La exposición reúne piezas rituales, creaciones artísticas y personajes de manga para recorrer más de mil años de cultura nipona en el Centro Cultural Borges, con acceso gratuito hasta el 22 de noviembre.
El Museo Nacional de Arte Oriental presenta Ningyō,
una exhibición sobre tradición y actualidad de las muñecas
japonesas en el Centro Cultural Borges (Foto: prensa Museo
Nacional de Arte Oriental).
Ningyō (人形) significa literalmente "forma humana" y designa en Japón un universo de figuras vinculado tanto a prácticas rituales antiguas como a expresiones artísticas, populares y contemporáneas. La palabra abarca celebraciones, objetos de contemplación, juguetes tradicionales y personajes de la cultura pop actual, un espectro que la exhibición del Centro Cultural Borges porteño despliega en cuatro núcleos temáticos.
El recorrido arranca con las ningyō vinculadas a la protección y el crecimiento, categoría cuyo origen antecede en varios siglos a la difusión masiva de estas figuras. Mientras la cultura de las ningyō se popularizó en Japón a partir del siglo XVII y llegó tanto a la corte imperial como a los sectores populares, sus raíces se remontan a por lo menos el siglo VII, cuando ya existían figuras con forma humana usadas en rituales de protección y purificación.
Entre esas piezas rituales, los katashiro, son siluetas de papel que todavía se emplean en santuarios sintoístas y que actúan como sustitutos simbólicos del cuerpo, ya que reciben los infortunios que se busca alejar. Las amagatsu y las hōko, por su parte, están asociadas desde hace más de mil años con el cuidado de los recién nacidos.
La muestra recorre siglos de historia de las
muñecas japonesas y explica que estas figuras en Japón exceden
la idea occidental del juguete infantil (Foto: prensa Museo
Nacional de Arte Oriental).
Un segundo bloque de la muestra aborda a las ningyō como obras de arte propiamente dichas. A partir del siglo XVII, el perfeccionamiento de las técnicas de fabricación permitió que algunas de estas figuras comenzaran a apreciarse como piezas destinadas a la contemplación, un giro que le dio valor artístico propio a la talla, el color, las expresiones y la indumentaria.
Las Gosho ningyō, Saga ningyō, Nara ningyō e Ishō ningyō, presentes en la exhibición, muestran distintas maneras de trabajar la forma humana mediante el dominio técnico: desde superficies elaboradas con polvo de caparazones de moluscos y decoraciones con oro hasta diminutas vestimentas confeccionadas con las mismas técnicas que las prendas reales.
Las ningyō tienen orígenes rituales que se remontan
al siglo VII y estaban ligadas a prácticas de protección y
purificación en Japón (Foto: prensa Museo Nacional de Arte
Oriental).
La exhibición también recorre las ningyō como expresión popular. Durante el período Edo (1603-1868), su producción se extendió por distintas regiones de Japón a partir de materiales disponibles localmente, como arcilla, papel y madera. Numerosos estilos regionales conforman en la muestra un conjunto diverso de objetos en los que se entrelazan el juego, la belleza, las creencias, la protección y los deseos de prosperidad.
El último núcleo de la exhibición aborda la difusión y la transformación de la cultura ningyō durante la modernidad. El teatro jōruri, las figuras inspiradas en actores de kabuki, las muñecas Ichimatsu y, más adelante, Licca-chan y las figuras vinculadas con el manga y el animé, dan cuenta de cómo esta tradición fue incorporando nuevos lenguajes, personajes y destinatarios a lo largo del tiempo.
Las ningyō cambian de materiales, escala y contexto, pero continúan dando forma humana a aquello que una sociedad busca proteger, imaginar y transmitir, según se desprende del recorrido propuesto por la muestra.
La exhibición se enmarca en el trabajo de la Fundación Japón, agencia pública creada en 1972 y dedicada a fomentar la amistad y los lazos entre Japón y el resto del mundo a través del intercambio cultural. Su actividad se despliega en tres áreas: el intercambio artístico y cultural, la enseñanza de la lengua japonesa en el extranjero, y el intercambio intelectual.
La muestra puede visitarse hasta el domingo 22 de noviembre en el Museo Nacional de Arte Oriental, ubicado en Viamonte 525, 2.º piso, CABA, dentro del Centro Cultural Borges, de miércoles a domingos, de 14:00 a 21:00. La entrada es libre y gratuita.
(Fuente: Museo Nacional de Arte Oriental / varios / redacción propia)


