Tesla publica nuevos vídeos de Optimus ejecutando pasos de baile. El robot fue entrenado en simulación y se mueve sin cables ni CGI. La compañía afirma que estos avances serán clave para tareas reales.
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jueves, 15 de mayo de 2025
Tesla acaba de mostrar lo que Optimus puede hacer sin estar atado
jueves, 10 de abril de 2025
¿Una exageración o un peligro? Como si fuera una película de Steven Spielberg, esta es la tecnología que predice si alguien es un asesino
El Reino Unido está desarrollando un sistema basado en algoritmos y análisis de datos personales, sumados a los recopilados por las autoridades.




miércoles, 5 de marzo de 2025
La inteligencia artificial que lee la mente: entre la ciencia y el vértigo del futuro
Un nuevo sistema de inteligencia artificial logra escribir lo que una persona sólo imagina. ¿Avance científico o invasión de la privacidad?

miércoles, 26 de febrero de 2025
Tendencias clave que están moldeando el futuro de las bibliotecas para 2025
A medida que nos adentramos en 2025, el sector bibliotecario sigue experimentando una rápida evolución. El informe Future of Libraries analiza las transformaciones que las bibliotecas están llevando a cabo para adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad.

El informe, basado en una encuesta global a más de 400 profesionales de bibliotecas, ofrece una visión rica sobre cómo se están preparando para enfrentar estos desafíos y oportunidades, y tiene como objetivo Inspirar y guiar a los profesionales en la gestión de bibliotecas dentro de un panorama en constante cambio.
Tendencias principales destacadas en el informe:
• Accesibilidad e inclusividad
Las bibliotecas están evolucionando hacia centros de aprendizaje accesibles e inclusivos, adaptando tanto sus espacios físicos como su programación para comunidades diversas. Esto incluye diseño centrado en las personas, herramientas como lectores de pantalla y traducción en lengua de señas, y la integración de principios de equidad, diversidad e inclusión (EDI) en sus estrategias. Ejemplos como el rediseño de la sucursal Cossitt en Memphis demuestran cómo la colaboración comunitaria puede transformar espacios para empoderar a los usuarios y generar impacto económico. Para lograrlo, las bibliotecas deben ir más allá de declaraciones simbólicas, adoptando acciones concretas que promuevan un cambio sostenible y equitativo.
• Preservación cultural e intelectual compartida
Las bibliotecas del futuro priorizarán la preservación cultural e intelectual compartida, involucrando a las comunidades en la gestión y conservación de su patrimonio. El uso de tecnologías digitales facilitará esta tarea, pero será clave adoptar enfoques decoloniales, como involucrar a comunidades indígenas en decisiones sobre conservación, acceso y clasificación. Ejemplos como el sistema de clasificación Brian Deer en la Universidad de Columbia Británica demuestran cómo los sistemas inclusivos y culturalmente adecuados pueden respetar las identidades y protocolos comunitarios. Las bibliotecas deben facilitar diálogos respetuosos y actuar como guardianes responsables de materiales sensibles.
• Estrategias integrales de sostenibilidad
Las bibliotecas se posicionarán como líderes en sostenibilidad holística, integrando esfuerzos ambientales con justicia social, igualdad y bienestar comunitario. Más allá de diversificar ingresos, se alinearán con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, adoptando estrategias que consideren a las personas, la prosperidad y el planeta. A través de enfoques locales, actuarán como laboratorios vivos, promoviendo prácticas sostenibles y fomentando el aprendizaje colectivo. La construcción de bibliotecas verdes y la sostenibilidad arquitectónica serán pilares clave en este esfuerzo.
• Empoderamiento cívico y alfabetización mediática
Las bibliotecas se consolidarán como espacios neutrales para el empoderamiento cívico y la alfabetización mediática, fomentando la democracia y combatiendo la desinformación. Su credibilidad las posiciona como lugares inclusivos que reúnen a personas de diversas perspectivas y trasfondos. En un contexto de polarización social y algoritmos que refuerzan creencias, las bibliotecas ofrecen contenido confiable que promueve decisiones críticas informadas. Además, enfrentan el desafío y la oportunidad de abordar los riesgos asociados con las redes sociales y la seguridad en internet, posicionándose como guardianas de información relevante y controlada.
• Herramientas digitales y formación
Las bibliotecas se consolidarán como portales clave para la tecnología y la formación, facilitando el acceso a herramientas avanzadas como la inteligencia artificial. Ofrecerán recursos de aprendizaje asistidos por IA y podrán actuar como centros de prueba. Además, las alianzas con organizaciones externas permitirán superar barreras tecnológicas, como en casos donde bibliotecas apoyan a emprendedores locales con mentorías y formación técnica. Estas iniciativas refuerzan su rol como espacios accesibles y de apoyo en la adopción de nuevas tecnologías.
• Desarrollo de la fuerza laboral
Las bibliotecas deben seguir invirtiendo en el desarrollo de sus equipos, cuyo rol ha evolucionado para incluir tareas como gestión tecnológica y "social media". Es clave ofrecer oportunidades de capacitación para adaptarse a cambios tecnológicos, ambientales y sociales, además de fomentar su crecimiento personal y profesional. El 61% de las bibliotecas planea implementar programas de formación este año, mientras que otras priorizan mejorar beneficios y salarios. También se busca rediseñar los espacios de trabajo para fomentar la creatividad y la innovación en sus equipos.
El informe completo (en inglés) puede leerse haciendo click aquí.
(Fuente: universoabierto.org)
jueves, 17 de octubre de 2024
Cuatro tendencias en tecnología bibliotecaria que están dando forma al futuro de las bibliotecas públicas
Veamos algunas tendencias emergentes en tecnología bibliotecaria y cómo los recursos digitales pueden contribuir a una mejor experiencia tanto para los usuarios como para el personal.

Antes de profundizar en el tema, debemos dejar algo en claro: si bien la tecnología puede ser el tema de moda del día, el papel tradicional de las bibliotecas públicas como repositorios de libros no es algo del pasado, sino todo lo contrario.
En una columna de 2023 para Publishers Weekly, el veterano de la industria editorial Tim Coates citó datos que muestran que la gran mayoría de los usuarios de la biblioteca visitan la biblioteca expresamente para retirar libros, y todas las demás actividades (como usar Internet o acceder a wi-fi) quedan muy por detrás.
Traigan de vuelta los libros
Coates señala además que, en los Estados Unidos y el Reino Unido, las bibliotecas públicas han retirado millones de libros de sus estanterías en la última década y no los han reemplazado. Sostiene que este ha sido un factor importante que ha contribuido a la disminución del número de usuarios de las bibliotecas: "Creo que reorientar el servicio bibliotecario hacia el acceso a los libros impresos, reemplazar las cantidades de libros que se han retirado y comprometerse a agregar más libros aumentaría de manera rápida, mensurable y visible el uso de las bibliotecas públicas y comenzaría a revertir las tendencias negativas de la última década".
Los bibliotecarios lideraron el camino en la pandemia
Coates no se equivoca, aunque sería un error concluir que los libros por sí solos permitirán que las bibliotecas públicas prosperen en el futuro. Las tecnologías emergentes y los servicios digitales también tendrán un papel importante que desempeñar.
Ciertamente vimos lo importante que puede ser la tecnología para la supervivencia de las bibliotecas cuando se produjo la pandemia de COVID-19.
En un artículo de 2021 de Chronicle of Higher Education, Scott Carlson analizó cómo la pandemia afectó la forma en que las bibliotecas prestaban sus servicios a las comunidades. Se refería específicamente a las bibliotecas de las universidades, pero las lecciones también son aplicables a las bibliotecas públicas.
Carlson escribió que los cierres fueron un acontecimiento inesperado que llevó a que las bibliotecas quedaran desiertas. Ante la presión, los bibliotecarios se vieron obligados a acelerar la prestación de servicios remotos y otras tecnologías digitales a los usuarios.
Tendencias tecnológicas en las bibliotecas públicas: las estadísticas
En julio de 2024, la Asociación de Bibliotecas Públicas (PLA) publicó los resultados de su encuesta de tecnología más reciente, que recopiló información del personal administrativo de más de 1.500 bibliotecas en los Estados Unidos. Estos son algunos de los hallazgos de la PLA:
• Casi la mitad de las bibliotecas (47%) ofrecen puntos de acceso para préstamo de material.
• Aproximadamente una cuarta parte de las bibliotecas (25%) cuentan con equipos de producción de medios digitales y más de un tercio (40%) cuentan con equipos de producción de creadores.
• El 95% de las bibliotecas públicas ofrecen algún tipo de formación formal o informal en alfabetización digital. Funciones como la búsqueda por facetas en el catálogo de la biblioteca pueden mejorar la alfabetización digital y crear una mejor experiencia para el usuario.
• El 95% de las bibliotecas ofrecen libros electrónicos y/o audiolibros electrónicos y el 58% ofrecen transmisión y medios descargables para sus usuarios.
A continuación se presentan algunas de las tendencias tecnológicas que están dando forma al futuro de las bibliotecas locales:
I - Recursos digitales: en PressReader se publicó el primer informe sobre el futuro de las bibliotecas en 2019. Entre las nuevas tendencias que notaron en ese entonces había un cambio significativo en la forma en que las personas descubren e interactúan con el contenido, ya sean videos, música, medios de noticias o revistas académicas revisadas por pares.
Un catálogo de biblioteca bien desarrollado y bien organizado con funciones como la búsqueda por facetas puede ayudar a los usuarios a descubrir y acceder a contenido digital de manera más eficiente.
Muchas bibliotecas públicas ofrecen colecciones digitales, así como plataformas como PressReader, que incluye miles de periódicos y revistas de todo el mundo. Gracias al acceso remoto, los usuarios pueden utilizar PressReader desde cualquier lugar, en cualquier momento y desde sus propios dispositivos móviles.
II - Inteligencia artificial: es probable que las controversias en torno al uso de la inteligencia artificial en el trabajo académico continúen a medida que la tecnología se vuelve más sofisticada y su uso se vuelve más difícil de detectar.
En el lado positivo, la IA tiene varias aplicaciones prácticas en las bibliotecas. Los chatbots (o asistentes virtuales) y otras herramientas tienen el potencial de transformar la profesión bibliotecaria para mejor.
El hecho es que la mayoría de los bibliotecarios han estado empleando aplicaciones de IA durante años, ya sea que se den cuenta o no. Como observó la Asociación de Bibliotecas Universitarias y de Investigación (ACRL) en la introducción de su publicación "The Rise of AI" (El auge de la IA): "Los bibliotecarios están en una posición privilegiada para afrontar el desafío que la IA presenta a su campo. Las bibliotecas y sus similares existen desde hace milenios y progresan con la sociedad, modificando y adaptando sus servicios para satisfacer las necesidades de información de sus comunidades. Hoy en día, las bibliotecas académicas han ampliado enormemente su oferta digital, no solo para incluir libros electrónicos o artículos de revistas, sino también para respaldar el descubrimiento y el uso de aplicaciones de software. Algunos bibliotecarios académicos podrían decir que carecen de un conocimiento básico de la IA o que no están preparados para hablar sobre el tema, y sin embargo, es probable que hayan estado interactuando con la IA a través de los diferentes tipos de aplicaciones de software que respaldan".
III - Automatización de bibliotecas:
Las bibliotecas públicas pueden beneficiarse de la automatización de diversas maneras para agilizar las operaciones, mejorar la experiencia del usuario y mejorar la eficiencia. Entre otras tareas y procesos, se pueden automatizar en una biblioteca pública los siguientes:
- Gestión de inventario y catalogación: las bibliotecas pueden automatizar el proceso de incorporación de libros y recursos digitales al catálogo de la biblioteca. Esto incluye la importación de metadatos, la generación de números de referencia y la actualización de registros.
- Circulación y préstamo: las estaciones de autopréstamo y la identificación por radiofrecuencia (RFID) pueden ayudar a automatizar el préstamo y la devolución de materiales de la biblioteca. Los usuarios de la biblioteca pueden registrar y retirar materiales sin la ayuda de un bibliotecario.
- Gestión de reservas y pedidos: el proceso de reserva y gestión de pedidos de libros y otros materiales se puede automatizar. Los usuarios pueden reservar artículos en línea y el sistema les notificará cuando estén disponibles.
- Solicitudes de préstamos interbibliotecarios: las bibliotecas pueden utilizar un sistema automatizado para solicitar y recibir recursos de otras bibliotecas. Esto puede agilizar el proceso de préstamo de artículos que no están disponibles en la colección de la biblioteca.
- Reubicación y clasificación de libros en las estanterías: un sistema de clasificación automatizado puede ordenar de forma rápida y precisa las devoluciones en sus ubicaciones adecuadas en las estanterías.
- Análisis de visitantes: siempre que el personal permanezca atento a las cuestiones de ciberseguridad y privacidad, la automatización de la biblioteca puede recopilar y analizar datos de los usuarios para comprender mejor los patrones de uso y las preferencias, lo que puede informar el desarrollo de colecciones y la planificación de programas.
- Adquisición y pedidos: el proceso de pedido de nuevos materiales se puede agilizar mediante la automatización de las solicitudes de compra, las comunicaciones con los proveedores y el seguimiento de pedidos.
- Seguridad y control de acceso: Las bibliotecas pueden implementar sistemas de control de acceso automatizados, incluido el acceso con tarjetas y la vigilancia, para mejorar la seguridad y proteger los recursos de la biblioteca.
- Programación de personal y voluntarios: automatizar la programación de turnos para el personal y los voluntarios puede garantizar una cobertura adecuada durante el horario de la biblioteca.
IV - Software de código abierto:
Aunque muchas bibliotecas utilizan software propietario para sus sistemas, cada vez más bibliotecas optan por el código abierto. ¿Cuál es la diferencia?
El término "software propietario" se refiere a un software protegido por derechos de autor y al cual su editor, proveedor o desarrollador ha impuesto limitaciones a su uso, distribución y modificación. A veces, a un programa propietario se lo denomina "software cerrado" para distinguirlo del "software abierto".
Por otro lado, el código abierto está escrito con una licencia que permite que el usuario final lo modifique y mejore. A los profesionales de las bibliotecas les gustan los sistemas de código abierto porque son infinitamente personalizables y también porque suelen ser gratuitos, lo que libera un poco el presupuesto de la biblioteca.
La tecnología en las bibliotecas: el equilibrio es la clave
Al adoptar la tecnología, las bibliotecas pueden mejorar significativamente la eficiencia de sus operaciones, por ejemplo, automatizando ciertos procesos, lo que permite al personal de la biblioteca concentrarse en tareas más complejas.
Sin embargo, es esencial equilibrar la automatización y la inteligencia artificial con interacciones humanas personalizadas para mantener los aspectos esenciales de los servicios de la biblioteca, como mejorar la experiencia del usuario.
Los formatos digitales quizá nunca puedan reemplazar por completo a los libros, lo que significa que el rol tradicional del bibliotecario sigue siendo relevante en el siglo XXI, incluso mientras continúa evolucionando y expandiéndose, adoptando nuevas innovaciones y respondiendo a las necesidades de la comunidad.
(Fuente: soybibliotecario.blogspot.com)
martes, 8 de octubre de 2024
Del ideal urbano a la conspiración: qué son las "ciudades de 15 minutos" y cuán cerca está CABA de poder serlo
El modelo, que promete mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, fue reinterpretado como una amenaza a las libertades individuales. Un estudio reciente midió miles de urbes para establecer cuáles son las que cumplen con esta premisa.





(Foto: estudio "A Universal Framework For Inclusive 15-Minute Cities").
Los desafíos para ser una ciudad de 15 minutos
Para calcular la accesibilidad, los autores analizaron el tiempo promedio necesario para llegar a los 20 servicios más cercanos desde cualquier punto de la ciudad. Este enfoque permitió generar un mapa detallado de cómo está distribuida la infraestructura urbana y qué áreas son más accesibles. A partir de esos datos, desarrollaron un algoritmo para evaluar qué ajustes se necesitarían para que más ciudades puedan alinearse con el ideal de 15 minutos.
El estudio muestra resultados dispares. Mientras que algunas ciudades, como París, estarían a solo un pequeño paso de cumplir con este ideal, otras urbes, como Atlanta, tendrían que reubicar hasta el 80% de sus servicios para lograr una distribución equitativa. Los resultados también evidencian que las ciudades pequeñas tienden a obtener mejores puntajes en cuanto a accesibilidad, aunque hay excepciones: grandes metrópolis históricas como Berlín permiten que más del 90% de sus habitantes vivan a 15 minutos de los servicios esenciales.
"El primer paso para acercarse a un modelo de 15 minutos consiste en evitar la rápida expansión urbana, para luego promover y regular la ubicación de nuevos servicios. Esto ayuda a evitar la masificación en ciertas zonas y garantiza una mejor prestación de servicios en las regiones periféricas", dijo Hygor Melo, otro de los autores del estudio.
El enfoque subraya la necesidad de planificar mejor el crecimiento urbano. La expansión descontrolada, en especial en zonas suburbanas, dificulta el acceso a servicios y fomenta la dependencia del automóvil. Según el estudio, una distribución más equitativa de los puntos de interés puede mejorar la calidad de vida en muchas ciudades, reducir el tiempo de desplazamiento y aumentar la cohesión social en los barrios más alejados del centro.
"Nuestras investigaciones muestran que la mayoría de las ciudades ya tienen la densidad potencial para ser ciudades de 15 minutos. Solo les falta una distribución y descentralización más equitativa de los servicios y espacios de agregación social en las periferias. Esto sugiere que no es necesario repensar completamente la estructura de las ciudades, sino hacer ajustes que permitan una mayor equidad en el acceso a los recursos", concluyó Bruno, el antes citado líder del equipo de investigación.
Si bien la ciudad de 15 minutos se presenta como un modelo deseable, como un ideal urbanístico, lo cierto es que no es el único enfoque disponible. A las urbes desarrolladas más cerca en el tiempo, ya pensadas para los autos, como el Área Metropolitana de Buenos Aires, es probable que les convenga un diseño distinto, que se adapte a sus necesidades y características. Siempre se valorará, claro, la proximidad a la oficina, a un hospital, a la universidad o a un parque, pero lo deseable no siempre va de la mano con lo posible.
(Fuente: Infobae)
martes, 18 de junio de 2024
Por qué el vidrio y los hologramas se perfilan como los materiales más adecuados para almacenar datos en el futuro
Ese año será el centenario del estallido de la Segunda Guerra Mundial, un año crucial para su empleador, el Imperial War Museum, el Museo Imperial de la Guerra británico, cuya principal sede está en Londres.
Crawford es director de información del museo y supervisa un proyecto para digitalizar su enorme colección de imágenes, audio y películas. Con una colección de alrededor de 24.000 horas de películas y videos y 11 millones de fotografías, se trata de una tarea enorme. Y en el período previo a 2039 acceder al material de la Segunda Guerra Mundial será una prioridad.
Hacer copias digitales de esas fuentes históricas es vital debido a que las copias originales se degradan con el tiempo y, algún día, se perderán para siempre.
"Cuando tienes la única copia, quieres estar seguro de que tu sistema de almacenamiento es fiable", afirma Crawford. La cantidad de datos necesarios para almacenamiento a largo plazo crece cada vez más, ya que los escáneres más modernos pueden registrar documentos y películas con gran detalle.
"El potencial de crecimiento es realmente muy grande", señala Crawford y aclara: "Ahora digitalizamos los objetos mismos y los escaneamos en 3D, lo que puede generar archivos muy grandes".
La forma más común de preservar datos a largo plazo es hacerlo en cintas como éstas.
Esta avalancha de datos no sólo está afectando a los museos, sino que está llegando a todas partes.
Las empresas están comprando más espacio para realizar copias de respaldo de sus datos, los hospitales requieren un lugar para almacenar registros y el gobierno necesita un sitio donde guardar cantidades cada vez mayores de información.
"Seguimos creando cantidades increíbles de datos", dice Simon Robinson, analista principal de la firma de investigación Enterprise Strategy Group.
"En la mayoría de las organizaciones -esto varía mucho- el volumen de datos se duplica cada cuatro o cinco años. Y en algunas industrias esto sucede mucho más rápido", afirma.
Cinta vs. polímero
Los datos que deben preservarse durante mucho tiempo no se almacenan en centros de datos tradicionales, esos enormes almacenes con estantes de servidores y luces destellantes. Esas operaciones están diseñadas para datos que requieren acceso y actualización frecuente.
En cambio, la forma más popular de conservar los datos a largo plazo es en cinta. En particular un formato conocido como LTO (Linear Tape Open), cuya última versión se llama LTO-9.
Las cintas en sí no se diferencian de las antiguas cintas VHS, pero son un poco más pequeñas y cuadradas.
Dentro del casete hay un kilómetro de cinta magnética, capaz de almacenar 18 terabytes de datos.
Eso es mucho: una sola cinta puede contener la misma cantidad de datos que casi 300 teléfonos inteligentes estándar.
La filial del Museo Imperial de la Guerra en la localidad de Duxford, en el este de Inglaterra, utiliza un sistema de cintas de la empresa Spectra Logic. La máquina, del tamaño aproximado de un armario grande, puede contener hasta 1.500 cintas LTO.
Los sistemas LTO dominan el mercado del almacenamiento a largo plazo. Han existido durante décadas y han demostrado ser confiables. Y también son bastante económicos, algo muy importante ya que generalmente los clientes quieren pagar lo menos posible por el almacenamiento a largo plazo.
La empresa HoloMem almacena datos en hologramas grabados con láser en polímeros sensibles a la luz.
Sin embargo, algunos están convencidos de que hay tecnologías mejores.
En una antigua fábrica de papel tapiz en Chiswick, en el oeste de Londres, una nueva empresa llamada HoloMem ha estado desarrollando un sistema de almacenamiento a largo plazo que utiliza láseres para grabar pequeños hologramas en un polímero sensible a la luz.
El director ejecutivo de la compañía, Charlie Gale, explica que con la cinta magnética los datos sólo se pueden almacenar en la superficie, mientras que los hologramas pueden almacenar datos en múltiples capas.
"Se pueden hacer algo llamado ‘multiplexación’, que permite superponer múltiples conjuntos de datos en un espacio. Ese es realmente el superpoder de lo que estamos haciendo. Y creemos que podemos poner más información en menos espacio que nunca", agregó.
Los bloques de polímero de HoloMem pueden soportar temperaturas extremas, entre -14 °C y 160 °C, sin que los datos se corrompan.
Charlie Gale confía en que su sistema puede superar la tecnología de almacenamiento existente.
En comparación, la cinta magnética debe mantenerse entre 16°C y 25°C, lo que implica importantes costos de calefacción y refrigeración, especialmente en países con temperaturas extremas.
La cinta también necesita ser reemplazada después de unos 15 años, mientras que el polímero dura al menos 50 años. Gale señala además que, como el láser cambia químicamente el polímero, los datos no pueden ser alterados una vez que han sido grabados. El prototipo del sistema de HoloMem, que podrá almacenar y recuperar datos, estará listo a fines de este año.
Gale dice que el costo del sistema se ha mantenido bajo mediante el uso de componentes estándar y ampliamente disponibles como el láser, por lo que confía en que HoloMem podrá igualar o reducir los costos de la cinta magnética.
Memoria en vidrio
HoloMem tendrá que ser competitivo, ya que se avecina al mercado un competidor formidable.
Microsoft Research, la rama de investigación de Microsoft, está desarrollando su propio sistema de almacenamiento de datos a largo plazo. Al igual que HoloMem, Microsoft decidió que es hora de dejar atrás la cinta magnética, pero eligió el vidrio como material de almacenamiento.
El sistema se llama Proyecto Sílice y utiliza potentes láseres para crear pequeños cambios estructurales en el vidrio, llamados vóxeles, que pueden usarse para almacenar datos. Los vóxeles son increíblemente pequeños y se pueden agrupar en capas.
Microsoft dice que una pieza de vidrio de 2 mm de espesor, aproximadamente del tamaño de un DVD, podría almacenar más de siete terabytes de datos.
Un sistema desarrollado por Microsoft Research almacena datos en paneles de vidrio.
Los paneles de vidrio son guardados en estantes, a los que pueden acceder pequeños robots similares a cangrejos que se desplazan a lo largo de rieles.
Barato y duradero, el vidrio es un medio de almacenamiento atractivo, asegura Richard Black, director del Proyecto Sílice. "Es prácticamente inmune a la temperatura, la humedad, la contaminación y los campos electromagnéticos", agrega Black.
Potencialmente se podría guardar datos durante cientos y quizás miles de años. Un sistema de este tipo podría algún día integrarse en la enorme plataforma de computación en la nube de Microsoft, Azure. Pero eso aún está lejos, ya que al sistema le quedan años de desarrollo por delante.
El Museo Imperial de la Guerra está probando si la Inteligencia Artificial puede distinguir entre modelos de aviones de caza Spitfire.
Recientemente probaron si la IA podía identificar diferentes modelos de Spitfire en imágenes de su catálogo. Crawford cree que la IA podría ser increíblemente útil para catalogar su biblioteca digital, un trabajo que a los humanos les llevaría cientos de años.
La capacidad de la IA para analizar grandes cantidades de datos ha hecho que mantener esos datos sea aún más importante: podría haber algo valioso escondido allí.
Robinson afirma que "en el pasado, las empresas archivaban información en caso de que la necesitaran en el futuro. Ahora hay una razón comercial real por la que tal vez quieran volver a analizar sus datos".
(Fuente: BBC News)

