miércoles, 7 de mayo de 2025

Manuel Puig: pop, melodrama y literatura de vanguardia

Manuel Puig, en junio de 1981, durante una sesión fotográfica en París. Crédito: Ulf Andersen - Hulton Archive

El 28 de diciembre de 1932 nació en General Villegas, provincia de Buenos Aires, Juan Manuel Puig Delledonne, escritor cuyo rasgo fundamental fue el uso del monólogo interior combinado con el uso de diversas voces en una misma narración. Su infancia transcurrió en su pueblo natal donde creció su afición cinematográfica, tras asistir junto a su madre a las proyecciones del Teatro Español.


Décadas más tarde estudió cine en Roma gracias a una beca, además de trabajar como asistente del director italiano Cesare Zavattini. También viajó por Estocolmo, París y Londres, escribiendo allí sus primeros manuscritos. Su primer guion se tituló La tajada, colaborando como asistente de diálogo en las historias Casi al fin del mundo (dirigida por Giuseppe María Scotese) y Una americana en Buenos Aires (dirigida por George Cahan, con guion de Antonio de Lara).

Puig fue uno de los fundadores del Frente de Liberación Homosexual, movimiento que continuó el legado del Grupo Nuestro Mundo en la lucha por conseguir cambios en la sociedad de aquel entonces, integrada por Juan José Sebreli, Néstor Perlongher y Blas Matamoro.


Manuel Puig dejó una prolífica obra enmarcada en el llamado arte pop de los setenta. Su primera novela La traición de Rita Hayworth (1968), que contó con la autorización de la propia actriz para utilizar su nombre en el título, resultó finalista del premio Biblioteca Breve de España y el periódico francés Le Monde la catalogó como una de las mejores novelas del bienio 1968-1969. Al regresar a Buenos Aires publicó Boquitas pintadas (1969), exitosa obra que instaló una nueva forma de literatura popular. Le siguió The Buenos Aires Affair (1973) que fue censurada por el gobierno militar, razón por la cual el autor decide exiliarse primeramente en Brasil y luego en México.

Durante el exilio escribe El beso de la mujer araña (1976), que fue llevada al cine y adaptada al teatro, en la que aborda temas relacionados con su compromiso político y su militancia homosexual. Su obra literaria se completa con Maldición eterna a quien lea estas páginas (1980), Sangre de amor correspondido (1982), Cae la noche tropical (1988) y la novela inconclusa Humedad relativa. Además de la pieza teatral Bajo un manto de estrellas (1983) y los guiones cinematográficos La cara del villano (1985) y Recuerdo de Tijuana (1985).

Manuel Puig falleció el 22 de julio de 1990 a causa de un infarto de miocardio en la Clínica Central Quirúrgica de Las Palmas, México.

Cinco libros para acercarse a la obra de Manuel Puig


LA TRAICIÓN DE RITA HAYWORTH (1968)

Fue su primera novela y cuenta la historia de una familia de clase media que vive en un pueblo de La Pampa en los años '40. El paisaje de La Pampa, que en realidad es la ausencia de todo paisaje, resulta una pantalla en blanco donde cada uno proyecta las fantasías que quiere. Ahí un chico que no puede aceptar la realidad por sentirla hostil cambia los términos y toma como realidad a la ficción, ya sea la ficción del cine o la que le dicta su propia imaginación.


BOQUITAS PINTADAS (1969)

La acción de esta segunda novela transcurre entre 1935 y 1960, y el autor asegura que los personajes están inmersos en “una atmósfera gardeliana”: habla de la relación de un hombre con tres mujeres. La obra está contada a través de diálogos directos, cartas, diarios íntimos, expedientes y publicaciones, habiendo un mínimo de narración convencional. Fue llevada al cine por el director argentino Leopoldo Torre Nilsson en 1974.


EL BESO DE LA MUJER ARAÑA (1976)

Prohibida por la dictadura militar, esta novela relata la historia de dos presos que conviven en la misma celda, uno político y otro homosexual. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del diario español El Mundo, debido al espíritu revolucionario para la época. En 1985, fue llevada al cine por el director Héctor Babenco.


PUBIS ANGELICAL (1979)

Primero fue la novela, que cuenta la historia de Ana, una mujer enferma internada en una clínica y, a través de su vida amorosa, hace referencia a la vida argentina de las décadas de 1960 y 1970. Es una de las primeras menciones de la literatura a las madres de la Plaza de Mayo. En 1982, se estrenó la película de Raúl de la Torre protagonizada por Pepe Soriano, Graciela Borges y Alfredo Alcón. La banda sonora estuvo a cargo de Charly García.



SANGRE DE AMOR CORRESPONDIDO (1982)

Fue la primera de las últimas novelas que sitúa en Brasil -lugar en el que vivió en 1980. Transcurre en Cocotá, un pequeño pueblo en el estado de Río de Janeiro. Una vez más Puig habla sobre el rol de la mujer en la sociedad y las vicisitudes a las que está expuesta. La novela cuenta la historia de María da Gloria, que tiene 15 años, es virgen, e integra una familia italiana, con todo lo que ello puede significar respecto de la profunda vinculación que se establece entre el honor familiar y la conducta sexual de cada una de las mujeres de la casa.

(Fuente: argentina.gob.ar)

Salió un libro sobre los estados modificados de conciencia

 "El viaje interior", de Guillermo Giucci, publicado por Fondo de Cultura Económica


"La ingesta de ciertas sustancias psicoactivas propicia nuevos ángulos de comprensión de las identidades, de las conexiones y de lo que significa ser humano", asegura el investigador uruguayo Guillermo Giucci, doctor en literatura latinoamericana por la Stanford University y miembro de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación en Uruguay. 

Los trabajos de Giucci combinan la formación académica con temas de la vida cotidiana, actualidad, deporte, cine, imaginarios populares, medios de comunicación e historia del transporte. 

Por allí desfilan experiencias tan diversas como las vivencias de Artaud con el peyote entre los indios tarahumaras o el viaje de los beatniks a México como rito liberador de su arte, entre otras.

En El viaje interior. Peyote, hongos, psiconautas (Fondo de Cultura Económica) indaga en los efectos del consumo de sustancias psicoactivas. Su trabajo registra, además, interesantes aportes de quienes experimentaron el consumo de drogas visionarias e incorpora una perspectiva histórica que ilumina zonas muy poco exploradas. 

El investigador Guillermo Giucci cuenta la historia del contacto entre los artistas y científicos occidentales y las plantas sagradas mexicanas, un proceso sinuoso y ambiguo que en algún sentido permanece abierto.

El viaje interior se presenta mañana, jueves 8 de mayo, a las 18:30 h, en la Librería del Fondo (Costa Rica 4568). El autor conversará sobre su nuevo libro con Fernando Krapp.

(Fuente: Librería del Fondo y Centro Cultural)

martes, 6 de mayo de 2025

Cuatro películas para reflexionar sobre el "animal tecnológico" que somos

Las malas películas nos lo hacen demasiado fácil: el héroe aparece como totalmente bueno, no ofrece dudas al respecto, y el villano es completamente malvado. No existe ambigüedad, nada que pensar. Sin embargo, las buenas películas plantean preguntas que no son fáciles de resolver e invitan a la reflexión. Dado que la filosofía prefiere los problemas a las soluciones finales, el buen cine y el pensamiento son magníficos compañeros de viaje.

Imagen del film "Matrix", de las hermanas Wachowski (Foto: FilmAffinity).

En este breve trayecto, proponemos cuatro películas geniales. Con ellas pensaremos una problemática que atraviesa la historia: la relación entre lo animal, lo humano y la tecnología.

• "2001: una odisea espacial", o el nacimiento de la tecnología

En una de las escenas más conocidas de este clásico de Stanley Kubrick, un primate golpea violentamente con un hueso el cráneo de otro animal. La aparición previa de un monolito resulta clave para entender su actitud. Antes de su llegada, los monos convivían en armonía; después, comienzan las peleas.

El monolito se puede interpretar como el surgimiento de la tecnología y, al colocarlo en ese momento histórico, el film hace ver que la fabricación de un utensilio prehistórico supuso el primer hecho tecnológico
Fotograma de "2001", con el primate descubriendo las herramientas y su poder de destrucción (Foto: FilmAffinity).

Muchos pensadores, como Karl Marx, han afirmado que precisamente fue el progresivo uso de herramientas lo que provocó que los seres humanos se separasen de los animales. Ello nos hizo más capaces, nos permitió adaptarnos mejor, prevenir dificultades. Pero también conformó una carga, y peligros derivados -envidias, prohibiciones, castigos, etc- que pueden generar violencia y obligaciones que menoscaban nuestra libertad.

• "La bruja", o la eliminación de las ataduras

El proceso de liberación de todas esas cargas específicamente humanas de las que hablábamos se ve reflejado en esta inquietante película, ópera prima del realizador Robert Eggers.

En ella, la protagonista, Thomasin, se emancipa de su patria cuando viaja de Inglaterra a Nueva Inglaterra. Posteriormente, se desvincula de la comunidad de la que forma parte cuando su padre es excomulgado y su familia se aísla cerca de un bosque. Más tarde, se aleja de su propio entorno tras ser acusada de brujería. 

La actriz Anya Taylor-Joy es Thomasin en "La bruja" (Foto: FilmAffinity).

Finalmente culmina su liberación adentrándose en el bosque. La última escena es muy significativa al respecto: la figura de Thomasin se eleva sobre una danza de mujeres desnudas bailando alrededor de una hoguera.

La filosofía de Gilles Deleuze se sitúa claramente del lado de Thomasin. Este pensador anima a eliminar todas las ataduras que reducen nuestras capacidades y a realizarlas plenamente, siempre que no generen obstáculos para otros. Su comprensión de lo animal, más que el regreso a un estado de naturaleza no tecnológico, supone el rechazo de cualquier norma que nos limite, colocándonos bozales y corsés. Thomasin deviene animal, lo cual no quiere decir que deje de ser humana.

• "Matrix", o como huir de la esclavitud de la tecnología

En la saga de las películas de Matrix, de las hermanas Wachowski, se narra la lucha entre unos rebeldes, liderados por Neo, Trinity y Morfeo, y los agentes del poder, con el Sr. Smith a la cabeza.

La primera película actualiza la alegoría de la caverna de Platón, adaptándolo a la época tecnológica. En la cueva que describió Platón, los esclavos se encuentran en el interior, encadenados. Sin embargo, no son conscientes de su estado de servidumbre.

El gran dilema de "Matrix": ¿pastilla roja o mentira permanente? (Foto: FilmAffinity).

Visualizan las sombras de unos objetos proyectadas en la pared y creen que esas imágenes son los objetos reales y verdaderos. Salir al exterior, desencadenarse, supone ver el mundo en toda su amplitud, conocer la verdad. En "Matrix", el mundo es en realidad una simulación informática. Pero ¿cómo escapar de esa otra caverna?

En uno de los momentos más icónicos de la película, Morfeo le presenta a Neo la posibilidad de elegir entre dos opciones: la pastilla roja o la pastilla azul. La primera le ofrece la verdad, asumir que es un esclavo y que debe luchar por la liberación; la otra le devuelve al redil de la felicidad ignorante.

El protagonista, Neo, acepta el reto y opta por la pastilla roja. En esta época de incesante progreso tecnológico, posverdades, con tanta información que resulta casi imposible conocer la verdad y en la que abundan las "fake news", parece cada vez más complicado salir de la caverna.

Sin embargo, sí es posible, como muestra la siguiente y última película de esta lista.

• "Pobres criaturas", o el nacimiento de la 'supermujer'

Si "Matrix" actualiza la alegoría de Platón, este largometraje de Giórgos Lanthimos hace lo propio con el "Frankenstein" de Mary Shelley.

Gracias a la tecnología, el científico Dr. Godwin trae al mundo a Bella Baxter, un bebé en el cuerpo de una mujer adulta. La educación que recibe es muy poco tradicional: apenas hay prohibiciones y se la invita a aprender experimentando, teniendo en cuenta que se enfrenta al mundo siempre como una niña, jugando y divirtiéndose.

Emma Stone es Bella Baxter resucitada en "Pobres criaturas" (Foto: FilmAffinity).

En palabras de Friedrich Nietzsche, se transforma en superhombre; en este caso, en supermujer. En "Así habló Zaratustra", el filósofo explica que, al contrario que el camello -que obedece ciegamente toda orden- o el león -que, con un zarpazo, las rechaza todas-, el niño juega y crea. Esta alegoría no remite a la primera época de nuestras vidas sino más bien a una forma de vivir: el modo de ser niño (superhombre) rechaza convertirse tanto en amo como en esclavo. Igual que hace, a lo largo de la historia, Bella.

En definitiva, la naturaleza y la cultura o lo animal, lo humano y lo tecnológico son ámbitos estrechamente relacionados. El concepto "cíborg", propuesto por la filósofa Donna Haraway, elimina las etiquetas que separan y excluyen y aboga por aunar las diferentes dimensiones de la realidad que nos configuran y nos proporcionan un potencial tan maravilloso (por ejemplo, la imprenta) como peligroso (la bomba atómica).

Después de todo, somos animales humanos tecnológicos y tenemos que asumir esa responsabilidad.

(Fuente: The Conversation / redacción propia)

Se conocieron los resultados del Premio Fundación El Libro: tres nuevas voces para el cuento argentino

Se eligen cuentos inéditos. El cordobés Sebastián Menegaz se quedó con el primer puesto.

Sebastián Menegaz, Noemí Solimando y Jorgelina Palavecino, ganadores del Premio de la Fundación El Libro (Foto: composición propia).

En el marco de la 49ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, se anunciaron los resultados del Concurso Literario Fundación El Libro 2025, que distingue anualmente a volúmenes de cuentos inéditos escritos en lengua castellana. La séptima edición del certamen -a la que se presentaron más de 500 obras- consagró a Sebastián Menegaz, Noemí Solimando y Jorgelina Palavecino como los ganadores del primero, segundo y tercer premio respectivamente.

El jurado estuvo integrado por los escritores Alejandra Kamiya, Margarita García Robayo y Juan Becerra, quienes seleccionaron las tres obras. La ceremonia de premiación tendrá lugar este miércoles 7 de mayo, a las 19:00, en la Sala Domingo Faustino Sarmiento del Pabellón Blanco de La Rural.

Primer premio: "Los tripulantes del Snark", de Sebastián Menegaz

Nacido en Córdoba en 1981, Sebastián Menegaz es escritor, crítico y realizador cinematográfico. Su obra ganadora, "Los tripulantes del Snark", fue destacada por el jurado por "avanzar con una escritura sólida, segura. Tanto que se permite disfrazarse de traducción y hacer toda clase de juegos para ir creando un universo propio".

Menegaz cuenta con una trayectoria literaria consolidada. Es colaborador en medios como Otra Parte, El Diletante y Hurlingham Post. Su libro "El espectáculo transparente" obtuvo el Premio Provincia de Córdoba de Literatura, mientras que "La liga harapienta" fue premiado por el Fondo Nacional de las Artes en 2019. También es autor de "El último moscovita".

Segundo premio: "No es inocente la flor", de Noemí Solimando

Con una carrera forjada entre el derecho y la literatura, Noemí Solimando, nacida en 1948, obtuvo el segundo lugar con "No es inocente la flor". Egresada de la carrera de abogacía en la Universidad de Buenos Aires, también cursó estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios.

Ha publicado "De sones y otras magias" y "Cuentos eróticos", ambos fruto de premios editoriales. Su obra ha sido reconocida en otras instancias, como en la Feria del Libro de Rosario, donde recibió un segundo premio de manos de la consagrada autora de ciencia-ficción Angélica Gorodischer.

El jurado destacó que su volumen "ofrece una propuesta narrativa clara, un mecanismo eficiente y una escritura concisa pero profunda en la que caben belleza, oscuridad y redención".

Tercer premio: "Enramada", de Jorgelina Palavecino

La escritora Jorgelina Palavecino nació en 1978 en General Madariaga y reside actualmente en Quilmes, Provincia de Buenos Aires. Estudió Letras en la Universidad Nacional de La Plata y el Profesorado en Lengua y Literatura en el Instituto de Formación Docente N° 50 de Berazategui. Coordina talleres de escritura y es autora de los libros "La cuarentena", "El nombre de los días" y "Soles negros".

Con su libro "Enramada", obtuvo el tercer premio del certamen. "Es un libro de voces profundas. Y en cada una hay una revelación y un misterio sobre esa oscuridad íntima llamada 'mundo interior'", señaló el jurado.

Un certamen con vocación federal y literaria

Desde su creación, el Premio Fundación El Libro busca fomentar la producción de cuentos en español y dar visibilidad a autores con trayectorias diversas, provenientes de distintos ámbitos y regiones del país. La elección de los ganadores de esta edición confirma esa diversidad: una escritora ligada al mundo jurídico y filosófico, una tallerista del conurbano bonaerense, y un cineasta cordobés con experiencia en crítica cultural.

La entrega de premios se realizará el día miércoles 7 a las 19:00 en la Sala Domingo Faustino Sarmiento del Pabellón Blanco, en la Feria del Libro, con entrada libre para el público general.

Además de las distinciones, se les otorgará a los ganadores los siguientes premios:

•  1° Premio: $5.000.000 - (cinco millones de pesos).
•  2° Premio, $1.400.000 - (un millón cuatrocientos mil pesos).
•  3° Premio, $900.000 - (novecientos mil pesos).

Además del reconocimiento simbólico y económico, el certamen ofrece una plataforma destacada para la difusión de las obras ganadoras dentro del circuito editorial y literario.

La gala del miércoles no sólo celebrará los tres libros reconocidos, sino también la persistencia de un género que, a pesar de su brevedad, continúa abriendo caminos en el imaginario literario argentino.

(Fuente: Infobae)

Educar "ciudadanos digitales": cómo habituarnos a una nueva forma de ser padres

Los dispositivos digitales se han convertido en nuestros compañeros inseparables, y cada vez desde edades más tempranas. Una realidad que supone tanto oportunidades como riesgos para todos, pero especialmente para los menores. La preocupación social es alta, y muchos países se plantean medidas legislativas de protección. Pero más allá de eso, una de las claves para un uso digital saludable es el papel de las familias.

(Foto: Shutterstock).

Tradicionalmente, hablamos de "estilos parentales" en función del control y afecto que ejercen los padres. Existen estilos autoritarios (normas rígidas sin diálogo), permisivos (mucho afecto, poca orientación) y democráticos (combinación de reglas claras y apoyo emocional).

Sin embargo, la llegada de internet ha añadido una nueva dimensión que las familias deben gestionar. Además del contexto tradicional, ahora las familias deben lidiar con el entorno digital, lleno de riesgos nuevos y cambiantes. Surge el concepto de "mediación parental online", que busca fomentar un uso saludable y responsable de internet, maximizando sus beneficios y minimizando sus riesgos.

Estrategias de mediación parental online

Los especialistas coinciden en delinear estas estrategias genéricas, agrupadas básicamente en seis tipos:

Mediación activa: implica que los padres participen directamente en las actividades digitales de sus hijos, como jugar juntos a un videojuego.

• Co-uso o co-visualización: se refiere al uso compartido de la tecnología, como ver una película en familia.

• Monitorización o supervisión: control de lo que el hijo hace en línea, revisando aplicaciones que utiliza o sitios web que visita.

• Mediación técnica: uso de herramientas, como filtros en el navegador, para limitar contenidos inapropiados.

• Mediación inversa: iniciada por el hijo, quien solicita ayuda o consejo a los padres sobre el uso de una red social o aplicación.

• Mediación restrictiva: establecimiento de límites estrictos, como reducir el tiempo frente a las pantallas.

(Foto: Shutterstock).

¿Qué funciona mejor?

No existe consenso sobre qué estrategias son más efectivas para reducir el uso excesivo de pantallas. Algunos estudios señalan que las estrategias restrictivas son útiles para limitar conductas de riesgo, mientras que el co-uso o co-visualización pueden, en algunos casos, aumentar los riesgos. La mediación habilitante (cada una de las mediaciones mencionadas, excepto la restrictiva) parece más útil para fomentar la autonomía y el uso responsable. Por otro lado, en situaciones complejas como el ciberacoso, una combinación de mediación restrictiva y habilitante es más eficaz.

El desacuerdo sobre cómo abordar la mediación parental en línea surge, en parte, porque al igual que en la vida real, las estrategias se aplican simultáneamente o de manera combinada, y rara vez se aplica sólo una estrategia.

Los estudios recientes han comenzado a mirar de manera más global a las familias que se involucran activamente en lo que sus hijos hacen en línea. No existe un modelo único de mediación ideal, pero sí parece haber una idea clave: cuantas más estrategias diferentes y cuantas más acciones se realicen para guiarlos, menores serán los problemas que los niños experimenten al usar internet. Esto puede incluir desde establecer reglas claras sobre el tiempo de uso y tipos de aplicaciones, hasta revisar con periodicidad el teléfono, usar algunas aplicaciones de manera conjunta o explicarles riesgos concretos de usar una aplicación.

Parentalidad 3.0: lo digital y lo real como un todo

Con esto en mente, algunos investigadores proponen el concepto de "parentalidad 3.0" o "parentalidad total", un enfoque más amplio que combina la parentalidad tradicional y la mediación online. En esta nueva perspectiva, la parentalidad deja de ser vista sólo desde el afecto y el control offline, e incorpora habilidades digitales y estrategias específicas para afrontar los desafíos de un mundo interconectado.

La parentalidad 3.0 propone un enfoque global en el que lo digital y lo físico o presencial se entrelazan de manera natural en la vida cotidiana de las familias, y busca dar respuesta a la realidad de los menores, que es extraordinariamente líquida y no suele tener fronteras definidas entre ambos ámbitos. Se trata de incorporar al rol de padres en la vida real el acompañamiento y la supervisión en el ámbito digital.

Para ejercer con seguridad este tipo de parentalidad, es necesario ofrecer recursos, formación y apoyo a las familias.

Los "contratos" o acuerdos familiares

Un instrumento útil para implementar la mediación parental en el hogar son los "contratos parentales". Estos son acuerdos entre padres e hijos sobre el uso de la tecnología, con el objetivo de establecer límites claros y responsabilidades para fomentar un entorno digital seguro y saludable. Los contratos parentales deben ser adaptativos, ajustándose a las necesidades de cada familia y a las diferentes etapas evolutivas de los niños. Algunos puntos clave que deben regularse en el contrato incluyen:

• Tipos de dispositivos: definir qué dispositivos están permitidos y cuándo se pueden usar (móvil, tablet, ordenador, videojuegos).

• Tiempo de uso: establecer un tiempo total de uso diario y matizarlo según aplicaciones o actividades concretas.

• Contenidos y aplicaciones: controlar el acceso a contenidos y usar filtros para garantizar la adecuación de las aplicaciones y redes sociales.

• Responsabilidad digital: incluir normas sobre seguridad en línea, como no compartir información personal y ser respetuoso.

• Co-uso y mediación activa: fomentar la participación de los padres en las actividades digitales. Por ejemplo, jugar a videojuegos juntos o ver series y conversar sobre ellas.

• Monitorización: establecer cómo y con qué frecuencia los padres supervisarán las actividades en línea.

• Consecuencias de incumplir el contrato: definir consecuencias claras, como reducir el tiempo de pantalla o eliminar aplicaciones.

• Revisión periódica y adaptabilidad: replanteo regular del contrato para ajustarlo a nuevas etapas y cambios en la tecnología.

En definitiva, el objetivo es que las familias se adapten continuamente, respondiendo con sensibilidad y flexibilidad a las demandas digitales de sus hijos. No se trata sólo de limitar, sino de acompañar y educar. Poner límites sin valor pedagógico no suele ser eficaz.

Así, la parentalidad en la era digital no consiste sólo en reducir riesgos, sino también en aprovechar las oportunidades que la tecnología ofrece para el aprendizaje y el desarrollo integral de los niños y adolescentes. La parentalidad 3.0 es la evolución necesaria para garantizar que nuestros hijos se conviertan en ciudadanos digitales competentes y emocionalmente sanos, fuera y dentro de internet.

(Fuente: The Conversation)

Conozcamos "Invasión", la película argentina de culto que co-escribió Jorge Luis Borges acercándose al mundo de "El Eternauta"

En medio del furor desatado por la superproducción nacional basada en la tira gráfica de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, aquí recordamos un oscuro y cautivante filme que se anticipó por mucho a ese tipo de situación apocalíptica.

Hugo Santiago, Ricardo Aronovich y Lautaro Murúa flanquean a Jorge Luis Borges en la filmación de "Invasión" (Foto: redes sociales).

Una invasión que se cierne sobre Buenos Aires y el intento de un grupo de personas por organizar la resistencia es el tema de "El Eternauta", un relato que se convirtió recientemente en un éxito global a partir de la adaptación de la historieta de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López a la pantalla chica.

Pero también es el tema de una película argentina que se convirtió en una obra de culto: "Invasión", de Hugo Santiago, estrenada en 1969, es considerada una de las cumbres de la filmografía nacional y, además, marcó la presencia más fuerte de Jorge Luis Borges en una película. El autor de "El Aleph" escribió el guion junto con Adolfo Bioy Casares y el propio Santiago.

Años más tarde, Borges volvió a colaborar con Santiago en el argumento de "Los otros", película francesa estrenada en 1974. Para entonces, había cedido los derechos de su cuento "El muerto" para la película de Héctor Olivera. Y más atrás en el tiempo había escrito dos guiones con Bioy Casares: "Los orilleros" y "El paraíso de los creyentes".

El primero fue filmado por Ricardo Luna en 1975. En años anteriores se habían filmado "Hombre de la esquina rosada" y" Días de odio" (adaptación de su "Emma Zunz"), a cargo de René Mujica y Leopoldo Torre Nilsson. Sin embargo, la presencia más marcada de Borges en el cine fue con "Invasión", que tiene varios puntos de contacto con "El Eternauta".

Fotograma de "Invasión" (Foto: redes sociales).

Sólo "para mayores de 178 años"

La invasión y la resistencia que se organiza es el elemento en común. No se habla de manera explícita del "héroe colectivo" como en el caso de Oesterheld, pero esa idea recorre la película. Y así como Francisco Solano López le puso imágenes a una batalla con el estadio de River Plate como telón de fondo, el momento culminante de "Invasión" transcurre en la cancha de Boca Juniors.

El año de lanzamiento coincidió con el proyecto de la versión del Eternauta con dibujos de Alberto Breccia. La revista Gente comenzó a publicarla en forma seriada pero la interrumpió. La primera entrega fue en el número del 29 de mayo de 1969, el día del Cordobazo.

Oesterheld hizo algunos pequeños cambios, con alusiones a la dominación sobre América del Sur, pero no fue ese giro ideológico el que interrumpió la publicación, sino el vanguardismo del dibujo de Breccia, criticado en cartas de lectores. La revista justificó de esa manera su abrupto fin. Para ese entonces, el semanario reseñó de manera presuntamente ingeniosa la película de Santiago: "No nos gustó. La aconsejamos para mayores de 178 años solamente".

Fotograma de "Invasión" (Foto: redes sociales).

La equivalente a la Buenos Aires de Oesterheld es, en el film de Santiago, la sitiada Aquilea. Aunque el paisaje es fácilmente reconocible, el director y Borges se propusieron anclar el relato en una analogía con la Guerra de Troya al aludir a Aquiles. La vida cotidiana continúa como si nada mientras los enemigos avanzan sobre la ciudad y se organiza la manera de resistirlos.

El jefe de los resistentes es un anciano, Don Porfirio, cuyo aspecto es similar al de una figura mítica que fue cercana a Borges: Macedonio Fernández. En la película, lo interpretó el compositor Juan Carlos Paz. Adolfo Bioy Casares (que aparece en los títulos como responsable del argumento junto con Borges) negó que Macedonio fuera la inspiración de Don Porfirio y siempre sostuvo que, como está en los créditos, el guion fue obra de Santiago y Borges, y que su colaboración fue mínima.

El Juan Salvo de "Invasión" se llama Julián Herrera y lo personificó uno de los nombres determinantes de la historia del cine argentino: Lautaro Murúa. Herrera está al frente de un grupo y hay algo del compañerismo de Salvo y sus amigos con los que juega al truco al comienzo de la nevada mortal de "El Eternauta".

Santiago plasmó esa idea de la amistad entre hombres en la escena en la que Roberto Villanueva entona la "Milonga de Manuel Flores" de Borges, musicalizada por Aníbal Troilo. Como el Salvo oesterheldiano, Herrera tiene su compañera, que es Irene (Olga Zubarry). El elenco también contó con, entre otros, Lito Cruz, Martín Adjemián y Juan Carlos Galván.

Afiche de "Invasión", en ocasión de su estreno en Francia (Foto: Nicolás Jara).

"Tomamos una resolución heroica"

En su monumental  biografía "Borges", Bioy sitúa la génesis del argumento en junio de 1967. En esas semanas había publicado con Borges "Crónicas de Bustos Domecq", que fue tapado por un huracán firmado por Gabriel García Márquez y titulado "Cien años de soledad". La escritura de "Invasión" se demoró por el casamiento de Borges con Elsa Astete Millán y un viaje a Estados Unidos.

El 19 de junio, Bioy escribió en su diario: "Come en casa Borges. Acelerada invención de episodios y personajes para el filme". El 3 de julio decidieron entregar un resumen del film a cambio de no firmar un contrato que ya tenía estipulados sus honorarios. "Tomamos una resolución heroica", escribió Bioy. Y añadió: "Los productores no comprenderán nuestra resistencia, nuestra poca disposición a firmar y cobrar".

El 8 de julio, Santiago fue a almorzar con Borges a lo de Bioy. El autor de "La invención de Morel" tomó la palabra: "Tengo, para usted, una buena y una mala noticia. La buena es que hemos concluido el resumen del filme y que se lo regalamos para que haga lo que quiera. La mala es que no haremos el libreto". Santiago aceptó y se mostró complacido con el material que le pasaron. En ese encuentro, el director definió que la película se llamaría "Invasión". Durante los días siguientes, Borges y Bioy trabajaron en nuevas escenas.

Borges se mostró satisfecho con la película. La definió como "un filme fantástico", lejano, sin embargo, de Ray Bradbury y H. G. Wells. "Los invasores no llegan de otro mundo", apuntó en una de las "Siete conversaciones con Jorge Luis Borges", de Fernando Sorrentino. Resaltó que los resistentes "son hombres como todos los hombres, no son especialmente valientes ni, salvo uno, excepcionalmente fuertes. Son gente que trata simplemente de salvar su patria de ese peligro y que van muriendo o haciéndose matar sin mayor énfasis épico". Casi una descripción del grupo de "El Eternauta".

Filme de culto y mítico con el correr de los años, "Invasión" sufrió los avatares de la última dictadura militar, en lo que significó el gran ensañamiento contra Borges en la represión cultural. Ocho bobinas de los negativos originales de la película fueron robados en 1978 por un grupo comando que ingresó a los laboratorios Alex. Santiago, fallecido en 2018, y Aronovich reconstruyeron la película en base a algunas copias que circulaban, y así hay una versión restaurada.

Los espectadores del presente pueden constatar algo que pasó desapercibido en 1969: "Invasión" es una película profundamente política, que se amoldó a su manera al clima de insurgencia que iba a envolver a la Argentina de los primeros años '70, al hacer alusión a la dictadura de Juan Carlos Ongania de mediados de los años '60, autodenominada "Revolución Argentina", y a la resistencia en muchos puntos a ese gobierno militar y autoritario. Como también era político el Eternauta que conocieron sus primeros lectores en 1957. Borges y Oesterheld: dos maneras, o quizás la misma, de encarar la resistencia.

(Fuente: Página 12 / Wikimedia / redacción propia)

lunes, 5 de mayo de 2025

La trágica historia de Oesterheld, el creador de "El Eternauta": emblemático escritor de historietas y desaparecido en la dictadura militar

Desde el estreno de su serie en Netflix, El Eternauta es furor. Sin embargo, no todos conocen la trágica historia real de su autor, Héctor Germán Oesterheld.


Con el estreno de El Eternauta, protagonizada por Ricardo Darín, el nombre de Héctor Germán Oesterheld volvió a ocupar el centro de la escena. No solo por haber creado una de las historietas más emblemáticas de la literatura argentina, sino también por su trágica historia: fue secuestrado y desaparecido durante la última dictadura, junto a sus cuatro hijas, dos de ellas embarazadas.

Oesterheld y su familia

Oesterheld nació en Buenos Aires en 1919. Aunque se recibió de geólogo en la Universidad de Buenos Aires en 1947, su verdadera vocación fue siempre la escritura.

Su carrera como autor comenzó temprano: en 1943 publicó su primera obra y, ya en los años 50, colaboraba con dibujantes como Hugo Pratt, quien más tarde alcanzaría la fama internacional con Corto Maltés.

El Eternauta: la historieta que marcó una época

En 1955, junto a su hermano Jorge, fundó la editorial Frontera, una apuesta arriesgada en un mercado dominado por cómics estadounidenses. Ahí nacería, en 1957, su creación más reconocida: El Eternauta, ilustrada por Francisco Solano López.

La historieta rompió con el molde de los cómics de la época. Ambientada en Buenos Aires, mostraba una ciudad devastada por una nevada mortal y una invasión alienígena. A diferencia de los escenarios habituales —como Nueva York o Londres—, en El Eternauta las calles, plazas y edificios eran familiares para los lectores argentinos.

“Me fascinaba la idea de una familia que quedaba sola en el mundo, rodeada de muerte y de un enemigo ignorado e inalcanzable. Pensé en mí mismo, en mi familia, aislados en nuestro chalet y comencé a plantearme preguntas”, contaría Oesterheld años después, en la década de 1970. De esa experiencia nació una trama que, a la distancia, parece haber anticipado su propio destino.

El héroe colectivo de El Eternauta

“El héroe verdadero de El Eternauta es un héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así, aunque sin intención previa, mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe ‘en grupo’, nunca el héroe individual, el héroe solo”, escribió en la introducción de la edición completa.

La historia no giraba en torno a un salvador solitario, sino en torno a personas comunes que se organizaban para resistir. Una idea que, en medio de las convulsiones políticas de la Argentina de los años 60 y 70, comenzó a tomar un tinte más político.

El personaje principal, Juan Salvo —interpretado por Darín en la nueva adaptación—, junto con Favalli y otros compañeros, enfrentaban una amenaza desconocida y aplastante, muy parecida a lo que luego vivirían miles de argentinos bajo el terrorismo de Estado.

“Cuando imaginas una fuerza superior a la tuya, organizada, desconocida, estás muy cerca de imaginar el contexto de la gente que ha sufrido dictaduras”, señaló Darín en diálogo con Clarín.

El vínculo de Héctor Germán Oesterheld con la política

A medida que se intensificaban los conflictos sociales y políticos en Argentina, Oesterheld se fue involucrando cada vez más en la militancia. Sus obras se volvieron más comprometidas, como los guiones sobre la vida de Ernesto “Che” Guevara y Eva Perón.

En los años 70, tanto él como sus hijas —Estela, Diana, Beatriz y Marina— se incorporaron a Montoneros, organización político-militar de la izquierda peronista.

El secuestro de sus hijas

La tragedia golpeó de lleno a los Oesterheld tras el golpe del 24 de marzo de 1976. En junio de ese año, Beatriz, de apenas 20 años, fue la primera en ser secuestrada y asesinada. Le entregaron su cuerpo días más tarde a su mamá, Elsa, en una urna sellada.

Diana, embarazada de seis meses, fue secuestrada en agosto de 1976 en la provincia de Tucumán. Su hijo de un año, Fernando, fue abandonado en una Casa Cuna y posteriormente recuperado por su familia paterna. Se presume que ella fue trasladada al centro clandestino de Campo de Mayo, donde habría dado a luz. Ni ella ni su bebé fueron vistos nuevamente.

Estela, la hija mayor, fue herida de bala durante un intento de secuestro en julio de 1977. Falleció en el hospital de Adrogué a causa de las heridas. Por otro lado, Marina, embarazada de ocho meses, fue secuestrada en noviembre de 1977 junto a su pareja, Alberto Seindlis. Se cree que también dio a luz en cautiverio. Ambos permanecen desaparecidos.

La guarnición militar de Campo de Mayo se encuentra ubicada en el partido de San Miguel, provincia de Buenos Aires donde  funcionaron al menos cuatro centros clandestinos de detención

El trágico destino de Héctor Germán Oesterheld

Héctor fue secuestrado en abril de 1977 en La Plata y se lo vio en centros clandestinos como El Vesubio y Campo de Mayo. Durante su cautiverio, fue informado por sus captores sobre la muerte de sus hijas, lo que agravó su estado de salud.

Testimonios de sobrevivientes indican que Oesterheld siguió escribiendo durante su detención. En diciembre de 1977, compartió un cigarrillo con otros detenidos como gesto navideño. Fue visto por última vez en enero de 1978 y nunca más se supo de él.

En el libro Los Oesterheld, de las escritoras Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami, Elsa Sánchez, esposa del autor, testimonió: “En la época trágica de este país desaparecieron a mis cuatro hijas, mi marido, mis dos yernos, otro yerno que no conocí, y dos nietitos que estaban en la panza. Diez personas desaparecidas en mi familia. Pero prefiero recordar los años en los que fui feliz”.

En diálogo con Radio Mitre, Ricardo Darín expresó: “La historia de la familia Oesterheld es increíble. Yo he conocido personas que han perdido a un familiar, o que un familiar ha sido desaparecido, pero es muy difícil encontrar a alguien a quien le hayan secuestrado a sus cuatro hijas. Es una familia travesada por el dolor y la locura, como tantas otras familias de nuestro país. Es inalcanzable lo que debe haber vivido esa gente”.

El legado de Oesterheld y la vigencia de El Eternauta

Oesterheld, como tantos otros desaparecidos, dejó mucho más que una ausencia. Dejó una obra que resiste el paso del tiempo, que interpela y emociona. El Eternauta es una advertencia sobre los peligros del poder y una lección sobre la solidaridad.

Hoy, mientras Netflix estrena una nueva adaptación de su historia más famosa, el legado de Oesterheld vuelve a brillar. “El único héroe válido es el héroe en grupo”, escribió el autor que creyó hasta el final en el poder de de las personas para enfrentar incluso lo imposible.

(Fuente: Diario La verdad/Wikipedia, Varios)

La comunidad científica coincide casi unánimemente en algo: socializar ayuda y nos salva en medio de cualquier situación crítica

En momentos de crisis, ya sean prolongados o puntuales, relacionarnos con otros -incluso con desconocidos- es clave para nuestra resiliencia psicológica. Este impulso a socializar está profundamente arraigado en nuestra biología y evolución.

(Foto: RossHelen / Shutterstock).

Los seres humanos dependemos de la cooperación para sobrevivir, sobre todo en estos tiempos de destrato y fomento del individualismo. Matthew Lieberman, director del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de California, en Los Ángeles, describe el cerebro humano como "fundamentalmente social", equiparando nuestra necesidad de conexión a la de alimento o agua. Cuando interactuamos positivamente, nuestro cerebro libera oxitocina, dopamina y endorfinas, neurotransmisores que reducen el estrés y fortalecen la salud física y mental.

En la misma línea, el sistema de respuesta al estrés, regulado por el eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA), muestra una notable sensibilidad a la presencia de otros. Estudios de neuroimagen revelan que las áreas cerebrales asociadas al miedo y la incertidumbre se calman cuando estamos acompañados.

La paradoja del aislamiento

Pese a esta programación biológica, las crisis contemporáneas inducen a menudo al retraimiento. Una investigación en siete países mostró que más de un tercio de los jóvenes presenta síntomas de ansiedad social, alcanzando el 58 % en Estados Unidos. La pandemia de covid-19 agravó este fenómeno: la OMS reportó un aumento del 25 % en los casos de ansiedad y depresión globales.

Paradójicamente, en los momentos donde más necesitamos conexión es cuando más tendemos a aislarnos, lo que empeora los efectos negativos de la crisis.

Socialización contra la incertidumbre

La "intolerancia a la incertidumbre" -la dificultad para sobrellevar la falta de control- aumenta la vulnerabilidad a trastornos de ansiedad. En el polo opuesto, socializar ofrece un potente amortiguador: compartir experiencias normaliza las emociones, diversifica las perspectivas, y facilita el acceso a información tranquilizadora.

Relacionarnos con otros, incluso, con desconocidos, es clave para nuestra resiliencia psicológica (Foto: Tayfun Yaman / Shutterstock).

Por ejemplo, después del tsunami de Japón en 2011, los supervivientes con mayor apoyo social mostraron tasas significativamente menores de trastornos psicológicos, incluso teniendo en cuenta el mismo el nivel de exposición al trauma.

El poder de las conversaciones casuales

Las relaciones profundas no son las únicas que nos protegen. Los denominados "vínculos débiles" -interacciones breves con desconocidos- también tienen efectos positivos. Un estudio demostró que conversar con extraños, por ejemplo, en el transporte público, mejora el estado de ánimo, a pesar de las expectativas negativas iniciales.

Estas pequeñas conexiones activan circuitos cerebrales de recompensa y contrarrestan directamente los efectos del estrés crónico.

(Foto: Pixabay).

Tecnología: ¿puente o barrera?

Durante la pandemia, las videollamadas y mensajes permitieron mantener vínculos, ofreciendo beneficios similares a las interacciones presenciales. Sin embargo, el aumento del uso de redes sociales también se ha relacionado con mayores niveles de ansiedad social, especialmente entre los jóvenes.

El problema surge cuando la comunicación digital sustituye, en lugar de complementar, las interacciones presenciales. Tras el confinamiento, muchos han experimentado "ansiedad de reentrada social", mostrando las limitaciones de los vínculos exclusivamente virtuales.

Estrategias prácticas

Para fortalecer nuestra resiliencia social en tiempos turbulentos, podemos incluir en nuestra vida una serie de estrategias que no sólo mejoran el bienestar emocional, sino que también fortalecen la salud física a través de mecanismos inmunológicos y antiinflamatorios.

Las claves son priorizar interacciones presenciales seguras y establecer rutinas sociales regulares, como reunirnos con familia o amigos con cierta periodicidad. También es importante valorar los vínculos débiles, esos instantes en que hablamos con nuestro compañero de asiento en el tren o con el cajero del supermercado. Asimismo, es recomendable participar en actividades comunitarias, compartir progresivamente experiencias personales y limitar el consumo excesivo de noticias negativas

(Foto: Pixabay).

Por otra parte, la gestión de crisis debe integrar políticas públicas que fortalezcan la cohesión social. Las campañas de comunicación deberían fomentar valores colectivos y el apoyo mutuo. Mientas, las políticas de distanciamiento -como las que tuvieron lugar durante la pandemia- deberían contemplar alternativas seguras de conexión social.

En educación, promover competencias sociales y emocionales es esencial para preparar sociedades más resilientes ante futuras crisis.

En definitiva, cuando la incertidumbre nos invita al aislamiento, la respuesta adecuada es profundizar nuestras conexiones humanas. Desde charlas casuales hasta fuertes lazos comunitarios, cada interacción protege nuestra salud mental y física. En un mundo de cambios constantes, invertir en relaciones sociales no es un lujo: es una necesidad evolutiva y una medicina esencial.

(Fuente: The Conversation)

De qué manera las redes sociales impulsan el renacer de los clubes de lectura

Desde aplicaciones como Instagram y TikTok, hay un creciente fomento de las comunidades literarias, uniendo lectores en torno al análisis compartido de libros.

(Foto: Bookmates Club).

En un contexto donde las redes sociales modelan las formas de comunicación y los vínculos personales la mayoría de las veces se construyen a la distancia, los clubes de lectura se reafirman como una herramienta cultural que permite recuperar el diálogo, la conversación y el pensamiento colectivo.

Este fenómeno, que vive un nuevo auge, se manifiesta con fuerza en comunidades jóvenes, particularmente a través de proyectos que nacen en entornos educativos.

Un fenómeno que crece: lectura y comunidad en tiempos de hiperconexión

Aunque los clubes de lectura existen desde hace siglos, su forma contemporánea se adaptó a los hábitos digitales actuales. En paralelo al avance de tecnologías que incentivan el consumo solitario de contenido, cada vez más personas deciden reunirse, de forma virtual o presencial, para leer en compañía.

A diferencia de épocas anteriores, donde los clubes funcionaban en espacios físicos limitados, hoy es posible integrar grupos desde cualquier lugar geográfico gracias a plataformas como Instagram, TikTok, Facebook o Twitter, que sirven como canales de difusión y organización.

(Foto: Freepik).

Este resurgimiento se explica, entre otras razones, por el deseo de conectar con otros más allá de las pantallas. Según comentaron creadoras del club de lectura Bookmates Club, los libros son la causa por la que fue necesario compartir lecturas y conversaciones, lo que las impulsó a abrir el espacio a más personas.

"Un día dijimos: ‘¿por qué hacerlo solo entre nosotras?’". Así, pasaron de una charla informal entre compañeras de carrera a construir una comunidad literaria con identidad propia.

El club, que está conformado por Luna Comoglio, Milena Virgilio, Ayelén Veraza, Laura Palacios Machado, Agostina Videla Cornejo, Karen Villalba y Victoria Ossoinak, decidieron que el acceso debía ser abierto y sin fines comerciales. La dinámica del club incluye la participación activa de sus miembros en la elección de libros.

(Foto: Freepik).

Cada mes proponen una temática o género, desde lo obvio, como el romance en febrero o el terror en octubre, hasta propuestas originales como leer autoras argentinas en mayo, y una encargada rotativa arma una lista de entre diez y quince títulos posibles. Luego, la elección final se hace por votación entre las integrantes o se abre a los miembros del club.

Además de las reuniones de discusión, el club incluye un podcast propio, "Spill the Mate", que funciona como un complemento sonoro del debate. "Toma la esencia de los 'booktubers', pero adaptado a nuestro estilo", detallaron. Esta apuesta por la diversidad de formatos refleja una tendencia más amplia entre las nuevas generaciones lectoras, no se trata sólo de leer, sino de generar contenido y mantener un intercambio constante.

El valor del diálogo: leer ya no es una práctica solitaria

Uno de los elementos centrales que explican el auge de los clubes de lectura es el diálogo. Para las integrantes de Bookmates Club, la lectura compartida permite enriquecer la experiencia individual al confrontarla con otros puntos de vista. "Nos resulta muy interesante ver la interpretación que tiene cada una sobre un mismo libro y el por qué de ella", cuentan.

(Foto: Freepik).

Este intercambio transforma la lectura en un acto social. "Tenemos a una persona en el club de lectura que nos dijo que no tiene con quién hablar de libros, ya que a nadie de su círculo le interesa. Esa persona está buscando un ida y vuelta, que su opinión no quede olvidada en un comentario de un video", comentaron.

La posibilidad de intercambiar ideas en tiempo real, de explicar o cuestionar lo que se leyó, de debatir sobre las intenciones del autor o los sentidos de una escena, son elementos que consolidan a los clubes como espacios de pensamiento colectivo.

Comunidad, pertenencia y vínculos reales

El club no sólo cumple una función intelectual. También ofrece un espacio de pertenencia que muchas veces se pierde en el consumo solitario de redes. "Crear comunidad es algo muy importante para nosotras", afirmaron sus integrantes , "porque la lectura compartida permite construir vínculos afectivos sostenidos en un interés común".

(Foto: Freepik).

No se trata únicamente de analizar un texto, sino de encontrarse con otros a partir de ese análisis, de compartir emociones, preguntas y sensaciones que surgen de las historias leídas.

"Poder hablar con alguien de tu lectura actual es algo muy interesante, tanto mientras leés como después. Al leer de forma individual sos vos solo con tus emociones y pensamientos, el club de lectura te ofrece otras miradas, nuevas formas de sentir y pensar el libro", explicaron.

La lectura en red: el futuro ya llegó

El fenómeno no parece detenerse. Según el grupo, los clubes de lectura van a seguir evolucionando conforme a las necesidades de la sociedad en cada momento. Hoy, ese momento se define por la hiperconectividad, y justamente por eso la lectura cobra otra dimensión cuando se comparte.

(Foto: Freepik).

"Leer está dejando de ser una actividad solitaria. La lectura se comparte, se comenta, y se vive en comunidad". Las redes sociales desempeñan un rol central en esta transformación: "Las 'bookstagramers', 'booktokers', 'booktwitters' y 'booktubers' están fomentando la lectura y logrando que las nuevas generaciones se adentren en ella", afirmaron.

Lo que antes era un hábito íntimo, ahora se convierte en una experiencia colectiva, con herramientas propias y nuevas formas de expresión. En ese contexto, estas iniciativas no sólo se integran a esa corriente, sino que amplían sus alcances al mantener la gratuidad, promover la inclusión y ofrecer contenido propio.

(Fuente: Infobae)

La ópera "Carmen" regresa al Teatro Avenida porteño con una renovada puesta que homenajea su espíritu revolucionario

Una nueva versión del clásico lírico de Georges Bizet, con dirección escénica de Gabriel Villalba y dirección musical de César Tello, se presentará los viernes 9 y 16, y los sábados 10 y 17 de mayo

"Carmen" tiene funciones programadas los días 9, 10, 16 y 17 de mayo a las 20:30 en el Teatro Avenida porteño (Foto: prensa Sol Producciones).

La emblemática ópera "Carmen" de Georges Bizet regresa a la cartelera porteña en el Teatro Avenida (Av. de Mayo 1222, CABA), donde se celebrarán los 150 años de su estreno original. La producción, impulsada por la Compañía Artística Clásica del Sur y Sol Producciones, presentará funciones los días 9, 10, 16 y 17 de mayo a las 20:30, bajo la dirección musical de César Tello y la dirección escénica de Gabriel Villalba​.

Con la destacada participación de la mezzosoprano brasileña Luciana Bueno, junto a Gabriel García y Nicolás Sánchez, esta nueva versión promete un homenaje tanto a la obra como al espíritu de libertad que encarna su protagonista​. Además, las funciones serán dedicadas al tenor Luis Lima, en reconocimiento a su trayectoria​.

Ópera y arte visual

Lejos de buscar una transgresión superficial, el director escénico Gabriel Villalba apostó por una relectura profunda del universo de la obra. En su investigación, halló una conexión esencial con el mundo de la tauromaquia, pasión compartida por Pablo Picasso, cuyas imágenes pictóricas forman parte de la escenografía diseñada junto a Zacarías Gianni​.

La puesta es una producción de la Compañía Artística Clásica del Sur y Sol Producciones (Foto: prensa Sol Producciones).

Villalba subraya que su mayor desafío fue dotar de credibilidad y sustento dramático a la puesta en escena. "Mi propuesta siempre fue que los cantantes actúen, que su cuerpo esté disponible para transmitir lo que requieren los personajes", afirmó, reivindicando el concepto de "teatro cantado" que inmortalizó María Callas​.

Una Carmen valiente y actual

Luciana Bueno, aclamada en su país por su interpretación de este clásico, debuta en Argentina en el escenario del Teatro Avenida. Para la mezzosoprano, encarnar a la cigarrera sevillana significa mucho más que cantar sus arias emblemáticas. "Tengo que actuar, ser Carmen", explicó, resaltando la importancia de asumir el carácter indómito del personaje​.

La artista destaca el trasfondo de violencia de género que subyace en la historia, al interpretar el asesinato final como una denuncia de Bizet contra una barbarie histórica. "El público se enamora de Carmen, y su asesinato se vuelve aún más trágico porque sienten lo terrible e injusto que fue ese crimen", reflexionó​.

Música que trasciende el tiempo

Para César Tello, director musical de la producción, el desafío fue imprimir una nueva vitalidad a una de las óperas más representadas del repertorio universal. "La idea es lograr que la puesta tenga algo para destacar en los tiempos musicales, el trabajo actoral, el nivel de los cantantes… Y hacer algo bello e inolvidable desde esos lugares", comentó​.

César Tello, director musical de "Carmen" (Foto: prensa Sol Producciones).

Amante confeso del repertorio francés, Tello encara esta sexta dirección de Carmen con el mismo entusiasmo de siempre. "Cada vez la disfruto más como director y como intérprete", confesó​.

Carmen, del escándalo a la consagración posterior

La ópera fue estrenada el 3 de marzo de 1875 en la Opéra-Comique de París, causando un revuelo inmediato debido a la audaz representación de su protagonista femenina, una mujer emancipada en una época que relegaba a la mujer a la categoría de propiedad​.

Más allá de las críticas iniciales, la potencia dramática de su música y el magnetismo de sus personajes lograron imponerse, convirtiendo a Carmen en una de las óperas más interpretadas a nivel mundial. Como señaló el director de la Opéra-Comique, Louis Langreé, la obra de Bizet conjuga "el genio de la melodía y de la teatralidad, con una orquestación perfecta".

(Fuente: Infobae)