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miércoles, 3 de julio de 2024

Qué son los nanoplásticos y cómo pueden afectarnos

Su invasión en el medio ambiente alcanza dimensiones que desafían nuestra percepción visual; están presente en todos lados y plantean riesgos significativos para los ecosistemas y la vida silvestre.

Estos diminutos fragmentos pueden surgir por la degradación adicional de microplásticos o ser creados intencionalmente en procesos industriales.

Al hablar de micro o nanoplásticos se piensa que es un tema lejano el cual poco o nada tiene que ver con nuestra cotidianidad. Sin embargo, a la par de los grandes avances tecnológicos creados para el bienestar humano también surgen, de manera paralela, situaciones que implican grandes e importantes consecuencias en la salud.

¿Qué son los micro y nanoplásticos?

Entender la diferencia entre ambos conceptos es la clave para comprender su impacto total.

Los microplásticos son fragmentos diminutos de plástico que miden menos de cinco milímetros de largo, lo que los hace apenas visibles a simple vista, suelen derivarse de la descomposición de objetos plásticos más grandes, pero también se fabrican en productos como exfoliantes faciales, que, al ser lavados por el desagüe, ingresan a los océanos y otros ecosistemas acuáticos.

Los nanoplásticos son aún más pequeños que los microplásticos, miden menos de 0.1 micrómetros, ni siquiera son perceptibles al ojo. Para ponerlo en perspectiva, un cabello humano tiene aproximadamente 70 micrómetros de ancho. Estos diminutos fragmentos pueden surgir por la degradación adicional o ser creados intencionalmente en procesos industriales.

Peligro latente

Al tratarse de componentes o materiales microscópicos, existe una importante preocupación sobre los posibles efectos de los nanoplásticos en nuestro organismo, sobre todo en su capacidad para penetrar las membranas celulares.

Su tamaño extremadamente reducido, inferior a 0.1 micrómetros, les permite ingresar en células y tejidos, lo cual, sin duda, puede comprometer la salud humana a nivel celular.

Pueden ingresar a nuestros pulmones a través del aire contaminado, ya sea por la descomposición de objetos plásticos o la liberación de partículas durante la fabricación y manipulación de productos plásticos.

Su presencia en fuentes de agua y alimentos podría llevar a la ingestión inadvertida de estas partículas. Desde el agua embotellada hasta los productos marinos, múltiples vías podrían contribuir a nuestra exposición diaria.

Aunque en menor medida, el contacto dérmico con productos que contienen nanoplásticos también plantea interrogantes sobre su absorción a través de la piel.


¿Dónde se encuentran?

La invasión de estos en el medio ambiente alcanza dimensiones que desafían nuestra percepción visual; están presente en todos lados y plantean riesgos significativos para los ecosistemas y la vida silvestre.

• Agua potable
: han sido detectados en suministros de agua potable en todo el mundo. Desde fuentes subterráneas hasta agua del grifo.

• Suelo fértil
: la contaminación del suelo por nanoplásticos es una realidad, afectando áreas agrícolas y ecosistemas naturales, se ha descubierto que estos contaminantes imperceptibles penetran en el suelo y pueden afectar el crecimiento de las plantas.

• Aire contaminado
: la quema de residuos plásticos, ha llevado a la presencia de estos fragmentos incluso en lugares remotos y aparentemente libres de contaminación.

• Océanos y río
s: la contaminación de los cuerpos de agua es un fenómeno bien documentado, los nanoplásticos viajan a través de ríos y océanos, afectando la vida marina y acumulándose en los ecosistemas acuáticos.

• Productos de consumo
: productos de consumo como cosméticos y detergentes a menudo contienen nanoplásticos. Estos productos lavables pueden liberar estas diminutas partículas en el agua, contribuyendo a la contaminación.

• Residuos urbanos:
la inexistente o inadecuada gestión de residuos urbanos, como la separación de la basura, ha llevado a la presencia de esos compuestos en vertederos y sitios de disposición final, donde pueden filtrarse en el suelo y el agua circundante.

• Productos plásticos descompuestos
: la descomposición de plásticos más grandes en partículas más pequeñas, incluidas las de tamaño nanométrico, contribuye a su presencia generalizada en el medio ambiente.

Acciones para evitar su propagación

Con la realización de una o varias acciones de las que a continuación se enumeran así como promover la concientización de la situación, servirán para evitar un problema mayor.

• Evitar productos con microesferas.
• Usar productos biodegradables.
• Reducir el consumo de plástico.
• Evitar usar productos desechables.
• Eficientizar el reciclaje.
• Sensibilizar del problema.
• Apoyar iniciativas sostenibles.
• Participar en acciones colectivas de limpieza ambiental.
• Apoyar la investigación y el desarrollo de alternativas sostenibles.
• Apoyar o realizar prácticas agrícolas responsables.
• Hacer uso moderado de plásticos.
• Participar en iniciativas de conservación.

Un operario limpiaba la playa de Nemiña, en el concello coruñés de Muxía, donde continúan las labores de limpieza de zonas costeras afectadas por la contaminación de pellets de plástico después de que el mercante Toconao perdiera parte de su carga el pasado diciembre.

(Fuente: Infobae)

martes, 2 de julio de 2024

20 curiosidades de la historia que pueden llegar a sorprendernos (y hasta divertirnos)

 Algunas de las anécdotas más curiosas de la historia de la humanidad, explicadas.

La historia no solo consiste en tediosas batallas y numerosas fechas imposibles de recordar; también está plagada de hechos curiosos y de personajes singulares que hacen que su estudio se convierta en algo mucho más entretenido.

Reyes efímeros, enfermedades extrañas, problemas históricos .A continuación, presentamos un recopilatorio de 20 de las anécdotas más curiosas de la historia.

• El precursor de la sexología fue un jesuita

Tal y como lo lees. En concreto, el cordobés Tomás Sánchez que, a principios del siglo XVI, escribió un voluminoso tratado en el que pormenorizaba las relaciones en el matrimonio. Y a pesar de que el religioso circunscribía las descripciones sexuales al sacramento, las explicaciones que ofrecía eran tan detalladas que sus superiores intentaron censurar su obra para que resultara un poco menos "picante".

• La publicación del "Werther" de Goethe desencadenó una oleada de suicidios

Esta novela del escritor alemán gira en torno a los amores imposibles del joven Werther, enamorado de Charlotte, una mujer casada. El trágico final del protagonista provocó un "efecto espejo" entre los lectores europeos, donde la novela había causado furor, y se desencadenó una auténtica fiebre de suicidios entre los jóvenes, que deseaban imitar el sufrimiento de su "héroe". La situación llegó a ser tan alarmante que las autoridades de algunos países prohibieron la obra.

• La epidemia que inauguró un nuevo cementerio

Hasta los primeros edictos de salubridad urbana, los camposantos se habían ubicado intramuros, preferentemente cerca de las iglesias. A finales del siglo XVIII, las nuevas ideas derivadas de la Ilustración motivaron la creación de cementerios ubicados lejos de las aglomeraciones, para evitar enfermedades.

En 1821, la temible fiebre amarilla llegó a Barcelona a través de dos barcos que atracaron en su puerto. Se calcula que murió el 10 % de la población, un auténtico desastre económico y humanitario. Para hacer frente al entierro de la multitud de cadáveres que se acumulaban en las calles, se decidió levantar el primer cementerio extramuros de Barcelona, el famoso cementerio del Poblenou, donde actualmente hay un monumento en recuerdo de la terrible plaga.

• El "milagroso" engendramiento de Jaime I

El mismísimo Jaime I de Aragón deja constancia de esta anécdota en su crónica. También la recoge, a su vez, el cronista medieval Ramón Muntaner, por lo que podemos deducir que, a grandes rasgos (y obviando los elementos que se pudieran añadir después) la historia es verdadera.

El odio que el rey Pedro II de Aragón sentía hacia su mujer era tan grande, que ni siquiera se acostaba con ella para engendrar un heredero a la corona. El tema pasó a ser asunto de estado, y algunos de los nobles conspiraron con la reina para elaborar un plan que permitiera a la soberana tener relaciones con su marido. Así, hicieron creer al monarca que en su cama le esperaba una dama hacia la que él sentía preferencia, pero que esta deseaba permanecer toda la noche a oscuras. El rey tuvo relaciones con ella y, cuando entró la primera luz del día, descubrió que la supuesta dama era, en realidad, su esposa María de Montpellier. Esa noche, ambos engendraron al que más tarde sería Jaime I el Conquistador.

• El origen poco francés de Napoleón

Ha pasado a la historia como uno de los franceses más conocidos, pero la verdad es que Napoleón Bonaparte estuvo a punto de no serlo nunca. La isla de Córcega pertenecía a Génova, pero el Tratado de Versalles, firmado entre la república y el reino de Francia, anexionó la isla al territorio francés. Esto sucedía el 15 de mayo de 1768, exactamente 15 meses antes del nacimiento de Napoleón. Un tanto acomplejado de su origen poco galo, Napoleón cambió su apellido italiano Buonaparte por Bonaparte.

• "Por favor, silencio"

En sus inicios, el cine no era el "séptimo arte" que se considera en la actualidad. Se trataba más bien de una diversión de masas, y la gente acudía a las salas como quien va a una merienda campestre. Era muy habitual que el público comiera ruidosamente, silbara y hablara constantemente, lo que dificultaba seguir la película (a pesar de que esta fuera muda).

Para evitar todo este jolgorio, en 1912 se empezaron a proyectar en Nueva York, antes de las películas, una serie de anuncios que invitaban al público a comportarse correctamente y, a las señoras, a quitarse los aparatosos sombreros para no impedir la visibilidad a los de atrás. Dato curioso: en estas grabaciones, se prohibía también bostezar en medio de la proyección.

• Parásitos en el Nilo

Una de las enfermedades más comunes entre los antiguos egipcios eran los parásitos, que podían desencadenar problemas muy graves de salud. En una sociedad donde la crecida del Nilo era un elemento crucial para el desarrollo de su agricultura, era normal que proliferaran larvas de gusanos en las aguas estancadas de la ribera del río. Estos gusanos se podían introducir en el cuerpo de quien cruzara esas aguas y causar hemorragias que acabarían derivando en anemia, en lo que se conoce como esquistosomiasis.

• Los míticos esclavos egipcios

Y a propósito de Egipto, seguro que más de una vez hemos escuchado que las pirámides se levantaron sobre la sangre de los esclavos que las construyeron. Falso. Las personas que trabajaron en la construcción de estos monumentos eran obreros libres que recibían un salario por su actividad. No podemos negar que puede que alguno sufriera algún accidente e incluso muriera, pero en ningún caso se trataba de un trabajo realizado por esclavos.

• Las calzadas romanas no estaban pavimentadas

O, al menos, no en todos los tramos. Este es otro de los mitos históricos que nos han introducido las películas peplum americanas: largas calzadas perfectamente enlosadas, por donde los carros ni siquiera se tambalean. Tan falso como los "esclavos de las pirámides". En gran parte de su recorrido, las carreteras romanas estaban cubiertas por una simple e incómoda grava.

• "Nada"

Famosa es la anécdota histórica que cuenta que, el mismo día de la toma de la Bastilla, por la noche, el rey Luis XVI escribió en su diario: "Nada". Muchos han aprovechado la escueta palabra para demostrar la absoluta inutilidad del monarca a la hora de captar los hechos cruciales que sucedían a su alrededor, pero lo cierto es que este "nada" hace referencia a otra cosa. El diario era un mero diario de caza, y con el vocablo el rey confirmaba, simplemente, que había regresado de la cacería con las manos vacías.

• La hija de María Antonieta que fue reina de Francia durante unas horas

De todos los hijos que tuvieron María Antonieta y Luis XVI, sólo una niña sobrevivió. Algunos murieron por enfermedad a edad muy temprana, y el pequeño Luis falleció en la cárcel a causa de los malos tratos que le dispensaron sus captores.

La hija, María Teresa, conocida como "Madame Royale", sobrevivió a la tragedia de su familia y se casó con un primo suyo, Luis Antonio de Angulema. El padre de Luis llegó a reinar con el nombre de Carlos IX y, tras su abdicación, la corona pasó legalmente a su hijo, lo que convirtió a María Teresa en reina de Francia a todos los efectos. Sin embargo, el reinado del de Angulema solo duró unos minutos, pues inmediatamente después de la abdicación del padre, abdicó el hijo. Así, la que fuera hija de los reyes guillotinados consiguió ser reina de los franceses durante veinte minutos.

12. El último zar de Rusia no fue Nicolás II

Existen otros monarcas que han reinado solo por el espacio de horas o minutos. Por ejemplo, el caso del hermano del zar Nicolás II de Rusia. Tras la abdicación de Nicolás, en su nombre y en el de su hijo, el trono imperial pasó técnicamente a su hermano, el Gran Duque Miguel. Sin embargo, este no tardó en abdicar a su vez, temeroso del cariz que tomaban los acontecimientos y, probablemente, presionado por todos. De esta forma, el verdadero último zar de Rusia fue Miguel II, que se mantuvo en el trono casi un día completo.

• La emperatriz de China de la que no se sabe el nombre

Otro de los casos de soberanos "por horas" es el de una emperatriz china del siglo VI. En esta ocasión, su paso por el trono fue tan rápido que ni siquiera se ha recogido su nombre. Solo se sabe que fue hija del emperador Xiaoming, que murió asesinado por su propia madre. Fue precisamente esta, la emperatriz Hu, quien diseñó un plan para que su pequeña nieta pudiera acceder al trono: hizo pasar a la niña por un varón. El engaño duró apenas unas horas. Finalmente, todo se descubrió, y el trono imperial pasó a manos de un pariente lejano.

• La verdadera pionera de la vacunación en Europa

No queremos quitarle importancia a Edward Jenner, por supuesto; fue gracias a él que la vacunación contra la viruela se perfeccionó hasta prevenir completamente el desarrollo de la enfermedad. Es mucho lo que la historia le debe al gran médico, pero no debemos olvidar que quien introdujo la idea en Europa fue Lady Mary Montagu.

Intrépida y apasionada por el viaje, Lady Mary estuvo en Constantinopla en compañía de su esposo, que era embajador. Allí se percató de que los nativos utilizaban la inoculación para tratar la temible viruela. A su regreso a Inglaterra, Lady Mary hizo lo propio con sus hijos, lo que le valió durísimas críticas. Años más tarde, Jenner demostraba la validez de su teoría.

• El primer semáforo funcionaba con gas

Corría el año 1868. Londres se había convertido en la metrópoli más bulliciosa de Europa; el tránsito era caótico, por lo que se decidió instalar un aparato que ayudara a controlar el tráfico de vehículos y de personas. Así, el primer semáforo se colocó en el puente de Westminster; sus señales de colores mecánicas se movían mediante la propulsión de gas. Por desgracia, solo estuvo un mes activo, pues tras una grave explosión de gas se retiró de la vía pública.

• Cuando ser rey era de mal agüero

De los treinta y cinco monarcas visigodos, doce fueron asesinados. Casi nada. Los casos eran tan evidentes que Gregorio de Tours, obispo e historiador del siglo VI, acuñó un término para referirse a esta "epidemia": el morbus gothorum o mal de los godos.

Entre los asesinatos más destacados se encuentra el del rey Agila, cosido a puñaladas en el año 554, y Turismundo, estrangulado en su lecho por sus propios hermanos. Entre tanta sangre y conspiración, llama la atención el caso de Eurico, uno de los mejores reyes del reino visigodo de Tolosa, que falleció por causas naturales a los setenta y cuatro años. O, al menos, eso dicen.

• La discutida orientación sexual de Ricardo Corazón de León

Así lo han querido ver muchos de los estudios que se iniciaron en el siglo XX sobre el tema. Y a pesar de que, como siempre, puede haber mucho de leyenda, la afirmación se construye sobre testimonios históricos concretos. La historiadora Iris Rodríguez, en una entrevista, destaca la crónica de Roger de Hoveden, contemporánea al rey, en la que se comenta que Ricardo y Felipe Augusto de Francia se querían tanto que no les separaba ni el lecho. ¿Dormían juntos los dos monarcas?

Otra de las cuestiones que parecen apoyar una supuesta homosexualidad de Ricardo I es la escasa atención que le prodigó a su esposa, Berenguela de Navarra, con la que apenas convivió y con la que no tuvo hijos. Sin embargo, se conoce que Corazón de León tuvo hijos ilegítimos con algunas amantes, lo que suscita la teoría de que, en lugar de homosexual, pudiera haber sido bisexual.

• Una reina excéntrica

Luisa Isabel de Orleans es una de las reinas más olvidadas de la historia de España; probablemente, porque su marido, el efímero Luis I, solo reinó once meses. Sin embargo, durante su corto paso por la corte de Madrid acaparó las miradas de todos, y no precisamente por algo bueno.

Luisa Isabel provenía de la corte de Versalles y era nieta del mismísimo Luis XIV, pero durante su infancia creció completamente desatendida. Esto desató una serie de problemas emocionales que alcanzaron su cénit cuando la joven aterrizó en España. Los testimonios de la época cuentan cómo la reina se paseaba casi desnuda por palacio, eructaba y se ventoseaba en público y alternaba episodios depresivos (durante los que no hablaba ni comía) con estados de auténtica euforia. Un personaje incomprendido que ha pasado a la historia como una de las reinas más excéntricas de España.

• El gimnasio de Sissi

Otra soberana que padeció severos trastornos de ansiedad fue la emperatriz Isabel de Austria, más conocida como Sissi. Es bien conocida la anorexia de la que fue víctima, pues, con sus 172 cm de altura, nunca excedió de los 50 kg. de peso. Parece ser que su anorexia se alternaba con episodios bulímicos, puesto se sabe que, a veces, podía comerse una caja entera de bombones en pocos minutos.

La obsesión de Sissi por mantenerse delgada la llevaba a ingerir sólo leche y caldos, y a entrenarse diariamente en el gimnasio que se había instalado en sus aposentos.

• El "rey" del cine pornográfico

Alfonso XIII era un gran aficionado al cine y a las señoritas con poca ropa. De hecho, siempre se ha rumoreado que fue el dinero del monarca el que financió la primera productora de cine pornográfico en España, la famosa Royal Films. Al menos, el nombre de la empresa es suficientemente sospechosa.

De las películas que rodó la Royal solo se conservan tres: "El confesor", "Consultorio de señoras" y "El ministro". El argumento de las mismas parece ser obvio. Por cierto, las tres cintas originales se encontraron en un convento.

(Fuente: Psicología y Mente)

Vlad el Empalador, el Drácula original cuya sed de sangre superaba a la de su par literario

Mucho antes de que el Drácula literario de Bram Stoker desencadenara una obsesión mundial con los vampiros, un príncipe con un lujoso bigote se labró una temible reputación repeliendo las sucesivas oleadas de invasores otomanos.
 
 
Retrato de Vlad III el Empalador, o Drácula (1431-1476), anónimo, siglo XVI.

Se llamaba Vlad III Drácula (Draculea, en rumano), y ese último nombre, en su época, no provocaba ningún escalofrío.

Se lo había dado su padre, quien era miembro de la Orden del Dragón, una orden de caballería monárquica solo para príncipes y aristócratas fundada en 1408 para defender la Santa Cruz y a luchar contra los enemigos de la Iglesia católica. Drácula sencillamente significaba "hijo del dragón".

Fue más bien el apodo que recibió post-mortem, Vlad el Empalador, el que evocaba, y sigue evocando, como pocos en la historia europea el peso de leyenda y brutalidad como la de este príncipe de Valaquia (en la actual Rumania).

Drácula era famoso en todo el continente por la variedad de métodos de los que se valía para ejecutar a sus prisioneros, que iban desde la decapitación hasta las de hervirlos o enterrarlos vivos.

Pero el que le dio el sobrenombre fue su forma predilecta de ejecución: el empalamiento. Una estaca de madera era clavada cuidadosamente entre las nalgas de la víctima, emergiendo justo debajo de los hombros.

El cruel método dejaba intactos todos los órganos vitales, de manera que el inmolado pasaba al menos 48 horas retorciéndose de un sufrimiento inimaginable antes de morir.

Un busto de Vlad Drácula en Sighisoara, Rumania, el lugar de nacimiento del héroe militar rumano.

Para ser justos, aquello de ensartar a los enemigos derrotados no era inusual en la Europa medieval.

Se dice, por ejemplo, que su primo hermano, Ştefan cel Mare (Esteban el Grande), empaló por el ombligo, en diagonal, uno encima del otro a 2.300 prisioneros turcos en 1473 y fue adorado como santo desde poco después de su muerte, y canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rumana en 1992.

Sin embargo, la magnitud de una matanza orquestada por Drácula una década antes que la de Esteban el Grande fue tan épica, incluso para los estándares de su época, que le aseguró un lugar en la posteridad.

(Fuente: BBC News)

lunes, 22 de abril de 2024

La humanidad: todos somos iguales... pero todos somos diferentes

¿Cómo la genética ha moldeado la diversidad humana? ¿Qué adaptaciones nos han permitido sobrevivir en los ambientes más extremos del planeta? ¿Qué secretos esconde nuestro genoma sobre nuestra historia evolutiva?


Los humanos modernos somos el fruto de cruces con otros homínidos, conforme nos expandíamos por el mundo (Foto: Shutterstock).

¿Qué nos hace humanos?

Con esta pregunta en mente, desde el Instituto de Biotecnología y Biomedicina y el Departamento de Genética y Microbiología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), un grupo de científicos liderado por la genetista Sonia Casillas ha desarrollado PopHumanScan, un proyecto que tiene como objetivo crear la mayor base de datos de adaptaciones genómicas humanas, y ya ha empezado a dar frutos.

"Empezamos con un trabajo anterior, que se llamaba solamente PopHuman, que utilizaba los datos más recientes que tenemos de variabilidad genética humana -veintiséis poblaciones de distintos continentes- para crear un navegador genómico fácilmente consultable", cuenta Casillas. "Este segundo trabajo -PopHumanScan- analiza el genoma en su totalidad, para localizar cuáles son las regiones génicas que pueden haber estado sometidas a selección". Algo que, según nos explica, deja firmas genéticas detectables en las regiones afectadas.

De repente, según explican Casillas y su grupo de investigación, se suman, a las ya conocidas 1986, otras 873 regiones, que incrementan en un 40 % el total de señales de selección natural en el genoma humano detectadas hasta la fecha. Un conjunto de datos determinante a la hora de responder a la pregunta ¿qué nos hace humanos?

"Nadie había hecho antes un estudio tan exhaustivo", nos aclara Casillas. "Por eso muchas de estas regiones no habían sido detectadas. Además, nosotros también las hemos caracterizado a nivel funcional. Es decir, hemos mirado qué genes hay en cada región, o si son regiones que se han introgresado a partir de genomas arcaicos, como el neandertal o el denisovano". O sea, que impliquen hibridación entre distintas especies de homínidos.

"Avanzamos poco a poco”, añade. “Ahora hemos encontrado las regiones, las hemos caracterizado, y quizás lo que se ve más aplicado sería la tercera parte del proyecto, que es en la que estamos inmersos ahora mismo y busca analizar estas regiones en más detalle. Por ejemplo, uno de los proyectos que estamos llevando a cabo es datar estas regiones que se han seleccionado. Para intentar saber en qué momento de la evolución humana han sido seleccionadas: hace 5.000 años, 10.000, 20.000…"

El objetivo es ver si en algún momento de la historia, por ejemplo hace 10 000 años, cuando se introdujo la agricultura, muchas regiones del genoma se sometieron a selección. Descubrir si ha habido picos a lo largo de la evolución humana en la que ha habido mucha selección en el genoma.

La fuerza de la evolución observada en la humanidad

A la hora saber en qué se diferencia su proyecto de otros que investigan el mismo tema, Casillas nos explica que el conjunto de estadísticos que ellos emplean "es mucho más amplio. Otros grupos están más centrados en buscar selección reciente, y nosotros, gracias a las estadísticas que usamos, podemos detectar selección incluso desde la separación de humanos y chimpancés, hace unos seis millones de años", subraya. Una información que permitirá a los científicos entender qué ocurrió para que seamos, a día de hoy, especies tan distintas.

"Es fácil perderse entre los datos", comenta Matthew Hansen, genetista de la Universidad de Filadelfia experto en el tema, pero que no participó en este estudio. "La recopilación que han hecho de toda esa información, en una interfaz claramente definida y utilizable, proporciona a la comunidad científica un recurso de alta calidad. No es una idea nueva", agrega. "Sin embargo, alguien tiene que hacer el trabajo y crear la base de datos. Un beneficio inmediato de este trabajo es que, al tener múltiples métricas de exploración de selección en un solo lugar, se identificaron cerca de 3000 regiones potencialmente interesantes. La investigación de cualquiera de esas regiones puede proporcionar una visión única de la historia de la humanidad y sus recientes adaptaciones".

Todos los recursos que genera su trabajo, una cantidad ingente de información, son de dominio público, para que cualquier científico que lo desee pueda hacer uso de ellos. Una ciencia moderna, conectada y global, que permitirá explicar por qué y cómo, siendo una única especie, somos a la vez tan distintos y tan iguales.

A modo ilustrativo y hasta como curiosidad, es acertado repasar aunque sea algunas de las adaptaciones genéticas básicas que hemos vivido los seres humanos a lo largo de nuestra evolución:

• Digerir la leche, no tan fácil como parecía

Una de las adaptaciones genéticas mejor caracterizadas es la relacionada con la capacidad de digerir lactosa. En la mayoría de los mamíferos y en la mayoría de los humanos, el nivel de la enzima lactasa disminuye después del destete. Sin embargo, el advenimiento de la domesticación del ganado en Oriente Medio y el norte de África, hace 10.000 años, llevó a una fuerte presión selectiva para la capacidad de beber leche de adultos. Y, en la actualidad, muchas poblaciones que tradicionalmente han ingerido este alimento mantienen altos niveles de la enzima lactasa en la edad adulta.


Mientras que menos del 10 % de la población del norte de Europa sufre intolerancia a la lactosa, en el resto del mundo la prevalencia es superior al 70 % (Foto: Getty Images).

Análisis estadísticos han encontrado variantes europeas del gen LCT, que codifica la síntesis de la lactasa, muy distintas a los que se encuentran en algunas poblaciones africanas. Se estima que la variante europea tiene 9.000 años de antigüedad, mientras que la más común de África Oriental tiene 5.000, lo que concuerda con la evidencia arqueológica de la domesticación de ganado en esta zona.

De acuerdo con los datos recogidos al respecto, las adaptaciones genéticas relacionadas con la persistencia de la lactasa son ejemplos de evolución convergente. O sea, que son características genéticas que surgieron independientemente en poblaciones geográficamente separadas, debido a presiones selectivas similares, y que dieron origen al mismo fenotipo.

• Viviendo en la selva

Entre los ambientes más duros del planeta están los bosques tropicales. Con altas temperaturas, una humedad tan elevada que hace que nos pongamos a sudar en cuestión de segundos, y repletos de parásitos y enfermedades exóticas, son un desafío para cualquier especie que busque habitar en ellos.

Una de las características adaptativas a las que recurre nuestra especie para vivir en la selva está relacionada con la estatura, y se conoce como el fenotipo pigmeo. Tal como su nombre indica, los individuos adultos de estos grupos indígenas no suelen medir, si son hombres, más de metro y medio, y las mujeres son incluso más bajas.


Un cuerpo pequeño, como el de los pigmeos de Uganda, puede otorgar una ventaja evolutiva en los ambientes tropicales (Foto: Jamie Pham / Cordon).

Una característica poligénica -regulada por varios genes distintos- en la baja estatura es otro ejemplo de evolución convergente, presente en poblaciones tan dispares como los nativos de la selva amazónica, las poblaciones de aborígenes australianos, los pigmeos que habitan el desierto del Kalahari, en África, o los cazadores-recolectores de Sudamérica.

Los científicos especulan que la selección para un cuerpo pequeño puede traer ventajas a la hora de sobrevivir en un ambiente donde los recursos alimentarios son escasos y el calor intenso, aunque también es posible que se trate de un mecanismo de compensación que relacione el cese del crecimiento con un inicio temprano de la edad reproductiva y que, en algunas poblaciones africanas, esté relacionado con la respuesta inmune, ya que los genes activados en ciertas respuestas inmunitarias inhiben la actividad de los receptores de la hormona del crecimiento.

• Adaptarse al frío más extremo

En el otro extremo de las temperaturas se encuentra el ártico, que, frío, oscuro e inclemente, es uno de los ambientes más extremos al que nos hemos adaptado. Como era de esperar, las poblaciones de inuits de Alaska, Canadá y Groenlandia han desarrollado adaptaciones relacionadas con una dieta casi en su totalidad de procedencia marina, rica en ácidos grasos poliinsaturados omega-3. Al comparar su diversidad genómica con la de europeos y chinos, el estudio descubrió que la región más diferenciada de su genoma comprende un grupo de genes FADS, que codifican las enzimas que permiten digerir ácidos grasos.


Los inuits de Nunavik, en Quebec (Canadá), poseen un genoma único en el mundo, con variaciones que les han permitido aclimatarse al frío extremo del Ártico (Foto: Getty Images).

Además, dos variantes de esa región se asocian también con la baja estatura, lo que, según los investigadores, puede estar relacionado con la influencia del metabolismo de los ácidos grasos en la regulación de la hormona del crecimiento.

• Entre ambientes tóxicos y enfermedades crónicas

Los genes también tienen mucho que decir en ambientes tóxicos. Aunque han inaugurado un acueducto recientemente, y ahora cuentan con un suministro de agua potable sin contaminantes, la población argentina de San Antonio de los Cobres , en la provincia de Salta, llevaba, sorprendentemente, toda su vida consumiendo agua contaminada con arsénico.

Esta molécula pequeña, carcinogénica y capaz de entrar fácilmente en las células puede provocar daños e incluso la muerte. Una elevada toxicidad que se debe a su capacidad de interferir directamente con la respiración celular.

Aun así, su presencia no impidió que poblaciones humanas lleven habitando la zona de San Antonio de los Cobres desde hace 11.000 años. Y, de acuerdo con algunos estudios, hayan desarrollado adaptaciones genéticas que les permiten deshacerse de este veneno a través de su metilación, que da origen a variantes moleculares menos tóxicas.


Poblaciones expuestas a altos niveles de arsénico, como en San Antonio de los Cobres (Argentina), pueden terminar desarrollando algún tipo de protección contra la toxicidad de dicho veneno (Foto: Ricardo Ceppi - Getty Images).

Bajo selección positiva, el gen AS3MT se encuentra integrado en un haplotipo -un grupo de genes que son heredados en conjunto--– cuya frecuencia en esta población argentina es muy elevada cuando se la compara con localidades vecinas.

También existen adaptaciones genéticas locales con impacto en enfermedades complejas. Así, en la Isla de Samoa, el 80 % de la población padece obesidad, una de las mayores prevalencias en el mundo y una cifra que, según estudios, apoya una curiosa hipótesis: variantes genéticas que fueron beneficiosas en el pasado pueden ser la causa de problemas de salud actuales.

Desarrollada hace más de cuarenta años, esta teoría, conocida como la hipótesis del genotipo ahorrador, defiende que evolucionamos para sobrevivir en un mundo donde la escasez de alimentos era un factor que limitaba nuestra supervivencia. En ese sentido, estamos genéticamente programados para comer grandes cantidades de alimento cuando este se encuentra disponible, preferir los alimentos grasos, más ricos en calorías, y acumular el exceso de calorías en forma de grasa que nos permitiría sobrevivir en tiempos de escasez.

En la actualidad, con los alimentos más al alcance de la mano que nunca, el resultado puede ser un buen número de problemas de salud. Entre los habitantes de Samoa, una variante del gen CREBRF relacionada con el índice de masa corporal y los niveles de glucosa en sangre está bajo una enorme presión selectiva. Su expresión disminuye el uso de energía y aumenta el almacenamiento de grasa en el tejido adiposo; o sea, aunque pueda haber constituido una ventaja evolutiva en el pasado, hoy en día aumenta el riesgo de sufrir obesidad y diabetes tipo 2.

• Respirando a miles de metros de altitud

Otro tipo de adaptación al que se han sometido algunas poblaciones ha sido a la vida en la alta montaña. Cuanto más alto subamos, menos oxígeno vamos a tener. Sin embargo, aunque un escalador de alta montaña se ve obligado a una aclimatación en fases y puede tardar meses en entrenarse para un ascenso, en varias regiones de alta montaña el ser humano prospera desde hace milenios.

A más de 2.500 metros por encima del nivel del mar, en sitios como el Altiplano andino, la Meseta tibetana o las montañas de Etiopía, poblaciones de hombres y mujeres viven con la misma facilidad con que habitamos nosotros las zonas menos elevadas.


La adaptación a la falta de oxígeno ha permitido subsistir a muchos pueblos: desde tibetanos y andinos a etíopes (Foto: Getty Images).


¿Cuál es su secreto? Estudios recientes de sus genomas revelan que poseen variantes genómicas que les confieren un fenotipo adaptado a un ambiente donde la cantidad de oxígeno disponible es menor. Una vez más, las variantes de las que hablamos no son las mismas entre todas estas poblaciones, un ejemplo más de evolución convergente.

Además, todo indica que los tibetanos heredaron estas características de los denisovanos con los que, en un pasado muy lejano, se habrían apareado.

• La adaptación más obvia: protección ultravioleta

La exposición a la luz ultravioleta también nos ha hecho evolucionar de forma diferente. Al contrario de nuestros primos, los primates, nosotros tenemos un cuerpo desprovisto de pelo, de forma que la piel es nuestra principal barrera respecto al medioambiente.


Muchos científicos reclaman profundizar y ampliar las investigaciones genéticas sobre la pigmentación de la piel (Foto: Shutterstock).

Su tono es uno de los ejemplos más llamativos de diversidad fenotípica en nuestra especie. De acuerdo con una investigación, los distintos tonos de piel se relacionan con la exposición a los rayos ultravioleta, con una presión selectiva hacia los tonos más oscuros a bajas latitudes -como protección frente a dichos rayos UV- y hacia los tonos claros a latitudes más elevadas, una selección probablemente relacionada con la síntesis de la vitamina D.

Análisis de la variación genética relacionada con el tono de piel a lo largo de todo el genoma humano pusieron de manifiesto una gran cantidad de genes relacionados con esta característica. Un estudio de 230 genomas euroasiáticos llegó a la conclusión de que, hasta el Neolítico, la pigmentación de la piel en Europa era mucho más variada, periodo a partir del cual se fijó el fenotipo claro, que durante los últimos 4.000 años ha estado bajo una fuerte presión selectiva.

Aunque contamos con mucha información sobre la variabilidad en el tono de piel de los caucásicos, a día de hoy poco o nada se sabe sobre la evolución de los tonos de piel en África -donde la variabilidad es inmensa- o Asia.

miércoles, 17 de abril de 2024

Somos irremplazables: cuatro rasgos humanos que nunca tendrá la inteligencia artificial

Durante cientos de años, el ser humano ha estudiado y tratado de dilucidar qué es lo que lo separa de los animales. Hoy, el desafío es saber que nos separa de los robots.


(Foto: Getty Images).

La biología, la sociología, la antropología y hasta la filosofía se nutren de esa cuestión existencial. Incluso el derecho, donde se estableció que cierto grupos de animales y en ciertas circunstancias pueden ser considerados "persona jurídica". ¿Tendrá, entonces, derechos la inteligencia artificial? ¿Tendrá derecho a… la vida?

A partir del vertiginoso desarrollo de la inteligencia artificial, hay un nuevo elemento, quizás el quinto elemento, que no está hecho ni de tierra, ni de fuego, ni de aire, ni de agua. Es la anti-vida, la inteligencia artificial que obliga a la humanidad a confrontarse con un superpoder que ella misma ha creado.

Las inteligencias artificiales superan la prueba de Turing, la clásica herramienta de evaluación de la capacidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente, y lo hacen sin pestañear.

En el ya clásico film Blade Runner (Ridley Scott, 1982), ya era difícil distinguir humanos de robots. La emoción ha sido casi siempre el factor humano que ha hecho caer a robots y máquinas en la trampa y delatarse, aunque las lágrimas en la lluvia del "replicante" Roy Batty sean las más emotivas del cine de ciencia ficción de toda la historia.

Pero ¿qué pasará a partir de ahora? ¿Qué será humano cuando las inteligencias artificiales lo sean todo y qué prueba vamos a inventar para detectarlas? Hay al menos cuatro características a tener en cuenta para diferenciarnos definitivamente de las máquinas, y que dificilmente puedan ser emuladas por éstas últimas.

• La generación espontánea

Uno de los aspectos destacables que nos separa a los humanos de las inteligencias artificiales es la generación espontánea de acciones y de conocimiento, el impulso.

El ser humano es un espontáneo creador del todo. Una persona puede despertar un día e imaginar una idea, una historia o un poema, un pensamiento creativo. A partir de la historia personal, el ser humano crea nuevo conocimiento, nuevas historias y nuevas experiencias. No hay inteligencia artificial que genere conocimiento o realice acciones espontáneamente.

Ciertos científicos concluyeron que se puede llegar a una inteligencia artificial que genere mecanismos para adaptarse a las circunstancias. Esto podría parecerse a la acción espontánea, pero dista de ser un acto producto de voluntad. Toda acción realizada por una inteligencia artificial es diseñada y programada por una persona. Por ejemplo, improvisar en una banda de jazz seguirá siendo privilegio humano.

• La regla de la ética

La inteligencia artificial y las máquinas no tienen ética per se, hay que inculcárselas. Ellas sólo siguen parámetros preestablecidos, reglas claras y precisas de lo que deben hacer. El ser humano dispone de un "reglamento" (llámese constitución, leyes, religión, etc.) de lo que debe hacer, y también tiene claro lo que no debe hacer. Pero la ética es más que un reglamento, va más allá de una guía.

La ética es, nada más y nada menos, el discernimiento entre el bien y el mal. Es tan importante en nuestra especie que se ha encontrado que bebés de 5 meses ya hacen juicios morales y actúan acorde con ellos.

Las que sí tienen ética son las personas que programan a las máquinas y a las inteligencias artificiales. Una máquina no es buena o mala, en todo caso podrá ser efectiva o inefectiva. Hace lo que le ordenan y para lo que fue programada.


Hoy, ChatGPT está programado para no difundir contenido sensible y no da acceso a la web profunda (deep web). Así, uno puede programar según unas ideas del ser y del deber ser. Sin embargo, como el tiempo pasa y los parámetros éticos se modifican, éstos deben ser corregidos para que la base normativa de la inteligencia artificial vaya en correlación a la del ser humano.

• La intención

Otro aspecto importante es la intención, y la intención de la acción humana está intrínsecamente relacionada con la moralidad. En su libro "Intención", la filósofa Elizabeth Anscombe argumenta que la intención no puede reducirse a meros deseos o estados psicológicos internos.

Anscombe sostiene que la intención es una característica esencial de la acción y que está intrínsecamente relacionada con la responsabilidad moral. Así que no se puede separar la intención de la acción en sí misma al determinar si un acto es moralmente correcto o incorrecto.

También critica las teorías éticas que se centran únicamente en las consecuencias de una acción y no consideran la intención que las anticipa. Al carecer de ética y de moral, la inteligencia artificial carece de intención. La intención sigue circunscrita a quien programó a la máquina.

• Remordimientos y problemas psicológicos

Es casi provocador preguntar cuáles son las diferencias y no cuáles son las similitudes. Las diferencias son claras: las IA no tienen experiencias, no tienen historia, no tienen problemas psicológicos, no sienten remordimientos por sus actos, no aman ni son amadas, no sufren ni sienten dolor, no tienen opinión propia, porque nada les es propio.

Si, para poner un ejemplo, ChatGPT pasa de moda y no es consultado, su existencia es inútil. Sólo existe si al ser humano le es útil. No tiene identidad, su identidad es una construcción humana.

La IA también puede ser destructiva: por ejemplo (algo que ya está sucediendo) puede llevar al fin de millones de trabajos en todo el mundo productivo, sin entrar en especulaciones apocalípticas de ciencia ficción. Pero ésto sucede porque nosotros lo permitimos y lo fomentamos.

Al fin y al cabo, finalmente todo este asunto depende del mismo ser humano. Está en nuestras manos utilizarla como una herramienta constructiva o destructiva.

Pero, por si en el futuro cercano alguien puede dudar de su naturaleza, incluyamos en su alma sintética una trampa, un guiño que, ante la necesidad, nos recuerde que estamos tratando con un quinto elemento: un no humano.