miércoles, 25 de febrero de 2026

Un libro para pensar el difícil presente socio-político argentino desde la psicología

"El autoerotismo libertario: escritos sobre la irracionalidad", del doctor en psicología Sebastián Plut, enlaza observaciones sobre la falta de empatía, la indiferencia, el individualismo y la ignorancia. Todo para intentar entender la subjetividad libertaria, pero también los efectos sociales de la retórica de la derecha.

(Foto: composición propia).

El nuevo libro del doctor en psicología y psicoanalista Sebastián Plut iba a tener como título "Aguafuertes de la Argentina libertaria": la idea era reunir todos los artículos que el autor había escrito en distintos medios desde que Javier Milei empezó a incursionar en política. Pero resultaba una publicación demasiado extensa. Lo tenía que reducir y, entonces, a Plut ya no le parecía que funcionaba como aguafuertes con reminiscencias "arlteanas".

De todos modos, había un concepto que el psicoanalista venía trabajando y que formaba parte de algunos capítulos: el autoerotismo. "El autoerotismo libertario" (Ediciones Topía) se titula, precisamente, su flamante libro.

"Freud señala que la cultura tiene dos enemigos: la hostilidad y el individualismo", recuerda Plut (Foto: Sandra Cartasso).

Vale recordar que el autoerotismo es una categoría psicoanalítica freudiana que a Plut le resultó bastante potente para pensar algunos problemas de esta Argentina libertaria, básicamente dos de estos. "Uno es la idea del individualismo; o sea, darle una conceptualización psicoanalítica a qué significa el individualismo porque si no, queda como una categoría moral o solamente descriptiva. Y, entonces, quería darle una profundización más conceptual y el concepto de autoerotismo me permitía pensar con más detalle qué quiere decir esta idea de que uno se baste a sí mismo donde el otro puede no importar en términos de solidaridad, de cooperación, de diferencia", detalla el autor.

"Y al mismo tiempo esta categoría, siempre siguiendo la hipótesis de Freud, permite pensar esa situación en la que cada quien puede creer en lo no creíble. Puede configurar la realidad o creer que la realidad es lo que uno piensa y no que uno tiene que pensar cómo es la realidad", agrega.

Plat recuerda algunos otros hitos que abonaron este camino: el asesor de imagen política Jaime Durán Barba afirmó que "Adolf Hitler era un tipo espectacular". Un exfuncionario del ex presidente Mauricio Macri dijo, invocando a una frase que los nazis pintaban en sus campos de concentración,  que "el trabajo nos vuelve libres”, otro se reunió con la activista pro dictadura militar Cecilia Pando y un tercero se reunió con miembros de un partido nazi. Al mismo tiempo que el también ex funcionario Darío Lopérfido ponía en duda el número de desaparecidos durante la dictadura cívico militar de Argentina, Claudio Avruj hacia lo mismo con la cifra de 6.000.000 de judíos asesinados por el nazismo.

Bajo la intendencia de un dirigente del mismo signo político se organizó un homenaje a Eva Braun, y Macri apeló a frases del libro "Mi lucha", de Hitler, como "veneno social" y "personas envilecidas". Recientemente, se hizo público un video en el que otro ex funcionario macrista expresaba su deseo de contar con una Gestapo para terminar con los derechos laborales.

Milei grita que ellos son superiores estéticamente y lanza el insulto "zurdos de mierda". José Luis Espert -ex legislador libertario, hoy defenestrado por probables vínculos con el narcotráfico- proclama su criminología del "queso gruyere" y de la opción "cárcel o bala". Patricia Bullrich invita a que quien quiera ir armado que vaya armado, y la también macrista María Eugenia Vidal discrimina por barrio y billetera el consumo de marihuana. Como se ve, no es un caso aislado, es un sistema de pensamiento.

Mentir, siempre mentir

Si nos desveló la pregunta sobre por qué y cómo tantos sujetos pudieron creer en la hipocresía neoliberal, el interrogante hoy continúa con un agregado: qué ocurre cuando la falsedad se hace evidente. ¿Qué le sucede al crédulo cuando descubre que creyó lo no creíble? Sería ingenuo esperar que quién creyó esa mentira, cuando descubrió la verdad criticará a quién le mintió. Desde Freud, con sus hipótesis sobre la desmentida, sabemos que lo ominoso trabaja de otra manera.

Los esfuerzos por desconocer la realidad no se dan fácilmente por vencidos y, además, la vergüenza es muy perturbadora. Así, quien le creyó al odio, en su cíclica inanición, pedirá más del mismo alimento vacío. Le exigirá a quien lo engañó que lo provea de nuevos argumentos para seguir creyendo y odiando.

"De todos modos, creo que lo más probable es que este gobierno libertario quedará en la memoria por un único logro: su destructividad. Si destacamos la irracionalidad, entonces, es porque este rasgo unifica a los destructores con quienes consienten ese objetivo, por satisfacción, por venganza o por indiferencia", conclye Plut.

Más allá de encontrarse ya disponible en edición física, el texto puede comprarse y descargarse en formato digital haciendo click aquí.

(Fuente: Página 12 / bajalibros.com / La Tecla Eñe / varios / redacción propia)