viernes, 10 de abril de 2026

Nada se pierde, todo se aprovecha: cuatro formas de reutilizar un pendrive USB que tenemos olvidado

Un USB antiguo, aunque con poca capacidad, puede transformarse en una herramienta útil para seguridad, entretenimiento y productividad.

Los pendrive USB ya no son tan usados como antes debido a la nube; sin embargo, se le puede dar diferntes usos además del almacenamiento (Foto: Shutterstock).

Un pendrive USB olvidado en un cajón puede convertirse en una herramienta clave para el día a día digital. Lejos de haber quedado obsoletos, estos dispositivos de almacenamiento -especialmente los que cuentan con al menos 8 Gb- siguen ofreciendo múltiples usos prácticos, desde ejecutar sistemas operativos independientes hasta reforzar la seguridad informática o crear entornos portátiles de trabajo.

La reutilización tecnológica cobra cada vez más relevancia, rescatar un USB antiguo no s+olo permite ahorrar dinero, sino también ampliar las capacidades de cualquier computadora sin necesidad de instalar software adicional. Su portabilidad y facilidad de uso lo convierten en un recurso versátil, capaz de adaptarse tanto al entretenimiento como a tareas más técnicas.

Convertir el PC en una consola retro

Uno de los usos más atractivos de un pendrive es transformarlo en una consola de videojuegos retro. Esto es posible mediante Batocera, una distribución de Linux diseñada para ejecutarse directamente desde una memoria USB.

Los pendrive USB pueden ser convertidas en consolas retro (Foto: Shutterstock).

El proceso consiste en descargar el sistema operativo desde su sitio oficial y utilizar herramientas como BalenaEtcher o Rufus para copiarlo en el pendrive. Luego, al reiniciar el computador, se debe acceder al menú de arranque (generalmente con teclas como Esc o F11) y seleccionar el USB como dispositivo principal.

De esta forma, el usuario puede acceder a una amplia biblioteca de juegos clásicos sin alterar el sistema operativo del equipo. Cada vez que quiera utilizarlo, sólo necesita conectar el pendrive antes de encender la PC.

Navegar de forma anónima y segura

Otra opción destacada es utilizar el USB para navegar por internet de manera completamente privada. Para ello existe Tails, un sistema operativo enfocado en la seguridad que utiliza la red Tor para anonimizar la actividad en línea.

Este sistema elimina cualquier rastro de uso al apagar el equipo, lo que garantiza que no queden datos almacenados. Su instalación es similar a la de Batocera: se descarga el archivo oficial y se copia en el pendrive mediante un programa de "flasheo" como los también antes mencionados.

Una memoria USB también se puede usar para navegar de forma segura por internet (Foto: Shutterstock).

Al iniciar el ordenador desde el USB, el usuario accede a un entorno seguro donde toda la navegación es temporal. Al finalizar la sesión, basta con retirar el dispositivo para borrar cualquier registro de actividad.

Crear una llave de seguridad física

El pendrive también puede convertirse en una herramienta de protección digital. Con aplicaciones como Rohos Mini Drive, es posible transformar la memoria en una llave de seguridad que permita cifrar información o proteger el acceso a determinados sistemas.

Este tipo de solución funciona como una autenticación física: sin el USB conectado, no se puede acceder a los datos protegidos. Aunque en el mercado existen dispositivos especializados, como las llaves de seguridad comerciales, esta alternativa permite replicar parte de sus funciones sin costo adicional.

Una memoria USB puede ser convertida en una llave de seguridad física (Foto: Shutterstock).

La instalación es sencilla, ya que Rohos Mini Drive ofrece una versión portable que puede ejecutarse directamente desde el pendrive, sin necesidad de instalar software en el equipo.

Tener una caja portátil de herramientas

Finalmente, el USB puede utilizarse como un centro de aplicaciones portátiles. Esto resulta especialmente útil para quienes trabajan en distintas computadoras o desean mantener su sistema principal libre de programas adicionales.

Plataformas como PortableApps permiten instalar navegadores, editores de texto, herramientas de productividad y otros programas directamente en el pendrive. De este modo, todas las aplicaciones se ejecutan desde la memoria USB, sin dejar rastros en el equipo anfitrión.

Las memorias USB también pueden ser convertidas en un portafolio de aplicaciones portátiles (Foto: Shutterstock).

Esta opción facilita llevar un entorno de trabajo completo en el bolsillo, listo para utilizarse en cualquier momento. Además, contribuye a optimizar el rendimiento del computador, al evitar la instalación de múltiples programas.

(Fuente: Xataka / Genbeta / varios / redacción propia)