Lo que comenzó como un encargo comercial destinado a promocionar una línea de productos para el hogar quedó archivado durante varios años. El material reapareció en una revista de actualidad y terminó por convertirse en un fenómeno cultural que trascendió generaciones y países.
El universo de Mafalda se expandió con personajes
como Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad y Guille,
reflejando diferentes aspectos de la sociedad argentina (Foto:
elobservador.com.uy).
Para entender el nacimiento de Mafalda hay que remontarse a comienzos de la década de 1960. Según relató la profesora y traductora Flavia Pittella, la empresa Siam lanzó una línea de electrodomésticos bajo la marca Mansfield y buscó una historieta que funcionara como soporte publicitario.
La propuesta contemplaba una familia argentina que utilizara los productos de la marca. Todos los personajes debían llevar nombres que comenzaran con la letra M. En ese contexto apareció Mafalda.
La primera aparición de Mafalda en una tira gráfica
sucedió en 1964 cuando Quino recuperó el material para la
revista Primera Plana (Foto:).
El destino cambió cuando la revista Primera Plana necesitó una tira gráfica. Quino recuperó aquel material guardado y le dio una nueva oportunidad. Así apareció por primera vez Mafalda en 1964.
El personaje que superó a su propio creador
La historieta nació como una tira diaria protagonizada por una niña de clase media y sus padres. Con el paso del tiempo, Quino incorporó nuevos personajes que ampliaron el universo narrativo.
Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad y Guille sumaron distintas miradas sobre la sociedad argentina. Cada uno representó valores, aspiraciones y contradicciones que enriquecieron las conversaciones con Mafalda. El autor encontró en esos personajes una forma de renovar la tira cuando sentía que ya había explorado muchas de las posibilidades de su protagonista.
Mafalda nació como parte de una campaña
publicitaria frustrada para promocionar electrodomésticos
Mansfield en la década de 1960 (Foto:).
Mafalda logró trascender el formato de historieta porque abordó temas universales. La guerra, la política, la desigualdad, la educación, la familia y la infancia aparecieron de forma constante en sus páginas.
Del archivo a un fenómeno mundial
La popularidad de Mafalda superó rápidamente las fronteras argentinas. La obra llegó a numerosos países y se tradujo a distintos idiomas. La editora española Esther Tusquets apostó por la historieta cuando todavía pocos advertían su potencial internacional. Esa decisión permitió que la obra alcanzara nuevos mercados y consolidara su prestigio.
Muchas preguntas planteadas por Mafalda mantienen vigencia. "Leyéndola hoy, hay un montón de cosas que siguen funcionando igual y un montón de injusticias que siguen siendo las mismas", afirmó Pittella. Ese vínculo con problemáticas que atraviesan distintas épocas ayuda a explicar el renovado interés por el personaje.
(Foto: Wikimedia).
La actualidad de Mafalda reúne varios acontecimientos. Por un lado, se viene la mencionada muestra inmersiva para el mes de octubre que permitirá al público interactuar con imágenes y espacios inspirados en la historieta.
Por otro, el director Juan José Campanella trabaja en una película basada en el universo creado por Quino. A eso se suma la reedición de la obra y el cambio en la administración de sus derechos editoriales.
Más de 60 años después de su creación, Mafalda conserva una presencia poco habitual para un personaje de historieta. Su historia comenzó como una publicidad frustrada. El tiempo transformó aquel proyecto descartado en una referencia cultural que continúa vigente dentro y fuera de la Argentina.
(Fuente: Infobae / varios / redacción propia)



