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miércoles, 5 de marzo de 2025

La situación de los glaciares de Argentina: un escenario donde la rapidez del deshielo es peor de lo que se esperaba

Argentina es uno de los países con mayor cantidad y diversidad de glaciares y geoformas periglaciares en el mundo, que son nada menos que la mayor reserva de agua dulce que existe.

Glaciar colgante en el volcán Domuyo, provincia de Neuquén, Argentina (Foto: M. Castro / Inventario Nacional de Glaciares).

De toda el agua disponible en el planeta, sólo un 2,5% de ella es dulce y apta para el consumo humano. Los glaciares son cerca de un 75% de ese mínimo porcentaje, por lo que se trata, entonces, de nuestra principal fuente de agua. Pero probablemente no por mucho tiempo más.

Desde el año 2000, los glaciares han perdido en promedio 273.000 millones de toneladas de hielo por año, lo que equivale a la cantidad de agua que consume la población mundial durante 30 años. Este dato surge de un estudio de cooperación internacional sobre la pérdida global de masa de hielo en los glaciares como reservorios de agua dulce, que financió la Universidad Nacional de La Plata y el Conicet a nivel local.

La investigación fue llevada a cabo por el equipo GlaMBIE, bajo el liderazgo del Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares (WGMS) y de la Universidad de Edimburgo, en colaboración con Earthwave Ltd. y más de 30 equipos de investigación de todo el mundo.

Este trabajo revela que la pérdida de hielo entre 2012 y 2023 ha sido un 36% mayor en comparación con el período de 2000 a 2011. Claramente, el deshielo se acelera a un ritmo vertiginoso, y muchas masas de hielo no sobrevivirán al siglo XXI, debido a la rapidez de su reducción.

Todos los glaciares en Argentina, por provincia (Foto: Greenpeace Argentina).

De hecho, si los científicos no estaban ya alarmados, estos resultados demuestran que el deshielo de los glaciares está ocurriendo a un ritmo más agresivo al estimado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

En vistas de estos datos, parece ser poco útil la reciente declaración de las Naciones Unidas para reconocer el 2025 como el "Año Internacional de la Conservación de los Glaciares". También, a partir de este año, el 21 de marzo será considerado como el Día Mundial de los Glaciares.

Por otro lado, Argentina es vanguardista en lo que respecta a la protección de glaciares desde el lado legislativo, ya que la Ley 26.639 reglamenta una serie de medidas para mantener a raya aquellas actividades que puedan afectar su condición natural.

De hecho, restringe textualmente la liberación de sustancias contaminantes, la construcción de obras de arquitectura o infraestructura en estos territorios, la exploración y explotación minera e hidrocarburífera y la instalación de industrias.

Además, se ha creado el Inventario Nacional de Glaciares para registrar toda la información necesaria para su adecuada protección, control y monitoreo. Sin embargo, y aunque con este marco regulatorio y la resistencia de comunidades y asambleas se ha podido dar marcha atrás a decenas de proyectos mineros, por ejemplo, el estímulo de "un modelo de desarrollo que no prioriza la preservación de nuestros recursos naturales sigue poniendo en riesgo estos ecosistemas clave", según dice Agostina Rossi Serra, integrante del equipo de campañas y especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina.

"Nos enfrentamos a una verdad incómoda e ineludible: estamos perdiendo a nuestros gigantes de hielo. Los glaciares, además de ser monumentos naturales de inmensa belleza, son esenciales para la regulación del clima y el suministro de agua dulce. Su pérdida representa una amenaza directa a la vida tal como la conocemos: sin glaciares, no hay agua; sin agua, no hay futuro", alerta Greenpeace.

(Fuente: Xataka Argentina)

lunes, 24 de febrero de 2025

¿Para qué sirven los humedales y por qué es importante protegerlos?

Desde 2021, cada 2 febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales con la finalidad de generar conciencia sobre la urgencia de revertir su pérdida y promover su conservación y restauración a nivel global.

El lema de la celebración de 2024 es Los humedales y el bienestar humano. La campaña destaca la estrecha conexión entre los humedales y la vida humana, subrayando que obtenemos sustento, inspiración y resiliencia de estos ecosistemas productivos. Crédito: Conagua, Gobierno de México.

El agua es uno de los recursos básicos que los seres humanos necesitamos a lo largo de toda nuestra vida, ya sea lo que consumimos (en higiene y limpieza, así como para beber y hacer alimentos) o en muchos de los materiales y productos que generamos (construcciones, ropa, industrias, etcétera). Sin embargo, solo el 2.5 % del agua del planeta es dulce y la mayor parte se encuentra almacenada en glaciares y acuíferos

Uno de los ecosistemas que proporcionan la mayor parte del agua dulce son los humedales. Además, son capaces de retener y almacenar carbono a un ritmo hasta 55 veces más rápido que el bosque lluvioso tropical.

¿Qué es un humedal?

Los humedales son zonas de acumulación de agua de baja profundidad, donde el agua es el principal factor controlador del medio y la vida vegetal y animal asociada a él. Un humedal es un área de tierra que está inundada de manera temporal o permanente, ya sea de forma natural o artificial y que tiene características distintivas que la diferencian de otros tipos de ecosistemas acuáticos o terrestres.

Los humedales cubren el 6 % de la superficie de la tierra y son el hábitat del 40 % de todas las especies de plantas y animales. Crédito: Gaceta UNAM

Existen humedales de tres tipos. Los continentales se refieren a las marismas (terreno bajo y pantanoso), lagos, ríos, llanuras de inundación, tuberas y pantanos. También existen los costeros, formados por marismas de agua salada, estuarios, manglares, lagunas y arrecifes de coral. Por último, los humedales artificiales, como los estanques piscícolas, arrozales y salinas.

Los humedales se distinguen también por las características particulares de sus suelos y por la presencia de plantas y animales adaptados a las condiciones de inundación o de alternancia de períodos de anegamiento y sequía. De esta manera, los humedales no son necesariamente transiciones entre los sistemas acuáticos y terrestres, sino que poseen características estructurales y funcionales propias, que los diferencian de unos y otros.

Cuál es la importancia de los humedales

Si bien solo ocupan aproximadamente el 6% de la superficie terrestre, los humedales albergan el 40 % de todas las especies de plantas y animales.

Estos ecosistemas actúan como filtros naturales, purificando el agua y brindando hábitats esenciales para aves migratorias y diversas especies acuáticas. Además, su capacidad para retener agua contribuye a prevenir inundaciones y a recargar los acuíferos, elementos cruciales en medio de la creciente crisis hídrica que afecta a la región.

En los últimos 50 años se han perdido el 35 % de los humedales a nivel mundial, lo que les convierte en el ecosistema más amenazado, con unas cifras de desaparición tres veces más alta que la de los bosques. Crédito: Ecoavant

La diversidad biológica dentro de ellos desempeña un papel fundamental en la salud humana, el suministro de alimentos y diversas actividades económicas, como la pesca y el turismo, generando empleo.

Más de mil millones de personas, aproximadamente una octava parte de la población mundial, que residen en áreas rurales y urbanas dependen directamente de los humedales como medio de subsistencia. Estos ecosistemas desempeñan un papel vital en el sustento de comunidades en todo el mundo.

Cómo educar para preservar los humedales

Integrar el conocimiento sobre los humedales en las aulas de educación básica es fundamental. Al comprender la importancia de estos ecosistemas, los estudiantes no solo adquieren conciencia ambiental, sino que también se convierten en defensores activos de la conservación.

La educación ambiental desde temprana edad es la clave para forjar una sociedad comprometida con la preservación de los humedales y la sostenibilidad a largo plazo.

Los humedales de Torca y Gaymaral son áreas protegidas divididas por la autopista Norte que se verán impactadas por la ampliación que se planea para la vía - crédito Secretaría de Ambiente de Bogotá

Los humedales no solo sirven como refugio para una biodiversidad única, sino que también desempeñan un papel fundamental en la regulación del ciclo del agua, actuando como guardianes naturales frente a eventos extremos.

El problema de extinción y preservación de los humedales puede abordarse, por ejemplo, desde el aprendizaje basado en problemas dentro de las aulas escolares, para saber cómo es que los estudiantes pueden revertir el daño de la huella humana dentro de uno de estos ecosistemas.

Crisis hídrica en México y Latinoamérica

La escasez de agua es una realidad apremiante en México y América Latina. Comunidades enteras enfrentan la amenaza constante de sequías, exacerbando la presión sobre los recursos hídricos.

Tan solo en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) la crisis hídrica está afectando a millones de familias de la capital del país, así como del Estado de México, pues los recortes de agua cada vez son más frecuentes debido al problema del Sistema Cutzamala.

12/12/2023 Un nuevo estudio analizó los lagos del Ártico, incluidos los del Refugio Nacional de Vida Silvestre Yukon Flats de Alaska, para arrojar luz sobre la cantidad de metano que se produce en los lagos y humedales del Ártico. POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA ETHAN D. KYZIVAT

La preservación de los humedales emerge como una estrategia esencial para enfrentar esta crisis, garantizando la disponibilidad de agua y protegiendo la biodiversidad que sustenta la vida en la región.

En México, los humedales son las lagunas costeras de baja profundidad con sus pastizales marinos, marismas (ecosistema húmedo con plantas herbáceas que crecen en el agua), oasis en los desiertos, manglares y petenes (formaciones vegetales existentes en el paisaje y en la geografía de la península de Yucatán), humedales herbáceos de agua dulce y selvas inundables. Esta gran variabilidad conjunta una enorme cantidad de especies de flora y fauna y por tanto una alta biodiversidad, por lo que son considerados como los ecosistemas con la mayor riqueza natural.

A nivel global, se calcula que los humedales cubren aproximadamente 12.1 millones de km2. Sin embargo, la Perspectiva Mundial sobre los Humedales estima que su extensión ha disminuido rápidamente, con pérdidas del 35 % desde 1970. Esta pérdida o degradación de los humedales tiene efectos negativos en la naturaleza y las personas. Las principales presiones sobre los humedales se relacionan con cambios en el uso del suelo (urbanización, deforestación, rellenos, etc.), alteraciones en la dinámica del agua (por extracción, intercepción, desvíos, etc.), extracciones (pesca, maderas, pasturas, etc.), contaminación (agrícola, industrial y doméstica), introducción de especies exóticas invasoras y el cambio climático.

(Fuente: Infobae)

lunes, 17 de febrero de 2025

Científica del Conicet obtuvo el "Premio Nobel del Medio Ambiente"

La ecóloga Sandra Díaz fue distinguida con el Premio Tyler 2025, uno de los galardones más prestigiosos del mundo, por sus estudios en biodiversidad.

La ecóloga desarrolla su labor en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (Foto: Diego Augusto Lima).

Se trata de uno de los galardones ambientales más prestigiosos del mundo, y el reconocimiento se debe a sus estudios que abordan la pérdida de biodiversidad y el impacto en las sociedades humanas. De esta manera, Díaz se convirtió en la primera mujer sudamericana en ser laureada. La investigadora cordobesa, que forma parte del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (Conicet-UNC), compartió el premio con el antropólogo brasileño-estadounidense Eduardo Brondízio.

"La crisis climática, la pérdida de biodiversidad y las desigualdades están todas conectadas", sostuvieron ambos investigadores a través de las redes sociales del Premio. Junto a su colega, Díaz recibirá la distinción el 10 de abril en la Universidad del Sur de California con un premio de 250 mil dólares.

En 2019, la ecóloga fue nombrada como una de las diez personas más importantes por la revista Nature, quien la denominó como "guardiana de la biodiversidad". Ese año, la científica fue una de las coordinadoras de un estudio mundial que alertó que un millón de especies se están extinguiendo debido a las actividades humanas.

"El ritmo al que se están extinguiendo las especies es al menos decenas o cientos de veces más rápido que el promedio de los últimos diez millones de años. Es necesario un nuevo modelo económico para la naturaleza y las personas", advirtió en ese entonces.

Además de ser docente en la Universidad Nacional de Córdoba y formar parte distintos comités en materia de biodiversidad, Díaz es asesora de la Organización de las Naciones Unidas sobre avances en ciencia y tecnología. Ha recibido importantes distinciones como ser miembro de la Academia de Ciencias de Estados Unidos y el premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2019.

A lo largo de su recorrido como investigadora, la ecóloga se destacó por construir la primera base de datos cuantitativa global de diversidad funcional en plantas vasculares, conocida como el "espectro global de forma y función de las plantas". Además, entre su obra se destacan conceptos como el tejido de la vida y las contribuciones de la naturaleza a las personas (NCP, por sus siglas en inglés).

En cuanto al tejido de la vida, Díaz considera que todo el mundo viviente es una tela tejida o tapiz moldeado por la naturaleza a lo largo de millones de años y tejido en conjunto con los seres humanos. A su vez, en relación a las contribuciones de la naturaleza a las personas, sostiene que el valor de la naturaleza no es absoluto, sino que depende del contexto social y de la perspectiva. En este aspecto, la mayoría de los elementos naturales tienen valores tanto positivos como negativos, determinados por quién los percibe y en qué circunstancias.

(Fuente: Agencia de Noticias Científicas)

viernes, 15 de marzo de 2024

Gestión, manejo y conservación de biodiversidad: ¿Qué es la educación ambiental?

La educación ambiental es un campo de intervención político pedagógica que impulsa procesos educativos integrales orientados a la construcción de una racionalidad ambiental. En ese marco, distintos conocimientos, saberes, valores y prácticas ambientales confluyen y aportan a la formación ciudadana y al ejercicio del derecho a un ambiente sano, digno y diverso.

La educación ambiental es un proceso continuo que promueve la sostenibilidad como proyecto social, entendiendo que esto implica un desarrollo con justicia social, distribución de la riqueza, preservación y conservación de la naturaleza, igualdad de género, protección de la salud, democracia participativa y respeto por la diversidad cultural. La educación ambiental, en ese sentido, busca el equilibrio entre diversas dimensiones, como la social, la ecológica, la política y la económica, en el marco de una ética que promueve una nueva forma de habitar nuestra casa común.

Marco normativo

La Constitución Nacional, la Ley de Educación Nacional y la Ley General del Ambiente contemplan a la educación ambiental como un proceso fundamental para el ejercicio pleno de la ciudadanía. La Ley General del Ambiente, en particular, define a la educación ambiental en su artículo 8 como uno de los instrumentos de la política y la gestión ambiental en Argentina. Las tres leyes, en ese sentido, dan forma al marco normativo general de la educación ambiental en nuestro país.

"Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. (... ) Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales".

Constitución Nacional. Art. 41

"El Ministerio de Educación, en acuerdo con el Consejo Federal de Educación, dispondrá las medidas necesarias para proveer la educación ambiental en todos los niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional, con la finalidad de promover valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado y la protección de la diversidad biológica; que propendan a la preservación de los recursos naturales y a su utilización sostenible y que mejoren la calidad de vida de la población".

Ley de Educación Nacional n.° 26206. Art. 89

"La educación ambiental constituirá un proceso continuo y permanente, sometido a constante actualización que, como resultado de la orientación y articulación de las diversas disciplinas y experiencias educativas, deberá facilitar la percepción integral del ambiente y el desarrollo de una conciencia ambiental".

Ley General del Ambiente n.° 25675. Art. 14 y 15

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