en voz alta: para un niño o niña con dislexia, escuchar a un adulto o compañero leer en voz alta le permite atender al contenido y modelar la lectura.

Diferencias con la lectura

Conviene especificar aquí que, aunque tanto leyendo como escuchando utilizamos la memoria y la atención, no podemos decir que escuchar un libro sea equiparable a leerlo. El lector puede retroceder, releer y repasar si no ha entendido una frase o una palabra; es decir, mantiene una actitud activa hacia la comprensión. En cambio, cuando escuchamos un texto la actitud que adoptamos es más pasiva. Para el aprendizaje, es preferible una actitud activa.

Pero sin ser exactamente lo mismo que leer, escuchar historias puede ser una manera de disfrutar de muchos beneficios sin asociar los libros a un esfuerzo excesivo o una sensación de fracaso. Los audiolibros ofrecen una puerta de entrada más accesible a la literatura para los niños y niñas con dislexia, permitiéndoles disfrutar sin las barreras que el texto escrito puede imponer.

En definitiva, el consenso actual es que los audiolibros son una herramienta de accesibilidad muy valiosa para las personas con dislexia. Facilitan el aprendizaje, la comprensión y el gusto por la lectura, pero no sustituyen la intervención dirigida a desarrollar las habilidades lectoras. La combinación de enseñanza especializada, práctica de lectura y apoyo mediante audiolibros podría ofrecer buenos resultados.

(Fuente: The Conversation / varios / redacción propia)

martes, 11 de agosto de 2026

De regreso al futuro: ¿de qué se trata el movimiento "steampunk"?

En la época victoriana, un tema recurrente de conversación en salas de estar y salones de fiesta era dilucidar cuáles eran las cualidades de un caballero. El novelista y deportista Robert Smith Surtees le puso fin al debate en 1858, cuando escribió que lo que lo define son sus acciones, más que la mera declaración de pertenecer a esa distinguida raza.

Los steampunks -victorianos contemporáneos- comparten el mismo estatus, difícil de alcanzar.

(Foto: Wikipedia)

"Es difícil de definir. Significa diferentes cosas para diferentes personas",  dice James Richardson-Brown, steampunk que lleva puesto un guante mecánico de su propio diseño y confección.

En términos generales, el steampunk trata de reimaginar la época victoriana y recrear los aparatos, ropa, armas y estilos de vida que podrían haber sido si algunas innovaciones de hoy se hubieran inventado en aquel entonces.

"Se trata de tomar la tecnología moderna y presentarla de una forma que los victorianos habrían aceptado", señala Richardson-Brown.

Más de 300

Las cualidades reveladoras del steampunk también son difíciles de enumerar porque sus fans provienen de diferentes vertientes.

El interés de Richardson-Brown, por caso, se despertó cuando vio la escena de "Volver al Futuro III" en la que el Dr. Emmett Brown, interpretado por Christopher Lloyd, sale de su taller con un rifle Winchester modificado con mira telescópica. 

Por su parte, sus compañeros steampunks Amanda Scrivener y Ian Crichton siguieron su propio camino.

"Siempre estuve en la escena gótica y mi novio estaba en la del steampunk", explica Scrivener. "Al principio eran él y dos compañeros. Eso fue hace tres años y ahora ya no son él y tres compañeros más, sino 300 personas".

"Me enganché por la ropa, la estética y la diversión de hacer artefactos", explica.

Ian Crichton, también conocido como Herr Doktor, se inspiró en el personaje de la serie "Doctor Who", como lo interpretó Jon Pertwee y luego Tom Baker, en la década de los '70.

Cada vez hay más adeptos.

"Era cuando me plantaban frente a la pantalla del televisor el sábado para mantenerme tranquilo", dijo. "Ese fue el catalizador".

Una mirada más amplia del steampunk encuentra sus orígenes en una rama de la ciencia ficción en la que se recreaba un pasado ficticio en el que eran comunes los zeppelines, los viajes a la Luna y a Marte y la ciencia que dependía del uso de energías titánicas.

Una de las obras más conocidas del steampunk es la "Máquina Diferencial" de William Gibson y Bruce Sterling, novela ambientada en un mundo en el que Charles Babbage construyó un equipo de trabajo -la máquina diferencial- e iniciaba con cien años de antelación la revolución de las computadoras.

Desde entonces las ideas se han reproducido en cuentos, películas, dibujos animados y en las pasarelas de la moda. Su influencia es cada vez más omnipresente.

El "punk" en el nombre del steampunk viene del cyberpunk, que fue una rama muy influyente de la ciencia ficción cuyos pioneros fueron, entre otros, Gibson y Sterling. Se cambió la ópera espacial por las calles arenosas, las modificaciones corporales y la "alucinación consensual" del ciberespacio.

El punk proviene de la filosofía del "hazlo tú mismo", que fue también el motor de la música del mismo nombre.

Levitas y miriñaques

Y así como sucede con los caballeros, es por sus acciones que se definen los steampunks.

Muchos adoptan vestimentas victorianas. Levitas, chalecos y sombreros de copa son muy populares entre los hombres. Las mujeres eligen vestidos, miriñaques y corsés.

Los steampunks se reconocen por su actitud y estilo.

La mayoría se adornan con accesorios que nunca fueron siquiera imaginados en la época de la reina Victoria. Las gafas se mejoran con lentes adicionales y las joyas se adaptan para que adquieran el aspecto de bombas en miniatura o partes de un cuchillo. El latón, el cuero, las hebillas y los engranajes están a la orden del día.

Muchos de los steampunks son fabricantes y artesanos que hacen su propia ropa y accesorios o adaptan sus artefactos para tener una sensación más neovictoriana.

En parte, según Crichton, esto se debe a que se han visto obligados a hacerlo.

"Hay mucha más gente abierta a la idea de cambiar", dice, "y no son productos que uno pueda ir a comprar a una tienda todavía".

Excusa elegante

Muchos hacen ropa, accesorios y joyas con el fin de usarlos en público. Las fiestas de steampunks son cada vez más comunes, así como las convenciones y excursiones temáticas.

"Es una excusa fantástica para vestirse con elegancia", dice Crichton. "Somos de una generación que sólo se viste de gala para bodas y funerales".

Algunos han ido más allá de la ropa e incursionado en la confección de artículos para el hogar que se adapten a la estética steampunk. Por ejemplo, Richardson-Browns ha convertido un reproductor de DVD en algo más maravilloso, al reemplazar la carcasa gris de plástico por una de madera, mármol y latón.

"Los aparatos de hoy son todos iguales, sólo de plástico de color gris o negro", señala.

Crichton, un modelador profesional, ha creado el "Thunderbuss", un rifle sónico auténtico que parece haber sido arrancado del maletero de un caballero victoriano a punto de aterrizar en Marte.

La influencia de este movimiento y el creciente número de artistas y aficionados que atrae llevó al Museo de Historia de la Ciencia de Oxford a montar una exposición.

Al ver las pruebas documentales y pasar tiempo con steampunks, se hace evidente cómo detectar los distinguidos miembros de esa raza: son los que se pavonean y tienen mucho estilo.

(Fuente: BBC News Mundo)

¿Usar ChatGPT perjudica al cerebro? Lo que sabemos y lo que ignoramos acerca de la llamada "deuda cognitiva"

La especie humana ha creado herramientas para resolver problemas desde tiempos inmemoriales. Pero el ritmo de los avances se vuelve cada vez más vertiginoso. En menos de 100 años hemos pasado de la calculadora electrónica de mano a la inteligencia artificial generativa. Usamos tanto estas herramientas que casi se han convertido en una extensión del ser humano.

(Foto: Octavian Lazar / Shutterstock).

Pensémoslo: ¿sabríamos calcular la raíz cuadrada de 2209 o improvisar un cuento para niños? Si el primer impulso es preguntarle a la IA, es porque nuestra mente intenta aligerar su carga externalizando recursos. En realidad, este fenómeno ya fue descrito por la literatura científica de los últimos 30 años como delegación cognitiva, memoria externa o mente extendida.

Sin embargo, muchos científicos, expertos del ámbito clínico y educadores están cada vez más preocupados sobre cómo la IA impactará a largo plazo.

El estudio del MIT

Para averiguar de qué manera nos afecta cognitivamente el uso de herramientas como la inteligencia artificial, investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) estudiaron qué ocurre en el cerebro al usar la IA para redactar. Durante tres sesiones, midieron la actividad cerebral de 54 jóvenes y puntuaron la calidad de sus textos. Un tercio de ellos se ayudaron de ChatGPT, otro de Google y el resto sólo contó con su cerebro.

Quienes usaron ChatGPT rindieron peor que el resto a nivel neuronal, lingüístico y en la calidad de sus textos. Además, recordaban peor y se sentían menos conectados a las ideas escritas.

Así, plantearon que depender repetidamente de ChatGPT reemplaza el esfuerzo cognitivo para el pensamiento independiente. Esto podría generar una acumulación de lo que llamaron "deuda cognitiva", con costos cerebrales a largo plazo.

Limitaciones y viralización de los resultados

Aunque algunas voces señalaron las limitaciones del estudio, múltiples medios de comunicación sugirieron a partir de estos resultados que usar la IA genera inevitablemente una deuda cognitiva. Esto es, una pérdida progresiva de capacidades mentales no visible a corto plazo.

Pero esa repercusión no se ha visto reflejada en trabajos empíricos: la evidencia brilla por su ausencia. La mayoría de los artículos científicos que se publican siguen siendo teóricos, o incluso prescriptivos, aconsejando cómo prevenir los efectos cerebrales del uso continuado de la IA. Los resultados en este campo aún son limitados y preliminares.

¿Por qué recurrimos a la IA?


En cambio, podemos analizar el impacto de la IA en la salud cerebral desde otro prisma. Hace una década, los investigadores Evan Risko y Sam Gilbert desarrollaron un modelo cognitivo para explicar por qué usamos sistemas externos antes que nuestro propio cerebro. En otras palabras, ayudaron a explicar qué procesos mentales seguimos cuando, por ejemplo, decidimos buscar algo en Google o preguntárselo a la inteligencia artificial.

Estos expertos plantearon que el impacto cognitivo depende de los objetivos que perseguimos al utilizar estos sistemas. Así, podemos recurrir a ellos para evitar esforzarnos cognitivamente o porque creemos que mejorarán nuestro rendimiento

Árbol de autorreflexión sobre los posibles efectos cognitivos de delegar en la IA generativa al realizar una tarea educativa o laboral. Los resultados representan posibilidades teóricas y no efectos inevitables ni diagnósticos sobre la competencia cognitiva (Foto: elaboración a partir del modelo metacognitivo de delegación cognitiva de Risko y Gilbert (2016) y la evidencia preliminar sobre el uso de IA generativa).

Por ejemplo, podemos pedir a ChatGPT que escriba una redacción porque no nos vemos capaces. O bien porque queremos contrastar ideas y buscar nuevas perspectivas que potencien nuestro escrito. Por tanto, para comprender las consecuencias cerebrales de la delegación cognitiva será esencial preguntarse primero por qué delegamos. Este es un aspecto que el estudio del MIT no exploró en absoluto

Recursos cognitivos ahorrados


Más allá de por qué usamos ChatGPT, importa saber qué hacemos con los recursos "ahorrados". Es decir, si nos ha costado menos tiempo o esfuerzo terminar una tarea cognitiva (un resumen, una redacción, un esquema, una idea)… ¿qué hacemos con el tiempo y la energía que hemos ahorrado? ¿Simplemente nos dedicamos a la deriva mental? ¿O los destinamos a nuevos aprendizajes?

Estudios sobre el uso de Google indican que, cuando lo usamos para potenciar otros aprendizajes, como dónde localizar la información útil, nuestra habilidad en la tarea puede mejorar. Lo mismo ocurre con la inteligencia artificial: usarla de manera deliberada para potenciar el entrenamiento cognitivo, o para dialogar sobre conceptos en lugar de simplemente pedir la respuesta a una tarea, puede mejorar nuestro aprendizaje estratégico

El propio estudio del MIT que comentábamos al principio ofrece evidencia al respecto: los autores invitaron a sus participantes a una cuarta sesión donde los que habían usado ChatGPT ya no podrían hacerlo. En cambio, los que usaron Google o su propio cerebro ahora tenían acceso a la IA. Los primeros siguieron mostrando menor actividad cerebral y rendimiento, mientras que los segundos aumentaron en ambos resultados. Esto indica que usar la IA podría tener beneficios en ciertos escenarios (por ejemplo, cuando integramos nuestras ideas con las sugerencias de ChatGPT), potenciando procesos mentales como la atención y la memoria.

Por esta razón es tan importante, especialmente en el contexto educativo, definir con cuidado qué tareas podrían automatizarse con ayuda de la IA y qué otras más significativas podrían reforzarse con el tiempo y esfuerzo liberados.

No todo es deuda cognitiva


En definitiva, la deuda cognitiva que puede generar el uso continuado de IA es una realidad posible pero aún incierta. El estudio del MIT es prometedor y abre la puerta a un mundo todavía desconocido. Sin embargo, aún estamos lejos de saber cómo la IA afecta a las capacidades mentales a largo plazo.

La citada investigación inició una oleada de conclusiones catastróficas sobre la deuda cognitiva, pero no definió qué formas de uso pueden ser perjudiciales y cuáles, incluso, beneficiosas. Observar cómo y para qué usamos estas herramientas, ayuda a diseccionar tales condicionantes antes de caer en interpretaciones apocalípticas.

(Fuente: Xataka / The Conversation / varios / redacción propia)