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lunes, 24 de junio de 2024

Por qué algunos olores se perciben como nauseabundos y otros como agradables

 Estas sensaciones sensoriales pueden variar ante distintos factores, pero rara vez, ya sean "malos" o "buenos", son generados por una sola molécula.


Olor a café, tabaco, alcantarilla, gases de escape… estos olores cotidianos están por todas partes a nuestro alrededor. Pueden percibirse como placenteros o nauseabundos, según criterios propios de cada persona.

Dependiendo de nuestra edad, nuestro género, nuestra sensibilidad, nuestra cultura o incluso nuestras experiencias personales, nuestras percepciones olfativas pueden variar y evolucionar con el tiempo, y un mismo olor puede verbalizarse mediante varios adjetivos evocadores muy diferentes según el olfato.

Para comprender mejor esta parte de la subjetividad, Atmo Normandie (asociación encargada de controlar la calidad del aire en Normandía, Francia) organiza el "minuto internacional de los olores" el 10 de junio. Exactamente, a las 10:06 a. m., todos están invitados a sacar la nariz afuera y luego notar el primer olor que notan en un tablero de cartulina de Bristol.

Se recogen y analizan descripciones de los cuatro rincones de Francia e incluso del mundo entero, suficiente para ilustrar la subjetividad de nuestras percepciones y las diferencias lingüísticas en la forma en que se describen los olores.

Desde 2018, el equipo de la Universidad Le Havre Normandy ha estado trabajando con la comunidad urbana de Le Havre Seine Métropole, Atmo Normandie e IMT Nord Europe para comprender y remediar las molestias olorosas en el medio ambiente.

¿Por qué algunos olores huelen mal?

Es obvio que los receptores olfativos ubicados en nuestra cavidad nasal no distinguen entre moléculas químicas "buenas" por un lado y "malas" por el otro. Todo ocurre a nivel de nuestro cerebro, y más particularmente en la amígdala (que evalúa la valencia emocional positiva o negativa de los estímulos sensoriales) y el hipocampo (implicado en la memoria y los recuerdos). Las diferencias genéticas también podrían influir en la sensibilidad individual a los olores.


Otras razones, más culturales, también pueden explicar por qué un olor se percibe como "malo":

Reflejo ancestral: el así llamado nos ha sido transmitido, y es por el que tenemos una mayor sensibilidad a los olores que podrían suponer un peligro y ser "malos" para la salud humana (comida podrida, moho, patógenos, etc.).

Malestar fisiológico: ciertos olores pueden estar asociados con malestar físico que aumenta con la intensidad y/o concentración o naturaleza irritante de la molécula química. Este es, por ejemplo, el caso del ácido acético, que da su olor al vinagre, que resulta irritante en altas concentraciones.

Familiaridad: un olor común generalmente se percibirá de forma más positiva que un olor desconocido. Por ejemplo, el ácido isovalérico puede ser percibido positivamente por un aficionado al queso de cabra, del que forma parte, mientras que también se encuentra en el olor del sudor de los pies, y es un olor universalmente reconocido como desagradable en todo el mundo.

Educación: se aprende universalmente, por ejemplo, que el olor de las heces y la orina es "malo" desde una edad temprana, mientras que se enseña que el olor de las flores es un olor "bueno".

Contexto: juega un papel muy importante en nuestra apreciación positiva o negativa de los olores, por ejemplo según la hora del día. El olor a comida frita, por ejemplo, es desagradable si lo notamos temprano en la mañana al levantarnos de la cama, pero se vuelve apetecible al mediodía cuando el hambre comienza a hacerse sentir.

El "mal" olor, cuando se vuelve molesto, se considera entonces una molestia. Existen diferentes dimensiones relacionadas con este malestar: con qué frecuencia aparece el olor en el transcurso de un día o año, la duración, persistencia o carácter fugaz del olor, la ubicación del olor (las áreas geográficas que se ven afectadas) y la intensidad, en relación con la concentración del olor y el carácter hedónico.

Formar expertos en molestias olfativas

La subjetividad de las percepciones en la apreciación de los olores es un obstáculo para la investigación sobre el análisis de las molestias olorosas. Esto no es sólo un problema para su adecuada comprensión, sino también para reducir molestias o anticiparse a ellas. Por tanto, el uso de paneles de evaluadores humanos es esencial para complementar los enfoques instrumentales.

Al igual que los enólogos, los expertos en molestias olorosas, en determinados países, reciben formación. Pueden ser investigadores académicos, residentes locales, empleados de la industria o incluso agentes de las autoridades locales. Trabajan discretamente para hacer que el aire que nos rodea sea menos oloroso a diario mediante sus informes a las autoridades administrativas o directamente a los fabricantes sospechosos. Incluso se organizan concursos, como el organizado el pasado mes de abril por Atmo Normandie, para premiar a estas "narices de oro".

Para describir objetivamente los olores, la organización usó el método del Lenguaje de las Narices (LdN), desarrollado por ellos, que permite representar gráficamente el espacio oloroso definido por moléculas de referencia, organizadas en torno a siete "núcleos" con marcadas características olorosas.

El cóctel detrás de los "malos olores"

Una primera fase de investigación ya ha permitido, gracias a este repositorio, caracterizar más de 40 moléculas olorosas -algunas nunca antes descritas- que pueden emitirse en la zona industrial-portuaria de Le Havre.

Pero los olores rara vez son el resultado de una sola molécula aislada. Generalmente, es una mezcla compleja en estado gaseoso y generalmente está presente en el aire en una concentración mínima. En esta mezcla se producen interacciones entre moléculas que pueden provocar fenómenos de enmascaramiento o de sinergia, que conducen respectivamente a una reducción o una amplificación de nuestra percepción de los olores.


En estas condiciones difíciles de reproducir, y para acercarse a escenarios reales de molestia, también se interesaron por mezclas de sustancias que se reprodujeron y evaluaron a escala de laboratorio.

De este modo se pudo demostrar, por ejemplo, que el disulfuro de metilo (olor sulfuroso de la cebolla) lamentablemente enmascaraba el olor frutado, mucho más agradable, de la ciclopentanona. De hecho, estas dos moléculas volátiles pueden ser emitidas simultáneamente a la atmósfera mediante determinados procesos industriales, ciertamente en dosis muy bajas, pero su bajísimo umbral de percepción podría provocar una contaminación olorosa.

Los olores nauseabundos de nuestro entorno son muy a menudo consecuencia de la actividad humana, con vocación industrial, por supuesto, pero también con vocación medioambiental. Por citar sólo algunos: plantas depuradoras de aguas residuales, compostaje de residuos verdes, valorización de residuos y coproductos, unidades de metanización, etc.

(Fuente: Infobae)

martes, 28 de mayo de 2024

¿Se puede realmente tener "memoria fotográfica"? ¿O será "memoria eidética"?

Todos tenemos un amigo o familiar que afirma tener memoria fotográfica. Los hemos visto leer un texto una sola vez y poder repetirlo con asombrosa precisión tiempo después. O personas que nos recuerdan pasajes de nuestra infancia con tal claridad que es como ver una foto vieja, que poco a poco va adquiriendo nuevo brillo en sus colores y mayor nitidez ante nuestros ojos.


¿Memoria fotográfica o eidética?

Hay que comenzar por un debate inicial. ¿Es memoria fotográfica o eidética? La palabra "eidético" viene del griego "eidos" (forma) y no debe confundirse el término con memoria fotográfica, por cuanto el cerebro no funciona como una cámara y las imágenes eidéticas no son realmente como fotografías.

Si a quienes tienen memoria eidética se les muestra brevemente una imagen que no hayan visto previamente, afirman que luego pueden "ver" una imagen mental y recuerdan detalles sumamente específicos, como el número de las ventanas en una calle o de pétalos en una flor. Además, sus ojos se mueven como si estuvieran escaneando la imagen o escena que ven.

Se puede esperar que una persona que afirme ver una foto después que no la tiene enfrente, pueda recordar perfectamente la foto original. Sin embargo, la precisión de muchas imágenes eidéticas está lejos de ser perfecta.

Cuando se habla de memoria fotográfica, usualmente se alude a casos donde la persona puede conservar en su memoria escenas por mucho más tiempo, incluso hechos provenientes de otros momentos de su vida.

Se ha observado que los niños son capaces de recordar con mucha más precisión que los adultos, por lo que se piensa que a medida que crecemos perdemos la capacidad de tener memoria fotográfica y de recordar todo.

Ciertos estudios sostienen que entre el 2 y el 10% de los niños a temprana edad experimenta este tipo de memoria, pero se desvanece a los 6 años, edad en la que comienzan a aprender otros métodos para procesar la información.

La mayoría de las investigaciones demuestran que los adultos no poseen la habilidad de construir imágenes eidéticas. Al parecer, esto se debe a que en edad adulta las personas tienden a codificar lo que observan visual y verbalmente, lo cual dificulta la formación de una imagen eidética.

¿Cómo saber si tenemos memoria eidética?

Existe algo llamado Método de Extracción de Fotos para determinar si existe memoria eidética, y consiste en presentarle a una persona una foto desconocida sobre un caballete para que la observe cuidadosamente durante 30 segundos. Cumplido ese período, se retira la foto y se le pide que describa lo que observó: las personas que afirman tener memoria eidética dicen poder ver la imagen, y pueden analizarla como si en verdad estuviese puesta sobre el caballete.

Hay casos famosos en los que este don puede ser inesperado, traumático, o acarrear hasta -sí, increíblemente- problemas legales. Es el caso de Kaavya Viswanathan, autora de un libro por el cual fue acusada de plagiar 29 pasajes provenientes de otro libro escrito por Megan McCafferty.

Viswanathan reprodujo los pasajes de manera inconsciente e involuntaria, gracias a su memoria fotográfica. Ella almacenó esa información en su memoria y, al parecer, la hizo "suya" con el transcurrir de los años.

Lo mismo parece haberle ocurrido al ex Beatle George Harrison, quien siempre afirmó que nunca quiso copiarse la melodía de "He's so fine", un gran éxito del grupo estadounidense The Chiffons en 1963, cuando compuso su también exitosa canción "My Sweet Lord": simplemente olvidó que había escuchado esa canción con anterioridad.

Buena memoria


Aunque no hay estadísticas que confirmen la existencia de la memoria fotográfica, sí hay personas con buena memoria.

Se dice que Kim Peek, quien sirvió de referencia para el personaje interpretado por Dustin Hoffman en la película "Rain Man", memorizó cada página de los más de 12.000 libros que había leído. Peek dice que le toma entre 9 y 12 segundos leer una página y que cada uno de sus ojos lee una página independientemente. No obstante, nunca se han realizado pruebas rigurosas sobre la habilidad de Peek.

También está el caso de Stephen Wiltshire, quien ha sido llamado "la cámara humana" por su habilidad para crear bosquejos de escenas vistas durante unos segundos. Pero incluso en este caso no puede hablarse de una memoria fotográfica. Su mente no funciona como una fotocopiadora: se toma libertades al momento de recordar lo que vio.

Al parecer, hacen falta más estudios que permitan concluir en la existencia de estos tipos de memoria. Los investigadores están haciendo esfuerzos y es probable que pronto se produzcan nuevos hallazgos al respecto.

(Fuente: BBC Mundo / Universidad de Valencia / Wikipedia)

viernes, 26 de abril de 2024

Por qué es tan importante el sóleo, el músculo al que llaman el "segundo corazón"

Es un músculo poco conocido para la gente en general, pero de una gran relevancia. Y no sólo porque es indispensable para poder estar de pie y caminar.


El sóleo es indispensable para hacer cualquier actividad de pie (Imagen: Getty Images)..

El sóleo, situado en la parte baja de la pantorrilla, es uno de esos órganos polifacéticos que no sólo nos mantiene erguidos, sino que contiene dos importantes venas en su interior que juegan un papel clave en la circulación sanguínea.

Por ello muchos lo han definido como un "segundo corazón", y parte de lo que lo hace especial es su composición. Primero que es muy grande, tiene mucha masa muscular, y segundo porque está compuesto principalmente de lo que es tejido muscular puro y no tanto tejido conectivo (también llamado conectivo) como en otros músculos. Y eso está relacionado con su función.

Estabilidad

Dependiendo de su función, los músculos del cuerpo están compuestos por diferentes tipos de fibras. 
Para los músculos que mantienen la estructura del cuerpo, como los que están en lo profundo de la espalda y mantienen la columna espinal erguida, el cuerpo usa fibras de contracción lenta. Son fibras que aunque no están hechas para realizar movimientos repentinos, tienen una gran resistencia y se pueden mantener contraídas por horas con pocos síntomas de fatiga. Es lo que nos permite permanecer de pie o caminando por periodos prolongados.

Por otro lado, están los músculos de las manos, piernas o brazos, los cuales contienen fibras de acción rápida, es decir fibras que se contraen y relajan casi instantáneamente para lograr la gran cantidad de movimientos de los que somos capaces.

El sóleo, como músculo estructural que nos ayuda a mantenernos erguidos, tiene una gran composición de tejido de contracción lenta, algo que lo hace capaz de generar grandes cantidades de energía sin fatigarse tanto.


En cuestión de multifuncionalidad, pocos como el sóleo (Foto: Getty Images).

El sóleo tiene una gran cantidad de fibra muscular y la fibra muscular tiene un elemento que es clave para la creación de energía: las mitocondrias. Debido a la gran cantidad de mitocondrias, vemos que cuando lo estimulamos, genera una gran cantidad de energía.

Es esa densidad de fibras la que hace que este músculo, que apenas representa el 1% del peso corporal, tenga una capacidad energética muchísimo mayor que muchos otros órganos del cuerpo.

Un sistema de bombeo

El sóleo, además, tiene una función muy particular: ayuda al corazón en su trabajo de bombear la sangre alrededor del cuerpo. La anatomía del sóleo es distinta a la de los otros músculos.

Dentro de tus pantorrillas, hay unas grandes venas que están dentro del sóleo, y esas venas están ahí por buena razón. Si lo piensamos un poco, la gravedad está haciendo que la sangre se acumule en las pantorrillas y en los tobillos y pies. Es un problema que le ocurre a la gente adulta, pero incluso a la gente jóven.


Al contraerse, el músculo compacta las venas, devolviendo la sangre hacia el corazón (Imagen: Getty Images).

Pero la sabia naturaleza puso estas venas dentro del sóleo para que se compriman cuando el músculo se contrae. Cuando las comprime, esas venas se llenan y se vacían y envían ese fluido de vuelta al corazón.

Básicamente, con cada paso que damos estamos impulsando la sangre que está en las piernas de vuelta al corazón. Este sistema, que además incluye varias venas del pie y de los músculos gemelos, se conoce como la bomba poplítea.

El buen mantenimiento

Como todos los músculos del cuerpo, el sóleo necesita trabajo para mantenerse saludable. Pero a diferencia del trabajo al que sometemos a los músculos de fibras rápidas, el del sóleo debe ser un trabajo más lento y constante.

Para los especialistas, el trabajo ideal es, simplemente, caminar La tendencia de todo el mundo es creerse que fortaleciendo y trabajando muchísimo el músculo sóleo será más saludable. Y precisamente es un músculo que, por sus características, lo que requiere es un poco lo contrario a todo eso. Es decir, lo que requiere es una actividad mantenida, pero sin estresarlo demasiado.

Por tanto, lo que requiere es simplemente trabajo, no se lo puede dejar quieto. El reposo, el sedentarismo le es muy malo, pero también la sobreexposición a trabajo de fuerza también lo afecta

Es la regla de oro en lo que se refiere a nuestros músculos, los cuales los científicos relacionan cada vez más con el buen funcionamiento general de nuestro cuerpo. La gente suele atribuir una buena calidad de vida en la vejez a tener una buena salud mental, y eso es totalmente cierto, pero la mejor calidad de vida la proporciona un buen tono muscular.

Es decir, trabajar de manera constante la musculatura ofrece para el mantenimiento correcto del cuerpo una gran cantidad de beneficios. Mantener una buena actividad muscular y un buen tono muscular hace que todo el sistema metabólico funcione mejor, bajando el riesgo de enfermedades. El cerebro también funciona mejor, por tanto, hay también menos riesgo de demencia, es decir, la calidad de la salud mental mejora.