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lunes, 3 de agosto de 2026

Con una canción inédita de Lennon y otras joyas se reedita "Rubber Soul", el disco que cambió la historia de The Beatles

Una grabación doméstica de 1965 encabeza esta edición especial, con 23 nuevas tomas, remezclas y el single "Day Tripper / We Can Work It Out". Se publica el próximo 2 de octubre en variados formatos.

(Foto: composición propia).

La maquinaria que alimenta el fuego de uno de los fenómenos culturales del siglo XX nunca detiene su actividad. Esta semana The Beatles han vuelto al centro de la conversación musical global con una revelación (otra más): una canción nunca escuchada de John Lennon titulada "Little Girl", que permaneció como un secreto guardado durante décadas. La noticia se dio a conocer al mismo tiempo que se anunció que el 2 de octubre se publicará una edición especial de "Rubber Soul", el álbum de 1965 que inició la denominada "era adulta" de la banda. Allí habrá 23 grabaciones inéditas, incluida la antes mencionada.

Pocos discos en la historia del pop permiten fechar con tanta precisión el momento en que una banda deja de responder a las expectativas del mercado para empezar a interrogarse a sí misma. Este disco, grabado en apenas cuatro semanas de octubre y noviembre de 1965, es uno de esos registros. Los Beatles llegaron al estudio con canciones que ya no encajaban del todo en el molde pop que los había hecho famosos: letras más ambiguas, arreglos que incorporaban el sitar y el armonio, estructuras que privilegiaban la atmósfera por encima del "gancho" melódico inmediato. El resultado fue un álbum que no sonaba como una ruptura deliberada sino como una consecuencia natural, lo que lo hizo más perdurable que cualquier manifiesto.

Más que un estilo, "Rubber Soul" inauguró una actitud: la idea de que un álbum de pop podía funcionar como un objeto coherente, con una lógica interna propia, y no como una colección de canciones sueltas. Esa concepción del álbum como forma artística autónoma -que luego llevarían a su expresión más elaborada en "Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band" dos años después- tiene su punto de origen aquí, en una serie de canciones que van de la ironía afectuosa de "Drive My Car" a la melancolía filosófica de "In My Life", pasando por la tensión narrativa de "Norwegian Wood". Para muchos estudiosos de la música pop del siglo XX, es el disco en que el grupo de Liverpool formuló por primera vez la pregunta que definiría la segunda mitad de su carrera: ¿hasta dónde puede llegar esto?

La versión compuesta sólo por vinilos incluye una reproducción del single original "Day Tripper / We Can Work It Out" (Foto: thebeatles.com).

Cómo son las ediciones

La grabación encontrada de Lennon, "Little Girl", es una grabación doméstica parcialmente completa realizada en 1965. Y a diferencia de “Now and Then” -la canción presentada en 2023 como el "último tema" del grupo, completada por Paul McCartney y Ringo Starr con fragmentos de George Harrison recuperados del proyecto "Anthology"- esta grabación se publica tal como Lennon la dejó, sin intervención de los miembros supervivientes del grupo.

La edición Super Deluxe incluye 20 tomas inéditas de sesión y tres demos caseros, además de una nueva mezcla estéreo del álbum original, la mezcla mono original y la versión estadounidense del sello Capitol -que en su momento circuló con una lista de canciones distinta a la edición británica-, más mezclas en formato Dolby Atmos. Las nuevas mezclas fueron elaboradas con tecnología desarrollada en la productora del director neozelandés Peter Jackson, cuya vinculación con el universo beatle se remonta al magnífico documental "Get Back". El trabajo de producción estuvo a cargo del productor Giles Martin -hijo del legendario George Martin- y el ingeniero de sonido Sam Okell, el mismo equipo responsable de las ediciones especiales anteriores de la banda.

El set incluye también "Day Tripper" y "We Can Work It Out", el single lanzado en paralelo al álbum en diciembre de 1965 pero que no formó parte de la edición original británica. Entre las grabaciones de sesión que se publican por primera vez figuran tres versiones distintas de "Norwegian Wood", dos tomas de "Nowhere Man", tres de "I’m Looking Through You" y una cinta del trabajo de composición de "Day Tripper". También se incluye un demo de "We Can Work It Out" con la voz de McCartney y un extracto de "In My Life" con un solo de órgano que no llegó a la versión final del disco. 

Más delicias (caras) para el fan coleccionista. La edición en caja de 5 LPs y 4 CDs viene acompañada de un libro de tapa dura de 88 páginas que incluye una introducción escrita por Paul McCartney y un prefacio compilado a partir de reflexiones de Lennon sobre "Rubber Soul" a lo largo de su vida. También habrá versiones en formato Deluxe (2 LPs / 2 CDs) y Standard (1 LP / 1 CD), así como una edición en Blu-ray con audio en alta resolución a 96 kHz/24 bits y cuatro videos. Las ediciones exclusivas del sitio oficial de The Beatles incluirán un póster y un set de tarjetas de arte, además de un "picture disc" en formato zoetrope: gira en forma circular con imágenes secuenciales, un típico efecto psicodélico.

Un brevísimo trailer publicitario del lanzamiento puede verse haciendo click aquí.

(Fuente: Infobae / thebeatles.com / varios / redacción propia)

jueves, 21 de noviembre de 2024

"Más populares que Jesús": la historia de cómo los Beatles redefinieron la literatura y la cultura universales

En 1966, la frase de John Lennon desató respuestas extremas de grupos religiosos y marcó un antes y un después en el pop moderno, con el disco "Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band" a la cabeza.

 
En "Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band", los cuatro Beatles, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, se retrataron rodeados de iconos (post)modernos y como base fundamental del inconsciente colectivo del momento (Foto: Apple Corps. Ltd).

Cuando John Lennon, en marzo de 1966, comparó la popularidad y locura colectiva ("beatlemanía") que estaban suscitando los Beatles con la figura central de la religión más extendida del mundo cuestionó mucho más que el declive -en ese entonces- de la fe cristiana. Sus palabras exactas fueron "Ahora mismo somos más populares que Jesús".

Los acontecimientos se desencadenaron a raíz de la controvertida declaración, entre ellos las protestas de fanáticos religiosos que precipitaron la cancelación de shows en directo por parte de los músicos británicos, y culminaron con los cinco disparos que años después asesinaron a Lennon. Pero más allá de eso, la noción existente de la “cultura popular” comenzó a redefinirse.

Un año más tarde, los Beatles publicaron "Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band", su octavo álbum de estudio, con un complejo contenido conceptual que instantáneamente batió récords de ventas mundiales. El álbum colocó a los cuatro músicos en la cumbre del arte popular, anticipando lo que sería conocido como "cultura posmoderna".

Íconos literarios

En el diseño de la portada del álbum, Paul McCartney plasmó el principio de la cultura posmoderna: la unión de significados a partir de la fragmentación de significantes, integrando lo popular con lo canónico. La obra artística conectaba en un collage a las personalidades más icónicas del siglo XX, desde Marilyn Monroe y Fred Astaire hasta Karl Marx, pasando por C.G. Jung y S. Freud. Los cuatro Beatles se retrataron rodeados de iconos (post) modernos y como base fundamental del inconsciente colectivo del momento.

La década de los sesenta reivindicó el potencial incuestionable, artístico y literario de lo considerado popular, precediendo tres décadas a las restricciones impuestas por el canon occidental de Harold Bloom. No obstante, haríamos bien en recordar que la música y la literatura se concibieron, desde la Grecia clásica -si no antes-, juntas, y todo "canon" ha sido extraído de la tradición folclórica.

The Beatles en 1967 (Foto: Apple Corps. Ltd).

Así, Homero compuso sus poemas épicos para ser cantados e instrumentalmente acompañados, Shakespeare (re) escribió relatos ficticios reconocidos y aclamados, en el Londres isabelino, en sus obras y Hitchcock transformó la mundanidad estadounidense en un cine extraordinario, hoy día considerado "de culto". Y sin embargo, todavía nos mostramos reticentes a analizar la canción como poesía.

La pregunta no es tanto cuánta literatura podemos encontrar en los Beatles, sino más bien cuál, ya que, como podemos darnos cuenta, los músicos británicos son, en su esencia, eso mismo: literatura.

La reflexión en los Beatles

Si la literatura viene determinada por su carácter introspectivo, son abundantes las instancias de vulnerabilidad, autoconciencia y reflexividad en los Beatles. Así se puede ver en composiciones de Lennon como "Help!", "Nowhere Man", "A Hard Days’ Night" o "Yer Blues", y de McCartney como "Yesterday", "Let It Be" o "A Day in the Life".

En esta línea, el uso del "lenguaje figurado" es también definitorio, en muchas ocasiones, del carácter literario de los textos. "Across the Universe" es probablemente la canción de los Beatles más reconocida por el uso de la retórica. En ella Lennon demuestra su talento lírico, muy inspirado por Bob Dylan, pero también por Allen Ginsberg y otros poetas de la segunda mitad del siglo XX:

"Words are flowing out like endless rain into a paper cup / They slither wildly as they slip away across the universe / Pools of sorrow, waves of joy are drifting through my opened mind / Possessing and caressing me".

Las palabras fluyen como una lluvia interminable en un vaso de papel / Se deslizan salvajemente mientras se escabullen por el universo / Pozos de tristeza, olas de alegría van a la deriva a través de mi mente abierta / Poseyéndome y acariciándome, dice, más o menos literalmente.

La icónica cuberta: desde Antonin Artaud a Bob Dylan, todos presentes (Foto: Apple Corps. Ltd).

No obstante, es quizás "Julia", también de Lennon, la composición que más se acerca a la concepción tradicional (medieval-renacentista) que tenemos del poema: "Ocean child […] seashell eyes […] her hair of floating sky […] shimmering" (Niña del océano, ojos de concha marina, su pelo de cielo flotante, reluciente). La estructura es clara y el amor de la persona poética hacia la amada se evidencia en versos plagados de metáforas y símiles.

Dedicado a la madre que perdió siendo todavía un niño, Julia Lennon fue durante mucho tiempo su verdadera musa. McCartney compartía con Lennon la pérdida maternal, y contaba en entrevistas cómo Mary McCartney protagonizaba sus sueños acompañada de melodías aún por escribir y presentes en muchas canciones de Paul.

Quizás la que narra este hecho más explícitamente sea "Let It Be" a través de aliteraciones (mother mary/words of wisdom): "When I find myself in times of trouble, Mother Mary comes to me, speaking words of wisdom" (Cuando me encuentro en momentos complicados, Madre María viene a mí, con palabras sabias). Sus dos madres, la biológica y la cristiana, aparecen como la misma persona, entremezclando aspectos religiosos y privados de su vida, dejando ver cómo lo popular se compone siempre de fragmentos de muy diversa índole cultural.

Juegos con la retórica

Como en todos los textos, hay expresiones en la literatura de los Beatles que nos pueden resultar más y menos retóricas. Por ejemplo, en "I Am the Walrus", el dúo compositor Lennon-McCartney en cierta manera se burla de esta literariedad excesiva que caracteriza la poesía posmoderna: "I am he as you are he as you are me and we are all together" (Yo soy él igual que tú eres él como tú eres yo y nosotros somos todos juntos). Lennon, además, era un gran admirador de Edward Lear, el padre de la literatura del absurdo inglesa.

The Beatles en 1967 (Foto: Apple Corps. Ltd).

De aquí podríamos derivar que su visión de la literatura era tan rompedora como heterogénea. Si la literatura es fundamentalmente una respuesta a textos anteriores que a su vez desencadena reacciones en otros textos, podemos ver relaciones intertextuales evidentes en "A Day in the Life", una obra maestra inspirada por una noticia de periódico, "Golden Slumbers", una reescritura de una nana del dramaturgo renacentista Thomas Dekker, "Within You, Without You", referenciando enseñanzas budistas, "Savoy Truffle", cantando el menú de postres de un restaurante, "Paperback Writer", referenciando al mencionado Lear, y "Cry Baby Cry", con alusiones a una obra de teatro británica de principios del siglo XX, "The Queen Was in the Parlour".

El carácter narrativo de muchas de sus canciones, una condición que erróneamente tendemos a considerar opuesta a la poesía, es, probablemente su gesta más aplaudida. En estrofas breves y con acompañamiento musical de dos a tres minutos, los Beatles son capaces de narraciones de extraordinaria complejidad. "Maxwell’s Silver Hammer", "Rocky Racoon", "Piggies", "Norwegian Wood" y el conocido como "Medley" de su disco póstumo, "Abbey Road" (1969), son sólo algunos ejemplos del potencial visual de sus canciones.

Indudablemente, las huellas de los Beatles en la industria musical y el (in)consciente colectivo aún no han sido borradas. Es quizás esta última cualidad lo que convierte su literatura en canónica. Y como preludiaba, alegóricamente, la portada del Sgt. Peppers, Lennon, McCartney, Harrison y Starr se codean con las grandes figuras en la cima artístico-literaria del siglo XX, como James Joyce, Dylan Thomas y Bob Dylan.

Nos damos, así, cuenta, de que la comparación de Lennon al inicio de este artículo no andaba muy desacertada. Los Beatles canonizaron la cultura popular en la década de los '60, cuando aún esto era impensable. Quizás no fueran tan influyentes como Jesucristo, pero, sin duda, nada borrará del recuerdo a estos héroes populares.

(Fuente: The Conversation / Infobae)