Entre otros aspectos, el proyecto que propone el gobierno habilita a cada provincia a disponer de los recursos que se encuentren dentro de su territorio.
- Reglamento de la Biblioteca
- Equipo de trabajo y horarios - Atención al Público
- Catálogo Online (Libros físicos de la Biblioteca UCAECE) y acceso a la Plataforma e-Libro
- Bases de datos
- Preguntas Frecuentes
- Tests de Psicopedagogía y Psicología
- Trabajos Finales de grado. Tesis de Posgrado, Maestrías, Especializaciones
- e-Libro (Plataforma virtual) - Instructivos
- Bibliotecas Nacionales del Mundo
- Página principal
jueves, 18 de diciembre de 2025
Ley de Glaciares: denuncian que está en riesgo el agua de siete millones de personas en Argentina
jueves, 22 de mayo de 2025
En menos de diez años, la tasa de natalidad en Argentina bajó un 40%, y la principal culpable es la inestabilidad económica
Hay menos nacimientos, pero la expectativa de vida aumentó significativamente. En el 57% de las viviendas no hay menores de 18 años y la decisión de tener hijos se pospone debido, principalmente, a una economía volátil y el deterioro salarial.



viernes, 28 de febrero de 2025
Una breve guía para empezar a entender el "universo cripto" y no perderse en el intento
Especialistas de la Universidad Nacional de Quilmes y el Conicet realizan un repaso de los conceptos más importantes para entender un fenómeno que, si bien no es nuevo, está en boca de muchísima gente debido a acontecimientos recientes en Argentina y otras partes del mundo.

martes, 11 de junio de 2024
El mito (o farsa) detrás de la famosa "Teoría del Derrame" económico
La disminución de los impuestos es uno de los puntos centrales de la mayoría de los programas económicos de derecha conservadora. Afirma que si los ricos pagaran menos impuestos, utilizarían ese ahorro de mejor manera que el Estado. Asegura que realizarían inversiones que crearían puestos de trabajo, una suerte de "teoría del derrame impositivo". En la práctica, se ha demostrado histórica y documentadamente que esos supuestos son falsos.

(Foto: Noticias Argentinas).
Por un lado, las cuestiones impositivas son una preocupación normal de los ciudadanos que preferirían que los impuestos fueran más bajos, aunque a la vez deseen que el Estado los provea de la mayor cantidad de bienes y servicios posible.
Por otro lado, los neoliberales afirman que si los ricos pagaran menos impuestos utilizarían ese ahorro de manera mucho más eficaz que el Estado, que supuestamente los dilapida.
La demagogia los lleva a afirmar que si hubiera menos impuestos y menos Estado todo estaría mejor. Pero la historia económica mundial de los últimos dos siglos demuestran lo contrario.
Los economistas clásicos nunca negaron, contrariamente a lo que afirman los ortodoxos, la necesidad de pagar impuestos y concentraron sus análisis en dos problemáticas centrales: la equidad tributaria y el uso de los ingresos del Estado para facilitar la actividad económica.
Adam Smith escribió en el Libro V de su obra "Origen de la Riqueza de las Naciones" que "los ciudadanos deben contribuir a financiar al Estado en proporción a su ingreso al cual acceden gracias a la protección que les brinda el mismo".
Se trata de un principio moral: los ricos deben pagar más ya que el Estado protege su riqueza. Y también es un principio económico: las obras públicas de infraestructuras que realiza el Estado permiten aumentar la actividad económica, facilitar el crecimiento y enriquecer a la sociedad, lo cual aprovecha más a los ricos.
En este sentido, los Estados modernos establecieron el impuesto progresivo al patrimonio, a las sucesiones y al ingreso. Los impuestos directos son más justos ya que cuanto más gana el agente económico, mayor es la tasa del gravamen y da respuesta a los dos problemas citados por los economistas clásicos: la equidad tributaria y la dinámica económica.
Pero, sobre todo, los impuestos directos y progresivos constituyen gravámenes que incluyen a la renta, que no remunera ninguno de los factores de producción y que constituye una traba al crecimiento.
Reforma tributaria
En Argentina, las rentas agraria y monopólica en el comercio y en la industria es el principal factor de desigualdad social y estancamiento económico. Esto llama a la reflexión sobre la necesidad de reformas tributarias progresivas para, como ocurrió en Estados Unidos y en Europa, que graven la renta, como hoy es el llamado "Impuesto a las Grandes Fortunas".
Políticos como el ex presidente Mauricio Macri, que denigran el impuesto directo, defienden posiciones de privilegio heredadas. Inversamente, el impuesto indirecto (como el IVA) tiene una alícuota fija y se calcula sobre el precio del producto, con lo cual se paga proporcionalmente más cuanto menor es el ingreso de las personas. Es por lo tanto un impuesto injusto y regresivo.
A la equidad tributaria y al rol expansivo de la actividad económica que evocaba Smith, le fue agregada la problemática macroeconómica a partir de los años treinta del siglo pasado: Richard Kahn mostró que el gasto público tiene un efecto multiplicador de la riqueza y Keynes explicó que los ricos no sólo son los que más aprovechan, como lo señalaba Smith, de la organización capitalista de la sociedad, sino que además son, como se pudo observar en la crisis del '30, la crisis de 2008 y la recesión durante la gestión de Macri, los que generaban las crisis del sistema debido a la especulación con activos financieros.
El impuesto progresivo a los beneficios de la empresas y al ingreso y la acción del Estado limitan la especulación y disminuyen, de esa forma, la posibilidad que surjan crisis como la de 1929 o 2008, a nivel mundial, y en Argentina la de 2001 y la macrista del 2018 que llevó a la dependencia del FMI.
Sin embargo, la tendencia de gravar al que más tiene viene en franco descenso en todo el mundo ya desde hace varios años, y es notablemente más pronunciada durante las gestiones de gobiernos ultra o neoliberales.
"Externalidades positivas"
La provisión de los servicios públicos que expone Adam Smith cubre una multitud de aspectos que van hoy desde la protección materno-infantil a la provisión de satélites para Internet, pasando por la reparación de los baches en la vía publica, que proveen lo que los economistas llaman las "externalidades positivas".
Un ejemplo simple: si no se organiza la provisión de agua potable los ciudadanos no solo padecerán enfermedades ligadas a la falta de higiene, lo cual tendrá un costo, sino que les impedirá trabajar y gastarán para curarse. Además deberán pasar largas horas para poder procurársela, lo que también es un costo, desatenderán otros problemas y el resultado será que la deserción del Estado en la provisión de agua se traducirá en una disminución de la calidad de vida de los ciudadanos y de la eficacia económica del conjunto.
La provisión del agua potable es entonces, sin duda, una "externalidad positiva", y su ausencia provoca una "externalidad negativa". Este razonamiento puede generalizarse a todos los servicios públicos.
Invertir en servicios públicos y en ayudas sociales no sólo es una necesidad, sino que produce un incremento de la producción mucho más significativa que la supuesta inversión realizada por aquellos a los que se favorece por la disminución de los impuestos directos.
Pagar menos impuestos
La apuesta política de la derecha y el ultraliberalismo es sostener que los impuestos son "demasiado elevados". El argumento de los políticos asesorados por economistas ortodoxos es que hay "grupos que aprovechan de la dádivas del Estado". Pero la propuesta no va más allá de proponer la privatización, la supresión o la disminución de servicios públicos y con ello deteriorar la calidad de vida del conjunto, ya que suponen que si se disminuye el gasto del Estado, ellos pagarán menos impuestos.
El paradigma más explícito durante este siglo es el programa aplicado por Macri. Su primera medida consistió en suprimir o bajar impuestos, las retenciones, Bienes Personales, Ganancias de los más ricos, con el pretexto de que "el monto que el Estado ya no cobraba sería invertido por el sector privado". Ésto demostró ser una gran falacia.
Macri afirmó, el 12 de diciembre del 2015, que "hay que cumplir el pago de impuestos porque ahora los vamos a administrar bien, los vamos a cuidar; entonces no hay ninguna excusa para evadirlos". Seis años después declaró lo contrario afirmando que "la única manera de ganar plata era evadir impuestos", algo que está muy emparentado con las declaraciones del actual presidente argentino Javier Milei, que expresó publicamente que consideraba héroes a los evasores.
La otra versión del derrame impositivo fue dada el mismo día por la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal , quien definió que "lo que el Gobierno pierda por el ingreso de retenciones lo va a compensar con la mayor cantidad de fondos que van a entrar por impuestos, ya que el campo va a producir más volumen y ganar más". Basta con hacer un repaso de los números, y resulta que ésto tampoco ocurrió.
El resultado no estuvo al alcance de sus desvaríos: la deuda pública en dólares de la provincia de Buenos Aires creció 68,5% durantte su gestión, pasando de 5.420 a 9.134 millones de dólares. La irresponsabilidad política se acompaña de una sorprendente superficialidad del análisis para favorecer a algunos amigos en detrimento de las mayorías. Como se sabe, la disminución de los impuestos fue fugada al exterior.
Economistas ortodoxos que han apoyado esta teoría del derrame impositivo fingen ignorar un principio básico en economía: los capitalistas no invierten porque han obtenido beneficios en el pasado, sino que invierten cuando vislumbran que obtendrán beneficios en el futuro.
(Fuente: Página 12)
viernes, 3 de mayo de 2024
Cómo la crisis ha disparado el uso de criptomonedas en Argentina (y por qué muchos las prefieren al dólar)
Han pasado 15 años desde que nacieron las criptomonedas, con la invención del bitcoin, pero en gran parte del mundo aún hay desconfianza hacia estos activos virtuales, que no han parado de multiplicarse.

En 2023, Argentina fue el décimoquinto país del mundo con mayor adopción de criptomonedas (Foto: Getty Images).
No obstante, existe un puñado de países en donde, por distintos motivos, un porcentaje significativo de la población ha adoptado estas nuevas herramientas financieras. Uno de estos países es Argentina.
Si bien es difícil cuantificar el fenómeno, dado que se trata actividades no reguladas y descentralizadas, y, por ende, no existe una entidad que las agrupe, hay sobrados indicios de que muchos argentinos han adoptado las criptodivisas. Una primera pista está a plena vista: ciudades como Buenos Aires están repletas de publicidades en la vía pública que promocionan sitios de "exchange" (intercambio) de cripto.
Pero también hay varios datos del sector que avalan su popularidad entre los argentinos. En 2023, el país apareció en el puesto número 15 del Índice Global de Adopción de Criptomonedas, compilado por la empresa estadounidense Chainalysis, que analiza la industria sobre la base del volumen de transacciones reportado por los distintos proveedores de servicios. Argentina fue el segundo mercado más grande de América Latina, después de Brasil.
En tanto, una de las plataformas de compra y venta más populares del país, Lemon, reportó que 4 de cada 10 personas que se descargaron una "app cripto" en América Latina en 2023, lo hicieron desde Argentina. La empresa argentina, que junto con Binance -la mayor plataforma de monedas digitales del mundo- dominan el mercado local, estima que hay cerca de 3 millones de personas que usan plataformas cripto en ese país.

Se estima que la cantidad de cuentas de cripto ya es similar a la del mercado tradicional de acciones y bonos (Foto: Getty Images).
Esto pondría a las inversiones en cripto casi a la par de las del mercado de capitales tradicionales, donde se compran y venden valores negociables como bonos y acciones. Según datos aportados por Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), que agrupa a los principales actores del mercado de valores, en 2023 hubo 3.647.912 cuentas con operaciones.
Primer registro cripto
Otra señal del crecimiento que han tenido las criptomonedas en Argentina fue la apertura, a finales del marzo, del Registro de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales, creado por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
El presidente de la CNV, Roberto Silva, señaló que el registro se creó por ley, siguiendo las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para prevenir el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
"El objetivo del registro es identificar a los proveedores ya que los mismos han pasado a ser sujetos obligados", explicó, en referencia a las personas humanas o jurídicas que tienen la obligación legal de reportar ante la Unidad de Información Financiera (UIF) sobre la existencia de operaciones sospechosas.
Silva afirmó que deberán registrarse tanto las empresas de criptoservicios argentinas como las de origen extranjero que direccionen sus operaciones a residentes argentinos, hagan publicidad en el país, utilicen un dominio.ar, tengan subsidiarias locales o generen más del 20% de su negocio en Argentina.
Aunque el organismo recién dará a conocer el listado de plataformas cripto cuando finalice el período de convocatoria, que era de 45 días, fuentes del sector dijeron que varias decenas de empresas ya han presentado su solicitud.
La creación del registro busca evitar que Argentina entre en la "lista gris" de países con riesgo de lavado de dinero, algo que complicaría las posibilidades del país de volver a negociar financiamiento externo.

Se estima que hay unos 3 millones usuarios de cripto argentinos (Foto: Getty Images).
Un "combo explosivo"
El experto en criptoactivos y profesor de Tecnología y Negocios Rodrigo Civiello afirma que Argentina tiene un "combo explosivo" compuesto de cuatro factores que explican por qué muchos ciudadanos han decidido adoptar esta nueva herramienta financiera:
• Una inflación de casi el 300%: la rápida pérdida de valor del peso, cercana o superior a los dos dígitos por mes, hace que los argentinos busquen otra moneda de reserva.
• El "cepo" cambiario: las restricciones sobre la compra de dólares -la forma más tradicional de ahorro de los argentinos- llevan a muchos a buscar monedas alternativas.
• La alta informalidad laboral: los trabajadores no registrados representan cerca del 50% del mercado laboral y no pueden cobrar a través de una cuenta de banco, ya que no pueden justificar sus ingresos
• La inseguridad: "Es un factor que no se toma muy en cuenta", dice Civiello. "Pero mucha gente que compra dólares no quiere tenerlos en la casa. Con las cripto, aunque te roben el celular, si tenés la clave de tu cuenta podés recuperarla".
Según el medio económico Bloomberg, en febrero y marzo de 2024 la compra de criptomonedas en Argentina aumentó tanto que incluso llegó a reemplazar a la compra de dólares como forma de ahorro.
"El cambio de pesos por dólares, el refugio seguro principal desde hace décadas, ha perdido parte de su atractivo en los últimos dos meses, ya que la tasa de cambio paralela de uso común se ha fortalecido un 10% frente al dólar, mientras que el Bitcoin se ha disparado casi un 60% frente al billete verde durante el mismo período", informó Bloomberg.
Aunque esa primera criptomoneda -que sigue siendo la más popular en el mundo- está ganando adeptos en Argentina, no es la más usada en el país. Según un reporte del exchange mexicano Bitso, el 60% de los argentinos se vuelca por las "stablecoins", otro tipo de criptoactivos que son considerados más seguros, ya que su cotización está atada a otro activo, como el dólar, lo que los hace menos volátiles.
¿Quiénes usan las cripto?
Aunque los números claramente muestran que Argentina es uno de los países que más está adoptando las criptomonedas en el mundo, lo cierto es que, para la mayoría de los argentinos, siguen siendo algo desconocido.
Civiello explica que su uso, por el momento, parece darse principalmente en algunos sectores de la población. Pero no son los grupos que uno podría pensar.
"Muchos se imaginan que quienes usan las cripto son personas que se especializan en finanzas y mercados, pero la realidad es que, si bien estos fueron los primeros en utilizar esta tecnología disruptiva, ahora cualquiera puede abrir una cuenta, que toma apenas cinco minutos", señala.
Los jóvenes, en especial quienes tienen trabajos informales, son uno de los grupos que más los usan. Otro conjunto que los adoptó son los "freelancers", los trabajadores sin relación de dependencia que ofrecen servicios para el exterior, afirma el experto.
De esta forma logran sortear la traba que impide recibir dólares en cuentas de banco argentinas (solo se puede cobrar en pesos, y todo dinero que se recibe del exterior es "pesificado" a la tasa oficial, que es menor a la del mercado). Un tercer grupo que usa criptomonedas son los inmigrantes.
"Tenemos mucha inmigración de países limítrofes. Para mandar o recibir dinero de sus países de origen hasta hace poco tiempo tenían que ir a un servicio de transferencia de divisas, que les cobraban una tasa de al menos el 5% y la transferencia tardaba entre dos y cinco días hábiles. Con las cripto es inmediato”, señala Civiello.
Pero el sector quizás menos pensado que ha abrazado a los activos virtuales es uno de los más tradicionales del país, y un emblema de lo argentino: el campo.
Los productores agrarios, los principales generadores de dólares en Argentina, no solo han adoptado las criptomonedas como forma alternativa a la compra del billete verde en el mercado paralelo (aquí llamado el "dólar blue").
Una productora rural, explicó que estas nuevas tecnologías incluso han permitido sacar al dólar de la ecuación, usando los propios cultivos -en particular la soja- como "moneda" de intercambio. "En el agro se usa una aplicación que se llama Agrotoken que te da un token por cada tonelada de soja", contó. "Tradicionalmente, la unidad de medida en el agro es un camión, que son 30 toneladas de soja. Antes, si necesitaba comprar un insumo que valía lo mismo que una tonelada y media de soja, tenía que vender todo un camión. Ahora, con solo comprobar cuánta soja tengo guardada en silobolsas en mi campo, puedo ‘tokenizar’ la cantidad de soja que quiera, y usar esos agrotokens para comprar lo que necesito, a través de una tarjeta asociada a mi cuenta".
El sistema no sólo le permite vender únicamente la cantidad necesaria de cultivo. Además, le evita tener que transportar los camiones hasta las cerealeras, ya que este costoso proceso solo se realiza al final, una vez que los tokens son cobrados. Los tokens incluso se pueden utilizar como garantía para pedir préstamos en algunos bancos.
Regulaciones
¿Qué pasará ahora que se creó un registro de proveedores? ¿Podría desincentivar el uso del cripto? ¿Y qué pasará con las plataformas que no se registren? Según la CNV, los proveedores que cumplen con los requisitos para registrarse y no lo hacen ya no podrán operar de forma legal en Argentina.
Para la Cámara Argentina Fintech, que nuclea a las compañías tecnológicas que ofrecen servicios financieros, tener "un correcto marco normativo, que propicie la innovación y ponga los incentivos correctos, a la vez que proteja a las personas que invierten en ellos, es una gran oportunidad" para el país.
"Hoy Argentina lidera la industria cripto a nivel regional, en términos de desarrollo tecnológico, empresas y adopción. Creemos que esta regulación de los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales puede ayudar a complementar y consolidar ese proceso, con un marco normativo adecuado y desde la Cámara estamos trabajando para eso", señaló el director ejecutivo de la Cámara, Mariano Biocca.
En febrero pasado, cuando se disparó la compra de Bitcoin, la ONG Bitcoin Argentina advirtió que se quintuplicaron las denuncias de estafas con criptomonedas, un problema difícil de combatir en un mercado desregulado.
Tanto la Cámara Fintech como la CNV recalcan que el registro regula a los proveedores pero no a los clientes, ni tampoco a los activos mismos. No obstante, la ley que creó el registro le da a la CNV las facultades para regular y supervisar el mundo del cripto, y se espera que el organismo convoque en el futuro a una consulta pública antes de decidir de qué manera avanzar.
martes, 16 de abril de 2024
La elite que domina el mundo: el club de los 100.000 millones
¿Quiénes son las 14 personas con las fortunas más gigantescas del mundo?
Patrimonio neto: US$121.000 millones.
