Abarca más de cuarenta años de encuentros, discusiones y confesiones entre dos escritores fundamentales del siglo XX, que vuelve a ser publicado tras una ausencia de dos décadas, en una edición revisada. A pesar de su elevado precio, en los primeros días luego de su reedición ya es un éxito de ventas, según el testimonio de libreros. Un alivio para el bolsillo es su edición digital, disponible para descargar desde este post.
En el mundillo literario no se habla de otro tema: el regreso del "Borges de Bioy", como se conoce a esta obra monumental, agotada e inaccesible por décadas, escrita por Adolfo Bioy Casares, y que reúne más de dos mil páginas distribuidas en dos tomos, con miles de anotaciones, glosarios, apéndices e índices analíticos.
Es reedición, que sale dos décadas después de la original, es además una versión revisada por Daniel Martino, que incorpora dos décadas de investigación, materiales documentales, notas e índices. Así, el volumen vuelve con correcciones textuales, fuentes localizadas y referencias que amplían sus posibilidades de lectura y consulta, que permite ubicar autores, obras, películas, músicas, personajes, ideas, episodios y conversaciones a lo largo de un registro que abarca más de 40 años.
Martino trabajó junto a Bioy Casares en la organización del material de la primera edición. Su intervención en la nueva versión parte de aquel trabajo y suma el conocimiento acumulado desde entonces, luego de la aparición de documentos y la resolución de cuestiones que antes no tenían respuesta.
La revisión alcanza el texto de principio a fin. Las nuevas notas identifican personas y obras, verifican citas, reconstruyen episodios, localizan fuentes y explican referencias vinculadas con acontecimientos de la época.
Cuando la documentación lo permite, la edición corrige recuerdos o datos que habían quedado establecidos en versiones anteriores. El volumen incorpora así errores detectados, fuentes recuperadas y precisiones sobre pasajes cuyo contexto no había podido determinarse en 2006.
Es la relación cotidiana, intelectual y personal entre Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Sin embargo, sus páginas reúnen también un panorama de la cultura argentina e internacional del siglo XX, atravesado por escritores, filósofos, artistas, políticos, músicos, cineastas, científicos y figuras de la vida pública.
Los encuentros entre ambos autores conviven con referencias a libros, películas, viajes, discusiones y escenas de la vida cotidiana. La nueva organización de sus índices permite recorrer ese material por nombres propios, títulos, asuntos y episodios, sin depender de una lectura lineal.
El índice analítico fue ampliado y actualizado respecto de la edición anterior. Su extensión transforma a Borges en una herramienta para consultar una época, además de conservar la forma de un diario construido a partir de conversaciones, recuerdos y observaciones.
Ni bien salió la noticia de que este libro volvía al mercado en una edición ampliada, los libreros empezaron a tomar reservas. Cecilia Fanti, de Céspedes Libros, decidió abastecerse con más de lo habitual: "No querés quedarte sin el libro que sabés que vas a vender", sintetiza. "Hicimos una pequeña inversión, que en momentos como estos es particularmente difícil porque no hay resto, pero queríamos tener un stock de algo tan esperado por un nicho", asegura la librera sobre un libro que sale 190.000 pesos y llega en una época complicada.
"Todo este pequeño sacudón tiene que ver, sobre todo, con la historia del libro", dice Pablo Braun, dueño de Eterna Cadencia, desde el barrio porteño de Palermo. Hace veinte años, el Borges llegaba con el componente ácido del "chisme". De pronto, las paredes de la solemnidad del prócer se derrumbaban y quedaba expuesto, desde la ficción de Bioy Casares, un hombre profundamente irónico y avasalladoramente humano. "Hay algo de morbo ahí: el interés en saber las habladurías de Borges y de Bioy", opina.
"Se está vendiendo muy bien. Una alegría. Había pedidos, eso sí. Pero también algo de queja por el precio; bastante, te diría", comenta Ignacio Iraola, de la librería Naesqui, en el barrio porteño de Villa Ortúzar. "Se convirtió en un libro de culto -completa el ya mencionado Braun-; la gente lamentaba no haberlo comprado. Algunos gastaron una fortuna comprándolo usado. Se convirtió en un libro que mucha gente quería. Ya no importaba lo que había adentro. Y de repente salió esta edición. Muchos están saldando esas ganas que tenían de entonces".
La distribución se está haciendo de a poco, paso a paso. A
Chivilcoy, por ejemplo, llega en estos días. Maxi Gesualdi
Castaño, de la librería Macondo,
lo está esperando. "Hace tiempo me lo han pedido, varias veces,
pero nunca lo conseguí", cuenta. Cuando la editorial
confirmó su reedición, él lo compartió en las redes sociales de la
librería: "Cuando subí la novedad me preguntaron varias
personas, pero como está caro, sólo dos me lo encargaron".
¿Qué pasará cuando los dos tomos del libro estén en la vidriera?
Otra librería chivilcoyana es Adagio, fundada
antes de que comience este siglo. Adriana Prado,
su dueña, recuerda cómo brillaba aquella vieja edición del Borges
de Bioy en sus anaqueles y que de un día para el otro dejó de
llegar. Los ejemplares que quedaban se fueron vendiendo y de
pronto se volvió un "inconseguible". En estos veinte años que
pasaron entre aquella edición original y esta reedición "siempre
aparecían clientes que preguntaban por ese libro. Pero no
estaba. Ahora, por suerte, volvió", dice Prado.
El mes pasado, la Federación Argentina de
Librerías, Papelerías y Afines (FALPA) declaró
formalmente la "emergencia librera". De pronto, un libro de estas
características -sin que sea una solución al problema, ni mucho
menos- sube el promedio habitual de ventas.
Para adquirir y descrgar el libro en formato e-book, hacer
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(Fuente: Infobae / bajalibros.com / varios / redacción propia)



