martes, 16 de junio de 2026

Reeditan "Tales From Topographic Oceans", la desmesurada obra maestra de Yes en su edición definitiva

Incluye grabaciones inéditas, versiones instrumentales y material de archivo de las giras de promoción del álbum. La presentación también es desmesurada: dos vinilos, un disco Blu-ray y doce CDs, además de abundante material gráfico, datos técnicos, curiosidades, notas y comentarios. 

Yes en 1974. De izquierda a derecha: Jon Anderson, Steve Howe, Alan White, Rick Wakeman y Chris Squire (Foto: archivo yesworld.com).

Es, de entre los discos descomunales de la década del setenta, tal vez el más descomunal. Ingresa por lo visual: la tapa. Una imagen hecha por Roger Dean abre la puerta. Parece aludir a un templo de Chichen Itzá, la ciudad sagrada maya. Dos montañas de piedras gélidas se ofrecen como flancos laterales de un camino que llega hasta una pirámide precolombina, con la luna asomando detrás. Arriba, en la parte más alta de la noche, el nombre recarga la imagen: "Tales From Topographic Oceans"

Ya dentro del vinilo original, la estética se despliega en dos alas. La derecha, además de la ficha técnica, porta una explicación breve del disco, su prólogo, y luego las letras que continúan en el ala izquierda. Los nombres de los temas o movimientos (cuatro en total, uno por lado en doble larga duración) también son densos: "The Revealing Science Of God (Dance Of The Dawn)", "The Remembering (High The Memory)", "The Ancient (Giants Under The Sun)" y "Ritual (Nous Sommes Du Soleil)".

Se habla de ésto porque semejante obra volvió a ser noticia luego de años de ostracismo. El más desmesurado disco de Yes -y tal vez de la historia del rock- acaba de volver a ver la luz en nuevo ropaje: una edición superpoblada por dos LPs, un disco Blu-ray y doce CDs.

(Foto: compsoción propia).

La flamante edición -remezclada a cuatro manos por Steven Wilson y Bernie Grundman- incluye grabaciones inéditas, versiones instrumentales y material de archivo del "Tales Tour", que abarcó el bienio 1973-1974, incluyendo ciudades como Zurich, Cardiff y Manchester donde, además del de por sí extenso material de "Tales From Topographic Oceans", la banda ejecutó bellas gemas precedentes: "And You And I" y "Close To The Edge", entre ellas.

La edición ampliada y remasterizada del emblemático sexto disco de la banda londinense incluye además mezclas instrumentales, versiones descartadas, incompletas, raras e inéditas de las cuatro piezas que lo pueblan. Entre las versiones en vivo -más allá de los entonces estrenos- sobresale por su brillantez la de "And You And I" (de su anterior disco, "Close To The Edge") con sus cuatro partes intactas -"Cord Of Life", "Eclipse", "The Preacher The Teacher" y "Apocalypse"- en el Hallenstadion Zürich, el 21 de abril de 1974, durante la escenográfica y lumínica gira.

Esa parte de la humanidad cuyo oído musical se formó en la década del setenta, puede volver a disfrutar entonces -con un sonido muy superior- de esas piezas ambiciosas, larguísimas y sin duda inspiradas, que han quedado a contramano de la industria musical

Todo ese disfrute abarca el bajo sin trastes de Chris Squire y su asombrosa versatilidad para encajar en variopintos y sorprendentes desarrollos musicales, las capas sónicas, inmersivas, envolventes y espaciales de los teclados de Rick Wakeman, la persistencia del vocalista Jon Anderson en su afanosa búsqueda filosófico-musical de corte hindú, el ciclópeo y metronómico trabajo del baterista Alan White y, por si todo eso fuera poco, la guitarra virtuosa, climática e infinita de Steve Howe.

(Foto: yesworld.com).

"El grupo no pretende parecer intelectual, tratamos de incorporar nuevas formas musicales y nuevos mensajes", ha dicho Anderson en su momento, cuando abrumaban ciertas críticas negativas. Mientras tanto, el ya fallecido Squire sostuvo años más tarde que "el disco era como tratar de correr antes de poder caminar, o al menos, estábamos tratando de correr y caminar al mismo tiempo (…) Pudimos haber hecho un disco más cohesivo, pudimos haberlo acortado pero bueno, fue así como lo hicimos".

Luego vendrían el caos disonante, casi metálico de "Relayer", la densa majestuosidad casi religiosa de "Going For The One", y el lento pero inexorable descenso a un pop "vistoso". Pero todo eso es parte de otra historia.

(Fuente: Página 12 / Indie hoy / yesworld.com / varios / redacción propia).