Los distritos con igual proporción de personas mayores de 60 años
pueden tener demandas sociales y económicas muy distintas. Qué
muestran los mapas e infografías de los demógrafos y cuáles son
las zonas porteñas con mayor carga de longevidad.

Más del 22% de la población de la Ciudad de Buenos
Aires tiene 60 años o más, lo que la convierte en el distrito
con mayor proporción de adultos mayores del país (Foto:
Shutterstock).
¿En todos los territorios se envejece igual? Sin duda, como pasa
con los seres vivos en general,
el medio ambiente es
determinante a la hora de analizar la "carga de longevidad"
vinculada a un territorio específico.
La
Ciudad de Buenos Aires guarda actualmente una cifra
interesante que pone en perspectiva a su geografía:
más del
22% de su población está compuesta por personas de 60 años o más.
Así es como se posiciona como
el distrito con más personas
envejecidas del país y
uno de los de mayor carga de
longevidad en América Latina. Esta realidad,
lejos de
ser uniforme, presenta contrastes marcados entre barrios,
donde las demandas y perfiles de las personas mayores varían según
el territorio.
Un mapa interactivo elaborado por el investigador del
CONICET Fernando Manzano
y publicado en sus redes sociales, revela que la distribución del
envejecimiento en la Ciudad
genera necesidades diversas.
Según el informe, en
Recoleta y
Palermo predomina
una población adulta mayor
con altos niveles de dependencia,
lo que aumenta la demanda de servicios médicos especializados y
redes de asistencia.

Recoleta lidera el índice de envejecimiento en la
Ciudad con un valor de 182.7, muy por encima del promedio de
otras comunas (Foto: Shutterstock).
En cambio, en
La Boca,
Monserrat y
San
Nicolás la mayoría de los adultos mayores
mantiene una
vida activa, lo que incentiva
propuestas culturales,
comercios y alternativas recreativas.
De acuerdo con la licenciada en Comunicación de la UBA y experta
en análisis de datos
Ana Gambaccini,
los datos demográficos "
permiten avanzar en el análisis, pero
el punto crítico está en la interpretación porque es ahí donde
se transforma la información en decisiones concretas".
Recoleta, el caso que marca todos los picos demográficos
La
Comuna 2 (Recoleta) sobresale en la Ciudad de Buenos
Aires por concentrar
los valores más altos en casi todos
los indicadores vinculados a la población de adultos mayores.

La Comuna 2 tiene el índice más alto de
envejecimiento, mientras que la Comuna 8 presente el valor más
bajo (Foto: infografía Marcelo Luis Regalado).
Con un índice de envejecimiento de
182.7, lidera
ampliamente sobre el resto de las comunas, y muestra un claro
predominio femenino junto a una estructura consolidada de adultos
mayores. La siguen de cerca las
Comunas 14 (Palermo) y
13
(Núñez, Belgrano y Colegiales).
Recoleta también encabeza el
sobreenvejecimiento, con la
mayor proporción de
personas mayores de 80 años, mientras
que
Caballito,
Flores y
Parque Chacabuco
muestran los niveles más bajos.
En el
barrio del norte porteño, además, la concentración
de
personas de 75 a 80 años (cuarta edad) también alcanza
su punto máximo, una tendencia que no se observa con igual
intensidad en otras zonas. Este perfil demográfico contrasta
fuertemente con el de comunas del sur, como
Villa Lugano,
Villa Riachuelo y
Villa Soldati.

En sobreenvejecimiento lidera la Comuna 2
(Recoleta), mientras que la Comuna 1 se ubica primera en el
índice de masculinidad (Foto: infografía Marcelo Luis Regalado).
En otros indicadores, como el
índice de masculinidad -la
cantidad de varones por cada 100 mujeres mayores-, Recoleta
presenta el valor más bajo. Lidera en ese rango la
Comuna 1,
que abarca
Retiro,
San Nicolás,
Puerto Madero,
San Telmo,
Montserrat y
Constitución.
Las cifras de Recoleta ponen así en evidencia la
diversidad
interna de la Ciudad y refuerzan la importancia de
analizar
los datos a escala barrial para comprender las
necesidades
y desafíos específicos de cada territorio.
La contracara demográfica en el sur
El desafío consiste en
convertir la acumulación de cifras en
conocimiento útil para la gestión pública y privada. Desde
la
migración de jóvenes hasta la
feminización de la
vejez, cada barrio muestra matices propios.
José Ricardo Jauregui,
ex presidente de la
Asociación Internacional de Gerontología y
Geriatría, advirtió que "
los barrios y comunas presentan
diferentes patrones de envejecimiento, estatus socioeconómico e
infraestructura que exigen políticas urbanas específicas".

La esperanza de vida en Palermo, Recoleta y
Belgrano alcanza los 83 años para mujeres y 79 para hombres
(Foto: infografía Marcelo Luis Regalado).
Según los gráficos, la comparación entre comunas ilustra esa
diversidad. A diferencia de Recoleta, Villa Lugano, Villa
Riachuelo y Villa Soldati presentan el índice de envejecimiento
más bajo, lo que evidencia
una población más joven con
predominio femenino moderado y necesidades orientadas a
servicios
familiares, educativos y de empleo. En una posición
intermedia se encuentran
Devoto,
Villa del Parque,
Villa General Mitre y
Santa Rita. Allí se muestra
que hay una
convivencia generacional, lo que plantea una
demanda diversa en
salud, bienestar y calidad de vida.
El indicador de la
tercera edad (65 a 75 años) posiciona
a barrios de dos comunas:
Villa Real,
Monte Castro,
Versalles,
Floresta,
Vélez Sarsfield,
Villa
Luro,
Villa Devoto,
Villa del Parque,
Villa
General Mitre y
Villa Santa Rita. En ese rango
etario, otra vez aparece la
Comuna 8 con los niveles más
bajos.
Todos estos indicadores presentan coincidencias con un
estudio
publicado por
The Lancet sobre esperanza de vida: barrios
como Palermo, Recoleta y Belgrano presentan los valores más altos,
alcanzando
83 años para mujeres y
79 para hombres.
En contraposición, comunas del sur y sudoeste, como Villa Soldati,
Riachuelo y Villa Lugano, muestran cifras más bajas: entre
76
y 77 años en mujeres y de
68 a 70 en hombres.

La Organización Mundial de la Salud estima que en
2050 una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años
(Foto: Shutterstock).
Ciudades del futuro: patrones, estatus e infraestructura
Los patrones demográficos actuales obligan a
repensar el
estatus y la infraestructura de las ciudades del futuro. El
crecimiento de la población mayor plantea preguntas sobre la
adaptabilidad del espacio urbano, la accesibilidad, la movilidad y
el acceso equitativo a servicios.
Según Jauregui, los modelos más innovadores en la gestión del
envejecimiento pasan por
ciudades más amigables,
urbanizaciones
adecuadas y
servicios pensados para las personas mayores.

La Comuna 1, que abarca Retiro, San Nicolás y
Puerto Madero, muestra el mayor índice de masculinidad entre los
adultos mayores de la Ciudad (Foto: Shutterstock).
Sobre la importancia del análisis territorial, Jauregui remarcó
que "
las políticas públicas pensadas sólo desde indicadores
tradicionales parten de una estructura demográfica y urbanística
ya pasada de moda".
"
Sólo un análisis territorial profundo y detallista puede
orientar políticas específicas y eficaces. La georreferenciación
es fundamental para entender dónde poner los recursos",
planteó. Además, resaltó la necesidad de escuchar a las personas
mayores para conocer sus demandas y expectativas.
Remarca que
darle importancia a la opinión de las personas
mayores que viven en estos barrios "
resulta fundamental
para comprender qué los afecta, qué desean y cómo pueden
sentirse más seguros o con mejor calidad de vida, aunque esto no
suele hacerse".
"
Con frecuencia, las políticas públicas se diseñan a partir de
conocimientos teóricos previos de quienes las elaboran y no de
la realidad concreta que deben abordar. En una población tan
frágil como esta, suele notarse que, aunque las intenciones sean
buenas, las estrategias no siempre resultan las más adecuadas",
concluyó.
(Fuente: Infobae / AIGG / varios / redacción
propia)