La muestra "Mensajes en el aire" reúne piezas usadas en bodas, duelos, celebraciones y campañas comerciales, desde el siglo XVIII hasta la década de 1970.
Un abanico podía acompañar a una novia, señalar un período de duelo, recordar un aniversario o servir para promocionar un producto. También se le atribuyó, durante décadas, un código de gestos para transmitir mensajes. Desde el 16 de octubre, el Museo Histórico Nacional inaugurará "Mensajes en el aire", una exposición que sigue los usos sociales, artísticos y comerciales de este objeto a través de piezas de los siglos XVIII, XIX y XX.
La muestra reúne una selección de abanicos de la Colección Histórica del Traje Argentino, con ejemplares de distintas procedencias y épocas, desde el siglo XVIII hasta la década de 1970. La exposición podrá visitarse hasta el 2 de mayo de 2027 en la sede de Defensa 1600, CABA.
El origen del abanico se remonta a un gesto elemental: agitar el aire para avivar las brasas del hogar o cocina. Con el tiempo, esa acción dio lugar a un objeto que sumó materiales, técnicas y funciones, hasta convertirse en un accesorio presente en los salones europeos y en la vida social del Río de la Plata.
La exposición recupera esa transformación a través de piezas que muestran distintas formas de producción. Habrá abanicos fijos de origen chino, ejemplares plegables vinculados con la innovación japonesa y los llamados abanicos "de mil caras", fabricados en Cantón para el mercado europeo. Estos últimos incluían rostros de marfil tallados a mano.
También se exhibirán modelos asociados a determinadas modas, como el abanico Jenny Lind, denominado así por la soprano sueca que se convirtió en una referencia cultural durante el siglo XIX.
Lejos de limitarse a una pieza de lujo, el abanico acompañó instancias diversas de la vida cotidiana. "Mensajes en el aire" reune ejemplares destinados a novias y niñas, así como otros vinculados a las distintas etapas del luto.
El recorrido incluye abanicos conmemorativos, entre ellos los producidos en Argentina para el Centenario, y piezas concebidas con fines publicitarios. La variedad permite seguir cómo un mismo objeto podía funcionar como accesorio de moda, señal de pertenencia social o soporte para una imagen comercial.
La exposición cierra con una revisión del "lenguaje del abanico", la idea según la cual ciertos movimientos o posiciones del objeto transmitían mensajes definidos (seducción, rechazo, etc). Esa tradición será puesta en diálogo con las miradas de especialistas actuales.
La pregunta que atraviesa ese tramo final apunta a distinguir entre una práctica extendida y una construcción posterior: si esos códigos existieron de forma efectiva o si fueron parte de una estrategia comercial alrededor de un accesorio que, aun inmóvil, acumuló sentidos sociales.
Algunas de las posiciones y sus (supuestos) signficados fueron las siguientes:
• Abanicarse lentamente: estoy pensando en vos.
• Abanicarse rápidamente: estoy emocionada.
• Cerrar el abanico con fuerza:
quiero que te vayas.
• Abanico cerrado apoyado en la mejilla:
te amo.
• Golpear suavemente la palma con el
abanico: te necesito.
• Mover el abanico rápidamente hacia
arriba y abajo: estoy enojada.
• Taparse la boca con el abanico:
no puedo hablar con vos aquí.
• Llevar el abanico a la boca y soplar:
tenés que callarte.
• Girar el abanico con la mano
izquierda: deseame suerte.
• Tocar la punta de cada abanico con el
dedo índice: quiero hablar con vos.
Muestra: "Mensajes en el aire".
Inauguración: 16 de octubre.
Hasta cuándo: 2 de mayo de 2027.
Lugar: Museo Histórico Nacional, Defensa 1600, CABA.
Días y horarios: de miércoles a domingos - 11:00 a 19:00.
Entrada: libre y gratuita para toda la comunidad.
(Fuente: Museo Histórico Nacional / Infobae / varios / redacción propia)




