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viernes, 27 de junio de 2025

El ya legendario Bob Dylan lanzará un nuevo libro con más de 100 dibujos

Las obras de Dylan oscilan entre lo cotidiano y lo onírico: retratos, paisajes y naturalezas muertas, siguiendo el camino de sus dos libros anteriores. Ofrecen otra mirada a su valiosa producción musical.

(Foto: producción propia).

Bob Dylan anunció el lanzamiento de "Point Blank (Quick Studies)", un nuevo libro que reúne casi 100 dibujos en blanco y negro realizados entre 2021 y 2022. Publicado por la editorial Simon & Schuster, el volumen estará disponible en librerías a partir del 18 de noviembre.

Las obras van desde "amantes en patines" y "un canal parisino" hasta una armadura medieval, un cantante de karaoke y un rollo de cinta adhesiva. Cada imagen está acompañada por viñetas en prosa de Eddie Gorodetsky y Lucy Sante entre otros, habituales colaboradores del universo Dylan.

"El libro demuestra la maestría de Dylan para contar historias, crear atmósferas y provocar sentimientos”, explicó Sean Manning, editor del proyecto. “Las imágenes son profundamente evocadoras, a la vez inocentes y hastiadas, alegres y desoladas, humorísticas y sensuales, enigmáticas y familiares”, agregó.

Bob Dylan, 2024 (Foto: Wikimedia).

Con es libro, Dylan retoma el camino iniciado con "The Drawn Blank Series" (2008) y "Retrospectrum" (2023), reafirmando una vocación plástica que lo acompaña desde la década de los años 60, cuando sus primeros dibujos aparecieron en muchas revistas y hasta en tapas de discos.

La publicación coincide con el lanzamiento del audiolibro completo de Chronicles: Volume 1, sus memorias publicadas en 2004 y narradas por el actor Sean Penn.

(Fuente: indiehoy. com / redacción propia)

jueves, 20 de marzo de 2025

Estamos asistiendo a un retrato camaleónico de Bob Dylan, pero aún no podemos llegar a conocerlo

Un sinfín de libros y películas han intentado, con menor o mayor éxito, retratar la vida del gran músico estadounidense y siguen haciéndolo. Sin embargo, todavía resulta imposible definirlo. 

Un joven Bob Dylan (Foto: WIkimedia).

En el libro "Oh No! Not Another Bob Dylan Book", los periodistas británicos John Bauldie y Patrick Humphries rastrean la fascinación que suscita el Premio Nobel entre sus legiones de seguidores. Era 1991 y, por supuesto, en Norteamérica el libro se publicó con otro título: "Absolutely Bob Dylan".

El aluvión de biografías, compendios de letras, antologías y ficciones sobre el misterioso juglar es inagotable. Ahora, la reciente película "A complete unknown" (Un completo desconocido) se suma a la lista. Buena parte de esta biblioteca busca descifrar una cuestión: ¿quién es Bob Dylan?

La pregunta resulta aburrida y tediosa. No sabemos quién es Bob Dylan. Sin embargo, en sus primeros años, sí sabemos quién quería ser: Woody Guthrie.

Woody Guthrie (Foto: Grosby).

New York, New York

Enero de 1961. Dylan abre la puerta trasera de un sedán negro en una calle incierta de Nueva York. Sólo persigue una cosa: la sombra de Woody Guthrie. Después de escuchar sus vinilos grabados por la discográfica Folkways y de la lectura de su autobiografía "Bound for Glory", Dylan llega a la gran ciudad enamorado de las aventuras de Guthrie.

Woodrow Wilson Guthrie (1912-1967) había sido un bardo locuaz. Pero la voz y guitarra presente en sindicatos, minas y aserraderos estaban en aquel momento impedidas en una cama de hospital (en Nueva Jersey). Su obsesión y amistad con un mudo Guthrie permitiría a Dylan conocer a los grandes protagonistas del primer "Folk Revival", el resurgimiento de la música folk: Pete Seeger, Sonny Terry, Lee Hays, Ramblin’ Jack Elliot, etc. En Nueva York le esperaba lo incierto.

La bohemia: Greenwich Village

El Greenwich Village era el barrio de la ciudad donde se cocía lo último del panorama folk. En sus calles alternaban freaks, poetas, humoristas, actores y cantautores. Mientras dormía en sofás ocasionales, Dylan se nutría de un valioso material musical y literario en las estanterías de amigos y conocidos: de igual manera escuchaba discos descatalogados o primeras ediciones inglesas que leía a Faulkner y a los poetas simbolistas franceses (Charles Baudelaire, Stéphane Mallarmé, Paul Verlaine, Arthur Rimbaud, etc.).

Al cabo de unos meses, Dylan ya compartía vino y acordes con las jóvenes promesas del folk en ciernes: Phil Ochs, Tom Paxton, Hal Waters, Paul Stookey, Mark Spoelstra, Paul Clayton, Dave Van Ronk, Joan Baez y un largo etcétera. En el entorno del Village todo ocurría demasiado deprisa, pero Dylan caminaba diez metros por delante.

Dylan en Nueva York, 1963 (Foto: William C. Eckenberg / The New York Times).

Algunos biógrafos achacan este nerviosismo a su premura por encontrar un trabajo estable como músico. Los conocidos de la época coinciden en un detalle: una incontinencia en su pierna derecha, taladraba el suelo como si esperara algo. ¿Esperaba algo Dylan? ¿El cambio, aquel que prometía en "The Times They are a-Changing" en sol mayor, un acorde tan querido en la música tradicional americana por su versatilidad y acomodo vocal?

"El cambio es lo único que permanece", repetía como un Heráclito desvergonzado.

Contra el purismo

En las aceras del Village, Dylan ya era considerado un freak alejado de las formas normativas y el purismo.

Para la lógica de estudiosos, periodistas y críticos del folk, Dylan se emparejaba con lo más "bajo del bajo folk": no respetaba las normas de interpretación de las grabaciones canónicas, retorcía el lenguaje y sustituía letras, dejes y acordes a su antojo cuando subía a las tablas de los locales ocasionales, como el Gerde’s Folk City, el Gaslight Cafe o el Cafe Wha. Lo hacía desde una performance algo bipolar: a medio camino entre Charles Chaplin o Buster Keaton y el melodrama congénito del joven itinerante, sin casa ni familia.

Gracias al entusiasmo del periodista Robert Shelton, Dylan firmaría con el sello Columbia tras una crítica muy positiva en The New York Times que literalmente rezaba: "Un destacado estilista de la canción folk".

Allen Ginsberg, Peter Orlovsky, Barbara Rubin, Bob Dylan y Daniel Kramer (Foto: The New York Times).

Después de un discreto primer álbum llegaron el éxito de "Blowing in the Wind", la maquinaria de Columbia y los recitales universitarios de Peter, Paul and Mary promocionando el álbum "The Freewheelin’". Dylan ya era famoso.

Del folk al rock

El cambio inesperado parecía una constante en el devenir creativo de Dylan. Primero, alejándose de la canción de protesta trazada hábilmente en "The Times They are a-Changing" en 1964 y en parte también en "The Freewheelin’ Bob Dylan" un año antes. Y después aferrándose a las imágenes imposibles de "Another Side of Bob Dylan". Quizá en este disco se pudiera intuir con mayor eco su naciente amistad con Allen Ginsberg y Peter Orlovsky, estandartes de la poesía beat.

Dylan se volvería "mucho más joven", como cantaba en "My Back Pages", y se movería más allá de Norteamérica en el '64. En Londres, mantuvo contacto con The Kinks, The Rolling Stones y The Animals. Según varios biógrafos, es probable que el mismo bardo le tendiera a estos últimos el acetato de su primer disco, donde esperaba agazapada la canción tradicional "House of the Rising Sun".

Acercándose al formato de banda eléctrica, Dylan conseguiría acomodar la subversión grotesca y urbana de un imaginario folk (en canciones como "Maggie’s Farm", "Tombstone Blues", "Queen Jane Approximately" y un largo etcétera) con la salvaje irreverencia de la guitarra eléctrica, primero con Mike Bloomfield, más tarde con Robbie Robertson y The Band. Su bautismo sería en el Festival de Newport de 1965.

Dylan se vuelve eléctrico

El estrepitoso concierto eléctrico de Newport en 1965 se ha comparado con el estreno de la "Consagración de la Primavera", obra de ballet y concierto orquestal escrita en 1913 por Igor Stravinski. Como en Newport, el público desconcertado había abucheado a la obra de Stravinski por su audaz, agresivo y brutal modernismo. El recibimiento al nuevo sonido de Dylan fue parecido.

¿Qué esperaba Dylan irrumpiendo con una banda de rock en el festival folk que le había visto nacer?

Como ruptura y trauma, se habla sobre la "transición eléctrica" de Dylan, pero esta transición como tal nunca ocurrió. Dylan nunca había dejado de considerarse un rockero. Desde pequeño, escuchaba de madrugada al disc-jockey Gatemouth Moore entre las sábanas, atento a que el volumen de la radio no despertara a sus padres. Buddy Holly, Bobby Darin, Little Richard, Elvis Presley y Bill Halley se entremezclaban con los acordes añejos de Odetta Holmes y Hank Williams en las ondas.

La mayor aportación de Dylan es su figura como audaz catalizador. El material artístico y popular no pertenece a nadie y esto lo saben muy bien los estudiosos del folk en todas sus facetas.

¿Quién era Dylan? Quizá el comentario más revelador sobre el bardo en este sentido lo acuñara el periodista Oscar Brand: "Dylan escribió un poema con la vida que deseaba. Lo escribió para sí mismo y lo interpretaba… Eso fue lo que le llevó al éxito".

Ni siquiera el caleidoscopio cubista que nos regaló el director Todd Haynes en la película "I’m Not There" escapa a las sombrías esquinas del yo. ¿Quién era Dylan? Un irremediable apasionado de la música tradicional, un astuto agente del entusiasmo, un jugador nato: la figura cruel del cambio o la posibilidad de la esperanza. ¿Esperaba algo Dylan? Por supuesto. Todo jugador siempre espera algo.

(Fuente: The Conversation)

jueves, 11 de julio de 2024

Bob Dylan publicará una monumental colección de su famosa gira con The Band, hace medio siglo

"Bob Dylan - The 1974 Live Recordings" contiene 27 CDs con 431 canciones que registran el tour de regreso del Premio Nobel de Literatura luego de su famoso y enigmático accidente en moto ocurrido en 1966.


Dylan en 2016, durante la ceremonia en la que recibió el Premio Nobel de Literatura (Foto: Getty Images).

El icónico músico y escritor ha anunciado un colosal "box-set" de 27 CDs que captura su gira en estadios de 1974 con The Band. "Bob Dylan - The 1974 Live Recordings" se editará el 20 de septiembre y presenta 431 canciones, 417 de las cuales son inéditas, así como notas escritas por la periodista y crítica musical Elizabeth Nelson. Como adelanto, se publicó esta semana una versión de “"Forever Young" que grabó en vivo en Seattle el sábado 9 de febrero de 1974.


Con The Band, en concierto en Chicago (Illinois), 1974 (Foto: Jim Summaria - Wikimedia).

De la enorme lista de canciones, 133 han sido remezcladas a partir de las cintas originales de 16 canales. Además del conjunto de CDs, el sello Third Man Records lanzará "The 1974 Live Recordings - The Missing Songs From Before the Flood", que presenta versiones de todas las canciones grabadas por Dylan que no se incluyeron en su álbum en vivo de 1974, "Before the Flood". Este segundo box se prensará exclusivamente en vinilo de colores y estará disponible a través de Vault, el servicio de pedidos por correo directo de la compañía discográfica creada por el guitarrista y cantante Jack White.

"The 1974 Live Recordings" celebra el 50° aniversario de la legendaria gira por Estados Unidos y Canadá que unió a Bob Dylan con The Band, la cual lo acompañó durante los conciertos. El tour comenzó el 3 de enero de ese año en Chicago y concluyó el 14 de febrero en Los Ángeles, con un total de 40 conciertos en 21 ciudades.


Como principal activo promocional y simbólico, marcó el regreso de Dylan a los escenarios tras una ausencia de casi ocho años, desde su accidente de motocicleta en 1966. Fue un rotundo éxito económico y de crítica, y dio lugar al antes mencionado álbum en vivo "Before the Flood", lanzado en junio de 1974. Durante la gira, Dylan y The Band interpretaron tanto clásicos del repertorio de Dylan como canciones del propio catálogo de The Band.

(Fuente: bobdylan.com / Wikimedia)