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jueves, 16 de octubre de 2025

Siete preguntas que debemos hacernos antes de compartir una noticia en redes sociales

Parece complicado combatir las noticias falsas en redes sociales cuando nuestros sesgos personales nos incitan a creerlas, cuando los algoritmos nos ponen delante justo aquello que queremos escuchar y cuando nuestros "influencers" de cabecera nos lo cuentan de manera sugerente y con gran seguridad.

(Foto: Antonio Guillem / Shutterstock).

¿Qué podemos hacer como usuarios de redes para poder tener un ojo más crítico? ¿Cómo se puede contribuir desde los centros educativos a formar ciudadanos más concienciados en este sentido? ¿Cómo deben actuar medios y divulgadores para frenar las noticias falsas?

Aunque se suele señalar a la juventud como uno de los colectivos más vulnerables a la hora de creerse las noticias falsas, ningún sector de la población está libre de caer en esas garras. Ni siquiera los propios estudiantes de Comunicación, según reveló un reciente estudio basado en alumnado de Brasil, España y Portugal. Hasta los docentes son víctimas de la desinformación. Nadie está a salvo de creerse una noticia falsa.

Las tres preguntas clave

Antes de darle al botón de compartir, hagámonos estas tres preguntas básicas:

•  ¿Quién está difundiendo la noticia? Debemos intentar acceder a la fuente y, como recomendación, sería mejor no hacerlo a través del enlace de la propia publicación, sino a través de la página del medio. También hay que tener mucho cuidado con los enlaces de las noticias falsas, que pueden conllevar otro tipo de peligros.

•  ¿Se puede encontrar en otros medios? Si es una noticia importante, no aparecerá únicamente en un medio de publicación. Recurrir a fuentes alternativas es uno de los métodos preferidos por gran parte de las personas que desean comprobar la veracidad de una información. Podemos rastrearla en Google o en otros buscadores. No basta con indagar en la misma red social o en otras redes sociales, sino en otros medios, bien sean digitales o analógicos.

•  ¿De cuándo es la publicación? En ocasiones, cuando sale una noticia sobre un tema de moda, de actualidad o de interés, hay personas o medios que aprovechan ese tirón para incluir noticias pasadas, de meses o años anteriores, para volver a ponerlas sobre la mesa. Este también es un modo de desinformar: se nos hace creer que acaba de suceder algo, cuando realmente puede haber ocurrido hace años. Hay que buscar la fecha en la publicación. La noticia puede ser verdadera o falsa, pero puede haberse relanzado en un momento determinado para desviar el foco de atención o desdibujar la actualidad.

Cuatro preguntas complementarias

• ¿Se incluye una foto o imagen extraña? Algunas noticias en redes sociales se acompañan de imágenes creadas por inteligencia artificial. La primera recomendación puede ser que nos dejemos guiar por nuestro instinto. Hay imágenes tan inverosímiles y chocantes que de entrada nos llaman mucho la atención y quizás, ya por eso, debamos de poner la información "en cuarentena" y seguir investigando. En todo caso, como con las propias noticias, debemos ser igual de críticos a la hora de filtrar imágenes, audios y vídeos, que también pueden estar creados por IA.

• ¿Su titular es tendencioso? Analicemos si se trata de un titular objetivo o si únicamente busca llamar la atención. Nunca debemos quedarnos con los titulares, siempre debemos ir un paso más allá. 

•  ¿Es una noticia con la que estamos de acuerdo? Las redes sociales están regidas por algoritmos y repletas de bots que propician que veamos lo que queremos ver. Las redes tienden a darnos la razón. Y que nos den la razón no implica que la tengamos o que lo que leemos sea verdad, únicamente implica que el algoritmo nos presenta aquello que puede atraer nuestra atención, y no por ello tiene que ser una noticia real.

• ¿Es una información sobre un tema complejo que comprendemos sin problema? Tendemos a creer aquello que entendemos. O todo lo contrario, cuando nos encontramos una noticia o una información que emplea términos científicos complicados, nos inclinamos a pensar que tiene que ser cierto, porque se encuentra respaldada por una universidad o por un supuesto especialista. No nos fiemos de que esa información sea cierta, de que ese centro o institución exista o que ese especialista sea tal. Tanto la "sobresimplificación" como la "sobrecomplejización" son estrategias muy útiles para hacernos creer que lo que tenemos delante es cierto. 

¿Y si no es suficiente?

Si a pesar de todo ello nos quedan dudas, se puede comentar la noticia en el aula o en casa: debatir y reflexionar sobre un tema ayuda a discernir su veracidad. Antes de propagar una noticia que puede herir o perjudicar a terceros o contribuir a la desinformación, pensémoslo siempre dos veces. Los usuarios somos la segunda barrera frente a la propagación de mentiras. La primera, por supuesto, son las personas o medios que crean y comparten las noticias en primer lugar.

(Fuente: The Conversation / redacción propia)

martes, 3 de junio de 2025

Argentina, en camino de reimplantar viejas y nefastas prácticas: se filtró un documento secreto sobre el Plan de Inteligencia de la SIDE

El gobierno afronta un nuevo revuelo, ante la filtración de un importante archivo de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) que determinaría las guías para un espionaje interno que, según se interpreta, pone en problemas a periodistas, analistas económicos y políticos, influencers y hasta usuarios de redes sociales.

(Foto: composición propia).

El diario La Nación publicó recientemente una nota que filtraba los lineamientos del nuevo Plan de Inteligencia Nacional (PIN), que se definió para fines de 2024, y que sirve para establecer estrategias nacionales de los intereses del país, la defensa y la seguridad tanto interna como exterior. El problema es que, además de retomar prioridades de gestiones anteriores, también pone el foco en algunas cuestiones que rozan lo antidemocrático.

Se vigilará a quienes busquen "erosionar" la confianza

Este es el punto más preocupante del documento de 170 páginas que obtuvo La Nación, y "cuya autenticidad verificó con dos fuentes independientes entre sí", según mencionan en la nota que puede leerse haciendo click aquí. Resulta que, una de las prioridades, será recabar información sobre aquellas personas que busquen “erosionar” la confianza de la opinión pública sobre los funcionarios que están a cargo de la seguridad nacional.

Y no sólo eso, sino que ese procedimiento también se aplicará a aquellos “actores” que generen o puedan generar una “pérdida de confianza” en las “políticas económicas” que toma el gobierno. Sin detalles de quiénes serían estos actores, se abre entonces una zona gris de interpretación para poder operar.

Otro aspecto novedoso que se suma al esquema es problematizar la desinformación durante procesos electorales como uno de los ejes -como los deepfakes generados con IA que circularon en las últimas elecciones porteñas-, aunque tampoco detalla si la mirada se pone en actores extranjeros o, en el otro extremo, en los ciudadanos.

El PIN, además, también respalda la decisión presidencial de la alineación ideológica total con Estados Unidos e Israel, países a los que se identifica y fija como norte en el archivo. No es sorpresivo, tampoco, que se ponga foco en las migraciones internas que “puedan constituir un riesgo” para el “desarrollo integral” de la nación.

Pero también retoma viejas prioridades. Se mencionan los ejes tradicionales que reafirman los objetivos de gestiones anteriores, como lo son la prevención del terrorismo, la lucha contra el crimen organizado, velar por los intereses argentinos en el Atlántico Sur y el sector antártico y los recursos naturales estratégicos de la Argentina.

El ataque al periodista que difundió el plan

El periodista que reveló las precisiones sobre el plan, Hugo Alconada Mon, denunció en redes sociales que ha sufrido repetidos intentos de hackeos en sus cuentas:

"ALERTA - AHORA: horas después de que revelamos en @LANACION que la SIDE puso en la mira a periodistas y economistas, entre otros, hackers han intentado tomar el control de mis cuentas de WhatsApp (10 intentos) y de X (1 intento). Por ahora no lo han logrado", escribió en su cuenta de X.

El medio en cuestión denunció lo sucedido como un "ataque sistemático y coordinado para amedrentar" al periodista luego de revelar el plan de la SIDE.

Por su parte, la Oficina del Presidente respondió al instante con un comunicado a través de su cuenta de X, donde señala: "La Oficina del Presidente desmiente las versiones periodísticas publicadas en medios sobre los supuestos objetivos del Plan de Inteligencia Nacional. Este es el primer gobierno en décadas que ha tomado la decisión política de no utilizar la SIDE para perseguir opositores, periodistas o adversarios políticos".

Esta desmentida, dada la habitual verborragia agresiva, insultante y descalificadora del propio presidente Milei para quien sea que se oponga de alguna manera a su pensamiento, suena bastante increíble y, ante la necesidad de hacerlo, hasta podría tomarse como una confirmación.

(Fuente: Xataka Argentina / redacción propia)