Mostrando entradas con la etiqueta Spinetta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Spinetta. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de junio de 2025

Presentan un libro de fotografías de Luis Alberto Spinetta

"Spinetta" reúne cerca de 300 fotografías del músico captadas por su amigo y fotógrafo de confianza, Eduardo Martí. 

(Foto: composición propia).

Llega una nueva obra destacada para el rock argentino: "Spinetta", un libro que reúne cerca de 300 fotografías de Luis Alberto Spinetta captadas por su amigo y fotógrafo de confianza, Eduardo Martí. La preventa comenzó el pasado lunes 2 de junio a través del sitio Spinettaxmarti, mientras que la presentación oficial será el viernes 1 de agosto, a las 18:00 en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional (Agüero 2502, CABA), con entrada gratuita.

Publicado por Sonamos y Vademécum, el libro constituye todo un acontecimiento cultural. Con edición de lujo -tapa dura, papel de alto gramaje y fotos restauradas en alta definición-, el libro ofrece una biografía visual inédita del artista argentino, con imágenes íntimas y reveladoras que recorren toda su trayectoria: desde el músico progresivo de los 70, el explorador del jazz-rock y tecno-pop en los 80, hasta el Spinetta maduro de los 90 y los 2000.

Las fotos, muchas de ellas jamás publicadas, reflejan tanto su vida pública como privada: sesiones en estudio, retratos en giras, momentos familiares y escenas cotidianas del "monje de Villa Urquiza", como también le llamaban. Según los editores, se trata de un trabajo "casi antropológico", fruto de más de cinco años de selección y curaduría por parte de Martí.

(Foto: composición propia).

Martí y Spinetta: un vínculo más que profesional

La historia detrás del libro no puede entenderse sin conocer el lazo profundo que unió a Luis Alberto Spinetta con Eduardo "Dylan" Martí, fotógrafo, músico y amigo entrañable del artista. Su vínculo fue mucho más que laboral: una hermandad artística y afectiva que atravesó décadas y se tradujo en confianza, colaboración y sensibilidad compartida.

Martí fotografió por primera vez al Flaco en 1969, durante una actuación de Almendra en el Festival Pinap. Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 1974, cuando se conocieron personalmente y comenzó una relación que marcaría el rumbo visual y emocional de gran parte de la obra de Spinetta.

Spinetta tocando con Almendra en el Festival Pinap, 1969 (Foto: WIkimedia).

Martí no solo fue su fotógrafo de cabecera -autor de imágenes que definieron portadas de discos y videoclips-, sino también uno de sus pocos colaboradores musicales. Juntos escribieron tres canciones, entre ellas Quedándote o yéndote, una de las más recordadas de la etapa solista de Spinetta.

(Fuente: indiehoy.com)

viernes, 18 de octubre de 2024

"Artaud": cuando Spinetta iluminó la historia de la música argentina con un cometa impensado

El pianista Adrián Iaies reflexiona aquí sobre el disco de Pescado Rabioso de 1973, y sostiene: "Es tan único que no dejó legado". El próximo 22 de noviembre se presenta un nuevo homenaje en el Teatro Coliseo.


"Artaud" ya sorprendía antes de escucharlo por la extraña geometría de su cubierta (Foto: Wikimedia).

La trayectoria y el itinerario de "Artaud", el clásico de Luis Alberto Spinetta, podría compararse al de un cometa que llega desde un lugar tan desconocido como impensado una vez por centuria y que luego de dejarse ver y admirar se aleja hacia algún lado, fuera de la galaxia y, en su paso, solo deja su estela. El recuerdo de su luminosidad.

Ese cometa en la historia de la música argentina, es un disco único. En el más literal de los significados. No hay posibilidad que ese Spinetta apenas post adolescente haya abrevado en otros discos (de artistas nacionales o extranjeros) que le pudieran haber servido de influencia. Él se inventó esa música. La única similitud que encontré con el Spinetta de esos años es la Joni Mitchell de los primeros '70. Una poética con miles de lecturas posibles, métricas irregulares al servicio de los textos pero que siempre parecen estar en cuatro cuartos y que no dejan de swinguear, guitarras con afinaciones abiertas y una estética multicolor que no funciona nunca como una fusión sino como un collage.

Y, a su vez, Artaud no dejó un legado. Dicho esto en el sentido que ningún otro artista de nuestra música popular plasmó luego un trabajo donde se vean sus huellas. Artaud es tan único que ni siquiera en la vasta, heterogénea y siempre rica discografía Spinetteana aparece algo del mismo calibre, originalidad y hondura poética.

En una disquería que dispusiese de una batea para sus discos habría que agregar una, otra, exclusivamente para Artaud.


Pescado Rabioso en una presentación televisiva (Foto: Wikimedia)

Los músicos solemos educarnos en el uso de ciertas herramientas y técnicas. Ciertos rudimentos propios del oficio y, con ellos, luego vemos que podemos decir. El famoso "qué puedo hacer con lo que tengo". Luis Alberto hizo el camino inverso. El necesitaba decir algo y se inventó las herramientas y los recursos para satisfacer esa necesidad y deseo.

Luego, cuando el Teatro Colón me comisiona un homenaje por los 50 años de la edición de este clásico supe que tenia que trabajar y diseñar algo que estuviese en esa misma sintonía y a esa altura.

Por supuesto, no iba a refritar covers de esas canciones revestidos de alguna capa de solemnidad o de cambios cosméticos. Eso era degradar la obra. El cover suele ser la aceptación que hay una única manera de relatar algo. El discurso único. No siempre, claro. Gustavo Cerati versionó "Bajan" retocando muy poco y lo llevó a otro lugar. Pero el cover suele funcionar como un atajo cómodo.

Y yo tenia claro que se trataba de un homenaje a un disco que amo, pero que también tenia que poder hablar en primera persona a partir de esas canciones. Descubrir alguna de las mil lecturas posibles que guardan en su núcleo.

Luis Alberto Spinetta (Foto: Wikimedia).

Aun cuando Spinetta es uno de los dioses en el olimpo del rock nacional, Artaud no es un disco de rock. Tampoco de blues, ni menos aun de jazz o de música contemporánea pero tiene todos esos elementos conviviendo de una forma tan anárquica como armónica.

Pensé en un grupo de cámara: un trio de base -guitarras, bajo y batería- mas una sección de cuerdas y otra de maderas que puedan funcionar a veces como solistas y, en otras, coloreando de un modo casi impresionista.

"Artaud" es un disco de guitarras y ahí sí quise ser dogmático así que sólo toqué el piano en algunos interludios. Canciones de Spinetta que guardan alguna conexión con "Artaud" pero que no están en el tracklist del disco. Preferí no incluir el piano ni siquiera en "A Starosta, el idiota" donde, en la versión original, Spinetta mismo toca el piano. Me parecía una referencia demasiado obvia como para caer en la tentación.

Y luego la elección de los solistas fue muy sencilla: Emilio del Guercio fue de los pocos músicos que participaron de la grabación del 73´ y fue un gran socio artístico de Luis en esos años. ¿Cómo perdernos la oportunidad de contar con él?


Pescado Rabioso (Foto: Wikimedia)

La "Negra" Deborah Dixon, a quien amo, era la indicada para "Cementerio Blues" o "Bajan". El color blusero de su voz empasta perfecto con esas canciones. Y Sol Liebeskind venera el álbum y lo conoce en cada detalle. Cuando la llamé puso en stand by toda su vida en Nueva York para subirse a un avión y sumarse. Y es una cantante excepcional, con una infinidad de recursos técnicos y expresivos. Finalmente, la inclusión de Santiago Arias era indispensable para un momento del concierto. Soy un fan de Santi, creo que es un artista que debería ser aun mas reconocido de lo que es. Pero es muy joven. Finalmente el mundo será suyo.

La elección del director, Ezequiel Fautario, también cayó de maduro. Yo ya había trabajado con él en unos conciertos que hicimos con mi Colegiales Trío y orquesta grande y lo vi resolver situaciones musicalmente complejas con mucha solvencia.

Todo lo que sucedió aquel lunes de mayo de 2023 en el Colón estuvo a la altura de mis mas ambiciosas expectativas. Salvo lo inesperado: hubo que agregar una función esa misma noche, algo que el teatro no hacía hace muchos años. Cuando convoqué al grupo para esta nueva función en el Teatro Coliseo el entusiasmo fue unánime al punto que seremos exactamente los mismos que aquel lunes.

Y mi ilusión de superar el próximo 22 de noviembre, casualmente Día de la Música, esa primera performance es directamente proporcional al orgullo y alegría que siento de haber podido armar un grupo de 17 hermosas personas que a su altísima calidad profesional suman su energía positiva y su amor por la obra de Luis.

(Fuente: Infobae / Adrián Iaies)