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jueves, 15 de mayo de 2025

Tesla acaba de mostrar lo que Optimus puede hacer sin estar atado

Tesla publica nuevos vídeos de Optimus ejecutando pasos de baile. El robot fue entrenado en simulación y se mueve sin cables ni CGI. La compañía afirma que estos avances serán clave para tareas reales.


La robótica humanoide ha dejado de ser un campo reservado a vídeos torpes y experimentos de laboratorio. Hace cinco años, Boston Dynamics marcó un antes y un después con sus robots bailando al ritmo de ‘Do You Love Me?’. Desde entonces, otras compañías han querido demostrar que sus autómatas también pueden moverse con soltura. Ahora es Tesla quien reclama ese protagonismo con Optimus, su robot bípedo, en una serie de vídeos que, según la compañía, muestran avances reales sin efectos especiales.

En la primera de las grabaciones compartidas esta semana, Optimus ejecuta una breve secuencia de movimientos rítmicos, entrenados íntegramente mediante simulación. Milan Kovac, director de ingeniería del proyecto, explicó en X que el robot fue entrenado con aprendizaje por refuerzo y que el cable visible en la espalda no sostenía al autómata. Solo estaba ahí por seguridad, en caso de caída. “Es un resultado inicial que se volverá más estable muy pronto”, añadió.


Poco después llegó una segunda demostración, esta vez sin cables. Optimus aparece moviéndose con mayor fluidez, con pasos que remiten a la danza contemporánea. Kovac señaló que todo está en velocidad real, sin CGI, aprendido en simulación y transferido al robot físico. También detalló que para lograrlo fue necesario mejorar el modelo de simulación, aplicar técnicas como domain randomization y afinar el perfil energético del hardware. “Esto no es solo divertido, es aplicable a situaciones prácticas como el control ágil del cuerpo completo”, concluyó.

Movimientos reales, nada de CGI

Tesla afirma que estos avances no son simplemente una exhibición estética. Según Kovac, todo este trabajo en simulación tiene como objetivo mejorar la capacidad del robot para caminar con más solidez y adaptarse a tareas exigentes en el mundo físico. La coreografía, en ese sentido, es una forma de probar y mostrar el progreso.

Aunque los vídeos han generado entusiasmo, Tesla no está sola en esta carrera. Unitree Robotics, por ejemplo, lleva meses mostrando a sus robots en redes sociales, desde coreografías sincronizadas hasta combates de boxeo contra humanos. En ese contexto, Optimus se suma a una tendencia en la que el movimiento expresivo se convierte en carta de presentación para las capacidades motoras avanzadas.

Todo esto ocurre mientras Tesla sigue trabajando en su ambicioso objetivo de crear un robot autónomo de propósito general. Optimus está pensado para ejecutar tareas repetitivas, aburridas o peligrosas. Para hacerlo posible, la compañía desarrolla tecnología dedicada, pero también se apoya en los avances relacionados a sus coches. Por ahora, lo que hemos visto son demostraciones breves sin interacción compleja con el entorno, pero si se cumplen las promesas, lo de bailar será solo el comienzo.

(Fuente: Xataca)

jueves, 10 de abril de 2025

¿Una exageración o un peligro? Como si fuera una película de Steven Spielberg, esta es la tecnología que predice si alguien es un asesino

El Reino Unido está desarrollando un sistema basado en algoritmos y análisis de datos personales, sumados a los recopilados por las autoridades.

Reino Unido desarrolla sistema que predice asesinatos basado en algoritmos y análisis de datos personales (Foto: Shutterstock).

En un futuro cercano, el Reino Unido podría estar a la vanguardia de una tecnología que recuerda a las escenas de la película "Minority Report", dirigida por Steven Spielberg basada en la novela de Philip K. Dick , en la que una unidad policial anticipa los crímenes antes de que estos sucedan. Todo gracias a un sistema que puede predecir si alguien se convertirá en un asesino.

El gobierno británico ha iniciado el desarrollo de este programa con la ayuda de algoritmos y utilizando información personal de aquellos que ya están en el radar de las autoridades. Algo muy similar a lo que hizo la película de 2002, protagonizada por Tom Cruise, que imaginó un mundo con una tecnología similar.

Cuál es el origen del proyecto y la tecnología detrás de la predicción

Este proyecto, originalmente conocido como el "Proyecto de predicción de homicidios", ha cambiado su nombre por "Intercambio de datos para mejorar la evaluación de riesgos", pero su propósito sigue siendo el mismo: predecir quién tiene más probabilidades de convertirse en asesino.

La herramienta está siendo desarrollada por el Ministerio de Justicia Británico (BMoJ), en colaboración con la Policía Metropolitana de Londres, la Policía de Manchester y el Ministerio del Interior. La tecnología detrás del sistema se basa en el uso de algoritmos que analizan miles de datos provenientes de diversas fuentes oficiales, como los servicios de libertad condicional y los antecedentes de las fuerzas de seguridad.

Los algoritmos utilizan información de antecedentes penales, salud mental y vulnerabilidad para evaluar riesgos de homicidio (Foto: Shutterstock).

Según la información filtrada por la organización de investigación Statewatch, que destapó el proyecto -en principio sellado como "secreto" por las autoridades- mediante solicitudes de acceso a la información, entre 100.000 y 500.000 personas cuyos datos han sido recopilados por las autoridades podrían estar involucradas en este proceso de análisis.

El sistema se alimenta de información altamente detallada y sensible sobre personas que ya tienen antecedentes penales, así como de datos de víctimas, testigos, personas desaparecidas y otras personas en situaciones vulnerables.

El Ministerio de Justicia ha declarado que el propósito es desarrollar modelos de inteligencia artificial que puedan identificar indicadores más potentes del riesgo de cometer homicidio. Entre los datos recopilados se encuentran factores como problemas de salud mental, adicciones, historial de autolesiones y estado de vulnerabilidad, que pueden tener un poder predictivo significativo.

Este uso de datos personales sensibles es una de las principales controversias que ha suscitado el proyecto, especialmente entre defensores de los derechos civiles.

Entre 100.000 y 500.000 personas podrían ser analizadas por el proyecto de predicción de homicidios (Foto: Reuters).

El algoritmo analiza esta información y busca patrones que puedan predecir comportamientos violentos en el futuro. Al igual que en la película de Spielberg, donde la unidad de "PreCrimen" detenía a los futuros delincuentes antes de que cometieran sus crímenes, este sistema pretende anticiparse a los asesinatos y otros crímenes graves, identificando a los individuos con mayor riesgo de cometer homicidios.

Sin embargo, a diferencia de la ficción, el proyecto no pretende usar "precognitivos" con poderes psíquicos, sino datos recopilados de fuentes oficiales.

El dilema ético de la implementación de esta tecnología

A pesar de sus aspiraciones de mejorar la seguridad pública, este sistema ha sido objeto de debate. Organizaciones como la citada Statewatch y defensores de los derechos humanos han calificado el proyecto como escalofriante y distópico.

Argumentan que el uso de algoritmos para predecir crímenes futuros puede llevar a una discriminación estructural, especialmente hacia las comunidades minoritarias y las personas de bajos recursos. La preocupación principal radica en que los datos recopilados por las fuerzas de seguridad podrían ser inherentemente sesgados, lo que haría que el sistema refuerce la discriminación racial y social.

Una investigadora denuncia que el sistema amplifica prejuicios y utiliza datos intrusivos como salud y adicciones (Foto: Shutterstock).

El análisis de datos históricos demuestra que los modelos de predicción utilizados en otros contextos por el Ministerio de Justicia ya han mostrado fallas, especialmente al clasificar de manera menos precisa a los delincuentes de etnia negra en comparación con los de etnia blanca.

Investigaciones previas han señalado que los algoritmos pueden replicar y amplificar los sesgos presentes en el sistema judicial, lo que podría llevar a que ciertas comunidades, ya marginadas, sean aún más estigmatizadas y perfiladas como potenciales criminales. En este sentido, el nuevo sistema podría terminar reforzando la discriminación estructural del sistema judicial penal británico.

Sofia Lyall, investigadora de Statewatch, expresó su preocupación señalando que "los sistemas algorítmicos para predecir delitos son inherentemente defectuosos", y agregó que "este tipo de herramientas automatizadas no sólo perfila a las personas como criminales violentos antes de que hagan algo, sino que también utilizan datos extremadamente sensibles sobre salud mental, adicciones y discapacidades, lo que los hace altamente intrusivos y alarmantes".

La investigadora también hizo un llamado al Ministerio de Justicia para que detuviera el desarrollo de este sistema y se enfocara en invertir en servicios de bienestar social genuinamente solidarios.

(Fuente: Infobae / Xataka / redacción propia)

miércoles, 5 de marzo de 2025

La inteligencia artificial que lee la mente: entre la ciencia y el vértigo del futuro

Un nuevo sistema de inteligencia artificial logra escribir lo que una persona sólo imagina. ¿Avance científico o invasión de la privacidad?

El verdadero poder de la mente recién comienza a ser explorado (Foto: IA blog).

Alguien piensa una frase en silencio y una máquina la escribe en la pantalla. No dictó, no tipeó. Simplemente pensó… y la IA tradujo su mente en palabras. Parece sacado de una novela de ciencia ficción, pero es real.

Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, cruza un umbral que hasta hace poco parecía inalcanzable. Su equipo de investigación en Inteligencia Artificial Fundamental (FAIR) desarrolló un sistema capaz de traducir pensamientos en texto con una precisión del 80 por ciento. Un avance que promete transformar la comunicación humana, pero que también abre una caja de Pandora repleta de dilemas éticos, filosóficos y tecnológicos.

El sistema combina electroencefalografía (EEG) y magnetoencefalografía (MEG) para registrar señales cerebrales con una velocidad de mil imágenes por segundo, capturando el instante exacto en que un pensamiento se convierte en palabra. En condiciones de laboratorio, con equipos específicos y voluntarios inmóviles, la IA logró interpretar caracteres que sus participantes solo imaginaron escribir.

Las implicaciones son enormes. Para personas con discapacidades motoras, esta tecnología podría significar una nueva forma de comunicarse, sin necesidad de hablar ni moverse. Pero la posibilidad de "leer" pensamientos también enciende alarmas sobre la privacidad, el control de la información mental y los posibles abusos de esta tecnología. ¿Quién garantizará que el pensamiento siga siendo privado?

¿Ciencia o distopía?

Meta no es la única explorando esta frontera. Científicos de la Universidad de Texas desarrollaron una inteligencia artificial capaz de traducir pensamientos en texto sin necesidad de que la persona comprenda palabras habladas, un avance revolucionario que podría transformar la vida de quienes padecen afasia.

El estudio, basado en el decodificador semántico previamente desarrollado por el equipo de Texas, utilizaba modelos transformadores similares a los de ChatGPT para traducir la actividad cerebral en texto. En esta nueva versión, los investigadores lograron reducir significativamente el tiempo de entrenamiento del sistema, adaptándolo a nuevos usuarios en sólo una hora mediante el uso de resonancia magnética funcional (IRMf) y videos mudos con narrativas visuales.

Por otro lado, en Japón, científicos de la Universidad de Osaka reconstruyeron imágenes mentales con inteligencia artificial, transformando impulsos neuronales en representaciones visuales de alta resolución. Y en el ámbito médico, la Universidad de California está desarrollando neuroprótesis para pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), permitiéndoles recuperar la capacidad de comunicación a través de señales cerebrales convertidas en texto.

Cada uno de estos avances acerca a un mundo en el que la mente y la máquina se fusionan de maneras impensadas. Pero también genera una pregunta inquietante: ¿está preparada la humanidad para un futuro en el que los pensamientos puedan ser descifrados? Por ahora, la tecnología enfrenta enormes desafíos. Los equipos requieren salas especialmente ciegas para evitar interferencias, y sólo fueron probados en personas sanas. Pero el camino está trazado.

Con todo, es cuestión de tiempo para que, lo que hoy asombra, mañana se convierta en parte de la realidad cotidiana. Y cuando llegue ese día, cuando las palabras dejen de necesitar voz o manos para manifestarse, tal vez se descubra que la frontera final del ser humano siempre estuvo dentro de su propia mente.

(Fuente: Agencia de Noticias Científicas / UNQ)

miércoles, 26 de febrero de 2025

Tendencias clave que están moldeando el futuro de las bibliotecas para 2025

A medida que nos adentramos en 2025, el sector bibliotecario sigue experimentando una rápida evolución. El informe Future of Libraries analiza las transformaciones que las bibliotecas están llevando a cabo para adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad.

(Foto: captura de pantalla).

El informe, basado en una encuesta global a más de 400 profesionales de bibliotecas, ofrece una visión rica sobre cómo se están preparando para enfrentar estos desafíos y oportunidades, y tiene como objetivo Inspirar y guiar a los profesionales en la gestión de bibliotecas dentro de un panorama en constante cambio.

Tendencias principales destacadas en el informe:

• Accesibilidad e inclusividad

Las bibliotecas están evolucionando hacia centros de aprendizaje accesibles e inclusivos, adaptando tanto sus espacios físicos como su programación para comunidades diversas. Esto incluye diseño centrado en las personas, herramientas como lectores de pantalla y traducción en lengua de señas, y la integración de principios de equidad, diversidad e inclusión (EDI) en sus estrategias. Ejemplos como el rediseño de la sucursal Cossitt en Memphis demuestran cómo la colaboración comunitaria puede transformar espacios para empoderar a los usuarios y generar impacto económico. Para lograrlo, las bibliotecas deben ir más allá de declaraciones simbólicas, adoptando acciones concretas que promuevan un cambio sostenible y equitativo.

• Preservación cultural e intelectual compartida

Las bibliotecas del futuro priorizarán la preservación cultural e intelectual compartida, involucrando a las comunidades en la gestión y conservación de su patrimonio. El uso de tecnologías digitales facilitará esta tarea, pero será clave adoptar enfoques decoloniales, como involucrar a comunidades indígenas en decisiones sobre conservación, acceso y clasificación. Ejemplos como el sistema de clasificación Brian Deer en la Universidad de Columbia Británica demuestran cómo los sistemas inclusivos y culturalmente adecuados pueden respetar las identidades y protocolos comunitarios. Las bibliotecas deben facilitar diálogos respetuosos y actuar como guardianes responsables de materiales sensibles.

• Estrategias integrales de sostenibilidad

Las bibliotecas se posicionarán como líderes en sostenibilidad holística, integrando esfuerzos ambientales con justicia social, igualdad y bienestar comunitario. Más allá de diversificar ingresos, se alinearán con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, adoptando estrategias que consideren a las personas, la prosperidad y el planeta. A través de enfoques locales, actuarán como laboratorios vivos, promoviendo prácticas sostenibles y fomentando el aprendizaje colectivo. La construcción de bibliotecas verdes y la sostenibilidad arquitectónica serán pilares clave en este esfuerzo.

• Empoderamiento cívico y alfabetización mediática

Las bibliotecas se consolidarán como espacios neutrales para el empoderamiento cívico y la alfabetización mediática, fomentando la democracia y combatiendo la desinformación. Su credibilidad las posiciona como lugares inclusivos que reúnen a personas de diversas perspectivas y trasfondos. En un contexto de polarización social y algoritmos que refuerzan creencias, las bibliotecas ofrecen contenido confiable que promueve decisiones críticas informadas. Además, enfrentan el desafío y la oportunidad de abordar los riesgos asociados con las redes sociales y la seguridad en internet, posicionándose como guardianas de información relevante y controlada.

• Herramientas digitales y formación

Las bibliotecas se consolidarán como portales clave para la tecnología y la formación, facilitando el acceso a herramientas avanzadas como la inteligencia artificial. Ofrecerán recursos de aprendizaje asistidos por IA y podrán actuar como centros de prueba. Además, las alianzas con organizaciones externas permitirán superar barreras tecnológicas, como en casos donde bibliotecas apoyan a emprendedores locales con mentorías y formación técnica. Estas iniciativas refuerzan su rol como espacios accesibles y de apoyo en la adopción de nuevas tecnologías.

• Desarrollo de la fuerza laboral

Las bibliotecas deben seguir invirtiendo en el desarrollo de sus equipos, cuyo rol ha evolucionado para incluir tareas como gestión tecnológica y "social media". Es clave ofrecer oportunidades de capacitación para adaptarse a cambios tecnológicos, ambientales y sociales, además de fomentar su crecimiento personal y profesional. El 61% de las bibliotecas planea implementar programas de formación este año, mientras que otras priorizan mejorar beneficios y salarios. También se busca rediseñar los espacios de trabajo para fomentar la creatividad y la innovación en sus equipos.

El informe completo (en inglés) puede leerse haciendo click aquí.

(Fuente: universoabierto.org)

jueves, 17 de octubre de 2024

Cuatro tendencias en tecnología bibliotecaria que están dando forma al futuro de las bibliotecas públicas

Veamos algunas tendencias emergentes en tecnología bibliotecaria y cómo los recursos digitales pueden contribuir a una mejor experiencia tanto para los usuarios como para el personal. 

Antes de profundizar en el tema, debemos dejar algo en claro: si bien la tecnología puede ser el tema de moda del día, el papel tradicional de las bibliotecas públicas como repositorios de libros no es algo del pasado, sino todo lo contrario.

En una columna de 2023 para Publishers Weekly, el veterano de la industria editorial Tim Coates citó datos que muestran que la gran mayoría de los usuarios de la biblioteca visitan la biblioteca expresamente para retirar libros, y todas las demás actividades (como usar Internet o acceder a wi-fi) quedan muy por detrás.

Traigan de vuelta los libros

Coates señala además que, en los Estados Unidos y el Reino Unido, las bibliotecas públicas han retirado millones de libros de sus estanterías en la última década y no los han reemplazado. Sostiene que este ha sido un factor importante que ha contribuido a la disminución del número de usuarios de las bibliotecas: "Creo que reorientar el servicio bibliotecario hacia el acceso a los libros impresos, reemplazar las cantidades de libros que se han retirado y comprometerse a agregar más libros aumentaría de manera rápida, mensurable y visible el uso de las bibliotecas públicas y comenzaría a revertir las tendencias negativas de la última década".

Los bibliotecarios lideraron el camino en la pandemia

Coates no se equivoca, aunque sería un error concluir que los libros por sí solos permitirán que las bibliotecas públicas prosperen en el futuro. Las tecnologías emergentes y los servicios digitales también tendrán un papel importante que desempeñar.

Ciertamente vimos lo importante que puede ser la tecnología para la supervivencia de las bibliotecas cuando se produjo la pandemia de COVID-19.

En un artículo de 2021 de Chronicle of Higher Education, Scott Carlson analizó cómo la pandemia afectó la forma en que las bibliotecas prestaban sus servicios a las comunidades. Se refería específicamente a las bibliotecas de las universidades, pero las lecciones también son aplicables a las bibliotecas públicas.

Carlson escribió que los cierres fueron un acontecimiento inesperado que llevó a que las bibliotecas quedaran desiertas. Ante la presión, los bibliotecarios se vieron obligados a acelerar la prestación de servicios remotos y otras tecnologías digitales a los usuarios.

Tendencias tecnológicas en las bibliotecas públicas: las estadísticas

En julio de 2024, la Asociación de Bibliotecas Públicas (PLA) publicó los resultados de su encuesta de tecnología más reciente, que recopiló información del personal administrativo de más de 1.500 bibliotecas en los Estados Unidos. Estos son algunos de los hallazgos de la PLA:

• Casi la mitad de las bibliotecas (47%) ofrecen puntos de acceso para préstamo de material.

• Aproximadamente una cuarta parte de las bibliotecas (25%) cuentan con equipos de producción de medios digitales y más de un tercio (40%) cuentan con equipos de producción de creadores.

• El 95% de las bibliotecas públicas ofrecen algún tipo de formación formal o informal en alfabetización digital. Funciones como la búsqueda por facetas en el catálogo de la biblioteca pueden mejorar la alfabetización digital y crear una mejor experiencia para el usuario.

• El 95% de las bibliotecas ofrecen libros electrónicos y/o audiolibros electrónicos y el 58% ofrecen transmisión y medios descargables para sus usuarios.

A continuación se presentan algunas de las tendencias tecnológicas que están dando forma al futuro de las bibliotecas locales:

I - Recursos digitales: en PressReader se publicó el primer informe sobre el futuro de las bibliotecas en 2019. Entre las nuevas tendencias que notaron en ese entonces había un cambio significativo en la forma en que las personas descubren e interactúan con el contenido, ya sean videos, música, medios de noticias o revistas académicas revisadas por pares.

Un catálogo de biblioteca bien desarrollado y bien organizado con funciones como la búsqueda por facetas puede ayudar a los usuarios a descubrir y acceder a contenido digital de manera más eficiente.

Muchas bibliotecas públicas ofrecen colecciones digitales, así como plataformas como PressReader, que incluye miles de periódicos y revistas de todo el mundo. Gracias al acceso remoto, los usuarios pueden utilizar PressReader desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde sus propios dispositivos móviles.

II - Inteligencia artificial: es probable que las controversias en torno al uso de la inteligencia artificial en el trabajo académico continúen a medida que la tecnología se vuelve más sofisticada y su uso se vuelve más difícil de detectar.

En el lado positivo, la IA tiene varias aplicaciones prácticas en las bibliotecas. Los chatbots (o asistentes virtuales) y otras herramientas tienen el potencial de transformar la profesión bibliotecaria para mejor.

El hecho es que la mayoría de los bibliotecarios han estado empleando aplicaciones de IA durante años, ya sea que se den cuenta o no. Como observó la Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación (ACRL) en la introducción de su publicación "The Rise of AI" (El auge de la IA): "Los bibliotecarios están en una posición privilegiada para afrontar el desafío que la IA presenta a su campo. Las bibliotecas y sus similares existen desde hace milenios y progresan con la sociedad, modificando y adaptando sus servicios para satisfacer las necesidades de información de sus comunidades. Hoy en día, las bibliotecas académicas han ampliado enormemente su oferta digital, no solo para incluir libros electrónicos o artículos de revistas, sino también para respaldar el descubrimiento y el uso de aplicaciones de software. Algunos bibliotecarios académicos podrían decir que carecen de un conocimiento básico de la IA o que no están preparados para hablar sobre el tema, y ​​sin embargo, es probable que hayan estado interactuando con la IA a través de los diferentes tipos de aplicaciones de software que respaldan".

III - Automatización de bibliotecas:

Las bibliotecas públicas pueden beneficiarse de la automatización de diversas maneras para agilizar las operaciones, mejorar la experiencia del usuario y mejorar la eficiencia. Entre otras tareas y procesos, se pueden automatizar en una biblioteca pública los siguientes:

- Gestión de inventario y catalogación: las bibliotecas pueden automatizar el proceso de incorporación de libros y recursos digitales al catálogo de la biblioteca. Esto incluye la importación de metadatos, la generación de números de referencia y la actualización de registros.

- Circulación y préstamo: las estaciones de autopréstamo y la identificación por radiofrecuencia (RFID) pueden ayudar a automatizar el préstamo y la devolución de materiales de la biblioteca. Los usuarios de la biblioteca pueden registrar y retirar materiales sin la ayuda de un bibliotecario.

- Gestión de reservas y pedidos: el proceso de reserva y gestión de pedidos de libros y otros materiales se puede automatizar. Los usuarios pueden reservar artículos en línea y el sistema les notificará cuando estén disponibles.

- Solicitudes de préstamos interbibliotecarios: las bibliotecas pueden utilizar un sistema automatizado para solicitar y recibir recursos de otras bibliotecas. Esto puede agilizar el proceso de préstamo de artículos que no están disponibles en la colección de la biblioteca.

- Reubicación y clasificación de libros en las estanterías: un sistema de clasificación automatizado puede ordenar de forma rápida y precisa las devoluciones en sus ubicaciones adecuadas en las estanterías.

- Análisis de visitantes: siempre que el personal permanezca atento a las cuestiones de ciberseguridad y privacidad, la automatización de la biblioteca puede recopilar y analizar datos de los usuarios para comprender mejor los patrones de uso y las preferencias, lo que puede informar el desarrollo de colecciones y la planificación de programas.

- Adquisición y pedidos: el proceso de pedido de nuevos materiales se puede agilizar mediante la automatización de las solicitudes de compra, las comunicaciones con los proveedores y el seguimiento de pedidos.

- Seguridad y control de acceso: Las bibliotecas pueden implementar sistemas de control de acceso automatizados, incluido el acceso con tarjetas y la vigilancia, para mejorar la seguridad y proteger los recursos de la biblioteca.

- Programación de personal y voluntarios: automatizar la programación de turnos para el personal y los voluntarios puede garantizar una cobertura adecuada durante el horario de la biblioteca.

IV - Software de código abierto:

Aunque muchas bibliotecas utilizan software propietario para sus sistemas, cada vez más bibliotecas optan por el código abierto. ¿Cuál es la diferencia?

El término "software propietario" se refiere a un software protegido por derechos de autor y al cual su editor, proveedor o desarrollador ha impuesto limitaciones a su uso, distribución y modificación. A veces, a un programa propietario se lo denomina "software cerrado" para distinguirlo del "software abierto".

Por otro lado, el código abierto está escrito con una licencia que permite que el usuario final lo modifique y mejore. A los profesionales de las bibliotecas les gustan los sistemas de código abierto porque son infinitamente personalizables y también porque suelen ser gratuitos, lo que libera un poco el presupuesto de la biblioteca.

La tecnología en las bibliotecas: el equilibrio es la clave

Al adoptar la tecnología, las bibliotecas pueden mejorar significativamente la eficiencia de sus operaciones, por ejemplo, automatizando ciertos procesos, lo que permite al personal de la biblioteca concentrarse en tareas más complejas.

Sin embargo, es esencial equilibrar la automatización y la inteligencia artificial con interacciones humanas personalizadas para mantener los aspectos esenciales de los servicios de la biblioteca, como mejorar la experiencia del usuario.

Los formatos digitales quizá nunca puedan reemplazar por completo a los libros, lo que significa que el rol tradicional del bibliotecario sigue siendo relevante en el siglo XXI, incluso mientras continúa evolucionando y expandiéndose, adoptando nuevas innovaciones y respondiendo a las necesidades de la comunidad.

(Fuente: soybibliotecario.blogspot.com)

martes, 8 de octubre de 2024

Del ideal urbano a la conspiración: qué son las "ciudades de 15 minutos" y cuán cerca está CABA de poder serlo

El modelo, que promete mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, fue reinterpretado como una amenaza a las libertades individuales. Un estudio reciente midió miles de urbes para establecer cuáles son las que cumplen con esta premisa. 

Un estudio midió el concepto de "ciudad de 15 minutos" para distintas urbes, entre ellas Buenos Aires (Foto: Wikimedia)

Tener la oficina a cuestión de minutos de casa, tener parques y espacios verdes cerca, tener un hospital a pocas cuadras, también un supermercado, un gimnasio, una escuela o universidad en un radio próximo. Y que no sea sólo un privilegio de unos pocos, sino común a todos los habitantes. Suena a un mundo ideal, pero en realidad tienen un nombre técnico, Ciudades de 15 minutos, y efectivamente existen.

El concepto de la Ciudad de 15 minutos lo acuñó el urbanista franco-colombiano Carlos Moreno. Se enfoca en un diseño urbano que prioriza a las personas y sus necesidades diarias por sobre los autos. Su esencia es simple: crear una ciudad donde los habitantes puedan acceder a servicios esenciales en un radio de 15 minutos a pie o en bicicleta.

El modelo se apoya en una estructura descentralizada y policéntrica, en la que las funciones clave -vivienda, trabajo, supermercados, salud, educación y espacios verdes- se encuentren a corta distancia. En definitiva, busca mejorar la calidad de vida al reducir la necesidad de desplazamientos largos y ayudar al medioambiente.

Un estudio reciente, publicado hace apenas un mes en la revista Nature Cities, midió cuán cerca o cuán lejos están miles de ciudades en el mundo de que todos sus habitantes tengan acceso rápido a los servicios esenciales denominados "puntos de interés" (POIs por sus siglás en inglés). Buenos Aires ingresó en ese análisis, la Ciudad y gran parte del conurbano bonaerense como un todo.

Matteo Bruno, investigador de Sony Computer Science Laboratories en Roma y autor principal del estudio, explicó: "La ciudad de 15 minutos es un nombre moderno para un concepto que ha existido desde siempre: la proximidad de los servicios. No se trata de obligar a las personas a quedarse en su zona, sino de dar más oportunidades cercanas para todos. Históricamente, las ciudades fueron diseñadas para ser caminables. Todas las ciudades construidas antes de que existieran los automóviles fueron concebidas con ese objetivo. La gente vivía en ellas precisamente para estar cerca de las oportunidades y los servicios".

El modelo es eficiente desde una perspectiva económica y ecológica, según el experto. Puede funcionar bien y crear un entorno saludable. Sin embargo, es tan solo un ingrediente de una posible buena ciudad, no la única alternativa. "Algunas culturas y personas pueden prosperar en un entorno más suburbano y la sostenibilidad también se puede alcanzar mediante otras soluciones. Esto es lo que intentamos averiguar en el artículo: ¿qué ciudades son más adecuadas para implementar el modelo de 15 minutos?", señaló.

(Foto: estudio "A Universal Framework For Inclusive 15-Minute Cities")

La idea de ciudad de 15 minutos cobró relevancia mundial cuando la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, propuso transformar la capital francesa bajo este modelo tras su reelección en 2020. El contexto de la pandemia aceleró la puesta a punto de esta visión. Es que el confinamiento y el trabajo remoto reflejaron la importancia de contar con barrios bien equipados.

Haroldo Ribeiro, investigador de la Universidad Estadual de Maringá, Brasil, también estudió el concepto de ciudades de 15 minutos. "La planificación urbana centrada en el peatón es la clave del modelo. Este enfoque busca crear comunidades compactas y caminables, donde los servicios diarios se puedan alcanzar en un paseo corto. Existen ciudades que cumplen con esa premisa, con París como ejemplo más notorio, pero no todas las grandes urbes están cerca de lograrlo. Muchas requerirían una fuerte reorganización de sus servicios, lo que a veces puede no ser práctico", indicó.

En lo que respecta a Buenos Aires, la ciudad presenta un panorama mixto en términos de proximidad a los servicios esenciales. La comparativa con otras ciudades le da un saldo dispar. En los tiempos de cercanía a los POIs se encuentra apenas por encima del promedio. En lo que respecta a la cantidad de servicios que deberían reubicarse para que todos tengan acceso a ellos en condiciones de igualdad no le va tan bien: debería reubicar más de un tercio, lo que significa que algunas zonas están sobreabastecidas y otras bastante mal atendidas. En tanto, en el gráfico que mide el potencial para convertirse en ciudad de 15 minutos, Buenos Aires figura en una zona intermedia, con dificultades para alcanzar esa meta por la alta densidad poblacional en el conurbano bonaerense y su centralidad en CABA.

(Foto: estudio "A Universal Framework For Inclusive 15-Minute Cities")

"Buenos Aires, en comparación con otras ciudades, tiene un buen nivel de proximidad en general, especialmente en la ciudad autónoma. Las periferias, sin embargo, están más alejadas de los servicios, algo común en zonas desarrolladas para los automóviles. Si bien los datos pueden no ser perfectos, nuestras simulaciones muestran que la ciudad tiene el potencial de convertirse en una ciudad de 15 minutos", advirtió Bruno.

Ribeiro coincide en que la ciudad presenta un patrón típico de las grandes urbes sudamericanas, donde el acceso a los servicios varía mucho entre el centro y la periferia. "En Buenos Aires, las zonas céntricas muestran una buena accesibilidad, mientras que las áreas periféricas tienen menos servicios. Esto genera una desigualdad en las condiciones de vida, donde quienes viven en el centro disfrutan de un mayor acceso a servicios esenciales que quienes viven en las zonas más alejadas", consideró.

Aunque la ciudad de 15 minutos aparenta un ideal urbanístico, con todo lo necesario al alcance de la mano, apenas unos años atrás entró en jaque. Fue blanco de una teoría conspirativa que escaló más de la cuenta.

(Foto: estudio "A Universal Framework For Inclusive 15-Minute Cities")

¿Un modelo de control social?

La pandemia de Covid-19 fue un caldo de cultivo inigualable para propiciar confabulaciones y conjeturas infundadas. Dentro de ese berenjenal, cayó también el modelo de ciudad de 15 minutos. Lo que comenzó como una propuesta de urbanismo sostenible, se convirtió en foco de protestas y desinformación, en especial en países de Europa como Reino Unido.

A raíz del avance del modelo tras la cuarentena, los manifestantes comenzaron a sugerir que la ciudad de 15 minutos era en realidad un mecanismo de control social, que obligaría a las personas a vivir confinadas en zonas de las que no podrían salir, bajo constante vigilancia gubernamental.

La teoría conspirativa llegó incluso al Parlamento británico, cuando el diputado conservador Nick Fletcher describió la ciudad de 15 minutos como un "concepto socialista internacional" que amenazaría la libertad personal de los ciudadanos. Estas afirmaciones, aunque infundadas, alimentaron el miedo de muchos ciudadanos que aún tenían frescos los recuerdos de no poder salir a la calle ni circular con normalidad.

Matteo Bruno aclara que gran parte de la confusión viene de una mala interpretación: "El concepto y su nombre pueden ser propensos a interpretaciones erróneas. Puede sugerir que se estará encerrado en las zonas de 15 minutos, y el hecho de que esta idea se difundiera justo antes del Covid no ayudó. En aquellos tiempos estábamos realmente encerrados cerca de nuestras casas y la gente relacionaba los dos conceptos, que no estaban correlacionados en absoluto".

La desinformación también jugó un papel importante a la hora de alimentar la teoría conspirativa. En redes sociales y medios alternativos, se difundió la idea de que el modelo urbano pretendía generar guetos, limitar la movilidad de la gente para que los gobiernos pudieran tener un mayor control. "La gente tiene miedo de que esto suponga una privación de oportunidades y una segregación. Pero es exactamente lo opuesto a lo que propone el modelo de 15 minutos, que aumentaría las oportunidades de las zonas periféricas y el valor de los lugares", planteó Bruno.

(Foto: estudio "A Universal Framework For Inclusive 15-Minute Cities").

Los desafíos para ser una ciudad de 15 minutos

Para calcular la accesibilidad, los autores analizaron el tiempo promedio necesario para llegar a los 20 servicios más cercanos desde cualquier punto de la ciudad. Este enfoque permitió generar un mapa detallado de cómo está distribuida la infraestructura urbana y qué áreas son más accesibles. A partir de esos datos, desarrollaron un algoritmo para evaluar qué ajustes se necesitarían para que más ciudades puedan alinearse con el ideal de 15 minutos.

El estudio muestra resultados dispares. Mientras que algunas ciudades, como París, estarían a solo un pequeño paso de cumplir con este ideal, otras urbes, como Atlanta, tendrían que reubicar hasta el 80% de sus servicios para lograr una distribución equitativa. Los resultados también evidencian que las ciudades pequeñas tienden a obtener mejores puntajes en cuanto a accesibilidad, aunque hay excepciones: grandes metrópolis históricas como Berlín permiten que más del 90% de sus habitantes vivan a 15 minutos de los servicios esenciales.

"El primer paso para acercarse a un modelo de 15 minutos consiste en evitar la rápida expansión urbana, para luego promover y regular la ubicación de nuevos servicios. Esto ayuda a evitar la masificación en ciertas zonas y garantiza una mejor prestación de servicios en las regiones periféricas", dijo Hygor Melo, otro de los autores del estudio.

El enfoque subraya la necesidad de planificar mejor el crecimiento urbano. La expansión descontrolada, en especial en zonas suburbanas, dificulta el acceso a servicios y fomenta la dependencia del automóvil. Según el estudio, una distribución más equitativa de los puntos de interés puede mejorar la calidad de vida en muchas ciudades, reducir el tiempo de desplazamiento y aumentar la cohesión social en los barrios más alejados del centro.

"Nuestras investigaciones muestran que la mayoría de las ciudades ya tienen la densidad potencial para ser ciudades de 15 minutos. Solo les falta una distribución y descentralización más equitativa de los servicios y espacios de agregación social en las periferias. Esto sugiere que no es necesario repensar completamente la estructura de las ciudades, sino hacer ajustes que permitan una mayor equidad en el acceso a los recursos", concluyó Bruno, el antes citado líder del equipo de investigación.

Si bien la ciudad de 15 minutos se presenta como un modelo deseable, como un ideal urbanístico, lo cierto es que no es el único enfoque disponible. A las urbes desarrolladas más cerca en el tiempo, ya pensadas para los autos, como el Área Metropolitana de Buenos Aires, es probable que les convenga un diseño distinto, que se adapte a sus necesidades y características. Siempre se valorará, claro, la proximidad a la oficina, a un hospital, a la universidad o a un parque, pero lo deseable no siempre va de la mano con lo posible.

(Fuente: Infobae)

martes, 18 de junio de 2024

Por qué el vidrio y los hologramas se perfilan como los materiales más adecuados para almacenar datos en el futuro

El año 2039 puede parecer muy lejano, pero Ian Crawford ya lo está planificando.

Ian Crawford supervisa el archivo de imágenes, audio y películas del Museo Imperial de la Guerra británico.

Ese año será el centenario del estallido de la Segunda Guerra Mundial, un año crucial para su empleador, el Imperial War Museum, el Museo Imperial de la Guerra británico, cuya principal sede está en Londres.

Crawford es director de información del museo y supervisa un proyecto para digitalizar su enorme colección de imágenes, audio y películas. Con una colección de alrededor de 24.000 horas de películas y videos y 11 millones de fotografías, se trata de una tarea enorme. Y en el período previo a 2039 acceder al material de la Segunda Guerra Mundial será una prioridad.

Hacer copias digitales de esas fuentes históricas es vital debido a que las copias originales se degradan con el tiempo y, algún día, se perderán para siempre.

"Cuando tienes la única copia, quieres estar seguro de que tu sistema de almacenamiento es fiable", afirma Crawford. La cantidad de datos necesarios para almacenamiento a largo plazo crece cada vez más, ya que los escáneres más modernos pueden registrar documentos y películas con gran detalle.

"El potencial de crecimiento es realmente muy grande", señala Crawford y aclara: "Ahora digitalizamos los objetos mismos y los escaneamos en 3D, lo que puede generar archivos muy grandes".


La forma más común de preservar datos a largo plazo es hacerlo en cintas como éstas.

Esta avalancha de datos no sólo está afectando a los museos, sino que está llegando a todas partes.

Las empresas están comprando más espacio para realizar copias de respaldo de sus datos, los hospitales requieren un lugar para almacenar registros y el gobierno necesita un sitio donde guardar cantidades cada vez mayores de información.

"Seguimos creando cantidades increíbles de datos", dice Simon Robinson, analista principal de la firma de investigación Enterprise Strategy Group.

"En la mayoría de las organizaciones -esto varía mucho- el volumen de datos se duplica cada cuatro o cinco años. Y en algunas industrias esto sucede mucho más rápido", afirma.

Cinta vs. polímero

Los datos que deben preservarse durante mucho tiempo no se almacenan en centros de datos tradicionales, esos enormes almacenes con estantes de servidores y luces destellantes. Esas operaciones están diseñadas para datos que requieren acceso y actualización frecuente.

En cambio, la forma más popular de conservar los datos a largo plazo es en cinta. En particular un formato conocido como LTO (Linear Tape Open), cuya última versión se llama LTO-9.

Las cintas en sí no se diferencian de las antiguas cintas VHS, pero son un poco más pequeñas y cuadradas.

Dentro del casete hay un kilómetro de cinta magnética, capaz de almacenar 18 terabytes de datos.

Eso es mucho: una sola cinta puede contener la misma cantidad de datos que casi 300 teléfonos inteligentes estándar.

La filial del Museo Imperial de la Guerra en la localidad de Duxford, en el este de Inglaterra, utiliza un sistema de cintas de la empresa Spectra Logic. La máquina, del tamaño aproximado de un armario grande, puede contener hasta 1.500 cintas LTO.

Los sistemas LTO dominan el mercado del almacenamiento a largo plazo. Han existido durante décadas y han demostrado ser confiables. Y también son bastante económicos, algo muy importante ya que generalmente los clientes quieren pagar lo menos posible por el almacenamiento a largo plazo.


La empresa HoloMem almacena datos en hologramas grabados con láser en polímeros sensibles a la luz.

Sin embargo, algunos están convencidos de que hay tecnologías mejores.

En una antigua fábrica de papel tapiz en Chiswick, en el oeste de Londres, una nueva empresa llamada HoloMem ha estado desarrollando un sistema de almacenamiento a largo plazo que utiliza láseres para grabar pequeños hologramas en un polímero sensible a la luz.

El director ejecutivo de la compañía, Charlie Gale, explica que con la cinta magnética los datos sólo se pueden almacenar en la superficie, mientras que los hologramas pueden almacenar datos en múltiples capas.

"Se pueden hacer algo llamado ‘multiplexación’, que permite superponer múltiples conjuntos de datos en un espacio. Ese es realmente el superpoder de lo que estamos haciendo. Y creemos que podemos poner más información en menos espacio que nunca", agregó.

Los bloques de polímero de HoloMem pueden soportar temperaturas extremas, entre -14 °C y 160 °C, sin que los datos se corrompan.


Charlie Gale confía en que su sistema puede superar la tecnología de almacenamiento existente.

En comparación, la cinta magnética debe mantenerse entre 16°C y 25°C, lo que implica importantes costos de calefacción y refrigeración, especialmente en países con temperaturas extremas.

La cinta también necesita ser reemplazada después de unos 15 años, mientras que el polímero dura al menos 50 años. Gale señala además que, como el láser cambia químicamente el polímero, los datos no pueden ser alterados una vez que han sido grabados. El prototipo del sistema de HoloMem, que podrá almacenar y recuperar datos, estará listo a fines de este año.

Gale dice que el costo del sistema se ha mantenido bajo mediante el uso de componentes estándar y ampliamente disponibles como el láser, por lo que confía en que HoloMem podrá igualar o reducir los costos de la cinta magnética.

Memoria en vidrio

HoloMem tendrá que ser competitivo, ya que se avecina al mercado un competidor formidable.

Microsoft Research, la rama de investigación de Microsoft, está desarrollando su propio sistema de almacenamiento de datos a largo plazo. Al igual que HoloMem, Microsoft decidió que es hora de dejar atrás la cinta magnética, pero eligió el vidrio como material de almacenamiento.

El sistema se llama Proyecto Sílice y utiliza potentes láseres para crear pequeños cambios estructurales en el vidrio, llamados vóxeles, que pueden usarse para almacenar datos. Los vóxeles son increíblemente pequeños y se pueden agrupar en capas.

Microsoft dice que una pieza de vidrio de 2 mm de espesor, aproximadamente del tamaño de un DVD, podría almacenar más de siete terabytes de datos.


Un sistema desarrollado por Microsoft Research almacena datos en paneles de vidrio.

Los paneles de vidrio son guardados en estantes, a los que pueden acceder pequeños robots similares a cangrejos que se desplazan a lo largo de rieles.

Barato y duradero, el vidrio es un medio de almacenamiento atractivo, asegura Richard Black, director del Proyecto Sílice. "Es prácticamente inmune a la temperatura, la humedad, la contaminación y los campos electromagnéticos", agrega Black.

Potencialmente se podría guardar datos durante cientos y quizás miles de años. Un sistema de este tipo podría algún día integrarse en la enorme plataforma de computación en la nube de Microsoft, Azure. Pero eso aún está lejos, ya que al sistema le quedan años de desarrollo por delante.


El Museo Imperial de la Guerra está probando si la Inteligencia Artificial puede distinguir entre modelos de aviones de caza Spitfire.

De vuelta en Duxford, el Museo Imperial de la Guerra, como muchas organizaciones, ha estado experimentando con inteligencia artificial, IA.

Recientemente probaron si la IA podía identificar diferentes modelos de Spitfire en imágenes de su catálogo. Crawford cree que la IA podría ser increíblemente útil para catalogar su biblioteca digital, un trabajo que a los humanos les llevaría cientos de años.

La capacidad de la IA para analizar grandes cantidades de datos ha hecho que mantener esos datos sea aún más importante: podría haber algo valioso escondido allí.

Robinson afirma que "en el pasado, las empresas archivaban información en caso de que la necesitaran en el futuro. Ahora hay una razón comercial real por la que tal vez quieran volver a analizar sus datos".


(Fuente:  BBC News)