Virtual OS Museum es una oda al software, con más de 1.700 instalaciones distintas para más de 250 plataformas. Se trata de un proyecto de preservación que incluye todo tipo de rarezas.
(Foto: composición propia).
El Virtual OS Museum es un proyecto creado y mantenido por Andrew Warkentin, desarrollador e historiador informático, que lleva recopilando emuladores e imágenes de máquinas virtuales desde 2003. El resultado es una colección de más de 1.700 instalaciones distintas que representan más de 600 sistemas operativos para más de 250 plataformas diferentes. Todo ello ejecutable directamente en una computadora moderna, sin necesidad de hardware antiguo.
Preservación
Existe una paradoja en la preservación del software. Y es que los juegos clásicos y las aplicaciones más populares reciben mucha atención, pero a menudo los sistemas operativos sobre los que corrían esas mismas aplicaciones han quedado en un segundo plano. Además, tal y como señala el propio Warkentin, los emuladores y los sistemas operativos "a menudo requieren una configuración compleja", y las actualizaciones de los emuladores pueden romper el funcionamiento de ciertos sistemas en versiones posteriores.
El Virtual OS Museum nació precisamente para resolver eso, ofreciendo una colección preconfigurada y lista para usar, sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.
Lo que incluye
El recorrido comienza en 1948, con el Manchester Baby (considerado el primer ordenador que ejecutó un programa almacenado) y llega hasta las primeras versiones de Android. El catálogo abarca los primeros mainframes, minicomputadoras como el DEC PDP-11, estaciones de trabajo Unix (SunOS, IRIX, NeXTSTEP), ordenadores domésticos (Commodore, ZX Spectrum, BBC Micro, Atari), y una amplísima representación de sistemas de escritorio, desde Windows 1.0 hasta las primeras betas de Longhorn, pasando por OS/2, BeOS, o el Mac OS X 10.5. También hay lugar para sistemas más raros y de investigación como Smalltalk, Oberon o Plan 9.
Cómo funciona técnicamente
El museo se distribuye como una máquina virtual completa para VirtualBox, QEMU o UTM, con GNU/Linux y el escritorio Xfce instalados. Al arrancar, se abre un lanzador propio desarrollado por Warkentin desde el que el usuario puede seleccionar el sistema que quiere explorar. Además, los "snapshots" permiten restaurar cualquier instalación a su estado inicial con un par de clics si algo se corrompe, y el lanzador incluye función de actualización para mantener los sistemas al día de forma selectiva.
Warkentin no sólo se ha limitado a volcar imágenes en bruto. Muchos sistemas arrancan con las herramientas, los entornos de desarrollo y las aplicaciones típicas de su época, tal y como se usaban realmente entonces.
La edición completa ocupa 121 Gb comprimida y 174 Gb descomprimida. Para quienes no dispongan de ese espacio, existe una versión Lite de unos 14 Gb que descarga las imágenes según el usuario va solicitando los sistemas.
Y aún hay más por llegar
El propio Warkentin reconoce que todavía tiene material para más de 1.000 instalaciones adicionales. Su objetivo declarado es que, si existe una versión funcional de un sistema operativo, tenga cabida en el museo en un formato que cualquier persona pueda ejecutar en un portátil o equipo de escritorio actual.
(Fuente: Xataka / redacción propia)
